{"id":121262,"date":"2013-05-12T15:44:51","date_gmt":"2013-05-12T18:44:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=121262"},"modified":"2016-01-06T13:03:07","modified_gmt":"2016-01-06T15:03:07","slug":"el-efecto-de-la-triple-helice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-efecto-de-la-triple-helice\/","title":{"rendered":"El efecto de la triple h\u00e9lice"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_121273\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-121273\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/063-065_Helice_205-2.jpg\" alt=\"La triple h\u00e9lice (en rosa) detectada en un cromosoma de mosca: modulaci\u00f3n de genes \" width=\"290\" height=\"253\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Gorab<\/span>La triple h\u00e9lice (<em>en rosa<\/em>) detectada en un cromosoma de mosca: modulaci\u00f3n de genes<span class=\"media-credits\">Eduardo Gorab<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hace cuatro a\u00f1os, el investigador Eduardo Gorab, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP), desarroll\u00f3 un m\u00e9todo en el cual se val\u00eda de un antiguo anticuerpo para reconocer un tipo raro de estructura presente en el material gen\u00e9tico de moscas de las especies <em>Rhynchosciara americana<\/em> y <em>Drosophila melanogaster<\/em>: mol\u00e9culas de ADN compuestas por tres cadenas entrelazadas de bases nitrogenadas, en lugar de la tradicional doble h\u00e9lice, la conformaci\u00f3n com\u00fan del \u00e1cido desoxirribonucleico. La ins\u00f3lita triple h\u00e9lice se encontraba presente en la heterocromatina, una regi\u00f3n cromos\u00f3mica en la cual el ADN permanece compactado junto con prote\u00ednas y el ARN, el \u00e1cido ribonucleico. Por eso, cuando detect\u00f3 esa triple h\u00e9lice en el interior de esa regi\u00f3n, Gorab sospech\u00f3 que la misma pudiese estar asociada con el proceso de desactivaci\u00f3n de genes, com\u00fan en la heterocromatina. No obstante, un estudio publicado el 27 de enero de este a\u00f1o en la revista cient\u00edfica <em>Nature Structural &amp; Molecular Biology<\/em> por el brasile\u00f1o y colegas de Europa y Jap\u00f3n sugiere nuevas posibilidades acerca del rol de las triples h\u00e9lices en el n\u00facleo celular.<\/p>\n<p>Con la herramienta molecular creada por Gorab, el grupo internacional de investigadores hall\u00f3 en la cromatina de embriones de ratones triples h\u00e9lices formadas por cadenas de bases de conformaci\u00f3n ligeramente distinta a la identificada en el material gen\u00e9tico de las moscas. En lugar de tres cadenas en espiral de ADN, las c\u00e9lulas de los animales presentaban dos cadenas de ADN unidas con una de ARN. Estas triples h\u00e9lices se detectaron en un estadio bastante espec\u00edfico e inicial del proceso de desarrollo del embri\u00f3n, cuando el mismo solamente contaba con entre dos y ocho c\u00e9lulas. En esta etapa de la embriog\u00e9nesis, la presencia de las triples h\u00e9lices parec\u00eda incrementar la expresi\u00f3n de ciertos genes importantes para esa fase del proceso. En estadios m\u00e1s avanzados del embri\u00f3n, cuando este conjunto de genes ya no estaba activado, la cinta de ARN acoplada a las dos de ADN tampoco era detectada. \u201c<em>In vivo<\/em>, tambi\u00e9n observamos que cuando estimul\u00e1bamos la producci\u00f3n de la triple h\u00e9lice, la expresi\u00f3n de esos genes aumentaba\u201d, afirma Gorab. \u201cLos resultados de este trabajo no constituyen una prueba directa y cabal de que eso suceda, pero refuerzan esa correlaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>De acuerdo con una de las autoras del estudio, la investigadora Mar\u00eda Elena Torres Padilla, del Instituto de Gen\u00e9tica y Biolog\u00eda Molecular y Celular (IGBMC), de Estrasburgo, Francia, el posible efecto regulatorio de la triple h\u00e9lice se manifiesta en ese estadio del desarrollo embrionario sobre una arquitectura at\u00edpica de la cromatina. Por definici\u00f3n, la cromatina presenta dos formas distintas: una activa, la eucromatina, en la cual el ADN se encuentra accesible y puede ser expresado por prote\u00ednas regulatorias, y una inactiva, la mencionada heterocromatina, en la cual el material gen\u00e9tico se encuentra compactado y no puede utilizarse.