{"id":121129,"date":"2013-06-11T20:39:38","date_gmt":"2013-06-11T23:39:38","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=121129"},"modified":"2016-02-26T15:18:10","modified_gmt":"2016-02-26T18:18:10","slug":"los-limites-del-indice-h","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-limites-del-indice-h\/","title":{"rendered":"Los l\u00edmites del \u00edndice h"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-136818\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-21-300x203.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-21-300x203.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-21-732x496.jpg 732w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-21-1024x693.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Al final del a\u00f1o pasado, la revista Chemistry World, editada por la Royal Society of Chemistry, del Reino Unido, decidi\u00f3 dejar de publicar un ranking online que era un \u00e9xito entre los lectores. Se trataba de la lista, actualizada varias veces al a\u00f1o, con m\u00e1s de 500 investigadores altamente productivos en el \u00e1rea de qu\u00edmica, aqu\u00e9llos que ostentan en su curr\u00edculo un \u00edndice h mayor que 55. La decisi\u00f3n de suspender el ranking constituy\u00f3 una capitulaci\u00f3n ante las cr\u00edticas al respecto de que otorgaba demasiado \u00e9nfasis a un simple indicador del desempe\u00f1o, sin tomar en cuenta otros aspectos de la producci\u00f3n cient\u00edfica, y podr\u00eda inducir a universidades y agencias de fomento a tomar decisiones simplistas o err\u00f3neas. El \u00edndice h de un investigador se define como el mayor n\u00famero \u201ch\u201d de art\u00edculos cient\u00edficos del investigador en cuesti\u00f3n que cuentan al menos con el mismo n\u00famero \u201ch\u201d de citas cada uno. Quien encabezaba el ranking de la Chemistry World era George Whitesides, de la Universidad Harvard, con un \u00edndice h 169. Eso equivale a decir que \u00e9ste public\u00f3 al lo menos 169 art\u00edculos que obtuvieron, cada uno, al menos 169 citas en otros trabajos. Para ostentar un \u00edndice h elevado, se necesita publicar art\u00edculos que logren repercusi\u00f3n en la comunidad cient\u00edfica. Si un investigador publica asiduamente, pero es poco citado, o si recibe muchas citas, pero a partir de una reducido cantidad de art\u00edculos publicados, poseer\u00e1 un \u00edndice h bajo.<\/p>\n<p>El \u00edndice h fue propuesto en 2005 por el f\u00edsico argentino Jorge Hirsch, docente de la Universidad de California en San Diego, como una herramienta capaz de combinar cantidad y calidad en la producci\u00f3n acad\u00e9mica. Inmediatamente se transform\u00f3 en un par\u00e1metro en evaluaciones y en una tarjeta de presentaci\u00f3n de investigadores con desempe\u00f1o destacado; y extrapol\u00f3 su utilizaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del mero desempe\u00f1o individual: actualmente existen rankings del \u00edndice h de universidades, pa\u00edses y revistas cient\u00edficas. En opini\u00f3n de Henry Schaefer, docente de la Universidad de Georgia en Atenas, Estados Unidos, y responsable de la compilaci\u00f3n del escalaf\u00f3n de la <em>Chemistry World<\/em>, las cr\u00edticas aparecieron desde la primera edici\u00f3n del ranking en 2007 y nunca cesaron. \u201cEl problema no era con el \u00edndice h en s\u00ed, sino con el ranking que sobrevalora ese indicador\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n<p>El episodio de la <em>Chemistry World<\/em> revela las bondades y defectos del \u00edndice h, una medici\u00f3n que logr\u00f3 aplicaci\u00f3n generalizada por sus m\u00e9ritos, puesto que resulta f\u00e1cil de calcular, se basa en criterios objetivos y resume en un \u00fanico n\u00famero la productividad y la relevancia del trabajo de un investigador. Simult\u00e1neamente, su uso se torn\u00f3 objeto de cr\u00edticas por no tener en cuenta sus limitaciones. El propio Jorge Hirsch admite un problema importante. \u201cSiempre debe tenerse en cuenta que las investigaciones fuera del mainstream pueden ser poco citadas subvaluadas por indicadores bibliom\u00e9tricos y a pesar de ello merecen apoyo econ\u00f3mico\u201d, afirm\u00f3 para la revista online <em>Research Trends<\/em>. \u201cUn indicador bibliom\u00e9trico siempre debe utilizarse junto a otros indicadores, y con sentido com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-136820\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-3-300x203.