{"id":148994,"date":"2013-10-03T14:32:02","date_gmt":"2013-10-03T17:32:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=148994"},"modified":"2024-06-05T15:54:35","modified_gmt":"2024-06-05T18:54:35","slug":"una-intrusa-entre-las-abejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-intrusa-entre-las-abejas\/","title":{"rendered":"Una intrusa entre las abejas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_148995\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148995\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-fecundada-6.jpg\" alt=\"La abeja reina, marcada con una etiqueta: elegida por sus compa\u00f1eras para recibir una dieta especial y ser la procreadora del grupo\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-fecundada-6.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-fecundada-6-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-fecundada-6-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DENISE DE ARAUJO ALVES\/ USP-RIBEIR\u00c3O PRETO<\/span>La abeja reina, marcada con una etiqueta: elegida por sus compa\u00f1eras para recibir una dieta especial y ser la procreadora del grupo<span class=\"media-credits\">DENISE DE ARAUJO ALVES\/ USP-RIBEIR\u00c3O PRETO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las abejas de la especie <i>Melipona scutellaris<\/i>, comunes en la regi\u00f3n nordeste de Brasil, son conocidas porque no pican (tienen un aguij\u00f3n atrofiado), porque producen miel en abundancia y porque generan varias reinas en una misma colonia. Tan s\u00f3lo una, sin embargo, es elegida para dirigir la colmena. A las otras, cuando las obreras no las matan, s\u00f3lo les queda respetar la l\u00ednea sucesoria y aguardar pacientemente la muerte de la soberana original. O bien, si tienen suerte, abandonar el hogar de origen y formar nuevas colonias con una parte de las obreras hermanas. Hasta hace poco, \u00e9sas eran las \u00fanicas formas conocidas para que las aspirantes al papel de reina \u2012los bi\u00f3logos las denominan reinas v\u00edrgenes\u2012 puedan tomar el poder. Pero ahora se sabe que el repertorio es mayor.<\/p>\n<p>Estudios realizados por la bi\u00f3loga Denise de Araujo Alves y sus colaboradores revelan que las abejas <i>Melipona scutellaris<\/i>, m\u00e1s conocidas como <i>uru\u00e7u<\/i> [del tupi: abeja grande] nordestina, pueden optar por un tercero y m\u00e1s riesgoso camino para alcanzar la cima de la jerarqu\u00eda social. En muchos casos, las reinas v\u00edrgenes escapan de la matanza por las obreras y abandonan sus propios panales. Durante la fuga, logran identificar e invadir colmenas que quedaron ac\u00e9falas por la muerte de la soberana original, la madre del resto de las abejas de la colonia. Mediante esa estrategia furtiva, las abejas sin un reino propio act\u00faan como par\u00e1sitas sociales: consiguen imponerse a las obreras que no son sus parientes y se benefician del trabajo de ellas. \u201cEs la lucha por la supervivencia\u201d, comenta Araujo Alves, investigadora de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en Ribeir\u00e3o Preto.<\/p>\n<p>Los trabajos de Araujo Alves incluso se\u00f1alan que dichas invasiones ocurren a una hora se\u00f1alada. Suceden al caer la tarde, cuando ya es casi de noche y las obreras que vigilan los panales se encuentran menos activas. \u201cParece ser algo calculado\u201d, a\u00f1ade la bi\u00f3loga.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de la ocupaci\u00f3n de colonias por parte de reinas invasoras fue sugerida por primera vez en 2003 por el investigador holand\u00e9s Marinus Sommeijer. Mientras trabajaba con abejas <i>Melipona favosa<\/i> en Costa Rica y en Trinidad y Tobago, Sommeijer y su equipo notaron que algunas colonias parec\u00edan haber sido invadidas por forasteras. Pero sus observaciones no permit\u00edan confirmar esa sospecha. En 2008, durante su doctorado, Araujo Alves y sus colaboradores decidieron retomar el caso y estudiar dos poblaciones de <i>Melipona scutellaris<\/i>, una criada en el Laboratorio de Abejas del Instituto de Biociencias de la USP, en S\u00e3o Paulo, y otra en la estancia Aretuzina, en S\u00e3o Sim\u00e3o, en el interior del estado, propiedad de Paulo Nogueira-Neto, uno de los pioneros en las investigaciones con abejas sin aguij\u00f3n. En esas dos colonias, la investigadora extrajo pupas de obreras de 23 panales en dos momentos: antes y despu\u00e9s de la sustituci\u00f3n de las reinas madres. Al comparar las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas de la prole de cada colonia, los investigadores esperaban descubrir si la reina muerta hab\u00eda sido sustituida por otra reina de la propia colonia o por una invasora.