{"id":132059,"date":"2013-08-13T15:18:39","date_gmt":"2013-08-13T18:18:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=132059"},"modified":"2014-08-06T17:31:32","modified_gmt":"2014-08-06T20:31:32","slug":"william-saad-hossne-el-guardian-de-la-bioetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/william-saad-hossne-el-guardian-de-la-bioetica\/","title":{"rendered":"William Saad Hossne: El guardi\u00e1n de la bio\u00e9tica"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-132116\" alt=\"026-031_Entrevista_210\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/026-031_Entrevista_210.jpg\" width=\"290\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/026-031_Entrevista_210.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/026-031_Entrevista_210-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>William Saad Hossne, con 86 a\u00f1os, es conocido por su trabajo y militancia en la bio\u00e9tica, un campo transdisciplinario que abarca a la biolog\u00eda, las ciencias de la salud, la filosof\u00eda y el derecho, y estudia la dimensi\u00f3n \u00e9tica en los modos de tratar la vida humana y animal en el contexto de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y sus aplicaciones. Autor de una obra de referencia sobre el tema, <em>Experimenta\u00e7\u00e3o em seres humanos<\/em>, Saad Hossne fund\u00f3 la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica y colabor\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (Conep), de la cual fue coordinador entre 1996 y 2007. La Conep organiz\u00f3 un sistema de monitoreo de la \u00e9tica en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica al que se encuentran vinculados m\u00e1s de 600 comit\u00e9s de hospitales y universidades de todo el pa\u00eds. Actualmente coordina la carrera de posgrado en bio\u00e9tica del Centro Universitario S\u00e3o Camilo, en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Antes de dedicarse a la bio\u00e9tica, el profesor, que naci\u00f3 en S\u00e3o Paulo en 1927, desarroll\u00f3 una extensa trayectoria como m\u00e9dico, investigador y gestor en ciencia y tecnolog\u00eda. Se gradu\u00f3 como cirujano gastroenter\u00f3logo en la Facultad de Medicina de la USP, fue uno de los fundadores, en 1962, de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas y Biol\u00f3gicas de Botucatu, de la cual es profesor em\u00e9rito. La instituci\u00f3n, fundada como instituto aislado, se incorpor\u00f3 a la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en los a\u00f1os 1970. Tambi\u00e9n fue rector de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos entre 1979 y 1983. Particip\u00f3 en la creaci\u00f3n de la FAPESP, convirti\u00e9ndose en el segundo director cient\u00edfico de la Fundaci\u00f3n entre 1964 y 1967, y volvi\u00f3 a desempe\u00f1ar ese cargo entre 1975 y 1979. En la siguiente entrevista, recuerda algunos de los momentos fundamentales de su trayectoria y los primeros a\u00f1os de la FAPESP.<\/p>\n<p><strong>Usted se gradu\u00f3 en 1951 en la Facultad de Medicina de la USP. \u00bfC\u00f3mo fueron sus estudios en la carrera y su primer contacto con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/strong><br \/>\nProvengo de una familia de clase media. En 1926, mis padres se casaron, \u00e9l con 30 a\u00f1os, ella con 20 y tantos. Mi madre qued\u00f3 embarazada y mi padre falleci\u00f3 el mismo a\u00f1o, en septiembre. No lo conoc\u00ed. Para un ni\u00f1o es desolador enterarse de eso. Me criaron mis t\u00edos y abuelos, con quienes conviv\u00eda. Uno de mis t\u00edos era como si fuese mi padre. Con 40 y tantos a\u00f1os, se enferm\u00f3 de c\u00e1ncer. Termin\u00f3 muri\u00e9ndose un a\u00f1o despu\u00e9s, cuando yo rend\u00eda el ingreso a Medicina. Segu\u00ed su enfermedad leyendo al respecto, y en esa \u00e9poca observ\u00e9 que los m\u00e9dicos deber\u00edan investigar m\u00e1s. En 1946 ingres\u00e9 en la Facultad de Medicina, con esos impulsos rom\u00e1nticos que tienen los j\u00f3venes, de congeniar la