{"id":148917,"date":"2013-10-02T17:17:10","date_gmt":"2013-10-02T20:17:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=148917"},"modified":"2014-06-17T18:18:15","modified_gmt":"2014-06-17T21:18:15","slug":"un-mundo-mas-calido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-mundo-mas-calido\/","title":{"rendered":"Un mundo m\u00e1s c\u00e1lido"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_148933\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148933\" alt=\"Blanqueo de corales: los oc\u00e9anos se tornan m\u00e1s \u00e1cidos debido a la absorci\u00f3n creciente de C02\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_fig2_bleach_fullsize.jpg\" width=\"290\" height=\"233\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_fig2_bleach_fullsize.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_fig2_bleach_fullsize-120x96.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_fig2_bleach_fullsize-250x201.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NOAA<\/span>Blanqueo de corales: los oc\u00e9anos se tornan m\u00e1s \u00e1cidos debido a la absorci\u00f3n creciente de C02<span class=\"media-credits\">NOAA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los aportes brasile\u00f1o y sudamericano para el Quinto Informe de Evaluaci\u00f3n sobre el Medio Ambiente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico, cuyos resultados comenzaron a divulgarse el mes pasado, fueron m\u00e1s significativos que en evaluaciones anteriores, dice Jos\u00e9 Marengo, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe). Marengo, uno de los brasile\u00f1os que participaron en el grupo de trabajo 1, responsable por el cap\u00edtulo sobre los fundamentos de la ciencia f\u00edsica de los cambios clim\u00e1ticos en la nueva evaluaci\u00f3n, explica que los modelos del informe prev\u00e9n una disminuci\u00f3n de las lluvias hacia 2100 en el este de la Amazonia y en el nordeste brasile\u00f1o, como as\u00ed tambi\u00e9n aumento de las precipitaciones en la cuenca del Plata. Tales resultados coinciden con los de otros trabajos llevados adelante en Brasil, que se\u00f1alan un calentamiento en toda Am\u00e9rica del Sur, que ser\u00eda mayor en la Amazonia. Los estudios realizados por cient\u00edficos de las universidades de S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro se mencionan en el nuevo an\u00e1lisis y, por primera vez, se tuvo en cuenta al Modelo Brasile\u00f1o del Sistema Terrestre (Besm, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s) en el informe del IPCC, aunque \u00e9ste todav\u00eda se encuentra en desarrollo, afirma Marengo. El modelo regional desarrollado en Brasil tambi\u00e9n fue incorporado por el primer informe de evaluaci\u00f3n nacional del Panel Brasile\u00f1o de Cambios Clim\u00e1ticos reunido en S\u00e3o Paulo, entre los d\u00edas 9 y 13 de septiembre. El informe formul\u00f3 una s\u00edntesis in\u00e9dita del estado del arte de la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional con respecto al tema (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/09\/16\/extremos-climaticos\/?\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 210<\/i><\/a>).<\/p>\n<p>El 27 de septiembre, el IPCC dio a conocer en Estocolmo, Suecia, el documento de 36 p\u00e1ginas con el sumario ejecutivo para los tomadores de decisi\u00f3n (SPM, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s) del grupo de trabajo 1. Otros dos cap\u00edtulos del quinto informe, que analizan aspectos de los cambios clim\u00e1ticos tales como sus impactos y las medidas para mitigarlos, se divulgar\u00e1n al final de 2014. Los resultados del 5\u00ba informe se basan en un conjunto de art\u00edculos e informaci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s amplio y minucioso que los disponibles en informes anteriores. El caso de los oc\u00e9anos es un ejemplo de ello. Gracias en gran parte al programa Argo, un sistema de observaci\u00f3n oce\u00e1nica que involucra a unas 30 naciones de todos los continentes, durante los \u00faltimos 10 a\u00f1os ha aumentado significativamente el recabado de datos hasta los 2 mil metros de profundidad. Se observaron se\u00f1ales de alteraciones atribuibles a los cambios clim\u00e1ticos, en propiedades tales como la temperatura y salinidad de las aguas, la concentraci\u00f3n de carbono y ox\u00edgeno, el pH y el nivel del mar. \u201cLos datos recabados en publicaciones en revistas cient\u00edficas avaladas por pares no dejan dudas acerca de que los oc\u00e9anos est\u00e1n modific\u00e1ndose como consecuencia del cambio clim\u00e1tico\u201d, sostiene Edmo Campos, docente del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, quien intervino en la elaboraci\u00f3n del