{"id":124588,"date":"2013-06-17T19:38:52","date_gmt":"2013-06-17T22:38:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=124588"},"modified":"2014-06-05T18:37:45","modified_gmt":"2014-06-05T21:37:45","slug":"la-libertad-del-bohemio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-libertad-del-bohemio\/","title":{"rendered":"La libertad del bohemio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_124590\" style=\"max-width: 563px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-124590 \" alt=\"Acuarela de Francisca do Val elaboradas para la caja de los CDs Acerto de contas, de Vanzolini\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/088-091_Arte_208-1-1024x507.jpg\" width=\"553\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/088-091_Arte_208-1-1024x507.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/088-091_Arte_208-1-810x401.jpg 810w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/088-091_Arte_208-1-300x148.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Francisca do Val<\/span>Acuarela de Francisca do Val elaboradas para la caja de los CDs <em>Acerto de contas<\/em>, de Vanzolini<span class=\"media-credits\">Francisca do Val<\/span><\/p><\/div>\n<p>En una entrevista, al cuestion\u00e1rsele su dualidad como cient\u00edfico y compositor, Paulo Vanzolini (1924-2013), fallecido el mes pasado, explic\u00f3 enfadado que nadie lograba dedicarse solamente a la zoolog\u00eda o solamente a la m\u00fasica en tiempo completo. Pero a cu\u00e1l de ambas le dedicaba m\u00e1s tiempo, insisti\u00f3 el periodista. \u201c\u00bfA usted c\u00f3mo le parece que me gano la vida? Pues como zo\u00f3logo\u201d, contest\u00f3. \u201cA decir verdad, a \u00e9l lo que le gustaban eran sus lagartos. Componer era una cosa de fin de noche, sin gran seriedad; un <em>hobby<\/em>. Nunca fue un m\u00fasico de levantar banderas. Dec\u00eda que, de conocimiento, suficiente con el de la universidad\u201d, dice Luiz Tatit, docente del Departamento de Ling\u00fc\u00edstica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Para el investigador, no se debe buscar en Vanzolini a un revolucionario del samba. \u201c\u00c9l adapt\u00f3 el samba carioca a S\u00e3o Paulo tal como, bajo otros moldes, tambi\u00e9n lo hicieron Adoniran Barbosa y Geraldo Filme. Como nunca necesit\u00f3 hacer m\u00fasica para vivir, y componer no era su preocupaci\u00f3n central, ignor\u00f3 todos los movimientos musicales que pasaron, as\u00ed como las crisis que el samba afront\u00f3. Su universo era libre y muy particular\u201d, sostiene Tatit. Para Regina Machado, docente del Instituto de Artes de la Unicamp, Vanzolini ayud\u00f3 a afianzar el samba urbano paulista.<\/p>\n<p>\u201cEn la \u00e9poca en que empez\u00f3, no se pod\u00eda hablar de un samba de S\u00e3o Paulo, sino del samba carioca rompiendo sus fronteras y llegando a los paulistas de esa primera generaci\u00f3n, de la cual Vanzolini form\u00f3 parte, y adquiriendo algunas caracter\u00edsticas propias\u201d, eval\u00faa Regina, autora de <em>A voz na can\u00e7\u00e3o popular brasileira<\/em>\u00a0(editorial Ateli\u00ea). Uno de los tonos caracter\u00edsticos, no estaba en las notas sino en el debate en el que los sambistas se insertaron, relativo a la afirmaci\u00f3n de la \u201cpaulistanidad\u201d. Junto al orgullo por el progreso paulista, el samba mostraba los desequilibrios y otras llagas de la urbanizaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_124592\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-124592 \" alt=\"\u201cLo que singulariza a Vanzolini es su pensamiento musical organizado por la contradicci\u00f3n\u201d, dice Sonia Marrach\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/088-091_Arte_208-4.jpg\" width=\"290\" height=\"108\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Francisca do Val<\/span>\u201cLo que singulariza a