{"id":132861,"date":"2013-09-18T18:30:41","date_gmt":"2013-09-18T21:30:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=132861"},"modified":"2017-03-09T13:07:34","modified_gmt":"2017-03-09T16:07:34","slug":"peligro-en-pluton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/peligro-en-pluton\/","title":{"rendered":"Peligro en Plut\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_132862\" style=\"max-width: 521px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-132862 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210-1-1024x942.jpg\" alt=\"Representaci\u00f3n art\u00edstica de la sonda New Horizons, que alcanzar\u00e1 la \u00f3rbita de Plut\u00f3n en 2015\" width=\"511\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210-1-1024x942.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210-1-300x276.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 511px) 100vw, 511px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ilustraci\u00f3n NASA<\/span>Representaci\u00f3n art\u00edstica de la sonda New Horizons, que alcanzar\u00e1 la \u00f3rbita de Plut\u00f3n en 2015<span class=\"media-credits\">Ilustraci\u00f3n NASA<\/span><\/p><\/div>\n<p>El grupo liderado por la investigadora Silvia Giuliatti Winter, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) con sede en la localidad de Guaratinguet\u00e1, se encuentra analizando mediante simulaciones computacionales cada vez m\u00e1s minuciosas la posibilidad de que haya despojos \u2012desde granos de polvo hasta guijarros\u2012 que se acumulen en ciertas regiones del espacio en las cercan\u00edas de Plut\u00f3n y de sus lunas por donde pasar\u00e1 la sonda espacial New Horizons, proyectada para explorar los confines del Sistema Solar. El trabajo de los f\u00edsicos brasile\u00f1os fue el primero que alert\u00f3 sobre el riesgo que la New Horizons, lanzada en 2006 por la agencia espacial estadounidense (NASA) puede correr al atravesar una de esas regiones en 2015. Sucede que la sonda se desplaza a 14 kil\u00f3metros por segundo y su instrumental podr\u00eda da\u00f1arse o destruirse incluso ante la mera colisi\u00f3n con un grano de arena.<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo de los brasile\u00f1os ha sido extremadamente relevante\u201d, sostiene el astr\u00f3nomo Harold Weaver, del Laboratorio de F\u00edsica Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, uno de los l\u00edderes del proyecto de la New Horizons. \u201cHemos seguido de cerca sus publicaciones\u201d.<\/p>\n<p>A partir de 2010, el grupo de la Unesp ha publicado sus conclusiones mediante una serie de art\u00edculos en la revista <em>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/em> (MNRAS). Los resultados m\u00e1s recientes, tambi\u00e9n remitidos a la MNRAS, fueron presentados en julio, en el marco de la Conferencia Plut\u00f3n, en Estados Unidos, organizada por el equipo de la New Horizons.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-135821\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_1-298x300.jpg\" alt=\"057-059_Plutao_210_1\" width=\"298\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_1-298x300.jpg 298w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_1-493x496.jpg 493w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_1-1018x1024.jpg 1018w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_1.jpg 1467w\" sizes=\"auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ilustraci\u00f3n\u2002NASA \/ Infograf\u00eda\u2002Ana Paula Campos<\/span><\/a>Todo parec\u00eda bajo control en enero de 2006, cuando la NASA envi\u00f3 al espacio esa sonda rumbo a su periplo de nueve a\u00f1os con destino a Plut\u00f3n, reclasificado aqu\u00e9l a\u00f1o como un planeta enano. En enero de 2015, la sonda activar\u00e1 sus ocho instrumentos cient\u00edficos, entre ellos un detector de polvo interplanetario y un telescopio ultrasensible, apropiado para la oscuridad que reina en esa regi\u00f3n del espacio, 40 veces m\u00e1s lejos del Sol de lo que se encuentra la Tierra. El 14 de julio de 2015, la New Horizons realizar\u00e1 su m\u00e1xima aproximaci\u00f3n a Plut\u00f3n. Pasar\u00e1 entre el planeta enano y su mayor luna, Caronte, registrando im\u00e1genes con una resoluci\u00f3n de hasta 100 metros de las superficies desconocidas de ambos cuerpos celestes. Al menos, \u00e9se era el plan original.<\/p>\n<p><strong>\u00d3rbitas estables<\/strong><br \/>\nEl panorama empez\u00f3 a complicarse cuando la vicejefa cient\u00edfica de la misi\u00f3n New Horizons, la astr\u00f3noma Lesley Young, del Instituto de Investigaciones Southwest, en el estado de Colorado, supo del trabajo del equipo de la Unesp, presentado en 2009 en la reuni\u00f3n anual de la Uni\u00f3n Astron\u00f3mica Internacional, llevada a cabo en R\u00edo de Janeiro. El estudio revelaba por primera vez que, entre Plut\u00f3n y Caronte, existe lo que los expertos en din\u00e1mica planetaria denominan regiones con \u00f3rbitas estables. Son zonas del espacio en donde los cuerpos celestes menores pueden permanecer orbitando a cuerpos mayores indefinidamente. Las regiones estables tienden a acumular material, llegando a veces a albergar lunas y anillos.