{"id":149103,"date":"2014-04-24T09:01:45","date_gmt":"2014-04-24T12:01:45","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149103"},"modified":"2014-07-01T16:43:18","modified_gmt":"2014-07-01T19:43:18","slug":"una-ciencia-transparente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-ciencia-transparente\/","title":{"rendered":"Una ciencia transparente"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-149114\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL.jpg\" width=\"290\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL-120x105.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL-250x218.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Bel Falleiros <\/span>Ciertas transformaciones ocurren de manera tan gradual que s\u00f3lo puede percibirse su alcance en una etapa ulterior del proceso. Uno de esos momentos donde parecen cristalizarse los cambios ocurri\u00f3 en el mes de marzo, con la decisi\u00f3n de las siete revistas cient\u00edficas que conforman <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">PLOS <\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">(sigla para Public Library of Science) de condicionar la aceptaci\u00f3n de nuevos art\u00edculos a la divulgaci\u00f3n por sus autores, en repositorios p\u00fablicos, de los denominados datos de la investigaci\u00f3n, que es el c\u00famulo de informaciones primarias que, una vez analizadas e interpretadas, sirven como base para las conclusiones del <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">paper<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">. Esta nueva disposici\u00f3n de <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">PLOS<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, que se encuadra en una gran movilizaci\u00f3n de las agencias de fomento, cient\u00edficos y universidades para dotar de mayor transparencia a las publicaciones y a los resultados de las investigaciones, no es precisamente una novedad. La mayor\u00eda de los peri\u00f3dicos recomienda a los autores que hagan visibles los datos y esta recomendaci\u00f3n ya hace tiempo que se convirti\u00f3 en exigencia en las revistas de gen\u00e9tica y bioinform\u00e1tica, cuyos estudios generan gigantescos vol\u00famenes de informaci\u00f3n sobre secuencias del ADN y prote\u00ednas. En 2013, la Oficina de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica del gobierno estadounidense envi\u00f3 un memor\u00e1ndum a las principales agencias de fomento que establece el acceso abierto a los resultados de investigaciones financiadas con fondos p\u00fablicos, incluyendo la oferta de los datos primarios en repositorios, excepto restricciones de confidencialidad y privacidad personal, aunque restan definir los plazos para que esa idea sea puesta en pr\u00e1ctica.<\/span><\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de la <i>PLOS<\/i> parece crear un punto de inflexi\u00f3n en esta tendencia. \u201cNuestro punto de vista es sencillo. La garant\u00eda del acceso a los datos subyacentes debe ser parte intr\u00ednseca del proceso de publicaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, alega Theodora Bloom, directora editorial de <i>PLOS Biology<\/i>, de <i>PLOS Computational Biology<\/i> y de <i>PLOS Genetics<\/i>. Con m\u00e1s de 30 mil art\u00edculos publicados durante el a\u00f1o pasado, las revistas <i>PLOS<\/i> fueron creadas en el transcurso de la d\u00e9cada de 2000 por una instituci\u00f3n sin fines de lucro siguiendo un modelo innovador. Los art\u00edculos solamente son publicados <i>online<\/i> y en acceso abierto \u2012o sea, que se encuentran disponibles para su consulta por cualquier persona, a trav\u00e9s de internet, en forma gratuita\u2012, no obstante, gracias a un cuerpo de revisores de primera l\u00ednea, alcanzaron un factor de impacto comparable al de las publicaciones tradicionales. <i>PLOS Medicine<\/i>, por ejemplo, obtuvo un factor de