{"id":148999,"date":"2013-10-03T15:08:08","date_gmt":"2013-10-03T18:08:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=148999"},"modified":"2014-06-17T18:31:14","modified_gmt":"2014-06-17T21:31:14","slug":"una-amenaza-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-amenaza-invisible\/","title":{"rendered":"Una amenaza invisible"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_149000\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149000\" alt=\"Las \u00e1reas inundables representan un 25% del territorio de la Amazonia\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_05-Igarape-Regiao-Norte.jpg\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_05-Igarape-Regiao-Norte.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_05-Igarape-Regiao-Norte-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_05-Igarape-Regiao-Norte-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Las \u00e1reas inundables representan un 25% del territorio de la Amazonia<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Todo es majestuoso en la Amazonia, el mayor bloque remanente de selva tropical del planeta. Con un \u00e1rea de algo m\u00e1s de 6,8 millones de kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>), se distribuye en nueve pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur y su mayor parte se encuentra en Brasil, que posee el 69% de la superficie que cubre la selva. Se estima que ah\u00ed habita casi un 25% de todas las especies de seres vivos de la Tierra, adem\u00e1s de 35 millones de personas (20 millones solamente en Brasil). La Amazonia tambi\u00e9n cuenta con la mayor cuenca fluvial del mundo, con 6,6 millones de km<sup>2<\/sup>, que resulta fundamental para el drenaje de varios pa\u00edses y para generar lluvias. Es el mayor reservorio de agua dulce del planeta, con alrededor del 20% de toda el agua potable disponible. Por eso, es uno de los reguladores del clima y del equilibrio h\u00eddrico de la Tierra. A pesar de tanta magnificencia, son las alteraciones en peque\u00f1a escala, tales como la apertura de calveros para la extracci\u00f3n de madera, las que pueden representar una de las principales amenazas para la conservaci\u00f3n del ecosistema, subray\u00f3 el bi\u00f3logo Helder Queiroz, director del Instituto de Desarrollo Sostenible Mamirau\u00e1, en su disertaci\u00f3n en el marco del Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n, del d\u00eda 19 de septiembre en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>De modo general, explic\u00f3 Queiroz, las principales amenazas para la Amazonia se asocian actualmente con las pr\u00e1cticas que conducen directa o indirectamente a la p\u00e9rdida de h\u00e1bitats y a la reducci\u00f3n de poblaciones de plantas y animales. Seg\u00fan opina el bi\u00f3logo, estas amenazas pueden dividirse en dos grupos. El primero es el de aqu\u00e9llas que modifican significativamente el paisaje, como son los casos de los incendios y de obras de infraestructura tales como la construcci\u00f3n de centrales hidroel\u00e9ctricas y autopistas. El segundo est\u00e1 relacionado con las alteraciones del paisaje que no son perceptibles. Dif\u00edcilmente detectables en im\u00e1genes satelitales, esas alteraciones m\u00e1s discretas pueden desencadenar, en primera instancia, cambios locales significativos. Sin embargo, a largo plazo, sus efectos inciden en el mantenimiento de la diversidad biol\u00f3gica regional. Un ejemplo de una transformaci\u00f3n dif\u00edcil de ponderar es la apertura de peque\u00f1os claros para la extracci\u00f3n selectiva de madera, uno de los m\u00e1s antiguos y serios problemas de la regi\u00f3n. \u201cMuchos de los \u00e1rboles con madera de gran valor comercial son fundamentales para la alimentaci\u00f3n de diversos animales\u201d, dijo Queiroz.<\/p>\n<div id=\"attachment_149001\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149001\" alt=\"Helder Queiroz, del Instituto Mamirau\u00e1, y Maria L\u00facia Absy, del Inpa\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_LadoaLado_290.jpg\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_LadoaLado_290.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_LadoaLado_290-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_LadoaLado_290-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Helder Queiroz, del Instituto Mamirau\u00e1, y Maria L\u00facia Absy, del Inpa<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>La construcci\u00f3n de represas, que alteran el curso de los r\u00edos y arroyos, como as\u00ed tambi\u00e9n el transporte de sedimentos, tambi\u00e9n genera un efecto local sobre el ecosistema. En tanto, la pesca excesiva ha desencadenado la reducci\u00f3n de las existencias y poblaciones de peces, como por ejemplo el tambaqu\u00ed o pac\u00fa negro (<i>Colossoma macropomum<\/i>). Otra forma de explotaci\u00f3n insostenible involucra la captura del pez sil\u00farido denominado <i>piracatinga <\/i>o bagre maputito (<i>Calophysus macropterus<\/i>). Su pesca estimul\u00f3 la caza indiscriminada, y muchas veces ilegal, de yacar\u00e9s y delfines rosados o bufeos del Amazonas, cuya carne se utiliza como cebo. Seg\u00fan el bi\u00f3logo, la carcasa de un yacar\u00e9, que se vende por 100 reales, puede rendir hasta 300 kilogramos (kg) del pez, que se consume en el nordeste brasile\u00f1o y se exporta \u00a0hacia varios pa\u00edses vecinos, como por ejemplo, Colombia. \u201cEse sistema de valoraci\u00f3n de la biodiversidad se encuentra profundamente desequilibrado en la Amazonia\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>Actualmente, la p\u00e9rdida de ambientes naturales es mayor en una regi\u00f3n conocida con el nombre de Arco del Desmonte, que se extiende desde el sur y hacia el este de la denominada Amazonia Legal: un \u00e1rea con unos 5 millones de km<sup>2<\/sup>, que abarca ocho estados (Acre, Amap\u00e1, Amazonas, Par\u00e1, Rond\u00f4nia, Roraima y Tocantins, en la regi\u00f3n norte; Mato Grosso, en el centro oeste, y parte de Maranh\u00e3o, en el nordeste). El Arco del Desmonte, definido por la frontera de expansi\u00f3n agropecuaria, que convierte grandes extensiones de selva en pasturas, concentra alrededor del 56% de la poblaci\u00f3n originaria del pa\u00eds.<\/p>\n<p><b>El humedal amazonense<br \/>\n<\/b>Las regiones de vegas, en terrenos de baja altitud, pero en el interior de la selva amaz\u00f3nica, tambi\u00e9n han llamado la atenci\u00f3n del poder p\u00fablico en el marco de la elaboraci\u00f3n de estrategias tendientes a la preservaci\u00f3n del ecosistema. Hasta hace poco, se estimaba que esas tierras representaban tan s\u00f3lo un 6% de la selva. Ahora, seg\u00fan el bi\u00f3logo, se calcula que las llanuras aluviales representan hasta un 25% de su territorio. Queiroz explic\u00f3 que esas \u00e1reas se encuentran constantemente sometidas a reg\u00edmenes de inundaci\u00f3n; al ubicarse cerca de la costa, sufren la influencia de las mareas, variando diariamente con las aguas que las inundan. \u201cCon todo, la mayor\u00eda de los sectores de vegas se localiza en el interior de la selva, en \u00e1reas cercanas al r\u00edo Amazonas, bajo un r\u00e9gimen de inundaciones estacionales y completamente imprevisibles, porque dependen de la cantidad de lluvia recibida en las cercan\u00edas de los cauces de los peque\u00f1os r\u00edos\u201d.<\/p>\n<p>Buena parte de las \u00e1reas de humedales de la Amazonia queda inundada por las denominadas aguas blancas, con origen andino, con abundancia de sedimentos y nutrientes. En esos tramos, la vegetaci\u00f3n tiende a ser m\u00e1s abundante. \u201cA causa de esa productividad y de la riqueza en recursos naturales, las selvas de vega sufren m\u00e1s con la constante ocupaci\u00f3n humana\u201d, dijo. Todas las grandes ciudades amaz\u00f3nicas, y buena parte de las peque\u00f1as, se encuentran ubicadas en esas \u00e1reas. Actualmente, un 75% de la poblaci\u00f3n local, unas 8 millones de personas, habita en los humedales amazonenses, alterando diariamente su ecosistema. \u201cEso torna muy dificultosa la conservaci\u00f3n de esas selvas\u201d, resalt\u00f3 Queiroz. Adem\u00e1s, existen pocas \u00e1reas efectivamente protegidas por unidades de conservaci\u00f3n. \u201cIncluso fuera del Arco del Desmonte, la vega amaz\u00f3nica es el ambiente m\u00e1s amenazado\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_149002\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149002\" alt=\"El p\u00e1jaro p\u00e9ndulo (Momotus momota)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_01-Momotos-momota.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_01-Momotos-momota.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_01-Momotos-momota-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_01-Momotos-momota-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>El p\u00e1jaro p\u00e9ndulo (<em>Momotus momota<\/em>)<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>Se\u00f1al de tregua<br \/>\n<\/b>Pese al escenario de aparente degradaci\u00f3n, los \u00edndices de desmonte en la Amazonia vienen disminuyendo en los \u00faltimos ocho a\u00f1os. A juicio de la investigadora Maria L\u00facia Absy, del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa) y una de las disertantes, entre 2004 y 2012 se registr\u00f3 una reducci\u00f3n del 84% en los \u00edndices anuales de deforestaci\u00f3n en la regi\u00f3n de la Amazonia Legal. S\u00f3lo entre 2011 y 2012, esa disminuci\u00f3n alcanz\u00f3 un 29%, seg\u00fan los datos obtenidos por medio del Prodes, un proyecto de monitoreo de la selva amaz\u00f3nica brasile\u00f1a mediante im\u00e1genes satelitales. Este proyecto es controlado por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), en colaboraci\u00f3n con el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) y el Ibama, y es financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI), mediante la acci\u00f3n de Monitoreo Ambiental de la Amazonia.