{"id":132867,"date":"2013-09-18T18:35:03","date_gmt":"2013-09-18T21:35:03","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=132867"},"modified":"2017-03-09T13:10:46","modified_gmt":"2017-03-09T16:10:46","slug":"el-codigo-voynich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-codigo-voynich\/","title":{"rendered":"El c\u00f3digo Voynich"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_132868\" style=\"max-width: 231px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-132868\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-1-221x300.jpg\" alt=\"A\u00fan enigm\u00e1tico: el manuscrito Voynich, con 240 p\u00e1ginas e impreso en papel vitela, probablemente se redact\u00f3 en el siglo XV, en un alfabeto inventado\" width=\"221\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-1-221x300.jpg 221w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-1-366x496.jpg 366w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-1-756x1024.jpg 756w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-1.jpg 898w\" sizes=\"auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n\u2002Biblioteca Beinecke  de libros y manuscritos raros\/ Universidad Yale<\/span><\/a> A\u00fan enigm\u00e1tico: el manuscrito Voynich, con 240 p\u00e1ginas e impreso en papel vitela, probablemente se redact\u00f3 en el siglo XV, en un alfabeto inventado<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n\u2002Biblioteca Beinecke  de libros y manuscritos raros\/ Universidad Yale<\/span><\/p><\/div>\n<p>El m\u00e1s enigm\u00e1tico de los libros conocidos \u2012el manuscrito Voynich, un texto que data supuestamente del comienzo del siglo XV, redactado en un alfabeto desconocido\u2012 no parece ser un mero amontonamiento aleatorio de s\u00edmbolos sin sentido, tal como sostienen algunos estudiosos. Al menos, \u00e9sta es la conclusi\u00f3n a la que arrib\u00f3 un grupo de f\u00edsicos brasile\u00f1os luego de utilizar t\u00e9cnicas estad\u00edsticas avanzadas para analizar dicho documento, que hace tiempo frustra a los mayores expertos en desciframiento de c\u00f3digos criptogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>Poco se sabe sobre el manuscrito y su historia. Tan s\u00f3lo que est\u00e1 escrito en un alfabeto inventado, jam\u00e1s visto en otro documento, y que fue adquirido en 1912, cerca de Roma, en Italia, por un librero polaco llamado Wilfrid Voynich, quien se cas\u00f3 con la hija de George Boole, un famoso matem\u00e1tico brit\u00e1nico. El manuscrito est\u00e1 profusamente ilustrado con im\u00e1genes de plantas y cuerpos celestes, lo cual sugiere que podr\u00eda tratarse de un texto sobre hierbas y astrolog\u00eda. Pero su contenido sigue siendo un enigma.<\/p>\n<p>Los f\u00edsicos tampoco pudieron descifrarlo, pero, en sus conclusiones, publicadas en el mes de julio en la revista <em>PLoS One<\/em>, creen haber identificado sus palabras claves, esto es, el conjunto de las palabras que m\u00e1s se asemejan a los nombres de los t\u00f3picos abordados en el texto. Una futura traducci\u00f3n de esas palabras finalmente podr\u00eda revelar algo sobre el mensaje del libro, si es que, de hecho, hubiera un mensaje. El equipo brasile\u00f1o, integrado por investigadores que se desempe\u00f1an en Alemania y en S\u00e3o Carlos, en el interior de S\u00e3o Paulo, tambi\u00e9n concluy\u00f3 que el texto del manuscrito presenta todas las propiedades estad\u00edsticas que se espera en un texto con significado. Si eso fuera cierto, el citado manuscrito no ser\u00eda una mera secuencia de s\u00edmbolos sin sentido.