{"id":126630,"date":"2013-08-08T15:58:52","date_gmt":"2013-08-08T18:58:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=126630"},"modified":"2014-06-04T18:28:44","modified_gmt":"2014-06-04T21:28:44","slug":"niemeyer-segun-los-academicos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/niemeyer-segun-los-academicos-2\/","title":{"rendered":"Niemeyer seg\u00fan los acad\u00e9micos"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado en Enero de 2013<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-126735\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Abre_285900-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Abre_285900-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Abre_285900-741x496.jpg 741w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Abre_285900-1024x684.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BERNARDO GUTI\u00c9RREZ\/ FOLHAPRESS<\/span>La simplicidad aparente en las obras de Oscar Niemeyer (1907-2012) oculta el arduo trabajo del arquitecto y sus m\u00faltiples reflexiones sobre el quehacer arquitect\u00f3nico. La comprensi\u00f3n de ese recorrido requiere un enfoque experimentado y un an\u00e1lisis profundo. Para explicar esta complejidad, que el maestro gustaba de minimizar en sus declaraciones, muchos investigadores se dedicaron a interpretar c\u00f3mo funcionaba el universo personal\u00edsimo de Niemeyer. El resultado de esos esfuerzos motiv\u00f3 una serie de estudios realizados por acad\u00e9micos que se abocaron a contextualizar las curvas y b\u00f3vedas en la historia de la arquitectura, y arribaron a la conclusi\u00f3n de que pocos creadores modificaron tanto la sintaxis de la profesi\u00f3n como Oscar Niemeyer. <em>Pesquisa FAPESP<\/em> re\u00fane algunos de los trabajos m\u00e1s representativos sobre el maestro.<\/p>\n<p>Una tarea que el propio arquitecto dej\u00f3 para sus colegas: \u201cCuando imparto una clase, declaro enseguida que no pretendo influir en nadie. Comento mis trabajos, las dificultades que afront\u00e9, mi manera de actuar con la arquitectura y conmigo mismo. El resto lo hacen ellos\u201d, afirmaba. Ese mensaje fue comprendido en las universidades. Uno de los m\u00e1s prol\u00edficos analistas del maestro es Roberto Segre, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y autor de, entre otros estudios, \u201cParadojas est\u00e9ticas de un Niemeyer definitivo\u201d (2008). \u201cNiemeyer agrupa en s\u00ed los principios de la l\u00f3gica estructural de Le Corbusier, la importancia de la naturaleza y del paisaje, junto con la significaci\u00f3n de la historia y de la tradici\u00f3n que se complementa con una necesaria racionalidad para resolver los problemas en la obra arquitect\u00f3nica. Luego de estudiar el terreno, el costo, los materiales y la relaci\u00f3n con el entorno urbano o natural, surge la idea, la propuesta innovadora final que aporta intuici\u00f3n a la racionalidad\u201d, escribi\u00f3 Segre. \u201cNiemeyer reinvent\u00f3 la arquitectura moderna\u201d.<\/p>\n<p>El profesor Julio Katinsky, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP) y autor de \u201cLos caminos del deseo: los dibujos de Oscar Niemeyer en la FAU-USP\u201d (2007), coincide en que la trayectoria del arquitecto brasile\u00f1o trasciende las limitaciones internas y externas del quehacer arquitect\u00f3nico. \u201cNo faltan en los ensayos de Niemeyer observaciones al respecto de qu\u00e9 entiende por belleza y las tareas impuestas a los arquitectos contempor\u00e1neos. Pero, como ya destacamos, no hallaremos nunca una definici\u00f3n valedera por siempre jam\u00e1s en su concepto de belleza\u201d, analiz\u00f3 en el estudio \u201cT\u00e9cnica y arte en la obra de Niemeyer\u201d (2007). \u201cPor otra parte, su obra arquitect\u00f3nica, adem\u00e1s de revelar una notable coherencia desde las obras anteriores al Museo de Pampulha, posteriormente a \u00e9sta nos revela que en ellas ya se gestaba el arquitecto futuro, nos devela tambi\u00e9n un arquitecto