{"id":12832,"date":"2012-07-03T18:27:51","date_gmt":"2012-07-03T21:27:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=12832"},"modified":"2017-03-01T13:32:42","modified_gmt":"2017-03-01T16:32:42","slug":"carrera-sobre-el-hielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/carrera-sobre-el-hielo\/","title":{"rendered":"Carrera sobre el hielo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_12858\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12858\" title=\"036_Antartida_194\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/036_Antartida_194.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"182\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/036_Antartida_194.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/036_Antartida_194-120x75.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/036_Antartida_194-250x157.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ROSALINDA MONTONE<\/span>La Estaci\u00f3n Comandante Ferraz en diciembre de 2006: 60 m\u00f3dulos que conformaban una aldea<span class=\"media-credits\">ROSALINDA MONTONE<\/span><\/p><\/div>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de la Estaci\u00f3n Comandante Ferraz, la base de investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a en la Ant\u00e1rtida destruida por un incendio en la madrugada del 25 de febrero, comenzar\u00e1 reci\u00e9n dentro de dos a\u00f1os, y concluir\u00e1 alrededor de 2016. Pero la tragedia, que mat\u00f3 a dos militares y se origin\u00f3 en un incendio en los generadores de energ\u00eda, provoc\u00f3 al menos un efecto inmediato: reinstal\u00f3 el debate sobre las ambiciones de la ciencia brasile\u00f1a en el continente helado, as\u00ed como sobre las estrategias necesarias para que el trabajo de los investigadores del pa\u00eds cobre mayor relevancia. Existe un consenso entre los cient\u00edficos al respecto de que la estaci\u00f3n deber\u00eda reconstruirse de manera tal que se aumentara su seguridad, aunque tambi\u00e9n garantizando un soporte especial para los cient\u00edficos, ya que hasta ahora, la compleja y cara log\u00edstica destinada a abastecer a la base y transportar gente, a cargo de la Armada, frecuentemente dejaba los objetivos cient\u00edficos relegados a un segundo plano.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay una percepci\u00f3n com\u00fan de que el modelo de financiaci\u00f3n vigente para la investigaci\u00f3n en la Ant\u00e1rtida, con las convocatorias del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) destinadas a la obtenci\u00f3n de subvenciones para proyectos por dos a\u00f1os, debe perfeccionarse, garantizando recursos a largo plazo, fundamentalmente en lo que hace a programas que recaben y ofrezcan datos para la investigaci\u00f3n sobre los cambios clim\u00e1ticos. La influencia de la Ant\u00e1rtida en el clima brasile\u00f1o es comparable con la de la Amazonia, aunque todav\u00eda poco conocida. \u201cLos cambios clim\u00e1ticos son el gran tema de investigaci\u00f3n en la Ant\u00e1rtida y abarcan \u00e1reas tales como la glaciolog\u00eda, la meteorolog\u00eda y la biolog\u00eda\u201d, dice Antonio Carlos Rocha-Campos, docente jubilado del Instituto de Geociencias de la USP y coordinador del Centro de Investigaciones Ant\u00e1rticas de dicha universidad. Con una superficie de 13,6 millones de kil\u00f3metros cuadrados casi \u00edntegramente cubierta por glaciares, el continente es el m\u00e1s alto, m\u00e1s fr\u00edo, m\u00e1s seco y con los vientos promedio m\u00e1s fuertes del planeta.