{"id":124547,"date":"2013-07-17T17:14:02","date_gmt":"2013-07-17T20:14:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=124547"},"modified":"2016-01-06T13:33:46","modified_gmt":"2016-01-06T15:33:46","slug":"nada-se-pierde-todo-se-transforma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nada-se-pierde-todo-se-transforma\/","title":{"rendered":"Nada se pierde, todo se transforma"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_124551\" style=\"max-width: 242px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-124551  \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208-1.jpg\" alt=\"Un gran obst\u00e1culo radicar\u00eda en la deficiencia de las publicaciones disponibles para el p\u00fablico especializado\" width=\"232\" height=\"310\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208-1-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Un gran obst\u00e1culo radicar\u00eda en la deficiencia de las publicaciones disponibles para el p\u00fablico especializado<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan el informe intitulado <em>Qu\u00edmicos BR: demandas e desafios para o s\u00e9culo XXI<\/em>, editado por la Sociedad Brasile\u00f1a de Qu\u00edmica (2012), entre 2000 y 2010, la cantidad de carreras superiores de qu\u00edmica trep\u00f3 de 96 a 230. El detalle notable apunta que, entre ellas, el 70% corresponde a licenciaturas. Habr\u00e1 un crecimiento significativo de diplomados en qu\u00edmica durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, pero no se sabe si ser\u00e1 la cantidad necesaria como para contemplar la demanda del parque industrial, pues la gran mayor\u00eda saldr\u00e1 para trabajar como docente y no en la industria [Nota del traductor: la licenciatura es la habilitaci\u00f3n docente hasta el nivel medio en Brasil]. En tal caso, permanece la pregunta: \u00bfcontaremos con buenos educadores, capaces de generar buenos profesionales que den cuenta de las carencias tecnol\u00f3gicas futuras del pa\u00eds?<\/p>\n<p>\u201cExisten aspectos preocupantes cuando se consideran las demandas educativas en una econom\u00eda que crece y genera muchas expectativas, pues el punto m\u00e1s vulnerable de la cadena de formaci\u00f3n de profesionales qu\u00edmicos se encuentra en la ense\u00f1anza b\u00e1sica y media\u201d, sostiene Vanderlan Bolzani, del Instituto de Qu\u00edmica de Araraquara de la Universidade Estadual Paulista J\u00falio de Mesquita Filho (IQ-Ar-Unesp). \u201cOtra pregunta que se plantea actualmente de norte a sur del pa\u00eds se refiere a la formaci\u00f3n en qu\u00edmica: \u00bfes adecuada hoy en d\u00eda a las necesidades de la sociedad brasile\u00f1a? \u00bfPrepara a los profesionales para que act\u00faen en un campo innovador y multidisciplinario?\u201d, se cuestiona la investigadora.<\/p>\n<p>\u201cEsto solamente suceder\u00e1 cuando los alumnos tengan idea de la complejidad de la qu\u00edmica, especialmente de su tan propalado car\u00e1cter esencial para el desarrollo sostenible. Los docentes deben entender que el objetivo no es \u00fanicamente ense\u00f1ar contenidos, sino ayudar a esos alumnos a entender qu\u00e9 es lo caracter\u00edstico de un conocimiento cient\u00edfico y qu\u00e9 lo hizo ser valorado a punto tal de quedar incluido en la educaci\u00f3n b\u00e1sica para la ciudadan\u00eda\u201d, explica Paulo Alves Porto, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo. La senda de esta trayectoria pasar\u00eda por la historia de la ciencia, tal como \u00e9l lo plantea en el proyecto intitulado <em>Explorando interfaces entre la historia de la ciencia y la ense\u00f1anza de la qu\u00edmica<\/em>, que cuenta con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>Para Porto, el an\u00e1lisis del proceso hist\u00f3rico del desarrollo de la ciencia puede ayudar a los alumnos a dotar de significaci\u00f3n al conocimiento qu\u00edmico, al hacerlos entender las cuestiones que motivaron la postulaci\u00f3n de conceptos y la mirada caracter\u00edstica que tiene el qu\u00edmico sobre la realidad.<\/p>\n<p>Un estudio referente a la imagen de la qu\u00edmica durante los siglos XX y XXI, y sobre su impacto en la ense\u00f1anza de la disciplina, podr\u00eda constituir un interesante punto de partida.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-138006\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_11-199x300.