{"id":144779,"date":"2013-10-06T16:06:34","date_gmt":"2013-10-06T19:06:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=144779"},"modified":"2016-01-06T15:56:58","modified_gmt":"2016-01-06T17:56:58","slug":"los-primeros-pasos-de-las-nuevas-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-primeros-pasos-de-las-nuevas-especies\/","title":{"rendered":"Los primeros pasos de las nuevas especies"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_144781\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-144781 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Abre_N.jpg\" alt=\"Epidendrum denticulatum:  diversificaci\u00f3n en proceso\" width=\"290\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Abre_N.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Abre_N-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Abre_N-250x169.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><em>Epidendrum denticulatum<\/em>: diversificaci\u00f3n en proceso<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Orqu\u00eddeas con flores rosadas, todav\u00eda consideradas de una misma especie, crecen en las dunas cercanas a las playas de Marambaia, en R\u00edo de Janeiro, y de Alcoba\u00e7a, en Bah\u00eda. Aunque est\u00e1n separadas por 900 kil\u00f3metros, deber\u00edan generar semillas si un cierto d\u00eda se topasen mutuamente sus c\u00e9lulas reproductivas. Sin embargo, no se obtuvo ning\u00fan embri\u00f3n luego de que bot\u00e1nicos de S\u00e3o Paulo indujeron la polinizaci\u00f3n entre plantas de ambas localidades. Otros representantes de la misma especie de orqu\u00eddea, <em>Epidendrum denticulatum<\/em>, de las sabanas de Itirapina, en S\u00e3o Paulo, y de Peti, en Minas Gerais, tambi\u00e9n se dieron la espalda unos con otros. Los cuatro grupos de orqu\u00eddeas parecen transitar sus propios caminos evolutivos, y quiz\u00e1 constituyen actualmente especies diferentes, aunque siguen siendo id\u00e9nticas en cuanto al tama\u00f1o, las flores, los colores y las estructuras externas.<\/p>\n<p>\u201cEstamos asistiendo a algo muy raro: el surgimiento de nuevas especies\u201d, dice F\u00e1bio Pinheiro, investigador del Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo. Pinheiro detect\u00f3 la formaci\u00f3n de especies \u2012o especiaci\u00f3n\u2012 entre representantes de una misma especie. \u201cDarwin ya hablaba de variaciones entre especies, pero no pudo imaginar que fueran relevantes a punto tal de imposibilitar los cruzamientos entre poblaciones de una misma de \u00e9stas\u201d. En 2010, Pinheiro recolect\u00f3 polen e indujo el cruzamiento entre 258 ejemplares de 13 poblaciones de <em>Epidendrum denticulatum<\/em>, halladas en selvas del interior y del litoral de los estados de Bah\u00eda, Esp\u00edrito Santo, Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo, cobijadas en el orquideario del instituto. Algunas poblaciones, incluso las de un mismo ecosistema, acumularon diferencias gen\u00e9ticas que imposibilitaron la formaci\u00f3n de embriones viables. La imposibilidad de las c\u00e9lulas reproductivas de una misma especie para generar descendientes f\u00e9rtiles \u2012la incompatibilidad reproductiva\u2012 \u201ces una de las primeras etapas de la diferenciaci\u00f3n gen\u00e9tica que, al cabo de miles de a\u00f1os, puede conducir al surgimiento de una nueva especie\u201d, dice.