{"id":132256,"date":"2013-09-18T16:18:43","date_gmt":"2013-09-18T19:18:43","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=132256"},"modified":"2014-06-03T18:18:51","modified_gmt":"2014-06-03T21:18:51","slug":"trayectorias-reconstruidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/trayectorias-reconstruidas\/","title":{"rendered":"Trayectorias reconstruidas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-132390\" alt=\"038-042_PesquisaFapesp_210-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_PesquisaFapesp_210-1.jpg\" width=\"290\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_PesquisaFapesp_210-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_PesquisaFapesp_210-1-285x300.jpg 285w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/>Una investigaci\u00f3n in\u00e9dita, que analiz\u00f3 el perfil y la trayectoria de ex becarios de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00eda y doctorado en universidades e instituciones paulistas financiados por la FAPESP y por otros organismos de fomento entre 1995 y 2009, identific\u00f3 cuatro grupos distintos de estudiantes, seg\u00fan sus ingresos, familia y formaci\u00f3n. El primero de ellos se encuentra compuesto predominantemente por individuos de las clases D y E, provenientes de escuelas p\u00fablicas y familias con tama\u00f1o mediano, que realizaron iniciaci\u00f3n cient\u00edfica. En tanto, el segundo agrupa a personas de las clases A y B, que asistieron a escuelas privadas en el estado de S\u00e3o Paulo y tambi\u00e9n hicieron iniciaci\u00f3n cient\u00edfica. El tercero est\u00e1 integrado por alumnos de clase A, provenientes del norte y del nordeste y con iniciaci\u00f3n acad\u00e9mica en la maestr\u00eda. Y el cuarto, por individuos de las clases C y D, tambi\u00e9n con iniciaci\u00f3n acad\u00e9mica en su maestr\u00eda y padres con baja escolaridad.<\/p>\n<p>Lo encontrado constituye uno de los resultados de un proyecto de investigaci\u00f3n financiado por la FAPESP, concluido recientemente, que analiz\u00f3 en profundidad tres programas de la Fundaci\u00f3n: el de becas de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00eda y doctorado; el programa Biota-FAPESP, de caracterizaci\u00f3n de la biodiversidad paulista, y el programa Equipamientos Multiusuarios (EMU), que promueve la adquisici\u00f3n de equipamientos de alto costo para que puedan utilizarlos investigadores de varias instituciones. Los ex becarios de la FAPESP provienen predominantemente de los grupos 1, 2 y 3, explica Sergio Salles-Filho, responsable de la evaluaci\u00f3n y coordinador del Grupo de Estudios sobre Organizaci\u00f3n de la Investigaci\u00f3n y de la Innovaci\u00f3n (Geopi), vinculado al Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica (DPCT) del Instituto de Geociencias de la Universidad de Campinas (Unicamp).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-135045 alignleft\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_1-300x254.jpg\" width=\"300\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_1-300x254.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_1-585x496.jpg 585w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_1-1024x867.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ana Paula Campos<\/span><\/a>El an\u00e1lisis del programa de becas se bas\u00f3 en la comparaci\u00f3n entre un grupo que recibi\u00f3 becas de la FAPESP entre 1995 y 2009 y un grupo de control integrado por individuos que fueron beneficiados por otras agencias. Utilizando las bases de informaci\u00f3n de la FAPESP y de la Coordinadora de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), los investigadores de la Unicamp enviaron <em>e-mails<\/em> a 39.765 ex becarios de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00eda y doctorado. Se los invit\u00f3 a responder un cuestionario que, para facilitarlo, ya estaba parcialmente completo con informaciones recabadas de la plataforma Lattes y tambi\u00e9n de las bases utilizadas. La cantidad de respuestas lleg\u00f3 a 12.343. \u201cEs cierto que la muestra presenta un sesgo, dado por la dificultad para tener acceso a becarios que en su trayectoria acad\u00e9mica no fueron m\u00e1s all\u00e1 de la iniciaci\u00f3n cient\u00edfica y no poseen un registro actualizado en las bases de datos consultadas\u201d, afirma Salles-Filho, quien tambi\u00e9n es coordinador adjunto de programas especiales de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP. La evaluaci\u00f3n traz\u00f3 un panorama sobre