<\/p>\n<p>Un nuevo modelo de gesti\u00f3n de la investigaci\u00f3n en la Ant\u00e1rtida tambi\u00e9n es deseable, afirma el glaci\u00f3logo Jefferson Cardia Sim\u00f5es, docente de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), el primer brasile\u00f1o en alcanzar el polo Sur geogr\u00e1fico por tierra durante una expedici\u00f3n cient\u00edfica, en 2004. \u201cNo se trata solamente de contar con una nueva base, sino de reconstruirla contemplando varios aspectos\u201d, dice, enumerando algunos de ellos: la cooperaci\u00f3n con otros pa\u00edses, que implica la posibilidad de reducir costos y elevar la calidad investigativa, el apoyo de campa\u00f1as y expediciones en otras regiones del continente y la racionalizaci\u00f3n del trabajo de los investigadores. \u201cLa comunidad cient\u00edfica debe asumir las responsabilidades de gesti\u00f3n sobre la base y la investigaci\u00f3n en la Ant\u00e1rtida. Actualmente se registra una competencia entre la log\u00edstica, a cargo de la Marina, y la ciencia, a cargo de los investigadores. Y, en el d\u00eda a d\u00eda, se pierden las prioridades por exceso de demanda\u201d, afirma el investigador. El contingente de brasile\u00f1os involucrados en la investigaci\u00f3n ant\u00e1rtica ha aumentado. Por ello, la presi\u00f3n para que todos pasen temporadas en el continente, con los costos y log\u00edstica que ello requiere, es cada vez m\u00e1s intensa. \u201cPero no es posible que todos quieran ir all\u00e1 cada a\u00f1o. Existe un tiempo para recabar datos y otro para analizarlos. Y hay investigaciones que pueden realizarse sin tener que ir a la Ant\u00e1rtida, utilizando los datos obtenidos\u201d, dice el glaci\u00f3logo.<\/p>\n<p>De hecho, un problema hist\u00f3rico del Programa Ant\u00e1rtico Brasile\u00f1o (Proantar), concierne a la oportunidad de visitar la base. Se estima que al menos 250 investigadores brasile\u00f1os se encuentran actualmente abocados a la concreci\u00f3n de proyectos de investigaci\u00f3n sobre el continente helado. La base cuenta con capacidad para albergar a alrededor de un 20% de ese contingente. Y no siempre es posible aprovechar todo el potencial de la base. En 2009, la Marina incorpor\u00f3 un buque rompehielos para su trabajo en la regi\u00f3n, el Almirante Maximiano, aunque en 2011, \u00e9ste trabaj\u00f3 pr\u00e1cticamente en soledad, ya que el Ary Rongel, el buque oceanogr\u00e1fico que brinda asistencia a la base, se encontraba averiado. Quien logra un lugar en la estaci\u00f3n tambi\u00e9n afronta incertidumbres. \u201cQued\u00e9 varado una semana sin poder salir, por falta de condiciones clim\u00e1ticas para recabar muestras\u201d, dice Rosalinda Montone, docente del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, cuyo grupo perdi\u00f3 en el incendio buena parte del material que hab\u00eda recolectado este verano. \u201cEs poco lo que recuperaremos\u201d, afirma ella, quien investiga contaminantes org\u00e1nicos en el ambiente marino.<\/p>\n<p><strong>Un lugar en el buque y en la estaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nLa posibilidad de viajar en alguno de los barcos de la Marina y pasar una temporada en la base com\u00fanmente est\u00e1 reservada para proyectos contemplados en las convocatorias peri\u00f3dicas del CNPq y, m\u00e1s recientemente, las de los dos Institutos de Ciencia y Tecnolog\u00eda (INCT) abocados a la investigaci\u00f3n ant\u00e1rtica. Uno de ellos trabaja con la funci\u00f3n de la masa de hielo en el sistema clim\u00e1tico, estudiando las variaciones del clima en la Ant\u00e1rtida y su incidencia en Brasil. El otro se dedica a la cuesti\u00f3n del impacto de la actividad humana en el \u00e1mbito ant\u00e1rtico. \u201cLa selecci\u00f3n de los proyectos es rigurosa y hemos avanzado en el sentido de formar redes en lugar de fomentar el trabajo aislado de los investigadores\u201d, dice Jefferson Sim\u00f5es.<\/p>\n<div id=\"attachment_12859\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12859\" title=\"037_Antartida_194-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/037_Antartida_194-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"216\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/037_Antartida_194-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/037_Antartida_194-1-120x89.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/037_Antartida_194-1-250x186.