{"id":132043,"date":"2013-09-17T12:01:24","date_gmt":"2013-09-17T15:01:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=132043"},"modified":"2013-09-17T12:24:54","modified_gmt":"2013-09-17T15:24:54","slug":"desafios-no-campo-e-nas-cidades-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desafios-no-campo-e-nas-cidades-2\/","title":{"rendered":"Los desaf\u00edos en el campo y en las ciudades"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_132044\" style=\"max-width: 563px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-132044 \" alt=\"Residentes del barrio de Campo Grande, en Teres\u00f3polis, una regi\u00f3n serrana de R\u00edo de Janeiro, recogen lo que qued\u00f3 luego de las lluvias devastadoras de febrero de 2011\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/022-025_CAPA_Clima2_210-1-1024x684.jpg\" width=\"553\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/022-025_CAPA_Clima2_210-1-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/022-025_CAPA_Clima2_210-1-742x496.jpg 742w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/022-025_CAPA_Clima2_210-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wilton Jr. \/ AE<\/span>Residentes del barrio de Campo Grande, en Teres\u00f3polis, una regi\u00f3n serrana de R\u00edo de Janeiro, recogen lo que qued\u00f3 luego de las lluvias devastadoras de febrero de 2011<span class=\"media-credits\">Wilton Jr. \/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cDebemos actuar para evitar lo peor\u201d, coment\u00f3 el agr\u00f3nomo Eduardo Assad, investigador de Embrapa en abril en el marco de una conferencia realizada en S\u00e3o Paulo al presentar las conclusiones de uno de los cap\u00edtulos del primer informe emitido por el Panel Brasile\u00f1o de Cambios Clim\u00e1ticos (PBMC). Los cient\u00edficos esperan que los datos aportados por el informe sirvan para encauzar la elaboraci\u00f3n e implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y la planificaci\u00f3n de emprendimientos. \u201cCon el aval de nuestro informe\u201d, dice T\u00e9rcio Ambrizzi, del IAG-USP y uno de los coordinadores del PBMC, \u201ccontamos con m\u00e1s posibilidades de ver en qu\u00e9 \u00e1reas estamos bien y a cu\u00e1les precisamos brindarles mayor atenci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Los desaf\u00edos se\u00f1alados por el informe brasile\u00f1o son varios. \u201cDebemos modificar las pol\u00edticas agr\u00edcola, industrial y urbana, incluir el par\u00e1metro de la sostenibilidad y eventos clim\u00e1ticos extremos tales como las lluvias y las sequ\u00edas\u201d, comenta Antonio Magalh\u00e3es, asesor del Centro de Gesti\u00f3n y Estudios Estrat\u00e9gicos (CGEE), dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI). \u201cDebemos ampliar los debates y superar la rigidez institucional, las resistencias y los intereses de corto plazo\u201d.<\/p>\n<p>El informe se\u00f1ala que las consecuencias del aumento de la temperatura media global ser\u00e1n dram\u00e1ticas para Brasil. De acuerdo con los modelos inform\u00e1ticos de simulaci\u00f3n del clima, la agricultura ser\u00e1 el sector m\u00e1s afectado, a causa de las alteraciones en los reg\u00edmenes pluviales. \u201cAunque la cantidad de lluvia no se alterara, la disponibilidad de humedad en el suelo disminuir\u00e1, como consecuencia del aumento de la temperatura promedio anual, que acent\u00faa la evapotranspiraci\u00f3n\u201d, dice Magalh\u00e3es. A su juicio, este fen\u00f3meno perjudicar\u00e1 a los cultivos agr\u00edcolas en las regiones donde la escasez de agua es constante, tal como ocurre en el semi\u00e1rido nordestino.<\/p>\n<p>\u201cEn el nordeste brasile\u00f1o\u201d, advierte el informe, \u201clos cultivos de ma\u00edz, arroz, frijol, algod\u00f3n y mandioca sufrir\u00e1n una p\u00e9rdida significativa de productividad debido a una fuerte disminuci\u00f3n de la zona de bajo riesgo\u201d. Una probable consecuencia de la reducci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola y del \u00e1rea de tierras aptas para la agricultura consiste en la merma de los ingresos de las poblaciones, intensificando as\u00ed la pobreza y la migraci\u00f3n desde la zona rural hacia las ciudades, que a su vez ver\u00e1n agravarse sus problemas de infraestructura (vivienda, educaci\u00f3n, salud, transporte y saneamiento).