{"id":148872,"date":"2014-04-24T15:52:05","date_gmt":"2014-04-24T18:52:05","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=148872"},"modified":"2014-06-26T16:40:30","modified_gmt":"2014-06-26T19:40:30","slug":"marcas-profundas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/marcas-profundas-2\/","title":{"rendered":"Marcas profundas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_148877\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148877 \" alt=\"Efectivos militares reprimen a los manifestantes en Brasilia, en 2009: la violencia practicada por agentes del Estado es una de las herencias de la dictadura \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_age20091209083.1545011.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_age20091209083.1545011.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_age20091209083.1545011-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_age20091209083.1545011-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Dida Sampaio\/  Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span>Efectivos militares reprimen a los manifestantes en Brasilia, en 2009: la violencia practicada por agentes del Estado es una de las herencias de la dictadura<span class=\"media-credits\">Dida Sampaio\/  Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Han transcurrido cinco d\u00e9cadas, pasar\u00e1n otras tantas, pero el golpe de 1964 seguir\u00e1 estigmatizando nuestra realidad. As\u00ed lo determina el saber cient\u00edfico acumulado durante a\u00f1os en art\u00edculos, libros publicados y proyectos de investigaci\u00f3n en las mejores instituciones educativas del pa\u00eds. Parte de lo que somos, de lo que podr\u00edamos ser y de lo que jam\u00e1s seremos se encuentra ligada a la herencia del r\u00e9gimen militar en Brasil. Por un lado, nos encaminamos hacia la s\u00e9ptima elecci\u00f3n presidencial democr\u00e1tica y podemos festejar el hecho de haber tenido a un profesor exiliado, a un l\u00edder sindical preso durante la dictadura y a una guerrillera detenida y torturada ocupando el m\u00e1ximo sitial de la Rep\u00fablica. Por el otro, mucho de lo que a\u00fan nos falta como naci\u00f3n se debe a un Estado y una sociedad que no se liberaron de las ataduras y trampas del pasado. Los investigadores se encuentran abocados y persisten en su esfuerzo de analizar los impactos y las consecuencias de un per\u00edodo que a\u00fan genera innumerables tesis doctorales y tesinas de maestr\u00eda, pero quiz\u00e1 jam\u00e1s logren responder a una pregunta crucial: \u00bfseremos capaces de dar vuelta alg\u00fan d\u00eda la p\u00e1gina de la historia?<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/el-golpe-mas-alla-de-las-imagenes\/\" target=\"_blank\">El golpe m\u00e1s all\u00e1 de las im\u00e1genes<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/los-brazos-civiles-de-una-intervencion-militar\/\" target=\"_blank\">Los brazos civiles de una intervenci\u00f3n militar<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/el-impacto-en-las-universidades\/\" target=\"_blank\">El impacto en las universidades<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/el-arte-de-la-resistencia\/\" target=\"_blank\">El arte de la resistencia<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/el-pasado-en-el-presente\/\" target=\"_blank\">El pasado en el presente<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/de-donde-proviene-la-informacion\/\" target=\"_blank\">De d\u00f3nde proviene la informaci\u00f3n<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/los-archivos-britanicos-y-el-golpe-de-1964\/\" target=\"_blank\">Los archivos brit\u00e1nicos y el golpe de 1964<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>En 2014, los brasile\u00f1os asistieron a las escenas de barbarie que mostraban a la empleada dom\u00e9stica Claudia Silva Ferreira siendo arrastrada por un veh\u00edculo de la Polic\u00eda Militar, en la zona norte de R\u00edo, luego de haber sido baleada en un fuego cruzado entre narcotraficantes y polic\u00edas. \u201cLa tortura, los asesinatos y las desapariciones fueron pol\u00edticas de Estado durante la dictadura, pero la violencia policial contin\u00faa practic\u00e1ndose sistem\u00e1ticamente en Brasil\u201d, denuncia el historiador Francisco Carlos Teixeira da Silva, coautor de <i>Moderniza\u00e7\u00e3o, ditadura e democracia: 1964-2010<\/i> (Objetiva, 2014). La g\u00e9nesis de esa violencia une los s\u00f3tanos de la polic\u00eda del llamado Estado Novo, los organismos de represi\u00f3n que subsistieron durante la democracia, entre 1946 y 1964, los 21 a\u00f1os del r\u00e9gimen militar y la polic\u00eda, los paramilitares y las milicias de nuestros d\u00edas, explica el historiador, vinculado a la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). En ese sentido, la actual democracia podr\u00eda haberle puesto coto a esa l\u00f3gica, pero no lo hizo. En 2010, el Supremo Tribunal Federal se rehus\u00f3 a \u201cabrir viejas heridas\u201d al oponerse a la revisi\u00f3n de la Ley de Amnist\u00eda. \u201cEl a\u00f1o 1964 sigue todos los d\u00edas\u201d, dice Teixeira da Silva.