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARMANDO HADANO\/INPE<\/span>Investigadores de la USP recogen muestras cerca de la estaci\u00f3n: se vio afectado el 40% de las investigaciones<span class=\"media-credits\">ARMANDO HADANO\/INPE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Existe la queja recurrente de que faltan l\u00edneas de inversi\u00f3n para proyectos a largo plazo. \u201cEl hecho de que uno de los grupos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) no fuera seleccionado en la \u00faltima convocatoria del CNPq hizo que interrumpi\u00e9semos una serie hist\u00f3rica de datos meteorol\u00f3gicos en la estaci\u00f3n, pues no hab\u00eda qui\u00e9n los recabara\u201d, dice el ocean\u00f3grafo Ronald Buss de Souza, responsable del programa ant\u00e1rtico del Inpe. Ilana Wainer, docente del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, hace hincapi\u00e9 en la importancia de financiar el recabado de datos capaces de abonar investigaciones de grupos que necesitan informaci\u00f3n sobre el continente, sin que sea necesario viajar hasta all\u00e1 por todo un verano. \u201cNunca hemos contado con tanta financiaci\u00f3n como ahora. No obstante, para garantizar el monitoreo de las variables clim\u00e1ticas, se necesita algo m\u00e1s que proyectos con dos a\u00f1os de extensi\u00f3n. Ser\u00eda importante contar con financiaci\u00f3n continua\u201d, afirma ella, cuyo trabajo sobre el modelado del clima en la Ant\u00e1rtida depende, en gran medida, de datos sobre el oc\u00e9ano Ant\u00e1rtico y la variaci\u00f3n de la extensi\u00f3n del mar congelado. En su caso, la mayor dependencia se refiere a la disponibilidad de los dos buques de la Marina, de importancia para la colecta de datos sobre el oc\u00e9ano. El incendio en la estaci\u00f3n y la utilizaci\u00f3n de ambos barcos para resolver problemas log\u00edsticos, comprometer\u00e1n uno de los proyectos a los que Ilana se encuentra abocada, el Paleoantar, que preve\u00eda la obtenci\u00f3n de muestras de hielo para intentar comprender los denominados pulsos de deshielo, posibles disparadores de variaciones clim\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Sin embargo, ella afirma que Brasil no necesita invertir en soledad. Cita el ejemplo del recientemente creado Southern Ocean Observing System (SOOS), una red multidisciplinaria que apunta a realizar observaciones del oc\u00e9ano Ant\u00e1rtico capaces de abastecer l\u00edneas de investigaci\u00f3n sobre los cambios clim\u00e1ticos, el aumento del nivel del mar y el impacto del calentamiento global sobre los ecosistemas marinos. \u201cEso no puede realizarlo un s\u00f3lo pa\u00eds\u201d, dice. Y recuerda que los estudios al respecto de procesos clim\u00e1ticos en escala local se encuentran en la frontera del conocimiento, y que los modelos computacionales hallan dificultades para simular los procesos de interacci\u00f3n entre el clima en la Ant\u00e1rtida y en el hemisferio Sur. En un ejemplo de investigaci\u00f3n que puede propiciar el abastecimiento de esos modelos, el grupo de Ilana, en asociaci\u00f3n con investigadores de R\u00edo de Janeiro y de Francia, arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el aumento del agujero en la capa de ozono sobre la Ant\u00e1rtida, durante los a\u00f1os 1980, origin\u00f3 cambios en el r\u00e9gimen de vientos en el continente helado pasibles de alterar la temperatura de la superficie del mar en Bah\u00eda. \u201cConstatamos una relaci\u00f3n de causa y efecto entre la disminuci\u00f3n de los corales y la expansi\u00f3n del agujero de la capa de ozono. \u00c9ste aument\u00f3 la diferencia de temperatura entre la Ant\u00e1rtida y el tr\u00f3pico e intensific\u00f3 el viento, produciendo una merma de los corales en Bah\u00eda. Pese a que el agujero disminuy\u00f3, no es seguro que la situaci\u00f3n de los corales haya mejorado. Los efectos del calentamiento global pueden haberlo compensado, a pesar de que los vientos hayan vuelto a lo normal\u201d.