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_11-199x300.jpg 199w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_11-329x496.jpg 329w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_11.jpg 664w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a>Autores tales como LaFollette, Lazlo, Kovac, Schummer, entre otros, sostienen que la qu\u00edmica, durante la d\u00e9cada de 1930, con la expansi\u00f3n del consumo de nuevos productos, fue aceptada pragm\u00e1ticamente por la sociedad. Entre 1950 y 2000, el contexto militar de la posguerra hizo que, de benefactores de la humanidad, los qu\u00edmicos se convirtiesen en los grandes responsables de la degradaci\u00f3n ambiental. La sociedad lega, a su vez, empez\u00f3 a cuestionar problemas \u00e9ticos tales como las investigaciones con armas qu\u00edmicas, los accidentes qu\u00edmicos, la contaminaci\u00f3n ambiental y los \u201cefectos colaterales\u201d negativos (y no intencionales) de los productos qu\u00edmicos.<\/p>\n<p>\u201cLa desinformaci\u00f3n sobre la qu\u00edmica entre la sociedad en general muestra que la formaci\u00f3n de los qu\u00edmicos debe incorporar an\u00e1lisis hist\u00f3ricos, filos\u00f3ficos y sociol\u00f3gicos sobre el emprendimiento cient\u00edfico, como as\u00ed tambi\u00e9n los valores que lo rigen. Esto aportar\u00eda reflexiones \u00e9ticas que, unidas a la educaci\u00f3n, entrar\u00edan en la pr\u00e1ctica de los qu\u00edmicos y ayudar\u00edan a la sociedad a pensar mejor qu\u00e9 es la qu\u00edmica\u201d, dice el investigador. Porto sostiene tambi\u00e9n que la adopci\u00f3n de la f\u00edsica como ciencia paradigm\u00e1tica condujo a la qu\u00edmica hacia un \u201cestatuto subalterno\u201d, siendo as\u00ed err\u00f3neamente tenida como una disciplina con teor\u00edas, modelos y modos de pensar menos correctos y menos importantes que los de la f\u00edsica.<\/p>\n<p>Sin embargo, Porto hace hincapi\u00e9 en la diferencia entre el \u201chacer qu\u00edmica\u201d, que sigue sus reglas de actuaci\u00f3n, y el \u201cense\u00f1ar qu\u00edmica\u201d, cuando se requiere contar con una mayor reflexi\u00f3n acerca de las diversas posturas filos\u00f3ficas, para mostrarles a los alumnos las controversias sobre los temas, y los pros y contras de cada vertiente de la historia de la ciencia qu\u00edmica. Con todo, un gran obst\u00e1culo ser\u00eda la deficiencia de las publicaciones a disposici\u00f3n del p\u00fablico especializado. \u201cLa historia de la ciencia que aparece en los materiales de ense\u00f1anza no refleja el estado actual de la historia de las ciencias y se basa en perspectivas superadas\u201d, advierte Maria Helena Roxo Beltran, del Programa de Estudios de Posgrado en Historia de la Ciencia de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), donde desarrolla, junto al Cesima (el Centro Sim\u00e3o Mathias de Estudios en Historia de la Ciencia de la PUC-SP), el proyecto intitulado <em>Historia de la ciencia y ense\u00f1anza: abordajes interdisciplinarios en la educaci\u00f3n superior<\/em> (diagn\u00f3stico y formaci\u00f3n permanente y especializada de docentes), que cuenta con el apoyo de la Capes en el marco del Programa Observatorio de la Educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para la investigadora, la mayor\u00eda de los textos did\u00e1cticos presenta una visi\u00f3n de la historia de la ciencia como la saga heroica del conocimiento, con \u201cpadres\u201d de las ideas cient\u00edficas. El pasado es analizado desde el punto de vista del presente y se seleccionan las \u201cbuenas ideas\u201d que se asemejan a las actuales, en una l\u00ednea de continuidad. Maria Helena Beltran recuerda que, de las alquimias, se escogen las pr\u00e1cticas \u2012muchas de las cuales llegaron a los d\u00edas actuales\u2012, en tanto que las explicaciones simb\u00f3licas se dejan de lado por constituir err\u00f3neos devaneos. Por ende, la alquimia quedar\u00eda reducida a una \u201cqu\u00edmica primitiva\u201d y no a un conocimiento leg\u00edtimo y valorado en su \u00e9poca.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-138038\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_21-300x208.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"208\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_21-300x208.