<\/p>\n<p>Para un joven nacido en democracia, quiz\u00e1 resulte dif\u00edcil relacionar la represi\u00f3n de la polic\u00eda del Ej\u00e9rcito con la institucionalizaci\u00f3n de la violencia y la militarizaci\u00f3n de las polic\u00edas. Pero eso es un hecho y tambi\u00e9n es un campo de estudios. El N\u00facleo de Estudios de la Violencia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (NEV-USP) fue creado en 1987 para investigar por qu\u00e9 mientras Brasil se redemocratizaba conservaba rasgos de una herencia autoritaria, y para reflexionar acerca de los desaf\u00edos que a\u00fan representa ese pasado para la consolidaci\u00f3n del Estado democr\u00e1tico de derecho. Desde entonces, los \u00edndice de criminalidad crecieron vertiginosamente entre los a\u00f1os 1980 y 1990, sobre todo el de homicidios, y ahora la sociedad se la ve con el crimen organizado. Son por lo menos dos generaciones que han dejador de percibir a la polic\u00eda como algo eficiente.<\/p>\n<div id=\"attachment_148878\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148878 \" alt=\"Asamblea de metal\u00fargicos en el ABC, cuna de las huelgas del finales de los a\u00f1os 1970: el intento de despolitizar los sindicatos acab\u00f3 por politizar las negociaciones salariales\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_greve28ok.2131011.jpg\" width=\"290\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_greve28ok.2131011.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_greve28ok.2131011-120x78.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_greve28ok.2131011-250x163.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alfredo Rizzutti\/ Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span>Asamblea de metal\u00fargicos en el ABC, cuna de las huelgas del finales de los a\u00f1os 1970: el intento de despolitizar los sindicatos acab\u00f3 por politizar las negociaciones salariales<span class=\"media-credits\">Alfredo Rizzutti\/ Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>El soci\u00f3logo Sergio Adorno, coordinador del NEV-USP y director de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la USP, recuerda que durante la dictadura imperaba el miedo de hablar. En los a\u00f1os 1970, Adorno era estudiante universitario, y en las clases de sociolog\u00eda, sus profesores no pod\u00edan citar la palabra \u201cmarxismo\u201d. La censura tapaba el fen\u00f3meno de la violencia, que reci\u00e9n qued\u00f3 bastante expuesto luego de la salida de los militares. \u201cLas instituciones que se encargan de aplicar la ley y el orden contin\u00faan adoptando un tratamiento autoritario para contener la violencia y tienen un concepto del orden inspirado en la l\u00f3gica de la guerra\u201d, explica. \u201cEl delincuente es un enemigo al que hay que destruir\u201d.<\/p>\n<p>El NEV-USP constituye desde el a\u00f1o 2000 uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) de la FAPESP. La Fundaci\u00f3n ha financiado diversas investigaciones sobre el tema, como lo es la investigaci\u00f3n de Adorno sobre la continuidad del discurso autoritario en el pa\u00eds, tomando como objeto de estudio a los escuadrones de la muerte. Seg\u00fan \u00e9l, ah\u00ed comenz\u00f3 a firmarse una especie de pacto con la opini\u00f3n p\u00fablica que tolera la matanza de criminales \u2012o sospechosos de haber cometido cr\u00edmenes\u2012 efectuada por agentes policiales como si fuese una pol\u00edtica de seguridad adecuada. El n\u00facleo ha realizado estudios sobre la impunidad penal, las consecuencias de la subsistencia del perfil militar en la polic\u00eda y la violaci\u00f3n de los derechos humanos.