{"id":128377,"date":"2013-07-26T22:29:23","date_gmt":"2013-07-27T01:29:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=128377"},"modified":"2014-06-05T18:35:47","modified_gmt":"2014-06-05T21:35:47","slug":"ruptura-sin-retorno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ruptura-sin-retorno\/","title":{"rendered":"Ruptura sin retorno"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_128378\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-128378 \" alt=\"L\u2019Imposible, 1940 (bronce)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/088-090_Artes_209-1.jpg\" width=\"290\" height=\"261\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">R\u00f4mulo Fialdini  <\/span><em>L\u2019Imposible<\/em>, 1940 (bronce)<span class=\"media-credits\">R\u00f4mulo Fialdini  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1950, Maria Martins (1894-1973) realiz\u00f3 su primera exposici\u00f3n en Brasil en el Museo de Arte Moderno de S\u00e3o Paulo (MAM-SP). La artista hab\u00eda regresado al pa\u00eds tras un largo per\u00edodo de residencia en el exterior, durante el cual transcurri\u00f3 su formaci\u00f3n y su maduraci\u00f3n art\u00edstica. En los a\u00f1os 1940 hab\u00eda destacado como importante interlocutora de los maestros surrealistas, desarrollando un trabajo signado por el rescate de elementos relativos a las mitolog\u00edas nativas brasile\u00f1as y por la deformaci\u00f3n creciente y expresiva de la figura humana, y al regresar a Brasil, r\u00e1pidamente adhiri\u00f3 al efervescente movimiento de creaci\u00f3n de instituciones tales como la Bienal de S\u00e3o Paulo. En pocos a\u00f1os, al no estar sintonizada con las tendencias abstracto-geom\u00e9tricas predominantes, con problemas en las manos que le dificultaban el moldeado, abandona la escultura, y as\u00ed la literatura pasa a ocupar ese lugar. Pero la solidez de su producci\u00f3n y la amplia red de relaciones no fueron suficientes como para asegurarle la receptividad que ser\u00eda natural.<\/p>\n<p>De manera un tanto parad\u00f3jica, Maria Martins ocup\u00f3 un lugar destacado entre las figuras de relieve en la escultura nacional, sin que estudios m\u00e1s profundos o muestras m\u00e1s amplias se organizasen alrededor de su producci\u00f3n. Esa laguna, que empez\u00f3 a llenarse durante la \u00faltima d\u00e9cada, tambi\u00e9n recibe el aporte de peso de la exposici\u00f3n <em>Maria Martins: metamorfoses<\/em>, que podr\u00e1 visitarse entre los d\u00edas 11 de junio y 15 de septiembre, tambi\u00e9n en el MAM-SP, museo que se ha venido dedicando en los \u00faltimos tiempos a revisar algunos momentos importantes de su historia.<\/p>\n<div id=\"attachment_128379\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-128379 \" alt=\"Gl\u00e8be-ailes, 1944 (bronce)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/088-090_Artes_209-6.jpg\" width=\"290\" height=\"240\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cristina Isidoro<\/span><em>Gl\u00e8be-ailes<\/em>, 1944 (bronce)<span class=\"media-credits\">Cristina Isidoro<\/span><\/p><\/div>\n<p>La muestra re\u00fane 38 esculturas, como as\u00ed tambi\u00e9n una gran cantidad de dibujos, cer\u00e1micas y pinturas, y se concentra en la fase posterior a 1943, un momento de corte en su producci\u00f3n, a partir del cual plantea una ruptura sin retorno y cada vez m\u00e1s intensa con los modelos de representaci\u00f3n directa de la forma humana, distorsion\u00e1ndola y fundi\u00e9ndola con elementos de la naturaleza. Seg\u00fan Veronica Stigger, curadora de la muestra, Maria Martins pasa entonces a crear \u201cformas que no se fijan, sino que se encuentran en permanente transformaci\u00f3n\u201d. De all\u00ed el t\u00edtulo de la exposici\u00f3n, <em>Metamorfoses<\/em>. \u201cLa idea es mostrar de qu\u00e9 manera la desfiguraci\u00f3n de lo humano en esta obra es siempre el comienzo de la figuraci\u00f3n de otra forma, que se acerca ora a lo vegetal, ora a lo animal\u201d, explica.<\/p>\n<p><strong>Biograf\u00eda y curiosidades<\/strong><br \/>\nLa investigadora, que se dedica a estudiar la obra de Maria Martins desde su posdoctorado, desarrollado entre 2006 y 2009, no se aboca a la agitada y fascinante vida mundana y afectiva de la artista, dejando la informaci\u00f3n biogr\u00e1fica y las curiosidades suplementarias a cargo de una serie de nuevos estudios que sobre ella se han publicado durante la \u00faltima d\u00e9cada (tales como la biograf\u00eda escrita por Ana Arruda Callado, de 2004, la monograf\u00eda de autor\u00eda de Gra\u00e7a Ramos, de 2009, o el voluminoso libro <em>Maria<\/em>, publicado por Cosac Naify en 2010, que incluso contiene un texto firmado por Veronica Stigger). Maria Martins, una mujer activa e independiente, se separ\u00f3 durante la d\u00e9cada de 1920 de un marido conservador, pues vivi\u00f3 un romance nada menos que con Benito Mussolini. Con su segundo marido, el embajador Carlos Martins, recorri\u00f3 diversos pa\u00edses (tales como Jap\u00f3n, Ecuador y B\u00e9lgica, donde perfeccion\u00f3 sus estudios art\u00edsticos) y mantuvo una relaci\u00f3n abierta. Su romance m\u00e1s intenso y m\u00e1s conocido fue con Marcel Duchamp, a quien le dedica los trabajos <em>Le paysage fautif<\/em> y <em>Etant donn\u00e9s<\/em>. Otro pasaje fascinante de su trayectoria reside en el hecho de haber compartido con Piet Mondrian el espacio de la Valentine Gallery en su segunda muestra individual, en 1942. La suya fue un \u00e9xito comercial, en tanto que la de Mondrian pr\u00e1cticamente no vendi\u00f3 nada. La propia Maria compr\u00f3 en esa oportunidad un cuadro, <em>Broadway boogie-woogie<\/em>, para donarlo posteriormente al MoMA: es uno de los grandes destacados del museo neoyorquino.