impacto de 15,2 en 2012; eso significa que, en promedio, cada uno de sus art\u00edculos publicados entre 2010 y 2011 fue citado 15,2 veces en peri\u00f3dicos indexados durante 2012. Su competidora <i>Nature Medicine<\/i>, del grupo <i>Nature<\/i> registr\u00f3 en el mismo per\u00edodo un factor de impacto de 24,3. \u201cComo la <i>PLOS<\/i> es un referente internacional, su decisi\u00f3n contribuir\u00e1 para la difusi\u00f3n de la idea del dep\u00f3sito de los datos de investigaci\u00f3n y generar\u00e1 una demanda adicional de repositorios y tambi\u00e9n modelos que financien esa demanda\u201d, dice Abel Packer, coordinador de la biblioteca <i>SciELO Brasil<\/i>, un programa especial de la FAPESP creado en 1998 que agrupa a casi 300 publicaciones cient\u00edficas con acceso abierto de Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_149112\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149112 \" alt=\"Banco de datos de la Organizaci\u00f3n Europea para la Investigaci\u00f3n Nuclear (Cern), en Ginebra\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_cern_rechenzentrum_0.jpg\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_cern_rechenzentrum_0.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_cern_rechenzentrum_0-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_cern_rechenzentrum_0-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CERN<\/span>Banco de datos de la Organizaci\u00f3n Europea para la Investigaci\u00f3n Nuclear (Cern), en Ginebra<span class=\"media-credits\">CERN<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las nuevas reglas de la <i>PLOS<\/i> generaron dudas y algo de revuelo. Diez d\u00edas despu\u00e9s del comienzo de esa implementaci\u00f3n, sus editores pidieron disculpas por ciertos puntos ambiguos y aclararon que nada se modific\u00f3 en relaci\u00f3n con la naturaleza de los datos que deben describirse en los art\u00edculos, lo \u00fanico nuevo por lo que hay que preocuparse consiste en indicar en qu\u00e9 banco o repositorio pueden encontrarse los datos primarios (los archivos del propio investigador no constituyen una opci\u00f3n), para el caso en que los revisores del art\u00edculo u otros investigadores interesados en el tema necesiten evaluarlos. <i>PLOS <\/i>considera datos primarios a aquellos que componen tablas y an\u00e1lisis estad\u00edsticos publicados en un art\u00edculo y son indispensables para que otros investigadores logren reproducir los mismos hallazgos. Los datos protegidos por razones de seguridad o privacidad no se encuentran incluidos en la exigencia.<\/p>\n<p>Los cambios despertaron reacciones de quienes presienten en esas reglas una nueva carga para los investigadores. El genetista David Crotty, editor del programa de publicaci\u00f3n de revistas cient\u00edficas de la Oxford University Press, escribi\u00f3 en su blog, en el portal The Scholarly Kitchen, que esta modificaci\u00f3n podr\u00eda reducir el n\u00famero de art\u00edculos remitidos a las revistas <i>PLOS<\/i>. \u201cSi la publicaci\u00f3n en una revista <i>PLOS<\/i> exige que uno dedique semanas de trabajo adicional para organizar sus datos en una forma que sea reutilizable o por lo menos reconocible, por no hablar del costo de guardar los datos y el esfuerzo para encontrar un repositorio adecuado, entonces \u00bfpor qu\u00e9 no publicar el art\u00edculo en un peri\u00f3dico diferente eliminando los costos y la p\u00e9rdida de tiempo?\u201d, indag\u00f3 Crotty. No se trata, afirma Abel Packer, de realizar trabajo adicional, pues el cambio de paradigma es bastante m\u00e1s profundo. \u201cEstamos hablando de nuevas pr\u00e1cticas, en las cuales los datos ya se encuentran ordenados mientras se realiza la investigaci\u00f3n, de modo que puedan quedar disponibles en repositorios y sean inteligibles y reutilizables para otros usuarios\u201d, sostiene.