el origen y destino de los ex becarios, revelando, por ejemplo, que provienen de estratos diversos \u2012se hallaron cantidades significativas de estudiantes de todas las clases sociales\u2012 y, aunque la mayor\u00eda de ellos se concentra en el estado de S\u00e3o Paulo, luego de graduarse o titularse con el m\u00e1ster y doctorado, hay un contingente razonable que se marcha a trabajar en otros estados. En 2011, un 32% de los recursos erogados por la FAPESP financiaron becas, siendo las de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00eda y doctorado responsables por el 87% de la cantidad de becas contratadas en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los perfiles caracter\u00edsticos de los becarios surgieron de los cuestionarios como el que respondi\u00f3 Carlos Alberto Moreno Chavez, de 30 a\u00f1os, doctorando en Geof\u00edsica por el Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Hijo de un obrero, siempre estudi\u00f3 en escuelas p\u00fablicas. Desde 2006, cuando cursaba su carrera en el IAG, es becario de la FAPESP, en primera instancia, de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, despu\u00e9s de maestr\u00eda y ahora de doctorado, bajo supervisi\u00f3n de la profesora Naomi Ussami. \u201cComo siempre estudi\u00e9 a tiempo completo, me mantuve gracias a las becas de la FAPESP. Incluso hace poco me cas\u00e9\u201d, afirma \u00e9l, quien lleg\u00f3 a trabajar en montaje de muebles cuando se preparaba para rendir el ingreso, e ingres\u00f3 en la USP al segundo intento.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-135047\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_2-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_2-300x199.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_2-746x496.jpg 746w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_2-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_2.jpg 1441w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ana Paula Campos<\/span><\/a>En tanto, la capixaba [natural del estado de Esp\u00edrito Santo] B\u00e1rbara Medeiros Fonseca, con 36 a\u00f1os, vino a hacer directamente el doctorado en ecolog\u00eda de ecosistemas terrestres y acu\u00e1ticos en la USP, tambi\u00e9n mediante una beca otorgada por la FAPESP. Nacida en Concei\u00e7\u00e3o da Barra, en Esp\u00edrito Santo, estudi\u00f3 en un colegio de una ciudad vecina en el estado de Bah\u00eda. \u201cDeb\u00eda recorrer 80 kil\u00f3metros todos los d\u00edas\u201d, afirma. Se mud\u00f3 a la capital federal para estudiar la carrera de biolog\u00eda en la Universidad de Brasilia, cuando recibi\u00f3 una beca de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica del CNPq. Entre 2001 y 2006 se doctor\u00f3 en la USP bajo la direcci\u00f3n de Carlos Eduardo de Mattos Bicudo. Actualmente es docente de la Universidad Cat\u00f3lica de Brasilia.<\/p>\n<p>La gran mayor\u00eda de los ex becarios de la FAPESP se gradu\u00f3 en el estado de S\u00e3o Paulo, pero cuando se analiza el origen a partir de la escuela secundaria la regi\u00f3n nordeste cobra importancia, una se\u00f1al del flujo de estudiantes nordestinos hacia las universidades paulistas. La mayor\u00eda de los ex becarios de la FAPESP se quedaron trabajando en el estado de S\u00e3o Paulo luego del t\u00e9rmino de la beca. \u201cPero el porcentaje de radicaci\u00f3n en el estado descendi\u00f3 a medida que sus t\u00edtulos aumentaban, registr\u00e1ndose un aumento en la radicaci\u00f3n, principalmente en los casos de doctores, en otros estados del sudeste y tambi\u00e9n del nordeste y norte del pa\u00eds\u201d, dice Adriana Bin, docente de la Facultad de Ciencias Aplicadas (FCA) de la Unicamp, miembro del equipo y responsable del an\u00e1lisis del programa de becas de la FAPESP. Mientras el empleo actual del 89% de los ex becarios de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica tiene domicilio en S\u00e3o Paulo, entre los doctores esa proporci\u00f3n cae al 69%. \u201cUna hip\u00f3tesis refiere que eso refleja el crecimiento de la demanda de docentes en otros estados de la federaci\u00f3n. La FAPESP puede estar ejerciendo un rol de formadora de cuadros incluso para otros estados\u201d. M\u00e1s de la mitad de los ex becarios de doctorado se desempe\u00f1an como docente en universidades p\u00fablicas, mientras que los graduados y m\u00e1steres trabajan en otros sectores del mercado. En las tres categor\u00edas de ex becarios se observ\u00f3 un porcentaje homog\u00e9neo, de alrededor del 8% del total, de individuos que se dedican a la investigaci\u00f3n disociada de la ense\u00f1anza, tanto en empresas como en institutos de investigaci\u00f3n, o bien, como aut\u00f3nomos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-135090 alignleft\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_7-300x236.jpg\" width=\"300\" height=\"236\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_7-300x236.