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-3-300x203.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-3-730x496.jpg 730w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_207-3-1024x695.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>No puede utilizarse el \u00edndice h para comparar a investigadores en etapas diferentes de la carrera, puesto que un investigador s\u00e9nior con \u00edndice h 100 en el \u00e1rea de qu\u00edmica puede enorgullecerse por ser extremadamente productivo, tanto como un joven investigador de la misma \u00e1rea que ostente un \u00edndice h 30. Tambi\u00e9n resulta err\u00f3neo comparar el desempe\u00f1o de investigadores en distintas \u00e1reas. \u201cCada \u00e1rea presenta un tama\u00f1o peculiar y tendencias de cita diferentes\u201d, explica Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador cient\u00edfico de la biblioteca SciELO Brasil. \u201cEn bioqu\u00edmica, por ejemplo, hay una cantidad enorme de investigadores. Por ende, hay mayor cantidad de art\u00edculos y profesionales cit\u00e1ndose. La regla consiste en trabajar con las sub\u00e1reas cuando se realizan comparaciones\u201d, sostiene Meneghini, para quien, no obstante, el \u00edndice h representa una valiosa herramienta, sobre todo en las ciencias naturales. \u201cUn \u00edndice h elevado en esas \u00e1reas implica que el investigador ha hecho cosas con impacto\u201d, afirma.<\/p>\n<p>En tanto, en muchas disciplinas de humanidades la divulgaci\u00f3n de resultados de investigaciones por medio de libros es tan importante como su divulgaci\u00f3n por medio de art\u00edculos en revistas indexadas, de modo tal que en ellas, el \u00edndice h generalmente es poco revelador del impacto real del trabajo de un investigador. \u201cEn las humanidades, un \u00edndice num\u00e9rico de evaluaci\u00f3n del impacto ciertamente es algo que debe tenerse en cuenta, pero como un elemento de evaluaci\u00f3n entre otros. Sin el aval de elementos de evaluaci\u00f3n de naturaleza cualitativa, ser\u00e1 s\u00f3lo un n\u00famero\u201d, sostiene Luiz Henrique Lopes dos Santos, coordinador adjunto de Ciencias Humanas y Sociales de la FAPESP. \u201cAdem\u00e1s, el impacto de una publicaci\u00f3n no se mide solamente de acuerdo con las citas, sino tambi\u00e9n por varias otras cosas, tales como su contribuci\u00f3n en innovaciones tecnol\u00f3gicas o en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas, por ejemplo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Virtud<\/strong><br \/>\nEl italiano Mauro Degli Esposti, docente de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, compil\u00f3 recientemente una lista de investigadores de todas las \u00e1reas con \u00edndice h superior a 100, basado en los datos del Google Acad\u00e9mico. En su ranking, que cuenta casi con 200 nombres, aparecen poqu\u00edsimos investigadores de ciencias humanas o sociales aplicadas, como son los casos, por ejemplo, del Nobel de Econom\u00eda Joseph Stiglitz (\u00edndice h 130) y del ling\u00fcista Noam Chomsky (123), y predominan en los estratos m\u00e1s altos los cient\u00edficos de los campos de la medicina y de la bioqu\u00edmica (observe el cuadro). No hay una correlaci\u00f3n directa entre los ganadores del Nobel y el tope de la clasificaci\u00f3n. Entre los 30 primeros, hay tan s\u00f3lo cuatro premiados con el Nobel y un ganador de la Medalla Fields, el principal galard\u00f3n entre los j\u00f3venes matem\u00e1ticos. \u201cLa \u00fanica virtud que observo en el \u00edndice h es el hecho de que es sencillo calcularlo\u201d, critica George Matsas, docente del Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica de la Universidade Estadual Paulista (Unesp). \u201cNo hay ning\u00fan criterio claro para establecer lo que es un \u00edndice h alto o bajo. Estimo que el h de Peter Higgs, del bos\u00f3n de Higgs, o el de Kenneth Wilson, premio Nobel de F\u00edsica en 1982, ser\u00eda menor que el de varios otros de los cuales nunca o\u00edmos hablar\u201d, dice.