<\/p>\n<p>Y material interplanetario no escasea en el cintur\u00f3n de Kuiper, la regi\u00f3n del Sistema Solar donde se encuentran Plut\u00f3n y, posiblemente, miles de otros planetas enanos, adem\u00e1s de otros cuerpos menores. El cintur\u00f3n de Kuiper resguarda el sobrante de los primeros bloques de roca y hielo que se formaron alrededor del Sol hace miles de millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Giuliatti y sus colaboradores en la Unesp son expertos en determinaci\u00f3n del movimiento de cuerpos celestes interactuando simult\u00e1neamente bajo el efecto de la fuerza de gravedad. Ellos lograron predecir las trayectorias de esos cuerpos por medio de simulaciones computacionales que tardan semanas en realizarse. El par Plut\u00f3n-Caronte represent\u00f3 un desaf\u00edo \u00fanico. La diferencia de tama\u00f1o entre el planeta enano y su mayor luna es exigua: el di\u00e1metro de Plut\u00f3n es de 2.300 kil\u00f3metros, y el de Caronte, 1.200 kil\u00f3metros. Al contar con dimensiones similares, se comportan de manera distinta que otros pares del Sistema Solar, tales como la Tierra y la Luna.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-136078 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_01-300x241.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_01-300x241.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_01-616x496.jpg 616w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_01-1024x824.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/057-059_Plutao_210_01.jpg 1465w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> ILUSTRACI\u00d3N\u2002NASA \/ INFOGRAF\u00cdA\u2002ANA PAULA CAMPOS<\/span><\/a>La b\u00fasqueda de regiones estables se realiza determinando la trayectoria de part\u00edculas hipot\u00e9ticas con masas peque\u00f1as comparadas con las de Caronte y Plut\u00f3n, situadas en variadas condiciones iniciales en cuanto a su posici\u00f3n y velocidad. \u201cObtuvimos una noci\u00f3n de d\u00f3nde se encuentran las regiones estables y del volumen que ocupan al observar la \u00f3rbita de tales part\u00edculas\u201d, explica Giuliatti.<\/p>\n<p>En noviembre de 2011, ella y el investigador Othon Winter, su marido, fueron invitados a participar en un evento especial del equipo de la New Horizons, en Boulder, Colorado. Se trataba de un workshop dedicado a debatir el riesgo de que la sonda colisionara con objetos en las cercan\u00edas de Plut\u00f3n. El jefe cient\u00edfico de la misi\u00f3n, Alan Stem, les pidi\u00f3 entonces que estudiaran mejor las regiones estables. En el primer art\u00edculo, en 2010, los brasile\u00f1os hab\u00edan buscado regiones con \u00f3rbitas estables en el plano formado por las \u00f3rbitas de Plut\u00f3n y Caronte. En el trabajo posterior, que apareci\u00f3 este a\u00f1o, eanalizaron tambi\u00e9n las \u00f3rbitas fuera de ese plano y lograron una idea mejor al respecto de su forma y localizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las \u00f3rbitas estables se concentran en algunas franjas cercanas a Plut\u00f3n y otras de Caronte, y en una regi\u00f3n entre ambos astros bautizada con el nombre de regi\u00f3n velero, porque su formato se asemeja a un barco de vela, por donde podr\u00eda cruzar la New Horizons. Los c\u00e1lculos iniciales sugieren que el riesgo de colisi\u00f3n no es despreciable, aunque resta cuantficarlo.<\/p>\n<p><strong>Nuevas lunas<\/strong><br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de los estudios te\u00f3ricos de la din\u00e1mica orbital, la preocupaci\u00f3n por lo que la New Horizons podr\u00eda encontrar en su trayectoria intensific\u00f3 las observaciones de Plut\u00f3n, de Caronte y de sus lunas m\u00e1s lejanas, las peque\u00f1as Nix e Hidra, cada una con 150 kil\u00f3metros de di\u00e1metro, descubiertas en 2005 mediante el telescopio espacial Hubble. El astr\u00f3nomo Mark Showalter, del Instituto Seti, en Estados Unidos, experto en trabajar al l\u00edmite de la resoluci\u00f3n de im\u00e1genes obtenidas por medio de sondas espaciales y telescopios, dirigi\u00f3 en 2011 una campa\u00f1a de observaciones con el Hubble en busca de anillos en Plut\u00f3n. Los an\u00e1lisis de las im\u00e1genes no revelaron indicios de anillos, pero condujeron al descubrimiento de otras dos lunas, bautizadas este a\u00f1o: Cerbero y Estigia.<\/p>\n<p>La ausencia de anillos corrobora el resultado de un estudio publicado por el grupo de Giuliatti este a\u00f1o en la revista MNRAS. Su alumna de doctorado Pryscilla dos Santos simul\u00f3 la formaci\u00f3n de anillos en torno a Plut\u00f3n, que estar\u00edan constituidos por part\u00edculas rocosas y de hielo eyectadas desde Nix e Hidra al colisionar con meteoritos. Ellas descubrieron que a pesar de que Plut\u00f3n y sus lunas se encuentren tan lejos del Sol, la presi\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar ser\u00eda suficiente como para diseminar las part\u00edculas, pr\u00e1cticamente impidiendo la formaci\u00f3n de anillos, que, de existir, ser\u00edan tan poco densos que no podr\u00edan detectarse. No obstante, Giuliatti resalta que otros mecanismos no estudiados, tales como la existencia de otros sat\u00e9lites naturales alrededor de Plut\u00f3n, podr\u00edan formar anillos demasiado tenues como para ser detectados por el Hubble, pero s\u00ed por la New Horizons.