que, a lo largo de toda su vida, supo siempre incorporar en forma creativa las innovaciones de su \u00e9poca, mediante un proceso de autocreaci\u00f3n y renovaci\u00f3n permanente, desde sus primeras obras publicadas hasta aqu\u00e9llas que actualmente emergen de su estudio\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_126736\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-126736\" alt=\"Centro Cultural Oscar Niemeyer, en Asturias, Espa\u00f1a\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Glow_BSC000032-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Glow_BSC000032-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Glow_BSC000032-661x496.jpg 661w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Niemeyer_Glow_BSC000032-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">BERNARDOS\/ WESTEND61\/ GLOW IMAGES<\/span>Centro Cultural Oscar Niemeyer, en Asturias, Espa\u00f1a<span class=\"media-credits\">BERNARDOS\/ WESTEND61\/ GLOW IMAGES<\/span><\/p><\/div>\n<p>El tema de la recurrencia tambi\u00e9n concit\u00f3 la atenci\u00f3n de Edson Mahfuz, docente de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS), <em>autor de O cl\u00e1ssico, o po\u00e9tico e o er\u00f3tico: m\u00e9todo, contexto e programa na obra de Oscar Niemeyer<\/em> (2011). En el art\u00edculo intitulado\u201cCinco razones para observar con atenci\u00f3n las obras de Oscar Niemeyer\u201d, el investigador analiza los principales rasgos de la arquitectura del creador de Brasilia. \u201cUna de las caracter\u00edsticas m\u00e1s distintivas en la obra de Niemeyer, que lo diferencia de lo que hace el 99% del resto de los arquitectos, es que posee una fuerte identidad formal. Esa cualidad deriva de la presencia de estructuras formales precisas como base en la organizaci\u00f3n de sus proyectos, de la utilizaci\u00f3n de formas elementales para la configuraci\u00f3n de sus elementos constituyentes y del hecho de que la cantidad de elementos en sus proyectos siempre es limitada\u201d, escribe Mahfuz. \u201cEstas caracter\u00edsticas definen una obra altamente sint\u00e9tica, f\u00e1cil de entender y de memorizar \u2013y por ello dotadas de alto poder simb\u00f3lico\u2013 que nunca cedi\u00f3 ante la tentaci\u00f3n de idear proyectos excesivos en una \u00e9poca clasificada por algunos como neobarroca\u201d, analiza.<\/p>\n<p>Revisitar sus obras constituir\u00eda una de las virtudes de Niemeyer, seg\u00fan el profesor. \u201cAunque se habla mucho de la originalidad en las concepciones de Oscar Niemeyer, un an\u00e1lisis detallado de su obra resulta suficiente para demostrar que su rasgo caracter\u00edstico es la recurrencia, la reutilizaci\u00f3n de soluciones propias o de otros arquitectos, tal como fue el caso con la obra de Le Corbusier al comienzo de su carrera. Como todo artista que se precie de serlo, Niemeyer fue desarrollando paulatinamente un modo propio de resolver programas arquitect\u00f3nicos, ampliando su repertorio, adaptando y reciclando soluciones ya utilizadas\u201d, eval\u00faa. \u201cLa obsesi\u00f3n por la originalidad implica que en la obra de Niemeyer se espera una innovaci\u00f3n constante, y en todos los niveles. Pero, en funci\u00f3n del car\u00e1cter evolutivo, su obra resulta previsible y f\u00e1cilmente reconocible. Lejos de constituir un defecto, \u00e9sa me parece que es una de sus virtudes. Aunque haya expresado que su objetivo es causar asombro, el encuentro con la mayor\u00eda de sus conjuntos nos transmite la reconfortante sensaci\u00f3n del reencuentro con algo conocido\u201d, destac\u00f3 Mahfuz.