{"id":127280,"date":"2013-08-13T19:38:50","date_gmt":"2013-08-13T22:38:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=127280"},"modified":"2015-08-26T15:56:21","modified_gmt":"2015-08-26T18:56:21","slug":"un-pez-modelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-pez-modelo\/","title":{"rendered":"Un pez modelo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_127281\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-127281 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/016-021_CAPA_cobaias_209-1.jpg\" alt=\"Rellenando lagunas: originario de Asia, el paulistinha, zebrafish o pez cebra es un modelo animal intermedio entre la drosophila y los roedores \" width=\"290\" height=\"192\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Rellenando lagunas: originario de Asia, el paulistinha, <em>zebrafish<\/em> o pez cebra es un modelo animal intermedio entre la drosophila y los roedores<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el subsuelo del Museo de Ciencias y Tecnolog\u00eda de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS), en Porto Alegre, funciona una agencia de encuentros algo infrecuente. Cada atardecer algunas parejas \u2012tr\u00edos, en realidad\u2012 son conducidos a una sala silenciosa donde, a oscuras, pasan algunas horas conoci\u00e9ndose a cierta distancia. Por la ma\u00f1ana, cuando se encienden las luces y se les permite el contacto f\u00edsico, los participantes inician un noviazgo de tan s\u00f3lo 15 minutos que suele dejar muchos descendientes. Un letrero fijado del lado externo de la puerta mantiene alejados a los curiosos: \u201cNo ingrese: apareamiento en proceso\u201d. En ese laboratorio de la PUC-RS, la bi\u00f3loga Monica Ryff Moreira Vianna, siguiendo estrategias que ella misma optimiz\u00f3, controla la reproducci\u00f3n de un peque\u00f1o pez rayado negro y plata conocido como pez cebra o paulistinha, que se utiliza cada vez m\u00e1s en las investigaciones en neurociencias en el mundo, y ahora, tambi\u00e9n en Brasil.<\/p>\n<p>\u201cEn algunas pruebas, el pez cebra o <em>zebrafish<\/em> puede funcionar como alternativa al uso de roedores; en otras, puede aportar informaci\u00f3n complementaria\u201d, sostiene el bi\u00f3logo Denis Rosemberg, quien recientemente particip\u00f3 en la instalaci\u00f3n de un bioterio de peces cebra en la Universidad Comunitaria de la Regi\u00f3n de Chapec\u00f3 (Unochapec\u00f3), en el estado Santa Catarina. Rosemberg comenz\u00f3 a trabajar con el pez en el Laboratorio de Neuroqu\u00edmica y Psicofarmacolog\u00eda, de la farmac\u00f3loga Carla Bonan, durante su carrera de grado en la PUC-RS. Investig\u00f3 los efectos perjudiciales del alcohol sobre el cerebro y demostr\u00f3 la acci\u00f3n neuroprotectora de la taurina, un compuesto natural producido por el organismo y presente en las bebidas energizantes, cuando se traslad\u00f3 a la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS).<\/p>\n<p>En Santa Catarina, Rosemberg y el farmac\u00f3logo Angelo Piato empiezan actualmente a utilizar a este pez para investigar los efectos del estr\u00e9s en el sistema nervioso central y en el comportamiento. \u00c9ste, por cierto, es uno de los casos en los que el <em>zebrafish<\/em> (<em>Danio rerio<\/em>) puede brindar ventajas sobre los roedores. Sucede que en el pez, la hormona que controla el estr\u00e9s es el cortisol, la misma que liberan las gl\u00e1ndulas suprarrenales en los seres humanos en situaciones reales o imaginarias de amenaza a la vida. En los roedores, la hormona producida en esos contextos es la corticosterona, que aparece en concentraciones muy bajas en el organismo humano.<\/p>\n<p>En la UFRGS, el grupo del bi\u00f3logo Diogo Losch de Oliveira logr\u00f3 dar un paso m\u00e1s all\u00e1. En el curso de un trabajo publicado al comienzos de este a\u00f1o en la revista <em>PLoS One<\/em>, Losch y su alumno de maestr\u00eda Ben Hur Mussulini hab\u00edan descrito minuciosamente las alteraciones de comportamiento que caracterizan a las fases epil\u00e9pticas en el pez cebra adulto. \u201cLa literatura cient\u00edfica s\u00f3lo registraba descripciones detalladas para el modelo en alevinos, que presentan un repertorio comportamental m\u00e1s acotado\u201d, dice Losch.