<\/p>\n<p>Pinheiro analiz\u00f3 la separaci\u00f3n entre linajes de una \u00fanica especie, mientras que el enfoque habitual compara especies distintas, y despu\u00e9s de haberse formado. \u201cEste abordaje le permiti\u00f3 no s\u00f3lo cuantificar la intensidad del aislamiento entre linajes nuevos sino tambi\u00e9n asociar estas etapas iniciales de diferenciaci\u00f3n con los eventos hist\u00f3ricos de expansi\u00f3n y fragmentaci\u00f3n de selvas y campos, que propiciaron la diferenciaci\u00f3n entre poblaciones y definieron los modelos de aislamiento reproductivo observados\u201d, comenta Salvatore Cozzolino, experto en orqu\u00eddeas de la regi\u00f3n del Mediterr\u00e1neo y profesor de la Universidad de N\u00e1poles Federico II, en Italia, donde el bot\u00e1nico brasile\u00f1o llev\u00f3 a cabo parte de sus an\u00e1lisis. \u201cEl reconocimiento de las primeras fases de aislamiento reproductivo involucradas en la formaci\u00f3n de nuevas especies constituye un paso importante para comprender c\u00f3mo se genera y perdura la extraordinaria biodiversidad de Brasil y de las regiones tropicales en general\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/016-021_Info_Evolucao_212-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-149244\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/016-021_Info_Evolucao_212-01-300x131.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"131\" \/><\/a>Simult\u00e1neamente, un estudio con dos especies de bromelias del Pan de Az\u00facar y de otras formaciones rocosas del municipio de R\u00edo de Janeiro \u2012una con flores blancas y otra con flores rojas\u2012 puso de manifiesto algo m\u00e1s de los tortuosos caminos de la evoluci\u00f3n de los seres vivos. En sinton\u00eda con un concepto cl\u00e1sico, para consider\u00e1rselos pertenecientes a una misma especie, los organismos deben intercambiar genes entre s\u00ed y no con seres de otras especies. No obstante, los an\u00e1lisis de Clarisse Palma da Silva, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de Rio Claro, indicaron que las poblaciones de la misma especie de bromelia ya son gen\u00e9ticamente bastante diferentes entre s\u00ed y muy rara vez intercambian genes, incluso creciendo en cerros muy pr\u00f3ximos. Adem\u00e1s, las bromelias de especies diferentes de un mismo lugar intercambian genes, produciendo h\u00edbridos f\u00e9rtiles que pueden cruzarse entre s\u00ed y con los ejemplares de las especies puras de las que se originaron. La evoluci\u00f3n se rige por lo inesperado.<\/p>\n<p>Estudios recientes con un importante basamento gen\u00e9tico indican que los procesos observados en orqu\u00eddeas y bromelias ocurren tambi\u00e9n con otras plantas y animales. Los fen\u00f3menos que est\u00e1n describi\u00e9ndose revelan la fragilidad de las supuestas reglas de funcionamiento de uno de los procesos biol\u00f3gicos b\u00e1sicos, la especiaci\u00f3n. Ahora se sabe que este proceso sucede mediante mecanismos m\u00e1s diversos de los que se pensaba. Tanto en plantas como en animales, los seres que deber\u00edan cruzarse normalmente entre s\u00ed pierden afinidad reproductiva, a veces como consecuencia de una m\u00ednima alteraci\u00f3n gen\u00e9tica, y aqu\u00e9llos que aparentemente no podr\u00edan reproducirse entre s\u00ed generan descendientes, en muchas ocasiones f\u00e9rtiles. Diferencias gen\u00e9ticas sutiles pueden inviabilizar el cruzamiento entre seres morfol\u00f3gicamente id\u00e9nticos. Otras veces, en cambio, las diferencias gen\u00e9ticas, si bien son grandes, permiten que lagartos o anfibios lejanamente emparentados, por ejemplo, se crucen y \u2012a veces, r\u00e1pidamente\u2012 formen otras especies.<\/p>\n<div id=\"attachment_144786\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_-Phyllomedusa-h\u00edbrida.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-144786\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_-Phyllomedusa-h\u00edbrida.jpg\" alt=\"Phyllomedusa h\u00edbrida, triploide (39 cromosomas): un organismo improbable seg\u00fan los postulados cl\u00e1sicos de la evoluci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_-Phyllomedusa-h\u00edbrida.