<\/p>\n<div id=\"attachment_128380\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-128380 \" alt=\"Maria Martins en su taller, 1950\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/088-090_Artes_209-7.jpg\" width=\"290\" height=\"229\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n <\/span>Maria Martins en su taller, 1950<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Encanto y extra\u00f1amiento<\/strong><br \/>\nEn lugar de estructurar la muestra a partir de esa efervescente biograf\u00eda, Veronica opt\u00f3 por restringirse a investigar la producci\u00f3n m\u00e1s madura de la artista, enfoc\u00e1ndose fundamentalmente en sus despliegues formales durante poco m\u00e1s de una d\u00e9cada. La exposici\u00f3n se organiz\u00f3 alrededor de cinco n\u00facleos, que funcionan como claves de lectura, sin un criterio cronol\u00f3gico r\u00edgido. El primero, intitulado \u201cTr\u00f3picos\u201d, aborda esa mirada desde afuera, ese deseo de pertenencia, mezcla de encanto y extra\u00f1amiento, que la artista lanza sobre la naturaleza del pa\u00eds que hab\u00eda dejado hac\u00eda m\u00e1s de 15 a\u00f1os y que explicita en los t\u00edtulos de sus trabajos. Basta con recordar la obra <em>N\u00e3o te esque\u00e7as que eu venho dos tr\u00f3picos<\/em> [No te olvides que vengo del tr\u00f3pico] de 1945, que estar\u00e1 en la exposici\u00f3n. Curiosamente, otros artistas importantes, tales como Vicente do Rego Monteiro, tambi\u00e9n forjaron en el extranjero una relaci\u00f3n de rescate intenso del imaginario y de la cultura brasile\u00f1a. Luego viene el n\u00facleo \u201cLianas\u201d, en el cual se intensifica el proceso de flexibilizaci\u00f3n de las formas, que se distorsiona en estructuras tentaculares que evocan lianas y ramas, en una especie de enmara\u00f1ado. La muestra culmina con los grupos intitulados \u201cCantos\u201d y \u201cEsqueletos\u201d, reiterando la tendencia a la abstracci\u00f3n, a la b\u00fasqueda por darle forma a lo informe y por la reducci\u00f3n de la escultura a una estructura b\u00e1sica, casi inorg\u00e1nica.<\/p>\n<div id=\"attachment_128381\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-128381 \" alt=\"Hasard hagard, 1947 (bronce)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/088-090_Artes_209-8.jpg\" width=\"290\" height=\"270\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Vicente de Mello\/ Editorial Cosac Naify<\/span><em>Hasard hagard<\/em>, 1947 (bronce)<span class=\"media-credits\">Vicente de Mello\/ Editorial Cosac Naify<\/span><\/p><\/div>\n<p>El tercer n\u00facleo, \u201cDiosas y monstruos\u201d, parece concentrar algunos de los aspectos reiteradamente trabajados por Maria Martins. Este t\u00edtulo nace de un poema suyo, intitulado <em>Explica\u00e7\u00e3o<\/em>: \u201cYo s\u00e9 que mis diosas y mis monstruos siempre parecer\u00e1n sensuales y b\u00e1rbaros\u201d. Esa cita contempla dos aspectos centrales: el car\u00e1cter on\u00edrico, fantasioso, que la acerca al universo surrealista, y la fuerte tensi\u00f3n que establece ella entre atracci\u00f3n y repulsi\u00f3n, erotismo y agresividad, presente con claridad en la obra <em>O imposs\u00edvel<\/em>, uno de sus m\u00e1s notables trabajos. Una tensi\u00f3n que remite a un \u201cesp\u00edritu torturado\u201d, tal como afirm\u00f3 Mario Pedrosa (a quien no le agrad\u00f3 la obra de Maria Martins, por estar llena de \u201cbrechas\u201d e \u201cinconsistencias\u201d), o a un juego provocador de ambig\u00fcedades, tal como afirma el cr\u00edtico franc\u00e9s St\u00e9phane Le Follic, al constatar que \u201cMaria Martins aprehende el tema del cuerpo femenino rivalizando en levedad con las lianas, fundi\u00e9ndose a lo vegetal a punto tal de no saber distinguirlos o decir si eso es plenitud o tortura\u201d.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a la pertenencia o no de la artista al movimiento surrealista, no es \u00e9sta una cuesti\u00f3n central para Veronica Stigger. Seg\u00fan ella, el acercamiento de Maria al grupo no debe verse como una adhesi\u00f3n por parte de la artista, que detestaba los \u201cismos\u201d, sino como una consecuencia de los profundos lazos que estableci\u00f3 con los l\u00edderes del movimiento, tales como Max Ernst y Andr\u00e9 Breton (quien escribi\u00f3 varios textos sobre su trabajo), sobre todo en su estad\u00eda norteamericana, y de la confluencia de intereses entre ellos. \u201cMe parece que \u00e9l (Breton) encuentra en su obra una relaci\u00f3n con la naturaleza cara al surrealismo\u201d, sintetiza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Muestra intitulada &#8220;Metamorfosis&#8221; rescata obra de Maria Martins","protected":false},"author":42,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[273],"coauthors":[142],"class_list":["post-128377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128377"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=128377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}