{"id":149480,"date":"2013-11-18T17:01:37","date_gmt":"2013-11-18T19:01:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149480"},"modified":"2017-03-09T17:31:57","modified_gmt":"2017-03-09T20:31:57","slug":"jaco-guinsburg-el-editor-de-la-academia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jaco-guinsburg-el-editor-de-la-academia\/","title":{"rendered":"Jac\u00f3 Guinsburg: El editor de la academia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-149491 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Entrevista_04-ok_2JG6006.jpg\" alt=\"Entrevista_04 ok_2JG6006\" width=\"232\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Entrevista_04-ok_2JG6006.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Entrevista_04-ok_2JG6006-120x186.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Entrevista_04-ok_2JG6006-250x387.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Con el mismo humor rebosante de sabidur\u00eda que hace las delicias de los lectores de cuentos y obras de teatro \u00eddish, una de las varias especialidades de Jac\u00f3 Guinsburg, \u00e9l, a sus 92 a\u00f1os y al frente de la editorial Perspectiva, define su vida como \u201cuna secuencia irregular y contradictoria de experiencias y b\u00fasquedas\u201d, cuyo desarrollo estuvo signado por el propio devenir de la existencia, \u201cm\u00e1s que por las escasas escuelas que frecuent\u00e9 y los diplomas que no obtuve\u201d. Una curiosa observaci\u00f3n de uno de los grandes maestros de la cr\u00edtica teatral, quien, en su rol docente, tuvo un paso por la Escuela de Arte Dram\u00e1tico (EAD) de Alfredo Mesquita y, posteriormente, ingres\u00f3 en la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Guinsburg, como editor, fue el encargado de dar a conocer en Brasil nombres tales como Umberto Eco, Erich Auerbach, Bashevis Singer y tantos otros. En el cat\u00e1logo de la editorial figuran Lourival Gomes Machado, M\u00e1rio Pedrosa, Antonio Candido, D\u00e9cio Pignatari y D\u00e9cio de Almeida Prado, habiendo sido una de las editoriales del concretismo, en especial, de Haroldo de Campos. Hijo de inmigrantes jud\u00edos y tambi\u00e9n inmigrante, Guinsburg arrib\u00f3 a Brasil cuando contaba con 3 a\u00f1os, proveniente de Besarabia (Europa oriental). Como muchacho pobre del barrio de Bom Retiro, en la ciudad de S\u00e3o Paulo, fue la aflicci\u00f3n de sus padres, siempre metido en la izquierda pol\u00edtica, peleas de pandillas de barrio, libros y un esp\u00edritu inquieto que, hasta los veintitantos a\u00f1os, le impidi\u00f3 asentarse en la vida, tal como \u00e9l mismo lo reconoce.<\/p>\n<p>En 1947, junto a Edgard y Carlos Ortiz, y algunos otros amigos, fund\u00f3 la editorial Rampa, un rejunte de poco dinero, b\u00fasqueda intelectual y, finalmente, un fracaso comercial. Pero constituy\u00f3 la preparaci\u00f3n para el futuro. Vendi\u00f3 libros de puerta en puerta y tradujo muchos textos, escribiendo, a veces, ficci\u00f3n en su tiempo libre, un buen h\u00e1bito que mantiene, para el encanto de algunos cr\u00edticos. En 1954, invitado por Jean-Paul Monteil, trabaj\u00f3 en la reci\u00e9n creada Difusi\u00f3n Europea del Libro (Difel), donde pudo editar cl\u00e1sicos tales como la colecci\u00f3n Garnier; las colecciones Saber Atual; Hist\u00f3ria Geral da Civiliza\u00e7\u00e3o, de Maurice Crouzet; Hist\u00f3ria Geral da Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira, dirigida por S\u00e9rgio Buarque de Holanda, y A Presen\u00e7a da Literatura Brasileira, de Antonio Candido y Jos\u00e9 Aderaldo Castelo, entre otras colecciones y t\u00edtulos.