{"id":131976,"date":"2013-09-16T19:33:48","date_gmt":"2013-09-16T22:33:48","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=131976"},"modified":"2017-03-30T15:02:30","modified_gmt":"2017-03-30T18:02:30","slug":"extremos-climaticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/extremos-climaticos\/","title":{"rendered":"Extremos clim\u00e1ticos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-131979\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"194\" \/><span class=\"media-credits-inline\">FRANS LANTING, MINT IMAGES \/ SCIENCE PHOTO LIBRARY<\/span>Los cient\u00edficos familiarizados con la obra del historiador marxista ingl\u00e9s Eric Hobsbawm, fallecido el a\u00f1o pasado, bien podr\u00edan tomar prestado el t\u00edtulo de su libro dedicado a las transformaciones pol\u00edtico-econ\u00f3micas del siglo XX y utilizarlo para describir el escenario clim\u00e1tico que se anticipa para Brasil durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Si el tema son los cambios clim\u00e1ticos, la era de los extremos (tal el nombre del libro aludido) no hizo m\u00e1s que comenzar y, en opini\u00f3n de los investigadores, ha llegado para quedarse por un largo tiempo. Como consecuencia del aumento progresivo de la concentraci\u00f3n de gases de efecto invernadero \u2012el mes de mayo pasado, los niveles de di\u00f3xido de carbono (CO2) alcanzaron por primera vez en la historia reciente de la humanidad las 400 partes por mill\u00f3n (ppm)\u2012 y de alteraciones en la ocupaci\u00f3n del uso del suelo, el clima en Brasil hacia finales del siglo XXI probablemente ser\u00e1 bastante diferente al actual, a semejanza de lo que ocurrir\u00e1 en otras regiones del planeta.<\/p>\n<p>Las proyecciones indican que la temperatura promedio en todas las grandes regiones del pa\u00eds, sin excepci\u00f3n, ser\u00e1 entre 3\u00baC y 6\u00baC m\u00e1s alta en 2100 que a finales del siglo XX, dependiendo del est\u00e1ndar futuro de emisiones de gases con efecto invernadero. Las lluvias presentar\u00edan un cuadro m\u00e1s complejo. En biomas tales como la Amazonia y la caatinga, la cantidad estimada de lluvias ser\u00eda un 40% menor. En la pampa, la tendencia apunta que ocurrir\u00e1 lo contrario, con un aumento de alrededor de un tercio en los \u00edndices pluviales generales en el transcurso de este siglo. En el resto de las \u00e1reas de Brasil, los modelos clim\u00e1ticos tambi\u00e9n se\u00f1alan escenarios con modificaciones preocupantes, aunque el grado de confiabilidad de tales proyecciones es menor. De todos modos, hay indicios de que podr\u00eda llover significativamente m\u00e1s en sectores del bosque atl\u00e1ntico del sur y del sudeste, y menos en el nordeste, en el cerrado [sabana], en el semi\u00e1rido de la llamada caatinga y en el pantanal. \u201cCon excepci\u00f3n de la costa central y sur de Chile, donde se ha registrado un enfriamiento en las \u00faltimas d\u00e9cadas, estamos midiendo y tambi\u00e9n proyectamos para el futuro un aumento de temperatura en todas las dem\u00e1s \u00e1reas de Sudam\u00e9rica\u201d, dice Jos\u00e9 Marengo, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), quien trabaja con proyecciones futuras a partir de modelos regionales del clima. \u201cLa sensaci\u00f3n indica que las estaciones est\u00e1n medio \u2018locas\u2019, con crecientes manifestaciones de extremos clim\u00e1ticos\u201d.<\/p>\n<p>Esto significa que los brasile\u00f1os convivir\u00e1n tanto con mayores per\u00edodos de sequ\u00eda prolongada como de fuertes lluvias, a veces uno despu\u00e9s del otro. Esto sin mencionar la posibilidad de aparici\u00f3n de fen\u00f3menos con gran potencial destructivo que antes eran muy raros en el pa\u00eds, tales como el hurac\u00e1n Catarina, que afect\u00f3 la costa de Santa Catarina y Rio Grande do Sul en marzo de 2004. En las grandes \u00e1reas metropolitanas, e incluso en ciudades de mediano porte, el avance del hormig\u00f3n y del asfalto profundiza el efecto isla de calor urbana, torn\u00e1ndolas m\u00e1s c\u00e1lidas y alterando su r\u00e9gimen de lluvias.