<\/p>\n<p>De cualquier manera, el m\u00e9todo desarrollado por los investigadores para estudiar el Voynich tiene otras aplicaciones. \u201cNos permite identificar las palabras claves en un texto largo sin que sea necesario conocer su organizaci\u00f3n o compararlo con otros textos, tal como hacen los mecanismos de b\u00fasqueda, como el del Google\u201d, explica uno de los autores del estudio, el f\u00edsico Eduardo Altmann, del Instituto Max Planck para F\u00edsica de Sistemas Complejos, en Dresde, Alemania. Altmann ha venido debatiendo con el personal de la biblioteca de Dresde el uso de un sistema de clasificaci\u00f3n autom\u00e1tica de documentos que ubicar\u00eda palabras potencialmente relevantes, que hayan pasado desapercibidas durante la clasificaci\u00f3n de los libros por los bibliotecarios. \u201cEste sistema podr\u00eda ayudar a encontrar conexiones entre disciplinas cient\u00edficas distintas\u201d, dice.<\/p>\n<p>Altmann se ha especializado desde 2009 en el uso de t\u00e9cnicas de f\u00edsica estad\u00edstica para analizar la frecuencia con la que aparecen las palabras a lo largo de un texto (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/07\/01\/la-vida-de-las-palabras\/\" target=\"_blank\"><em>lea en Pesquisa FAPESP, edici\u00f3n n\u00ba 185<\/em><\/a>). Tiempo atr\u00e1s, durante una conferencia, conoci\u00f3 a otro brasile\u00f1o radicado en Alemania, el f\u00edsico Diego Rybski, del Instituto para la Investigaci\u00f3n del Impacto en el Clima, en Potsdam, que conoc\u00eda la historia del manuscrito Voynich.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-132869 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-2-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-2-226x300.jpg 226w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-2-374x496.jpg 374w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-2-772x1024.jpg 772w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-2.jpg 1573w\" sizes=\"auto, (max-width: 226px) 100vw, 226px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n\u2002Biblioteca Beinecke  de libros y manuscritos raros\/ Universidad Yale<\/span><\/a><strong>\u00bfEs un fraude o no?<\/strong><br \/>\nEl manuscrito, que actualmente se encuentra a resguardo en la Biblioteca Beinecke de la Universidad Yale, en Estados Unidos, se hallaba mezclado en medio de una colecci\u00f3n guardada por sacerdotes jesuitas italianos cuando lo adquiri\u00f3 Voynich. Mucho se especul\u00f3 acerca de si el mismo no ser\u00eda un fraude creado por el propio Voynich, quien lucr\u00f3 con su venta, pero historiadores y bi\u00f3grafos ya han descartado tal hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Junto con el manuscrito hab\u00eda una carta fechada en 1666, firmada por un acad\u00e9mico de la ciudad de Praga, en la actual Rep\u00fablica Checa, que le solicitaba a un jesuita en Roma que intentara descifrarlo. La correspondencia sugiere que el manuscrito perteneci\u00f3 a Rodolfo II (1552-1612), emperador del Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico, famoso por su fascinaci\u00f3n por el ocultismo, y que el autor del libro quiz\u00e1 fuese el fil\u00f3sofo y fraile franciscano ingl\u00e9s Roger Bacon, quien vivi\u00f3 entre 1214 y 1294. Un an\u00e1lisis fisicoqu\u00edmico del papel y de la tinta realizado en 2010, concluy\u00f3, sin embargo, que el escrito habr\u00eda sido elaborado entre 1404 y 1438.<\/p>\n<p>Del tama\u00f1o de un libro de bolsillo y encuadernadas en papel vitela, las 240 p\u00e1ginas del manuscrito est\u00e1n generosamente ilustradas, y algunas hojas tiene varias veces el tama\u00f1o del libro cuando se las despliega. La tem\u00e1tica de los dibujos es la \u00fanica pista sobre lo que tratan sus cap\u00edtulos. La mitad del volumen describe plantas enteras, la mayor\u00eda no identificadas (tres de ellas lo fueron, pero las especies crecen en varios sitios del mundo, lo cual no ayuda a localizar su origen). A continuaci\u00f3n hay una secci\u00f3n astrol\u00f3gica, con dibujos del Sol, la Luna, estrellas, el zod\u00edaco, c\u00edrculos en el cielo y varias mujeres desnudas. La siguiente secci\u00f3n contiene extra\u00f1os dibujos de tubos, que se conjetura que podr\u00edan ser vasos sangu\u00edneos, microscopios o telescopios, y otras mujeres desnudas en piscinas. A continuaci\u00f3n viene la secci\u00f3n a la que se le llama farmac\u00e9utica, que aparentemente parece ser una lista sobre hojas y ra\u00edces. El libro finaliza con p\u00e1ginas repletas con un texto formado por una serie de par\u00e1grafos cortos, tan s\u00f3lo ilustrado con estrellas en sus m\u00e1rgenes.