<\/p>\n<div id=\"attachment_127283\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-127283 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/016-021_CAPA_cobaias_209-2.jpg\" alt=\"Casi transparente: embriones de pez cebra 24 horas despu\u00e9s de la fertilizaci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"241\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NATALIA ELTZ SILVA<\/span>Casi transparente: embriones de pez cebra 24 horas despu\u00e9s de la fertilizaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">NATALIA ELTZ SILVA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Pero recientemente su grupo comenz\u00f3 a testear los primeros de un grupo de 30 compuestos desarrollados en colaboraci\u00f3n con Grace Grosmann, de la Facultad de Farmacia de la UFRGS. Estos compuestos apuntan a explorar una v\u00eda bioqu\u00edmica distinta de las que constituyen el blanco de los medicamentos actualmente disponibles, incapaces de controlar alrededor del 30% de los casos de epilepsia. Entre los tres compuestos probados, tan s\u00f3lo uno se mostr\u00f3 capaz de reducir la intensidad de las crisis y continuar\u00e1 durante las otras fases de evaluaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por cierto, existen estudios internacionales que consideran al pez cebra una herramienta bastante prometedora para el an\u00e1lisis y la selecci\u00f3n de compuestos que pueden convertirse en medicamentos. Con este pez, se busca acelerar y abaratar el proceso. Una de las ventajas reside en su r\u00e1pido ciclo de vida \u2012varios de sus \u00f3rganos est\u00e1n formados en cuatro d\u00edas\u2012 y las larvas, que nacen por centenas con cada postura, siendo de unos pocos mil\u00edmetros de longitud, pueden conservarse en varias cubetas con peque\u00f1\u00edsimas dosis de compuestos qu\u00edmicos. Mediante tal selecci\u00f3n, se cree que ser\u00e1 posible reducir la cantidad de mol\u00e9culas que seguir\u00edan para las fases posteriores, de experimentos con roedores. \u201cCon los <em>zebrafish<\/em> se puede ensayar en meses y con algunos miles de d\u00f3lares lo que demandar\u00eda a\u00f1os y costar\u00eda millones realizar con roedores\u201d, comenta el bioqu\u00edmico Diogo Onofre Souza, coordinador del Instituto Nacional de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n de Excitotoxicidad y Neuroprotecci\u00f3n, donde se llevan a cabo las investigaciones con peces cebra en la UFRGS. En el exterior, algunas industrias farmacol\u00f3gicas han comenzado a adoptar el m\u00e9todo en su l\u00ednea de ensayos.<\/p>\n<p><strong>Pioneros<\/strong><br \/>\nNativo del sudeste asi\u00e1tico, donde se lo encuentra en r\u00edos planos y apacibles y en las anegadas plantaciones de arroz y yute, este pez fue adoptado en los laboratorios de investigaci\u00f3n a finales de los a\u00f1os 1960 por el bi\u00f3logo estadounidense George Streisinger, de la Universidad de Oregon, quien trabaj\u00f3 en soledad durante una d\u00e9cada para seleccionar linajes que permitiesen entender c\u00f3mo los defectos en diferentes genes afectaban el desarrollo. Su esfuerzo s\u00f3lo logr\u00f3 mitigar el escepticismo de sus colegas en 1981, cuando public\u00f3 un art\u00edculo en la revista <em>Nature<\/em> presentando el modelo consolidado. En los a\u00f1os siguientes, la cantidad de art\u00edculos cient\u00edficos que utilizaban al pez como modelo biol\u00f3gico creci\u00f3 r\u00e1pidamente, en especial en los estudios de gen\u00e9tica y de desarrollo, y reci\u00e9n en la \u00faltima d\u00e9cada el pez cebra comenz\u00f3 a utilizarse en neurociencia.