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_-Phyllomedusa-h\u00edbrida-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_-Phyllomedusa-h\u00edbrida-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">C\u00c9LIO HADDAD\/UNESP<\/span><\/a> <em>Phyllomedusa<\/em> h\u00edbrida, triploide (39 cromosomas): un organismo improbable seg\u00fan los postulados cl\u00e1sicos de la evoluci\u00f3n<span class=\"media-credits\">C\u00c9LIO HADDAD\/UNESP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Definiciones fr\u00e1giles<\/strong><br \/>\nLos nuevos hallazgos complican algo que ya no era f\u00e1cil de comprender, comenzando por el concepto de especie, tan b\u00e1sico para la biolog\u00eda como el de gen para la gen\u00e9tica. \u201cHoy mismo no contamos con un buen concepto de especie\u201d, dice el zo\u00f3logo C\u00e9lio Haddad, docente de la Unesp de Rio Claro. Desde 1859, cuando Charles Darwin public\u00f3 el libro <em>El origen de las especies<\/em> y reconoci\u00f3 que la distinci\u00f3n entre especie y linaje \u2012o poblaci\u00f3n\u2012 era vaga y arbitraria, la situaci\u00f3n no mejor\u00f3 demasiado. En 2007, Kevin de Queiroz, bi\u00f3logo del Museo Smithsonian de Washington, revis\u00f3 varios conceptos de especie \u2012el aislamiento o reconocimiento biol\u00f3gico, la capacidad para habitar en un mismo espacio, cohesi\u00f3n gen\u00e9tica o espacial o bien, una historia evolutiva com\u00fan\u2012 y reconoci\u00f3 que todos eran imperfectos.<\/p>\n<p>\u201cEl abordaje m\u00e1s conservador, que solamente considera los aspectos morfol\u00f3gicos, tiende a unificar varias especies en una sola\u201d, dice Haddad, \u201cmientras que la denominada taxonom\u00eda integrativa, m\u00e1s moderna, descriptiva y precisa, que tambi\u00e9n tiene en cuenta las variaciones del ADN y del comportamiento, tiende al desmembramiento de especies\u201d. A su juicio, el concepto de especie var\u00eda en cada caso, de acuerdo con el criterio y el enfoque. Las orqu\u00eddeas que ya no se cruzan entre s\u00ed pueden analizarse de tres maneras diferentes: como una especie diferenci\u00e1ndose; como representantes de especies distintas; o como subespecies, un concepto que present\u00f3 el zo\u00f3logo Ernst Mayr en 1963 para definir a aquellas poblaciones de animales o plantas que no completaron el proceso de diferenciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Haddad cree que la incompatibilidad reproductiva que se observa en las orqu\u00eddeas y en las bromelias podr\u00eda ser com\u00fan tambi\u00e9n en los animales. \u201cPero a\u00fan no lo hemos analizado debidamente\u201d. Los ejemplos son escasos. Se ha observado que las poblaciones de una especie de planta con flores blancas de una regi\u00f3n cercana al \u00c1rtico, la <em>Draba fladnizensis<\/em>, presentaban incompatibilidad reproductiva total. Poblaciones de unos crust\u00e1ceos marinos conocidos con el nombre de cop\u00e9podos \u2012en la costa este, y otros en la costa oeste de Estados Unidos\u2012 no lograban generar descendientes f\u00e9rtiles. Otros invertebrados marinos, los briozoos [o ectoproctos], constitu\u00edan poblaciones incompatibles gen\u00e9ticamente a lo largo del litoral de los pa\u00edses europeos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/016-021_Info_Evolucao_212-02-A.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-149250\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/016-021_Info_Evolucao_212-02-A-427x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"256\" height=\"614\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ana Paula CAmpos<\/span><\/a>Tales trabajos \u201cabren una ventana hacia los diferentes mecanismos involucrados en la formaci\u00f3n de nuevos linajes\u201d, dice Samantha Koehler, investigadora de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y experta en orqu\u00eddeas. Y revelan c\u00f3mo las diferencias en el ADN pueden determinar la formaci\u00f3n de nuevas especies y redimensionar las reglas evolutivas. Para esas orqu\u00eddeas y bromeli\u00e1ceas, la incompatibilidad reproductiva parece ser m\u00e1s decisiva que un factor que Darwin consideraba fundamental para la especiaci\u00f3n: el aislamiento geogr\u00e1fico, mediante el cual las poblaciones alejadas geogr\u00e1ficamente podr\u00edan diferenciarse a punto tal de constituir nuevas especies.