<\/p>\n<p>La polit\u00f3loga Maria Helena Moreira Alves tambi\u00e9n se dedica a estudiar los vestigios del golpe de 1964 en la doctrina de seguridad nacional, que a\u00fan se encuentra en plena vigencia, a su juicio. Ella entiende que las instituciones brasile\u00f1as siguen siendo incapaces de dar respuestas a la democracia. Esto es producto de que no se abrieron hacia el resto de las clases sociales, sino que se convirtieron en piezas utilitarias para la preservaci\u00f3n del poder de las elites. La investigadora cita a la Justicia, los partidos pol\u00edticos, la polic\u00eda y la prensa como algunas de las instituciones que fallan al no representar los intereses de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. \u201cA diferencia del per\u00edodo de la resistencia, configurada en la lucha armada de la clase media, hoy las v\u00edctimas de la violencia son los pobres, los campesinos y los habitantes de las periferias, que desaparecen o son silenciados\u201d, critica la autora de <i>Vivendo no fogo cruzado<\/i> (editorial Unesp, 2013), aludiendo a la ocupaci\u00f3n de los <i>morros<\/i> y comunidades de favelas por el gobierno de R\u00edo de Janeiro. Maria Helena es la hermana menor del diputado M\u00e1rcio Moreira Alves, cuyo discurso desafiante en el Congreso fue el evento que dispar\u00f3 el decreto del Acta Institucional N\u00famero 5, en 1968; y tambi\u00e9n public\u00f3 <i>Estado e oposi\u00e7\u00f5es no Brasil: 1964-1984<\/i> (editorial Vozes, 1984). Es profesora jubilada de la Universidad Estadual de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<div id=\"attachment_148880\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148880 \" alt=\"Los planes econ\u00f3micos de la dictadura generaron las condiciones para el \u201cmilagro brasile\u00f1o\u201d, mediante incentivos para la industria nacional, tal como ocurri\u00f3 con las automotrices\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_volkswagem.12.152201.152301.1524011.jpg\" width=\"290\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_volkswagem.12.152201.152301.1524011.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_volkswagem.12.152201.152301.1524011-120x92.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_volkswagem.12.152201.152301.1524011-250x192.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo\/ Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span>Los planes econ\u00f3micos de la dictadura generaron las condiciones para el \u201cmilagro brasile\u00f1o\u201d, mediante incentivos para la industria nacional, tal como ocurri\u00f3 con las automotrices<span class=\"media-credits\">Archivo\/ Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>La historiadora y psic\u00f3loga Cec\u00edlia Maria Bou\u00e7as Coimbra, quien estuvo presa en 1970, en los s\u00f3tanos del Doi-Codi de R\u00edo de Janeiro, defendi\u00f3 una tesis doctoral que fue publicada en el libro ya agotado intitulado <i>Guardi\u00e3es da ordem: uma viagem pelas pr\u00e1ticas \u201cpsi\u201d no Brasil do \u201cmilagre\u201d<\/i>. En ese trabajo, la investigadora revela que hab\u00eda psic\u00f3logos que aplicaban test para elaborar el perfil de los denominados terroristas presos. El objetivo consist\u00eda en valerse de ese perfil descrito para intimar (todo se encuentra conectado con cierta esencia inherente a todo sujeto), privatizar (todo se vincula con la vida privada) y justificar una visi\u00f3n familiarista (los opositores pol\u00edticos ser\u00edan gente emocionalmente perturbada, con dificultades para socializarse y provenientes de familias desestructuradas). \u201cIgnoraban la realidad social, como si el sujeto no fuese producto de su contexto hist\u00f3rico\u201d, afirma Coimbra. En su posdoctorado en la USP, con el estudio <i>Operaci\u00f3n R\u00edo: el mito de las clases peligrosas<\/i>, la investigadora, fundadora y actual vicepresidenta del grupo Tortura Nunca M\u00e1s-R\u00edo de Janeiro, se refiere a la producci\u00f3n elaborada por los medios de comunicaci\u00f3n hegem\u00f3nicos del \u201cenemigo\u201d que deb\u00eda ser perseguido. Se\u00f1ala c\u00f3mo, hist\u00f3ricamente, desde finales del siglo XIX, se asocia indisolublemente a la pobreza con la criminalidad.<\/p>\n<p>Pero la seguridad p\u00fablica, tal vez la cara m\u00e1s visible de la herencia de la dictadura, no constituye la \u00fanica cuesti\u00f3n mal resuelta, seg\u00fan analizan los estudiosos. No resulta raro que en ciertos estratos de la opini\u00f3n p\u00fablica se propaguen discursos de descr\u00e9dito hacia el actual r\u00e9gimen pol\u00edtico. A veces es la desconfianza en las instituciones, otras, la percepci\u00f3n de que los gobernantes son corruptos. Para el polit\u00f3logo Fernando Limongi, de la USP, ese concepto se basa en un gran prejuicio y falta de informaci\u00f3n acerca del rol y la actividad de las instituciones. Un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP, denominado <i>Instituciones pol\u00edticas, patrones de interacci\u00f3n Ejecutivo-Legislativo y capacidad de gobierno<\/i>, que comenz\u00f3 en 1997, desmiente la construcci\u00f3n del concepto que aduce que el r\u00e9gimen pol\u00edtico anterior a 1964 funcionaba mal y por eso suscit\u00f3 un conflicto que deriv\u00f3 en el golpe.