<\/p>\n<div id=\"attachment_127294\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-127294 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/016-021_CAPA_cobaias_209-3.jpg\" alt=\"Casi transparente: larva con 5 d\u00edas de vida \" width=\"290\" height=\"245\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LAURA ROESLER NERY<\/span>Casi transparente: larva con 5 d\u00edas de vida<span class=\"media-credits\">LAURA ROESLER NERY<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Modelos Complementarios<\/strong><br \/>\n\u201cEl pez cebra comienza a llenar la laguna que exist\u00eda entre los modelos animales para el estudio de las enfermedades humanas\u201d, dice el neurofisi\u00f3logo Luiz Eugenio Mello, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), quien estudia las alteraciones en el sistema nervioso central, entre ellas las ocasionadas por la epilepsia, utilizando ratas como modelo biol\u00f3gico. Mello recuerda que un axioma de la ciencia expresa que el mejor modelo para investigar determinada cosa es la propia cosa. Siguiendo con ese razonamiento, lo ideal para el estudio de los males humanos ser\u00edan los propios seres humanos. Pero ello raramente es posible. \u201cEn la mayor\u00eda de los casos existen restricciones \u00e9ticas y limitaciones de tiempo, espacio y costo para realizar las investigaciones\u201d, sostiene. \u201cPor eso se necesitan varios modelos experimentales, desde los m\u00e1s simples hasta los m\u00e1s complejos, para comprender el origen de algunos problemas\u201d.<\/p>\n<p>Cuando no se puede investigar un problema en el propio ser humano, la medicina y la biolog\u00eda adoptan una especie de escala preferencial de modelos, en la cual se toman en cuenta factores tales como la semejanza evolutiva, anat\u00f3mica, fisiol\u00f3gica y gen\u00e9tica. Seg\u00fan este sistema, los animales que permitir\u00edan extrapolar los resultados con mayor fiabilidad a las personas ser\u00edan otros primates, tales como el chimpanc\u00e9, cuyo uso en investigaci\u00f3n se encuentra prohibido en Brasil y se lo est\u00e1 desterrando en Estados Unidos, y otros monos. \u201cS\u00f3lo trabajan con primates quienes dispone de gran presupuesto y espacio\u201d, comenta el bi\u00f3logo molecular Jo\u00e3o Bosco Pesquero, tambi\u00e9n de la Unifesp, y creador de uno de los primeros linajes brasile\u00f1os de ratones transg\u00e9nicos. \u201cPor eso tantos optamos por los roedores, que son mam\u00edferos, como los seres humanos\u201d, dice.<\/p>\n<p>Frente a las dificultades t\u00e9cnicas que impiden el trabajo con roedores, que es algo que a veces sucede en la gen\u00e9tica \u2012por ejemplo, s\u00f3lo hace muy poco tiempo que se ha logrado producir ratones transg\u00e9nicos\u2012, la soluci\u00f3n radica en trabajar con modelos evolutivamente m\u00e1s alejados de los seres humanos, aunque m\u00e1s sencillos de manipularse, como son las drosophilas, las moscas de la fruta. Y, m\u00e1s recientemente, con el pez cebra.<\/p>\n<p>Con todo, lo m\u00e1s importante desde el punto de vista evolutivo es que el pez cebra se encuentra m\u00e1s cerca del hombre que la drosophila, utilizada desde hace casi un siglo como organismo modelo en gen\u00e9tica. El genoma del pez cebra, obtenido al comienzo de este a\u00f1o, indica que el 70% de sus 26 mil genes son similares a los genes humanos, una similitud que es menor en el caso de las moscas de la fruta y mayor en ratones y ratas, que sirvieron como base para mucho de lo que se conoce sobre la fisiolog\u00eda humana.<\/p>\n<p>\u201cHist\u00f3ricamente, las investigaciones en neurociencias utilizan a los roedores como modelo biol\u00f3gico, pero ese panorama est\u00e1 cambiando\u201d, comenta Moreira Vianna, quien tambi\u00e9n integra el directorio de la Red Latinoamericana del Pez Cebra (Lazen). Este consorcio agrupa a investigadores de siete pa\u00edses que utilizan este pez en sus estudios y brinda capacitaci\u00f3n a aqu\u00e9llos que, generalmente en el inicio de la carrera, se muestran interesados en adoptar al pez cebra como modelo experimental. De los 39 grupos que integran la red, 11 son brasile\u00f1os y casi la mitad de ellos se encuentran en Rio Grande do Sul.