pr\u00e1ctica m\u00e9dica con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, pero que desafortunadamente van perdiendo. No es s\u00f3lo tratar la enfermedad, sino generar un avance en el conocimiento. Trabaj\u00e9 en el laboratorio desde el primer a\u00f1o de la facultad. Cuando me gradu\u00e9, en 1951, el mundo atravesaba un gran momento. Era el tiempo de la posguerra, cuando en Brasil se fund\u00f3, por ejemplo, el Consejo Nacional de Investigaciones. Se viv\u00eda un clima interesante para aqu\u00e9llos a los que les gustaba la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y eso me entusiasm\u00f3. Concurs\u00e9 como residente en cirug\u00eda y realic\u00e9 la especializaci\u00f3n en el hospital p\u00fablico Santa Casa.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>EDAD: <\/strong>86 a\u00f1os<strong><br \/>\n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Bio\u00e9tica; cirug\u00eda del aparato digestivo<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (doctorado)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Facultad de Medicina de Botucatu (Unesp)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n Cient\u00edfica:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>M\u00e1s de 150 art\u00edculos cient\u00edficos y 6 libros<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes fueron importantes para usted mientras estudiaba?<\/strong><br \/>\nEn la Santa Casa hubo un m\u00e9dico que me ayud\u00f3, el doctor Oscar Bueno Nestarez. Aprend\u00ed mucho sobre cirug\u00eda con \u00e9l. No ven\u00eda del mundo acad\u00e9mico, pero pose\u00eda una formaci\u00f3n muy buena. Fui a trabajar como pasante en el Hospital de Cl\u00ednicas (HC). Deseaba ser cirujano, pero hice una residencia en cl\u00ednica m\u00e9dica. Cre\u00eda que era importante, antes de dedicarme a la cirug\u00eda, conocer a fondo la cl\u00ednica m\u00e9dica, fundamentalmente para poder hacer los ex\u00e1menes adecuados. Trabaj\u00e9 con el profesor Munhoz Cintra, quien m\u00e1s tarde fue profesor y prorrector de la USP. Cuando me gradu\u00e9, se abri\u00f3 un concurso para m\u00e9dico de guardia en el Hospital de Cl\u00ednicas y obtuve el puesto. Al comienzo de la d\u00e9cada de 1950, era la \u00fanica guardia de emergencias existente en la ciudad de S\u00e3o Paulo y una gran escuela. Tuve la dicha de asistir a la creaci\u00f3n de las especialidades. Y eleg\u00ed cirug\u00eda del aparato digestivo.<\/p>\n<p><strong>En ese entonces usted fue a trabajar en Sorocaba (interior de S\u00e3o Paulo) \u00bfQu\u00e9 lo condujo hacia all\u00ed?<\/strong><br \/>\nHab\u00eda un profesor con el que trabajaba en el HC, Eug\u00eanio Mauro, que me invit\u00f3 para ser asistente en la Facultad de Medicina de Sorocaba. \u00c9l era libre docente, una persona con una gran cultura. A siete a\u00f1os de graduarme, yo ya era docente y sent\u00ed la obligaci\u00f3n de concursar. Elabor\u00e9 una tesis en cirug\u00eda experimental para rendir la libre docencia en Sorocaba. Ese mismo a\u00f1o hice la libre docencia en la USP, pero en cl\u00ednica quir\u00fargica. Viv\u00edamos una \u00e9poca en la que la cirug\u00eda experimental se basaba en la capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica con animales. Observaba en centros m\u00e1s avanzados que la cirug\u00eda experimental comenzaba a trasladar problemas de la cl\u00ednica al laboratorio, utilizando modelos experimentales. M\u00e1s adelante, cuando fui a Botucatu, fund\u00e9 la primera carrera de cirug\u00eda experimental del pa\u00eds con la premisa de capacitar a los investigadores que llevan sus problemas al laboratorio.