{"id":121159,"date":"2013-06-11T21:34:42","date_gmt":"2013-06-12T00:34:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=121159"},"modified":"2017-03-08T15:47:47","modified_gmt":"2017-03-08T18:47:47","slug":"121159","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/121159\/","title":{"rendered":"Redescubriendo una selva"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_121160\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-121160 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/052-057_Cantareira_207-1.jpg\" alt=\"El comienzo de una carretera: la vegetaci\u00f3n nativa que ser\u00e1 removida en una de las obras del tramo norte del anillo metropolitano\" width=\"290\" height=\"274\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>El comienzo de una carretera: la vegetaci\u00f3n nativa que ser\u00e1 removida en una de las obras del tramo norte del anillo metropolitano<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al comienzo del mes de febrero, en una de las expediciones semanales que realizan los investigadores del Instituto de Bot\u00e1nica a las \u00e1reas que ser\u00e1n atravesadas por el tramo norte del anillo metropolitano \u2012la autopista de 180 kil\u00f3metros (km) de extensi\u00f3n que se encuentra en fase final de construcci\u00f3n alrededor del Gran S\u00e3o Paulo\u2012, la bot\u00e1nica Cintia Kameyama reconoce y recolecta especies de plantas probablemente raras de la sabana brasile\u00f1a que crecen en un campo aleda\u00f1o a una chacra ubicada a seis kil\u00f3metros del aeropuerto de Guarulhos. \u201cLa carretera pasar\u00e1 por aqu\u00ed y esta \u00e1rea de bosque va a desaparecer\u201d, comenta ella, mientras separa las plantas recogidas. \u201cEl \u00faltimo t\u00fanel del anillo metropolitano comienza ah\u00ed\u201d, dice el bot\u00e1nico Paulo Ortiz, se\u00f1alando hacia un cerro cubierto de \u00e1rboles, entre los cuales se destacan las flores coloridas de los \u00e1rboles de la gloria.<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s, Regina Shirasuna regresa de una caminata hasta un conglomerado de \u00e1rboles trayendo consigo una pala y varias bolsas que tan s\u00f3lo cubren las ra\u00edz de las plantas que recogi\u00f3: \u201cVoy a trasplantarlas hoy mismo\u201d. En seis meses de trabajo, los equipos de rescate han recogido unas 200 plantas y se las llevaron para cultivarlas en el instituto. Entre las 20 \u00e1reas visitadas, algunas se usaban para arrojar cad\u00e1veres o encuentros de grupos religiosos, que se congregaban en los claros del bosque para cantar alto y, cuando los investigadores pasaban, los saludaban con un \u201c\u00a1paz, hermano!\u201d. El trabajo de campo se intensific\u00f3 en abril, cuando otros grupos de bot\u00e1nicos comenzaron a recolectar bromelias y otras plantas raras colgando de los \u00e1rboles del monte que ser\u00e1 talado a orillas de Serra da Cantareira, la mayor sierra selv\u00e1tica urbana del pa\u00eds, con 30 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, en buena parte ocupada ya por barrios populares y condominios lujosos, en la zona norte de S\u00e3o Paulo y municipios vecinos.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, bi\u00f3logos y veterinarios ingresaron a la selva para cortar la vegetaci\u00f3n m\u00e1s baja y provocar gran alboroto para rescatar cr\u00edas y espantar hacia lo alto de la sierra a los que pudieran huir. Trabajaban con prisa: enseguida llegar\u00edan las topadoras para arrasar con la vegetaci\u00f3n nativa en las \u00e1reas que ser\u00e1n ocupadas por los carriles del tramo norte de la autopista de circunvalaci\u00f3n, que tendr\u00e1 44 km de extensi\u00f3n, buena parte de la misma en Guarulhos. En tres a\u00f1os, cuando est\u00e9 listo, ese tramo completar\u00e1 el anillo vial por donde se desviar\u00e1n los camiones que arriban desde otras regiones del pa\u00eds y hoy deben pasar por las avenidas marginales, entorpeciendo el tr\u00e1nsito de los residentes en el Gran S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/054_Cantareira_207NOVO1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-136835 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/054_Cantareira_207NOVO1-300x273.