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n cient\u00edfica nacional que utiliza al pez cebra, inexistente hace poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, viene creciendo en forma acelerada durante los \u00faltimos a\u00f1os, a un ritmo mayor que en el resto del mundo. La bi\u00f3loga Luciana Calabr\u00f3, experta en cienciometr\u00eda e integrante de uno de los grupos que realizan estudios con el paulistinha en la UFRGS, arrib\u00f3 a esa conclusi\u00f3n mediante un estudio reciente realizado en una de las mayores bases internacionales de art\u00edculos cient\u00edficos, la Scopus. \u201cLa producci\u00f3n brasile\u00f1a trep\u00f3 de 2 art\u00edculos por a\u00f1o en 1999 a 36 en 2012, cuando pas\u00f3 a representar alrededor del 2% de los trabajos con el pez cebra publicados en todo el mundo\u201d, comenta.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n nacional con este pez a\u00fan es modesta frente a la internacional, que suma casi 2 mil art\u00edculos por a\u00f1o en los \u00faltimos tiempos. Pero est\u00e1 logrando destacarse en las neurociencias. \u201cEl pez cebra es un nuevo modelo en esa \u00e1rea y la comunidad que trabaja con \u00e9l todav\u00eda es peque\u00f1a\u201d, comenta Moreira Vianna.<\/p>\n<p><strong>En Brasil<\/strong><br \/>\nLos primeros trabajos con este pez en Brasil salieron del laboratorio de la investigadora Rosana Mattioli, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) en el interior de S\u00e3o Paulo. En aquella \u00e9poca, el pez cebra comenzaba a utilizarse en las investigaciones en neurociencias, pero el comportamiento natural de la especie era a\u00fan poco conocido. Entonces Mattioli realiz\u00f3 una serie de experimentos sencillos que ayudaron a detectar la preferencia del pez por vivir en ambientes oscuros. Ella colocaba a los ejemplares de <em>zebrafish<\/em> en un acuario pintado de dos colores \u2012la mitad negro y la otra mitad blanco\u2012 y registraba el tiempo que pasaban en cada una de las partes. As\u00ed pues, observ\u00f3 que \u00e9stos se quedaban la mayor parte del tiempo (alrededor de un 80% del mismo) del lado negro. Tambi\u00e9n comprob\u00f3 que, tan pronto como los colocaba en la parte clara, nadaban raudamente hacia el sector oscuro. Este trabajo, publicado en 1999 en el <em>Brazilian Journal of Medical and Biological Research<\/em>, comenz\u00f3 a delinear la base de un importante test de ansiedad, perfeccionado inmediatamente por ella y otros investigadores, que se utiliza actualmente para evaluar el efecto de compuestos que combaten la depresi\u00f3n y la ansiedad.<\/p>\n<p><strong>Ansiedad<\/strong><br \/>\nAl tomar conocimiento de este trabajo, el psic\u00f3logo Amauri Gouveia Junior, entonces en la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en Bauru, not\u00f3 una gran semejanza entre el test de claroscuro con <em>zebrafish<\/em> y un experimento que eval\u00faa el nivel de ansiedad en roedores. En esta prueba, al roedor se lo coloca en una plataforma con forma de X a unos 60 cent\u00edmetros del suelo. En dos de los brazos, el espacio para caminar est\u00e1 protegido por paredes, mientras que en los otros dos se encuentra abierto. Situadas en ese laberinto, las ratas, curiosas, evidencian tendencia a explorarlo. Pero evitan la parte abierta. Esa ansiedad deviene de un conflicto entre la curiosidad y el miedo. \u201cEl tiempo que los peces permanec\u00edan en el lado oscuro era muy similar a aqu\u00e9l en que los roedores se quedaban en la parte protegida del laberinto\u201d, comenta Gouveia. \u201cPor eso imagin\u00e9 que ambas pruebas podr\u00edan medir la ansiedad en animales distintos\u201d. Desde entonces, \u00e9l aplic\u00f3 el test claroscuro en 12 especies de peces, entre ellos el pez cebra, para evaluar la ansiedad en los peces. \u201cSe trata de uno de los experimentos m\u00e1s utilizados actualmente en los laboratorios de estudio de peces en todo el mundo\u201d, relata Gouveia, investigador de la Universidad Federal de Par\u00e1.