<br \/>\nRog\u00e9rio Meneghini alerta al respecto de una distorsi\u00f3n importante en el \u00edndice h: la participaci\u00f3n en redes que llegan a agrupar a 700 investigadores en estudios de f\u00edsica de part\u00edculas, astronom\u00eda o nuevos f\u00e1rmacos. \u201cSer\u00eda una decisi\u00f3n dr\u00e1stica, pero tal vez fuera cuesti\u00f3n de no considerar ese tipo de art\u00edculo para el c\u00e1lculo del \u00edndice h. Sus resultados son importantes, pero no es posible medir la real participaci\u00f3n de cada autor\u201d, sostiene. Pero no es nada en contra de la participaci\u00f3n en redes de cooperaci\u00f3n internacional, acota Meneghini. \u201cHay muchos investigadores brasile\u00f1os que continuamente participan en redes conformadas por 20 \u00f3 30 cient\u00edficos de diversos pa\u00edses y mantienen colaboraciones s\u00f3lidas con colegas del MIT, de Inglaterra o de Francia. Eso, es un distintivo de la calidad\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_20762.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-136821\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_20762-300x181.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_20762-300x181.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_20762-810x490.jpg 810w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/035-039_Indice-H_20762-1024x620.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Asesores y miembros de las Coordinaciones de \u00c1rea de la FAPESP utilizan el \u00edndice h de investigadores como un par\u00e1metro auxiliar en la evaluaci\u00f3n de la calidad del conjunto de art\u00edculos, pero la FAPESP se basa en las opiniones extensivas de asesores y en el an\u00e1lisis cualitativo para seleccionar las mejores propuestas. \u201cLo fundamental, en cuanto a nuestro an\u00e1lisis, radica en la calidad del proyecto de investigaci\u00f3n\u201d, dice Wagner Caradori do Amaral, profesor de la Facultad de Ingenier\u00eda El\u00e9ctrica y de Computaci\u00f3n (FEEC) de la Universidad de Campinas (Unicamp), y coordinador adjunto de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP en el \u00e1rea de Ciencias Exactas e Ingenier\u00edas. \u201cSi el proyecto tiene calidad y el proponente demuestra potencial para realizarlo, no es el \u00edndice h lo que impedir\u00e1 que reciba financiaci\u00f3n\u201d, afirma el coordinador adjunto Jos\u00e9 Roberto Postali Parra, docente de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq), de la USP.<br \/>\n\u201cEl \u00edndice h constituye uno de los par\u00e1metros de observaci\u00f3n, pero nunca es suficiente\u201d, complementa Marie-Anne Van Sluys, profesora del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y coordinadora adjunta de Ciencias de la Vida. Seg\u00fan Van Sluys, la popularidad del \u00edndice h ayud\u00f3 a consolidar en Brasil la importancia de la divulgaci\u00f3n de resultados en peri\u00f3dicos indexados. \u201cPero hay que tener cuidado para no generar un vicio num\u00e9rico\u201d, sostiene. M\u00e1s importante que el \u00edndice h, dice la profesora, es el contexto en el que se insertan las publicaciones. \u201cHay citas que aluden a una mejora de tecnolog\u00eda, otras que representan un aporte al conocimiento, otras de observaci\u00f3n de un fen\u00f3meno. Dependiendo del tipo de proyecto presentado, este tipo de informaci\u00f3n tiene relevancia espec\u00edfica en la evaluaci\u00f3n. Tambi\u00e9n es preciso tener en cuenta c\u00f3mo evolucion\u00f3 el \u00edndice h en el contexto de la carrera de un investigador. Si el impacto es el resultado de un solo art\u00edculo o si se trata de una obra: \u00e9se es un dato relevante\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong>Confianza<\/strong><br \/>\nEn opini\u00f3n de Carlos Eduardo Negr\u00e3o, coordinador adjunto de Ciencias de la Vida, el \u00edndice h es una herramienta que sirve para evaluar a investigadores del campo de la fisiolog\u00eda y la medicina, pero no puede observ\u00e1rselo desde una perspectiva aislada. \u201cEs un \u00edndice que contribuye a calificar el impacto de los estudios publicados por un investigador y si el mismo se concentra en pocos o varios trabajos\u201d, dice Negr\u00e3o, que es docente de la Escuela de Educaci\u00f3n F\u00edsica y Deporte de la USP y director de la Unidad de Rehabilitaci\u00f3n Cardiovascular y Fisiolog\u00eda del Ejercicio del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor). \u201cEs importante analizar tambi\u00e9n el impacto de las revistas en que se publican los art\u00edculos y consultar el <em>Web of Knowledge<\/em>, de Thomson Reuters, para verificar la cantidad total de citas que recibi\u00f3 el investigador. Tambi\u00e9n resulta interesante verificar cu\u00e1l es su categorizaci\u00f3n dentro de nuestra comunidad cient\u00edfica, esto es, su nivel en el CNPq. Tal conjunto me inspira mayor confianza para arribar a una evaluaci\u00f3n justa\u201d.