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"273\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/054_Cantareira_207NOVO1-300x273.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/054_Cantareira_207NOVO1-543x496.jpg 543w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/054_Cantareira_207NOVO1-1024x934.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/054_Cantareira_207NOVO1.jpg 1371w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Como consecuencia de las exigencias ambientales, impensables hasta hace pocas d\u00e9cadas, cuando las autopistas se impon\u00edan sin reparos sobre las selvas del pa\u00eds, probablemente nunca antes se contemplaron tantos cuidados para la construcci\u00f3n de un camino, donde hasta los ingenieros tuvieron que resignar su autonom\u00eda y trabajar codo a codo con los investigadores de los institutos de Bot\u00e1nica y Forestal. Para complicar las cosas, la carretera pasar\u00eda por barrios densamente poblados de S\u00e3o Paulo y Guarulhos y cerca del Parque Estadual de Cantareira, un \u00e1rea de preservaci\u00f3n de remanentes del bosque atl\u00e1ntico. Con sus 80 km2, el parque abarca cuatro municipios \u2012S\u00e3o Paulo, Mairipor\u00e3, Caieiras y Guarulhos\u2012 y cobija un 25% del \u00e1rea original y al menos un 60% de la cobertura vegetal de la sierra, adem\u00e1s de proteger las cabeceras que proveen agua a los habitantes de la metr\u00f3polis desde finales del siglo XIX.<\/p>\n<p>Desde que comenz\u00f3 a planificarse, hace 10 a\u00f1os, el trazado del tramo norte experiment\u00f3 transformaciones radicales con el objetivo de reducir los impactos ambientales. Una de las propuestas apuntaba a pasar por el norte de Serra da Cantareira, no por el sur, como en el trayecto aprobado. \u201cAnalizamos decenas de posibilidades de trazados, interactuando con las alcald\u00edas y secretar\u00edas de medio ambiente de los municipios que ser\u00edan afectados\u201d, dice Carlos Henrique Aranha, director de Prime Engenharia, una empresa de control ambiental contratada por Desenvolvimento Rodovi\u00e1rio S.A. (Dersa), la empresa p\u00fablica encargada de la construcci\u00f3n del tramo norte.<\/p>\n<div id=\"attachment_121167\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-121167 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/052-057_Cantareira_207-3.jpg\" alt=\"La ciudad y la sierra: el N\u00facleo Cabu\u00e7u y la continuidad de selvas protegidas por el parque \" width=\"290\" height=\"180\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Francisco Vilela\/ IF<\/span>La ciudad y la sierra: el N\u00facleo Cabu\u00e7u y la continuidad de selvas protegidas por el parque<span class=\"media-credits\">Francisco Vilela\/ IF<\/span><\/p><\/div>\n<p>El trazado final es el resultado de muchas negociaciones, no s\u00f3lo entre los organismos del gobierno. Las protestas y las presiones de los habitantes de la regi\u00f3n norte de la capital y de los municipios que ser\u00e1n afectados por las obras devinieron en varios ajustes: la carretera esquiva una cancha de tenis, un tanque de agua que hab\u00eda sido reci\u00e9n construido cuando se anunci\u00f3 la obra, un condominio de lujo y un palo borracho con 15 metros de altura repleto de bromelias. Pero ocupar\u00e1 el terreno de la escuela en una avenida de tierra en los suburbios de Guarulhos, que deber\u00e1 ser reconstruida en otro sitio. Nadie dice que el trazado de la carretera \u2012cuya construcci\u00f3n tendr\u00e1 un costo aproximado de 6.500 millones de reales\u2012 sea perfecto, pero \u201clo de hace 10 a\u00f1os era m\u00e1s impactante\u201d, dice Geraldo Franco, investigador del Instituto Forestal. \u201cLa obra ya ha sufrido un bloqueo por causa de la oposici\u00f3n de ONGs y organismos ambientales del gobierno que analizaron los informes de impacto principalmente al respecto de Serra da Cantareira\u201d, comenta Franco. La autopista que comenz\u00f3 a construirse cortar\u00e1 el parque por medio de t\u00faneles.