{"id":133315,"date":"2013-09-23T17:16:59","date_gmt":"2013-09-23T20:16:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=133315"},"modified":"2014-06-04T18:23:34","modified_gmt":"2014-06-04T21:23:34","slug":"en-busca-de-la-guerra-buena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-busca-de-la-guerra-buena\/","title":{"rendered":"En busca de la \u201cguerra buena\u201d"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_133334\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-133334\" alt=\"La FEB parte rumbo a Italia y los soldados se despiden de sus familias, en foto de abril de 1944\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-11-300x228.jpg\" width=\"300\" height=\"228\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-11-300x228.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-11-651x496.jpg 651w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-11-1024x780.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Iconographia<\/span><\/a> La FEB parte rumbo a Italia y los soldados se despiden de sus familias, en foto de abril de 1944<span class=\"media-credits\">Archivo Iconographia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hace exactamente 70 a\u00f1os, el d\u00eda 13 de agosto de 1943, se cre\u00f3 la Fuerza Expedicionaria Brasile\u00f1a (FEB). Sus tropas salieron rumbo al combate el d\u00eda 2 de julio de 1944. Poco antes de que el buque de transporte General Mann zarpase con 5.075 soldados a bordo, Get\u00falio Vargas se despidi\u00f3 as\u00ed de la Fuerza: \u201cSoldados de la Fuerza Expedicionaria. Este jefe del gobierno ha venido a traeros una palabra de despedida en nombre de toda la naci\u00f3n. El destino os ha escogido para esta misi\u00f3n hist\u00f3rica de hacer tremolar el pabell\u00f3n auriverde en los campos de batalla. Con emoci\u00f3n aqu\u00ed os dejo mis votos de pleno \u00e9xito. No os digo adi\u00f3s, sino \u2018hasta pronto\u2019, cuando oir\u00e9is la palabra de la patria agradecida\u201d.<\/p>\n<p>Pero al regreso, en 1945, la promesa no se cumpli\u00f3. \u201cLa gesti\u00f3n de la desmovilizaci\u00f3n de los soldados fue pol\u00edticamente conservadora, a fin de evitar la participaci\u00f3n de los expedicionarios en los conflictos de poder del Estado Novo, con un progresivo olvido social de los expedicionarios. Los veteranos fueron abandonados por las autoridades civiles y militares, la legislaci\u00f3n de beneficios fue pr\u00e1cticamente ignorada y hubo una apropiaci\u00f3n creciente de dichos beneficios, destinados \u00fanicamente a los combatientes, por parte de no expedicionarios\u201d, explica el historiador Francisco C\u00e9sar Alves Ferraz, de la Universidad Estadual de Londrina e investigador visitante de la University of Tennessee. Ferraz estudi\u00f3 la reintegraci\u00f3n social de los soldados expedicionarios en A guerra que n\u00e3o acabou (de la editorial de la Universidad Estadual de Londrina, 2012) y, m\u00e1s recientemente, en las investigaciones intituladas <em>La preparaci\u00f3n de la reintegraci\u00f3n social de los combatientes estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial (1942-1946)<\/em> y <em>La reintegraci\u00f3n social de los veteranos de la Segunda Guerra Mundial: un estudio comparativo de los ex combatientes de Brasil y de Estados Unidos (1945-1965)<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, a diferencia de los ex combatientes de Europa y de Estados Unidos, que hicieron de sus expresiones p\u00fablicas movimientos sociales organizados (lo que hizo posible la obtenci\u00f3n de beneficios y el reconocimiento social), los veteranos brasile\u00f1os, tambi\u00e9n debido a su peque\u00f1a cantidad, tuvieron escaso \u00e9xito en llamar la atenci\u00f3n de la sociedad nacional y del aparato estatal hacia sus problemas. Ferraz, quien analiz\u00f3 la diferencia de la reintegraci\u00f3n de los ex combatientes norteamericanos y brasile\u00f1os, recuerda que en 1942 ya se hab\u00edan solicitado estudios, realizados por diversos \u00f3rganos del gobierno de EE.UU., las Fuerzas Armadas, comisiones del Congreso y la iniciativa privada. \u201cUno de los resultados m\u00e1s significativos fue el paquete de leyes llamado G.I. Bill of Rights, que conced\u00eda educaci\u00f3n t\u00e9cnica y superior gratuitas a los veteranos, transformaba al gobierno federal en garante de pr\u00e9stamos bancarios y otorgaba una asignaci\u00f3n por desempleo y asistencia m\u00e9dica gratuita a los que hab\u00edan permanecido en servicio activo durante la guerra al menos 90 d\u00edas.