<\/p>\n<p>Los alrededor de 40 s\u00edmbolos del texto recuerdan vagamente a los n\u00fameros ar\u00e1bigos y letras del alfabeto latino, as\u00ed como algunos s\u00edmbolos utilizados por los alquimistas medievales. Se encuentran ordenados como en cualquier texto occidental, agrupados en palabras separadas por espacios. Simult\u00e1neamente familiar y \u00fanico, el lenguaje del manuscrito burl\u00f3 a todos los expertos que lo examinaron. Fue una obsesi\u00f3n para el criptoanalista estadounidense William Friedman, famoso por descifrar c\u00f3digos secretos de los alemanes y de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Luego de 20 a\u00f1os de intentarlo, Friedman solamente arriesg\u00f3 el p\u00e1lpito de que su mensaje estaba escrito en una lengua inventada.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-132870\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-3-220x300.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-3-220x300.jpg 220w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-3-365x496.jpg 365w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-3-754x1024.jpg 754w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-3.jpg 1135w\" sizes=\"auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n\u2002Biblioteca Beinecke  de libros y manuscritos raros\/ Universidad Yale<\/span><\/a>A partir de los a\u00f1os 1990, una comunidad formada por una centena de investigadores pertenecientes a varias disciplinas e interesados en el Voynich comenz\u00f3 a comunicarse por internet. Para facilitar el debate de segmentos del texto v\u00eda e-mail, asociaron cada letra de la escritura voynichesa con un car\u00e1cter latino. Esa transcripci\u00f3n facilit\u00f3 el an\u00e1lisis estad\u00edstico del texto por computadora y su comparaci\u00f3n con otros textos.<\/p>\n<p>Uno de tales an\u00e1lisis logr\u00f3 repercusi\u00f3n en 2004, sugiriendo que el Voynich ser\u00eda un fraude. El psic\u00f3logo y matem\u00e1tico Gordon Rugg, de la Universidad Keele, en Inglaterra, descubri\u00f3 c\u00f3mo crear una secuencia de s\u00edmbolos similar a la escritura voynichesa por medio de las t\u00e9cnicas criptogr\u00e1ficas disponibles en el per\u00edodo renacentista. Rugg cree que el libro ser\u00eda obra de alg\u00fan charlat\u00e1n del siglo XVI, \u00e1vido del oro que ofrec\u00eda Rodolfo II por las reliquias m\u00edsticas. En 2007, el f\u00edsico Andreas Schinner, de la Universidad Johannes Kepler, en Austria, sugiri\u00f3 en un an\u00e1lisis publicado en la revista Cryptologia que el texto del Voynich habr\u00eda sido creado mediante un proceso aleatorio. Tales resultados, empero, no desanimaron a la mayor\u00eda de los estudiosos del Voynich, ni quebrantaron la fe de los m\u00edsticos que creen que el manuscrito contiene alguna profec\u00eda divina o alien\u00edgena.