<\/p>\n<p>En el caso de los proyectos en el \u00e1rea de ciencias de la computaci\u00f3n, una preocupaci\u00f3n del coordinador adjunto en Ciencias Exactas e Ingenier\u00edas, Roberto Marcondes Cesar J\u00fanior, profesor del Instituto de Matem\u00e1tica y Estad\u00edstica de la USP, radica en evaluar tambi\u00e9n la producci\u00f3n cient\u00edfica presentada en ciertas conferencias internacionales, tal como es el caso, por ejemplo, de la International Conference on Computer Vision. \u201cEl uso del \u00edndice h en ciencias de la computaci\u00f3n es similar al de las hard sciences, pero los mejores peri\u00f3dicos ostentan un impacto similar a los de los art\u00edculos de esa conferencia, que es indexada en bases internacionales\u201d, afirma. Seg\u00fan \u00e9l, el \u00edndice h resulta \u00fatil para medir el \u00e9xito de los investigadores, las conexiones que logr\u00f3 establecer con otros grupos y el impacto de su investigaci\u00f3n. \u201cPero lo que importa es siempre el proyecto. Las ideas son m\u00e1s importantes que las cifras\u201d, dice.<\/p>\n<p>Un efecto colateral de peso en la difundida adopci\u00f3n del \u00edndice h \u2012as\u00ed como de otros indicadores basados en las citas que reciben los art\u00edculos cient\u00edficos\u2012 consiste en que el mismo comienza a ejercer influjo sobre la cultura de publicaci\u00f3n en varias \u00e1reas del conocimiento en Brasil. En un estudio dado a conocer en 2011, Rog\u00e9rio Mugnaini, docente de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la USP, junto con su alumna de maestr\u00eda Denise Peres Sales, mapearon el uso de \u00edndices de citas e indicadores bibliom\u00e9tricos en la evaluaci\u00f3n brasile\u00f1a. Notaron que el \u00edndice h es utilizado por la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) como uno de los criterios para definir el estrato m\u00e1s alto de revistas cient\u00edficas en diversas \u00e1reas, en el sistema Qualis. Esas publicaciones cuentan con mayor peso en la evaluaci\u00f3n de grupos de investigaci\u00f3n realizada por la Capes y, por ello, acaban por tornarse un objetivo preferencial para sus investigadores.<\/p>\n<p>En el caso de la odontolog\u00eda, s\u00f3lo se admiten en el estrato 1-A a peri\u00f3dicos con \u00edndice h igual o superior a 52. En enfermer\u00eda, los peri\u00f3dicos que ocupan el estrato 1-A son los que poseen un \u00edndice h de al menos 15. En administraci\u00f3n, el l\u00edmite es un \u00edndice h de 5. El \u00edndice h de los peri\u00f3dicos es provisto por las bases Web of Science y Scopus, que adoptaron la metodolog\u00eda de Hirsch para evaluar la producci\u00f3n y el impacto de revistas, donde una publicaci\u00f3n con \u00edndice h 50 es aqu\u00e9lla que registr\u00f3 por lo menos 50 art\u00edculos con no menos de 50 citas durante un determinado per\u00edodo. Un hallazgo importante del estudio de Mugnaini es la gran utilizaci\u00f3n de \u00edndices de citas (JCR), destac\u00e1ndose el factor de impacto (FI), en la consideraci\u00f3n de la mayor\u00eda de las \u00e1reas. El FI es una medida que refleja la cantidad promedio de citas de art\u00edculos cient\u00edficos publicados en determinado peri\u00f3dico. Los valores del FI var\u00edan desde 0,5 para \u00e1reas tales como geograf\u00eda, administraci\u00f3n, ciencias contables y turismo, hasta 6, para el caso de la astronom\u00eda. Las ciencias biol\u00f3gicas exigen un factor de impacto superior a 4; medicina, 3,8; ciencias agrarias, 2; ingenier\u00edas, entre 0,8 y 1, y matem\u00e1tica, 0,95.