<\/p>\n<p><strong>Para reponer lo que se tala<br \/>\n<\/strong>Para mitigar el impacto de la obra, la regla es simple: reponer lo que deba removerse. Dersa anunci\u00f3 que garantizar\u00e1 indemnizaciones o nuevas viviendas para las 3.490 familias afectadas por la obra. Tambi\u00e9n existe una gran preocupaci\u00f3n por la fauna \u2012que incluye a unos mil perros y 800 gatos propiedad de los residentes\u2012 y por la flora. \u201cProbablemente recogeremos menos que en el tramo sur, puesto que los animales tendr\u00e1n d\u00f3nde huir\u201d, dijo el veterinario Pl\u00ednio Aiub, coordinador del grupo de empresas encargadas de ahuyentar o recuperar la fauna, en el marco de una reuni\u00f3n de planificaci\u00f3n realizada al comienzo de febrero en Dersa.<\/p>\n<div id=\"attachment_121171\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/052-057_Cantareira_207-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-121171\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/052-057_Cantareira_207-7.jpg\" alt=\"Al frente de las topadoras: corte de la selva baja y rescate de plantas y animales; bromelias y orqu\u00eddeas recogidas y preservadas en viveros; y rana arbor\u00edcola de una de las \u00e1reas de la futura carretera\" width=\"290\" height=\"211\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Francisco Vilela\/ IF<\/span><\/a> Al frente de las topadoras: corte de la selva baja y rescate de plantas y animales; bromelias y orqu\u00eddeas recogidas y preservadas en viveros; y rana arbor\u00edcola de una de las \u00e1reas de la futura carretera<span class=\"media-credits\">Francisco Vilela\/ IF<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la regi\u00f3n por la que pasar\u00e1 la carretera, de acuerdo con inventarios previos, habitan 234 especies de aves, 49 de reptiles y 65 de mam\u00edferos, entre los que se incluyen monos aulladores, perezosos, venados, mofetas y erizos. Se analiza la construcci\u00f3n de t\u00faneles y corredores con cuerdas entre los \u00e1rboles en las rutas que cortan la sierra para evitar atropellamientos y facilitar el paso de los animales. \u201c\u00bfFuncionar\u00e1? Hay que probarlo para saber\u201d, dice el ec\u00f3logo M\u00e1rcio Port-Carvalho, del Instituto Forestal. La vegetaci\u00f3n nativa que deba cortarse tendr\u00e1 que reponerse: se trata de la reforestaci\u00f3n compensatoria, tal como ya se hizo en el tramo sur, inaugurado en 2010, y se adoptar\u00e1 tambi\u00e9n para el tramo este, que ya se est\u00e1 construyendo.<\/p>\n<p>En 2007, como condici\u00f3n para la aprobaci\u00f3n del proyecto de construcci\u00f3n del segmento sur, los organismos ambientales estaduales y federales determinaron que Dersa replantara 1.016 hect\u00e1reas de selva (cada hect\u00e1rea equivale a 10 mil metros cuadrados), en zonas cercanas a la futura autopista, para compensar la p\u00e9rdida de 200 hect\u00e1reas del bosque atl\u00e1ntico que circunda al Gran S\u00e3o Paulo. Hasta enero de 2012, en un tercio de las 147 \u00e1reas plantadas, la mayor\u00eda de los \u00e1rboles hab\u00eda muerto o no hab\u00eda crecido tal como se esperaba, debido a inundaciones, incendios intencionales, heladas, invasi\u00f3n de ganado y oposici\u00f3n de los vecinos residentes (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/01\/02\/una-carretera-muchos-bosques\/\" target=\"_blank\">lea en <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, edici\u00f3n n\u00ba 191<\/a>).