<\/p>\n<p>Los efectos en la agricultura ya pueden dimensionarse. \u201cA partir del a\u00f1o 2000 hemos notado un descenso en la producci\u00f3n en algunas regiones, fundamentalmente en cuanto a los cultivos de caf\u00e9, soja y ma\u00edz\u201d, dice Assad. Seg\u00fan afirma, con el aumento de la temperatura, las p\u00e9rdidas en la productividad agr\u00edcola provocadas por las variaciones del clima ya ascienden a los 5 mil millones de reales por a\u00f1o, y seguir\u00e1n aumentando. El pron\u00f3stico surgido de un estudio de Embrapa en 2008, que se confirm\u00f3 con el informe del PBMC, sostiene que los cambios clim\u00e1ticos afectar\u00e1n la producci\u00f3n de alimentos, ocasionando p\u00e9rdidas que se estiman en 7.400 millones de reales para 2020 y 14 mil millones de reales en 2070, con compromiso para el agronegocio, responsable por el 24% del PIB nacional. La soja ser\u00e1 el cultivo m\u00e1s afectado, con p\u00e9rdidas de hasta un 40% del \u00e1rea de plant\u00edo. La producci\u00f3n de cafeto ar\u00e1bigo caer\u00e1 un 33% en S\u00e3o Paulo y Minas Gerais, aunque puede aumentar en el sur del pa\u00eds. Las previsiones indican que, entre 2020 y 2030, se producir\u00e1 una disminuci\u00f3n en la producci\u00f3n de algod\u00f3n, arroz, frijol, soja, ma\u00edz y trigo, como consecuencia del probable aumento de la temperatura.<\/p>\n<p>\u201cEntre 1990 y 2010, la intensidad de las precipitaciones se duplic\u00f3 en la regi\u00f3n del cerrado\u201d, dice Assad, \u201cy el modelo tecnol\u00f3gico actual de la agricultura todav\u00eda no se ha adaptado a estos nuevos patrones\u201d. A su juicio, se torna imperioso invertir en forma intensiva en sistemas agr\u00edcolas en consorcio, y no solamente en la producci\u00f3n agr\u00edcola unitaria, como modo de aumentar la fijaci\u00f3n biol\u00f3gica de nitr\u00f3geno, reducir el uso de fertilizantes y elevar la rotaci\u00f3n de los cultivos. \u201cEl conocimiento existe, pero necesitamos un mejor nivel de administraci\u00f3n\u201d, sostiene. \u201cDebemos incrementar la productividad agr\u00edcola en el centro-oeste, sudeste y sur, para evitar la destrucci\u00f3n de la Amazonia. La reorganizaci\u00f3n del espacio rural brasile\u00f1o ahora resulta urgente\u201d.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s pestes y plagas<\/strong><br \/>\nCrecientes y sequ\u00edas m\u00e1s frecuentes e intensas tambi\u00e9n causar\u00edan una disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola por otra raz\u00f3n. Investigadores de la divisi\u00f3n Medio Ambiente de Embrapa, en la localidad de Jaguari\u00fana, concluyeron que algunas enfermedades \u2012principalmente las provocadas por hongos\u2012 y plagas podr\u00edan agravarse en muchos de los 19 cultivos analizados \u2012entre los cuales se cuentan soja, ma\u00edz, caf\u00e9, arroz, frijol, banana, mango y uva\u2012 derivados del aumento en los niveles de CO2 del aire, de la temperatura y de la radiaci\u00f3n ultravioleta B, tal como se advierte en los escenarios de cambio clim\u00e1tico, amenazando con la posibilidad de aumento de precios y reducci\u00f3n de variedades de cereales, hortalizas y frutas. Otra posibilidad radica en la migraci\u00f3n de enfermedades tales como la sigatoka negra, la plaga m\u00e1s preocupante del banano, causada por un hongo, que perder\u00eda intensidad en algunas regiones productoras, para emerger en sitios donde a\u00fan no se ha manifestado (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/02\/05\/el-men%C3%BA-de-los-pr%C3%B3ximos-a%C3%B1os\/\" target=\"_blank\"><em>lea en Pesquisa FAPESP, edici\u00f3n n\u00ba 198<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Estas crecientes y sequ\u00edas m\u00e1s intensas y frecuentes, seg\u00fan el informe del PBMC, tambi\u00e9n alterar\u00edan el caudal de los r\u00edos perjudicando el abastecimiento de los embalses de las hidroel\u00e9ctricas, acelerando la acidificaci\u00f3n del agua del mar y reduciendo la biodiversidad en los ambientes acu\u00e1ticos brasile\u00f1os. La p\u00e9rdida de biodiversidad en los ambientes naturales brasile\u00f1os se agravar\u00e1: algunos ya han perdido una superficie significativa \u2012el cerrado, un 47%, y la caatinga, un 44%\u2012 a punto tal que los expertos incluso se preguntan si la recuperaci\u00f3n del equilibrio ecol\u00f3gico caracter\u00edstico de esos biomas ser\u00eda posible.