{"id":149064,"date":"2014-04-24T08:19:49","date_gmt":"2014-04-24T11:19:49","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149064"},"modified":"2014-08-06T17:01:24","modified_gmt":"2014-08-06T20:01:24","slug":"eclea-bosi-narrativas-sensibles-sobre-grupos-vulnerables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/eclea-bosi-narrativas-sensibles-sobre-grupos-vulnerables\/","title":{"rendered":"Ecl\u00e9a Bosi: Narrativas sensibles sobre grupos vulnerables"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-151518\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_Ecleia2-741x1024.jpg\" width=\"281\" height=\"387\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Ecl\u00e9a Bosi, profesora em\u00e9rita de psicolog\u00eda social en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), se dedica a investigar temas que no figuran entre los m\u00e1s abordados dentro de los estudios acad\u00e9micos brasile\u00f1os: la lectura entre las trabajadoras y los relatos de ancianos, por ejemplo, por detenernos solamente en dos de los temas que tienen un peso decisivo en su trabajo. Ella dirige a menudo su mirada hacia los grupos sociales vulnerables: pobres, trabajadoras con bajos sueldos, ancianos que, inmersos en la permanente transformaci\u00f3n de la metr\u00f3polis, van perdiendo con amargura las referencias de sus trayectos familiares y cotidianos, y penetran en un tiempo de cierto desvanecimiento de la conciencia de su identidad. Con los objetos de estudio escogidos y los personajes con que se top\u00f3 durante el proceso de investigaci\u00f3n, ambos en alusiones a lo precario y vulnerable e investigados a partir de s\u00f3lidas bases te\u00f3ricas, ella elabor\u00f3 una s\u00f3lida, singular y reconocida obra en su campo.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>77 a\u00f1os<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Psicolog\u00eda social; Memoria y sociedad<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Universidad de S\u00e3o Paulo (USP): t\u00edtulo de grado (1966), maestr\u00eda (1970), doctorado (1971) y libre docencia (1982)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Instituto de Psicolog\u00eda \u2013 USP<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n Cient\u00edfica:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>8 libros, 36 cap\u00edtulos de libros y 16 art\u00edculos publicados; 10 direcciones de tesinas de maestr\u00eda y 14 de tesis doctorales<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Forma parte de esa singularidad la expresi\u00f3n del vigor de los hallazgos y de las reflexiones en tono suave, delicado, lo que les imprime a los relatos de Ecl\u00e9a Bosi una particular dimensi\u00f3n literaria. Sus narraciones de investigaci\u00f3n emp\u00edrica y ensayos te\u00f3ricos adquieren frecuentemente un tono de hermosa prosa po\u00e9tica. Pero, simult\u00e1neamente, tambi\u00e9n parecen formar parte de la firmeza, de la fuerza vital del trabajo de investigaci\u00f3n de Ecl\u00e9a, su desborde hacia el campo de la militancia institucional, pol\u00edtica. Por eso resulta f\u00e1cil comprender su esfuerzo por lograr la creaci\u00f3n y desarrollo de la Universidad de la Tercera Edad de la USP, que a lo largo de 21 a\u00f1os, ha llevado hacia el campus de la mayor instituci\u00f3n universitaria p\u00fablica brasile\u00f1a a m\u00e1s de 100 mil ancianos, en su mayor parte con una educaci\u00f3n formal precaria. O tambi\u00e9n su militancia ecol\u00f3gica, que incluye en forma prioritaria en su mirada a las obreras embarazadas que, sin saberlo, pueden estar siendo sometidas a agentes t\u00f3xicos en las f\u00e1bricas donde trabajan.<\/p>\n<p>Ella est\u00e1 casada con el profesor Alfredo Bosi, un respetado cr\u00edtico e historiador de la literatura brasile\u00f1a, es madre de Viviana Bosi, profesora de teor\u00eda literaria, y de Jos\u00e9 Alfredo Bosi, profesor de econom\u00eda, y abuela de dos nietos. Se mantiene permanentemente activa pese a hallarse formalmente jubilada y le concedi\u00f3 a <i>Pesquisa FAPESP<\/i>, durante una ma\u00f1ana de tiempo inestable atravesada por palabras luminosas, en el Instituto de Psicolog\u00eda de la USP, la entrevista cuyos extractos principales publicamos a continuaci\u00f3n. Con libros y algunos antiguos recortes delante de ella en la mesa, inmediatamente resalt\u00f3 que siempre la trataron bien en su vida profesional, pero algo que la marc\u00f3 como pocas otras cosas fue ver incluido, en una lista del Ministerio de Educaci\u00f3n con 100 obras que se distribuyen entre miles de bibliotecas escolares del pa\u00eds, el libro que escribiera con mayor dedicaci\u00f3n, <i>Mem\u00f3ria e sociedade \u2013 Lembran\u00e7a de velhos<\/i>.<\/p>\n<p><b>Noto entre esos recortes de su memoria noticias de sus trabajos, luchas y premios.<i><br \/>\n<\/i><\/b>As\u00ed es, creo que me he empe\u00f1ado mucho en mi vida. Aqu\u00ed hay cosas de la militante ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p><b>Una vida militante adem\u00e1s de acad\u00e9mica.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Particip\u00e9 en la implementaci\u00f3n del Parque Ecol\u00f3gico Chico Mendes. Aqu\u00ed hay memorias de los dos a\u00f1os consecutivos de la Semana de la Ecolog\u00eda que organic\u00e9 en la USP, previas a la fundaci\u00f3n de la carrera de Ciencias Ambientales, en 1974. Insist\u00ed tanto ante diputados, senadores, personalidades relevantes, para que colaboraran en la lucha contra la implementaci\u00f3n de la central nuclear y, como las respuestas no llegaban, decid\u00ed escribirle a alguien que admiraba mucho: Carlos Drummond de Andrade. \u00c9l estudi\u00f3 el tema y redact\u00f3 un hermoso art\u00edculo intitulado \u201cSi yo fuera diputado\u201d, que se public\u00f3 en el <i>Jornal do Brasil<\/i>. La lucha contra Angra 3 es m\u00e1s reciente.