<\/p>\n<div id=\"attachment_149113\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149113 \" alt=\"Sala de control del sat\u00e9lite meteorol\u00f3gico operado por la Agencia Espacial Europea y la Organizaci\u00f3n Europea para Explotaci\u00f3n de Sat\u00e9lites Meteorol\u00f3gicos, en Darmstadt, Alemania\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_EUMETSAT_MSG_control.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_EUMETSAT_MSG_control.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_EUMETSAT_MSG_control-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_EUMETSAT_MSG_control-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ysangkok\/ Wikimedia <\/span>Sala de control del sat\u00e9lite meteorol\u00f3gico operado por la Agencia Espacial Europea y la Organizaci\u00f3n Europea para Explotaci\u00f3n de Sat\u00e9lites Meteorol\u00f3gicos, en Darmstadt, Alemania<span class=\"media-credits\">Ysangkok\/ Wikimedia <\/span><\/p><\/div>\n<p>El almacenamiento de datos cient\u00edficos en repositorios y su reutilizaci\u00f3n constituye una de las preocupaciones del recientemente lanzado Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en eScience, una expresi\u00f3n que resume el desaf\u00edo de investigaci\u00f3n para organizar, clasificar y garantizar el acceso al gigantesco volumen de datos que se generan continuamente en todos los campos de investigaci\u00f3n, con la finalidad de extraer nuevos conocimientos y realizar an\u00e1lisis vastos y originales. \u201cNo debe pensarse que al investigador le bastar\u00e1 con descargar un dato guardado en un repositorio para utilizarlo en un nuevo estudio\u201d, dice Claudia Bauzer Medeiros, docente del Instituto de Computaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (Unicamp) y coordinadora adjunta de programas especiales eScience de la FAPESP. \u201cLa reutilizaci\u00f3n de datos compartidos o la reproducci\u00f3n de experimentos exige conocer su origen y comprender c\u00f3mo han sido producidos, asociando a esa informaci\u00f3n m\u00e9todos, algoritmos o t\u00e9cnicas adoptadas, e incluso poseer acceso al <i>software<\/i> necesario para procesarlos, lo cual convierte al proceso en algo bastante complejo. Sin ello, puede que no sea posible reproducir el experimento original o reutilizar los datos en otra investigaci\u00f3n\u201d, afirma la profesora, quien recuerda que el primer llamado a la presentaci\u00f3n de propuestas del programa eScience se encuentra abierto hasta el 28 de abril. Uno de los objetivos del programa es la investigaci\u00f3n relacionada con repositorios de datos. \u201cEsperamos que los proyectos que se presenten, que deber\u00e1n involucrar investigaci\u00f3n conjunta en computaci\u00f3n y en otras \u00e1reas del conocimiento, contribuyan a la creaci\u00f3n de metodolog\u00edas y modelos de datos para crear repositorios, y redunden en formas m\u00e1s eficientes de describir el contenido y estructurarlo, para poder recuperarlo\u201d, explica. \u201cNo es suficiente, por ejemplo, la descripci\u00f3n de datos mediante palabras claves. Si un investigador quisiera reutilizar ese dato para un prop\u00f3sito diferente, dif\u00edcilmente hallar\u00e1 la palabra clave\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Este tipo de esfuerzo de investigaci\u00f3n inspir\u00f3 el Nature Publishing Group, que edita la revista <i>Nature<\/i>, a publicar una nueva revista a partir del mes de mayo. Se trata de <i>Scientific Data<\/i>, una publicaci\u00f3n <i>online<\/i> con acceso abierto que no est\u00e1 dedicada a la descripci\u00f3n de nuevos hallazgos cient\u00edficos, sino a los <i>dataset<\/i> (conjunto de datos) de investigaciones consideradas valiosas. El objetivo consiste en promover la documentaci\u00f3n, intercambio y reutilizaci\u00f3n de los datos en los que se basan las investigaciones, en modo abierto, para acelerar la marcha de los descubrimientos cient\u00edficos. Para alcanzar ese objetivo, los editores de la revista