<\/p>\n<p>En el trabajo con las c\u00e9lulas embrionarias de los roedores, la cromatina se encontraba en un estadio at\u00edpico, intermedio entre sus dos formas, pero al cual pod\u00eda acceder la triple h\u00e9lice para regularlo. \u201cEst\u00e1bamos abocados a la b\u00fasqueda de un mecanismo regulatorio vinculado al ARN que tendr\u00eda impacto sobre la \u2018estructura\u2019 o la \u2018conformaci\u00f3n\u2019 de la cromatina\u201d, explica Torres Padilla. \u201cComo el ARN forma una triple h\u00e9lice con el ADN, era un buen aspirante a cumplir ese papel.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/063-065_Helice_2051.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-136845\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/063-065_Helice_2051-730x1024.jpg\" alt=\"063-065_Helice_2051\" width=\"290\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/063-065_Helice_2051-730x1024.jpg 730w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/063-065_Helice_2051-354x496.jpg 354w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/063-065_Helice_2051-214x300.jpg 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Infogr\u00e1fico Ana Paula Campos Ilustra\u00e7\u00e3o Gabriel Bitar<\/span><\/a>Si bien el fen\u00f3meno de la formaci\u00f3n de mol\u00e9culas de ADN con m\u00e1s de dos cadenas de \u00e1cidos nucleicos es estudiado desde la d\u00e9cada de 1950, los bioqu\u00edmicos empezaron a comprender mejor los mecanismos que pueden llevar al surgimiento de este tipo de material gen\u00e9tico menos convencional reci\u00e9n durante los \u00faltimos 10 \u00f3 15 a\u00f1os. \u201cLas triples h\u00e9lices tienden a formarse en regiones del genoma en las cuales se producen seguidamente repeticiones de una base, aunque existen tambi\u00e9n otras posibilidades\u201d, dice Gorab. Es decir, se tramos del ADN ricos en secuencias con un solo nucle\u00f3tido, como TTTTT (para la base timina) o AAAAA (adenina), por ejemplo, son candidatos a albergar h\u00e9lices con m\u00e1s de dos cadenas. Debido a que alrededor de la mitad del genoma de los mam\u00edferos est\u00e1 compuesto por secuencias repetitivas, formadas por elementos m\u00f3viles (transposones y retrotransposones) que pueden cambiar de lugar o autocopiarse a lo largo del genoma, la presencia de este tipo de estructura no ser\u00eda entonces tan rara.<\/p>\n<p><strong>Un ADN cu\u00e1druple<\/strong><br \/>\nUn ADN con tres cadenas puede formarse de m\u00e1s de una manera. En el estudio de Gorab con las moscas, la triple h\u00e9lice se origin\u00f3 en el desapareo de las dos cadenas que componen la mol\u00e9cula com\u00fan de ADN a partir de un determinado punto de la secuencia. Un fragmento del ADN permanece con las dos cadenas de bases nitrogenadas apareadas mientras que otro presenta cadenas sueltas. Sin embargo, una de estas cintas sueltas se pliega y se une al tramo de ADN que hab\u00eda mantenido ambas cadenas apareadas. De esta forma, surge una mol\u00e9cula de \u00e1cido desoxirribonucleico con tres cadenas, todas originadas en una sola mol\u00e9cula. \u00c9ste es el ADN triple intramolecular.