<\/p>\n<p><strong>Se trata del concepto de medicina translacional del cual se habla mucho ahora&#8230;<\/strong><br \/>\nExacto. Me abrumaba la costumbre de algunos cirujanos que imaginaban una nueva t\u00e9cnica y la practicaban directamente con el paciente. No lo consideraba adecuado. En ese entonces, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en medicina tomaba otro cariz, con la introducci\u00f3n de la metodolog\u00eda cient\u00edfica. Ya no serv\u00eda el solo hecho realizar la comunicaci\u00f3n de casu\u00edstica. Ah\u00ed fue cuando conoc\u00ed a Paulo Vanzolini, porque el frecuentaba la emergencia donde yo hac\u00eda guardias. Nos hicimos muy amigos, una amistad que dur\u00f3 hasta que \u00e9l se fue. Lo echo de menos. A \u00e9l lo hab\u00edan contratado en la c\u00e1tedra del profesor Munhoz Cintra para hacer trabajos de estad\u00edstica para los m\u00e9dicos, lo cual iba al choque con el m\u00e9dico. Se afirmaba que no pod\u00eda medirse a la medicina por la cantidad, sino por la calidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY Vanzolini colaboraba en la disciplina?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, velaba por ella. Yo estaba preparando mi libre docencia, en 1958, y le llev\u00e9 los datos para que \u00e9l me ayudara a realizar un an\u00e1lisis estad\u00edstico. Hoy en d\u00eda se lo considera un error, porque primero hay que delinear la investigaci\u00f3n para luego analizar los datos, pero en aquella \u00e9poca constitu\u00eda una novedad. Le cont\u00e9 a Vanzolini lo que hab\u00eda hecho y me dijo que los datos no serv\u00edan para nada, porque deber\u00eda haberlo planificado con anterioridad. Le contest\u00e9 \u2018est\u00e1 bien\u2019 y los tir\u00e9 a la basura. \u201cVamos a comenzar de cero entonces\u201d, le respond\u00ed. \u00c9l sonri\u00f3, me dijo que le ca\u00eda simp\u00e1tico, recogi\u00f3 el material de la basura y comenzamos a trabajar. Comenc\u00e9 a ayudar a Paulo Vanzolini, porque \u00e9l daba esa tipo de asesor\u00eda a cualquier m\u00e9dico que la precisase. Luego de dos o tres a\u00f1os, me invit\u00f3 a dar clases. Y m\u00e1s tarde acab\u00e9 asumiendo la c\u00e1tedra.<\/p>\n<p><strong>Usted asisti\u00f3 al nacimiento de la FAPESP, en 1962. \u00bfC\u00f3mo era el ambiente de la comunidad acad\u00e9mica en esa \u00e9poca?<\/strong><br \/>\nSegu\u00ed de cerca el proceso de su creaci\u00f3n. Vanzolini estaba preparando la ley y me mostraba el proyecto. En esa \u00e9poca hab\u00eda tenido \u00e9xito el primer plan de acci\u00f3n del gobernador Carvalho Pinto, quien perge\u00f1aba el segundo plan. En esa ocasi\u00f3n, el gobierno quer\u00eda incluir a la universidad. El rector de la USP era Ulhoa Cintra, quien nombr\u00f3 una comisi\u00f3n multidisciplinaria que comprend\u00eda \u00e1reas tales como f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda, medicina y veterinaria, para relevar qu\u00e9 hac\u00eda falta en la universidad. Trabaj\u00e9 en conjunto con Crodowaldo Pavan, Marcelo Moura Campos, Oscar Sala, Ruy Leme, que fue presidente del Banco Central. Realizamos un estudio, cada uno en su \u00e1rea, y lo presentamos. Tanto el gobernador como el rector se entusiasmaron con el resultado. En ese entonces tambi\u00e9n era destacado lo que se estaba haciendo en el marco de la denominada revoluci\u00f3n molecular. Comprend\u00ed que eso podr\u00eda modificar toda la biolog\u00eda b\u00e1sica y aplicada y consider\u00e9 que afectar\u00eda a las carreras de aplicaci\u00f3n. Estoy reuniendo ese estudio de la USP, la idea de la FAPESP y su creaci\u00f3n; toda esa experiencia me permiti\u00f3 realizar una propuesta para el \u00e1rea biom\u00e9dica, la creaci\u00f3n, en la USP, de un centro de investigaci\u00f3n biol\u00f3gica b\u00e1sica y aplicada. La idea consist\u00eda en reunir a los investigadores del \u00e1rea biom\u00e9dica y ponerlos a trabajar junto con la gente que estaba dominando la nueva biolog\u00eda. Por razones administrativas, el centro no se cre\u00f3. Por entonces, Botucatu, como toda ciudad del interior en los a\u00f1os 1960, luchaba por tener su facultad de filosof\u00eda, ciencias y letras. La construcci\u00f3n de un hospital para tuberculosos en la ciudad hab\u00eda tardado tanto que, cuando estuvo listo, ya no se necesitaba un hospital con aquellas caracter\u00edsticas. El alcalde de Botucatu era amigo del