{"id":127777,"date":"2013-08-20T18:00:31","date_gmt":"2013-08-20T21:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=127777"},"modified":"2016-01-06T13:39:25","modified_gmt":"2016-01-06T15:39:25","slug":"grandes-beneficios-con-una-pequena-perdida-de-peso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/grandes-beneficios-con-una-pequena-perdida-de-peso\/","title":{"rendered":"Grandes beneficios con una peque\u00f1a p\u00e9rdida de peso"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-127790\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-039_Obesidade_209-11.jpg\" alt=\"036-039_Obesidade_209-1\" width=\"290\" height=\"174\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>En los adolescentes, la p\u00e9rdida de tan s\u00f3lo un 8% del sobrepeso, el equivalente a una reducci\u00f3n que va de 6 a 11 kilogramos (kg) de su masa corporal, puede ser suficiente como para contrarrestar las alteraciones metab\u00f3licas causadas por la obesidad, mantener el apetito bajo control y salir de la franja de riesgo de padecer diabetes, hipertensi\u00f3n y enfermedades cardiovasculares, que normalmente se asocian con la obesidad. \u201cNo se necesita perder 20 kg en poco tiempo, como suele intentarse hacer, para evitar los problemas de salud que se agravan con el sobrepeso\u201d, dice Ana D\u00e2maso, docente de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y coordinadora del estudio interdisciplinario que arrib\u00f3 a tales conclusiones. Durante un a\u00f1o, m\u00e9dicos, nutricionistas, psic\u00f3logos, profesores de educaci\u00f3n f\u00edsica y fisioterapeutas trataron a 77 adolescentes de entre 14 y 19 a\u00f1os con pesos entre 101 y 120 kg, estimul\u00e1ndolos a perder peso gradualmente, mediante ejercicios f\u00edsicos y la adopci\u00f3n de una dieta m\u00e1s rica en verduras y frutas, como as\u00ed tambi\u00e9n con h\u00e1bitos de vida m\u00e1s saludables, como por ejemplo dormirse m\u00e1s temprano y durante por lo menos ocho horas, en lugar de pasarse la noche en internet comiendo papas fritas.<\/p>\n<p>Otros estudios hab\u00edan asociado ya la obesidad con el aumento de riesgos de padecer diabetes tipo 2, hipertensi\u00f3n, c\u00e1ncer, afecciones renales, pancre\u00e1ticas y hep\u00e1ticas, adem\u00e1s de dificultades para dormir, y detectado que una p\u00e9rdida de 5 kg en el peso reduc\u00eda el riesgo de diabetes a la mitad. Ahora, con estos nuevos estudios, comienza a definirse un valor de reducci\u00f3n del peso \u2012por confirmarse o ajustarse mediante otros estudios\u2012 necesario para reordenar al organismo. Los avances son relevantes, pues los adolescentes representan un grupo de riesgo en cuanto a problemas de salud: se estima que la incidencia del sobrepeso entre los adolescentes brasile\u00f1os se ha triplicado \u2012pas\u00f3 del 4% al 13%\u2012 durante la \u00faltima d\u00e9cada. Seg\u00fan datos del Ministerio de Salud, un 20% de los adolescentes y un 48% de la poblaci\u00f3n se hallan por encima del peso recomendado para su edad y su talla. \u201cCuanto m\u00e1s pronto trabajamos con adolescentes obesos y les proponemos cambios en su estilo de vida, menor ser\u00e1 la carga de dolencias cr\u00f3nicas entre adultos y menores los gastos del sistema de salud p\u00fablica\u201d, dice Danielle Caranti, quien durante su doctorado trabaj\u00f3 con adolescentes obesos en un hospital de enfermedades metab\u00f3licas de Italia antes de comenzar a tratar adultos en la Unifesp de Santos, en 2010.<\/p>\n<p>Los adultos obesos probablemente deber\u00e1n perder mayor peso que los adolescentes para mitigar las alteraciones metab\u00f3licas provocadas por la obesidad. Seg\u00fan un estudio en curso con 43 pacientes con edades entre 21 y 60 a\u00f1os que se lleva adelante en la Unifesp de Santos, los niveles de hormonas que controlan el apetito y los procesos inflamatorios derivados del exceso de peso pueden hallarse hasta tres veces por encima de lo normal, lo que exige por ello mayor esfuerzo y tiempo para recobrar los niveles considerados saludables. Seg\u00fan Danielle Caranti, coordinadora de esa investigaci\u00f3n, los resultados preliminares se\u00f1alaron que, en adultos, la reducci\u00f3n m\u00ednima de masa corporal necesaria para normalizar los niveles de las principales hormonas relacionadas con la obesidad parece hallarse en el orden del 10% al 20%, y s\u00f3lo se llega a ese valor luego de un a\u00f1o de ejercicios f\u00edsicos y ajustes en la dieta y en el estilo de vida. Un estudio reciente del grupo de Mario Saad en la Universidad de Campinas (Unicamp) indic\u00f3 que, en ratones, la pr\u00e1ctica de ejercicios f\u00edsicos, m\u00e1s all\u00e1 de quemar calor\u00edas, como ya se sab\u00eda, contribuye a reducir la inflamaci\u00f3n en las neuronas del hipot\u00e1lamo, la regi\u00f3n del cerebro que regula el hambre, y a restablecer la saciedad (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/07\/01\/con-la-insulina-y-la-glucosa-bien-reguladas\/\" target=\"_blank\"><em>lea en Pesquisa FAPESP, edici\u00f3n n\u00ba 173<\/em><\/a>).