<\/p>\n<p>\u201cLa base de la especiaci\u00f3n es el aislamiento, pero el mecanismo de aislamiento no es obligatoriamente geogr\u00e1fico\u201d, dice M\u00e1rio de Pinna, investigador del Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). \u201cEl aislamiento reproductivo es el resultado de alg\u00fan factor que impide el flujo de genes, que puede ser el aislamiento geogr\u00e1fico o alguna contingencia biol\u00f3gica o local que derive en la segregaci\u00f3n de parte de una poblaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La distancia ya no parece ser tan relevante como para impedir la afinidad reproductiva entre las poblaciones de <em>Epidendrum<\/em>. Incluso poblaciones separadas por una distancia de mil kil\u00f3metros se mostraron aptas para cruzarse entre s\u00ed y producir embriones viables, mientras que otras de una misma localidad ya no lo eran (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/016-021_Info_Evolucao_212-02-A.jpg\" target=\"_blank\"><em>vea el diagrama<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cEl aislamiento reproductivo es lo que efectivamente separar\u00e1 a los distintos linajes\u201d, reitera Rodrigo Marques Lima dos Santos, investigador del Instituto de Biociencias de la USP y docente de la Universidad de Mogi das Cruzes (UMC) quien estudia la especiaci\u00f3n en lagartos. Especies con parentesco distante, incluso pertenecientes a g\u00e9neros taxon\u00f3micos diferentes, pueden cruzarse entre s\u00ed, generando h\u00edbridos f\u00e9rtiles. Esos cruzamientos, anteriormente considerados improbables, indican que el aislamiento geogr\u00e1fico y la acumulaci\u00f3n de diferencias gen\u00e9ticas durante el transcurso de miles de a\u00f1os no bastan para el aislamiento reproductivo. Ampliando nuevamente el enfoque cl\u00e1sico de la evoluci\u00f3n, el surgimiento de nuevas especies tambi\u00e9n podr\u00eda ser inmediato, incluso sin fases intermedias. \u201cDos lagartos de distintas especies, pero cromos\u00f3micamente compatibles, podr\u00edan cruzarse dando origen a cr\u00edas h\u00edbridas que ya podr\u00edan considerarse especies nuevas\u201d, a\u00f1ade. \u201cDe ser factible, el h\u00edbrido inmediatamente prospera, incluso mejor que sus padres\u201d.<\/p>\n<p><strong>Generar la propia muerte<\/strong><br \/>\nDel mismo modo que los perros sin raza definida tienden a ser m\u00e1s vigorosos y resistentes a las enfermedades que los de raza pura, los lagartos h\u00edbridos generalmente son m\u00e1s lozanos que sus padres, m\u00e1s competitivos por alimentos y espacio y pueden conducir a sus padres a la extinci\u00f3n, puesto que conviven en el mismo sitio. \u201cLas especies parentales cr\u00edan un fuerte competidor, que puede llevarlas a la muerte\u201d, sostiene Santos. A veces, al repasar las l\u00edneas de parentesco entre los animales, hall\u00f3 \u00fanicamente h\u00edbridos, no as\u00ed las especies de las que probablemente \u00e9stos surgieron. \u201cA pesar de los problemas de muestreo implicados y del impacto humano que conduce a ciertas especies a la extinci\u00f3n, la hibridaci\u00f3n tambi\u00e9n puede reducir la biodiversidad, a medida que las especies se van fusionando y luego desaparecen\u201d.<\/p>\n<p>Hay especies de ranas que tambi\u00e9n pueden surgir a partir de cruzamientos improbables. \u00c9ste es el caso de una rana arbor\u00edcola verde de los bosques del sudeste y sur de Brasil que recibi\u00f3 el nombre de <em>Phyllomedusa tetraploidea<\/em> debido a una caracter\u00edstica rara entre los animales vertebrados: cada c\u00e9lula de esa especie alberga cuatro copias de cada cromosoma, o sea, es tetraploide (la especie humana y la mayor\u00eda de los vertebrados, que poseen dos copias, son diploides).