<\/p>\n<p>Autodidacta, comenz\u00f3 a colaborar con el Suplemento Literario de <i>O Estado de S. Paulo<\/i>, invitado por D\u00e9cio de Almeida Prado, donde conoci\u00f3 a S\u00e1bato Magaldi,\u00a0 cr\u00edtico teatral. Entre 1962 y 1963 viaj\u00f3 a Francia como becario para especializarse en ediciones y asisti\u00f3 a clases de filosof\u00eda en el Coll\u00e8ge de France. En 1964 lo invitaron a estudiar en la EAD y, posteriormente, en 1967, en la ECA-USP. \u201cJam\u00e1s so\u00f1\u00e9 con ser profesor, e incluso pas\u00e9 buena parte de mi vida aborreciendo la instituci\u00f3n educativa\u201d, recuerda. En 1965 fund\u00f3 la editorial Perspectiva, donde publica obras de vanguardia y la bibliograf\u00eda b\u00e1sica del \u00e1rea de humanidades, en especial, la famosa colecci\u00f3n Debates, un hito de la editorial. Casado desde hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os con Gita y con dos hijos, Guinsburg le concedi\u00f3 la siguiente entrevista a <i>Pesquisa FAPESP<\/i>.<b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad: <\/strong>92 a\u00f1os<strong><br \/>\n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Teatro y literatura<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Educaci\u00f3n:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (doctorado)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Universidad de S\u00e3o Paulo<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Empresa:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Editorial Perspectiva<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Produci\u00f3n cient\u00edfica:<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Es autor de 11 libros que abarcan ensayos de literatura y teatro y cuentos<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo es su relaci\u00f3n con los libros?<br \/>\n<\/b>No s\u00e9 c\u00f3mo definirla. No se trata solamente de amor por los libros. Hay algo de eso, pero no es lo \u00fanico. Es una relaci\u00f3n que se fue moldeando a lo largo de las lecturas y de mi trabajo. No podr\u00eda se\u00f1alar otra cosa a esta altura de mi vida, con la que me haya relacionado y a la que me haya dedicado con la misma continuidad. No lo digo para destacar ninguna cualidad m\u00eda. Creo que alguien que vive cultivando un jard\u00edn es un jardinero nato, si lo queremos ver en retrospectiva, aunque haya aprendido jardiner\u00eda al final de su vida. De modo que no sabr\u00eda definir mi conexi\u00f3n con los libros. No obstante, no tomo al libro como el \u00fanico sentido de la existencia y de la cultura. La cultura trasciende al libro. El libro es un medio, un instrumento, que crea un universo mediante el cual el hombre accede a s\u00ed mismo. No s\u00f3lo por s\u00ed mismo, sino por lo que proyecta de s\u00ed, que es el mundo de la cultura, de la humanidad y de la sociedad.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo concibe a la cultura y al saber? \u00bfPara qu\u00e9 sirven?<br \/>\n<\/b>Es dif\u00edcil decir para qu\u00e9 sirven: tienen un costado pr\u00e1ctico, positivo y elevado, y otro eventualmente da\u00f1ino tambi\u00e9n. Nada se muestra en la vida del hombre s\u00f3lo con su apariencia ang\u00e9lica. El demonio tambi\u00e9n surge de un \u00e1ngel. La cultura depende de c\u00f3mo la definimos. Si separamos entre cultura y civilizaci\u00f3n, todos los pueblos, incluso los m\u00e1s primitivos, poseen cultura, pues la condici\u00f3n del hombre es cultural. Es todo lo que se hizo: desde la chispa que se obtuvo por la fricci\u00f3n de dos piedras hasta la Teor\u00eda de la Relatividad de Einstein. La evoluci\u00f3n de ese proceso adquisitivo, que no dir\u00eda que es desarrollista, ha sido una lenta marcha y, muchas veces, extremadamente cruel. La conciencia de lo que significa cultura, el reconocimiento de los valores, es lo