<\/p>\n<p>Por eso el Departamento de Guerra estadounidense envi\u00f3 el 6 de abril de 1945 una correspondencia al comandante de las fuerzas del Ej\u00e9rcito de EE.UU. en el Atl\u00e1ntico Sur, a las cuales estaban subordinados los brasile\u00f1os, advirti\u00e9ndole acerca la inconveniencia de la desmovilizaci\u00f3n inmediata de la FEB al momento de su regreso a Brasil. \u201cToda vez que es la \u00fanica unidad del Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o, enteramente entrenada por EE.UU., se estima que tiene gran valor como n\u00facleo de entrenamiento de otros elementos del Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o y como una contribuci\u00f3n potencialmente valiosa de Brasil a la defensa hemisf\u00e9rica\u201d, se lee en el documento. Este aviso reflejaba los rumores, que empezaron a circular a partir de marzo de 1945, de que las autoridades militares brasile\u00f1as pretend\u00edan desmovilizar sumariamente a la FEB, cosa que efectivamente sucedi\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_133337\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-133337 \" alt=\"La toma de Montecastello a cargo del Regimiento Sampaio, en imagen de febrero de 1945; al lado, la batalla que llev\u00f3 a la vitoria de Montecastello\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-21-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-21-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-21-659x496.jpg 659w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-21-1024x769.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Iconographia<\/span><\/a> La toma de Montecastello a cargo del Regimiento Sampaio, en imagen de febrero de 1945; al lado, la batalla que llev\u00f3 a la vitoria de Montecastello<span class=\"media-credits\">Archivo Iconographia<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl Ej\u00e9rcito hizo lo posible para marginar y desconsiderar a quienes estuvieron en la l\u00ednea de frente. Exist\u00eda un enorme prejuicio y envidia de aqu\u00e9llos que hab\u00eda estado con la FEB. Toda la experiencia adquirida fue despreciada, contrariando el consejo de EE.UU. para que se tomase a los expedicionarios como n\u00facleo de un esfuerzo de modernizaci\u00f3n y renovaci\u00f3n de nuestro Ej\u00e9rcito\u201d, analiza el historiador Dennison de Oliveira, de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), quien estudia el tema, por ejemplo, en la actual investigaci\u00f3n intitulada La reintegraci\u00f3n social de los ex combatientes en <em>Brasil: el caso de la Legi\u00f3n Paranaense de Expedicionarios (1945-1980)<\/em>. \u201cEn el af\u00e1n de librarse de la FEB, que era tenida como pol\u00edticamente no confiable por el Estado y por los militares, los soldados fueron r\u00e1pidamente desmovilizados sin siquiera haberse sometido a ex\u00e1menes m\u00e9dicos, que m\u00e1s tarde ser\u00edan fundamentales para que obtuvieran pensiones y ayudas en caso de enfermedades, o por las heridas sufridas en el frente, recuerda el profesor. Hab\u00eda temores pol\u00edticos: la amenaza que representaba para el hist\u00f3rico Ej\u00e9rcito de Caxias este nuevo tipo de fuerza militar, m\u00e1s profesional, liberal y democr\u00e1tica; el miedo de que los oficiales de la FEB pudiesen erigirse en el fiel de la balanza pol\u00edtico-electoral y fuesen cooptados por los comunistas y, por encima de todo, se tem\u00eda que los expedicionarios, entre los cuales Vargas gozaba de gran popularidad, pudiesen apoyarlo y azuzar a la poblaci\u00f3n en pro de soluciones distintas a las del pacto conservador de las elites pol\u00edticas para la sucesi\u00f3n del antiguo l\u00edder del Estado Novo.<\/p>\n<p>El Comando Brasile\u00f1o, en el Aviso Reservado del 11 de junio, emitido por el Ministerio de Guerra y firmado por el ministro Dutra, sosten\u00eda que: \u201cPese a reconocer el inter\u00e9s del p\u00fablico, y por motivos de inter\u00e9s militar, se les proh\u00edbe a los oficiales y soldados de la FEB formular declaraciones o conceder entrevistas sin la autorizaci\u00f3n del Ministerio de Guerra\u201d. Para Ferraz, la prohibici\u00f3n de hablar sobre las acciones constituye un acto de censura, no de seguridad. El objetivo parece haber sido \u201cromper el impacto\u201d del arribo de la FEB, y evitar declaraciones que pudiesen complicar a la instituci\u00f3n militar o implicar involucrarse en las cuestiones pol\u00edticas que fermentaban en aquel momento.