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del Prodes, las actividades de inspecci\u00f3n para la reducci\u00f3n de los \u00edndices de desmonte cuentan con otro soporte basado en im\u00e1genes satelitales: el Sistema de Detecci\u00f3n del Desmonte en Tiempo Real (Deter), un mapeo r\u00e1pido que el Inpe y el MCTI realizan mensualmente, a partir de 2004, y cuentan tambi\u00e9n con el apoyo del MMA y del Ibama. Este sistema les informa con rapidez la posici\u00f3n de las \u00e1reas recientes de desmonte a los organismos de inspecci\u00f3n. \u201cNo hay dudas de que, tanto el Prodes como el Deter constituyen importantes herramientas de fiscalizaci\u00f3n y control del desmonte en la Amazonia\u201d, inform\u00f3 Absy.<\/p>\n<p>Existen dos razones posibles para esa disminuci\u00f3n del desmonte, estim\u00f3 Queiroz. Una de ellas puede atribuirse a la acci\u00f3n conjunta de comisiones interministeriales, creadas hace 10 a\u00f1os, para combatir la tala de \u00e1rboles en la Amazonia, que generaron una serie de acciones gubernamentales enfocadas en la conservaci\u00f3n de la selva. La otra, dijo el bi\u00f3logo, puede estar relacionada con el crecimiento econ\u00f3mico del pa\u00eds en los \u00faltimos a\u00f1os, \u201cacompa\u00f1ado del desv\u00edo de las inversiones del sector privado hacia actividades que no est\u00e1n tan ligadas a la extracci\u00f3n, lo cual tambi\u00e9n puede haber contribuido para ese escenario\u201d.<\/p>\n<p>Ambos investigadores coinciden en un punto: las actividades humanas en esas regiones deben manejarse adecuadamente, teniendo en cuenta las cadenas productivas, altamente relevantes para los estados de la regi\u00f3n norte. Pero sin generar impactos significativos en la diversidad biol\u00f3gica y en la preservaci\u00f3n del ecosistema. \u201cEstas cadenas productivas pueden representar hasta un 15% del Producto Interno Bruto (PIB) de algunos estados del norte\u201d, dijo Queiroz. \u201cNo est\u00e1 mal talar un \u00e1rea, siempre y cuando no sea demasiado grande, para fines productivos. El error es hacerlo de manera aleatoria, sin ninguna metodolog\u00eda ni t\u00e9cnicas de manejo forestal adecuadas\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Absy.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/058-061_Biota_212.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149003 alignright\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/058-061_Biota_212-300x280.jpg\" width=\"300\" height=\"280\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Daniel das Neves<\/span><\/a>Desde hace algunos a\u00f1os, el Instituto Mamirau\u00e1 ha venido implementando iniciativas de manejo forestal que est\u00e1n generando importantes resultados. Luego de 10 a\u00f1os, y con la extracci\u00f3n controlada de especies madereras, los valores de mercado de madera liviana y pesada crecieron m\u00e1s de un 250%. La pesca controlada, sin pr\u00e1cticas de sobrepesca y respetando los per\u00edodos de apareamiento de las especies, contribuy\u00f3 al aumento del tama\u00f1o del paiche o piraruc\u00fa (<i>Arapaima gigas<\/i>), un pez muy consumido localmente. En los \u00faltimos a\u00f1os, el tama\u00f1o promedio del pez capturado en las aguas controladas sobrepas\u00f3 el l\u00edmite m\u00ednimo legal de 150 cent\u00edmetros, mientras que las existencias pesqueras crecieron m\u00e1s de un 300%. \u201cDe este modo, se registr\u00f3 un incremento del 130% en los ingresos promedio mensuales de los pescadores\u201d, resalt\u00f3 Queiroz. Pero hay que ampliar el alcance de esas acciones, sostuvo. \u201cAl fin y al cabo, los problemas son inmensos en la mayor selva tropical del planeta\u201d.<\/p>\n<p>El Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n es una iniciativa del Programa Biota-FAPESP, mediante un convenio con la revista <i>Pesquisa FAPESP<\/i>, concentrada en el debate de los retos relacionados con la conservaci\u00f3n de los principales ecosistemas brasile\u00f1os: cerrado, caatinga, pantanal y bosque atl\u00e1ntico, adem\u00e1s de los ecosistemas marinos y costeros y de la biodiversidad en ambientes antr\u00f3picos, urbanos y rurales. Hasta el mes de noviembre, las charlas presentar\u00e1n el estado del arte del conocimiento generado por investigadores de todo Brasil, con el objetivo de contribuir al perfeccionamiento de la educaci\u00f3n cient\u00edfica y ambiental de docentes y alumnos de ense\u00f1anza media del pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Alteraciones pueden comprometer la mayor selva tropical del planeta","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,293,331],"coauthors":[662],"class_list":["post-148999","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148999"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148999\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148999"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=148999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}