<\/p>\n<p>El descubrimiento de Cerbero fue una sorpresa a\u00fan m\u00e1s agradable. Esa luna, con un di\u00e1metro estimado entre 5 y 15 kil\u00f3metros, orbita a Plut\u00f3n en una de las regiones de estabilidad que el equipo de la Unesp preve\u00eda que existiera para cuerpos con ese tama\u00f1o, entre las \u00f3rbitas de Nix e Hidra. Este resultado, que fue presentado en 2011, suger\u00eda que podr\u00edan descubrirse otras lunas entre Nix e Hidra. Pero la luna que se descubri\u00f3 m\u00e1s recientemente, la quinta, no se encuentra ah\u00ed. Orbita en una trayectoria m\u00e1s interna, cercana a Caronte. La \u00f3rbita de la peque\u00f1a Estigia, que cuenta entre 4 y 12 kil\u00f3metros de di\u00e1metro, a\u00fan es un misterio. Seg\u00fan Giuliatti, hay gran incertidumbre con respecto a la masa de esa luna como para determinar su trayectoria. En todo caso, el descubrimiento de Estigia indica problemas para la New Horizons. Las colisiones de objetos interplanetarios con Estigia y lunas menores a\u00fan no descubiertas podr\u00edan esparcir despojos entre Plut\u00f3n y Caronte.<\/p>\n<p>Es posible que en los pr\u00f3ximos meses haya que revisar el plan de atenuaci\u00f3n de da\u00f1os para la New Horizons aprobado en junio. Weaver explica que, luego de analizar toda la informaci\u00f3n relevante, \u00e9l y sus colegas arribaron a la conclusi\u00f3n de que la probabilidad de un impacto capaz de abortar la misi\u00f3n en su trayectoria original es menor que un 0,3%. Sucede que la sonda debe atravesar una regi\u00f3n inestable cercana a Caronte. De no surgir nuevas evidencias de peligro, la sonda proseguir\u00e1 su camino establecido antes de que el riesgo de choques sea advertido por el grupo de la Unesp. De cualquier modo, el equipo de la NASA cuenta con dos planes de emergencia. Uno consiste en reorientarla para utilizar su antena de comunicaci\u00f3n como un escudo contra los fragmentos. El otro radica en acercarla todav\u00eda m\u00e1s hacia Plut\u00f3n, haci\u00e9ndola pasar a 2.200 kil\u00f3metros de su superficie, como una manera de utilizar la atm\u00f3sfera del planeta enano como protecci\u00f3n contra las part\u00edculas. \u201cLa trayectoria original fue planificada para optimizar el provecho cient\u00edfico y cualquier modificaci\u00f3n se traducir\u00e1 en p\u00e9rdidas\u201d, explica Weaver. \u201cAunque hubiera p\u00e9rdidas, la misi\u00f3n revolucionar\u00e1 nuestro conocimiento acerca de Plut\u00f3n y del cintur\u00f3n de Kuiper\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Din\u00e1mica de peque\u00f1os cuerpos (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/46800\/dinamica-orbital-de-pequenos-corpos\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">n\u00ba 2011\/08171-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coord.<\/strong> Othon Cabo Winter\/Unesp; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 560.886,80 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Din\u00e1mica del sistema binario Plut\u00f3n-Caronte (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/112913\/dinamica-do-sistema-binario-plutao-caronte\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">n\u00ba 2009\/18262-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de doctorado; <strong>Benefic.<\/strong> Pryscilla Pires dos Santos\/ Unesp; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 121.831,32 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nPIRES DOS SANTOS, P.M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/producao-cientifica\/69655\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Small particles in Pluto\u2019s environment: effects of the solar radiation pressure<\/a>. <strong>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/strong>. v. 430. abr. 2013.<br \/>\nGIULIATTI WINTER, S. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/producao-cientifica\/69607\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Stable regions around Pluto<\/a>. <strong>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/strong>. v. 430. abr. 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Evaluaci\u00f3n de riesgo para la sonda espacial New Horizons","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274],"coauthors":[103],"class_list":["post-132861","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132861"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132861\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132861"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=132861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}