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_7-628x496.jpg 628w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_7-1024x808.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ana Paula Campos<\/span><\/a>Seg\u00fan los resultados del estudio, la cantidad de investigadores que hacen posdoctorado es un 60% mayor entre los ex becarios de la FAPESP que en los de otras agencias. Los estudiantes subsidiados por la Fundaci\u00f3n tambi\u00e9n sellaron m\u00e1s colaboraciones internacionales con intercambio de datos (un 38,9% en el caso de los doctores) que el grupo de control (un 28%). Otro dato significativo es el de los trabajos publicados en coautor\u00eda con investigadores extranjeros: un 43,3% de los ex becarios de doctorado de la FAPESP public\u00f3 junto a coautores de otros pa\u00edses, en comparaci\u00f3n con el 31,1% de los costeados por otras agencias. Los estudiantes financiados por la FAPESP publicaron m\u00e1s en revistas con mayor impacto, solicitaron mayor cantidad de registros de propiedad intelectual y generaron m\u00e1s innovaciones mediante sus investigaciones que el resto de los becarios, aunque deben considerarse llamativas diferencias entre las distintas \u00e1reas del conocimiento.<\/p>\n<p><strong>Emprendedores<\/strong><br \/>\nLos becarios de la FAPESP se destacan en cuanto a su actividad emprendedora. Aqu\u00e9llos que interrumpieron su carrera acad\u00e9mica ni bien concluyeron su iniciaci\u00f3n cient\u00edfica se desempe\u00f1an m\u00e1s como empresarios y aut\u00f3nomos que los ex becarios de otras agencias. Pero luego de doctorarse, cuando la mayor\u00eda de los investigadores comienza trabajar como docente en las universidades p\u00fablicas, esa tendencia se invierte, con mayor\u00eda de emprendedores en el grupo de control. El sueldo inicial de los ex becarios de la agencia paulista super\u00f3 al de los dem\u00e1s ex becarios en la maestr\u00eda. En tanto, la evoluci\u00f3n del salario en la trayectoria favoreci\u00f3 a los de la FAPESP, tanto en la maestr\u00eda como en el doctorado (<em>vea el cuadro<\/em>).<\/p>\n<p>Los ex becarios de la Fundaci\u00f3n siguieron una trayectoria acad\u00e9mica regular, desde la iniciaci\u00f3n cient\u00edfica hasta el doctorado, pasando por la maestr\u00eda, con una frecuencia casi un 50% mayor que los dem\u00e1s. Puede parecer parad\u00f3jico, pero la proporci\u00f3n de becarios de la FAPESP que se qued\u00f3 en la iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, discontinuando su carrera acad\u00e9mica, tambi\u00e9n fue casi tres veces mayor que la de los otros. \u201cComo ya hemos visto, buena parte de los que hacen iniciaci\u00f3n salen directamente hacia el mercado laboral, incluso como emprendedores\u201d, dice Adriana Bin. \u201cEn tanto, quienes hacen maestr\u00eda becados por la Fundaci\u00f3n generalmente siguen hacia el doctorado\u201d. El informe de evaluaci\u00f3n comprende una lista de recomendaciones destinadas a ampliar la eficiencia del programa de becas, tales como la creaci\u00f3n de mecanismos para atraer becarios de otros estados y aumentar la inserci\u00f3n de doctores en actividades de investigaci\u00f3n y desarrollo en las empresas, m\u00e1s all\u00e1 de reforzar las colaboraciones internacionales, que ya distinguen a los becarios de la FAPESP.<\/p>\n<p>La meta del proyecto del Geopi fue el desarrollo y la aplicaci\u00f3n de metodolog\u00edas de an\u00e1lisis de resultados e impacto de los programas cient\u00edficos, tecnol\u00f3gicos y de innovaci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de estudiar los programas de becas, el Biota y EMU, tambi\u00e9n apunt\u00f3 a crear normas y criterios de evaluaci\u00f3n permanente para otros cuatro programas de la FAPESP evaluados previamente: Pipe, Pite, Joven Investigador y Pol\u00edticas P\u00fablicas (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/05\/01\/el-retorno-de-la-inversion-2\/\" target=\"_blank\"><em>lea en Pesquisa FAPESP, edici\u00f3n n\u00ba 147<\/em><\/a>). Este frente, bajo la responsabilidad de Ana Maria Carneiro, investigadora del N\u00facleo de Estudios de Pol\u00edticas P\u00fablicas (NEPP), tambi\u00e9n de la Unicamp, complementa el trabajo de evaluaci\u00f3n realizado, ya que permite el monitoreo continuo de los programas. Se espera que en el futuro ocurra lo mismo con los programas de becas, Biota y EMU.