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos dos a\u00f1os, Rocha-Campos, de la USP, tambi\u00e9n apel\u00f3 a la cooperaci\u00f3n internacional para llevar adelante sus investigaciones. \u00c9l cuenta con el sustento de una base argentina, aprovechando que su investigaci\u00f3n la realiza en colaboraci\u00f3n con el Instituto Ant\u00e1rtico Argentino. \u201cHemos recogido muestras rocosas en la isla Rey Jorge, no muy alejada de la base brasile\u00f1a, en otras oportunidades. Para que la investigaci\u00f3n avance, necesitamos visitar otros lugares\u201d, dice el profesor. Un grupo de investigadores bajo su liderazgo identific\u00f3 recientemente una estructura glacial fundamental para esclarecer la historia paleoclim\u00e1tica de la Ant\u00e1rtida durante el per\u00edodo Mioceno (hace alrededor de 15 millones de a\u00f1os). La estructura \u2013denominada pavimento de clastos glacial\u2013 comprueba que hubo un per\u00edodo de expansi\u00f3n del manto de hielo en la Ant\u00e1rtida Occidental. Rocha-Campos se articula con otros investigadores brasile\u00f1os para obtener financiaci\u00f3n con el fin de que Brasil participe en el programa Antarctic Drilling (Andrill), un consorcio internacional que est\u00e1 realizando sondeos geol\u00f3gicos en las costas continentales ant\u00e1rticas. \u201cSi obtenemos los recursos para participar, estaremos en el <em>mainstream<\/em> de la investigaci\u00f3n geol\u00f3gica en la Ant\u00e1rtida\u201d, afirma.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/036_Antartida_194-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-233379\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-233379\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/036_Antartida_194-1-742x1024.jpg\" alt=\"036_Antartida_194\" width=\"300\" height=\"414\" \/><\/a>La Estaci\u00f3n Comandante Ferraz, ubicada en la isla del Rey Jorge, en el sector m\u00e1s templado del continente ant\u00e1rtico, garantiza un f\u00e1cil acceso a los dos buques brasile\u00f1os; no por casualidad, varios pa\u00edses instalaron bases en esa regi\u00f3n. Hay una amplia bah\u00eda, con extensas playas, lo cual favorece la log\u00edstica y reduce costos, aunque era capaz de brindar apoyo tan s\u00f3lo a un grupo restringido de investigaciones, por ejemplo, en el campo de la biolog\u00eda marina, el m\u00e1s comprometido por el incendio. Compuesta por m\u00e1s de 60 m\u00f3dulos interconectados, fue creciendo con el paso del tiempo hasta asumir el aspecto de una aldea a orillas del mar. En invierno, permanec\u00eda en la base un n\u00famero menor de investigadores. En esa etapa, el acceso ya no ocurr\u00eda mediante buques \u2013que s\u00f3lo van al continente entre octubre y abril\u2013, sino por aviones de la Fuerza A\u00e9rea Brasile\u00f1a (FAB). \u201cEl sitio tambi\u00e9n es ideal pues cuenta con dos lagos que proveen agua\u201d, dice Rosalinda Montone, de la USP, quien estuvo en la Ant\u00e1rtida 17 veces.<\/p>\n<p>La tragedia interrumpi\u00f3 el 40% de las investigaciones brasile\u00f1as en la Ant\u00e1rtida, se\u00f1al de que la presencia cient\u00edfica del pa\u00eds en el continente ya no depend\u00eda exclusivamente de la estructura administrada por la Marina. Por un lado, los m\u00f3dulos de recolecci\u00f3n de datos situados a una distancia de entre 300 metros y 1 kil\u00f3metro de la base incendiada no fueron afectados. Por otro, estaba creciendo la cantidad de investigaciones que no se realizaban en la estaci\u00f3n. El viaje de Jefferson Cardia Sim\u00f5es al polo Sur geogr\u00e1fico, al final de 2004, donde recogi\u00f3 muestras (cilindros) de hielo, dependi\u00f3 de un esquema log\u00edstico que requiri\u00f3 viajes en aviones chilenos y el alquiler de un tractor polar en colaboraci\u00f3n con otros investigadores, dentro del esquema de la Armada. En enero, un equipo liderado por Heitor Evangelista, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), y Jefferson Sim\u00f5es instal\u00f3 el Criosfera I, el primer m\u00f3dulo cient\u00edfico brasile\u00f1o en el interior del continente ant\u00e1rtico para la obtenci\u00f3n de datos clim\u00e1ticos, ubicado a 2.500 kil\u00f3metros al sur de la estaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La