introdujeron un metadato (datos concernientes a otros datos) denominado <i>data descriptor<\/i>. En la revista, esos metadatos proveer\u00e1n descripciones minuciosas de conjuntos de datos en ciencias de la vida, biom\u00e9dicas y ambientales, con un enfoque exclusivo en c\u00f3mo fueron producidos, por qui\u00e9n y c\u00f3mo pueden reutilizarlos los cient\u00edficos independientes. \u201cLos metadatos les aportan identidad a los datos cient\u00edficos y documentaci\u00f3n estandarizada y capacidad de acceso para las b\u00fasquedas, interoperables bajo diferentes sistemas en la <i>web<\/i>, reutilizables en otras investigaciones y pasibles de ser citados\u201d, dice Abel Packer.<\/p>\n<p>El principio de reproductibilidad de las investigaciones es el motor m\u00e1s importante para la creaci\u00f3n de los repositorios de datos de investigaci\u00f3n. Una cantidad nada despreciable de descubrimientos cient\u00edficos acaba por quedar sin confirmaci\u00f3n luego de su publicaci\u00f3n, debido a problemas entre los cuales se incluyen errores y fraudes, pero que tambi\u00e9n se extienden a falsos resultados positivos o negativos obtenidos de buena fe. Este problema abruma a investigadores y revistas cient\u00edficas, obligados a cancelar la publicaci\u00f3n de trabajos cuyos resultados sonaban prometedores, y se convirti\u00f3 en una pesadilla para empresas farmac\u00e9uticas y de biotecnolog\u00eda. Seg\u00fan revela un reportaje reciente en la revista <i>The Economist<\/i>, los investigadores de una empresa de biotecnolog\u00eda, Amgen, constataron que pod\u00edan reproducirse tan s\u00f3lo seis de 53 estudios a los que se consideraba \u201chitos\u201d en la investigaci\u00f3n del c\u00e1ncer.<\/p>\n<div id=\"attachment_149111\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149111 \" alt=\"Archivo de im\u00e1genes de monitoreo remoto del Servicio Geol\u00f3gico de Estados Unidos\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_Archive_sweep_image_3.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_Archive_sweep_image_3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_Archive_sweep_image_3-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Acesso_Archive_sweep_image_3-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">USGS<\/span>Archivo de im\u00e1genes de monitoreo remoto del Servicio Geol\u00f3gico de Estados Unidos<span class=\"media-credits\">USGS<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cM\u00e1s all\u00e1 de verificar la validez de los resultados, el acceso a la reutilizaci\u00f3n de datos tambi\u00e9n permite la realizaci\u00f3n de nuevas investigaciones y estudios comparativos combinando datos de diferentes or\u00edgenes\u201d, dice Abel Packer. \u201cPara las agencias de fomento, se trata de un avance importante, ya que permite generar mayor conocimiento a partir de una misma inversi\u00f3n\u201d. La experiencia revela que los investigadores afrontan dificultades para mantener los datos primarios disponibles a lo largo del tiempo. Un art\u00edculo publicado en diciembre en la revista <i>Current Biology<\/i> revel\u00f3 que las informaciones que sirven como base de art\u00edculos cient\u00edficos se van perdiendo con el tiempo. Los autores analizaron exhaustivamente 516 art\u00edculos del \u00e1rea de la ecolog\u00eda publicados entre 1991 y 2011, y revisaron qu\u00e9 hab\u00eda sucedido con los datos primarios. Constataron que los art\u00edculos publicados en los dos a\u00f1os previos se hallaban disponibles, pero las posibilidades de que eso sucediera con los publicados anteriormente ca\u00edan a una tasa del 17% al a\u00f1o. \u201cTarde o temprano, el <i>software<\/i> que permite abrir un archivo o un banco de datos quedar\u00e1 obsoleto. Existe un \u00e1rea de investigaci\u00f3n en computaci\u00f3n, denominada curadur\u00eda, que se dedica a preservar los equipos de computaci\u00f3n y a garantizar no tan s\u00f3lo la calidad, sino tambi\u00e9n la preservaci\u00f3n de datos para su uso futuro, o al menos los que se consideran valiosos\u201d, dice Claudia Bauzer Medeiros.