<\/p>\n<p>Ahora est\u00e1 prevista la reposici\u00f3n de unas mil hect\u00e1reas en zonas cercanas que a\u00fan est\u00e1n siendo delimitadas. Un problema al cual los expertos a\u00fan no le han encontrado soluci\u00f3n consiste en c\u00f3mo reponer las \u00e1reas de sabana inesperadamente identificadas en los municipios de Guarulhos y Aruj\u00e1, que ahora se consideran valiosas porque representan un tipo de vegetaci\u00f3n eliminada con el crecimiento de las ciudades y con obras tales como el aeropuerto de Guarulhos. Se contempla reaprovechar el suelo que deba ser extra\u00eddo en las nuevas \u00e1reas, pero no existen garant\u00edas de que tal estrategia funcione, pues hasta ahora los bi\u00f3logos, agr\u00f3nomos e ingenieros forestales no han logrado mantener de manera satisfactoria las plantas de la sabana fuera de las \u00e1reas donde crecen naturalmente.<\/p>\n<p>\u201cLos estudios al respecto de la producci\u00f3n de pl\u00e1ntulas de especies de la sabana a\u00fan son incipientes\u201d, recuerda Franco. La movilizaci\u00f3n de personas y m\u00e1quinas involucradas en la construcci\u00f3n del tramo norte est\u00e1 aumentando la visibilidad de la sierra cubierta por bosque atl\u00e1ntico, lo cual ayuda a los habitantes de S\u00e3o Paulo a orientarse geogr\u00e1ficamente, aunque todav\u00eda es poco conocida. Cada a\u00f1o, 90 mil residentes de la ciudad visitan el Parque de Cantareira (abierto solamente los fines de semana), a 20 kil\u00f3metros del centro de la ciudad, desde donde puede observarse una magn\u00edfica vista de la metr\u00f3polis, a mil metros de altura. No es tanto si se lo compara con el Parque do Ibirapuera, que recibe 70 mil visitantes tan s\u00f3lo durante un s\u00e1bado con buen tiempo. As\u00ed como los visitantes, los estudios relativos a los animales y a las plantas del Parque de Cantareira no son abundantes. \u201cTodav\u00eda hay muchas especies de \u00e1rboles, entre ellas dos del g\u00e9nero Cinnamomum, que esperan su descripci\u00f3n\u201d, dice Jo\u00e3o Batista Baitello, bi\u00f3logo del Instituto Forestal.<\/p>\n<p>En 2010, su colega Frederico Arzolla present\u00f3 101 especies de arbustos y \u00e1rboles que crecen en claros que se hab\u00edan abierto para la instalaci\u00f3n de torres de transmisi\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica, y en 2011, otras 179 especies de \u00e1rboles halladas en 11 kil\u00f3metros de sendas en el interior del parque. Desde el comienzo del siglo pasado, los estudios se concentran en las \u00e1reas mejor conservadas del parque, tales como el Pinheirinho, que Baitello visit\u00f3 por primera vez ni bien lo contrat\u00f3 el instituto, en 1976.<\/p>\n<div id=\"attachment_121172\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-121172 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/052-057_Cantareira_207-10.jpg\" alt=\"Ayer y hoy: una foto de la d\u00e9cada de 1940 donde se observa un pau-furado, un \u00e1rbol de hasta 40 metros de altura (con delantal, el anatomista Calvino Mainieri) y una de las carreteras que atraviesan la sierra\" width=\"290\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/052-057_Cantareira_207-10.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/052-057_Cantareira_207-10-198x300.jpg 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Acervo J.B. Baitello\/ IF<\/span>Ayer y hoy: una foto de la d\u00e9cada de 1940 donde se observa un pau-furado, un \u00e1rbol de hasta 40 metros de altura (con delantal, el anatomista Calvino Mainieri) y una de las carreteras que atraviesan la sierra<span class=\"media-credits\">Acervo J.B. Baitello\/ IF<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seis a\u00f1os despu\u00e9s, Osny Tadeu de Aguiar y \u00e9l presentaron el primer estudio amplio de esa regi\u00f3n, con 189 especies de \u00e1rboles, entre ellas algunas majestuosas, tales como el cedro-faia [<em>Roupala brasiliensis<\/em>], el guatamb\u00fa [<em>Balfourodendron riedelianum<\/em>], la canela-preta [Ocotea catharinensis], el jequitib\u00e1-branco [<em>Cariniana estrellensis<\/em>], el pau-terra [<em>Qualea grandiflora<\/em>] y el pau-furado, la mayor de todas, con hasta 40 metros de altura y 3 de di\u00e1metro. El parque alberga 678 especies de \u00e1rboles y 866 de animales ya descritas, de acuerdo con el plan de manejo, el inventario m\u00e1s completo elaborado hasta ahora. Ese trabajo, al que puede accederse en el sitio web del Instituto Forestal, tambi\u00e9n presenta \u00e1reas prioritarias que deber\u00edan estudiarse mejor.