<\/p>\n<p><b>\u00bfY este libro en particular?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Es algo que hice con sumo placer, el \u00faltimo libro que escrib\u00ed, <i>Velhos amigos, <\/i>historias verdaderas para ni\u00f1os y adolescentes. Este otro documento es un art\u00edculo que escrib\u00ed sobre un viejo profesor de la USP, ya fallecido [Jos\u00e9 Severo de Camargo Pereira]. Era alguien temido. Un d\u00eda, not\u00e9 que hab\u00eda un tumulto en Maria Ant\u00f4nia [el Centro Universitario de la USP, en la calle hom\u00f3nima]: la gente formaba fila en la puerta, hab\u00eda gente por doquier. Maria Ant\u00f4nia era una caja de resonancia de la pol\u00edtica nacional. Hab\u00edan invadido Cuba y all\u00ed la gente se inscrib\u00eda para ir a luchar y defender la isla. Nunca hab\u00edan manejado armamento y se iban a enfrentar al Ej\u00e9rcito estadounidense, \u00a1imag\u00ednese!<\/p>\n<p><b>\u00bfSe trataba de la invasi\u00f3n de Bah\u00eda de los Cochinos, en 1961?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Exactamente. Entonces o\u00ed una voz detr\u00e1s m\u00edo diciendo que sab\u00eda que era anciano, pero preguntaba si aceptaban su inscripci\u00f3n. Era el profesor Severo. Pero quiero mostrarle los documentos de un proyecto que ya lleva 21 a\u00f1os [la Universidad Abierta de la Tercera Edad]. Casi siempre estos programas revelan casos de gente con vidas sufridas, que surgieron casi de la nada y hoy brillan aqu\u00ed en la USP.<\/p>\n<p><b>Y en la tapa de ese otra memoria, un anciano remando&#8230;<i><br \/>\n<\/i><\/b>Mi obra comienza con <i>Leituras de oper\u00e1rias<\/i>. \u00bfPor qu\u00e9 lecturas y por qu\u00e9 obreras? Luego viene <i>Mem\u00f3ria e sociedade \u2013 Lembran\u00e7a de velhos<\/i>; <i>Tempo vivo da mem\u00f3ria<\/i>;<i> Simone Weil: a condi\u00e7\u00e3o oper\u00e1ria<\/i>, y <i>Velhos amigos<\/i>.<\/p>\n<p><b>Trataremos de seguir esa trayectoria, pero antes debo preguntarle: \u00bfde d\u00f3nde es usted?<i><br \/>\n<\/i><\/b>De S\u00e3o Paulo, con una infancia vivida en el barrio de Pinheiros. Nac\u00ed en la Maternidad S\u00e3o Paulo, en la calle Frei Caneca.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 educaci\u00f3n ten\u00edan sus padres?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Ellos eran muy sencillos, pero recuerdo que ambos escrib\u00edan poes\u00eda. Mi padre era empleado p\u00fablico, mi madre ama de casa. Estudiaron poco. Y yo ten\u00eda dos hermanos menores.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo era su vida, de peque\u00f1a?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Era una lectora voraz. No me regalaban libros, no viv\u00ed rodeada de libros, me los gan\u00e9. \u00bfC\u00f3mo? Caminando. Un libro costaba 12 pasajes de \u00f3mnibus. Yo estudiaba en una casona en el barrio de Campos El\u00edsios, entonces atravesaba toda la avenida S\u00e3o Jo\u00e3o, y de regreso, atravesaba toda la Consola\u00e7\u00e3o, la Rebou\u00e7as y llegaba a la calle Mello Alves, donde viv\u00edamos. Y 12 boletos de colectivo ahorrados equival\u00edan a un libro. As\u00ed me fui ganando mis lecturas.<\/p>\n<p><b>\u00bfQui\u00e9nes eran sus autores preferidos?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Con 13 \u00f3 14 a\u00f1os ya me hab\u00eda sumergido en Dostoyevski, Tolst\u00f3i, Ch\u00e9jov, pero tambi\u00e9n en Romain Rolland, Emily Bront\u00eb. Luego le\u00ed a Hemingway, Sinclair Lewis, mucha poes\u00eda. Despu\u00e9s traduje a Ungaretti, Leopardi, Montale, Rosal\u00eda de Castro (para peri\u00f3dicos y libros).<\/p>\n<p><b>\u00bfIba a una escuela p\u00fablica?<i><br \/>\n<\/i><\/b>No. Era un colegio que ya no existe, se llamaba Stafford, y estaba rodeado de un parque. Era una casona enorme en la alameda Nothman. En las caminatas entre mi casa y la escuela me fui instruyendo acerca de las desigualdades sociales. Ve\u00eda mansiones, casas humildes y meditaba, sin que nadie me dijera nada, sobre la desigualdad social. Tambi\u00e9n aprend\u00ed a convivir \u00edntimamente con la ciudad. Despu\u00e9s, cuando fui a estudiar en Maria Ant\u00f4nia [en la USP], los alumnos viv\u00edamos en las librer\u00edas, en las bibliotecas y bares. La ciudad nos pertenec\u00eda.<\/p>\n<p><b>Cuando Maria Ant\u00f4nia surge en su vida corr\u00edan tiempos de efervescencia. \u00bfC\u00f3mo fue vivir justamente ah\u00ed durante esos a\u00f1os?<i><br \/>\n<\/i><\/b>En primer lugar, hab\u00eda grandes profesores. Ador\u00e1bamos a nuestros maestros: [Jo\u00e3o] Cruz Costa, en filosof\u00eda, Ruy Coelho, un notable profesor de sociolog\u00eda, Gioconda Mussolini, de antropolog\u00eda, Dante Moreira Leite, que fue mi director de tesis, una persona extraordinaria, en psicolog\u00eda social, do\u00f1a Anita Castilho Cabral, que fund\u00f3 la carrera de psicolog\u00eda.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo fue que se decidi\u00f3 por la carrera de psicolog\u00eda?