Vanzolini es su pensamiento musical organizado por la contradicci\u00f3n\u201d, dice Sonia Marrach<span class=\"media-credits\">Francisca do Val<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEsto se vuelve evidente en las letras de Adoniran Barbosa, que muestran los rasgos de la inmigraci\u00f3n, o en las letras m\u00e1s biogr\u00e1ficas de Vanzolini, en su vivencias con los due\u00f1os de bares o con los amigos en los \u2018inferninhos\u2019 [tugurios], temas que no formaban parte de los sambas cariocas\u201d, sostiene Tatit. A diferencia de la efervescencia de R\u00edo, en S\u00e3o Paulo las rondas de samba eran exclusividad de la vida nocturna de los bares y las boites. \u201cPero Vanzolini creci\u00f3 escuchando samba en las radios, especialmente escuchando a Noel Rosa, con quien se identificaba. Al fin y al cabo, Noel Rosa hab\u00eda trocado la medicina por la m\u00fasica. Pero Vanzolini se recibi\u00f3 y se transform\u00f3 en cient\u00edfico y compositor. Para \u00e9l un sambista no ten\u00eda nada que ver con el malandro [malevo], y esa palabra nunca entr\u00f3 en sus canciones. Le gustaba decir que \u00e9l era un bohemio y un trabajador\u201d, comenta Sonia Marrach, autora de <em>M\u00fasica e universidade na cidade de S\u00e3o Paulo: do samba de Vanzolini \u00e0 vanguarda paulista<\/em> (Editora Unesp).<\/p>\n<p>\u201cHijo de la clase media, letrado y con una ocupaci\u00f3n privilegiada y estable, rompi\u00f3 con los estereotipos y con las generalizaciones simplistas. El caso de Vanzolini demuestra claramente de qu\u00e9 manera el samba ascendi\u00f3 socialmente, se granje\u00f3 la aceptaci\u00f3n y fue consumido no solamente en sus c\u00edrculos habituales, sino que tambi\u00e9n lleg\u00f3 a la clase media y a las elites, en buena medida gracias a los medios de comunicaci\u00f3n\u201d, sostiene Marcos Virg\u00edlio da Silva, del Laboratorio de Fundamentos de Arquitectura y Urbanismo (LabFAU) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la USP (FAU-USP), quien investig\u00f3 el tema en su tesis doctoral, intitulada <em>Debajo del \u201cpogreso\u201d: urbanizaci\u00f3n, cultura y experiencia popular<\/em>.<\/p>\n<p>De todos modos, Vanzolini nunca quiso profesionalizarse como m\u00fasico. Le encantaba contar historias. Durante un <em>show<\/em>, muy aplaudido, su compa\u00f1ero, Paulinho Nogueira, se volvi\u00f3 hacia el p\u00fablico y dijo: \u201cUstedes son buenos, pero no me parece bien que aplaudan a la \u00fanica persona que no sabe la diferencia entre tono mayor y tono menor\u201d. Era un \u201canalfabeto musical\u201d por opci\u00f3n y no por falta de oportunidades. Como alumno de la Facultad de Medicina, en los a\u00f1os 1940, participaba en recitales de los alumnos, pero le prohib\u00edan cantar, pues era desafinado y adem\u00e1s no segu\u00eda ning\u00fan ritmo. Recitaba mon\u00f3logos para el p\u00fablico. \u201cEn el programa <em>Ensaio<\/em>, cuando canta <em>Ronda<\/em>, sale disparado, sin siquiera pensar en el ritmo o en el tono, dejando al guitarrista que lo acompa\u00f1aba desesperado intentando seguirlo\u201d, recuerda Tatit.<\/p>\n<p>\u201cPor un parte, comprobaba el lado intuitivo del m\u00fasico popular. Por otra, su erudici\u00f3n le permiti\u00f3 trabajar sus canciones con una gran elaboraci\u00f3n de pensamiento. Su importancia mayor reside justamente en ese tr\u00e1nsito por el universo popular pero con un sesgo intelectual. Eso influy\u00f3 mucho en las obras de Chico Buarque y Caetano Veloso\u201d, recuerda Regina Machado.