que eleva al ser humano por encima de su condici\u00f3n animal y, sin duda, constituye un dato existente. La preocupaci\u00f3n de \u00edndole \u00e9tica es otro dato, y es primordial. De cualquier modo, no podemos situar la dimensi\u00f3n del universo en que act\u00faa el hombre actual en el mismo plano que exist\u00eda en cualquier otro per\u00edodo. En primer lugar, porque las otras \u00e9pocas desaparecieron, y no disponemos de otros elementos de comparaci\u00f3n. Segundo, porque sus producciones se incorporaron y se transfirieron a trav\u00e9s de las generaciones subsiguientes, teniendo en cuenta el actual mundo digital que virtualmente constituye nuestro h\u00e1bitat. Adem\u00e1s, no disponemos de referentes absolutos. Dicen que as\u00ed fue&#8230; \u00bfLo fue, de hecho? Est\u00e1 demostrado que tomar los relatos hist\u00f3ricos con mera objetividad no es una buena medida, porque la objetividad hist\u00f3rica se concentr\u00f3 durante siglos en la formalizaci\u00f3n de ciertos aspectos, solamente eso. \u00bfSer\u00eda s\u00f3lo eso? La historia moderna de las mentalidades est\u00e1 poniendo en jaque a esa noci\u00f3n y destacando otros aspectos. Ellos exist\u00edan, pero se dec\u00eda que la historia de las marginalidades de la vida en sociedad era tan s\u00f3lo el relato de hechos y eventos que no revest\u00edan importancia. Vea, la tecnolog\u00eda existe desde que el hombre dio sus primeros pasos sobre la Tierra. No es s\u00f3lo la invenci\u00f3n del cohete. El corte de una lasca de piedra es de por s\u00ed una tecnolog\u00eda. La conciencia y el avance de ese conocimiento y de los valores que implica son cosas fundamentales. En ese sentido, las herramientas para ello son de suma importancia para la vida humana. As\u00ed como la polis, en sentido general, no s\u00f3lo como ciudad en su estricto sentido, sino como la vida en sociedad, constituye una realidad innegable, ella implica necesariamente <i>ethos<\/i>. <i>Ethos<\/i> no significa solamente moral: tambi\u00e9n significa pol\u00edtica. La conciencia en relaci\u00f3n con ello es producto del desarrollo, para lo cual los diferentes instrumentos de la cultura resultan esenciales. Y no es tan s\u00f3lo el libro. Dejando de lado el rol de la ciencia, de la filosof\u00eda, de los saberes y de las diferentes artesan\u00edas para la ampliaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas y de las herramientas cognitivas, pensemos en las artes: la danza, la m\u00fasica, la pintura, la escultura, el teatro, etc.; todas ellas, aisladas o en conjunto, interact\u00faan y afectan rotundamente nuestras experiencias y vivencias, como as\u00ed tambi\u00e9n el horizonte de alcance de nuestra mente.<\/p>\n<p><b>Ser autodidacta: \u00bfpara usted eso es un halago o una ofensa?<br \/>\n<\/b>Ni una cosa ni la otra. Fue una realidad. No sabr\u00eda decirle hasta qu\u00e9 punto beneficiosa o perjudicial. Incluso fue bastante sufrida en algunos aspectos. En otros, fue una forma de adquisici\u00f3n, no un intento de valorar aquello que se aprende, sino una aprehensi\u00f3n ya vivenciada, porque son experiencias personales en el juego de las circunstancias. \u201cEl hombre y sus circunstancias\u201d, para hacer de cuenta que cito a Ortega y Gasset. Entonces, no es elogio ni ofensa, es un camino, como cualquier otro. Claro que eso tiene su costo. La educaci\u00f3n formal, mediante su procesamiento, produjo formas perfeccionadas de adquisici\u00f3n del conocimiento, herramientas did\u00e1cticas e instituciones educativas muy eficientes, en t\u00e9rminos de racionalidad del trabajo. Eso no quiere decir nada, ya que sabemos que incluso en Auschwitz, algunos de los verdugos eran personas altamente educadas y