expedici\u00f3n de 1982<\/strong><br \/>\nLa historia de la financiaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a en la Ant\u00e1rtida atraves\u00f3 varias etapas. Brasil adhiri\u00f3 en 1975 al Tratado Ant\u00e1rtico, que destina el continente a actividades pac\u00edficas, en especial la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y realiz\u00f3 su primera expedici\u00f3n hacia all\u00ed en 1982. Con el surgimiento del Proantar y la inauguraci\u00f3n en 1984 de la Estaci\u00f3n Comandante Ferraz, era la propia Marina, por intermedio de la Comisi\u00f3n Interministerial de Recursos del Mar (CIRM), quien invitaba a los investigadores a trabajar en la regi\u00f3n. \u201cEl programa de investigaci\u00f3n estaba diagramado en base a la demanda de la CIRM, que invitaba a instituciones y tambi\u00e9n procuraba inducir investigaciones en determinadas \u00e1reas\u201d, recuerda Ronald Buss de Souza. En esa \u00e9poca, instituciones tales como el Inpe y los institutos Oceanogr\u00e1fico y de Geociencias de la USP se sumaron al esfuerzo de investigaci\u00f3n, y el buque oceanogr\u00e1fico Comandante W. Besnard, de la USP, realiz\u00f3 seis viajes a la Ant\u00e1rtida en los a\u00f1os 1980, sirviendo de apoyo a los investigadores, en compa\u00f1\u00eda del Bar\u00e3o de Tef\u00e9, de la Marina. La segunda etapa del Proantar lleg\u00f3 en 1991, cuando la Armada resolvi\u00f3 desligarse de fomentar investigaciones y ocuparse \u00fanicamente de la log\u00edstica de los viajes y de la base. El CNPq se encarg\u00f3 de las investigaciones. \u201cYa hab\u00eda masa cr\u00edtica como para disputar convocatorias y el CNPq comenz\u00f3 a evaluar los proyectos seg\u00fan criterios de productividad cient\u00edfica\u201d, afirma Souza. No fue un per\u00edodo f\u00e1cil. \u201cLa novia era bonita pero vino sin dote\u201d, dice el profesor Rocha-Campos. Los recursos del CNPq eran limitados y trajo alivio, en una tercera etapa, el ingreso en el Proantar, del Ministerio de Medio Ambiente, pues, seg\u00fan determin\u00f3 un protocolo firmado por Brasil, las investigaciones comenzaron a ser monitoreadas para reducir el impacto ambiental.<\/p>\n<p>En la cuarta etapa, m\u00e1s reciente, el CNPq comenz\u00f3 a realizar concursos para la selecci\u00f3n de proyectos y se crearon dos de los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnolog\u00eda, redes virtuales de excelencia, mantenidas por el CNPq y por las fundaciones estaduales de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, para dedicarse a investigaciones en la Ant\u00e1rtida. Con el paso del tiempo, se organizaron nuevos grupos de investigaci\u00f3n, destac\u00e1ndose principalmente Rio Grande do Sul. \u201cContrariamente a lo que ocurr\u00eda en 1980, cuando los cient\u00edficos hac\u00edan concesiones en sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n para incluir a la Ant\u00e1rtida, ahora hay una generaci\u00f3n de cient\u00edficos abocada a la investigaci\u00f3n en el continente, y esa masa cr\u00edtica presiona por mayores recursos y oportunidades para realizar sus estudios\u201d, dice Jefferson Sim\u00f5es.<\/p>\n<div id=\"attachment_115283\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-115283 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/incendio-Antartida.jpg\" alt=\"La estaci\u00f3n de fuego: dos muertos y reconstrucci\u00f3n prevista para 2016\" width=\"290\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/incendio-Antartida.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/incendio-Antartida-120x94.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/incendio-Antartida-250x195.