<i><br \/>\n<\/i><\/b>\u00a1Qui\u00e9n sabe si no fue a causa de la literatura! A qui\u00e9n le\u00eda o lo que le\u00eda&#8230; Dostoyevski intenta bucear dentro del ser humano, y todo me conduc\u00eda a interesarme por observar el interior del ser humano. Y esos grandes profesores que tuve fueron una gran inspiraci\u00f3n. Es preciso notar que la USP se entiende a trav\u00e9s de los profesores, no de las instituciones. Ah\u00ed hay familias espirituales. La presencia del docente adorado se percibe en nuestra obra, dirige nuestras percepciones. Estamos hablando de una \u00e9poca dorada de la USP. Estaban M\u00e1rio Sch\u00f6nberg, Florestan Fernandes, Antonio Candido&#8230;<\/p>\n<div id=\"attachment_149091\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149091 \" alt=\"Los 10 mandamientos de la ecolog\u00eda formulados por una Ecl\u00e9a Bosi militante\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_Papel1.jpg\" width=\"290\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_Papel1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_Papel1-120x84.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_Papel1-250x174.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Los 10 mandamientos de la ecolog\u00eda formulados por una Ecl\u00e9a Bosi militante<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p><b style=\"line-height: 1.5em;\">\u00bfC\u00f3mo defini\u00f3 el rumbo de sus estudios dentro de la Psicolog\u00eda?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Me decid\u00ed por la psicolog\u00eda social porque era una \u00e9poca muy politizada, con una densidad pol\u00edtica enorme. Mi grupo era peque\u00f1o, unos 12 estudiantes, y fue diezmado por la dictadura casi por completo. Fui compa\u00f1era de clase de Iara Iavelberg, algo que me marc\u00f3 mucho. Me acuerdo de ella como una muchacha muy bonita, muy inteligente y que cantaba muy bien. Le gustaban Ponteio, Edu Lobo, tambi\u00e9n <i>Disparada<\/i> [de Geraldo Vandr\u00e9]. Era muy buena en estad\u00edstica, la c\u00e1tedra del profesor Severo, e \u00edbamos a su casa a estudiar. Todos recuerdan a la Iara hist\u00f3rica, pero fue la p\u00e9rdida de una compa\u00f1era muy cercana y s\u00e9 cu\u00e1nto sufri\u00f3 nuestro grupo por ello. Tambi\u00e9n me acuerdo de Aurora Maria do Nascimento Furtado, Lola, una alumna inolvidable. Cuando el general Fi\u00faza de Castro escribi\u00f3 sus memorias, le preguntaron si se acordaba de los subversivos que hab\u00eda capturado, y \u00e9l dijo que s\u00ed. Recordaba a una muchachita muy valiente llamada Aurora. Muri\u00f3 con la \u201ccorona de Cristo\u201d [un instrumento de tortura], con el cr\u00e1neo apretado, aplastado, una muerte muy heroica, porque no abri\u00f3 la boca. La detuvieron en Parada de Lucas, en R\u00edo de Janeiro, en 1972. Nunca pude olvidarla, ni puedo: fund\u00e9 la \u201csala Aurora\u201d en Psicolog\u00eda, con fotograf\u00edas de ella y con esa declaraci\u00f3n del general sobre su valent\u00eda. Con respecto a Iara, quisiera decir tambi\u00e9n que do\u00f1a Anita la invit\u00f3 para ser en profesora de psicolog\u00eda social y ella lleg\u00f3 a ser docente, pero luego pas\u00f3 a la clandestinidad. La recuerdo analizando el contenido de los discursos de Fidel Castro. Nunca concluy\u00f3 ese trabajo, porque desapareci\u00f3 en seguida despu\u00e9s. Pero nos dej\u00f3 un hermoso art\u00edculo sobre lenguaje y comunicaci\u00f3n que apareci\u00f3 en una revista de la SBPC y tuve el placer de d\u00e1rselo a mis alumnos para que lo leyeran.<\/p>\n<p><b>Entonces, su proximidad con la lucha pol\u00edtica, \u00bftuvo alguna influencia en su elecci\u00f3n por la psicolog\u00eda social?<i><br \/>\n<\/i><\/b>En efecto, me marc\u00f3. \u00bfQu\u00e9 eleg\u00ed para mi tesis doctoral? Las trabajadoras. \u00bfPor qu\u00e9 lectura? Porque se trata de un campo problem\u00e1tico. Las obreras, por cierto, todos nosotros nos encontramos atravesados por los flujos de la televisi\u00f3n y de otros medios masivos. Pero la lectura exige un acopio de voluntad, realizar una elecci\u00f3n. Es un m\u00ednimo acto de voluntad, pero es un paso que necesita darse. Y, en el caso de las trabajadoras, requiere una gran dedicaci\u00f3n personal, porque no hay librer\u00edas en los barrios populares. \u00bfQu\u00e9 les impide leer? Una jornada larga y agotadora, su doble jornada como trabajadora y madre de familia, con todas las tareas del hogar. La vivienda distante, la falta de centros culturales, el sueldo que s\u00f3lo alcanza para sobrevivir.<\/p>\n<p><b>Pero las trabajadoras entrevistadas en su tesis son m\u00e1s j\u00f3venes y entre ellas hay varias solteras y so\u00f1adoras.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Usted se detiene en algo que me parece notable. La empleada soltera tiene un tipo de mentalidad, la casada, madre de familia, otra: es militante. Nunca falta cuando es necesario reclamar o realizar una actividad pol\u00edtica, siempre va al frente.<\/p>\n<p><b>Por su compromiso con los hijos, probablemente.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Claro, su sueldo es muy importante para la familia. Recopil\u00e9 declaraciones de esas trabajadoras. Otto Maria Carpeaux escribi\u00f3 el pr\u00f3logo del libro y ah\u00ed dice, \u201cm\u00e1s que investigaci\u00f3n desoladora, m\u00e1s que mentes seducidas y explotadas\u201d. Pero yo quisiera agregar algo m\u00e1s: constat\u00e9 lo que la obrera le\u00eda e intent\u00e9 saber qu\u00e9 le gustar\u00eda leer. Me sumerg\u00ed en el universo de lo posible.<\/p>\n<p><b>\u00bfY hay una diferencia abismal entre lo que le\u00edan y lo que les gustar\u00eda leer?<i><br \/>\n<\/i><\/b><span style=\"line-height: 1.5em;\">No, pero es diferente. La comunicaci\u00f3n masiva es doble: en el terreno de la propaganda, busca mostrar lo m\u00e1s avanzado que hay en cuanto a la tecnolog\u00eda; en el terreno de lo imaginario explota una mentalidad preindustrial que perdura en la memoria de la gente pobre y que ser\u00eda la literatura de follet\u00edn. \u00bfC\u00f3mo es esa literatura que la trabajadora tanto amaba? En general, traza un panorama de la mujer y el ni\u00f1o que sufren la violencia social. La mujer \u201cvive\u201d el desequilibrio, la representaci\u00f3n victimizada. \u00c9sa es la novela que la obrera lee. Y se \u201creequilibra\u201d cuando la historia termina bien, por medio del matrimonio, una intervenci\u00f3n del destino.