<\/p>\n<p>A su juicio, esto se torna m\u00e1s evidente cuando se lo compara con las instrucciones impartidas al Grupo de Caza de la FAB, enviadas por el Comando Americano: \u201cCuando usted llegue a su ciudad natal, probablemente la prensa local desear\u00e1 entrevistarlo. Usted tendr\u00e1 libertad para hablar de sus actividades con los periodistas, pero no debe especular sobre el futuro de nuestras unidades. La guerra sigue en el Cercano Oriente. Pero nos interesa que su historia sea contada varias veces, en EE.UU. y en Brasil. Buena suerte en el futuro\u201d. Firmado: Charles Myers, brigadier del aire.<br \/>\nLa FEB no era bienvenida tampoco entre una buena parte de los miembros del Ej\u00e9rcito, aquellos militares de carrera que de un modo u otro lograron escaparle a la guerra. \u201cEl env\u00edo de expedicionarios, los ciudadanos soldados, era motivo de chacota en los cuarteles. Cuando \u00e9stos regresaron gozando de prestigio popular, muchos oficiales sintieron que podr\u00edan ser \u2018dejados de lado\u2019 en sus carreras y entonces se desat\u00f3 una conspiraci\u00f3n sorda entre la mayor\u00eda, aqu\u00e9llos tem\u00edan quedarse atr\u00e1s en los ascensos y en la disputa de cargos\u201d, sostiene Dennison Oliveira.<\/p>\n<div id=\"attachment_133340\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-31.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-133340\" alt=\"La batalla que llev\u00f3 a la vitoria de Montecastello\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-31-300x257.jpg\" width=\"300\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-31-300x257.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-31-577x496.jpg 577w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-31-1024x880.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-31.jpg 1465w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Iconographia<\/span><\/a> La batalla que llev\u00f3 a la vitoria de Montecastello<span class=\"media-credits\">Archivo Iconographia<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la comparaci\u00f3n entre estadounidenses y brasile\u00f1os, Ferraz muestra de qu\u00e9 modo uno de los puntos importantes en la reintegraci\u00f3n de los veteranos de ambos pa\u00edses fue el modo de afrontar el pasado, con sus cuestiones pol\u00edticas asociadas precisamente a los ex combatientes. En el caso brasile\u00f1o, la \u00faltima guerra externa que involucrara la movilizaci\u00f3n de j\u00f3venes que no eran militares regulares hab\u00eda sido la Guerra de la Triple Alianza (1856-1870), cuyo regreso a la sociedad estuvo lejos de ser satisfactorio, con la mayor\u00eda de los veteranos yendo a parar al Asilo de Inv\u00e1lidos de la Patria. \u201cUna consecuencia que el Imperio no planeara fue el incremento de la participaci\u00f3n activa de los oficiales, incluso aqu\u00e9llos de bajo rango, en la pol\u00edtica del pa\u00eds. El legado de ello estuvo signado m\u00e1s bien por el recelo de las autoridades ante el protagonismo pol\u00edtico de los combatientes y no por el reconocimiento de los deberes de la sociedad y del Estado para con los veteranos de guerra, sostiene Ferraz. En EE.UU., las movilizaciones de la Guerra Civil, y especialmente las de la Primera Guerra Mundial\u201d, cuando los veteranos vieron sus reivindicaciones potencializadas debido a la Depresi\u00f3n e hicieron eclosi\u00f3n disturbios en las calles norteamericanas, les ense\u00f1aron a las autoridades a reintegrar a sus j\u00f3venes.<\/p>\n<p>\u201cEllos vieron que el perfil de los combatientes reclutados influye directamente en la reintegraci\u00f3n social: las posibilidades de \u00e9xito en el reingreso a la vida laboral y a la ciudadan\u00eda aumentan con un mayor nivel de formaci\u00f3n escolar y calificaciones laborales. Y tambi\u00e9n, cuanto m\u00e1s igualitario y socialmente distribuido sea el reclutamiento, mejores ser\u00e1n las condiciones de una recepci\u00f3n positiva por parte de la sociedad\u201d, explica Ferraz. En el caso de la FEB, recuerda el investigador, todo un arsenal de \u201cavivadas\u201d entr\u00f3 en acci\u00f3n para sacar de la unidad a los hijos de las clases m\u00e1s pudientes. De todos modos, pese a ser de mayor\u00eda pobre y de escasa escolaridad, la fuerza brasile\u00f1a exhibi\u00f3 un muestreo mejor que la media del pa\u00eds.