<\/p>\n<p>\u201cEl tama\u00f1o de la literatura sobre el Voynich es asombrosa y me hizo plantearme hasta qu\u00e9 punto su objetivo es cient\u00edfico\u201d, comenta Altmann. \u201cPor eso en nuestro trabajo intentamos formular las preguntas de manera general, aguardando que el estudio genere otras aplicaciones\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-135838 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-229x300.jpg\" alt=\"\" width=\"229\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-229x300.jpg 229w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-378x496.jpg 378w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210-781x1024.jpg 781w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/060-063_Textos_210.jpg 1526w\" sizes=\"auto, (max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Diego R. Amancio\/ IFSC\/ USP<\/span><\/a><strong>Amontonamiento y dispersi\u00f3n<\/strong><br \/>\nAltmann y Rybski colaboraron con los f\u00edsicos Osvaldo Oliveira Jr. y Luciano da Fontoura Costa, del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos, en la Universidad de S\u00e3o Paulo, quienes tratan a los textos como si fueran redes complejas de palabras (<em>vea la figura de al lado<\/em>). \u201cDos palabras se conectan en la red si aparecen juntas en el texto\u201d, explica Diego Raphael Am\u00e2ncio, alumno de doctorado de Costa y primer autor del art\u00edculo en la <em>PLoS One<\/em>.<\/p>\n<p>Antes de abocarse al Voynich, los investigadores evaluaron 29 tipos de mediciones estad\u00edsticas que pueden obtenerse a partir del an\u00e1lisis de un texto cualquiera. Son cantidades que miden c\u00f3mo se aglutinan o se dispersan las palabras a lo largo del texto o bien miden la distribuci\u00f3n de los diversos ordenamientos posibles de las conexiones entre las palabras, cuando al texto se lo representa como una red compleja. \u201cRealizando un experimento imaginario, si pudi\u00e9semos analizar todos los textos escritos en todos los lenguajes existentes, contar\u00edamos con todos los valores posibles para estas medidas estad\u00edsticas\u201d, explica Altmann. En ese contexto ideal, los investigadores contar\u00edan entonces con una especie de firma estad\u00edstica por cada texto posible.<\/p>\n<p>Altmann busc\u00f3 textos largos, traducidos en m\u00e1s de 10 lenguas, que estuviesen digitalizados y sin restricciones por derechos autorales, para su an\u00e1lisis. Uno de los que hall\u00f3 fue el Nuevo Testamento. El equipo analiz\u00f3 el texto b\u00edblico en 15 idiomas, desde el \u00e1rabe al xhosa, hablado por un peque\u00f1o grupo de Sud\u00e1frica, y compar\u00f3 los versos del texto con palabras mezcladas. Los f\u00edsicos obtuvieron as\u00ed una idea de cu\u00e1les medidas estad\u00edsticas son m\u00e1s sensibles a las variaciones en la lengua y cu\u00e1les de ellas pueden distinguir a un texto con significado de una serie aleatoria de palabras.<\/p>\n<p><strong>Cthy, qokeedy y shedy<\/strong><br \/>\nLos investigadores compararon tambi\u00e9n varios textos escritos en un mismo idioma, analizando 15 novelas cl\u00e1sicas de la literatura portuguesa y 15 de la inglesa, as\u00ed como sus versiones mezcladas, determinando cu\u00e1les medidas dependen m\u00e1s del mensaje particular del texto que del lenguaje en que est\u00e1 escrito.<\/p>\n<p>Al contrario del an\u00e1lisis de Schinner, las medidas evaluadas por los brasile\u00f1os indican que el texto del Voynich tiene una estructura sint\u00e1ctica y transmite alg\u00fan mensaje. \u201cSeg\u00fan mi experiencia, los resultados del Schinner no son necesariamente una se\u00f1al de que el texto no se halle escrito en una lengua natural\u201d, dice Altmann. \u00c9l explica incluso que, si pudiera compararlo con m\u00e1s libros, hasta ser\u00eda posible establecer qu\u00e9 lengua est\u00e1 m\u00e1s emparentada con la utilizada en el manuscrito.<\/p>\n<p>Fui combinando algunas de esas medidas como los investigadores desarrollaron como m\u00e9todo para diferenciar palabras del manuscrito cuyo significado remite a la tem\u00e1tica abordada en el texto en general de las palabras que cumplen un rol meramente sint\u00e1ctico, tales como art\u00edculos y preposiciones. Aplicando el m\u00e9todo al Nuevo Testamento en portugu\u00e9s, por ejemplo, se obtiene una lista de palabras que incluyen \u201cMar\u00eda\u201d, \u201cnaci\u00f3\u201d, \u201cni\u00f1o\u201d, \u201csepulcro\u201d y \u201cbienaventurados\u201d. La lista del Voynich incluy\u00f3 cthy, qokeedy y shedy.