<\/span><\/p>\n<p><b>\u00bfEn el follet\u00edn libro o en los enredos de las revistas?<i><br \/>\n<\/i><\/b>En uno y en otra, en el melodrama rom\u00e1ntico la mujer y el ni\u00f1o son v\u00edctimas, no de la sociedad, sino del destino. Y esas historias no caducan, son eternas: cargan con el sentimiento de exclusi\u00f3n del mundo, con la evasi\u00f3n, la fantas\u00eda compensatoria que a la que tanto alude Freud&#8230; Umberto Eco tiene una bonita expresi\u00f3n para eso: estructuras de consolaci\u00f3n. Y Gramsci las llama complejo de inferioridad social o devaneos de compensaci\u00f3n. \u00c9l lamenta mucho que los intelectuales no se preocupen por las lecturas populares. Por eso no crearon un humanismo moderno capaz de llegar a los m\u00e1s humildes.<\/p>\n<p><b>Entre el enfoque de Carpeaux, la visi\u00f3n de Gramsci y la suya, creo detectar una diferencia sensible, entre otras, que es la verdadera proximidad con la que usted trata al grupo que estudia.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Antes d\u00e9jeme decirle, \u00bfde qu\u00e9 tratan esas novelas rom\u00e1nticas? En mi opini\u00f3n, a la trabajadora la impresionan los temas b\u00e1sicos relacionados con la justicia, la culpa, el castigo, la transgresi\u00f3n, la rebeli\u00f3n, ante el suplicio inmerecido. \u00bfPero no es lo mismo que trata la gran literatura? Los temas son los mismos. Los ojos del lector atraviesan y palpan ese drama humano. Los cl\u00e1sicos tratan de eso y el lector obrero, si tuviera la oportunidad de leer los cl\u00e1sicos, probablemente, se sentir\u00eda como en casa.<\/p>\n<p><b>En tal sentido, entre lo que ellos podr\u00edan leer y lo que leen, hay, si no un abismo, una cierta distancia.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Mire bien, \u00bfhay librer\u00edas en los barrios obreros? Not\u00e9 que las trabajadoras compraban libros en combis que rondaban por las f\u00e1bricas. Fui a charlar con esos libreros \u2012y ah\u00ed s\u00ed que Carpeaux llorar\u00eda si los oyera\u2012 y ellos me contaron que van a las librer\u00edas y editoriales, adquieren los rezagos y los encuadernan (o encuadernaban, en la \u00e9poca en que yo investigaba) para que queden lindos. Una obrera que dedic\u00f3 horas y horas, a veces d\u00edas, para comprar un libro tan hermoso, lo pone en una habitaci\u00f3n y lo guarda para los hijos. Son caros, muy caros los libros. F\u00edjese cu\u00e1n decisivo es dar un paso en direcci\u00f3n a la lectura.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1nto tiempo le dedic\u00f3 a su trabajo de investigaci\u00f3n para la tesis?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Me llev\u00f3 dos a\u00f1os conversar con 52 mujeres. S\u00f3lo una estudiaba, pero estaba exhausta, probablemente iba a abandonar los estudios. Debo recordar algunos antecedentes de esa historia de investigar las lecturas obreras: la escritora francesa George Sand [1804-1876] entrevist\u00f3 a trabajadores para saber qu\u00e9 le\u00edan y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la historia oficial, la cultura, no ser\u00eda completa si no se incluyesen las fantas\u00edas y anhelos de aquellos lectores. La escritora y fil\u00f3sofa Simone Weil [1909-1943] les relat\u00f3 las tragedias de S\u00f3focles a las obreras de una metal\u00fargica. Ellas vibraban con las narraciones y Simone Weil percibi\u00f3 que la ficci\u00f3n puede constituir una fuga, una evasi\u00f3n, pero tambi\u00e9n una revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><b>En su libro, \u00bflas lecturas de las obreras ten\u00edan m\u00e1s de evasi\u00f3n o de estrategia para sobrevivir manteniendo cierta cordura?<i><br \/>\n<\/i><\/b><\/span>Eso es un triunfo de la cultura masiva sobre la cultura obrera, la cual forma parte de la cultura popular y tambi\u00e9n de la cultura masiva, pero son diferentes. Cuando el obrero se evade, leyendo, en busca de algo de fantas\u00eda, no est\u00e1 generando una cultura obrera, porque la misma, como tal, debe tener alg\u00fan elemento de militancia. La cultura obrera interpela: \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros, o cu\u00e1l es la gente como nosotros? \u00bfCu\u00e1l es el significado de nuestro trabajo, y cu\u00e1l es su valor para la sociedad? Por eso Gramsci quiso fundar en Tur\u00edn las universidades obreras, donde \u00e9l daba clases. Por eso Simone Weil, que fue una obrera metal\u00fargica, les daba clases a los ferroviarios y a los mineros. Pienso que Weil, Gramsci y otros pertenecen a una vanguardia arraigada, una expresi\u00f3n acu\u00f1ada por Alfredo Bosi, que yo acepto y admiro.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 sentido tiene aqu\u00ed la palabra \u201carraigada\u201d?