{"id":145178,"date":"2009-03-28T14:55:42","date_gmt":"2009-03-28T17:55:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=145178"},"modified":"2014-02-28T15:17:38","modified_gmt":"2014-02-28T18:17:38","slug":"darwin-y-una-nueva-vision-de-ciencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/darwin-y-una-nueva-vision-de-ciencia-2\/","title":{"rendered":"Darwin y una nueva visi\u00f3n de ciencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-145176\" alt=\"Darwin_tree\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Darwin_tree.jpg\" width=\"290\" height=\"493\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Darwin_tree.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Darwin_tree-120x204.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Darwin_tree-250x425.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">wikimedia commons<\/span>El origen de las especies, cuya primera edici\u00f3n aparece en 1859, tuvo un impacto no solamente en el estudio de la historia natural y en las disciplinas de loque llamamos actualmente ciencias biol\u00f3gicas, pero en nuestro propio modo de ver y concebir la actividad cient\u00edfica. En Inglaterra, la historia naturalque Darwin encontr\u00f3 se confund\u00eda co nuna \u201cteolog\u00eda natural\u201d, cuando los naturalistas (muchas veces pacatos p\u00e1rrocos) tomaban la aparente perfecci\u00f3n de adaptaciones y coadaptaciones como evidencias de designio divino, enfatizando la armon\u00eda de toda la naturaleza. El tel\u00f3n de fondo de las indagaciones ven\u00eda signado por grandes pol\u00e9micas, a respecto de las cuales el pensamiento de Charles Darwin ser\u00e1 decisivo. En el plano de los debates geol\u00f3gicos y paleontol\u00f3gicos, la gran pol\u00e9mica era la del \u201ccatastrofismo versus el uniformismo\u201d. Los uniformistas defend\u00edan un \u201cgradualismo\u201d, el surgimiento de cambio slentos y graduales, de acuerdo con una uniformidad en la operaci\u00f3n de las leyes de la naturaleza por la acci\u00f3n, a trav\u00e9s del tiempo, de causas observables y a\u00fan hoy responsables del curso fenom\u00e9nico, sin recurrir a eventos inusuales opoderes extraordinarios para explicarlas. Los catastrofistas admit\u00edan la ocurrencia de cat\u00e1strofes,cataclismos,que alteraban radicalmente la faz de la Tierra y sus condiciones devida y requer\u00edan la intervenci\u00f3n restauradora de una fuerza extraordinaria.Tal actitudara perfectamente acorde con la visi\u00f3n \u201ccreacionista\u201d, en lo atinente al origen de las especies. Al respecto de esta \u00faltima cuesti\u00f3n, la grande pol\u00e9mica fue la del \u201ccreacionismo versus el evolucionismo\u201d, exhibiendo fuertes tonos locales, marcados en Inglaterra por la influencia de la \u201cteolog\u00eda natural\u201d.Ambost\u00e9rminos sufrierondiferentes determinaciones. En lo concerniente al \u201cevolucionismo\u201d, las diferencias fueron sobretodo referentes al mecanismo de cambio. En cuanto al \u201ccreacionismo\u201d, el t\u00e9rmino comport\u00f3 diferentes niveles de compromiso con la idea de intervenci\u00f3n divina para la explicaci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales. El creacionismo contra el cual Darwin se posiciona tiene un sentido estrictamente t\u00e9cnico: se trata de la visi\u00f3n de que cada especie sea fruto de un acto especial de creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La gran contribuci\u00f3n de Darwin a la cuesti\u00f3n del origen de las especies fue el mecanismo de su teor\u00eda de la selecci\u00f3n natural (de la preservaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n en la direcci\u00f3n requerida de las variaciones \u00fatiles a suportador y la eliminaci\u00f3n de las injuriosas),por la cual se da la producci\u00f3n de nuevas y \u201cm\u00e1s perfeccionadas\u201dformas org\u00e1nicas. Darwin, en su <em>Introducci\u00f3n al Origen<\/em>, dijo que a la defensa del evolucionismo no le basta con admitir la evoluci\u00f3n sin mostrar su mecanismo. (Por eso en Darwin es discutible diferenciar una teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de su teor\u00eda de la selecci\u00f3n natural.)Este nuevo modo dever la cuesti\u00f3n-clave de <em>El origen<\/em> repercutir\u00e1 decisivamente en la investigaci\u00f3n de las diversas \u00e1reas de la historia natural, con varios departamentos nuevos sendo creados y reorganizados:<\/p>\n<p>\u201cCuando las visiones que desarroll\u00e9 con Mr. Wallace en este volumen, o cuando visiones an\u00e1logas sobre el origen de las especies sean generalmente admitidas, podemos divisar que habr\u00e1 una considerable revoluci\u00f3n en la historia natural\u201d. (1872, p. 425).<br \/>\n\u201cLos otros y m\u00e1s generales departamentos de la historia natural crecer\u00e1n en inter\u00e9s enormemente. Los t\u00e9rminos utilizados por los naturalistas de afinidad, relaci\u00f3n, comunidad de tipo, paternidad, morfolog\u00eda,caracteres adaptativos, rudimentarios y \u00f3rganos abortados etc. cesar\u00e1n de ser metaf\u00f3ricos y tendr\u00e1n plena significaci\u00f3n. Cuando no observemos m\u00e1s a un ser org\u00e1nico como un salvaje mira hacia un barco, como algo totalmente fuera de su comprensi\u00f3n; <em>cuando considera cada producci\u00f3n de la naturaleza como una que tuvo una larga historia<\/em>; cuando contemplamos cada estructura compleja e instinto como la sumatoria de muchas ingeniosidades, cada una \u00fatil a su poseedor, del mismo modo que cualquier gran invenci\u00f3n mec\u00e1nica es la sumatoria de trabajo, experiencia, raz\u00f3n y incluso de los errores de numerosos trabajadores; cuando as\u00ed veamos a cada ser org\u00e1nico, \u00a1cu\u00e1n m\u00e1s interesante \u2013me refiero a mi propia experiencia\u2013 se torna el estudio de la historia natural!