<\/p>\n<div id=\"attachment_133346\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-42.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-133346 \" alt=\"Desfile de expedicionarios en Italia, en 1945\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-42-300x189.jpg\" width=\"300\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-42-300x189.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-42-784x496.jpg 784w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-42-1024x647.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Iconographia<\/span><\/a> Desfile de expedicionarios en Italia, en 1945<span class=\"media-credits\">Archivo Iconographia<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cSargentos, cabos y soldados eran mayoritariamente de origen urbano, alfabetizados, robustos y exhib\u00edan resistencia f\u00edsica, a punto tal de que la FEB debi\u00f3 contar con la confecci\u00f3n de uniformes mayores que el est\u00e1ndar normal del Ej\u00e9rcito\u201d, sostiene el historiador Cesar Campiani Maximiano, investigador del N\u00facleo de Estudios de Pol\u00edtica, Historia y Cultura de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), autor entre otros libros de <em>Barbudos, sujos e fatigados: soldados brasileiros na Segunda Guerra (Grua, 2010)<\/em>. \u201cDel total de soldados, el 80,7% correspond\u00eda a hombres procedentes de las regiones sur y sudeste del pa\u00eds. Los reclutas provenientes del nordeste, seleccionados debido a sus excelentes condiciones de salud y a su nivel de instrucci\u00f3n, eran en su mayor\u00eda estudiantes que prestaban servicios como cabos y sargentos, incorporados para paliar la deficiencia de personal de alto rango experimentado\u201d, sostiene el autor.<\/p>\n<p>En EE.UU., de los primeros 3 millones convocados, el 47% se ubicaba por debajo de los est\u00e1ndares; entre 1942 y 1943, de los 15 millones de examinados, el 32,4% fue rechazado por causas f\u00edsicas o psiqui\u00e1tricas, y un tercio de ellos fueron considerados \u201cinaptos para su aprovechamiento en cualquier grado\u201d. Los norteamericanos quer\u00edan solamente a los mejores, y adoptaron criterios rigurosos a tal fin. Sin embargo, la diferencia m\u00e1s grande radica en que no se hizo distinci\u00f3n de clase en el reclutamiento para la guerra, y el riguroso control en el sistema de excepciones, junto a la campa\u00f1a de movilizaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, llev\u00f3 a que se reclutasen hasta el final de la guerra m\u00e1s de 16 millones de soldados. \u201cPr\u00e1cticamente cada rama familiar norteamericana contaba con un combatiente entre los suyos, lo que ayud\u00f3 en la comprensi\u00f3n de los deberes de la sociedad para con aqu\u00e9llos que combatieron\u201d, eval\u00faa Ferraz.<\/p>\n<p>En Brasil, pese a que hubo festejos, los expedicionarios fueron r\u00e1pidamente desmovilizados. \u201cLa raz\u00f3n de ello fue pol\u00edtica: tanto las autoridades del Estado Novo en decadencia como las fuerzas pol\u00edticas de la oposici\u00f3n tem\u00edan el pronunciamiento pol\u00edtico de los expedicionarios, en lo que podr\u00eda constituir una repetici\u00f3n de la implicaci\u00f3n pol\u00edtica de los militares en el siglo anterior, luego de la Guerra de la Triple Alianza\u201d, dice Ferraz. La prisa fue tan grande en terminar con la FEB que los soldados salieron de Italia con sus certificados de baja, y cuando llegaron a Brasil ya no se encontraban bajo la autoridad del comandante de la FEB, sino del comandante militar del en ese entonces Distrito Federal, quien no nutr\u00eda precisamente simpat\u00eda por ellos.