<i><br \/>\n<\/i><\/b>El arraigo se traduce en vivir intensamente la cultura popular. Mari\u00e1tegui, Simone Weil y Gramsci viv\u00edan intensamente la cultura popular y lograron que sus estudios se alimentaran de ella. No hay mayor alegr\u00eda en el mundo que elaborar un estudio para una universidad y comprobar que repercute en una pol\u00edtica p\u00fablica. En el caso de <i>Leituras de oper\u00e1rias<\/i>, tuve la satisfacci\u00f3n de poder trabajar en el gobierno municipal durante la administraci\u00f3n de Luiza Erundina [1989-1993], en la Secretar\u00eda de Obras P\u00fablicas, junto a L\u00facio Gregori, en la Secretar\u00eda de Cultura, con Marilena Chau\u00ed, fundando bibliotecas populares \u2012ella ten\u00eda gran inter\u00e9s en formar comunidades de lectores\u2012 y tambi\u00e9n me invit\u00f3 Paulo Freire, para trabajar en la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n. Fue una \u00e9poca de militancia que devino de <i>Leituras de oper\u00e1rias<\/i>. Pero lo que m\u00e1s me gust\u00f3 hacer, en ese \u00e1mbito de pol\u00edticas p\u00fablicas, fue poder ir a la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo [OIT], en la ONU, en Ginebra, y denunciar el trabajo obrero femenino desde este punto de vista: cada a\u00f1o aparecen nuevos agentes qu\u00edmicos, nocivos, que no se han estudiado de ning\u00fan modo en cuanto a c\u00f3mo afectan al organismo femenino. En el caso de las f\u00e1bricas que trabajan con radiaci\u00f3n, \u00e9sta afecta el tejido embrionario durante los tres primeros meses del embarazo, una etapa en la que la trabajadora generalmente no sabe que est\u00e1 embarazada. A\u00f1os m\u00e1s tarde, el ni\u00f1o sufrir\u00e1 los efectos de esa radiaci\u00f3n sobre su salud. Y los culpables permanecen impunes. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda que hacer? Se podr\u00edan estudiar los agentes perniciosos en las f\u00e1bricas donde trabajan mujeres.<\/p>\n<p><b>\u00bfEsa denuncia gener\u00f3 alguna consecuencia pr\u00e1ctica en t\u00e9rminos de pol\u00edticas generales?<i><br \/>\n<\/i><\/b>En aquel entonces se denunci\u00f3 al amianto y muchas naciones all\u00ed presentes lo prohibieron. Brasil no quiso adherirse.<\/p>\n<p><b>Antes de la memoria, porque me qued\u00e9 intrigada por la expresi\u00f3n \u201cvanguardia arraigada\u201d, le pregunto si no hay, de parte de muchos intelectuales, un tratamiento condescendiente \u2012a punto tal de sonar exasperante e incluso ofensivo\u2012 al analizar h\u00e1bitos, comportamientos y modos de vida de los integrantes de las clases m\u00e1s humildes, etc., cuando no cuentan con ning\u00fan v\u00ednculo real con esas comunidades.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Cuando un intelectual va a la periferia para recabar informaci\u00f3n, est\u00e1 recibiendo. Ah\u00ed, el donante es el pobre. Va a recabar datos para realizar una tesis, crecer en su carrera acad\u00e9mica, y quienes le brindan todo se quedan viviendo su existencia precaria, sin esperanza. Y el intelectual crece a costa de esos donantes, sin ser parte integrante \u2012en una expresi\u00f3n que adoro\u2012 de una comunidad de destino. Son destinos divergentes y \u00e9l debe tener conciencia de ello. Por cierto, en la investigaci\u00f3n b\u00e1sica la gente sabe que una cosa es registrar informaci\u00f3n y otra cosa es escuchar. Si el investigador posee el don de escuchar, la palabra \u201cdon\u201d incluye la amistad. No existe la amistad temporal. No hay una simpat\u00eda f\u00e1cil por el sujeto de investigaci\u00f3n, por la clase humilde. Hay un compromiso responsable para toda la vida. Eso es amistad.<\/p>\n<p><b>Podemos volver entonces al recorrido de las lecturas para recordar.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Todos los a\u00f1os doy clases sobre la memoria y dirijo las investigaciones de los alumnos que tambi\u00e9n van a estudiar eso. En el estudio <i>Mem\u00f3ria e sociedade<\/i> recopil\u00e9 recuerdos biogr\u00e1ficos, pero eso tambi\u00e9n trajo aparejado la memoria del tiempo, del espacio, la memoria pol\u00edtica, la memoria del trabajo y la memoria cultural. \u00bfCu\u00e1les eran las caracter\u00edsticas de esos ancianos entrevistados? Eran sensibles a las transformaciones urbanas. Ellos fueron notando c\u00f3mo fue cambiando la ciudad y c\u00f3mo eso se ve\u00eda reflejado en cada paso de su historia. Los urbanistas deber\u00edan escuchar esas historias, conocer lo que la ciudad significa y lo que significaron las transformaciones de la ciudad en la vida de sus ciudadanos. \u00bfQu\u00e9 me contaron esos viejos de sus ciudades? Me relataron las historias que o\u00edmos de nuestros abuelos, como el paso del cometa Halley, en 1910. Todos describieron al cometa Halley, a los matadores de mosquitos de Oswaldo Cruz en los barrios de vegas, describieron la gripe espa\u00f1ola, las andanzas del ladr\u00f3n Meneghetti, que era un ladr\u00f3n muy simp\u00e1tico, que les robaba a los ricos para darles a los pobres. A prop\u00f3sito, las historias del tal Meneghetti son extraordinarias. Compraba discos de \u00f3pera, porque los barrios obreros, como por ejemplo Bixiga, eran barrios italianos, y como \u00e9l era el \u00fanico que ten\u00eda un tocadiscos, pon\u00eda el volumen bien alto, para que todos lo oyeran. A todos les gustaba la \u00f3pera. Pero la memoria de los ancianos corre contra la marea, porque la ciudad no permite que se visiten entre s\u00ed. Ellos pierden el grupo que recuerda esas mismas vivencias. Ese grupo memorioso es testimonio e int\u00e9rprete de esos recuerdos. Cuando eso se pierde, los recuerdos se van dispersando y necesitan hacer un gran esfuerzo para acordarse. El anarquismo de comienzos del siglo XX, la revoluci\u00f3n de Isidoro, y por cierto, cu\u00e1ntos ni\u00f1os fueron bautizados despu\u00e9s con ese nombre&#8230; La Columna Prestes, la revoluci\u00f3n de 1932, las dos grandes guerras, Get\u00falio [Vargas] y el laborismo, todo recordado de una manera conmovedora. Cuando muri\u00f3 Get\u00falio, me cont\u00f3 un anciano, lanzaron gas lacrim\u00f3geno para que no se reunieran los obreros, pero ellos se