<\/p>\n<p>Quienes habitan en las ciudades, fundamentalmente en las regiones costeras, deber\u00e1n lidiar con un mayor riesgo de aludes en cuestas, aluviones a\u00fan m\u00e1s potentes y con los posibles efectos de la elevaci\u00f3n del nivel del mar y de la intensificaci\u00f3n de las olas de calor, que pueden agravar la mortalidad principalmente entre los portadores de enfermedades card\u00edacas y respiratorias, y con la proliferaci\u00f3n de insectos transmisores del dengue y la malaria, beneficiados por las altas temperaturas. \u201cSi no tomamos medidas ante la posibilidad de la intensificaci\u00f3n del calor y de la humedad en las ciudades\u201d, advierte Assad, \u201cla tendencia apunta que tendremos mayores problemas de salud p\u00fablica\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_132049\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-132049 \" alt=\"Para prevenir desastres naturales: parques lineales como \u00e9ste, en Manaos, pueden ayudar a reducir los efectos de las inundaciones en las ciudades\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/022-025_CAPA_Clima2_210-21.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span>Para prevenir desastres naturales: parques lineales como \u00e9ste, en Manaos, pueden ayudar a reducir los efectos de las inundaciones en las ciudades<span class=\"media-credits\">eduardo cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/strong><br \/>\nEl grupo de trabajo coordinado por Assad y Magalh\u00e3es sugiri\u00f3 medidas de adaptaci\u00f3n a las inclemencias del clima en las ciudades, tales como la implementaci\u00f3n de parques lineales a orillas de los arroyos, el control de la erosi\u00f3n en las ciudades costeras, donde habita el 85% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, y la reubicaci\u00f3n de los residentes en zonas de riesgo, para reducir el impacto de las crecientes y evitar inundaciones dantescas como la ocurrida en la ciudad de Petr\u00f3polis hace dos a\u00f1os. \u201cSoy asiduo visitante de R\u00edo de Janeiro desde hace 50 a\u00f1os, pero s\u00f3lo despu\u00e9s de que mil personas fallecieran en Petr\u00f3polis observ\u00e9 barrenderos limpiando las bocas de tormenta en Copacabana\u201d, dice Assad. \u201cUn alcalde de Minas Gerais adopt\u00f3 medidas contra las inundaciones, recogiendo la basura y limpiando los desag\u00fces, y no se registraron inundaciones en su ciudad durante los dos a\u00f1os siguientes; pero al tercer a\u00f1o se abandonaron las medidas de prevenci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa incertidumbre no justifica el aplazamiento de las decisiones destinadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero\u201d, comenta Mercedes Bustamante, docente de la Universidad de Brasilia y coordinadora del equipo que analiz\u00f3 las perspectivas de disminuci\u00f3n de los impactos (mitigaci\u00f3n) y de adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico. Emilio Rovere, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, quien tambi\u00e9n dirigi\u00f3 el equipo que elabor\u00f3 esa parte del informe, reconoci\u00f3 \u201cla virtual imposibilidad de estabilizaci\u00f3n de la temperatura en tan s\u00f3lo 2 grados por encima del nivel previo a la Revoluci\u00f3n Industrial\u201d, \u201cla factibilidad del logro de los objetivos voluntarios de limitaci\u00f3n de emisiones aprobados por el gobierno brasile\u00f1o\u201d \u2012la reducci\u00f3n de un 36% a un 38% en la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero para 2020, anunciada en diciembre de 2010, mediante la disminuci\u00f3n de los desmontes, la recuperaci\u00f3n de pasturas degradadas y la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas agr\u00edcolas, ambientales y