{"id":121095,"date":"2013-06-11T18:59:46","date_gmt":"2013-06-11T21:59:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=121095"},"modified":"2017-03-08T16:14:43","modified_gmt":"2017-03-08T19:14:43","slug":"consejos-de-cirujano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/consejos-de-cirujano\/","title":{"rendered":"Consejos de cirujano"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_121096\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-121096 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/086-087_Memoria_207-1.jpg\" alt=\"Cirurgi\u00e3o negro colocando ventosas, una acuarela de Debret (1826), muestra a la poblaci\u00f3n negra, que depend\u00eda de los cirujanos en el siglo XIX, en R\u00edo de Janeiro \" width=\"290\" height=\"203\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museos Castro Maya<\/span>Cirurgi\u00e3o negro colocando ventosas, una acuarela de Debret (1826), muestra a la poblaci\u00f3n negra, que depend\u00eda de los cirujanos en el siglo XIX, en R\u00edo de Janeiro<span class=\"media-credits\">Museos Castro Maya<\/span><\/p><\/div>\n<p>Aqu\u00e9llos que requiriesen cuidados m\u00e9dicos entre el descubrimiento de Brasil, en 1500, y el arribo de la familia real al pa\u00eds, en 1808, seguramente se encontrar\u00edan en dificultades. Los m\u00e9dicos portugueses dispuestos a aventurarse por aqu\u00ed eran rar\u00edsimos. En Portugal eran intelectuales graduados en universidades, estudiaban a los pensadores de la Antig\u00fcedad como Arist\u00f3teles y Galeno y ten\u00edan estatus y sueldos significativamente m\u00e1s altos que los que ten\u00edan los oficios o profesiones consideradas manuales o mec\u00e1nicas. \u00c9se era el caso, por ejemplo, de los cirujanos, habilitados a realizar emplastos, cirug\u00edas, sangr\u00edas y amputaciones al cabo de dos a\u00f1os de estudios pr\u00e1cticos en el Hospital de Todos los Santos de Lisboa, pero sin formaci\u00f3n acad\u00e9mica. Eran ellos los que le llevaban alg\u00fan alivio y conocimiento a una poblaci\u00f3n sumamente carente de cualquier asistencia a la salud en las tierras de ultramar.<\/p>\n<p>El trabajo lejos de la Corte portuguesa tra\u00eda aparejadas grandes ventajas para los cirujanos, tales como la posibilidad de convertirse en propietarios de tierras, enriquecer y obtener valoraci\u00f3n social. Los m\u00e9dicos reci\u00e9n se volvieron m\u00e1s frecuentes en Brasil cuando la familia real se estableci\u00f3 aqu\u00ed en 1808 y cre\u00f3 las facultades de medicina de Salvador y de R\u00edo de Janeiro. En el intento de mitigar esa carencia, al menos tres cirujanos escribieron manuales m\u00e9dicos en el siglo XVIII en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_121097\" style=\"max-width: 253px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-121097 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/086-087_Memoria_207-2-243x300.jpg\" alt=\"Frontispicio original de Governo de mineiros y prescripci\u00f3n para curar el escorbuto\" width=\"243\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/086-087_Memoria_207-2-243x300.jpg 243w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/086-087_Memoria_207-2.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 243px) 100vw, 243px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo P\u00fablico de Minas Gerais<\/span>Frontispicio original de Governo de mineiros y prescripci\u00f3n para curar el escorbuto<span class=\"media-credits\">Archivo P\u00fablico de Minas Gerais<\/span><\/p><\/div>\n<p>Lu\u00eds Gomes Ferreira public\u00f3 Er\u00e1rio mineral en 1735; Jo\u00e3o Cardoso de Miranda escribi\u00f3 Rela\u00e7\u00e3o cir\u00fargica e m\u00e9dica en 1747, y en 1770, Jos\u00e9 Antonio Mendes elabor\u00f3 Governo de mineiros mui neces\u00e1rio para os que vivem distantes de professores seis, oito, dez e mais l\u00e9guas, padecendo por esta causa os seus dom\u00e9sticos e escravos queixas, que pela dila\u00e7\u00e3o dos rem\u00e9dios se fazem incur\u00e1veis e as m\u00e1s das vezes mortais. Este libro de 158 p\u00e1ginas y t\u00edtulo quilom\u00e9trico fue republicado el mes pasado por el Archivo P\u00fablico de Minas Gerais, con un estudio cr\u00edtico a cargo de Carlos Alberto Filgueiras, qu\u00edmico e historiador de las ciencias de la Universidad Federal de Minas Gerais.<\/p>\n<p>La palabra \u201cgobierno\u201d en el t\u00edtulo tiene el sentido de orientaci\u00f3n del tratamiento\u00a0de enfermedades. Su autor recibi\u00f3 la \u201ccarta de cirug\u00eda\u201d en Lisboa en 1739 y habr\u00eda venido a Brasil enseguida despu\u00e9s. No hay informaci\u00f3n sobre su nacimiento, su regreso a Portugal y su muerte. En el libro, dice que escribi\u00f3 el manual al cabo\u00a0de 35 a\u00f1os dedicados a las \u201cartes quir\u00fargicas\u201d. Se sabe que trabaj\u00f3 entre las capitan\u00edas de Bah\u00eda y de Minas Gerais.