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_21-714x496.jpg 714w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208_21.jpg 1020w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En el otro extremo, existir\u00eda una visi\u00f3n basada en la concepci\u00f3n de que las rupturas o las revoluciones dar\u00edan impulso a los conocimientos, referenciada en Thomas S. Kuhn. Las perspectivas historiogr\u00e1ficas actuales que preconizan continuidades y rupturas no llegan a los educadores. Seg\u00fan Beltran, ser\u00eda necesario llevar a las aulas debates cient\u00edficos del pasado, analizar con los alumnos la coherencia interna de las diversas teor\u00edas planteadas para investigar un mismo fen\u00f3meno. Pero, para ello, resulta necesaria la elaboraci\u00f3n de textos y materiales instructivos volcados hacia la historia de la ciencia y a las interfaces entre la historia de la ciencia y la ense\u00f1anza, como as\u00ed tambi\u00e9n una propuesta de cursos de educaci\u00f3n continua y especializada de docentes en esas mismas \u00e1reas. Con estas iniciativas, que se encuentran en desarrollo en el marco del proyecto Historia de la ciencia y ense\u00f1anza: abordajes interdisciplinarios en la educaci\u00f3n superior, se pretende contribuir a la formaci\u00f3n de docentes de todos los niveles de la ense\u00f1anza desde la perspectiva interdisciplinaria de la historia de la ciencia.<\/p>\n<p><strong>Equ\u00edvocos conceptuales<\/strong><br \/>\nEn su proyecto, Paulo Alves Porto verific\u00f3 que los libros did\u00e1cticos, efectivamente, no favorecen la superaci\u00f3n de estereotipos y equ\u00edvocos hist\u00f3ricos y conceptuales. Seg\u00fan el investigador, los cient\u00edficos tienden a aparecer como \u201cfiguras que trabajan aisladas, pues poseen una inteligencia que es exclusividad de una parte \u00ednfima de la poblaci\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n las informaciones hist\u00f3ricas presentes en los libros did\u00e1cticos analizados ser\u00edan \u201cligeras y superficiales\u201d, y las transformaciones tienden a describirse como un proceso lineal y directo, como si \u201cel conocimiento fuese mejorando con el tiempo, sin controversias o rupturas\u201d. Un solo experimento surge como algo capaz de \u201cderribar\u201d una teor\u00eda, llevando inmediatamente a otra, verifica Porto.<\/p>\n<p>\u201cHay relatos escasos y raros del aporte de una comunidad cient\u00edfica. En general, un cient\u00edfico logra hacer todo solo\u201d, sostiene el historiador. Un ejemplo de ello es el modelo de Thomson, que, de acuerdo con los textos, \u201ctuvo\u201d que ser reemplazado por el de Rutherford. En los libros did\u00e1cticos, en general, no se menciona, seg\u00fan dice Porto, que hab\u00eda varios otros modelos at\u00f3micos en discusi\u00f3n, incluidos otros modelos \u201cnucleares\u201d anteriores al de Rutherford. Como curiosidad, la c\u00e9lebre analog\u00eda del \u201cbud\u00edn de pasas\u201d, tan repetida en los libros, resulta totalmente inadecuada para representar a Thomson, ya que su modelo no describ\u00eda electrones est\u00e1ticos distribuidos aleatoriamente, sino movi\u00e9ndose en anillos conc\u00e9ntricos dentro de la esfera positiva.<\/p>\n<div id=\"attachment_124552\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-124552 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/078-081_Quimica_208-2.jpg\" alt=\"Los libros did\u00e1cticos no favorecen la superaci\u00f3n del estereotipo del cient\u00edfico genial y solitario\" width=\"290\" height=\"172\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Los libros did\u00e1cticos no favorecen la superaci\u00f3n del estereotipo del cient\u00edfico genial y solitario<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Como la profesi\u00f3n docente tiende a ser poco valorada, sostiene el profesor, profesionales de otras \u00e1reas, sin calificaci\u00f3n para la ense\u00f1anza, pueden asumir la funci\u00f3n pedag\u00f3gica, y el profesor lego no tiene ni idea de por qu\u00e9 ense\u00f1a los contenidos que ense\u00f1a, ni la raz\u00f3n por la cual usa un determinado libro. Incluso los profesores de cursos espec\u00edficos, no siempre analizan el material que emplean: por eso el libro did\u00e1ctico termina por transformarse en el material did\u00e1ctico m\u00e1s importante de las asignaturas de qu\u00edmica en la ense\u00f1anza media.