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/018_CAPA_cobaias_209NOVO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-137034 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/018_CAPA_cobaias_209NOVO-300x195.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/018_CAPA_cobaias_209NOVO-300x195.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/018_CAPA_cobaias_209NOVO-759x496.jpg 759w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/018_CAPA_cobaias_209NOVO-1024x668.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La fase siguiente consiste en probar compuestos que interfieren en ese comportamiento para intentar descubrir c\u00f3mo lo alteran. Mediante algunos de esos test modelo, los investigadores brasile\u00f1os han detectado alteraciones qu\u00edmicas y celulares en el cerebro, provocadas por crisis de epilepsia o por compuestos que controlan la depresi\u00f3n y la ansiedad. En la Universidad de Campinas (Unicamp), donde instal\u00f3 un laboratorio de peces cebra hace dos a\u00f1os, la genetista Cl\u00e1udia Maurer-Morelli y su alumna de maestr\u00eda Patricia Barbalho notaron que los niveles de una mol\u00e9cula inflamatoria, la interleucina 1beta (IL-1\u03b2), aumentaron inmediatamente despu\u00e9s de una crisis epil\u00e9ptica inducida. Las crisis tambi\u00e9n elevan la producci\u00f3n y la actividad del factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro (BDNF), una prote\u00edna que en los humanos se encuentra alterada en la epilepsia, tal como muestran los resultados publicados por Fernanda Reis-Pinto en 2012 en el <em>Journal of Epilepsy and Clinical Neurophisiology<\/em>. En una l\u00ednea de investigaci\u00f3n en su fase inicial, Maurer-Morelli contempla producir peces con las alteraciones gen\u00e9ticas que se encuentran en las personas que padecen epilepsia para investigar el rol que cumplen esas mutaciones en la enfermedad. El trabajo involucra al Instituto Brasile\u00f1o de Neurociencias y Neurotecnolog\u00eda, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n financiados por la FAPESP y coordinado por Fernando Cendes.<\/p>\n<p>Aunque los primeros trabajos con peces cebra hayan sido realizados en S\u00e3o Paulo, alrededor de la mitad de los art\u00edculos brasile\u00f1os de los \u00faltimos a\u00f1os sale de equipos de Rio Grande do Sul, con una buena proporci\u00f3n en neurociencias. A juicio de Monica Vianna, una raz\u00f3n hist\u00f3rica explica la concentraci\u00f3n de los trabajos brasile\u00f1os con pez cebra en neurociencias. Tanto ella como Carla Bonan, de la PUC-RS, una de las primeras universidades en instalar un laboratorio de peces cebra en Brasil, hab\u00edan realizado su capacitaci\u00f3n en el grupo de Iv\u00e1n Izquierdo en la UFRGS, uno de los principales estudiosos de la memoria en el mundo. Luego de trabajar con roedores durante la maestr\u00eda y el su doctorado, Bonan y Vianna resolvieron estudiar con <em>zebrafish<\/em>. En los \u00faltimos a\u00f1os, Bonan revel\u00f3 que en esos peces, los niveles de algunas mol\u00e9culas que act\u00faan en la comunicaci\u00f3n entre las c\u00e9lulas cerebrales \u2012el trifosfato de adenosina y uno de sus componentes, la adenosina\u2012 desempe\u00f1an una funci\u00f3n protectora contra la epilepsia, el estr\u00e9s y la neurotoxicidad inducida por metales.