<\/p>\n<p>\u201cEse diagn\u00f3stico, que en mi opini\u00f3n era err\u00f3neo, repercute en la Constituyente de 1987, que redise\u00f1\u00f3 las relaciones institucionales, fortaleciendo al Poder Ejecutivo, pero intentando tambi\u00e9n dotar de mayor eficiencia al Legislativo, con un incremento en la capacidad presidencial de contar con una agenda pol\u00edtica puesta en pr\u00e1ctica\u201d, dice Limongi. Pero los estudios del proyecto tem\u00e1tico que comparan el per\u00edodo comprendido entre 1945 y 1964 con el actual, revelan que antes del golpe el sistema funcionaba en forma diferente, que el Ejecutivo no dominaba tanto el proceso legislativo, lo cual no es lo mismo que afirmar que el sistema se hallaba al borde de un colapso. Tan s\u00f3lo funcionaba en forma diferente. El proyecto tem\u00e1tico, que coordinaron Limongi y la polit\u00f3loga Argelina Cheibub Figueiredo, ha generado una serie de art\u00edculos y libros, a lo que se suman tesis y tesinas de doctorado y maestr\u00eda, respectivamente. Limongi tambi\u00e9n participa en otro Cepid de la Fundaci\u00f3n, el Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis, donde estudia temas electorales.<\/p>\n<p>La Guerra Fr\u00eda, que se caracteriz\u00f3 por las disputas estrat\u00e9gicas y conflictos indirectos entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, constitu\u00eda un factor de mayor importancia en los c\u00e1lculos pol\u00edticos que hac\u00edan los partidos brasile\u00f1os en aquel per\u00edodo, explica Cheibub. Los tres partidos pol\u00edticos que gravitaban en la vida pol\u00edtica (el Partido Social Democr\u00e1tico \u2012 PSD, alineado al centro en el sistema pol\u00edtico nacional, el Partido Laborista Brasile\u00f1o \u2013 PTB, de Jo\u00e3o Goulart, y los conservadores opositores de la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica Nacional \u2012 UDN) pose\u00edan muchas corrientes internas, que adoptaban posturas radicales seg\u00fan el tema en disputa. Las reformas de base propuestas por Jango, por ejemplo, fueron defendidas con u\u00f1as y dientes por los grupos de izquierda de los trabajadores. En aquel entonces, sus representantes en el Congreso se incrementaron en las elecciones de 1962, aunque no eran mayor\u00eda. Pese a ello, no aceptaban ning\u00fan tipo de negociaci\u00f3n, algo muy distinto al escenario actual. En sus estudios sobre el Legislativo, la polit\u00f3loga recuerda que el Congreso lleva 70 a\u00f1os de actividad parlamentaria pr\u00e1cticamente ininterrumpida, con excepci\u00f3n de algunos meses en 1966 y 1969. \u201cLos diputados, alcaldes \u2012excepto los de las capitales\u2012 y concejales continuaron siendo electos, lo que permiti\u00f3 que la pol\u00edtica local nunca perdiese su influencia, algo que persiste hasta ahora\u201d, explica.<\/p>\n<div id=\"attachment_148879\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148879 \" alt=\"El ministro de Hacienda, Delfim Netto (junto a sus colegas Reis Velloso y Pratini de Moraes) permiti\u00f3 que las empresas nacionales tomaran empr\u00e9stitos internacionales, lo que foment\u00f3 el crecimiento de la deuda externa\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_joaopauloveloso2.1956011.jpg\" width=\"290\" height=\"152\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_joaopauloveloso2.1956011.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_joaopauloveloso2.1956011-250x131.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Golpe_joaopauloveloso2.1956011-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo\/ Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span>El ministro de Hacienda, Delfim Netto (junto a sus colegas Reis Velloso y Pratini de Moraes) permiti\u00f3 que las empresas nacionales tomaran empr\u00e9stitos internacionales, lo que foment\u00f3 el crecimiento de la deuda externa<span class=\"media-credits\">Archivo\/ Estad\u00e3o Conte\u00fado\/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>La dictadura se preocup\u00f3 por institucionalizar el gobierno de los militares, estableciendo sus reformas, creando un Ejecutivo fuerte, donde uno de los principales mecanismos de aprobaci\u00f3n de los proyectos era el decreto ley. La Constituci\u00f3n de 1988 finalmente mantuvo los poderes adjudicados al jefe del Ejecutivo por los gobiernos militares para evitar que un presidente d\u00e9bil fuera incapaz de gobernar ante un Congreso conservador, explica Cheibub. Eso no significa que el Legislativo quede como reh\u00e9n de la Presidencia, que ahora depende de intensas negociaciones con los l\u00edderes de los partidos para poder definir su agenda, ya sea por medio de proyectos de ley o mediante los llamados decretos provisorios. \u201cAhora el presidente posee mayor fortaleza desde el punto de vista institucional, pero debe gobernar en el marco de una coalici\u00f3n, puesto que el Congreso cuenta con facultades para imponerse cuando as\u00ed lo determina\u201d.