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-037_Obesidade_209NOVO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-137710 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-037_Obesidade_209NOVO-300x259.jpg\" alt=\"036-037_Obesidade_209NOVO\" width=\"300\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-037_Obesidade_209NOVO-300x259.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-037_Obesidade_209NOVO-573x496.jpg 573w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-037_Obesidade_209NOVO-1024x885.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-037_Obesidade_209NOVO.jpg 1718w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Esos trabajos apuntan que es importante perder peso gradualmente, para darle tiempo al organismo a restablecer el equilibrio perdido, en lugar de adelgazar mucho de repente. \u201cCuando se adelgaza muy r\u00e1pidamente, la grasa abdominal tiende a desplazarse hacia el h\u00edgado y el coraz\u00f3n\u201d, dice Ana D\u00e2maso. Para evitar la euforia por perder peso velozmente y recuperar todo enseguida, los investigadores propon\u00edan a los adolescentes la meta de perder entre 0,5 y 1,5 kg semanales, y algunos, luego de un a\u00f1o de tratamiento, perdieron hasta 22 kg.<\/p>\n<p>Otra conclusi\u00f3n adoptada por ciertos grupos de investigaci\u00f3n, consiste en que a la obesidad debe tom\u00e1rsela como una enfermedad cr\u00f3nica multicausal y, por ende, debe trat\u00e1rsela de un modo integral. Tanto los adolescentes como los adultos se sometieron a una terapia interdisciplinaria de reducci\u00f3n de peso que Ana D\u00e2maso conoci\u00f3 en Alemania en 2002 e implement\u00f3 en la Unifesp dos a\u00f1os m\u00e1s tarde. En los \u00faltimos a\u00f1os, tal abordaje ha sido aplicado y evaluado por otros grupos de investigaci\u00f3n en los estados de Paran\u00e1, Pernambuco y S\u00e3o Paulo, con una extensi\u00f3n variable entre 3 y 12 meses.<\/p>\n<p>Mediante esta estrategia, m\u00e9dicos, educadores f\u00edsicos, fisioterapeutas, psic\u00f3logos y nutricionistas adoptan los mismos objetivos y proponen modificaciones en el estilo de vida para adolescentes y adultos. \u201cDebemos atacar la obesidad en varios frentes, simult\u00e1neamente\u201d, dice Danielle Caranti. En principio, resulta m\u00e1s sencillo adelgazar siendo adolescente, aunque los adultos obesos tambi\u00e9n logren modificar sus h\u00e1bitos. Joana Ferreira, del grupo de la Unifesp, comprob\u00f3 que el consumo diario promedio de calor\u00edas en un grupo de 49 adultos obesos pas\u00f3 de 2.195 kilocalor\u00edas (kcal) a 1.603 kcal, y la compulsi\u00f3n alimentaria descendi\u00f3 del 23,8% al 4,8% entre los obesos moderados y del 9,5% al 0% entre los obesos m\u00f3rbidos, desde el comienzo hasta el final de un tratamiento de seis meses.<\/p>\n<p><strong>Beneficios<\/strong><br \/>\nLos frutos son proporcionales a la p\u00e9rdida de peso, seg\u00fan el art\u00edculo publicado este mes en la revista <em>Clinical Endocrinology<\/em>. El primero de los cuatro grupos en que se dividi\u00f3 a los adolescentes, luego de un a\u00f1o de tratamiento perdi\u00f3 hasta 5,8 kg, es decir, un 3,4% de su masa corporal. Los 19 chicos y chicas de ese grupo presentaron una reducci\u00f3n en su nivel en sangre de la principal hormona que regula el apetito, la leptina, aunque no a punto tal de recobrar el valor normal de 24 nanogramos por decilitro (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-037_Obesidade_209NOVO.jpg\" target=\"_blank\"><em>obs\u00e9rvese el gr\u00e1fico<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Los resultados y beneficios para la salud fueron m\u00e1s evidentes a partir del segundo grupo con 19 integrantes, que adelgaz\u00f3 entre 5,8 y 10,9 kg, el equivalente al 8% de su masa corporal. El nivel medio de leptina en dicho grupo era mayor, pero descendi\u00f3 de manera m\u00e1s pronunciada, llegando casi al nivel normal. De acuerdo con ese estudio, la reducci\u00f3n del \u00edndice de leptina propici\u00f3 el adelgazamiento y contribuy\u00f3 a la reducci\u00f3n del denominado proceso inflamatorio subcl\u00ednico, caracter\u00edstico en la obesidad, que eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. A partir de una reducci\u00f3n del 8% de la masa corporal, los niveles de grasa abdominal y en el h\u00edgado recobran niveles normales.