agruparon igual y lloraban a causa del gas, reci\u00e9n despu\u00e9s se supo. Entrevist\u00e9 a una profesora comunista que se sub\u00eda a los andamios y les tiraba piedras a las manifestaciones de los integralistas y tambi\u00e9n entrevist\u00e9 a un viejo integralista que recib\u00eda esas pedradas cuando se constru\u00eda la Catedral. Los puntos de vista son diferentes, pero los supuestos constituyen la historia por igual, sea cual sea nuestro punto de vista. Otro recuerdo interesante son los de j\u00f3venes y adultos que se acuerdan de las noches, en tiempos de la dictadura, en que escuchaban murmullos, camas que eran arrastradas, sitios improvisados. Y esos des\u00f3rdenes dom\u00e9sticos eran para esconder militantes que se refugiaban en esas casas. Sabemos que cientos de familias escondieron revolucionarios, simpatizando o no con sus ideas. Creo que eso fue admirable. \u00bfCu\u00e1ntas amas de casa escondieron a j\u00f3venes perseguidos por la polic\u00eda? \u00bfCu\u00e1ntas les salvaron sus vidas, sin conocer su ideolog\u00eda? Los recuerdos del lugar y de los sucesos pol\u00edticos e hist\u00f3ricos comienzan, en primera instancia, en la casa materna, que constituye el centro geom\u00e9trico del mundo. La ciudad parte de la casa materna en todas direcciones. De ah\u00ed salen las calles, los caminos donde se desenvolvi\u00f3 la vida. Registr\u00e9 los pregones de los vendedores, las cantilenas que surcaban los barrios. Grab\u00e9 la pauta musical de los barrios y aprend\u00ed que la ciudad no es s\u00f3lo un mapa visual, es tambi\u00e9n un mapa sonoro que forma parte de nuestra identidad, de nuestra integridad. Si uno lo piensa, la calle tiene su propia banda sonora. Si una la graba, desde una puerta que se abre, la escoba barriendo la vereda, la apertura de los comercios&#8230; Es muy gracioso cuando un paulistano describe la ciudad, porque siempre dice \u201c<i>ali na Penha<\/i>\u201d [ah\u00ed en Penha, un barrio paulistano] se\u00f1alando la palma de la mano.<br \/>\n<b style=\"line-height: 1.5em;\"><i><\/i><\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_149090\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149090 \" alt=\"Ancianos: se revelan en las memorias y en la Universidad de la Tercera Edad de la USP\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_livros.jpg\" width=\"290\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_livros.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_livros-120x84.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Entrevista_livros-250x176.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Ancianos: se revelan en las memorias y en la Universidad de la Tercera Edad de la USP<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p><b style=\"line-height: 1.5em;\"><i><br \/>\n<\/i>Tiene la ciudad en la palma de la mano.<i><br \/>\n<\/i><\/b>Se trata de un mapa sentimental de la ciudad. \u00bfCu\u00e1les son los sitios emblem\u00e1ticos de la ciudad? El Viaduto do Ch\u00e1, la Catedral, Penha, porque cuando se bautizaba a los ni\u00f1os, los llevaban a Penha y los novios daban un paseo por la Penha despu\u00e9s de casarse. El Museo de Ipiranga, el Jard\u00edm da Luz, Serra da Cantareira y el Teatro Municipal. Los viejos memoriosos dec\u00edan \u201cbaj\u00e9 los 84 escalones&#8230;\u201d, como si todos supieran que tiene 84 escalones. Esa gente de Br\u00e1s y de Mooca [barrios de S\u00e3o Paulo] se pon\u00eda su mejor ropa y hac\u00edan cola en la puerta del Teatro Municipal. Mientras, iba entrando la aristocracia paulistana, y ocupaban sus ubicaciones. Despu\u00e9s el taquillero eleg\u00eda entre aquella otra gente a los que estaban mejor vestidos y los autorizaba a entrar. \u00bfQu\u00e9 hac\u00edan ellos entonces? Se quedaban en el para\u00edso y aplaud\u00edan cuando se deb\u00eda, porque conoc\u00edan la \u00f3pera. Cuando empezaban a aplaudir en el para\u00edso, la elite sab\u00eda que era un momento importante. Si un tenor desafinaba, por ejemplo, el para\u00edso se quedaba en silencio, dec\u00edan \u201c<i>stonato il tenore<\/i>\u201d, y no aplaud\u00edan. Y hab\u00eda un personaje extraordinario en S\u00e3o Paulo, era un negro que ten\u00eda una risotada inolvidable. Entonces siempre lo invitaban a entrar gratis, por supuesto. Cuando \u00e9l se re\u00eda, su risotada contagiaba a todo el auditorio. Yo ten\u00eda un t\u00edo que era claque y \u00e9l me ense\u00f1\u00f3 a aplaudir, tal como deb\u00eda hacerlo la claque, haciendo eco. Y los campitos: de Barra Funda, de Glic\u00e9rio, de Lim\u00e3o, de Casa Verde, \u00bfcu\u00e1ntas canchas de f\u00fatbol hab\u00eda all\u00ed? Reci\u00e9n conocimos el f\u00fatbol en los estadios cuando las industrias se apropiaron de esos potreros de vegas para utilizar el r\u00edo como canal para sus desechos.<\/p>\n<p><b>\u00bfEsos recuerdos son todos de la primera mitad del siglo XX?