<\/p>\n<div id=\"attachment_131982\" style=\"max-width: 238px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-131982 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-2-228x300.jpg\" alt=\"Imagen satelital del hurac\u00e1n Catarina cerca de la costa en la regi\u00f3n sur de Brasil: un fen\u00f3meno bastante raro para el pa\u00eds\" width=\"228\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-2-228x300.jpg 228w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-2.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jeff Schmaltz, MODIS Rapid Response Team, NASA\/ GSFC<\/span>Imagen satelital del hurac\u00e1n Catarina cerca de la costa en la regi\u00f3n sur de Brasil: un fen\u00f3meno bastante raro para el pa\u00eds<span class=\"media-credits\">Jeff Schmaltz, MODIS Rapid Response Team, NASA\/ GSFC<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este esquema forma parte del m\u00e1s completo elaborado hasta el momento al respecto de las principales tendencias del clima futuro en el pa\u00eds: el primer informe de evaluaci\u00f3n nacional (RAN1) del Panel Brasile\u00f1o de Cambios Clim\u00e1ticos (PBMC), creado en 2009 por los ministerios de Medio Ambiente (MMA) y de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI). Del 9 al 13 de septiembre, dicho informe ser\u00e1 divulgado en el marco de la 1\u00aa Conferencia Nacional de Cambios Clim\u00e1ticos Globales, organizada por la FAPESP. Concebido a imagen del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC, por sus siglas en ingl\u00e9s) de las Naciones Unidas, que, a prop\u00f3sito, dar\u00e1 a conocer la primera parte de su quinto informe a finales del mes de septiembre, el PBMC reuni\u00f3 a 345 investigadores de diversas \u00e1reas para formular una s\u00edntesis in\u00e9dita del estado del arte de la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional sobre el tema.<\/p>\n<p>El RAN1 est\u00e1 dividido en tres partes, cada una elaborada por un grupo de trabajo distinto. La primera ofrece las principales conclusiones de los estudios realizados entre 2007 y el comienzo de este a\u00f1o, que muestran la incidencia de los cambios clim\u00e1ticos en Brasil. La segunda describe los impactos de las alteraciones clim\u00e1ticas en el pa\u00eds, poniendo de relieve las vulnerabilidades y las medidas de adaptaci\u00f3n ante la nueva realidad. La tercera se\u00f1ala formas de disminuir las emisiones de gases con efecto invernadero en el territorio nacional (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/09\/17\/desafios-no-campo-e-nas-cidades-2\/\" target=\"_blank\"><em>lea el reportaje en la p\u00e1gina 22 sobre las segunda y tercera partes del documento<\/em><\/a>). \u201cElaboramos una compilaci\u00f3n cr\u00edtica de los datos producidos mediante los estudios m\u00e1s recientes\u201d, explica el meteor\u00f3logo T\u00e9rcio Ambrizzi, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), uno de los coordinadores del primer grupo de trabajo del PBMC sobre la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional. \u201cHay regiones del pa\u00eds, como por ejemplo el centro-oeste, sobre las cuales casi no existen estudios. Tampoco hay demasiada investigaci\u00f3n al respecto del paleoclima en Brasil\u201d.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los trabajos sobre ese tema analiza el polen fosilizado de plantas del territorio nacional registrando una dataci\u00f3n con calidad irregular, seg\u00fan opinan los expertos. \u201cLas investigaciones al respecto del clima del pasado en la costa atl\u00e1ntica de Brasil son aun m\u00e1s raras\u201d, afirma el paleoocean\u00f3grafo Cristiano Chiessi, de la USP Leste, uno de los autores del informe. \u201cDebemos trabaja m\u00e1s en esa clase de estudios para discernir entre lo que son variaciones naturales del clima y lo que sucede como