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-135149\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_8-272x300.jpg\" width=\"272\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_8-272x300.jpg 272w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_8-450x496.jpg 450w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_8-929x1024.jpg 929w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_8.jpg 1512w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ana Paula Campos<\/span><\/a>La metodolog\u00eda desarrollada por el grupo cuenta con un contenido innovador y deriv\u00f3 en un art\u00edculo remitido a una revista del campo de la cienciometr\u00eda, la disciplina que apunta a generar informaci\u00f3n para impulsar la superaci\u00f3n de los desaf\u00edos de la ciencia. Hay otros art\u00edculos en proceso de elaboraci\u00f3n. Uno de los desaf\u00edos de los investigadores de la Unicamp consisti\u00f3 en establecer grupos de control que sirvan para cotejar con los datos recabados en los programas de la FAPESP. Para el caso del programa de becas, la comparaci\u00f3n se realiz\u00f3 con un grupo de estudiantes de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00eda y doctorado que hab\u00edan solicitado becas a la FAPESP, les fueron denegadas, pero obtuvieron la ayuda de otras agencias de fomento. \u201cLa premisa se basa en que, si la FAPESP lleg\u00f3 a analizar su solicitud y luego recibieron una beca, son comparables con los ex becarios de la FAPESP\u201d, explica Fernando Colugnati, investigador del Geopi y encargado del dise\u00f1o de muestreo de la investigaci\u00f3n y de los an\u00e1lisis estad\u00edsticos. Del mismo modo, los proyectos del Programa Biota-FAPESP fueron comparados con un grupo de proyectos sobre biodiversidad costeados por la Fundaci\u00f3n que, por diversas razones, no hab\u00edan formado parte del programa. Hubo que calibrar los datos de ese grupo de control para superar un sesgo importante: mientras el Biota congrega a una expresiva cantidad de proyectos tem\u00e1ticos, que abarcan mayores recursos humanos y financieros, los proyectos del grupo de control eran, en su mayor\u00eda, ayudas a la investigaci\u00f3n, con m\u00e1s corto aliento. Se busc\u00f3 utilizar, entonces, una metodolog\u00eda capaz de disociar estad\u00edsticamente los efectos de los proyectos tem\u00e1ticos del Biota.<\/p>\n<p><strong>Biota-FAPESP<\/strong><br \/>\nEn cuanto al Programa Biota-FAPESP, un esfuerzo tendiente a identificar la biodiversidad paulista que comenz\u00f3 en 1999, el saldo del an\u00e1lisis fue bastante positivo, tanto en cuanto a productividad cient\u00edfica como en su capacidad para aportar una base para nuevas pol\u00edticas p\u00fablicas, aunque se obtuvieron t\u00edmidos resultados en cuanto a la prospecci\u00f3n de compuestos qu\u00edmicos con potencial de desarrollo de productos en segmentos tales como el farmac\u00e9utico y el de los cosm\u00e9ticos. Entre los aportes, se constat\u00f3 que el Biota logr\u00f3 buenos resultados en el campo de la taxonom\u00eda: sus productos identificaron a 524 taxones por proyecto, tres veces m\u00e1s que en el grupo de control. El programa tambi\u00e9n implic\u00f3 el arraigo de m\u00e1s profesionales en el \u00e1rea de la biodiversidad. \u201cTambi\u00e9n se not\u00f3 que los investigadores del programa publican casi dos veces m\u00e1s art\u00edculos, incluso descontando los que presentan un car\u00e1cter tem\u00e1tico\u201d, dijo Paula Drummond de Castro, tambi\u00e9n investigadora del grupo y encargada de la evaluaci\u00f3n del Biota y del EMU. Otro aspecto destacado fue el desempe\u00f1o relacionado con la publicaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos, que exhibe un salto luego de transcurrido aproximadamente un a\u00f1o desde el comienzo de los proyectos. Los art\u00edculos generados por el Biota involucran dos veces m\u00e1s coautores internacionales que los proyectos del grupo de control. La difusi\u00f3n de los resultados del programa fuera del \u00e1mbito acad\u00e9mico result\u00f3 significativa: el 66% de los proyectos del programa inform\u00f3 actos de difusi\u00f3n frente a un 44% del grupo de control.