gobernador y presion\u00f3 para crear una facultad de medicina en esas instalaciones. El rector de la USP, Ulhoa Cintra, nos convoc\u00f3 y nos sugiri\u00f3 que utiliz\u00e1ramos mi idea, que consist\u00eda seguir el ejemplo de los centros universitarios estadounidenses creados en peque\u00f1as ciudades, en los cuales todos investigan. En lugar de crear una facultad de medicina, se decidi\u00f3 crear en Botucatu una facultad de ciencias m\u00e9dicas y biol\u00f3gicas, articulando cuatro facultades. En aquel tiempo era una idea pionera. Cuando la experiencia lleg\u00f3 al segundo a\u00f1o, me convocaron para ayudar. Me desempe\u00f1aba como director cient\u00edfico de la FAPESP, pero sent\u00ed la obligaci\u00f3n de colaborar en Botucatu.<\/p>\n<p><strong>Me gustar\u00eda que nos comentara los resultados de su primera gesti\u00f3n como director cient\u00edfico y acerca de su reencuentro con la FAPESP 10 a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/strong><br \/>\nLa FAPESP fue creada en 1962 y tuvo como primer director cient\u00edfico a Warwick Kerr, una figura extraordinaria que busc\u00f3 aportarle seriedad a la FAPESP. Se buscaba que la FAPESP funcionase. Kerr fue apartado, o mejor dicho, se apart\u00f3. Ya hab\u00eda estado preso antes y decidi\u00f3 irse a Ribeir\u00e3o Preto. Cuando asum\u00ed, me encontr\u00e9 con el comienzo planificado por Kerr e intent\u00e9 ampliarlo, con algunas disposiciones b\u00e1sicas. Tuvimos que aprender de la experiencia de otros. Y la trayectoria del CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico], que ya contaba con una d\u00e9cada de existencia, result\u00f3 relevante. Tratamos de ver lo que funcionaba y lo que no en el CNPq, para no errarle.<\/p>\n<p><strong>Por ejemplo&#8230;<\/strong><br \/>\nAlgo que nosotros notamos, Paulo Vanzolini, Aziz Ab\u2019Saber y yo, fue que deb\u00eda evitarse que la FAPESP contrajera compromisos administrativos y encargos permanentes. El CNPq ten\u00eda institutos que administraban eso, y eso se convirti\u00f3 en un barril sin fondo. La FAPESP le brinda ayuda a una instituci\u00f3n o a un investigador, pero la administraci\u00f3n la realiza la instituci\u00f3n. Otro \u00edtem importante fue limitar los gastos administrativos. Ah\u00ed fue que se determin\u00f3 el techo del 5% del presupuesto. Nos preocup\u00e1bamos por dotar de seriedad cient\u00edfica a todo lo que se hac\u00eda. Los proyectos deb\u00edan ser de calidad y hab\u00eda que analizarlos con transparencia y seriedad. Otro desaf\u00edo era el momento hist\u00f3rico: est\u00e1bamos en 1964, una etapa de turbulencia pol\u00edtica en el pa\u00eds. Deb\u00edamos evitar que hubiese interferencia pol\u00edtica en la concesi\u00f3n de becas y ayudas. Creamos un eslogan: la FAPESP es la casa de los investigadores. Aqu\u00ed hablamos de investigaci\u00f3n. No es un foro pol\u00edtico, o un lugar para decir si alguien nos gusta o no nos gusta. Se era cuidadoso al escoger a los asesores. Manej\u00e1bamos informaci\u00f3n sobre los supervisores que chantajeaban a sus alumnos. O hac\u00edan lo que el director quer\u00eda, o no pod\u00edan solicitar la beca. Ten\u00edamos especial cuidado con eso, particularmente con las becas de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica. La orden era la siguiente: el alumno de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica merece un excelente director, porque \u00e9sa es la etapa de formaci\u00f3n del investigador cient\u00edfico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHubo casos en que se rechazara el proyecto de un catedr\u00e1tico, que ostentaba el nivel de un actual profesor titular, pero se aprobara a su asistente?