consecuencia de la actividad humana\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un modelo clim\u00e1tico brasile\u00f1o<\/strong><br \/>\nLa divulgaci\u00f3n del informe del PBMC enmarca la incorporaci\u00f3n de una sofisticada herramienta destinada a mejorar la comprensi\u00f3n del clima y trazar proyecciones para el pa\u00eds. El Modelo Brasile\u00f1o del Sistema Terrestre (Besm, por sus siglas en ingl\u00e9s) es un conjunto de programas inform\u00e1ticos que permite simular la evoluci\u00f3n de los principales par\u00e1metros clim\u00e1ticos a escala global. \u201cBrasil es hoy en d\u00eda el \u00fanico pa\u00eds del hemisferio sur que cuenta con un modelo propio\u201d, dice Paulo Nobre, del Inpe, uno de los coordinadores del Besm. \u201cEsto nos otorgar\u00e1 una gran autonom\u00eda para realizar las simulaciones que sean de nuestro mayor inter\u00e9s\u201d. Por medio del Besm pueden elaborarse, por ejemplo, proyecciones acerca de los probables efectos sobre el clima en Brasil provocados por las alteraciones en la circulaci\u00f3n oce\u00e1nica del Atl\u00e1ntico tropical y en los biomas del pa\u00eds. Australia tambi\u00e9n se hab\u00eda abocado a generar un modelo clim\u00e1tico propio, pero prefiri\u00f3 sumar sus esfuerzos a los del Centro Hadley, del Reino Unido. Al modelo brasile\u00f1o lo est\u00e1n desarrollando desde 2008 cient\u00edficos de diversas instituciones que integran el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), la Red Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n en Cambios Clim\u00e1ticos Globales (Red Clima) y el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda para el Cambio Clim\u00e1tico (INCT-MC).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-5.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235660\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-235660\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-5-765x1024.jpg\" alt=\"016_021_CAPA_Clima1_210\" width=\"300\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-5-765x1024.jpg 765w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-5-768x1027.jpg 768w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-5-371x496.jpg 371w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-5-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Al igual que cualquier programa de computadora, el Besm es una obra abierta, para su perfeccionamiento permanente. Su construcci\u00f3n no s\u00f3lo apunta a dotar al pa\u00eds de un modelo que refleje el estado del arte para representar al sistema terrestre, sino tambi\u00e9n a contribuir para la formaci\u00f3n de una nueva generaci\u00f3n de cient\u00edficos capaces de manejar un poderoso instrumento dedicado al pron\u00f3stico clim\u00e1tico. La actual versi\u00f3n del Besm \u2012en funcionamiento en la supercomputadora Tup\u00e3 de la Red Clima\/ PFPMCG, instalada en la unidad del Inpe de la localidad de Cachoeira Paulista\u2012 permite actualmente reproducir diversos fen\u00f3menos del clima global y regional, como as\u00ed tambi\u00e9n trazar un pron\u00f3stico de escenarios futuros. El modelo logra, por ejemplo, reconstruir las \u00faltimas manifestaciones del fen\u00f3meno clim\u00e1tico conocido como El Ni\u00f1o y calcular la reaparici\u00f3n del mismo. Este evento se produce debido al calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pac\u00edfico ecuatorial, una alteraci\u00f3n oce\u00e1nica y atmosf\u00e9rica que afecta al r\u00e9gimen pluvial en gran parte del planeta. En Brasil tiende a provocar sequ\u00edas en la Amazonia y en el nordeste e intensificar la pluviosidad en el sur. Las simulaciones generadas con el Besm revelaron que un hipot\u00e9tico desmonte total de la Amazonia aumentar\u00eda la intensidad de El Ni\u00f1o y disminuir\u00eda las precipitaciones anuales sobre la regi\u00f3n norte del pa\u00eds hasta en un 40%.