<\/p>\n<p>Existe tambi\u00e9n el ADN triple intermolecular, cuando una de las cadenas es cedida por una segunda mol\u00e9cula de ADN. En este caso, la triple h\u00e9lice tiene dos cadenas provenientes de un ADN convencional m\u00e1s una cinta que se desprendi\u00f3 de otro ADN. En el trabajo con los ratones, cuando Torres Padilla emple\u00f3 el anticuerpo creado por Gorab, la tercera cadena del ADN fue cedida por una mol\u00e9cula de ARN, que normalmente cuenta con tan s\u00f3lo una cadena de bases. \u201cCon nuestra metodolog\u00eda podemos detectar varias formas de \u00e1cidos nucleicos triples\u201d, dice el investigador de la USP.<\/p>\n<div id=\"attachment_121289\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-121289 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/063-065_Helice_205-6.jpg\" alt=\"Estructura de ADN cu\u00e1druple: posible relaci\u00f3n con el c\u00e1ncer \" width=\"290\" height=\"251\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gabriel Bitar<\/span>Estructura de ADN cu\u00e1druple: posible relaci\u00f3n con el c\u00e1ncer<span class=\"media-credits\">Gabriel Bitar<\/span><\/p><\/div>\n<p>No existen evidencias de que la formaci\u00f3n de estructuras gen\u00e9ticas todav\u00eda poco conocidas, tales como la triple h\u00e9lice, est\u00e9n necesariamente relacionadas con el surgimiento de enfermedades. En teor\u00eda, elementos que act\u00faan como moduladores de la actividad de los genes pueden generar efectos tanto positivos como negativos. Un estudio publicado en enero de este a\u00f1o en la revista Nature Chemistry identific\u00f3 h\u00e9lices cu\u00e1druples de ADN, otra conformaci\u00f3n poco usual de esta mol\u00e9cula, en c\u00e9lulas humanas con c\u00e1ncer. Este descubrimiento puede ser de utilidad para la comprensi\u00f3n del proceso de aparici\u00f3n de tumores y quiz\u00e1, incluso, para el desarrollo de nuevos abordajes terap\u00e9uticos.<\/p>\n<p>Con cuatro cadenas entrelazadas, este tipo de ADN se forma en tramos del genoma ricos en la base nitrogenada guanina, representada por la letra G. Por eso reciben el nombre de cuadruplejos-G o cuartetos-G. \u201cLa investigaci\u00f3n indica que los cuadruplejos aparecen con mayor frecuencia en genes de c\u00e9lulas que est\u00e1n dividi\u00e9ndose r\u00e1pidamente, tales como las del c\u00e1ncer\u201d, dijo en la ocasi\u00f3n Shankar Balasubramanian, de la Universidad de Cambridge, el principal autor del estudio. \u201cPara nosotros, esto refuerza fuertemente un nuevo paradigma, el del uso de estas estructuras con cuatro cadenas como blancos para tratamientos personalizados en un futuro.\u201d<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nAspectos moleculares de la heterocromatina en especies de la familia <em>Sciaridae<\/em> (Diptera: Nematocera) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/26091\/aspectos-moleculares-da-heterocromatina-em-especies-da-familia-sciaridae-diptera-nematocera\/\" target=\"_blank\">2008\/ 50653-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> L\u00ednea Regular de Ayuda al Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coord.<\/strong> Eduardo Gorab \u2013 IB\/ USP; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 165.485,11 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nFADLOUN, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nsmb\/journal\/v20\/n3\/full\/nsmb.2495.html\" target=\"_blank\">Chromatin signatures and retrotransposon profiling in mouse embryos reveal regulation of LINE-1 by RNA<\/a>. <strong>Nature Structural &amp; Molecular Biology<\/strong>. 27 jan. 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El ADN con tres cadenas puede regular la expresi\u00f3n de ciertos genes","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,306],"coauthors":[101],"class_list":["post-121262","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121262\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121262"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=121262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}