<\/p>\n<div id=\"attachment_149253\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149253\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Branca1.jpg\" alt=\"As brom\u00e9lias do Rio: a Pitcairnia albiflos...\" width=\"290\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Branca1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Branca1-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Branca1-250x187.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> CLARISSE PALMA-SILVA\/UNESP<\/span>Las bromeli\u00e1ceas de R\u00edo de Janeiro, <em>Pitcairnia albiflos&#8230;<\/em><span class=\"media-credits\"> CLARISSE PALMA-SILVA\/UNESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Haddad y otros bi\u00f3logos arribaron a la conclusi\u00f3n de que la nueva especie ser\u00eda el resultado del cruzamiento entre machos y hembras de una especie diploide, la <em>Phyllomedusa distincta<\/em>, o de un ancestro com\u00fan. Aqu\u00e9lla es tetraploide porque los gametos (espermatozoides y \u00f3vulos) que la originaron eran diploides; cuando normalmente son haploides, con tan s\u00f3lo una versi\u00f3n de cada cromosoma. Los gametos generaron descendientes con 52 cromosomas en cada c\u00e9lula, duplicando los 26 cromosomas de la especie parental que los origin\u00f3. \u201c\u00c9ste es un fen\u00f3meno altamente improbable\u201d, dice Haddad, \u201cpero en millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n tiene alguna posibilidad de suceder\u201d.<\/p>\n<p>La <em>P. tetraploidea<\/em> puede cruzarse con sus parientes y engendrar ranas arbor\u00edcolas h\u00edbridas triploides, con 39 cromosomas en cada c\u00e9lula. Sus descendientes (triploides) intentan reproducirse con sus parientes (diploides), pero son est\u00e9riles, puesto que sus gametos son defectuosos. A veces, sin embargo, el resultado puede ser un animal al que Haddad denomina cuasi est\u00e9ril: sus cromosomas se organizan de modo tal que permiten la producci\u00f3n de unos pocos gametos viables, \u201ccontradiciendo las definiciones cl\u00e1sicas de aislamiento reproductivo entre especies diferentes\u201d, dice.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 seres evolutivamente lejanos logran reproducirse entre s\u00ed y otros muy similares no? \u00bfCu\u00e1les son las diferencias relevantes? Santos estima que la compatibilidad reproductiva puede determinarse seg\u00fan el n\u00famero y la forma de los cromosomas, puesto que especies de lagartos con una similitud gen\u00e9tica de tan s\u00f3lo un 85%, pero cromos\u00f3micamente compatibles, pueden engendrar descendientes f\u00e9rtiles. \u201cEl hombre y el chimpanc\u00e9 se asemejan en un 98% desde el punto de vista gen\u00e9tico, y no se reproducen entre s\u00ed, como consecuencia en gran medida de deleciones, fusiones y reordenamientos cromos\u00f3micos\u201d, dice. \u201cLa especie humana posee 46 cromosomas, y el chimpanc\u00e9 48; y estas especies tambi\u00e9n se encuentran separadas por alrededor de 10 grandes inversiones cromos\u00f3micas. Eso es suficiente para el aislamiento reproductivo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Cromosomas, cantos y olores<\/strong><br \/>\nEntre los animales, las sutiles modificaciones del comportamiento \u2012en el canto de las aves o en el croar de los batracios\u2012 pueden dificultar el reconocimiento entre especies y el apareamiento, induciendo la diferenciaci\u00f3n de los linajes. La incompatibilidad reproductiva tambi\u00e9n puede ser el resultado de diferencias morfol\u00f3gicas expresivas, como por ejemplo, la dimensi\u00f3n de los \u00f3rganos sexuales, que impide a un perro san bernardo cruzarse con una caniche, aunque pueden cruzarse con razas de tama\u00f1os intermedios, ya que las 400 razas de perros cuentan con el mismo n\u00famero de cromosomas.