<\/p>\n<p>Los escenarios clim\u00e1ticos generados con el Besm fueron aceptados este a\u00f1o en el marco de la iniciativa internacional que compila los datos producidos por los 20 modelos globales desarrollados hasta ahora, la fase 5 del Proyecto de Intercomparaci\u00f3n de Modelos Acoplados (CMIP5, por sus siglas en ingl\u00e9s). As\u00ed inauguraron la participaci\u00f3n de Brasil en el IPCC como pa\u00eds proveedor de proyecciones de los cambios clim\u00e1ticos a escala planetaria. Las proyecciones generadas por el modelo nacional se utilizar\u00e1n para la elaboraci\u00f3n del quinto informe sobre el cambio clim\u00e1tico del IPCC.<\/p>\n<p>El Besm todav\u00eda no brinda escenarios tan minuciosos como los generados por otros modelos globales e incluso por el modelo regional del Inpe, que se enfoca en el clima en Sudam\u00e9rica y sirvi\u00f3 como base para buena parte de las proyecciones del primer informe del PBMC. Su resoluci\u00f3n espacial es de 200 por 200 kil\u00f3metros, mientras que la del modelo regional del Inpe, que por ahora funciona \u201cdentro\u201d del modelo global del Centro Hadley, es usualmente de 40 por 40 kil\u00f3metros y puede llegar hasta 5 por 5 kil\u00f3metros. Pese a hallarse en sus albores, el Besm ya produce simulaciones que esbozan un panorama de las variaciones clim\u00e1ticas previstas para Brasil durante los pr\u00f3ximos 30 a\u00f1os. <em>Pesquisa FAPESP<\/em> publica como primicia los resultados de una simulaci\u00f3n in\u00e9dita que revela de qu\u00e9 modo la temperatura promedio anual de la atm\u00f3sfera puede variar en todos los estados del pa\u00eds hacia 2035, con base en los primeros resultados aportados por la versi\u00f3n m\u00e1s reciente del modelo Besm. Los datos se\u00f1alan un Brasil m\u00e1s c\u00e1lido en casi todas sus latitudes. \u201c\u00c9ste es el primer resultado del escenario de calentamiento global futuro elaborado \u00edntegramente en el pa\u00eds, sin depender de las simulaciones obtenidas por modelos generados en otros pa\u00edses\u201d, comenta Paulo Nobre, tambi\u00e9n uno de los autores del RAN1.<\/p>\n<p>Si el \u00edndice de CO2, el principal gas responsable de la intensificaci\u00f3n del efecto invernadero, mantuviera la actual tendencia y llegara a 450 ppm dentro de tres d\u00e9cadas, la temperatura promedio anual en la mayor parte del territorio nacional, especialmente en las \u00e1reas m\u00e1s alejadas de la costa, se incrementar\u00eda en 1\u00baC. Tan s\u00f3lo en el sur del pa\u00eds, y en regiones septentrionales de la regi\u00f3n norte, la temperatura presenta una tendencia a mantenerse estable o incluso a disminuir levemente. \u201cTal resultado inicial toma en cuenta las contribuciones de las tendencias de ajuste a largo plazo en la circulaci\u00f3n oce\u00e1nica global y del calentamiento atmosf\u00e9rico derivado de un aumento moderado del CO2 a escala planetaria\u201d, explica Paulo Nobre. \u201cSon resultados preliminares. Debemos seguir probando el modelo para contar con un mayor grado de confiabilidad en los resultados, para poder as\u00ed hablar con mayor detalle de las tendencias clim\u00e1ticas para un estado o un \u00e1rea menor\u201d.<\/p>\n<p>Los pron\u00f3sticos del Besm para la zona m\u00e1s meridional del pa\u00eds son los \u00fanicos que no coinciden totalmente con los elaborados por el modelo regional del Inpe, que proyecta un discreto aumento de la temperatura en la regi\u00f3n sur para 2040. No obstante, para el final del siglo, la mayor\u00eda de las proyecciones indica que Rio Grande do Sul seguir\u00eda la misma tendencia del resto del pa\u00eds y se tornar\u00eda m\u00e1s c\u00e1lido. Con el continuo aumento del CO2, el paso del tiempo provoca que los modelos registren una elevaci\u00f3n progresiva de las temperaturas y acent\u00faa la posibilidad de que se registren m\u00e1s o menos lluvias en una determinada regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El tama\u00f1o de las gotas de lluvia<\/strong><br \/>\nLa versi\u00f3n m\u00e1s reciente del Besm