<\/p>\n<p>Un desaf\u00edo que a\u00fan resta resolver consiste en desarrollar un modelo destinado financiar los servicios ligados a esa nueva etapa. \u201cLas tarifas que, eventualmente, cobran los repositorios no son altas, pero alguien tiene que financiarlas. Actualmente hay instituciones y programas de investigaci\u00f3n, por ejemplo, en el \u00e1rea de gen\u00e9tica y de prote\u00ednas, que crearon repositorios de ese tipo y financian el almacenamiento y la disponibilidad de los datos\u201d, dice Abel Packer, refiri\u00e9ndose a casos como el del GenBank, un banco de datos de secuencias de ADN y amino\u00e1cidos dependiente del Centro Nacional de Informaci\u00f3n Biotecnol\u00f3gica de EE.UU. En un esfuerzo para organizar m\u00e1s de 600 repositorios y desarrollar metodolog\u00edas, se crearon dos cat\u00e1logos que trabajan en forma cooperativa. Uno de ellos es el Biosharing.org, con sede en la Universidad de Oxford, que contiene la lista de repositorios de datos de ciencias biol\u00f3gicas, tales como ADN y prote\u00ednas. El segundo es el Registry of Research Data Repositories, financiado por la Fundaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n de Alemania, que compila los repositorios del resto de las ciencias, incluidas las sociales.<\/p>\n<p>Para fin de a\u00f1o, la biblioteca <i>SciELO Brasil<\/i> tendr\u00e1 definida una pol\u00edtica para la guarda en repositorios de los datos de las investigaciones publicadas en sus revistas siguiendo los est\u00e1ndares internacionales. \u201cEstamos analizando si es m\u00e1s recomendable que generemos un repositorio propio para la biblioteca <i>SciELO<\/i>, m\u00e1s all\u00e1 de los convenios con los repositorios ya existentes\u201d, informa Abel Packer. En Brasil, la creaci\u00f3n de repositorios de datos cient\u00edficos a\u00fan es incipiente. Un ejemplo pionero de un banco de datos surgido de proyectos cient\u00edficos es el que se cre\u00f3 para el Sistema de Informaci\u00f3n Ambiental (SinBiota), que agrupa e integra las informaciones producidas en proyectos vinculados con el Programa Biota-FAPESP. El SinBiota permite analizar la distribuci\u00f3n de las especies catalogadas en el territorio paulista sobre una base cartogr\u00e1fica digital. \u201cEl Ministerio de Planificaci\u00f3n est\u00e1 organizando un movimiento de datos abiertos, pero se refiere a los datos p\u00fablicos gubernamentales, no a datos de investigaci\u00f3n\u201d, afirma H\u00e9lio Kuramoto, tecn\u00f3logo s\u00e9nior del Instituto Brasile\u00f1o de Informaci\u00f3n en Ciencia y Tecnolog\u00eda (Ibict) y estudioso del movimiento de acceso abierto a las investigaciones cient\u00edficas. Varias universidades brasile\u00f1as, incluidas las tres estaduales de S\u00e3o Paulo, crearon repositorios para almacenar su producci\u00f3n cient\u00edfica, lo cual representa un gran avance, pero todav\u00eda no se contempla el almacenamiento de los datos en que se basan tales investigaciones.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-149115\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL2.jpg\" width=\"290\" height=\"157\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL2-250x135.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/scan_FINAL2-120x65.