<\/p>\n<p>La diversidad biol\u00f3gica se debe a la combinaci\u00f3n de dos tipos distintos de bosque atl\u00e1ntico, el umbr\u00f3filo denso de monta\u00f1a, hallado en las sierras, y el semideciduo, con \u00e1rboles que pierden parte de sus hojas durante las \u00e9pocas m\u00e1s secas del a\u00f1o, y a la diferencia de altura que var\u00eda entre los 775 y 1.200 metros. Seg\u00fan Alexsander Antunes, experto en aves del Instituto Forestal, la \u00e9poca de fructificaci\u00f3n de una misma especie puede variar de acuerdo con la altura: el palmito dulce [Euterpe edulis], por ejemplo, fructifica entre abril y junio en las regiones m\u00e1s bajas y al final del a\u00f1o en las m\u00e1s altas, proporcionando de ese modo frutos para los campaneros [Procnias] y zorzales [Turdus rufiventris] a lo largo de todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Una selva con historia<br \/>\n<\/strong>La Cantareira est\u00e1 muy unida a la historia de la capital paulista. \u201cMuy probablemente los \u00e1rboles utilizados para construir las vigas sobre las paredes de tapia del P\u00e1tio do Col\u00e9gio, construido en el siglo XVI, proven\u00edan de Serra da Cantareira\u201d, dice Baitello, quien a continuaci\u00f3n muestra una placa de canela-preta con al menos 460 a\u00f1os de antig\u00fcedad, que un residente de la ciudad, Jos\u00e9 Nunes de Vilhena, le regal\u00f3 a don Bento Jos\u00e9 Pickel, el sacerdote benedictino curador del herbario del entonces denominado Servicio Forestal, que m\u00e1s tarde ser\u00eda el Instituto Forestal. Como los hacendados buscaban m\u00e1s tierras para plantar caf\u00e9, t\u00e9 o ca\u00f1a de az\u00facar, el desmonte en la sierra aument\u00f3 bastante hasta finales del siglo XIX, cuando el gobierno estadual resolvi\u00f3 intervenir, expropiando haciendas para proteger las cabeceras de r\u00edos o riachos que abastec\u00edan a la ciudad.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, el nombre Cantareira proviene de la palabra c\u00e1ntaro, donde los moradores y viajeros guardaban el agua. \u201cLa conservaci\u00f3n ambiental en el estado de S\u00e3o Paulo comenz\u00f3 aqu\u00ed, incluso antes de crearse el concepto de parque o reserva\u201d, dice Arzolla. El parque nacional m\u00e1s antiguo de Brasil, el de Itatiaia, fue creado en 1937. La creaci\u00f3n del Servicio Forestal en 1911 y de la Guardia Forestal un a\u00f1o despu\u00e9s, asegur\u00f3 la preservaci\u00f3n de la selva y de buena parte de los animales que la habitaban. Ya no se avistaban yaguaret\u00e9s ni pecar\u00edes, como consecuencia de la fragmentaci\u00f3n de la selva y de la caza intensiva, pero el parque y las \u00e1reas cercanas albergan una de las mayores poblaciones de caray\u00e1s (<em>Alouatta clamitans<\/em>) del pa\u00eds. \u201cAqu\u00ed viven centenares de caray\u00e1s\u201d, dice Port-Carvalho, quien est\u00e1 finalizando una estimaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de esos animales. Entre las cuatro especies de primates nativos halladas actualmente en la Serra da Cantareira, la \u00fanica bajo amenaza de extinci\u00f3n es el tit\u00ed de orejas blancas (<em>Callithrix aurita<\/em>).