<\/p>\n<p>\u201cA partir de ese momento, quedaron librados a su propia suerte. Traumas psicol\u00f3gicos de toda \u00edndole y la rutina de la lucha por la supervivencia en el mercado de trabajo dificultaron el regreso de los miles de brasile\u00f1os que estuvieron en los campos de batalla. Las primeras leyes de protecci\u00f3n se aprobaron reci\u00e9n en 1947\u201d, afirma Dennison de Oliveira. La mayor\u00eda jam\u00e1s se cumpli\u00f3. Algunas, a su vez, cayeron mal entre los ex combatientes, como en el caso del decreto con fuerza de ley promulgado por Vargas en julio de 1945, que conced\u00eda amnist\u00eda a los militares de la FEB, cuyo efecto pr\u00e1ctico consisti\u00f3 en amnistiar a aqu\u00e9llos que hab\u00edan desertado en Brasil, antes de la campa\u00f1a militar. Para Oliveira, el colmo fue la llamada Ley de la Playa, promulgada por Dutra en 1949. \u201cDe acuerdo con esa ley, cualquier persona enviada a la \u2018zona de guerra\u2019 ten\u00eda derecho a asignaciones y pensiones. Dicha zona inclu\u00eda a las v\u00edas navegables y ciudades de la costa brasile\u00f1a que se encontraban en ella, de modo tal que, tanto el soldado que hab\u00eda corrido peligro y luchado en el fr\u00edo de los Apeninos como el bancario que hab\u00eda sido trasladado a una ciudad costera, percib\u00edan los mismos haberes\u201d, dice el historiador.<\/p>\n<p>\u201cPor supuesto que en EE.UU. tambi\u00e9n hubo dificultades en la reintegraci\u00f3n, pero hubo un esfuerzo por parte de la sociedad para recibir a los millones de soldados que regresaban de la guerra. Sus combatientes ser\u00edan conocidos como \u2018la buena generaci\u00f3n\u2019, aqu\u00e9lla que asegur\u00f3 la vitoria contra la barbarie. Para los veteranos brasile\u00f1os, no hubo tal reconocimiento\u201d, sostiene Ferraz. Seg\u00fan el historiador, la b\u00fasqueda de apoyo institucional ante las necesidades de los veteranos llev\u00f3 a \u00e9stos a un acercamiento a las Fuerzas Armadas y, posteriormente, a sus pr\u00e1cticas pol\u00edticas, incluido el golpe de 1964. Transformados en s\u00edmbolos y apoyadores del r\u00e9gimen militar, se convirtieron en blanco de los cr\u00edticos de la dictadura despu\u00e9s del \u201864. \u201cEn lugar de poner en cuesti\u00f3n esa identidad entre el Ej\u00e9rcito, el gobierno militar y la FEB, los cr\u00edticos prefirieron atacar la memoria expedicionaria, cosa que no hizo sino reforzar los lazos entre el Ej\u00e9rcito y los veteranos\u201d, sostiene Ferraz.<\/p>\n<p>Claro que no se puede negar que muchos expedicionarios apoyaron el r\u00e9gimen militar, incluso porque en la primera generaci\u00f3n de los golpistas hab\u00eda algunos de integrantes de esa fuerza, como fue el caso Castello Branco, el primer presidente del r\u00e9gimen, cuyo ascenso al poder les dio esperanza a los veteranos de que ser\u00edan \u201cvengados\u201d. Pero las memorias de esos combatientes revelan otras historias, tal como verific\u00f3 Uri Rosenheck, historiador y brasile\u00f1ista israel\u00ed de la Emory University radicado en EE.UU., quien investig\u00f3 sobre la FEB en <em>Fighting for home abroad: remembrance and oblivion of World War II in Brazil<\/em>. Entre sus objetos de estudio se encuentran las memorias de los ex combatientes y los monumentos conmemorativos de los expedicionarios en \u201cespacios c\u00edvicos\u201d de las ciudades.<\/p>\n<div id=\"attachment_133342\" style=\"max-width: 252px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-51.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-133342\" alt=\"Arriba, las tropas de la FEB son recibidas en la avenida S\u00e3o Jo\u00e3o, en 1945 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-51-242x300.jpg\" width=\"242\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-51-242x300.jpg 242w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-51-401x496.jpg 401w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-51-828x1024.jpg 828w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/082-087_pracinha_210-51.jpg 1368w\" sizes=\"auto, (max-width: 242px) 100vw, 242px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n\/ Hist\u00f3ria do Brasil Na\u00e7\u00e3o:1808-2010<\/span><\/a> Arriba, las tropas de la FEB son recibidas en la avenida S\u00e3o Jo\u00e3o, en 1945<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n\/ Hist\u00f3ria do Brasil Na\u00e7\u00e3o:1808-2010<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEn el caso de los expedicionarios, las memorias son tan s\u00f3lo recuerdos del pasado, pero, mediante una mirada anal\u00edtica, las mismas se revelan como instrumentos de la cr\u00edtica pol\u00edtica contempor\u00e1nea. En el caso brasile\u00f1o, leer las memorias de la guerra implica ver de qu\u00e9 modo esos hombres desafiaban a la dictadura militar y condenaban la pol\u00edtica armada\u201d, explica Rosenheck, quien pas\u00f3 revista a las 150 memorias escritas sobre la FEB. Seg\u00fan \u00e9l, pese a que p\u00fablicamente defienden a sus l\u00edderes, los ciudadanos soldados critican all\u00ed a los militares.