<\/p>\n<p>\u201cLa trayectoria de los libros did\u00e1cticos en Brasil refleja de alguna manera el modo de pensar la qu\u00edmica en el pa\u00eds\u201d, afirma Porto. Durante las d\u00e9cadas de 1950 y 1960, los norteamericanos se adue\u00f1aron de lo que se usaba para ense\u00f1ar qu\u00edmica en el nivel superior. El esp\u00edritu de esos libros apuntaba a formar profesionales m\u00e1s creadores y menos reproductores. Las \u00e1reas valoradas eran las de investigaci\u00f3n, desarrollo y operaci\u00f3n, con \u00e9nfasis en la matem\u00e1tica y la f\u00edsica y con especial atenci\u00f3n en la resoluci\u00f3n de problemas. La posguerra hab\u00eda hecho de la qu\u00edmica una materia \u201cglamorosa\u201d, que promet\u00eda empleos y el progreso del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Molecular<\/strong><br \/>\nCon la disminuci\u00f3n del contenido descriptivo en los cursos introductorios, creci\u00f3 la aproximaci\u00f3n con los conceptos de f\u00edsica. Poco a poco, los libros norteamericanos utilizados en Brasil fueron hacia los muchos alumnos que no ve\u00edan a la qu\u00edmica como objetivo, sino como un medio, rumbo a una ingenier\u00eda, a la medicina, etc. \u201cPor otra parte, algunos investigadores en la ense\u00f1anza de la qu\u00edmica deconstruyeron la divisi\u00f3n cl\u00e1sica de las sub\u00e1reas de la qu\u00edmica, que ser\u00edan las responsables de un cierto \u2018parroquialismo\u2019 que dificultar\u00eda el reconocimiento de la qu\u00edmica como una ciencia de interfaces\u201d, sostiene el investigador. Los libros volvieron entonces a mostrar las relaciones entre la qu\u00edmica y otras \u00e1reas de inter\u00e9s y crecieron las ilustraciones referentes al \u201ccotidiano\u201d.<\/p>\n<p>Los libros pasaron a depender cada vez m\u00e1s de la capacidad de los alumnos para seguir o no un abordaje m\u00e1s riguroso. Muchos docentes pasaron a rechazar libros con mayor \u00e9nfasis en el tratamiento matem\u00e1tico, por ejemplo. Para Porto, ese derrotero del libro did\u00e1ctico muestra el di\u00e1logo multifac\u00e9tico entre la disciplina qu\u00edmica y las fuerzas ejercidas por la sociedad de cada \u00e9poca. \u201cLa historia de la ciencia permitir\u00eda mostrar que el quehacer cient\u00edfico involucra conflictos y debates, tal como sucede en cualquier otra \u00e1rea de la actividad humana. Pero la construcci\u00f3n y el an\u00e1lisis de posibles interfaces entre la historia de la ciencia y la ense\u00f1anza de la qu\u00edmica solamente ser\u00e1n posibles a partir de di\u00e1logos entre historiadores de la ciencia y educadores. Un di\u00e1logo que est\u00e1 reci\u00e9n comenzando\u201d, advierte Maria Helena Beltran, quien a su vez invita a la IV Jornada de Historia de la Ciencia y Ense\u00f1anza, que se realiza entre los d\u00edas 4 y 6 de julio (<a href=\"http:\/\/www.pucsp.br\/jornadahcensino\" target=\"_blank\">www.pucsp.br\/jornadahcensino<\/a>).<\/p>\n<p><em>Proyecto<\/em><br \/>\nInvestigando la presencia de la historia de la ciencia en los libros did\u00e1cticos de qu\u00edmica (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/23468\/investigando-a-presenca-da-historia-da-ciencia-nos-livros-didaticos-de-quimica\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2007\/02542-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> L\u00ednea Regular de Ayuda al Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coord.<\/strong> Paulo Alves Porto\/USP; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 19.202,88 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Historia de la ciencia actualizada acercar\u00eda a los alumnos a la qu\u00edmica ","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[295,328],"coauthors":[117],"class_list":["post-124547","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-educacion","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=124547"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124547\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=124547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=124547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=124547"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=124547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}