<\/p>\n<div id=\"attachment_149255\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149255\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Vermelha.jpg\" alt=\"... y  P. staminea, que producen h\u00edbridos, y el Pan de Az\u00facar, uno de los cerros donde crecen\" width=\"290\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Vermelha.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Vermelha-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Capa_Vermelha-250x187.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CLARISSE PALMA-SILVA\/UNESP<\/span>&#8230; y <em>P. staminea<\/em>, que producen h\u00edbridos, y el Pan de Az\u00facar, uno de los cerros donde crecen<span class=\"media-credits\">CLARISSE PALMA-SILVA\/UNESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Entre las plantas, las variaciones en su aroma pueden dejar de atraer a los insectos polinizadores y funcionar como una barrera para la reproducci\u00f3n. En el estudio con orqu\u00eddeas, lo que prim\u00f3 fueron las diferencias gen\u00e9ticas, a menudo, en forma sorprendente. La mayor\u00eda de los cruzamientos entre ejemplares de <em>Epidendrum<\/em> revel\u00f3 un patr\u00f3n asim\u00e9trico: el polen extra\u00eddo de la flor de un determinado sitio puede que no fertilice a la flor de otro lugar, pero la fertilizaci\u00f3n en sentido inverso era exitosa (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/016-021_Info_Evolucao_212-02-A.jpg\" target=\"_blank\"><em>observe el diagrama<\/em><\/a>). \u201cEl patr\u00f3n asim\u00e9trico de reproducci\u00f3n es algo t\u00edpico en las primeras fases de la especiaci\u00f3n, cuando comienzan a diferenciarse los distintos linajes\u201d, dice Pinheiro. \u201cEl patr\u00f3n reproductivo asim\u00e9trico ser\u00eda com\u00fan en la naturaleza\u201d, comenta F\u00e1bio de Barros, coordinador del orquideario.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno puede ser el resultado de la incompatibilidad entre el ADN del n\u00facleo de las c\u00e9lulas reproductivas y el ADN de un compartimiento no nuclear, el cloroplasto, del \u00f3vulo de la planta receptora. \u201cCasi siempre se piensa solamente en el ADN del n\u00facleo, pero es la variaci\u00f3n del ADN del cloroplasto lo que determina la viabilidad del embri\u00f3n y la compatibilidad entre poblaciones\u201d, concluy\u00f3, luego de analizar las semillas de todos los cruzamientos vali\u00e9ndose de nueve marcadores para el ADN nuclear y seis para el ADN de los cloroplastos.<\/p>\n<p>Peque\u00f1os tramos del genoma o incluso unos pocos genes quiz\u00e1 puedan determinar el surgimiento o la preservaci\u00f3n de las especies. \u201cLos organismos intercambiar\u00edan f\u00e1cilmente segmentos del genoma que facilitan su adaptaci\u00f3n, pero los genes o islas de especiaci\u00f3n, que definen las caracter\u00edsticas de una especie, como por ejemplo el color de las flores, no se intercambian\u201d, dice Palma da Silva. Este concepto explicar\u00eda por qu\u00e9 las especies de bromeli\u00e1ceas de los cerros de R\u00edo de Janeiro, incluso produciendo h\u00edbridos, siguen siendo distintas, unas con flores blancas y otras con flores rojas.<\/p>\n<p>\u201cTenemos que aprovechar el privilegio de hallarnos en un pa\u00eds megadiverso y recabar m\u00e1s datos sobre reproducci\u00f3n y polinizadores, para definir los factores ambientales que podr\u00edan contribuir a la diferenciaci\u00f3n de los linajes\u201d, sugiere Koehler, de la Unesp. Esto es lo que Pinheiro se propone, al planificar el trasplante de linajes de <em>Epidendrum<\/em> de la costa hacia el cerrado para probar su hip\u00f3tesis que plantea que el aislamiento geogr\u00e1fico ser\u00eda una consecuencia, y no la causa de la especiaci\u00f3n. Si eso se comprueba, sumar\u00e1 su aporte a la actualizaci\u00f3n de los conceptos de Darwin.