logr\u00f3 superar, en parte, una gran limitaci\u00f3n del modelado clim\u00e1tico: la previsi\u00f3n con un razonable nivel de exactitud del nivel pluvial en la Amazonia, una caracter\u00edstica determinante en la regi\u00f3n norte del pa\u00eds, sin la cual una selva tropical tan densa y exuberante no se sostiene a largo plazo. En la regi\u00f3n norte llueve anualmente entre 2.500 y 3.400 mil\u00edmetros, m\u00e1s o menos el doble que en la regi\u00f3n centro-oeste, donde la vegetaci\u00f3n t\u00edpica es la de sabana, con predominio de gram\u00edneas y peque\u00f1os \u00e1rboles raleados. \u201cTodos los modelos clim\u00e1ticos globales subestiman la lluvia que cae en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica\u201d, dice Paulo Nobre.<\/p>\n<div id=\"attachment_132041\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-132041 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/016_021_CAPA_Clima1_210-4.jpg\" alt=\"Lluvia en la Amazonia: el sector este de la regi\u00f3n norte podr\u00eda ser el m\u00e1s afectado por una posible disminuci\u00f3n en los niveles de pluviosidad\" width=\"290\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Lluvia en la Amazonia: el sector este de la regi\u00f3n norte podr\u00eda ser el m\u00e1s afectado por una posible disminuci\u00f3n en los niveles de pluviosidad<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>La mejora en la previsi\u00f3n de la pluviosidad sobre la selva amaz\u00f3nica se obtuvo mediante la introducci\u00f3n de perfeccionamientos sucesivos en el componente atmosf\u00e9rico del Besm, con \u00e9nfasis en la revisi\u00f3n de un par\u00e1metro: el tama\u00f1o promedio del radio de las gotas de lluvia representadas en las nubes generadas por el modelo. Antes, las gotas de lluvia simuladas por el Besm med\u00edan un radio promedio de 1 mil\u00edmetro. Ahora se adopta un valor de 1,4 mm. \u201cEl modelo clim\u00e1tico estadounidense CAM5, del NCAR (el Centro Nacional para Investigaci\u00f3n Atmosf\u00e9rica) ya utilizaba ese valor promedio de radio, pero los resultados de sus proyecciones no corrigieron los totales pluviom\u00e9tricos al respecto de la Amazonia en forma tan satisfactoria como se lo logr\u00f3 con nuestro modelo\u201d, afirma Paulo Nobre. \u201cTodav\u00eda no simulados las lluvias a la perfecci\u00f3n. Pero eso por ahora no se ha logrado con ning\u00fan modelo clim\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p>Con las modificaciones introducidas, el Besm ha dado un salto de calidad. Pas\u00f3 a simular mejor la formaci\u00f3n de los vientos alisios que llevan humedad a la Amazonia. Comenz\u00f3 a registrar en forma m\u00e1s adecuada la variaci\u00f3n de la temperatura del mar entre Brasil y \u00c1frica. E incluso ha logrado reproducir un importante mecanismo clim\u00e1tico conocido como Zona de Convergencia del Atl\u00e1ntico Sur, que regula la incidencia de lluvias en el sudeste y en el sur del nordeste de Brasil. Conformada por un conjunto de nubes que puede ocupar hasta 5 mil kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, orientada en sentido noroeste-sudeste, la zona de convergencia atraviesa el litoral atl\u00e1ntico brasile\u00f1o entre los 18 y 25 grados de latitud sur.<\/p>\n<p>Esta diferencia en el desempe\u00f1o tiene una explicaci\u00f3n razonablemente sencilla. Cada modelo est\u00e1 compuesto por partes menores que intentan reproducir el funcionamiento de los grandes componentes del clima, tales como la atm\u00f3sfera, los oc\u00e9anos, la ocupaci\u00f3n del suelo y su vegetaci\u00f3n y el hielo global. Una serie de datos y ecuaciones particulares lleva a que cada componente funcione de una manera \u00fanica e interact\u00fae con el resto de las partes del modelo. Por eso, al modificar un par\u00e1metro como el radio de las gotas de agua en la cubierta de nubes, un modelo puede mejorar su desempe\u00f1o, en tanto que otro puede empeorarlo o no registrar cambios significativos. \u201cLos modelos exhiben mayor dificultad para calcular proyecciones de lluvias que las de temperaturas\u201d, comenta el f\u00edsico Alexandre Costa, de la Universidad Estadual de Cear\u00e1 (Uece), uno de los autores del cap\u00edtulo sobre nubes y aerosoles (el conjunto de part\u00edculas s\u00f3lidas o l\u00edquidas diminutas en suspensi\u00f3n en un gas) del primer informe del PBMC. Seg\u00fan el tama\u00f1o de las gotas en una nube, pueden sobrevenir m\u00e1s o menos lluvias\u201d.