<\/p>\n<div id=\"attachment_124593\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-124593 \" alt=\"Detestaba el canto casi hablado de la bossa nova y no le gustaban los temas exageradamente emotivos. Era due\u00f1o de un samba sofisticado\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/088-091_Arte_208-5.jpg\" width=\"290\" height=\"150\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Francisca do Val <\/span>Detestaba el canto casi hablado de la bossa nova y no le gustaban los temas exageradamente emotivos. Era due\u00f1o de un samba sofisticado<span class=\"media-credits\">Francisca do Val <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cComo cient\u00edfico, se mezcl\u00f3 con la bohemia y se transform\u00f3 en un observador de la noche, con retratos po\u00e9ticos de los personajes de los bares en las madrugadas. Lo hizo sin idealismos ni utop\u00edas, pero s\u00ed con mucho humor\u201d, dice Sonia Marrach. Para la investigadora, las letras de Vanzolini constituyen su mejor costado: son sobrias, con grandes hallazgos verbales, con uso y abuso del sobreentendido, en un lenguaje econ\u00f3mico y concentrado. El profesor Antonio Candido, cr\u00edtico y ensayista, en la presentaci\u00f3n de la colecci\u00f3n de discos <em>Acerto de contas<\/em>, sostiene que Vanzolini trabaja con un m\u00ednimo para obtener el m\u00e1ximo rendimiento de las palabras, cargadas de expresi\u00f3n, y haciendo verdaderos retratos po\u00e9ticos de las madrugadas paulistanas.<\/p>\n<p>\u201cLos que singulariza a Vanzolini en el panorama de la m\u00fasica popular brasile\u00f1a es su pensamiento musical organizado por la contradicci\u00f3n. Para \u00e9l, el car\u00e1cter esencial de la vida en sus diversos aspectos es el movimiento, la mudanza, que proviene de la negaci\u00f3n y de los conflictos transformadores de las cosas subjetivas y objetivas\u201d, eval\u00faa Marrach. Lo notable es que esa contradicci\u00f3n es percibida con buen humor, con una veta c\u00f3mica y una buena voluntad para ver todo con gracia. \u201cHace bromas ir\u00f3nicas: transforma al perdedor en ganador del juego, y as\u00ed es como nos lleva a reflexionar de una manera inusitada. La visi\u00f3n c\u00f3mica provoca inversiones de sentido, para que prevalezca la risa regeneradora\u201d, sostiene la autora.<\/p>\n<p>Ser\u00eda como si dijera que este mundo que nos hace sufrir es peque\u00f1o frente a una canci\u00f3n, frente a una broma, frente a una cerveza con los amigos. \u201cDurante el \u00faltimo show que hicimos en 2012, era evidente que su mayor placer era permanecer all\u00ed todo el d\u00eda, esperando su momento de cantar, escuchando a los amigos y tomando sus cervezas. No hab\u00eda mayores preocupaciones\u201d, recuerda Tatit. Por eso fueron \u201cs\u00f3lo\u201d 50 m\u00fasicas en 50 a\u00f1os, un ideal de m\u00fasica como refresco de la hora del esparcimiento, que dej\u00f3 de existir despu\u00e9s de la bossa nova. \u201cSu amateurismo es profesional y no art\u00edstico. Tiene un modo artesanal de componer. La letra y la m\u00fasica nacen juntas y son creadas lentamente, a partir de la primera frase, y as\u00ed, sin la prisa de la industria cultural, de manera consciente, paciente, tardando a\u00f1os para hacerlas, sin importarle la cantidad\u201d, comenta Marrach.<\/p>\n<p>Cuenta la leyenda que tard\u00f3 seis meses para decidir si usaba \u201cdemuestra\u201d o \u201crevela\u201d en un verso de <em>Boca da noite<\/em>. Pero el resultado era samba, mel\u00f3dicamente. \u201cHace sambas iguales a los m\u00edos. No iguales. Son diferentes los temas que toca, los m\u00edos son m\u00e1s populares, los suyos m\u00e1s intelectuales, porque \u00e9l es un profesor, de eso del zool\u00f3gico, yo qu\u00e9 s\u00e9, un tipo inteligente. Pero nuestro samba es igual\u201d, coment\u00f3 Adoniran Barbosa. Y el samba de Vanzolini permaneci\u00f3 igual gracias precisamente a lo que Tatit denomin\u00f3 \u201csus lagartos\u201d: su trabajo en la universidad. Al componer entre 1940 y 1990, pas\u00f3 por la bossa nova \u2012\u00e9sta s\u00ed fue, en efecto, una divisoria de aguas en la m\u00fasica popular brasile\u00f1a\u2012, como as\u00ed tambi\u00e9n por otros movimientos musicales, sin dejarse llevar, sujeto al samba de ra\u00edz. Su amigo Adoniran, por ejemplo, se vio obligado a bramar contra el y\u00e9-y\u00e9.