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-137715\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/036-039_Obesidade_209-4.jpg\" alt=\"036-039_Obesidade_209-4\" width=\"290\" height=\"253\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Los 19 integrantes del 3\u00ba grupo perdieron entre 11 y 16 kg, es decir, un 12% de su masa corporal. M\u00e1s all\u00e1 de exhibir reducciones incluso m\u00e1s acentuadas de leptina, se redujeron sustancialmente algunos factores del denominado s\u00edndrome metab\u00f3lico, caracterizado por el exceso de az\u00facar y l\u00edpidos en sangre y una presi\u00f3n arterial elevada. Tambi\u00e9n se normalizaron los indicadores de riesgo para afecciones cardiovasculares: el nivel de triglic\u00e9ridos, calculado mediante an\u00e1lisis de sagre, y el espesor de la pared de la arteria car\u00f3tida a la altura del cuello, medida por ultrasonido.<\/p>\n<p>Los 20 integrantes del grupo 4 perdieron como m\u00ednimo 16 kg, es decir, un 19% de su masa corporal, y obtuvieron mayores beneficios: la concentraci\u00f3n de colesterol de baja densidad y la presi\u00f3n arterial retornaron a los niveles considerados normales. S\u00f3lo en ese grupo, el nivel de adiponectina \u2012la principal hormona que inhibe los procesos inflamatorios, reduce el riesgo de problemas en el coraz\u00f3n y en los vasos sangu\u00edneos y contribuye a regular la acci\u00f3n de la insulina y la absorci\u00f3n de glucosa\u2012 aument\u00f3 a punto tal de llegar a lo normal y reordenar nuevamente el metabolismo de los adolescentes.<\/p>\n<p><strong>Transpirar m\u00e1s, comer mejor<\/strong><br \/>\nLos beneficios surgen de varios tipos de adaptaciones y modificaciones en el estilo de vida. Los adolescentes participaron en un programa de adelgazamiento que demand\u00f3 un a\u00f1o e inclu\u00eda cuatro frentes de acci\u00f3n. El primero eran los ex\u00e1menes m\u00e9dicos mensuales, con an\u00e1lisis de sangre y ecograf\u00edas.<\/p>\n<p>El segundo, el tratamiento psicol\u00f3gico individual y grupal para identificar y controlar la depresi\u00f3n, la ansiedad o la compulsi\u00f3n alimentaria, que inducen a comer en demas\u00eda, pero no siempre se las tiene en cuenta en los tratamientos de reducci\u00f3n del peso. En un estudio publicado este a\u00f1o en el <em>British Journal of Medicine &amp; Medical Research<\/em>, un equipo de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), luego de entrevistar a 128 adolescentes obesos (76 chicas y 52 muchachos), comprob\u00f3 que la ausencia de autocontrol y la falta de contenci\u00f3n social eran las principales barreras para la p\u00e9rdida de peso.<\/p>\n<p>El tercer frente de actividades consist\u00eda en tres sesiones semanales de una hora de ejercicios f\u00edsicos aer\u00f3bicos y de musculaci\u00f3n para inducir la quema de grasas. En Santos, al no contar con un sitio espec\u00edfico para las actividades pr\u00e1cticas del grupo de investigaci\u00f3n, Danielle Caranti hizo que su grupo de 40 varones y mujeres con exceso de peso corriera, bailara y saltara en un anfiteatro o en el sector externo de la universidad. Los investigadores les propon\u00edan a los adolescentes y adultos que continuaran la pr\u00e1ctica habitual de ejercicios fuera de las sesiones de gimnasia, realizando caminatas, surf, canotaje, subiendo escaleras o bailando.<\/p>\n<p>El cuarto consist\u00eda en consultas semanales con nutricionistas. \u201cMuchos deseaban comer mejor, pero no sab\u00edan qu\u00e9 comer\u201d, coment\u00f3 Deborah Masquio, una de las nutricionistas del grupo. En uno de los salones, los adolescentes \u2012con los ojos vendados\u2012 probaron diferentes alimentos, tales como br\u00f3colis, zanahoria, mel\u00f3n y papaya. \u201cMuchos dec\u00edan que no les gustaban, \u00a1pero nunca los hab\u00edan probado!\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>El cambio en el estilo de vida inclu\u00eda tambi\u00e9n masticar m\u00e1s como forma de controlar el apetito. \u201cQuien engulle come m\u00e1s de lo que realmente necesita para mantener el peso\u201d, advert\u00eda Masquio. Una vez por mes, las nutricionistas subrayaban la importancia de variar los alimentos mediante charlas con los padres de los j\u00f3venes, que, en general, tambi\u00e9n presentaban sobrepeso (tan s\u00f3lo un 11% se ubicaba en un rango de peso recomendable para su altura y edad).