capacitadas. \u00bfY entonces? Lo m\u00e1s sencillo que hay en el mundo tambi\u00e9n es lo inverso, la v\u00edctima transformada en victimario, ya que ambos cohabitan en \u00e9l, lo cual no significa que el mal siempre sea algo banal. \u00bfExiste un relativismo? En efecto; pero, cuando vamos hacia lo absoluto, necesariamente debemos relativizar, lo cual no quiere decir que no debamos proyectar ciertos valores, porque de lo contrario nos hallar\u00edamos flotando en un mar sin tierra a la vista. No veo en el autodidactismo ninguna virtud mayor. En nuestra sociedad eso es m\u00e1s doloroso y, por eso mismo, menos eficaz. Porque el autodidacta est\u00e1 condenado a aprender lecciones y cosas que la metodolog\u00eda, la tecnolog\u00eda y los conocimientos proporcionan de un modo m\u00e1s sistem\u00e1tico, fecundo y, por cierto, m\u00e1s cr\u00edtico. Por otro lado, la adquisici\u00f3n de conocimientos formales implica, para el receptor, un trabajo autodidacta de asimilaci\u00f3n. La transformaci\u00f3n de lo que eso es para \u00e9l en aquello que formar\u00e1 parte del \u00e9l constituye un proceso individual y personal. Pero no noto en ello ning\u00fan valor de car\u00e1cter rom\u00e1ntico. Lo atraves\u00e9 de un modo m\u00e1s an\u00e1rquico de lo que yo mismo cre\u00eda.<\/p>\n<p><b>\u00bfLa cultura judaica fue esencial en su educaci\u00f3n?<br \/>\n<\/b>No dir\u00eda que sal\u00ed indemne de su influencia, ya que nac\u00ed en el seno de una familia de inmigrantes que, en buena medida, se manten\u00eda en ese \u00e1mbito. H\u00e1bitos, rituales, el idioma \u2012el \u00eddish particularmente\u2012 y algunas maneras de pensar, de actuar y de reaccionar ante los impactos contextuales que me acompa\u00f1aron, evidentemente, desde la infancia. Eso en cuanto al modelado signado por las ra\u00edces y las tradiciones. Pero, en este caso concreto, es necesario resaltar que provengo de un grupo en el que leer forma parte del ser, puesto que desde la Antig\u00fcedad el juda\u00edsmo gener\u00f3 el recinto cultural de la sinagoga y en \u00e9l la necesidad de la lectura de textos. Entonces el ni\u00f1o jud\u00edo est\u00e1 obligado a leer las Escrituras para preparar su mayoridad religiosa y confirmar su pertenencia a la comunidad. Debe ser alfabetizado, necesita conocer los signos. Y los signos, en lugar de ser un monopolio exclusivo del sacerdote, fueron objeto de un proceso de democratizaci\u00f3n, puesto que todo fiel, para la pr\u00e1ctica de su credo jud\u00edo, independientemente de su clase y su funci\u00f3n social, debe ser provisto de un acceso autorizado y reconocido al Libro. Esto constituye, sin lugar a dudas, el puente por el cual los jud\u00edos transitaron a lo largo de su historia: los caminos de la ex\u00e9gesis y la reflexi\u00f3n rab\u00ednica para hacer sus captaciones sobre la sociedad y el mundo, la filosof\u00eda, las ciencias, las letras y el arte. En ese sentido, podr\u00eda citarse una larga lista en la que figurar\u00edan desde el platonismo de Filo, el aristotelismo de Maim\u00f3nides, el racionalismo de Mendelssohn y Salomon Maimon, hasta, en los a\u00f1os m\u00e1s recientes, Isaac Deutscher. Esa permeabilidad cr\u00edtico-hermen\u00e9utica es, pues, un dato que, dejando de lado las condiciones espec\u00edficas y propias de cada individuo, invadi\u00f3 por tradici\u00f3n toda la relaci\u00f3n del juda\u00edsmo moderno en la interacci\u00f3n con sus integrantes, bajo innumerables aspectos, ciertamente, en los \u00e1mbitos de su presencia y en el campo de la cultura. Ser\u00eda pretensioso de mi parte invocar tales caracter\u00edsticas como intervinientes en mi educaci\u00f3n, pero no puedo dejar de pensar que el valor que se les atribuye dentro del