<i><br \/>\n<\/i><\/b>S\u00ed, pero eso no quiere decir que ellos no continuaron luchando hasta el final. Enseguida le cuento de do\u00f1a Jovina Pessoa, una gran militante que entrevist\u00e9. Los barrios de S\u00e3o Paulo, cuando los describen los ancianos, tienen una biograf\u00eda, tal como nosotros. Tienen infancia, juventud, madurez y vejez. Y la vejez es la etapa m\u00e1s hermosa de los barrios, porque ya adquirieron una memoria. La fisonom\u00eda del barrio va madurando, al ritmo de la vida de sus habitantes. Nuestras historias se mezclan con la historia del barrio y percibimos en la calle aquello que nunca vimos, pero nos han contado. Cuando la fisonom\u00eda del barrio se humaniz\u00f3 y madur\u00f3, puede que siga viviendo, aunque tambi\u00e9n puede ser herida mortalmente. Avasallada por las inmobiliarias y los urbanistas que no tienen ning\u00fan inter\u00e9s por la memoria, por la supervivencia de los habitantes. El trayecto familiar entre el hogar y los lugares donde se suele ir no es un privilegio del ser humano, sino de todo ser vivo. El barrio es una totalidad estructurada, com\u00fan a todos, que vamos asimilando poco a poco y otorga un sentido de identidad a su morador. Resulta terrible perder el camino de regreso, se trata del retorno del camino familiar si es que a\u00fan existe. Los ancianos quedan acorralados cuando las manzanas del barrio son arrasadas. \u00bfA d\u00f3nde van? Intentan resistir, pero en general pierden la apuesta. Los cambios y la muerte resultan equivalentes para la gente. Los urbanistas deber\u00edan escuchar a los viejos residentes que mantienen el recuerdo de cada calle y de cada barrio. Los consejos barriales, \u00bftienen derecho al veto? Te\u00f3ricamente s\u00ed, pero \u00bfse los tiene en cuenta?<\/p>\n<p><b>Su trabajo sobre la memoria fue posterior a <\/b><b>Leituras de oper\u00e1rias, por lo tanto, \u00bflas entrevistas con los ancianos fueron en los a\u00f1os 1980?<i><br \/>\n<\/i><\/b>As\u00ed es. Y luego de esa tesis se multiplicaron los estudios sobre la memoria en Brasil, fueron muchos. Hay una causa profunda para ello y creo que es consecuencia de la necesidad de establecer arraigos.<\/p>\n<p><b>Al fin y al cabo, viv\u00edamos en un pa\u00eds que intentaba extirpar una porci\u00f3n de la memoria por causas pol\u00edticas, \u00bfno es as\u00ed?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Los trabajos de la memoria y sociedad tienen un sello de nostalgia, un sabor agridulce. Porque cuando uno cuenta de la vida y la ciudad, realiza una de las labores m\u00e1s dif\u00edciles para la mente humana, que consiste en aceptar lo irreversible, lo que se perdi\u00f3. Cuando lo cuenta, da su consentimiento a esa p\u00e9rdida, sencillamente y con libertad. Instruida por esos bravos memoriosos, pens\u00e9 en ellos y en la vejez en la sociedad industrial. \u00a1Cu\u00e1n da\u00f1ina que es esta sociedad para la vejez! A causa de los cambios hist\u00f3ricos que se aceleran, el sentimiento de continuidad del individuo se rompe.<\/p>\n<p><b>\u00bfAh\u00ed entonces surgi\u00f3 su proyecto de la Universidad de la Tercera Edad?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Claro, abrimos la universidad. Al final de cuentas, \u00bfno son los impuestos que pagan los ancianos trabajadores lo que nos sostienen? Entonces es natural que puedan venir \u00bfY qui\u00e9nes vienen? La gente que nunca pudo estudiar. Y se sientan en la clase junto a los alumnos de carrera. Es la primera vez que un alumno nuestro estudia al lado de un trabajador manual, un alba\u00f1il o una empleada dom\u00e9stica que no est\u00e1n a su servicio. Esa gente est\u00e1 participando de la pasi\u00f3n por el conocimiento y algunos toman tres \u00f3mnibus para llegar a la USP. A veces alguna de ellas lava toda la ropa del conventillo donde habita para poder comprar alguna revista especializada que pidi\u00f3 un profesor. Mencion\u00e9 a los trabajadores manuales porque ellos son la gloria del proyecto, pero tambi\u00e9n pueden venir alumnos con mayor cultura que el profesor, como es el caso de do\u00f1a Neuza Guerreiro, que es bi\u00f3loga, una persona con gran cultura. Pero en general, se trata de gente que no pudo estudiar y elevan el nivel de las aulas, porque fueron testigos de la historia. El alumno com\u00fan no sabe lo que sufri\u00f3 alguien exiliado y perseguido por la dictadura y el alumno de la tercera edad que est\u00e1 a su lado pudo haber sido esa persona. No siempre los m\u00e1s j\u00f3venes ostentan una visi\u00f3n m\u00e1s avanzada. \u00bfQuiere un ejemplo? Una alumna que nunca curs\u00f3 estudios universitarios es la madre de dos arquitectos que est\u00e1n dise\u00f1ando el plano de una nueva casa. Ella los observa y les dice que no coincide con el proyecto, porque aunque est\u00e1 muy lindo, el tama\u00f1o de la habitaci\u00f3n de servicio es min\u00fasculo, les explica, y ella aprendi\u00f3 en la clase de psicolog\u00eda social que el espacio para el trabajador debe respetarse m\u00e1s. Y los arquitectos rehacen los planos. La Universidad de la Tercera Edad va mucho m\u00e1s all\u00e1 de un mero proyecto acad\u00e9mico, porque reinserta al anciano en la comunidad.<\/p>\n<p><b>\u00bfPero no pueden llegar a ser v\u00edctimas de prejuicios de parte de los alumnos?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Los prejuicios se derrumban enseguida. Un viejo obrero, cuando los alumnos se quejan del exceso de bibliograf\u00eda para un examen, se levanta y dice que fue obrero toda su vida, pero que ahora, a causa de su edad, s\u00f3lo consigue trabajo cuando se van los operarios y \u00e9l va a lavar las m\u00e1quinas y el piso. Comenta, \u201c\u00a1que trabajo pesado!\u201d, le pide un libro a un compa\u00f1ero, lo sopesa, se lo muestra al resto de la clase y dice: \u201c\u00a1Miren qu\u00e9 liviano es!\u201d. Eso conmueve a todos. \u00a1Qu\u00e9 liviano es un libro comparado con el trabajo de un metal\u00fargico discriminado a causa de su vejez! Son cosas inolvidables.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1ntos estudiantes de la tercera edad ingresan a la USP por a\u00f1o?