<\/p>\n<p>Ese sentimiento nacido de las formas arquitect\u00f3nicas fue estudiado, en otro registro, por el antrop\u00f3logo Lauro Cavalcanti, de la Universidad Estadual de R\u00edo de Janeiro (Uerj), quien sorprendi\u00f3 al analizar los proyectos de Niemeyer a trav\u00e9s de un prisma que agrupa arquitectura, est\u00e9tica y sociedad, tal como fue en <em>A doce revolu\u00e7\u00e3o de Oscar Niemeyer<\/em> (2007). \u201cTodo arquitecto en su fase madura revisita algunas de sus tem\u00e1ticas principales. Niemeyer lo hace en temas tales como las b\u00f3vedas, los paseos arquitect\u00f3nicos y la levedad estructural. Pero \u00e9l siempre sorprende con soluciones novedosas, capaces de recrear lenguajes, en aquello que es \u00fanico y raro. En \u00e9l encontramos coherencia en la diversidad de sus varias fases, conjugando estructura y arquitectura en pro de la forma\u201d, analiz\u00f3.<\/p>\n<p>Esa coherencia impuls\u00f3 a Carlos Dias Comas, docente de la UFRGS, a analizar en \u201cEl derecho a la diferencia\u201d (2007) de qu\u00e9 modo las bases, coberturas, curvas y vanos fueron utilizados por el arquitecto, un ejemplo de que Niemeyer ampli\u00f3 el vocabulario y la sintaxis de la arquitectura moderna. \u201cLa curva, para Niemeyer no es epis\u00f3dica u espor\u00e1dica, no se conjuga con lo ef\u00edmero o con la casualidad de la compartimentaci\u00f3n en debate con la permanencia de la estructura ortogonal. La curva puede prescindir de la recta, sobrepujarla, equilibrarla, pero ni siquiera aparecer. M\u00e1s all\u00e1 de valorar por igual a extremos opuestos, la ambivalencia tambi\u00e9n implica ambig\u00fcedad. Los intersticios entre un proyecto completamente curvo y otro totalmente recto concitan la atenci\u00f3n\u201d, afirm\u00f3. Con todo, la genialidad en sus apropiaciones y soluciones, no siempre lo exime de las cr\u00edticas. \u201cAlrededor de 1970, Brasilia se convierte en un s\u00edmbolo de todo lo que parec\u00eda err\u00f3neo en la arquitectura moderna, condenada por elitista, fr\u00edvola, superficial, formalista e inhumana, tal como el autor de sus palacios\u201d, escribi\u00f3. \u201cLa recuperaci\u00f3n de su prestigio comienza en 1990, aliada, de alg\u00fan modo, con la recuperaci\u00f3n de la propia arquitectura moderna y su comprensi\u00f3n como polifon\u00eda, donde conviven sitios para el ascetismo y la diversificaci\u00f3n formal\u201d, pondera Comas. Para Ceca Guimaraens, docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UFRJ, la polifon\u00eda es notable, pero pas\u00f3 a repetirse en sus gestos arquitect\u00f3nicos durante las \u00faltimas d\u00e9cadas de su vida, algo m\u00e1s que lo deseable. \u201cEs preciso reconocer que, desde que ideara los desconcertantes vol\u00famenes de los Centros Integrados de Educaci\u00f3n Popular (Cieps), el arquitecto se dedica a redise\u00f1ar esas propias e ins\u00f3litas formas\u201d, sostiene en \u201cSobre lo nuevo en Niemeyer\u201d (2007).<\/p>\n<p>Sylvia Ficher, autora de la <em>Guia de obras de Oscar Niemeyer: Bras\u00edlia 50 anos (2010)<\/em> y docente de la Universidad de Brasilia (UnB), tambi\u00e9n cuestion\u00f3 los \u00faltimos proyectos, muchos de los cuales percibe como \u201cprogramas in\u00fatiles o sobredimensionados\u201d. Tampoco acepta la libertad otorgada a Niemeyer para intervenir en el \u00e1rea declarada patrimonio hist\u00f3rico de Brasilia \u201ccon resultados cuestionables\u201d. \u201cEn general, un arquitecto interviene en la obra de otro. Niemeyer est\u00e1 interviniendo negativamente en su propia obra. Pero, \u00bfc\u00f3mo afirmar que, en el futuro, Brasilia no padecer\u00e1 el contar con tantas obras suyas?\u201d, se pregunta, en cierto modo, anticipando la respuesta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Analizan en diversos \u2028estudios las obras \u2028del creador de Brasilia ","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-126630","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126630","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=126630"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126630\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=126630"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=126630"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=126630"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=126630"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}