informe en el cap\u00edtulo referido al diagn\u00f3stico de los oc\u00e9anos. Campos afirma que el grupo evit\u00f3 trabajar con informaci\u00f3n basada en modelos, puesto que, en el caso de los oc\u00e9anos, los mismos no est\u00e1n tan desarrollados como los de la atm\u00f3sfera. \u201cNuestro informe no se basa tan s\u00f3lo en la literatura publicada, sino tambi\u00e9n en el an\u00e1lisis de los datos primarios en los que se fundamentan esos trabajos cient\u00edficos. Fue un trabajo extenuante. Nos reunimos en China, en Marruecos, en Francia y en Australia, y nos mantuvimos en contacto v\u00eda internet. Hab\u00eda dos coordinadores en Alemania y uno en Australia. Siempre hab\u00eda uno de ellos despierto y poni\u00e9ndonos a trabajar. Fue un gran aprendizaje\u201d, asevera. Como en todos los escenarios previstos para 2100, las concentraciones de CO<sub>2<\/sub> ser\u00e1n mayores que los niveles actuales, y parte de ese CO<sub>2<\/sub> seguir\u00e1 siendo absorbida por los oc\u00e9anos. Por ello, hay una \u201cvirtual certeza\u201d (un 99% de probabilidad) de que la acidificaci\u00f3n de los mares crecer\u00e1. En el mejor de los escenarios, el descenso del pH oscilar\u00e1 entre 0,06 y 0,07. En el peor, caer\u00e1 entre 0,30 y 0,32.<\/p>\n<p><b>Causas y perspectivas<br \/>\n<\/b>As\u00ed como no trajo precisamente novedades en relaci\u00f3n con las evaluaciones anteriores, el texto divulgado en Estocolmo revela que las investigaciones llevadas a cabo en los \u00faltimos seis a\u00f1os tornan a\u00fan m\u00e1s evidentes las causas que originan los cambios clim\u00e1ticos y las perspectivas que generan. Seg\u00fan el documento, los cient\u00edficos cuentan con un 95% de certeza cuando afirman que la actividad humana es la \u201ccausa principal\u201d del calentamiento global, que se intensific\u00f3 en la d\u00e9cada de 1950. En el informe previo, el grado de confianza ya era alto, aunque del orden del 90%. \u201cNuestro an\u00e1lisis acerca del estado del arte de la ciencia revela que la atm\u00f3sfera y los oc\u00e9anos se calentaron, la cantidad de hielo y nieve disminuy\u00f3, el nivel promedio del mar subi\u00f3 y aumentaron las concentraciones de gases con efecto invernadero\u201d, dijo Qin Dahe, copresidente del grupo de trabajo 1. El resumen ejecutivo se divulg\u00f3 al cabo de cinco d\u00edas de debates entre 195 representantes de gobiernos y es el fruto del trabajo de 260 cient\u00edficos que analizaron m\u00e1s de 9 mil art\u00edculos cient\u00edficos.<\/p>\n<div id=\"attachment_148934\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148934\" alt=\"El derretimiento de la capa de hielo en Groenlandia: su extensi\u00f3n est\u00e1 disminuyendo gradualmente\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_Press_Photo_9.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_Press_Photo_9.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_Press_Photo_9-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/MudaClima_Press_Photo_9-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Henrik Egede Lassen\/ Alpha Film\/ Noaa<\/span>El derretimiento de la capa de hielo en Groenlandia: su extensi\u00f3n est\u00e1 disminuyendo gradualmente<span class=\"media-credits\">Henrik Egede Lassen\/ Alpha Film\/ Noaa<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, seg\u00fan indica el documento del IPCC, han sido sucesivamente m\u00e1s c\u00e1lidas que cualquier otra anterior, desde 1850. Las concentraciones de di\u00f3xido de carbono en la atm\u00f3sfera (CO<sub>2<\/sub>) aumentaron desde un 40% en los tiempos preindustriales, debido fundamentalmente a la quema de combustibles f\u00f3siles, pero tambi\u00e9n por la modificaci\u00f3n del uso de la tierra. Los oc\u00e9anos absorbieron alrededor del 30% de ese CO<sub>2<\/sub>, sufriendo as\u00ed un proceso de acidificaci\u00f3n. Los oc\u00e9anos tambi\u00e9n fueron el principal destino de la creciente energ\u00eda almacenada en el sistema clim\u00e1tico a causa del calentamiento. Este fen\u00f3meno condujo al calentamiento de los oc\u00e9anos y a una p\u00e9rdida de masa en las capas de hielo, tanto en el \u00c1rtico como en la Ant\u00e1rtida, registr\u00e1ndose una p\u00e9rdida gradual de su extensi\u00f3n durante la primavera en el mar \u00c1rtico y en el hemisferio Norte. El \u00edndice de aumento del nivel del mar desde mediados del siglo XIX ha sido mayor que el registrado durante los 2 mil a\u00f1os anteriores \u2012entre 1901 y 2010, el crecimiento fue de 19 cent\u00edmetros.