<\/p>\n<p>Un estudio publicado una semana antes tambi\u00e9n en la <em>PLoS One<\/em> arrib\u00f3 a conclusiones similares. Los f\u00edsicos argentinos Marcelo Montemurro, de la Universidad de Manchester, en Inglaterra, y Dami\u00e1n Zanette, del Instituto Balseiro, en Argentina, utilizaron t\u00e9cnicas estad\u00edsticas diferentes y obtuvieron una lista muy similar de palabras importantes.<\/p>\n<p>\u201cCada nuevo estudio sobre el manuscrito se\u00f1ala detalles que son caracter\u00edsticos en las lenguas naturales e improbables en textos aleatorios\u201d, sostiene Jorge Stolfi, del Instituto de Computaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien estudi\u00f3 el manuscrito entre 1997 y 2004. \u201cMe arriesgo a decir que se trata de una transcripci\u00f3n fon\u00e9tica de alguna lengua del este asi\u00e1tico, realizada por un europeo, probablemente dictada por un nativo, utilizando un alfabeto inventado por el autor a tal fin\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDesgraciadamente, no veo c\u00f3mo progresar en esa direcci\u00f3n\u201d, dice Stolfi, cuya teor\u00eda caus\u00f3 cierta conmoci\u00f3n al ser presentada el a\u00f1o pasado en el marco de una conferencia que celebraba el centenario del descubrimiento del manuscrito. \u201cAunque mi hip\u00f3tesis est\u00e9 correcta, no me aventuro a predecir cu\u00e1ndo ser\u00e1 descifrado.\u201d<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n1. Uso de redes complejas para el procesamiento de lenguas naturales (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/110668\/uso-de-redes-complexas-em-processamento-de-linguas-naturais\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">n\u00ba 2010\/ 00927-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Doctorado Directo; <strong>Beneficiario<\/strong> Diego Raphael Amancio; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 109.708,56 (FAPESP).<br \/>\n2. Modelos y m\u00e9todos de e-Science para ciencias de la vida y agrarias (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/46349\/modelos-e-metodos-de-e-science-para-ciencias-da-vida-e-agrarias\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">n\u00ba 2011\/ 50761-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coord.<\/strong> Roberto Marcondes Cesar Junior\/ IME-USP; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.033.785,69 (FAPESP\/ CNPq.)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nAMANCIO, D. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.plosone.org\/article\/info:doi\/10.1371\/journal.pone.0067310\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Probing the statistical properties of unknown texts: Application to the Voynich manuscript<\/a>. <strong>PLoS One<\/strong>. v 8(7). jul. 2013.<br \/>\nMONTEMURRO, M. A. e ZANETTE, D. H. <a href=\"http:\/\/www.plosone.org\/article\/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0066344\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Keywords and Co-Occurrence Patterns in the Voynich Manuscript: An Information-Theoretic Analysis<\/a>. <strong>Plos One<\/strong>. 21 jun. 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Brasile\u00f1os proponen un significado para t\u00e9rminos del c\u00f3digo Voynich","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[310],"coauthors":[103],"class_list":["post-132867","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132867"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132867\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132867"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=132867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}