<br \/>\nUn grande y casi impenetrable campo de investigaci\u00f3n se abrir\u00e1 sobre las causas y las leyes de la variaci\u00f3n,sobre correlaci\u00f3n [&#8230;] El estudio de las producciones dom\u00e9sticas aumentar\u00e1 de valor inmensamente.\u201d [&#8230;] \u2013<em>la bastardilla es nuestra<\/em> (1872, p. 426)<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de responder a la cuesti\u00f3n de la evoluci\u00f3n y responder a las objeciones que le opon\u00edan, el trabajo de Darwin nos trajo entre otros cambios una nueva visi\u00f3n de patrones de procedimientos cient\u00edficos. La relaci\u00f3n de la \u201cexplicaci\u00f3n\u201d darwiniana con los criterios y procedimientos \u201ccient\u00edficos\u201d de su \u00e9poca es tan rica, multifac\u00e9tica y en ocasiones tan ambigua como tales patrones de cientificidad lo son. Pero las connotaciones que Darwin presta a lo que sea la tarea explicativa representan uno de los m\u00e1s fuertes indicadores de su presente contemporaneidad. En todos los momentos de su tarea explicativa, Darwin est\u00e1 atento al hecho de que \u201cexplicar\u201d siempre depende de una determinada visi\u00f3n te\u00f3rica o suposici\u00f3n y en particular de la comparaci\u00f3n de visiones diferentes, sobretodo en casos como el suyo, cuando, de acuerdo con sus palabras, no existe ni uno de los hechos enumerados que no pueda verse de una manera diferente a la suya. Comparar la acuidad y mayor alcance de su visi\u00f3n con la visi\u00f3n adversaria ser\u00e1 una de las estrategias b\u00e1sicas de Darwin al construir y defender su propia teor\u00eda. Un resultado importante de esta estrategia consiste enque \u201cexplicar\u201d resulta en presentar la mejor alternativa explicativa posible \u2013que sucede que es la teor\u00eda darwiniana\u2013 y que, m\u00e1s adelante, se convierte en la \u00fanica explicaci\u00f3n (racional) posible. Al comparar su teor\u00eda con la de sus oponentes, mediante la respuesta a objeciones, Darwin normalmente echa mano de varios procedimientos reconocidos como \u201ccient\u00edficos\u201d: la observaci\u00f3n sistem\u00e1tica, la experimentaci\u00f3n, la subsunci\u00f3n de los hechos a las reglas, el estudio de casos ejemplares, la clasificaci\u00f3n, el uso de diagramas, las ilustraciones, las discusiones, las tablas comparativas y analog\u00edas. Algunos otros procedimientos son bastante innovadores,como la red de informaciones que cri\u00f3 en su correspondencia, el tratamiento de dificultades y objeciones a la teor\u00eda, el juego de lo actual (lo que est\u00e1 dado) y de lo posible (de lo que puede ser dado, sin imposibilidad l\u00f3gica o f\u00e1ctica) al explicar y evaluar los m\u00e9ritos de nuestras explicaciones, su solicitaci\u00f3n de que sea considerado el poder explicativo de la teor\u00eda \u201ccomo un todo\u201d, el uso que hace de la imaginaci\u00f3n, las met\u00e1foras y sus apelaciones al poder explicativo como un todo, a la extensi\u00f3n de nuestra ignorancia pese a nuestros esfuerzos, a la autoridad de la comunidad cient\u00edfica, sus valores y ideales, a las condiciones psicol\u00f3gicas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y al avance de la investigaci\u00f3n que una teor\u00eda permita.Tales procedimientos \u201cinnovadores\u201d, tienen eco en muchas de los recientes an\u00e1lisis de la actividad cient\u00edfica,que resaltan ya sea las relaciones entre teor\u00eda y \u201cmodelos\u201d, atentas a las complexidades de las relaciones entre la unidad te\u00f3rica y la verificabilidad emp\u00edrica, sea del papel sustantivo de las estrategias argumentativas.<\/p>\n<p>1.\u00a0 Aqu\u00ed se utilizan referencias de la 6\u00aa edici\u00f3n inglesa (1872), la \u00faltima revisada por el propio Darwin (<em>The origin of species by means ofnatural selection, or the preservation of favoured races in the struggle for life<\/em>. London: John Murray, 1872).<\/p>\n<p><em><strong>Anna Carolina Krebs Pereira Regner<\/strong> es docente e investigadora del Programa de Posgrado en Filosof\u00eda de la universidad Unisinos, R\u00edo Grande do Sul, con varios trabajos publicados sobre a teor\u00eda darwiniana.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Darwin y una nueva visi\u00f3n de ciencia | Anna Carolina Regner","protected":false},"author":237,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[300],"coauthors":[760],"class_list":["post-145178","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es","tag-evolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/237"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=145178"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145178\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=145178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=145178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=145178"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=145178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}