<\/p>\n<p><b>Alteraciones indeseables<br \/>\n<\/b>El panel advierte que, de proseguir las altas emisiones de gases con efecto invernadero, se incrementar\u00e1 el calentamiento y con ello las alteraciones indeseables del sistema clim\u00e1tico. Seg\u00fan el grupo de trabajo, detener esos cambios exigir\u00e1 \u201cdisminuciones sustanciales y sostenidas en las emisiones de gases con efecto invernadero\u201d. El escenario m\u00e1s optimista prev\u00e9 un aumento de la temperatura terrestre promedio de entre 0,3\u00baC y 1,7\u00baC entre 2010 y 2100, mientras que el nivel del mar podr\u00eda subir entre 26 y 55 cent\u00edmetros en el transcurso de este siglo. En tanto, en el peor de los pron\u00f3sticos, en el cual las emisiones crecen a un ritmo acelerado, la superficie de la Tierra podr\u00eda calentarse entre 2,6\u00baC y 4,8\u00baC a lo largo de este siglo, provocando que el nivel de los oc\u00e9anos crezca entre 45 y 82 cent\u00edmetros. \u201cEl nivel de los oc\u00e9anos ya aument\u00f3, en promedio, 20 cent\u00edmetros entre 1900 y 2012. Si sube otros 60 cent\u00edmetros, con sus mareas, el resultado ser\u00e1 una fuerte erosi\u00f3n en las \u00e1reas costeras de todo el mundo\u201d, declar\u00f3 Paulo Artaxo, docente del Instituto de F\u00edsica de la USP y miembro del grupo de trabajo 1 a \u00a0<i>Ag\u00eancia FAPESP<\/i>, en el marco de su participaci\u00f3n en uno de los simposios de la FAPESP Week London (<i>lea el reportaje en la p\u00e1gina 42<\/i>). \u201cCiertos r\u00edos como el Amazonas, por ejemplo, sufrir\u00e1n un fuerte reflujo de agua salada, que afectar\u00e1 a todo el ecosistema local\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Artaxo, que es uno de los miembros de la coordinaci\u00f3n del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales.<\/p>\n<p>El IPCC reconoci\u00f3 un descenso en la tasa de calentamiento del planeta en los \u00faltimos 15 a\u00f1os, pasando de 0,12\u00baC por d\u00e9cada (entre 1951 y 2012) a 0,05\u00baC (de 1998 a 2012). Pero esta \u201cpausa\u201d o \u201chiato\u201d en el incremento de las temperaturas se considera demasiado breve a\u00fan como para reflejar una tendencia. Artaxo plantea que el fen\u00f3meno se debe a dos factores principales: una mayor absorci\u00f3n de calor en aguas profundas (m\u00e1s de 700 metros) y a la mayor frecuencia del fen\u00f3meno conocido como La Ni\u00f1a, que modifican el \u00edndice de transferencia de calor de la atm\u00f3sfera hacia los oc\u00e9anos. \u201cEl proceso est\u00e1 bastante claro y documentado en art\u00edculos publicados en prestigiosas revistas cient\u00edficas. De todos modos, el planeta se sigue calentando en forma significativa\u201d, sostuvo. \u201cLa pausa aparece claramente en la costa sur de Per\u00fa y Chile, donde la temperatura ha disminuido casi 1\u00baC desde 1970\u201d, dice Jos\u00e9 Marengo, del Inpe.<\/p>\n<p>La ausencia en el an\u00e1lisis del IPCC de un estudio cient\u00edfico reciente acerca de esa \u201cpausa\u201d incluso fue criticada por cient\u00edficos para los cuales los cambios clim\u00e1ticos constituir\u00edan una contingencia natural, y por pol\u00edticos y empresarios renuentes a tomar medidas tendientes a controlar la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero que afectan sus intereses. El <i>paper<\/i> en cuesti\u00f3n no se analiz\u00f3 por una raz\u00f3n muy sencilla: fue publicado despu\u00e9s del 15 de marzo, la fecha l\u00edmite para la literatura evaluada en el informe. Paulo Artaxo no encuentra motivo para la controversia. \u201cContamos con 9.200 referencias cient\u00edficas. Se trata de una sola comunicaci\u00f3n, y se public\u00f3 luego de la <i>deadline<\/i>, tal como cientos de otros <i>papers<\/i>. Asimismo, Artaxo subraya que los oc\u00e9anos est\u00e1n absorbiendo calor de la atm\u00f3sfera en \u00edndices muy altos. Una nota editorial de la revista <i>Nature<\/i> sugiri\u00f3 que el panel se deber\u00eda concentrar en la producci\u00f3n de informes breves sobre temas emergentes, en lugar de abocarse a toda la literatura cada siete a\u00f1os, tal como lo viene haciendo. De ese modo, se lograr\u00edan efectos inmediatos y se evitar\u00eda el riesgo de, luego de movilizar a los investigadores para un trabajo gigantesco, afrontar insinuaciones de que sus datos se encuentran desactualizados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"IPCC afianza grado de confianza sobre el diagn\u00f3stico de cambios clim\u00e1ticos","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[286,293,269],"coauthors":[98],"class_list":["post-148917","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-clima-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148917"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148917\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148917"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=148917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}