<\/p>\n<p>Otro objeto de estudio a\u00fan poco explorado es el referido al mundo laboral y los trabajadores durante aquel per\u00edodo. El papel de los trabajadores y del contexto laboral es fundamental para una comprensi\u00f3n del golpe de 1964 y sus consecuencias, y requiere m\u00e1s investigaciones, a juicio del soci\u00f3logo Marco Aur\u00e9lio Santana, director del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Sociales de la UFRJ. \u201cLuego del golpe, hubo una visi\u00f3n muy cr\u00edtica al respecto de su participaci\u00f3n previa, como si se hubieran \u2018equivocado\u2019 en el momento anterior a 1964, siendo \u2018derrotados\u2019 en 1964 y quedado \u2018inmovilizados\u2019 y\/o \u2018ausentes\u2019 en el post 1964\u201d, explica. La excepci\u00f3n ser\u00edan dos momentos trascendentales, las huelgas obreras de 1968 \u2012en Osasco (S\u00e3o Paulo) y Contagem (Minas Gerais)\u2012 y, a partir de 1978, con las huelgas en la zona del ABC paulista, recuerda Santana. El soci\u00f3logo advierte que inmediatamente despu\u00e9s de tomar el poder, las Fuerzas Armadas procuraron cesantear y arrestar a los l\u00edderes obreros comunistas que hegemonizaban el sindicalismo de aquella \u00e9poca. Asimismo, fomentaron una reorganizaci\u00f3n sindical, propiciando el acercamiento con corrientes ligadas al sindicalismo conservador, m\u00e1s propenso a las conciliaciones y negociaciones, am\u00e9n de su \u00edndole asistencialista.<\/p>\n<p>\u201cLa dictadura intent\u00f3 despolitizar a los sindicatos, pero acab\u00f3 por politizar las negociaciones salariales al adoptar como pol\u00edtica econ\u00f3mica central el combate contra la inflaci\u00f3n mediante el control de los salarios, la denominada \u2018pol\u00edtica de ajuste de salarios\u201d, comenta Santana, quien actualmente coordina el proyecto de investigaci\u00f3n <i>Trabajo, trabajadores y r\u00e9gimen dictatorial: la experiencia brasile\u00f1a (1964-1985)<\/i>. \u201cLos sindicatos comenzaron a luchar contra el recorte salarial, lo cual condujo a una fuerte tensi\u00f3n entre el capital y el trabajo, as\u00ed trasplantada al interior del Estado\u201d. Si bien fue r\u00e1pidamente reprimida en las huelgas de 1968, una nueva clase obrera se estaba delineando en el pa\u00eds, m\u00e1s politizada y escolarizada, lo que deriv\u00f3 en la aparici\u00f3n de nuevos l\u00edderes sindicales en las metr\u00f3polis. El mejor ejemplo es Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, quien en pleno apogeo del r\u00e9gimen militar era capaz de congregar entre 50 mil y 60 mil trabajadores en las asambleas del ABC paulista. La lucha espec\u00edfica de los trabajadores se politiz\u00f3, traduci\u00e9ndose, incluso, en la forma partidaria, porque percibieron que no bastaba con la reivindicaci\u00f3n de los salarios, sino que tambi\u00e9n deb\u00edan oponerse a las pol\u00edticas del r\u00e9gimen que produjeron una creciente concentraci\u00f3n del ingreso y un deterioro en las condiciones de vida. Desde esta perspectiva, el Partido de los Trabajadores no surgi\u00f3 por mera casualidad en 1980.<\/p>\n<p>El investigador Armando Boito Jr., profesor titular de ciencia pol\u00edtica en la Universidad de Campinas (Unicamp), recuerda que durante el ciclo militar, Brasil mantuvo una pol\u00edtica desarrollista, al contrario de lo que ocurri\u00f3 en los vecinos pa\u00edses de Chile y Argentina, que adoptaron en sus respectivas dictaduras el modelo capitalista neoliberal. En la dictadura brasile\u00f1a, el Estado preserv\u00f3, de m\u00faltiples maneras, su funci\u00f3n como impulsor del crecimiento. \u201cLos militares mantuvieron la pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n, pero anularon el populismo, que constitu\u00eda la base popular del desarrollismo. Intentaron avanzar con una sola pierna\u201d, compara. Con el retorno de la democracia, el primer presidente electo, Fernando Collor, le abri\u00f3 las puertas del pa\u00eds al capitalismo internacional, conduciendo a una regresi\u00f3n de la industrializaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Cuando Lula da Silva asumi\u00f3 el poder, adopt\u00f3 una pol\u00edtica neodesarrollista, seg\u00fan Boito Jr., quien fue autor, entre otros, del libro <i>Pol\u00edtica neoliberal e sindicalismo no Brasil <\/i>(editorial Xam\u00e3, 2002). \u201cEl neodesarrollismo es el desarrollismo posible dentro del modelo capitalista neoliberal a\u00fan vigente. Esta pol\u00edtica favorece, principalmente, a la gran burgues\u00eda interna brasile\u00f1a, pero obtiene tambi\u00e9n el apoyo de amplios sectores populares\u201d. Boito Jr. deduce que, bajo los gobiernos del PT, se form\u00f3 un amplio y heterog\u00e9neo frente pol\u00edtico que favoreci\u00f3 la lucha de los sindicatos mucho m\u00e1s que aquellas pol\u00edticas que predominaron durante la d\u00e9cada de 1990 y bajo la dictadura militar.