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MARIA ROSA PEDREIRO \/ UFPR<\/span>La estaci\u00f3n de fuego: dos muertos y reconstrucci\u00f3n prevista para 2016<span class=\"media-credits\">MARIA ROSA PEDREIRO \/ UFPR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los pa\u00edses con mayor inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n ant\u00e1rtica son Estados Unidos, el Reino Unido, Jap\u00f3n y Alemania. \u201cConforman el primer pelot\u00f3n de la investigaci\u00f3n, algunos con estaciones en diferentes puntos de la Ant\u00e1rtida y buques rompehielos capaces de llegar hasta ellas\u201d, dice Jefferson. En un segundo pelot\u00f3n se ubican pa\u00edses tales como China y la India, que multiplicaron recientemente sus inversiones en la regi\u00f3n, adem\u00e1s de Francia, Noruega y Rusia. Brasil, con el crecimiento de los grupos de investigaci\u00f3n de los \u00faltimos a\u00f1os, se ubicar\u00eda en un tercer pelot\u00f3n, con ambiciones de ascender al segundo. \u201cEstamos en mejor posici\u00f3n que Argentina y Chile, nuestros vecinos sudamericanos, que ostentan presencia m\u00e1s antigua y ostensible en el continente\u201d, dice el profesor Rocha-Campos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ronald Buss de Souza, del Inpe, ya es m\u00e1s que tiempo de que Brasil cree un instituto de investigaciones ant\u00e1rtico, tal como los que existen en varios pa\u00edses con bases en la regi\u00f3n. Tambi\u00e9n cree que el liderazgo de la Marina es el tal\u00f3n de Aquiles del Proantar. \u201cLos pa\u00edses desarrollados crearon institutos de investigaci\u00f3n ant\u00e1rtica de car\u00e1cter civil, que administran estaciones y buques de investigaci\u00f3n. En Brasil, y tambi\u00e9n en pa\u00edses que cuentan con intereses territoriales sobre la Ant\u00e1rtida, tales como Argentina y Chile, son los militares quienes administran las bases\u201d, afirma. \u201cEl jefe de la estaci\u00f3n brasile\u00f1a siempre fue un oficial de la Marina. El investigador que trabaja en la Ant\u00e1rtida debe solicitar autorizaci\u00f3n al oficial para trabajar fuera de la estaci\u00f3n, ya que si \u00e9l no lo permite, eso no sucede. El oficial la denegar\u00e1 s\u00f3lo si cuenta con motivos. Pero puede buscar excusas para no tener que acompa\u00f1ar al investigador en una misi\u00f3n dif\u00edcil\u201d, explica. Y se queja de que Brasil no ha comprendido la importancia de la Ant\u00e1rtida. \u201cNuestra investigaci\u00f3n sobre el clima se enfoc\u00f3 en la influencia de la Amazonia, pero un 60% de nuestro territorio est\u00e1 m\u00e1s expuesto a la influencia de la Ant\u00e1rtida\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>A corto plazo, el desaf\u00edo consiste en garantizar la continuidad de las investigaciones mientras no se construya una nueva estaci\u00f3n. Una de las alternativas para proveer apoyo a los investigadores es mantener uno de los buques brasile\u00f1os anclado cerca de la estaci\u00f3n durante el verano. \u201cTambi\u00e9n se est\u00e1 pensando en alquila un tercer buque\u201d, dice Rosalinda Montone. La firma de convenios que permitan el uso de estaciones de otros pa\u00edses es otra opci\u00f3n. Un concurso internacional definir\u00e1 el formato de la nueva estaci\u00f3n. Estar\u00e1 inspirada en el dise\u00f1o de la Estaci\u00f3n Juan Carlos, de Espa\u00f1a, que no cuenta con m\u00f3dulos contiguos, lo cual impide la propagaci\u00f3n del fuego. El proyecto, seg\u00fan dijo el comandante de la Armada, J\u00falio Soares de Moura Neto, tomar\u00e1 en cuenta las sugerencias de los investigadores. \u201cEl prop\u00f3sito de nuestra presencia en la Ant\u00e1rtida es la investigaci\u00f3n. La participaci\u00f3n de los investigadores es muy bienvenida\u201d, dijo Moura Neto, seg\u00fan <em>Ag\u00eancia Brasil<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"C\u00f3mo producir en la base ant\u00e1rtica una ciencia competitiva ","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[286,309,321],"coauthors":[98],"class_list":["post-12832","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-clima-es","tag-geologia-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12832"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12832\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12832"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=12832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}