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Filogeograf\u00eda de las especies de <em>Epidendrum<\/em> (<em>Orchidaceae<\/em>) integrantes del clado Atl\u00e1ntico (subg\u00e9nero <em>Amphiglottium)<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/40621\/filogeografia-das-especies-de-epidendrum-orchidaceae-integrantes-do-clado-atlantico-subgenero-amphig\/\" target=\"_blank\">09\/15052-0<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Posdoctorado;\u00a0<strong>Coordinador<\/strong>\u00a0F\u00e1bio Pinheiro \u2013 Instituto de Bot\u00e1nica; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 280.131,37 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Especiaci\u00f3n, aislamiento reproductivo y gen\u00e9tica de poblaciones en la familia Bromeliaceae: implicaciones taxon\u00f3micas, evolutivas y conservacionistas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/6559\/especiacao-isolamento-reprodutivo-e-genetica-de-populacoes-na-familia-bromeliaceae-implicacoes-taxon\/\" target=\"_blank\">09\/52725-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Programa Biota &#8211; Apoyo a J\u00f3venes Investigadores; <strong>Coordinadora<\/strong>\u00a0Clarisse Palma da Silva; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 441.491,60 (FAPESP).<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Especiaci\u00f3n de batracios anuros en ecosistemas de altitud (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/2033\/especiacao-de-anfibios-anuros-em-ambientes-de-altitude\/\" target=\"_blank\">08\/50928-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico <strong>Coordinador<\/strong>\u00a0C\u00e9lio Haddad \u2013 Unesp; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.407.985,13 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nGRUBER, S. L. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.biomedcentral.com\/1471-2156\/14\/75\" target=\"_blank\">Cytogenetic analysis of <em>Phyllomedusa<\/em> <em>distinct<\/em> Lutz, 1950 (2n = 2x = 26), <em>P. tetraploidea<\/em> Pombal and Haddad, 1992 (2n = 4x = 52), and their natural triploid hybrids (2n = 3x = 39) (Anura, Hylidae, Phyllomedusinae)<\/a>. <strong>BMC Genetics<\/strong>. v. 14, n. 1, p. 75, 2013 (online).<br \/>\nPINHEIRO, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/evo.12085\/abstract\" target=\"_blank\">Phylogeographic structure and outbreeding depression reveal early stages of reproductive isolation in the Neotropical orchid <em>Epidendrum denticulatum<\/em><\/a>. <strong>Evolution<\/strong>. v. 67, p. 2.024-39, 2013.<br \/>\nPALMA-SILVA C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1365-294X.2011.05143.x\/abstract\" target=\"_blank\">Sympatric bromeliad species (<em>Pitcairnia spp.<\/em>) facilitate tests of mechanisms involved in species cohesion and reproductive isolation in Neotropical inselbergs<\/a>. <strong>Molecular Ecology<\/strong>. v. 20, 3.185-201, 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sorprendentes mecanismos diferencian especies de plantas y animales","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[278,282,300,306,335],"coauthors":[5968],"class_list":["post-144779","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-biologia-es","tag-botanica-es","tag-evolucion","tag-genetica-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=144779"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144779\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=144779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=144779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=144779"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=144779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}