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Es variable, pero en estos a\u00f1os, generalmente han ingresado 10 mil. Ya llevamos 100 mil matr\u00edculas en 21 a\u00f1os. Ellos acuden de todas partes y se reparten entre las diferentes carreras y departamentos. La no especializaci\u00f3n del anciano se corresponde con la especializaci\u00f3n de los profesores. Por lo tanto, el profesor de mineralog\u00eda da clases de danza folcl\u00f3rica, de rondas. Un profesor de ingenier\u00eda qu\u00edmica da clases de cine. Porque el profesor tiene ah\u00ed una gran responsabilidad, le da clases a un alumno que ya estaba sondeando las estrellas antes que \u00e9l naciera. El profesor es consciente del pasado de ese alumno y por eso se prepara mucho m\u00e1s para dar esas clases.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo llegaron los primeros alumnos a la Universidad de la Tercera Edad?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Muy t\u00edmidos. Me acuerdo de do\u00f1a Santin\u00eas, una vendedora ambulante, cocinera, que tuvo una vida muy dura. Yo estaba dando una clase y dec\u00eda que la vida se vive de manera diferente seg\u00fan la clase social. Los alumnos ten\u00edan dificultades para aprender eso y ella, semianalfabeta \u2012lo \u00fanico que hab\u00eda le\u00eddo era la Biblia\u2012 se puso de pie y comenz\u00f3 a citar vers\u00edculos b\u00edblicos que sab\u00eda de memoria. Ella dec\u00eda esto: \u201cTodo tiene su tiempo bajo el sol. Hay tiempo de nacer y de morir, tiempo de plantar y tiempo de cosechar, tiempo de llorar y de re\u00edr, tiempo de rasgar y tiempo de coser, tiempo de buscar y tiempo de perder, tiempo de abrazarse y de separarse, tiempo de callar y tiempo de hablar\u201d. Los alumnos lo comprendieron en el acto y quedaron asombrados, incluso por el hecho de que a ella misma le haya llegado el tiempo de hablar \u2012en p\u00fablico\u2012, y expresarse.<\/p>\n<p><b>Al o\u00edrla hablar de su trayectoria acad\u00e9mica me da la sensaci\u00f3n de que la misma se encuentra marcada por un componente \u00edntimo muy poderoso. Perm\u00edtame preguntarle, \u00bfqu\u00e9 la impulsa hacia esa visi\u00f3n generosa de la inclusi\u00f3n social?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Quiz\u00e1 sea el \u00e1mbito en el que viv\u00ed mis primeros a\u00f1os. Y la inmensa simpat\u00eda que me inspira esa gente humilde que me dio todo y por lo cual creo que debo estar al servicio de ellos mientras viva. En realidad, estoy al servicio de la Universidad de la Tercera Edad, no me gusta que digan que yo la fund\u00e9 o que la dirijo, estoy a su servicio.<\/p>\n<p><b>Le pregunto en referencia a su extensa trayectoria signada por ese sentido del servicio al otro. Vislumbro ah\u00ed la expresi\u00f3n de un ejercicio cristiano o de otro campo religioso similar, la expresi\u00f3n de una dimensi\u00f3n ut\u00f3pica en la pr\u00e1ctica de la vida cotidiana, en fin&#8230; La gente generosa se mueve seg\u00fan profundas creencias.<i><br \/>\n<\/i><\/b>\u00bfY hay algo m\u00e1s lindo que el servicio? \u00bfCu\u00e1l fue el primer milagro de Cristo? Convirti\u00f3 el agua en vino durante una fiesta, para tomarlo con los amigos. Fue un primer servicio muy humano y luego fue avanzando.<\/p>\n<p><b>\u00bfQui\u00e9nes son sus maestros en psicolog\u00eda social?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Menciono a dos que son m\u00e1s actuales, muy presentes cuando escrib\u00ed mis trabajos. En teor\u00eda de la Gestalt, Anita de Castilho Marcondes Cabral, en teor\u00edas sobre el tiempo, Henri Bergson. Tambi\u00e9n est\u00e1 Maurice Halbwachs [1877-1945], a quien le dediqu\u00e9 mi libro, un psic\u00f3logo social que muri\u00f3 en el campo de concentraci\u00f3n de Buchenwald. Y cuando hablamos de interpretaci\u00f3n, mis conexiones son con Adorno, Marx, Hannah Arendt&#8230; Me agrada especialmente el fundador de la ecolog\u00eda pol\u00edtica, Andr\u00e9 Gorz [1923-2007]. Un gran personaje. Y su \u00faltimo libro, <i>Cartas a D.<\/i>, que son cartas de amor que le escribe a su mujer, fue traducido a solicitud m\u00eda. La edici\u00f3n brasile\u00f1a es m\u00e1s linda que la edici\u00f3n francesa.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo es su labor diaria en la universidad?<i><br \/>\n<\/i><\/b>Dirijo trabajos sobre memoria. Me top\u00e9 con Simone Weil en mi camino y hoy coordino el Laboratorio Simone Weil, que ya tiene 11 a\u00f1os. Es interdisciplinario y re\u00fane a investigadores que s\u00f3lo estudian la obra de Simone Weil. De all\u00ed surgieron investigaciones admirables basadas en su concepto del arraigo. Dirijo la Universidad de la Tercera Edad y doy clases en la carrera y en el posgrado. Y plant\u00e9 cuatro pomares.<\/p>\n<p><b>Cu\u00e9ntenos esa historia de los pomares<i><br \/>\n<\/i><\/b>El paulistano es un migrante urbano. Entrevist\u00e9 a 140 personas y s\u00f3lo una viv\u00eda en la misma casa donde naci\u00f3. Yo misma me he mudado varias veces, y en cada casa donde viv\u00ed plant\u00e9 \u00e1rboles frutales, pero no llegu\u00e9 a recoger frutos excepto en la casa de Cotia, donde resid\u00ed durante 40 a\u00f1os y de la cual me fui hace unos meses. Extra\u00f1o mucho a mis \u00e1rboles. La vida es un poco eso, plantar \u00e1rboles frutales, pidi\u00e9ndole a Dios que haya alguien que pueda saborear los frutos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Narrativas sensibles sobre grupos vulnerables","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[124],"class_list":["post-149064","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149064","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149064"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149064\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149064"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}