<\/p>\n<p><strong>Madurez<\/strong><br \/>\n\u201cLa utilizaci\u00f3n generalizada de \u00edndices de citas incluye \u00e1reas con menor historial de publicar en peri\u00f3dicos internacionales, tales como las ciencias humanas y las ciencias sociales aplicadas, que pese a no basarse en ning\u00fan indicador exigen la indexaci\u00f3n de los peri\u00f3dicos en los \u00edndices internacionales\u201d, dice Mugnaini. \u201cLa Capes desempe\u00f1a un papel fenomenal con el sistema Qualis, ya que abarca a investigadores de todo el pa\u00eds y vela por la calidad de los posgrados. Pero termina por transmitirles a las \u00e1reas que la meta es que todo el mundo publique en revistas con factor de impacto internacional\u201d, sostiene. Mugnaini opina que lo que sucede en algunas \u00e1reas es la aceleraci\u00f3n de un proceso de maduraci\u00f3n, con investigadores que intentan publicar cada vez m\u00e1s en revistas con alto impacto. En otros casos, empero, no se trata de una evoluci\u00f3n natural. \u201cNo podemos esperar que la sociolog\u00eda presente un proceso de internacionalizaci\u00f3n id\u00e9ntico al de la f\u00edsica. Paralelamente, se necesitan mecanismos que permitan concebir una revista nacional, publicada en portugu\u00e9s de la que pueda decirse: es una buena revista. No ser\u00e1n ni las citas ni el \u00edndice h lo que otorgue ese par\u00e1metro\u201d, dice.<\/p>\n<p>Un art\u00edculo publicado en julio de 2012 en la revista P<em>erspectivas em Ci\u00eancias da Informa\u00e7\u00e3o<\/em> elabora un an\u00e1lisis comparativo entre la producci\u00f3n cient\u00edfica de becarios de productividad del CNPq en los niveles 1-A y 1-B, que se encuentran en la cima de la clasificaci\u00f3n, en cuatro diferentes campos del conocimiento, y esboza lo que puede constituir un cambio de comportamiento en las ciencias humanas. El estudio, firmado por Ricardo Arcanjo de Lima, Lea Velho y Leandro Innocentini Lopes de Faria, revel\u00f3 que en f\u00edsica y en gen\u00e9tica, \u00e1reas en las cuales existen comunidades consolidadas y habituadas a publicar en revistas internacionales, hab\u00eda correlaci\u00f3n entre el \u00edndice h de los investigadores y su estatus acad\u00e9mico. En el caso de la f\u00edsica, el promedio del \u00edndice h para los becarios nivel 1-A fue 13 y para los de 1-B, 11. En tanto, en gen\u00e9tica, el promedio del \u00edndice h para los becarios nivel 1-A fue 15 y para los de 1-B, 11. En ciencias agrarias, los promedios fueron 7 y 6, respectivamente. Un dato que sorprendi\u00f3 fue el resultado en el \u00e1rea de la sociolog\u00eda. \u201cEsper\u00e1bamos un \u00edndice h cero, puesto que las pr\u00e1cticas de publicaci\u00f3n est\u00e1n alejadas del modelo de las revistas internacionales, y existe una clara preferencia por la publicaci\u00f3n en libros\u201d, dice Arcanjo, que es analista de Embrapa y el a\u00f1o pasado se doctor\u00f3 en pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica en la Unicamp. El \u00edndice h fue de cero para los investigadores 1-A, pero lleg\u00f3 a 1 en la categor\u00eda 1-B, que agrupa a los investigadores m\u00e1s j\u00f3venes. \u201cLa presi\u00f3n sobre los investigadores podr\u00eda estar modificando las pr\u00e1cticas de la disciplina en Brasil\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Para Rog\u00e9rio Meneghini, el caso de las humanidades pone de manifiesto la presi\u00f3n creciente por la disponibilidad del conocimiento. \u201cHoy en d\u00eda, el dinamismo de la producci\u00f3n cient\u00edfica es otro\u201d, afirma. No obstante, Meneghini acota que la dificultad para publicar en revistas internacionales est\u00e1 generando un crecimiento exagerado de peri\u00f3dicos en el campo de las humanidades en el pa\u00eds. \u201cComo la cantidad de carreras de posgrado en humanidades crece a mayor velocidad que en otras \u00e1reas, sobreviene este fen\u00f3meno del aumento descontrolado de peri\u00f3dicos en Brasil. El pa\u00eds cuenta actualmente con alrededor de 5 mil peri\u00f3dicos. Entre las revistas que solicitan su inclusi\u00f3n en la biblioteca SciELO, la proporci\u00f3n de las humanidades llega al 80%\u201d, dice Meneghini.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sobrevaloraci\u00f3n del \u00edndice-H genera controversias","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[98],"class_list":["post-121129","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121129"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121129\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121129"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=121129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}