<\/p>\n<p>\u201cA diferencia tambi\u00e9n de la bossa nova impresionista, contenida e intimista, las canciones de Vanzolini son expresionistas, fuertes, bromistas; exigen un cantar m\u00e1s abierto y vital, una interpretaci\u00f3n sencilla, sin soslayar la importancia solista del cantor y la vitalidad del canto\u201d, eval\u00faa Marrach. Detestaba el canto casi hablado de la bossa nova, y tampoco le gustaban las m\u00fasicas exageradamente emotivas: era due\u00f1o de un samba sofisticado, alejado de las realidades sensoriales de un Caymmi, con sus pescadores y mares. \u201cVanzolini es cerebral, intelectual. Sus letras contienen pensamientos elaborados y establecen puentes entre la cultura erudita y la cultura popular\u201d, analiza la investigadora.<\/p>\n<p>El productor y arreglador musical de la colecci\u00f3n <em>Acerto de contas<\/em>, Italo Peron, quien estuvo en contacto con Vanzolini durante muchos a\u00f1os, afirma que \u00e9ste nunca quiso ser y no se reconoc\u00eda como divisor de aguas \u201cde nada\u201d. \u201cNunca pretendi\u00f3 ser un compositor profesional. Buena parte de su fama se debe a la gran aceptaci\u00f3n que tiene todav\u00eda en el medio estudiantil, algo impresionante, y tambi\u00e9n a su buena red de relaciones\u201d, dice. Para Peron, su m\u00fasica es sencilla: dec\u00eda que \u201clo mejor que tengo me vino de la m\u00fasica de la radio de los a\u00f1os 1930 y 1940\u201d. \u201cEl gran talento de Vanzolini es su po\u00e9tica. Logra traducir una situaci\u00f3n emocional compleja en cuatro versos. En S\u00e3o Paulo hab\u00eda una laguna en eso y \u00e9l la llen\u00f3\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Para Peron \u2012 y Vanzolini coincide\u2012 el m\u00fasico solamente se convirti\u00f3 en \u201cla cara de S\u00e3o Paulo\u201d porque el p\u00fablico se identific\u00f3 con \u00e9l y lo adopt\u00f3. \u201cA \u00e9l, por ejemplo, no le gustaba <em>Ronda<\/em>: la consideraba modesta. Peor a\u00fan: le parec\u00eda un absurdo que la ciudad adoptase como \u2018himno\u2019 una m\u00fasica que hablaba de prostitutas y de un delincuente que quiere pegarles tiros a esas mujeres\u201d, revela Peron. De este modo, Vanzolini se habr\u00eda convertido en un modelo \u201ca despecho\u201d de s\u00ed mismo, de su m\u00fasica y de sus intenciones, para un p\u00fablico que buscaba un representante. Para el productor, su \u00e9xito se debi\u00f3 mucho a la transmisi\u00f3n \u201cde boca en boca\u201d, a su rol en la universidad y durante la dictadura. \u201cEso no lo desmerece, ni desmerece su genialidad como escritor; pero \u00e9l no se reconoc\u00eda ante todo ese entusiasmo, y cre\u00eda sinceramente, sin falsa modestia, que todo eso era un desatino\u201d, dice Peron.<\/p>\n<p>Lea el reportaje <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/07\/16\/una-mirada-abierta-sobre-la-biodiversidad\/\" target=\"_blank\"><em>Una mirada abierta sobre la biodiversidad<\/em><\/a>, sobre la producci\u00f3n cient\u00edfica de Paulo Vanzolini.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Paulo Vanzolini ayud\u00f3 a afianzar el samba urbano paulista","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[273,278,293,335],"coauthors":[117],"class_list":["post-124588","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-es","tag-artes-plasticas-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=124588"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124588\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=124588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=124588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=124588"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=124588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}