<\/p>\n<p>En la Universidad de Leuven, en B\u00e9lgica, en colaboraci\u00f3n con el bi\u00f3logo Tom Wenseleers, Araujo Alves analiz\u00f3 el parentesco de las pupas mediante el uso de marcadores gen\u00e9ticos y constat\u00f3 que los 23 panales hab\u00edan pasado por 24 reemplazos de reinas. En seis casos (un 25% del total), el comando de la colmena hab\u00eda sido conquistado por una reina invasora, y esas abejas se denominan par\u00e1sitas sociales porque sus descendientes reciben los cuidados de las obreras con las cuales no poseen parentesco gen\u00e9tico.<\/p>\n<p>\u201cLa invasi\u00f3n permite ahora comprender por qu\u00e9 en algunas especies resulta com\u00fan hallar tantas reinas en un mismo panal\u201d, explica la bi\u00f3loga Vera L\u00facia Imperatriz Fonseca, una de las m\u00e1s respetadas estudiosas de las abejas en el pa\u00eds y supervisora de Araujo Alves en el doctorado. Seg\u00fan Araujo Alves, la presencia de varias reinas en una misma colonia se cre\u00eda que constitu\u00eda una especie de reserva ante la eventual muerte de la soberana original, o bien para la fundaci\u00f3n de un panal secundario. \u201cRevelamos que, en caso de escapar de morir en sus colonias natales, algunas reinas salen de ellas, se aparean con machos (z\u00e1nganos) en las proximidades del panal e ingresan, una vez fecundadas, en colonias hu\u00e9rfanas de la poblaci\u00f3n\u201d, dice la bi\u00f3loga. Una vez instaladas en las nuevas colonias, esas reinas inician la postura de huevos y se aprovechan del trabajo de las obreras no emparentadas para mantener su prole.<\/p>\n<p><b>Al anochecer<br \/>\n<\/b>Luego de comprobar la existencia de reinas invasoras, Araujo Alves comenz\u00f3 a estudiar la raz\u00f3n del \u00e9xito de las forasteras. En otro trabajo realizado en forma conjunta con el grupo de Leuven, los investigadores brasile\u00f1os observaron durante dos meses la vida cotidiana de ocho colonias de <i>Melipona scutellaris<\/i> en el Laboratorio del Comportamiento y Ecolog\u00eda de Insectos Sociales de la USP en Ribeir\u00e3o Preto, coordinado por F\u00e1bio Nascimento. Entre los meses de febrero y marzo de 2012, el equipo identific\u00f3 a 520 reinas v\u00edrgenes y marc\u00f3 a cada una con un min\u00fasculo chip en el t\u00f3rax. Un lector instalado en la entrada de cada colonia registraba el paso de esas abejas, tanto las del propio panal como las invasoras.<\/p>\n<div id=\"attachment_148996\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-148996\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-virgem_chip-1.jpg\" alt=\"El chip que permiti\u00f3 rastrear a las reinas v\u00edrgenes que ocuparon panales ac\u00e9falos luego de la muerte de la reina original\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-virgem_chip-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-virgem_chip-1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abelha_rainha-virgem_chip-1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DENISE DE ARAUJO ALVES\/ USP-RIBEIR\u00c3O PRETO<\/span>El <em>chip<\/em> que permiti\u00f3 rastrear a las reinas v\u00edrgenes que ocuparon panales ac\u00e9falos luego de la muerte de la reina original<span class=\"media-credits\">DENISE DE ARAUJO ALVES\/ USP-RIBEIR\u00c3O PRETO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante los 40 d\u00edas que estudiaron el desplazamiento de esas reinas, los investigadores identificaron el tr\u00e1nsito de ocho de \u00e9stas, de las cuales tres eran par\u00e1sitas sociales. Seg\u00fan los datos registrados, que fueron presentados en la edici\u00f3n de septiembre en la revista <i>Animal Behavior<\/i>, las invasiones ocurrieron siempre al caer la tarde o al comienzo de la noche, entre las 17 y las 20 horas. \u201cDurante el d\u00eda se produce un intenso movimiento de ingreso de polen y n\u00e9ctar en la colmena y muchas obreras vigilan, en las entradas de las colonias, para evitar robos de sus dep\u00f3sitos de alimentos\u201d, comenta Araujo Alves. \u201cResulta dif\u00edcil atravesar ese bloqueo\u201d. En tanto, al final de la tarde, cuando la b\u00fasqueda de alimentos disminuye y la luminosidad es menor, esa vigilancia se relaja y las reinas par\u00e1sitas aprovechan esos descuidos. Araujo Alves sospecha que las reinas invasoras identifican a las colonias hu\u00e9rfanas gui\u00e1ndose mediante pistas qu\u00edmicas. \u201cNuestros datos revelan que las reinas ingresan en los panales al final de la tarde y que solamente invaden colonias hu\u00e9rfanas\u201d, agrega.