<\/strong><br \/>\nSi el proyecto del asistente era bueno, recib\u00eda ayuda. Si el del catedr\u00e1tico era malo, no la recib\u00eda. Se pon\u00eda especial \u00e9nfasis en dejar claro el motivo de la negativa. Recib\u00edamos al investigador, le explic\u00e1bamos. Pas\u00e9 por situaciones c\u00f3micas. Recuerdo el caso de un investigador (A), que elev\u00f3 un proyecto y yo se lo remit\u00ed al asesor (B). Casualmente, B tambi\u00e9n hab\u00eda elevado un proyecto y se lo remit\u00ed para que A lo analizara. La identidad de los dos dictaminadores, obviamente, se preservaba. Entonces A recibi\u00f3 el de B y B recibi\u00f3 el de A. Uno de ellos reclam\u00f3 ante la FAPESP que el dictaminador no sab\u00eda nada del \u00e1rea. Y que nosotros deber\u00edamos tener m\u00e1s cuidado y envi\u00e1rselo para que lo analizara mengano, que era justamente el investigador que hab\u00eda brindado su dictamen.<\/p>\n<p><strong>La FAPESP fue visitada por los militares en 1964. \u00bfC\u00f3mo fue ese episodio?<\/strong><br \/>\nQuer\u00edan saber c\u00f3mo funcionaba la FAPESP, si sab\u00edamos qui\u00e9nes eran comunistas. Les dije que no nos lo hab\u00edamos planteado. Solicitaron los nombres de los asesores. Les respond\u00ed que se manten\u00edan en secreto. Un general insisti\u00f3 y le dije que se los pidiera al gobernador, porque yo renunciar\u00eda ese mismo d\u00eda. Finalmente me dio una tarjeta y me sugiri\u00f3 que lo llamase si ten\u00eda alg\u00fan problema. Se apellidaba Bethlem. Era pariente del general Bethlem, que luego ser\u00eda ministro del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 se depar\u00f3 en la FAPESP durante su segunda gesti\u00f3n, en 1975?<\/strong><br \/>\nYo no sab\u00eda que mi nombre estaba incluido en la terna. No conoc\u00eda al doctor Jos\u00e9 Mindlin [secretario de Estado del gobernador Paulo Egydio Martins]. \u00c9l me llam\u00f3 y me anunci\u00f3 que me elegir\u00edan como director cient\u00edfico. Me sent\u00ed orgulloso. Cuando acab\u00f3 mi primera gesti\u00f3n, me propusieron nuevamente en la lista de candidatos, pero la rechac\u00e9, porque hab\u00eda asumido el compromiso en Botucatu. Pero 10 a\u00f1os despu\u00e9s no pude declinarla, dados los t\u00e9rminos en los que Mindlin me lo propuso. Era una persona fant\u00e1stica, y nos brind\u00f3 una gran ayuda en \u00e9pocas dif\u00edciles. Pude evaluar errores y aciertos de mi primera gesti\u00f3n. Algunas cosas estaban claras. Primero, la importancia de las becas de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica. Aqu\u00e9llos que contaron con ellas hicieron maestr\u00eda y doctorado m\u00e1s r\u00e1pidamente. Tambi\u00e9n surgieron cr\u00edticas al respecto de que la cantidad de becas hab\u00eda crecido en relaci\u00f3n con las ayudas a la investigaci\u00f3n. Y de hecho creci\u00f3, pues no hab\u00eda demanda para grandes proyectos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 se hizo?<\/strong><br \/>\nDeterminamos lo que faltaba e impulsamos la presentaci\u00f3n de proyectos para llenar las lagunas. La exposici\u00f3n permanente de la Amazonia, por ejemplo, quintuplic\u00f3 el cat\u00e1logo de peces en el Museo Goeldi. Fue una iniciativa de la FAPESP. Ab\u2019Saber not\u00f3 que en la investigaci\u00f3n en geograf\u00eda hac\u00eda falta un archivo de fotograf\u00edas a\u00e9reas. Creamos el archivo. Las disciplinas de qu\u00edmica conflu\u00edan en la Ciudad Universitaria. Le pregunt\u00e9 a Paschoal Senise qu\u00e9 postura deb\u00edamos tomar. \u00c9l record\u00f3 que hab\u00eda una laguna en cuanto a qu\u00edmica de los productos naturales. \u00bfY qui\u00e9n es la persona indicada? Me dijo que s\u00f3lo contaba con Otto Gottlieb, en Belo Horizonte (Minas Gerais). Me comuniqu\u00e9 con Otto y le propuse que creara el \u00e1rea en la USP. \u00c9l hizo el nexo con toda la qu\u00edmica de productos naturales con la que hoy en d\u00eda cuenta el pa\u00eds. En determinado momento, la Fundaci\u00f3n Ford redujo la ayuda al Cebrap [el Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planificaci\u00f3n]. Convocamos a los investigadores, analizamos los proyectos y algunos fueron asumidos por la FAPESP.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTodav\u00eda hab\u00eda una gran presi\u00f3n pol\u00edtica?