energ\u00e9ticas ambientalmente sostenibles\u2012 y \u201cla tendencia de un retorno al crecimiento en las emisiones brasile\u00f1as despu\u00e9s de 2020, en caso de que no se aprueben medidas adicionales de mitigaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Los expertos de ese grupo concluyeron que aparentemente es factible, en efecto, conciliar la reducci\u00f3n en la emisi\u00f3n de gases con efecto invernadero con el desarrollo econ\u00f3mico. \u201cEl gobierno est\u00e1 actuando, pero las medidas a\u00fan son t\u00edmidas\u201d, sostiene Assad. El gobierno federal impuls\u00f3 las primeras licitaciones de energ\u00eda e\u00f3lica y solar, pero el etanol, que representa una alternativa menos contaminante que los combustibles f\u00f3siles, a\u00fan es poco valorado, a su juicio. Una iniciativa relevante est\u00e1 representada en el Programa de Agricultura de Baja Emisi\u00f3n de Carbono (ABC), que asign\u00f3 3.500 millones de reales para la financiaci\u00f3n de la cosecha 2011-2012 con el prop\u00f3sito de incentivar a los productores rurales a reducir la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, por medio del plant\u00edo directo sobre la paja del cultivo reci\u00e9n cosechado, la recuperaci\u00f3n de pasturas degradadas para la producci\u00f3n de alimentos y el incentivo a la integraci\u00f3n de bosques, ganader\u00eda y labranza. Como resultado del Plan de Prevenci\u00f3n y Control del Desmonte de la Amazonia, la tala se redujo de 27 mil km2 a 4 mil km2 en menos de 10 a\u00f1os, aunque los ajustes en las \u00e1reas de transportes todav\u00eda son lentos. \u201cNecesitamos m\u00e1s trenes, subterr\u00e1neos y bicisendas, ya no podemos seguir dependiendo de los medios de transporte individuales, fundamentalmente en las ciudades\u201d, dice Assad.<\/p>\n<p>Los autores del informe admiten que el di\u00e1logo est\u00e1 fluyendo mejor. Antiguos oponentes, como lo eran los productores agr\u00edcolas, ahora son aliados. El Plan Nacional sobre el Cambio del Clima y el reconocimiento por parte del gobierno de Estados Unidos de que los cambios clim\u00e1ticos constituyen un problema acelerar\u00e1n la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas efectivas en el \u00e1rea. \u201cTodas las esferas de gobierno, industria, comercio y sociedad deben involucrarse en el desarrollo de una respuesta nacional adecuada\u201d, afirma Assad. Magalh\u00e3es, del CGEE, reconoce que tal articulaci\u00f3n reci\u00e9n est\u00e1 comenzando, aunque la preocupaci\u00f3n por los cambios clim\u00e1ticos es creciente.<\/p>\n<p>\u201cCuando se inici\u00f3 el debate internacional sobre el cambio clim\u00e1tico, sobre todo a partir de la creaci\u00f3n del IPCC en 1989, el tema no lleg\u00f3 a sensibilizar a los tomadores de decisiones en Brasil. Se demor\u00f3 m\u00e1s de una d\u00e9cada para que el pa\u00eds reaccionara\u201d, dice Magalh\u00e3es. \u201cHoy en d\u00eda ya contamos con una Comisi\u00f3n Nacional sobre Cambios Clim\u00e1ticos, un Foro Nacional y Foros Estaduales, que incluyen a la sociedad civil, un Plan Nacional, y ahora se est\u00e1n elaborando planes sectoriales de adaptaci\u00f3n frente a los cambios que ya son inevitables. Varios ministerios e instituciones han trazado planes de acci\u00f3n, pero a\u00fan resta un mayor esfuerzo y firmeza en las respuestas. Este movimiento de articulaci\u00f3n tiende a crecer. El futuro deber\u00e1 ser diferente, ya que el gobierno acaba por reflejar lo que la sociedad desea\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los desaf\u00edos en el campo y en las ciudades","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[268,278,286,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-132043","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-agropecuaria-es","tag-biologia-es","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132043","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132043"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132043\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132043"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=132043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}