<\/p>\n<p>En los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff, creci\u00f3 bastante la cantidad de huelgas (seg\u00fan el Dieese \u2012Departamento Intersindical de Estad\u00edstica y Estudios Socioecon\u00f3micos\u2012, hubo 873 en 2012, frente a las 312 registradas en 2004) y los trabajadores lograron un aumento real del salario (el 18% de los acuerdos y convenios obtuvo un aumento real en 2003, y ese porcentaje fue creciendo hasta llegar a un 96% en el a\u00f1o 2012). \u201cPor un lado, los sindicatos se tornaron actores reconocidos dentro del juego pol\u00edtico, pero, dada su postura subalterna dentro del frente pol\u00edtico neodesarrollista, acabaron relegando a un segundo plano algunas de sus banderas, tales como la jornada semanal de 40 horas y la regulaci\u00f3n restrictiva de la tercerizaci\u00f3n\u201d, analiza Boito Jr.<\/p>\n<p>El economista Edmar Bacha, socio fundador del Instituto de Estudios de Pol\u00edtica Econ\u00f3mica Casa das Gar\u00e7as, no coincide con que Lula y Dilma hayan instaurado un gobierno de \u00edndole desarrollista y se\u00f1ala que las comparaciones con el r\u00e9gimen militar son muy desiguales. El gobierno de Geisel invert\u00eda entre un 5% y un 7% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que actualmente, si se excluye el programa Mi Casa, Mi Vida, ese \u00edndice se ubica entre el 1% y el 2%. En lugar de industrializaci\u00f3n, lo que habr\u00eda es un retroceso, sostiene Bacha, uno de los padres del Plan Real y miembro del consejo consultivo internacional de la Yale University. \u201cEl gobierno actual no comprende lo que es la industrializaci\u00f3n en tiempos de la globalizaci\u00f3n. Una cosa es que un pa\u00eds pobre y agrario, en un per\u00edodo en el que la econom\u00eda mundial se hallaba desintegrada, adoptara una pol\u00edtica de sustituci\u00f3n de las importaciones. Ahora eso no sirve, porque se protege a la industria nacional, elevando los costos de la producci\u00f3n\u201d, compara.<\/p>\n<p>Con respecto a la econom\u00eda en los a\u00f1os de la dictadura, y m\u00e1s all\u00e1 de las diferentes fases que atraves\u00f3 durante ese per\u00edodo, una de las im\u00e1genes m\u00e1s recurrentes en los debates es la del \u201cmilagro brasile\u00f1o\u201d. El economista Jos\u00e9 Pedro Macarini, de la Unicamp, intent\u00f3 desmitificar este tema. \u201cEl milagro no busc\u00f3 la industrializaci\u00f3n, sino solamente el crecimiento. La \u00fanica forma de legitimar al gobierno ante la poblaci\u00f3n era lograr un crecimiento a tasas elevadas\u201d, explica. Pero el acento en la industrializaci\u00f3n ocurri\u00f3 tan s\u00f3lo durante el gobierno de Geisel, mediante el 2\u00ba Programa Nacional de Desarrollo (PND).<\/p>\n<p>Antes del golpe de 1964, Brasil atravesaba una etapa de desaceleraci\u00f3n, evolucionando hacia una crisis econ\u00f3mica declarada. As\u00ed como en la d\u00e9cada anterior, con el gobierno de Juscelino Kubistchek, el PIB crec\u00eda a raz\u00f3n del 7,5% anual, en 1963 s\u00f3lo se increment\u00f3 el 1,6%. La inflaci\u00f3n registrada por el \u00cdndice General de Precios, de la Fundaci\u00f3n Get\u00falio Vargas, que fluctuaba alrededor de un 30% con JK, se dispar\u00f3 al 81% un a\u00f1o antes del golpe, durante el gobierno de Jango. \u201cEl d\u00e9ficit del sector p\u00fablico y el endeudamiento eran preocupantes. Durante el gobierno de J\u00e2nio Quadros, los embajadores Roberto Campos y Walther Moreira Salles lograron una exitosa renegociaci\u00f3n de la deuda externa. La crisis pol\u00edtica de 1962-1963 oblig\u00f3 a un nuevo intento de renegociaci\u00f3n, que en este caso fracas\u00f3\u201d, dice Macarini. Para sortear ese per\u00edodo de aguas turbulentas, que se extendi\u00f3 desde 1964 a 1967, el primer presidente militar, el mariscal Castello Branco, cre\u00f3 el Plan de Acci\u00f3n Econ\u00f3mica del Gobierno (Paeg). Con el objetivo de contrarrestar la inflaci\u00f3n, ese plan promovi\u00f3 una estricta restricci\u00f3n del cr\u00e9dito, aliada al deterioro del poder de compra de los sueldos y al recorte del gasto p\u00fablico (incluyendo la inversi\u00f3n).