<\/strong><br \/>\nEl gobierno federal firm\u00f3 un decreto que establec\u00eda que los nombres de los becarios en el exterior deb\u00edan ser registrados por el Servicio Nacional de Informaciones (SNI). Eso planteaba un obst\u00e1culo. La respuesta pod\u00eda demorar y se abr\u00eda un flanco para la interferencia pol\u00edtica. Le dije a Mindlin que era necesario hallar una soluci\u00f3n. \u00c9l declar\u00f3 que la clave era no informar los nombres y que nosotros sabr\u00edamos en seguida si eso era posible o no: \u201cO quedamos los dos, o caemos ambos\u201d. Me contact\u00e9 con Itamaraty y me atendi\u00f3 un embajador, al que le dije que no iba a remit\u00edrselos. Me contest\u00f3 que sab\u00eda con quien hablaba y que pod\u00edamos obviarlo. De tal modo que, todo becario pasaba por el SNI, excepto los que pertenec\u00edan a la FAPESP. \u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3? Nos mandaban a los becarios del CNPq que necesitaban viajar y no pod\u00edan esperar el aval del SNI. Luego nos reintegraban los recursos.<\/p>\n<p><strong>Usted tuvo un paso por la rector\u00eda de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos. \u00bfC\u00f3mo ocurri\u00f3 eso?<\/strong><br \/>\nYo ocupaba mi cargo en la FAPESP hacia el final de mi segunda etapa como director cient\u00edfico e investigadores de la Federal de S\u00e3o Carlos vinieron a conversar conmigo. Se elegir\u00eda nuevo rector y ellos quer\u00edan alguien alineado con lo que S\u00e3o Carlos se propon\u00eda ser: una universidad similar a la Facultad de Medicina de Botucatu. Les suger\u00ed que elaboraran una lista de gente que consideraran respetable y los invitasen a brindar una conferencia sobre la universidad. Aceptaron la sugerencia y me invitaron a impartir la charla de apertura. Fui. Cuando se realiz\u00f3 la votaci\u00f3n que no val\u00eda, la de la comunidad, obtuve el 70% de los votos. Pero cre\u00ed que no me elegir\u00edan, porque en ese entonces me hab\u00eda visto envuelto en un episodio en Botucatu con las fuerzas de seguridad. El rector quer\u00eda desalojar a los estudiantes del sal\u00f3n del centro de estudiantes y fuimos a protegerlos. Pero igual me nombraron. Fue una rica experiencia, en la que pudo realizarse una gran transformaci\u00f3n, pero eso no fue m\u00e9rito m\u00edo, fue de la comunidad en la cual me apoy\u00e9. Nos tomamos la planificaci\u00f3n muy en serio. Logramos que la universidad, que ocupaba el puesto 32\u00ba entre las 34 federales de la \u00e9poca en cuanto a los indicadores de calidad, escalase hasta el 4\u00ba puesto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfA partir de entonces comienza a involucrarse con la bio\u00e9tica?<\/strong><br \/>\nEn 1985, junto a Sonia Vieira, profesora de estad\u00edstica, publicamos un librito intitulado Experimenta\u00e7\u00e3o em seres humanos, en el cual analizamos los abusos. Propusimos que era hora de contar con directrices \u00e9ticas para la investigaci\u00f3n con seres humanos. Luego de la publicaci\u00f3n del libro, fund\u00e9 la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica, que fue creciendo y enseguida surgi\u00f3 la primera carrera de bio\u00e9tica del pa\u00eds. Luego me designaron como integrante del Consejo Nacional de Salud para debatir \u00e9tica y salud, en 1992 \u00f3 1993. Y all\u00ed propuse la creaci\u00f3n de normas sobre \u00e9tica en las investigaciones cient\u00edficas con seres humanos, y que la directriz no se basara en la \u00e9tica profesional, sino en la bio\u00e9tica en su sentido amplio. Se design\u00f3 un grupo interdisciplinario, que tuve el honor de presidir, integrado por 13 miembros, de los cuales solamente 5 eran m\u00e9dicos. Tomamos los datos de tres ministerios: Salud, Ciencia y Tecnolog\u00eda y Educaci\u00f3n. Hicimos una lista con 30 mil personas o entidades que podr\u00edan colaborar. Elevamos un borrador de lo que pens\u00e1bamos. Pedimos sugerencias. Quer\u00edamos que nuestro sistema tuviera fuerza de ley. Y lo logramos. Ese sistema