<\/p>\n<p>Una de las mayores amenazas radica en el cruzamiento con otras especies de tit\u00ed que no habitan en la sierra, tales como el mico estrella (<em>Callithrix penicillata<\/em>). \u201cLa semana pasada, por primera vez, observ\u00e9 a un C. aurita socializ\u00e1ndose con un grupo de <em>C. penicillata<\/em> en un \u00e1rea aleda\u00f1a a Cantareira\u201d, relata Port-Carvalho. \u201cEntre los parques del bosque atl\u00e1ntico, en \u00e9ste resulta m\u00e1s f\u00e1cil observar animales, tanto monos como aves\u201d, dice Antunes, quien reside en un condominio ubicado a dos kil\u00f3metros del parque en cuyo jard\u00edn habitan caray\u00e1s, tucanes y otras 80 especies de aves. Desde 2005 ha identificado en el parque 250 especies de aves, incluyendo algunas que a\u00fan no se han visto en la ciudad de S\u00e3o Paulo, tales como el busardo coliblanco, el carpintero grande y el ibis escarlata. Los macucos o tinam\u00fas, ya raros en el estado de S\u00e3o Paulo, pueden avistarse en el parque \u201ccon relativa facilidad\u201d, dice Port-Carvalho. \u201cCuando se llega a lo alto de la sierra en un d\u00eda h\u00famedo, con la neblina levant\u00e1ndose, pueden observarse puntitos amarillos movi\u00e9ndose por el suelo\u201d, relata Gl\u00e1ucia Cortez, bi\u00f3loga del Instituto Forestal. Los puntos amarillos son los sapitos gota de oro (<em>Brachycephalus nodotergak<\/em>). No se sabe c\u00f3mo reaccionar\u00e1n las plantas y los animales ante la reducci\u00f3n de la selva, las obras y luego, con la carretera. \u201cLos impactos negativos para algunos grupos de animales pueden aparecer s\u00f3lo despu\u00e9s de varios a\u00f1os, por eso es importante realizar un monitoreo a largo plazo\u201d, advierte Port-Carvalho. Los que est\u00e1n planificando, construyendo o controlando la nueva carretera se encuentran en alerta. \u201cNos vigilar\u00e1n todo el tiempo\u201d, dijo un ingeniero de Dersa. Ellos temen que los residentes de los condominios cercanos a la obra fotograf\u00eden y divulguen por internet cualquier irregularidad, ni bien la noten. A mediados de abril, Pl\u00ednio Aiub y su equipo ya hab\u00edan hallado \u2012y trasladado hacia regiones m\u00e1s seguras de la selva\u2012 serpientes y ara\u00f1as, adem\u00e1s de haber observado grupos de monos capuchinos que aparec\u00edan para espiar. \u201cNos llamaron para rescatar a una cascabel y encontramos una <em>Phyllomedusa<\/em>, un g\u00e9nero de rana arbor\u00edcola que normalmente habita en \u00e1reas bajas y h\u00famedas, pero se encontraba en una regi\u00f3n alta y seca\u201d, dice. \u201cEn el tramo sur, capturamos animales hasta el \u00faltimo d\u00eda de la obra. Ellos tienden a regresar a donde estaban antes\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nARZOLLA, F.A.R.D.P. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/agris.fao.org\/agris-search\/search.do?recordID=DJ2012069177\" target=\"_blank\">Composi\u00e7\u00e3o flor\u00edstica e a conserva\u00e7\u00e3o de florestas secund\u00e1rias na serra da Cantareira, S\u00e3o Paulo, Brasil<\/a>. <strong>Revista do Instituto Florestal<\/strong>. v. 23, n. 1, p. 149-71, 2011.<br \/>\nBAITELLO, J.B.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.iflorestal.sp.gov.br\/RIF\/RevistaIF\/RIF6-2\/RIF6-2_133-161.pdf\" target=\"_blank\">Estrutura fitossociol\u00f3gica da vegeta\u00e7\u00e3o arb\u00f3rea da serra da Cantareira \u2013 N\u00facleo Pinheirinho<\/a>. <strong>Revista do Instituto Florestal<\/strong>. v. 5, n. 2, p. 133-61, 1993.<br \/>\nLEONEL, C. (Org.). Parque Estadual da Cantareira: Plano de manejo. 1\u00aa ed. S\u00e3o Paulo: Funda\u00e7\u00e3o Florestal, 2009 (livro eletr\u00f4nico).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Anillo metropolitano impulsa expediciones cient\u00edficas a Serra da Cantareira","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,293,269,331],"coauthors":[5968],"class_list":["post-121159","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121159","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121159"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121159\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121159"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121159"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121159"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=121159"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}