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Bel Falleiros <\/span>Entre las revistas cient\u00edficas brasile\u00f1as, un raro ejemplo con una pol\u00edtica de publicaci\u00f3n similar a la de <i>PLOS<\/i> es el de <i>Brazilian Political Science Review<\/i> (BPSR), vinculada a la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Ciencia Pol\u00edtica. La BPSR es una revista con acceso abierto, que se publica exclusivamente en ingl\u00e9s, en formato electr\u00f3nico. A partir del a\u00f1o pasado, a los autores de art\u00edculos cuyo contenido se basa en m\u00e9todos cuantitativos se les solicita que pongan a disposici\u00f3n, en el propio sitio <i>web<\/i> de la revista, los bancos de datos en los que se basa el <i>paper<\/i> y tambi\u00e9n los denominados <i>codebooks<\/i>, diccionarios que permiten la identificaci\u00f3n de las variables empleadas en los bancos de datos. Esta disposici\u00f3n elev\u00f3 los costos de mantenimiento de la revista, que necesita de la colaboraci\u00f3n de un profesional para mantener el repositorio. \u201cEl principio que orient\u00f3 la adopci\u00f3n de esta iniciativa es un principio b\u00e1sico de la ciencia, que consiste en hacer factible la replicaci\u00f3n de los procedimientos que condujeron a las conclusiones obtenidas en un trabajo de investigaci\u00f3n. Para el caso en que el lector desee repetir los c\u00e1lculos como manera de comprobar si las conclusiones son correctas, es preciso que los datos que sirvieron como base se encuentren disponibles p\u00fablicamente, es decir, sin que el lector deba recurrir a la buena voluntad de los autores de la investigaci\u00f3n para que se los suministren\u201d, explica Marta Arretche, docente de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y coeditora de la revista, junto con Janina Onuki, profesora del Instituto de Relaciones Internacionales de la USP. Otra motivaci\u00f3n radica en la posibilidad de ampliar la repercusi\u00f3n de los art\u00edculos publicados en la revista. Marta Arretche cita un estudio realizado sobre el peri\u00f3dico <i>Journal of Peace Research<\/i>, que tambi\u00e9n pertenece al \u00e1rea de ciencia pol\u00edtica y relaciones internacionales. El estudio determin\u00f3 que los art\u00edculos del peri\u00f3dico que pone a disposici\u00f3n los datos primarios ostentan dos veces m\u00e1s citas que los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cUna tercera motivaci\u00f3n se relaciona con el costo de producir bancos de datos, que es muy alto. Los repositorios colectivos permiten distribuir esos costos, incrementando las oportunidades de acceso a un tema de investigaci\u00f3n\u201d, dice la profesora Arretche, quien coordina el Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis (CEM), uno de los 17 Centro de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) que financia la FAPESP. El CEM se torn\u00f3 conocido a partir de los a\u00f1os 2000 debido a que produce y divulga datos georreferenciados sobre las principales metr\u00f3polis brasile\u00f1as, mediante diversas bases de datos disponibles en su sitio <i>web<\/i>, en forma gratuita. Seg\u00fan la profesora, la mayor parte de los autores de la revista\u00a0 afrontan bien la exigencia de la oferta de los datos. \u201cNutren algunos recelos leg\u00edtimos, tal como la posibilidad de que alguien utilice los datos sin otorgar el debido cr\u00e9dito, aunque la revista deja en claro que se deben citar las fuentes. Estamos pensando en exigir que los usuarios se identifiquen como requisito para poder acceder a los datos, pero eso violar\u00eda el esp\u00edritu de acceso abierto a la publicaci\u00f3n cient\u00edfica. A otros autores les gustar\u00eda sacarles todo el jugo posible a las informaciones antes de hacerlas p\u00fablicas. De hecho, existe cierta tensi\u00f3n entre el principio de replicaci\u00f3n y el de autor\u00eda, pero ha prevalecido el primero\u201d, afirma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Revistas condicionan aceptaci\u00f3n a la divulgaci\u00f3n de los datos","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,303,312,333],"coauthors":[98],"class_list":["post-149103","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-financiacion","tag-innovacion","tag-tecnologia-de-la-informacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149103\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149103"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}