se encuentra al amparo del Consejo Nacional de Salud. Establecimos un sistema de control social en la buena acepci\u00f3n de la palabra. Es independiente, administrado por los comit\u00e9s de \u00c9tica de Investigaci\u00f3n de las instituciones, que son multidisciplinarias. Toda instituci\u00f3n que realiza investigaci\u00f3n cient\u00edfica debe contar con el suyo. Hay m\u00e1s de 600 comit\u00e9s. No pueden estar integrados por m\u00e1s de la mitad de sus miembros de una misma \u00e1rea. Imaginen lo que fue comunicarle a un m\u00e9dico que su proyecto iba a ser evaluado por 10 \u00f3 12 personas y que s\u00f3lo la mitad ser\u00edan m\u00e9dicos. Ahora tengo otro sue\u00f1o por lograr.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l?<\/strong><br \/>\nCrear un sistema de bio\u00e9tica en la atenci\u00f3n a la salud, a semejanza de la Conep [la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica], con comit\u00e9s en el Sistema \u00danico de Salud (SUS) y en hospitales privados. No me conformo cuando veo por televisi\u00f3n un hospital ca\u00f3tico. Toda instituci\u00f3n con m\u00e1s de 20 m\u00e9dicos posee un comit\u00e9 de \u00e9tica profesional. Me pregunto: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el comit\u00e9 de un hospital que se cae a pedazos? Cuando alguien se interna en un sanatorio privado, es obligatorio firmar un papel donde acepta someterse a las normas del hospital. Pasa que ese reglamento no lo controla nadie. Esas comisiones tendr\u00e1n la funci\u00f3n de establecer las reglas y monitorearlas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 piensa de las cr\u00edticas a la Conep?<\/strong><br \/>\nEl tema es complejo y merecer\u00eda tratarse por separado. Cualquier cr\u00edtica debe y merece ser analizada sin parcialidades, principalmente cuando se trata de un asunto del campo \u00e9tico. Por otra parte, la cr\u00edtica debe ser procedente, fundamentada y dirigida a quien corresponde. Espec\u00edficamente, durante el per\u00edodo que va de 1996 a 2007, toda cr\u00edtica fue debidamente analizada. Junto con las cr\u00edticas \u201cno espec\u00edficas\u201d, notoriamente presentadas bajo presi\u00f3n por conflictos de intereses, surgieron reclamos en cuanto a la demora en la tramitaci\u00f3n de procesos. No recuerdo ninguna cr\u00edtica que afectara al cuerpo conceptual o doctrinario, que comprometiera a alguna o al conjunto de las resoluciones 196\/ 96 y sus complementarias. Es preciso separar el aspecto del contenido bio\u00e9tico del aspecto operativo. Las cr\u00edticas, en general gen\u00e9ricas, est\u00e1n focalizadas en aspectos operativos, espec\u00edficamente en la \u201ctardanza\u201d o en la burocratizaci\u00f3n de las respuestas, imputadas err\u00f3neamente a la Conep, generalmente buscando descalificarla. Vale recordar lo dispuesto en el cap\u00edtulo VIII de la 196\/ 96, que estipula que \u201cel Ministerio de Salud adoptar\u00e1 las medidas necesarias para el funcionamiento pleno de la comisi\u00f3n y de su secretar\u00eda ejecutiva\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 cobra relevancia la bio\u00e9tica?<\/strong><br \/>\nHar\u00e9 un resumen sobre la evoluci\u00f3n de la ciencia. Un punto importante es el siglo XVI, con Galileo Galilei. \u00c9l dijo que la verdad de los fen\u00f3menos naturales deb\u00eda descubrirse mediante la observaci\u00f3n, dando inicio a las ciencias experimentales. Eso permiti\u00f3 un desarrollo tan extraordinario que, cuando se arriba al final del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, hubo una gigantesca suma de conocimiento en relaci\u00f3n con los siglos anteriores, a lo que se le dio el nombre de revoluci\u00f3n cient\u00edfica. En el siglo XX tuvimos la revoluci\u00f3n at\u00f3mica, que nos condujo \u00e9ticamente a la responsabilidad de la bomba at\u00f3mica. En 1953, Watson y Crick descubrieron la doble h\u00e9lice del ADN. Comienza la revoluci\u00f3n molecular. Durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os