<\/p>\n<p>\u201cPese a que en el manual hay muchas supersticiones, algunos puntos son bastante interesantes, sobre todo el que se refiere a los efectos de la aplicaci\u00f3n del jugo de lim\u00f3n para la cura del escorbuto\u201d, dice Filgueiras. El zumo de la fruta era refregado con sal en las mucosas de la boca hasta hacerlas sangrar, lo que hac\u00eda que la vitamina C entrara en contacto directo con la sangre del paciente. \u201cLa aplicaci\u00f3n era bastante b\u00e1rbara, pero su esencia est\u00e1 de acuerdo con la medicina moderna\u201d.<\/p>\n<p>El objetivo de Mendes y de otros cirujanos era suministrar informaci\u00f3n pr\u00e1ctica para instruir a los amos al respecto de los tratamientos m\u00e9dicos disponibles para los esclavos, que trabajaban de sol a sol en la miner\u00eda, en las labranzas y en todos los trabajos pesados.<\/p>\n<p>\u201cEn Europa, el objetivo de los gobernantes era la salud de los hombres pobres, que depend\u00edan de su fuerza f\u00edsica para trabajar. En las colonias dependientes del trabajo esclavo, la atenci\u00f3n se volcaba hacia la poblaci\u00f3n negra\u201d, explica la historiadora M\u00e1rcia Mois\u00e9s Ribeiro, investigadora del Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB) y de la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias Humanas y Letras (FFCHL), ambas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Mois\u00e9s Ribeiro tambi\u00e9n estudi\u00f3 la trayectoria de Mendes.<\/p>\n<div id=\"attachment_121098\" style=\"max-width: 261px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-121098 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/086-087_Memoria_207-3-251x300.jpg\" alt=\"Rugendas dibuj\u00f3 esclavos \u2013v\u00edctimas frecuentes de enfermedades durante el per\u00edodo colonial\u2013 en una mina de oro en el grabado Minera\u00e7\u00e3o de ouro por lavagem perto do morro do Itacolomi (1835)\" width=\"251\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/086-087_Memoria_207-3-251x300.jpg 251w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/086-087_Memoria_207-3.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional<\/span>Rugendas dibuj\u00f3 esclavos \u2013v\u00edctimas frecuentes de enfermedades durante el per\u00edodo colonial\u2013 en una mina de oro en el grabado Minera\u00e7\u00e3o de ouro por lavagem perto do morro do Itacolomi (1835)<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s del escorbuto, el manual pr\u00e1ctico del cirujano suministra instrucciones acerca de c\u00f3mo deb\u00edan tratarse las heridas en general, la erisipela, los tumores, los edemas, el carbunco y las enfermedades intestinales, llama la atenci\u00f3n sobre la asepsia de los instrumentos y brinda recetas y consejos sobre el arte de curar. \u201cAlgunos de los remedios que all\u00ed se prescriben parecen claramente temerarios hoy en d\u00eda, sobre todo los inorg\u00e1nicos sint\u00e9ticos, tales como las sales de mercurio, antimonio o ars\u00e9nico\u201d, sostiene Filgueiras.<\/p>\n<p>Mendes no desde\u00f1aba la experiencia de estas tierras e investig\u00f3 la eficacia de las plantas brasile\u00f1as en la cura de enfermedades, especialmente cuando se trataba de males tropicales. Muchas de esas informaciones proven\u00edan de las tradiciones ind\u00edgenas y africanas. \u201cLos m\u00e9dicos graduados en la Universidad de Coimbra no ten\u00edan esos conocimientos\u201d, concluye Filgueiras.<\/p>\n<p><strong>Receta contra el escorbuto<br \/>\n<\/strong><em>\u201cCuando el escorbuto se encuentre a\u00fan en el comienzo (&#8230;) lo har\u00e9is as\u00ed: si tuviere la lengua sucia y pocas ganas de comer, con lim\u00f3n \u00e1cido y sal molida, mandadlo a refregarse muy bien las enc\u00edas hasta salirle bastante sangre; y la propia lengua le mandar\u00e9is tambi\u00e9n a refreg\u00e1rsela con lo mismo;<\/em><\/p>\n<p><em>(&#8230;) le dar\u00e9is un vomitivo, y al d\u00eda siguiente le mandar\u00e9is tomar una onza de zumo de uva de gato (&#8230;) y esa medida continuar\u00e1 tomando ocho o diez d\u00edas, siguiendo siempre con dicho refregado de las enc\u00edas (&#8230;)\u201d<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un manual de medicina del siglo XVIII revela detalles sobre el arte de curar","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310,316],"coauthors":[104],"class_list":["post-121095","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121095\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121095"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=121095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}