<\/p>\n<p>El Paeg, propuesto por los ministros Roberto Campos y Ot\u00e1vio Gouveia de Bulh\u00f5es, consigui\u00f3 realizar las reformas tributaria, monetario-financiera, habitacional y del sector externo. Hay herencias de esa \u00e9poca que perduran hasta nuestros d\u00edas, tales como la creaci\u00f3n del Banco Central, del Consejo Monetario Nacional, de las financieras y del mercado de acciones, del Sistema Financiero de la Vivienda, del Fondo de Garant\u00eda del Tiempo de Servicio (FGTS), adem\u00e1s de la transformaci\u00f3n de los impuestos en cascada en impuestos al valor agregado (Impuesto sobre Productos Industrializados \u2012 IPI e Impuesto sobre la Circulaci\u00f3n de Mercader\u00edas \u2012 ICM). \u201cPero esas reformas reci\u00e9n tuvieron efecto en la poblaci\u00f3n a partir de 1968, cuando la situaci\u00f3n econ\u00f3mica mundial mejor\u00f3 y hab\u00eda una gran liquidez internacional\u201d, agrega.<\/p>\n<p>Desde 1968 hasta el comienzo de 1974, el pa\u00eds vivi\u00f3 el denominado \u201cmilagro econ\u00f3mico\u201d, registrando tasas de crecimiento por encima del 10% anual con una inflaci\u00f3n controlada, inferior al 20%. El \u201cBrasil Grande\u201d se lanz\u00f3 a una fase de construcci\u00f3n de grandes obras, tales como la autopista Transamaz\u00f3nica, el puente R\u00edo-Niter\u00f3i, la central hidroel\u00e9ctrica de Itaip\u00fa y el Ferrocarril del Acero. \u201cPero fue con Delfim Netto que se ampliaron los grandes empr\u00e9stitos de instituciones financieras del exterior, que fueron creciendo hasta derivar en la crisis de la deuda externa en los \u00faltimos a\u00f1os de los gobiernos militares\u201d, sostiene Macarini.<\/p>\n<p>Antonio Delfim Netto, un economista graduado en la USP, form\u00f3 parte de los gobiernos de los generales Costa e Silva (1967-1969), M\u00e9dici (1969-1973) y Jo\u00e3o Figueiredo (1979-1985). La deuda externa brasile\u00f1a era de 3.500 millones de d\u00f3lares entre 1963 y 1968, pero, para 1974, sumaba 12.500 millones de d\u00f3lares y, a ra\u00edz de la toma de nuevos empr\u00e9stitos, intereses y amortizaciones, lleg\u00f3 a 100 mil millones de d\u00f3lares en 1980. Cabe recordar que en 1975 se registr\u00f3 una contracci\u00f3n en la econom\u00eda mundial. El 2\u00ba PND, durante el gobierno de Geisel, tambi\u00e9n ser\u00eda una respuesta a la primera crisis del petr\u00f3leo y su finalidad era estimular la producci\u00f3n de insumos b\u00e1sicos, bienes de capital, alimentos y energ\u00eda. \u201cLa industria de bienes de producci\u00f3n se diversific\u00f3 poco, no liber\u00f3 al pa\u00eds de la gran dependencia de las importaciones de maquinarias y equipamientos y no hubo una transformaci\u00f3n estructural de la econom\u00eda durante el mentado milagro\u201d, critica Macarini. Si bien en menor medida que sus ambiciosas metas originales y con un cronograma muy dilatado y accidentado, el 2\u00ba PND provoc\u00f3 transformaciones estructurales en la econom\u00eda que no dejaron de constituir una herencia positiva para el per\u00edodo que comenz\u00f3 en 1985.<\/p>\n<p>En la suma del endeudamiento externo se incluye el pol\u00e9mico acuerdo de cooperaci\u00f3n que Brasil firm\u00f3 con Alemania para la construcci\u00f3n de la central nuclear Angra 1. Ese pa\u00eds europeo fue el \u00fanico que se mostr\u00f3 proclive a transferirnos la tecnolog\u00eda de ultracentrifugado del uranio, dice el investigador Luiz Alberto Moniz Bandeira, autor de los libros intitulados <i>O \u201cmilagre alem\u00e3o\u201d e o desenvolvimento no Brasil<\/i> (editorial Unesp, 2011) y <i>O governo Jo\u00e3o Goulart: as lutas sociais no Brasil \u2013 1961-1964<\/i> (editorial Unesp, 2010). \u201cLa transferencia se concret\u00f3 en forma clandestina, con t\u00e9cnicos y cient\u00edficos que llegaron desde Alemania, de acuerdo con el protocolo industrial, y no estaban sujetos a salvaguardias\u201d. El pa\u00eds europeo acept\u00f3 transferir la tecnolog\u00eda porque necesitaba uranio enriquecido para producir energ\u00eda el\u00e9ctrica, y no quer\u00eda depender de Estados Unidos. Moniz Bandeira, profesor titular jubilado de la Universidad de Brasilia, reitera que los militares asum\u00edan que era fundamental que los brasile\u00f1os dominaran la energ\u00eda nuclear, incluso para afirmarse como potencia mundial.