<\/p>\n<p><strong>Por una red de datos ambientales<\/strong><br \/>\nPara el f\u00edsico Paulo Artaxo, de la USP, uno de los mayores expertos en lo referente al proceso de formaci\u00f3n de los aerosoles, el primer informe del PBMC servir\u00e1 para que Brasil identifique las zonas a\u00fan carentes en t\u00e9rminos de investigaci\u00f3n, aparte de suministrar un panorama sobre los estudios relativos a los cambios clim\u00e1ticos. \u201cTenemos un largo camino por recorrer\u201d, sostiene Artaxo, miembro del consejo directivo del PBMC. \u201cEl IPCC ya tiene 20 a\u00f1os y prepara su quinto informe. Todav\u00eda no contamos con una masa cr\u00edtica de cient\u00edficos y hace falta personal para estudiar en algunas \u00e1reas importantes\u201d. El f\u00edsico advierte que Brasil a\u00fan no cuenta con una red nacional destinada al recabado sistem\u00e1tico de datos ambientales m\u00e1s sofisticados que las temperaturas y la pluviosidad. En la Amazonia hay 12 torres que registran el intercambio de carbono y energ\u00eda entre la selva y la atm\u00f3sfera y miden las propiedades de otros ciclos biogeoqu\u00edmicos, en el marco de una iniciativa mantenida por el Programa de Gran Escala de la Bi\u00f3sfera-Atm\u00f3sfera en la Amazonia (LBA), una asociaci\u00f3n exitosa que desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas combina el esfuerzo de cient\u00edficos del pa\u00eds y del exterior. Fuera de la regi\u00f3n norte existen pocas torres en territorio brasile\u00f1o, entre se encuentran una en el pantanal, otra en el cerrado, una tercera en la pampa y una m\u00e1s en el interior paulista. \u201cEsta estructura de peque\u00f1a escala no nos permite trazar una radiograf\u00eda nacional de las emisiones y de la captura de CO2 atmosf\u00e9rico, por ejemplo\u201d, dice Artaxo. \u201cEn Europa y Estados Unidos existen cientos de torres que suministran una radiograf\u00eda de lo que est\u00e1 ocurriendo con el funcionamiento de los ecosistemas como consecuencia de los cambios clim\u00e1ticos\u201d.<\/p>\n<p>Para el climat\u00f3logo Carlos Nobre, secretario de Pol\u00edticas y Programas de Investigaci\u00f3n y Desarrollo del MCTI y presidente del PBMC, los datos publicados por el Panel Brasile\u00f1o sirven para orientar las pol\u00edticas p\u00fablicas de adaptaci\u00f3n y mitigaci\u00f3n de los cambios clim\u00e1ticos. \u201cEl trabajo del panel no culminar\u00e1 con este primer informe de evaluaci\u00f3n, sino que proseguir\u00e1 y ser\u00e1 cada vez m\u00e1s relevante\u201d, afirma Carlos Nobre.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Proyecto<\/span><\/strong><br \/>\nBrazilian model of the Global Climate System (<a href=\"http:\/\/www.fapesp.br\/pfpmcg\/pfpmcg_nobre.pdf\" target=\"_blank\">n\u00ba 2009\/ 50528-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico PFPMCG\/ Pronex FAPESP; <strong>Coord.<\/strong> Carlos Nobre\/ Inpe; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 571.200,00.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Brasil ser\u00e1 al menos 3\u00baC m\u00e1s c\u00e1lido hacia el final del siglo","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[278,286,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-131976","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-biologia-es","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131976"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=131976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}