<\/p>\n<p>Muchos abandonaron el tratamiento \u2012de los 132 adolescentes que comenzaron el tratamiento de un a\u00f1o, solamente 77 lo finalizaron\u2012 porque los resultados tardaban en aparecer. La reducci\u00f3n de peso y el cambio de imagen corporal fueron m\u00e1s evidentes una vez transcurridos seis meses del inicio del programa. \u201cLas chicas comenzaron a arreglarse m\u00e1s, a pintarse los labios y a peinarse con mayor esmero\u201d, se\u00f1al\u00f3 Ana D\u00e2maso.<\/p>\n<p>A medida que adelgazaban, los adolescentes perd\u00edan talle, por lo que sus ropas ya no les serv\u00edan, mientras notaban c\u00f3mo la ansiedad, que los hac\u00eda comer con avidez, se desvanec\u00eda. Algunos perdieron hasta 25 kg, debiendo atravesar una readaptaci\u00f3n corporal para reaprender a caminar o a subir escaleras, pero no todos perdieron peso. En diciembre de 2011, durante la \u00faltima entrevista con los investigadores, una adolescente de 15 a\u00f1os se disculp\u00f3, puesto que ella no hab\u00eda adelgazado y cre\u00eda que los hab\u00eda decepcionado. Pero luego les pidi\u00f3 que no se preocuparan porque hab\u00eda logrado volver a pasear por el <em>shopping<\/em> y ya no sent\u00eda verg\u00fcenza de s\u00ed misma, como consecuencia de la ayuda psicol\u00f3gica que hab\u00eda recibido.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Incidencia de la hiperleptinemia en las respuestas inflamatorias y aterog\u00e9nicas en adolescentes obesos; <strong>Modalidad<\/strong> L\u00ednea Regular de Ayuda al Proyecto de Investigaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/45364\/influencia-da-hiperleptinemia-na-respostas-inflamatorias-e-aterogenicas-em-adolescentes-obesos\/\" target=\"_blank\">2011\/50414-0<\/a>);<strong> Coord.<\/strong> Ana D\u00e2maso\/ Unifesp &#8211; Santos; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 68.026,14 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Efectos de la terapia interdisciplinaria en el control del s\u00edndrome metab\u00f3lico en adultos obesos y su relaci\u00f3n con las adipocinas pro y antiinflamatorias (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/46707\/efeitos-da-terapia-interdisciplinar-no-controle-da-sindrome-metabolica-em-adultos-obesos-e-sua-relac\/\" target=\"_blank\">11\/51723-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> L\u00ednea Regular de Ayuda al Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coord.<\/strong> Danielle Arisa Caranti\/Unifesp &#8211; Santos; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 228.228,51.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nMASQUIO, D.C.L. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/22809141\" target=\"_blank\">The effect of weight loss magnitude on pro-\/ anti-inflammatory adipokines and carotid intima-media thickness in obese adolescents engaged in interdisciplinary weight loss therapy<\/a>.<strong> Clinical Endocrinology<\/strong>. 79, p. 55-64. 2013.<br \/>\nLOFRANO-PRADO, M.C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedomain.org\/abstract\/980#.UhTo1NLFUWc\" target=\"_blank\">Reasons and barriers to lose weight: obese adolescents\u2019 point of view.<\/a> <strong>British Journal of Medicine &amp; Medical Research<\/strong> v.3, n.3, p.474-82. 2013.<br \/>\nCARVALHO-Ferreira, J.P. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S2237-60892012000400008&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Interdisciplinary lifestyle therapy improves binge eating symptoms and body image dissatisfaction in Brazilian obese adults.<\/a> <strong>Trends in Psychiatry and Psychotherapy<\/strong>, v. 34, p. 223-33. 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Reducir 8% de la masa corporal puede regular la hormona que controla el apetito","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[320,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-127777","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-nutricion","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127777"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127777\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127777"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=127777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}