<\/p>\n<p>El f\u00edsico Jos\u00e9 Goldemberg, ex rector de la USP, recuerda que los principales representantes de la comunidad cient\u00edfica, sobre todo la Sociedad Brasile\u00f1a de F\u00edsica y la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia, se opusieron p\u00fablicamente al proyecto de los militares, toda vez que el acuerdo nuclear con Alemania contemplaba la adquisici\u00f3n de un paquete cerrado y la propia ciencia brasile\u00f1a no tendr\u00eda acceso a la tecnolog\u00eda nuclear. El acuerdo resultaba beneficioso para las arcas alemanas. En 1967, el gobierno anunci\u00f3 la compra de la usina Angra 1. Pero en 1975, los cient\u00edficos se sorprendieron de la intenci\u00f3n de Geisel de ampliar el convenio con Alemania, mediante la adquisici\u00f3n de ocho grandes reactores nucleares. \u201cAhora se sabe que tal oposici\u00f3n result\u00f3 fundamental para evitar la nuclearizaci\u00f3n de Brasil\u201d, evoca Goldemberg. De los ocho reactores, s\u00f3lo se lleg\u00f3 a terminar Angra 2, mientras que Angra 3 se estima concluirla para 2018.<\/p>\n<p>Persecuci\u00f3n a los sindicatos, proscripci\u00f3n de partidos pol\u00edticos, recrudecimiento de la violencia, criminalizaci\u00f3n de la juventud, crecimiento supeditado a un aumento de la desigualdad social; todo eso form\u00f3 parte de la realidad del r\u00e9gimen militar. C\u00f3mo y por qu\u00e9 buena parte de la sociedad acept\u00f3 tomar parte en ese juego es un tema que sigue abierto. Nuevas generaciones de investigadores, a ejemplo de la historiadora Janaina Cordeiro, de la Universidad Federal Fluminense, han procurado desenredar el ovillo. En 2012, Cordeiro defendi\u00f3 su tesis doctoral en que aborda los festejos del Sesquicentenario de la Independencia en el a\u00f1o 1972. El trabajo ser\u00e1 publicado este a\u00f1o bajo el t\u00edtulo <i>A ditadura em tempos de milagre: orgulho, comemora\u00e7\u00f5es e consenso<\/i> por la editorial de la FGV, con el apoyo de la Faperj. En el mencionado trabajo, la autora sostiene que los gobiernos militares se valieron de estrategias para lograr determinados grados de consenso social. Ellos no inventaron la idea de desarrollar algo nuevo, pero esa imagen fue minuciosamente retomada y reelaborada. Citando un postulado del historiador Robert Gellatelly, quien estudi\u00f3 la conformaci\u00f3n del pacto social en la Alemania nazi, Cordeiro afirma que el apoyo de los brasile\u00f1os se logr\u00f3, en buena medida, mediante la implementaci\u00f3n de mecanismos de coerci\u00f3n y consentimiento. \u201cLa dictadura supo conectarse con importantes tradiciones nacionales, activando sentimientos patri\u00f3ticos y el propio orgullo, que son componentes importantes de cierto imaginario colectivo nacional\u201d, concluye.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> N\u00facleo de Estudios de la Violencia &#8211; NEV\/ USP (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58575\/nucleo-de-estudos-da-violencia-nevusp\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 13\/ 07923-7<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid); <b>Investigador responsable <\/b>Paulo Sergio de Moraes Sarmento Pinheiro (USP); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 10.712.071,92 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Instituciones pol\u00edticas, modelos de interacci\u00f3n Ejecutivo-Legislativo y capacidad de gobierno (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/45126\/instituicoes-politicas-padroes-de-interacao-executivo-legislativo-e-capacidade-governativa\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2011\/ 08536-1<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Apoyo a la Investigaci\u00f3n &#8211; Proyecto Tem\u00e1tico; <b>Investigador responsable<\/b> Fernando de Magalh\u00e3es Papaterra Limongi (USP); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 516.178,52 (FAPESP).<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Centro de Estudios de la Metr\u00f3poli &#8211; CEM (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58568\/cem-centro-de-estudos-da-metropole\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/ 07616-7<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid); <b>Investigadora responsable<\/b> Marta Arretche (USP); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 7.110.948,20 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Expertos analizan los efectos de los 21 a\u00f1os de dictadura","protected":false},"author":521,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[283,310,330],"coauthors":[1318],"class_list":["post-148872","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-ciencia-politica-es","tag-historia-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/521"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148872"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148872\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148872"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=148872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}