<\/p>\n<p><strong>Reproducci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEn la PUC-RS, Vianna y su equipo trabajaron durante meses hasta establecer la estrategia m\u00e1s eficiente para promover el apareamiento de los peces en el Laboratorio de Biolog\u00eda y Desarrollo del Sistema Nervioso. Ella s\u00f3lo logr\u00f3 elevar la tasa reproductiva cuando reuni\u00f3 a los espec\u00edmenes en grupos de tres (una hembra y dos machos) y los mantuvo separados mediante un divisorio transparente \u2012los machos de un lado y las hembras del otro\u2012 durante toda una noche antes de que pudieran, finalmente, tener contacto. \u201cSi no los separo, cada hembra produce menos de una docena de huevos\u201d, relata la bi\u00f3loga. En tanto, mediante el aislamiento, y transcurridas 12 horas de noviazgo a distancia, esa cantidad puede aumentar hasta alrededor de 200. All\u00ed se producen unos diez apareamientos por d\u00eda y nacen, en promedio, 2 mil cr\u00edas por mes. Durante una ma\u00f1ana excepcionalmente productiva, en mayo de este a\u00f1o, Vianna y su equipo se pasaron horas recogiendo uno por uno, con una pipeta, los alrededor de 1.800 embriones que resultaron de un \u00fanico apareamiento de algunas decenas de tr\u00edos de pez cebra, a los que ella est\u00e1 utilizando para investigar la bioqu\u00edmica de la memoria y de las enfermedades neurodegenerativas tales como el mal de Alzheimer.<\/p>\n<p>Como se estima que la demanda por ejemplares del pez pueda crecer en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, los grupos de Vianna, Bonan y los colegas que comparten el bioterio de la PUC-RS trabajan para ampliarlo. Sucede que los 5 mil peces que actualmente hay all\u00ed resultan apenas suficientes para abastecer los estudios llevados adelante por ellos y algunos colaboradores. El objetivo es convertir a esos laboratorios en uno de los principales proveedores de peces cebra para investigaci\u00f3n en Brasil, junto al del Laboratorio Nacional de Bioceincias (LNBio), en Campinas, donde el equipo del bi\u00f3logo Jos\u00e9 Xavier Neto instal\u00f3 el a\u00f1o pasado un bioterio para producir paulistinhas con alteraciones gen\u00e9ticas para el estudio del desarrollo de los vertebrados. Comparando el desarrollo embrionario de peces, gallinas y ratones, el equipo de Xavier Neto comenz\u00f3 a dilucidar en los \u00faltimos a\u00f1os el rol de algunos factores involucrados en la diferenciaci\u00f3n del coraz\u00f3n de los vertebrados y en el desarrollo de neuronas sensoriales.<\/p>\n<p>Uno de los motivos que inciden para el aumento de la producci\u00f3n de estos peces se basa en su mercado potencial. La Ley Arouca, que reglamenta el uso de animales en investigaciones, establece que a partir de 2014 deber\u00e1n utilizarse ejemplares con su origen, calidad y uniformidad certificados. \u201cEn principio\u201d, dice Vianna, \u201cya no se podr\u00e1 investigar con peces comprados en tiendas de animales\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nMUSSULINI, B.H. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.plosone.org\/article\/info:doi\/10.1371\/journal.pone.0054515\" target=\"_blank\">Seizures Induced by Pentylenetetrazole in the adult zebrafish: a detailed behavioral characterization<\/a>. <strong>PLos One<\/strong>. v. 8. Ene. 2013.<br \/>\nREIS-PINTO, F. C. <em>et al<\/em>. An\u00e1lise temporal dos transcritos dos genes bdnf e ntrk2 em c\u00e9rebro de zebrafish induzido \u00e0 crise epil\u00e9ptica por pentilenotetrazol. <strong>Journal of Epilepsy and Clinical Neurophysiology<\/strong>. v. 18, n. 14, p. 107-13. 2012.<br \/>\nCASTILLO, H. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/20081195\" target=\"_blank\">Insights into the organization of dorsal spinal cord pathways from an evolutionarily conserved raldh2 intronic enhancer<\/a>. <strong>Development<\/strong>. v. 137, p. 507-18. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pez llamado paulistinha empieza a ser utilizado en investigaciones","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[278],"coauthors":[95,105],"class_list":["post-127280","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-biologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127280"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127280\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127280"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=127280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}