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las implicaciones evolutivas de ese fen\u00f3meno, las invasiones de las colmenas pueden afectar el trabajo de los criadores de abejas, que normalmente seleccionan y dividen los panales teniendo en cuenta la capacidad de producci\u00f3n de miel de una colonia. \u201cAl sufrir el parasitismo, otro linaje gen\u00e9tico controla la colonia y la eficiencia de la producci\u00f3n puede variar con el nacimiento de obreras hijas de la reina invasora\u201d, avisa Araujo Alves. Desde un punto de vista ecol\u00f3gico, la ocupaci\u00f3n de la colonia ajena representa un eficiente mecanismo para dispersar sus genes. \u201cAs\u00ed, la variabilidad gen\u00e9tica de una poblaci\u00f3n puede alterarse porque el parasitismo social puede aumentar el flujo g\u00e9nico entre las poblaciones\u201d.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Vera Fonseca, lo que Araujo Alves observ\u00f3 en las colmenas de <i>Melipona scutellaris<\/i> podr\u00eda ser un fen\u00f3meno com\u00fan, que ocurre con otras especies del g\u00e9nero <i>Melipona<\/i> y con abejas provistas de aguij\u00f3n. \u201cA ra\u00edz de los cambios clim\u00e1ticos, las <i>Melipona scutellaris<\/i> probablemente buscar\u00e1n ambientes a los cuales puedan adaptarse mejor\u201d, dice Fonseca, quien es docente en la USP en S\u00e3o Paulo. \u201cSi llega a ser necesario realizar un desplazamiento asistido de esta especie, es importante conocer c\u00f3mo estructuran gen\u00e9ticamente su poblaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo paso que contempla Araujo Alves es la utilizaci\u00f3n de los chips y detectores para estudiar la din\u00e1mica de especies que producen pocas reinas. \u201cQueremos verificar si ese comportamiento invasivo tambi\u00e9n se produce en otras especies que no pertenecen al g\u00e9nero <i>Melipona<\/i>\u201d, dice.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<\/span><strong>1.<\/strong> Parasitismo social intraespec\u00edfico como estrategia reproductiva en abejas sin aguij\u00f3n (Apidae, Meliponini) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/116983\/parasitismo-social-intraespecifico-como-estrategia-reprodutiva-em-abelhas-sem-ferrao-apidae-meliponi\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">2010\/ 19717-4<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Beca de posdoctorado; <b>Coord.<\/b> Denise de Araujo Alves\/ USP-RP; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 237.463,20 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2<\/strong>. Mediaci\u00f3n comportamental, se\u00f1alizaci\u00f3n qu\u00edmica y aspectos fisiol\u00f3gicos reguladores de la organizaci\u00f3n social en himen\u00f3pteros (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/28811\/mediacao-comportamental-sinalizacao-quimica-e-aspectos-fisiologicos-reguladores-da-organizacao-socia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">2010\/ 10027-5<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Joven Investigador; <b>Coord.<\/b> F\u00e1bio Santos do Nascimento\/ USP-RP; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 260.000,00 (FAPESP).<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\n<\/span>VAN OYSTAEYEN, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0003347213003047\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sneaky queens in Melipona bees selectively detect and infiltrate queenless colonies<\/a>. <b>Animal Behavior<\/b>. v. 86, n.3, p. 603-9. Sept. 2013.<br \/>\nWENSELEERS, T. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/rsbl.royalsocietypublishing.org\/content\/early\/2010\/10\/16\/rsbl.2010.0819.full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Instraspecific queen parasitism in a highly eusocial bee<\/a>. <b>Biology Letters<\/b>. v. 7, p. 173-6. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Reina invade colmena hu\u00e9rfana y asume el control de las obreras","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,335],"coauthors":[109],"class_list":["post-148994","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148994"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148994\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518726,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148994\/revisions\/518726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148994"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=148994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}