<\/p>\n<p>\u201cLa mayor\u00eda de las observaciones se refieren a la ineficiencia del Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o, comparado con su hom\u00f3logo norteamericano, y al contraste entre los oficiales regulares y los reservistas. Se critica la falta de log\u00edstica: sufr\u00edan en el fr\u00edo por la falta de uniformes apropiados, tuvieron que pagar sus pasajes de tren mientras esperaban para embarcar rumbo a R\u00edo y padecieron la carencia de identificaciones, las <em>dog-tags<\/em>, pues no se las entregaban\u201d, comenta el brasile\u00f1ista. Las cr\u00edticas m\u00e1s c\u00e1usticas se dirigen hacia los oficiales del Ej\u00e9rcito regular, es decir, al Ej\u00e9rcito de Caxias, en oposici\u00f3n a los voluntarios combatientes de la FEB. \u201cEllos recuerdan c\u00f3mo los primeros ten\u00edan percepciones anticuadas sobre las relaciones entre expedicionarios y oficiales, sobre la \u00e9tica y la moral del cuerpo de oficiales y sobre el profesionalismo en combate real\u201d. Algunos recuerdan que sus superiores les robaron y que las decisiones eran arbitrarias: se basaban en qu\u00e9 tipo de regalos les podr\u00edan dar a sus oficiales.<\/p>\n<p>Lo propio suced\u00eda cuando el tema era el racismo. \u201cEn muchas memorias, los soldados se manifiestan horrorizados con el racismo de los militares estadounidenses, pero en muchos casos en esas memorias se detectan \u2018lapsus\u2019 en los cuales se percibe el racismo de los propios expedicionarios. Con todo, lo importante es notar que ellos prefieren adjudicar los casos de prejuicio a \u2018\u00f3rdenes superiores\u2019. As\u00ed todo aparece como \u2018cosa de americanos\u2019 o \u2018de los superiores\u2019, separando entre \u2018los soldados\u2019, \u2018la FEB\u2019 y, por extensi\u00f3n, \u2018los brasile\u00f1os\u2019, y los otros responsables de tales actos horribles, ya sean nacionales o extranjeros\u201d. Para Rosenheck, las acusaciones contra los comandantes como racistas e incompetentes pueden entenderse como un ataque impl\u00edcito a las Fuerzas Armadas y a su rol en la sociedad. \u201cLa cr\u00edtica no debe ser expl\u00edcita para ser eficaz. El hecho de que los veteranos de la mayor fuerza militar de combate desde la Guerra del Paraguay critiquen al Ej\u00e9rcito les otorga credibilidad y fuerza a sus observaciones. Todo se centra en los militares, no en el gobierno pol\u00edtico o en la sociedad civil, lo que no hace sino reforzar esta lectura.\u201d<\/p>\n<p>Rosenheck tambi\u00e9n estudi\u00f3 los monumentos en homenaje a la FEB, con conclusiones an\u00e1logas. \u201cPese a decir que los expedicionarios fueron olvidados, hay 192 monumentos dedicados a la FEB, con 451 muertos; es decir, son casi tres monumentos por cada siete muertos\u201d, comenta. Son construcciones que no celebran a los muertos sino a los vivos, a los que volvieron: una visi\u00f3n poco militarista. Las Fuerzas Armadas se encuentran casi que ausentes en los textos que se leen en esos monumentos, con escritos que destacan la democracia, la libertad y el civismo. De los 192, 120 se construyeron entre 1945 y 1946, y 32 antes del comienzo de la dictadura militar. Son pocos los que muestran a los soldados (la mayor\u00eda son obeliscos) y su representaci\u00f3n visual no es de combate. \u201cLa narrativa no comunica la importancia del Ej\u00e9rcito o su rol en la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n, sino los valores de una sociedad civil\u201d, dice el historiador. \u201cDebemos reconocer que los nexos de la FEB con la historia militar son importantes, pero existen otros relatos. Es necesario crear ligazones entre la historia de la FEB y otros aspectos de la historia y de la sociedad brasile\u00f1a en general\u201d, advierte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fuerza Expedicionaria Brasile\u00f1a dej\u00f3 un legado de ciudadan\u00eda","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[117],"class_list":["post-133315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=133315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=133315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=133315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=133315"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=133315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}