<\/p>\n<p>El Biota-FAPESP, seg\u00fan revela el an\u00e1lisis, logr\u00f3 un desempe\u00f1o menor al esperado en su ambici\u00f3n por desarrollar nuevas sustancias derivadas de la biodiversidad con potencial de mercado. Varios proyectos hallaron sustancias potencialmente activas, pero la inserci\u00f3n del programa en etapas m\u00e1s avanzadas de desarrollo tecnol\u00f3gico, tales como investigaciones precl\u00ednicas, cl\u00ednicas y comercializaci\u00f3n, se revel\u00f3 como algo pr\u00e1cticamente inexistente. \u201cLa cr\u00edtica procede y se aplica a todo el campo de la bioprospecci\u00f3n en el pa\u00eds\u201d, afirma Carlos Joly, coordinador del Biota-FAPESP. \u201cEsto sucede, en parte, por la rigidez del \u00e1rea debido al famoso Decreto Provisorio 2.186-16, que regula el acceso a los recursos gen\u00e9ticos y\/ o a los conocimientos tradicionales asociados\u201d. Seg\u00fan Joly, pocos grupos de investigaci\u00f3n lograron regularizar sus colecciones de sustancias bioactivas identificadas a partir de la biota nativa. \u201cPor ende, el sector productivo no contaba con la seguridad jur\u00eddica como para utilizar estas mol\u00e9culas\u201d.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-135151 alignleft\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_9-298x300.jpg\" width=\"298\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_9-298x300.jpg 298w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_9-493x496.jpg 493w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_9-1018x1024.jpg 1018w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/038-042_Programas_210_9.jpg 1401w\" sizes=\"auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ana Paula Campos<\/span><\/a><\/p>\n<p><strong>Equipamientos multiusuarios<\/strong><br \/>\nLa modalidad de financiaci\u00f3n denominada Equipamientos Multiusuarios forma parte, desde 1996, del Programa de Apoyo a la Infraestructura de Investigaci\u00f3n y tiene como objetivo la compra de instrumental caro para que puedan utilizarlo investigadores de varias instituciones. En un comienzo, los proyectos eran analizados a medida que se los presentaba, en un sistema de flujo continuo. Eso cambi\u00f3 en 2004, cuando se emiti\u00f3 el primer pliego del EMU. El an\u00e1lisis realizado por el Geopi no lleg\u00f3 a contemplar los proyectos aprobados en el segundo pliego, de 2009, que incorpor\u00f3 varias modificaciones para asegurar que las instituciones cumplieran los prop\u00f3sitos del programa. Se compar\u00f3 a investigadores responsables y asociados contemplados en proyectos del EMU con otros a los que la FAPESP les deneg\u00f3 sus pedidos, pero que lograron adquirir equipamientos similares por medio de otras fuentes.<\/p>\n<p>Los proyectos del programa EMU generaron m\u00e1s art\u00edculos, tesis doctorales y tesinas de maestr\u00eda en n\u00fameros absolutos que los del grupo de control. En ambos grupos se observ\u00f3 un crecimiento en el promedio de art\u00edculos publicados transcurridos alrededor de cuatro a\u00f1os luego de la instalaci\u00f3n del equipamiento, seguido de un pronunciado declive pasados seis a\u00f1os. \u201cExisten indicios que apuntan a creer que el programa EMU fortalece a los grupos m\u00e1s pr\u00f3ximos que utilizan el equipamiento, puesto que los convenios logrados fueron con colaboradores del propio proyecto\u201d, dijo Salles-Filho. El uso del equipamiento en un plazo de cinco a\u00f1os tuvo al propio grupo o laboratorio del investigador responsable como principal usuario. \u201cEste reconocimiento alienta un debate acerca del car\u00e1cter multiusuario de los equipamientos\u201d, sostiene el profesor. \u201cQuiz\u00e1 sea \u00e9ste el aspecto m\u00e1s desafiante, y posiblemente el m\u00e1s relevante y controversial. Relevante, porque cuestiona los objetivos que justifican la existencia del programa. Controvertido, porque los equipamientos concedidos por la FAPESP son extremadamente heterog\u00e9neos, tornando dificultoso un an\u00e1lisis certero de su impacto diferencial\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un grupo analiza los programas de la FAPESP","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,303],"coauthors":[98],"class_list":["post-132256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-financiacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132256"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132256\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132256"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=132256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}