ocurren dos revoluciones simult\u00e1neas: la de las comunicaciones y la revoluci\u00f3n espacial. Al final del siglo XX, y al comienzo del siglo XXI, est\u00e1 la revoluci\u00f3n de la nanotecnolog\u00eda. Cuando todas se acoplen, sumando a la inform\u00e1tica, tendremos una sexta revoluci\u00f3n. Cada salto plantea problemas \u00e9ticos, que no pueden resolverlos s\u00f3lo los cient\u00edficos de un \u00e1rea determinada. Hay que recurrir a otras disciplinas, sobre todo a las humanas \u2012la sociolog\u00eda, la filosof\u00eda\u2012 para establecer l\u00edmites \u00e9ticos. Si no tenemos cuidado, la sociedad puede autodestruirse. Surgi\u00f3 una palabra, la bio\u00e9tica, que encierra un significado profundo. Era natural que me acoplara a ello.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la \u00e9tica m\u00e9dica resulta insuficiente para lidiar con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/strong><br \/>\nLos m\u00e9dicos siempre investigamos con seres humanos. \u00bfCu\u00e1l era la \u00e9tica? La de Hip\u00f3crates. Pero no era suficiente. En 1932, Estados Unidos resolvi\u00f3 investigar si la s\u00edfilis no tratada de manera convencional era diferente en los ni\u00f1os de raza negra que en los de raza blanca. El gobierno abri\u00f3 un centro ambulatorio en una ciudad del estado de Arizona, que contaba con una poblaci\u00f3n negra de plantadores de algod\u00f3n y alta incidencia de s\u00edfilis. Acudieron para tratarse, pero se quedaron sin tratamiento, porque la investigaci\u00f3n apuntaba a comprobar c\u00f3mo era que mor\u00edan. En 1952, los m\u00e9dicos presentaron ese trabajo en un congreso y los aplaudieron de pie. El proyecto reci\u00e9n fue interrumpido en 1972, porque la prensa lo denunci\u00f3. Cuando finaliz\u00f3 la 2\u00aa Guerra, los abusos cometidos en los campos de concentraci\u00f3n nazis fueron divulgados en el tribunal de N\u00faremberg. Los jueces quisieron emitir un documento para decir que eso no pod\u00eda volver a ocurrir. Surgi\u00f3 el C\u00f3digo de N\u00faremberg, el primer documento internacional que hablaba de \u00e9tica en la investigaci\u00f3n con humanos. Eso fue en 1947. La Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Americana dispuso redactar otro documento, en 1964, que es la Declaraci\u00f3n de Helsinki. En Brasil nos quedamos hasta 1988 s\u00f3lo con esos documentos. Ahora no puede iniciarse ninguna investigaci\u00f3n cient\u00edfica sin pasar por un comit\u00e9 de \u00e9tica. Todo debe contar con el consentimiento del paciente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfExisten casos de violaciones?<\/strong><br \/>\nEso es secreto, pero detectamos abusos. La Conep no tiene poder para castigar, pero le avisa al Ministerio P\u00fablico y a la instituci\u00f3n. Existe una enfermedad muy penosa, que genera episodios agudos en adultos y ni\u00f1os. Un m\u00e9dico quer\u00eda estudiar a los ni\u00f1os afectados, provocarles el ataque para generar la situaci\u00f3n penosa y, luego, separarlos en dos grupos: uno al que se le suministrara un nuevo remedio y al otro, un placebo. \u00bfEs justo hacer pasar a un ni\u00f1o por tal trance? Es un abuso. Denegamos el permiso y \u00e9l insisti\u00f3 en hacerlo. Acabamos prohibi\u00e9ndoselo. En realidad eso existe, pero no aparece. Pero es necesario explicarle las razones al investigador, para que \u00e9ste pueda reformularlo. Cuando el comit\u00e9 de \u00e9tica aprueba un proyecto pasa a ser corresponsable. No es un trabajo meramente burocr\u00e1tico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El m\u00e9dico conocido por su trabajo y militancia en la bio\u00e9tica","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[316],"coauthors":[98],"class_list":["post-132059","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132059\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132059"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=132059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}