grupo en el cual me cri\u00e9 ten\u00eda algo que ver con mis atracciones intelectuales y mis opciones profesionales. Lo que queda claro en la Judaica, la colecci\u00f3n con la cual inaugur\u00e9 las publicaciones de Perspectiva, es que en sus 13 tomos intent\u00e9 echar luz sobre algunos de los principales aspectos del pensamiento religioso, filos\u00f3fico y pol\u00edtico de la literatura popular y de la creaci\u00f3n literaria y po\u00e9tica de la historia cuatrimilenaria del juda\u00edsmo. Como contrapartida, sin embargo, tambi\u00e9n debo decir que mi educaci\u00f3n se desenvolvi\u00f3 mediante la convivencia, no menor, con la gente, la lengua, las costumbres y los problemas brasile\u00f1os de este S\u00e3o Paulo donde estoy radicado desde 1930. Por supuesto que a la edad que ten\u00eda cuando llegu\u00e9 a Brasil adquir\u00ed un r\u00e1pido dominio del portugu\u00e9s en los a\u00f1os sucesivos de la escuela y de la calle; y as\u00ed se convirti\u00f3 en el \u00fanico idioma que utilic\u00e9 y utiliz\u00f3, y con el cual soy capaz de expresarme con mayor precisi\u00f3n. No har\u00eda falta agregar que mis focos de inter\u00e9s convergieron con lo que la vida y la cultura en Brasil me comunicaron en t\u00e9rminos de historia, literatura, artes, pol\u00edtica y, sobre todo, del modo brasile\u00f1o de ser \u00bfCu\u00e1l es el producto? \u00c9ste que est\u00e1 a la vista.<\/p>\n<p><b>\u00bfEl nombre Perspectiva se\u00f1ala lo que usted piensa que debe ser una editorial?<br \/>\n<\/b>Por supuesto que nunca le asign\u00e9 un car\u00e1cter normativo. Pero la propia denominaci\u00f3n ya de por s\u00ed conlleva dos \u00e1ngulos de visi\u00f3n. Uno es aqu\u00e9l que se revela cada fin de mes: muchos libros y poco dinero&#8230; El otro, es \u00e9se que se proyecta hacia el infinito, signado por cierto apego al proyecto inicial de la editorial, y en pos del cual estamos o nos gustar\u00eda estar avanzando. Jam\u00e1s se me ocurrir\u00eda crear una editorial pensando preponderantemente en lo que vender\u00eda. \u00a1Eso es un error! Aunque innegablemente nos preocupemos por la circulaci\u00f3n de lo que se produce, nuestro criterio de elecci\u00f3n, para bien o mal, siempre ha sido y sigue siendo la calificaci\u00f3n intelectual, cient\u00edfica o art\u00edstica del t\u00edtulo seleccionado. Queda claro que a veces nos equivocamos. Pero en conjunto, la meta siempre fue ofrecerle al p\u00fablico lo mejor del patrimonio consagrado, as\u00ed como la discusi\u00f3n y el debate actual sobre temas candentes e incursiones vanguardistas. Por lo tanto, el foco de nuestra perspectiva tiende a lo cl\u00e1sico, en el sentido amplio del t\u00e9rmino, y hacia una producci\u00f3n actual, en tanto y en cuanto se encuentre a nuestro alcance. Por ende, uno de los dominios en los que hemos cumplido un rol relativamente destacado es el teatro. Nuestra participaci\u00f3n naci\u00f3 sin duda debido a mi actividad como docente en la ECA-USP. Las carencias que constataba en el plano bibliogr\u00e1fico eran las que notaba que surg\u00edan en el sal\u00f3n de clases. Intent\u00e9 subsanarlas, en parte, por ser tambi\u00e9n un editor. Sin ning\u00fan proyecto formal previo, enfoqu\u00e9 las publicaciones de Perspectiva en esa direcci\u00f3n. Por eso se incluyeron obras que abarcan desde los griegos y los rituales primitivos hasta el posmodernismo, m\u00e1s all\u00e1 de la significativa participaci\u00f3n de la producci\u00f3n acad\u00e9mica de los alumnos en sus trabajos de maestr\u00eda y doctorado, sin dejar de mencionar la de los profesores, los cr\u00edticos, los directores y los actores de nuestro teatro. Pero una editorial debe estar abierta hacia todos los costados. Los t\u00edtulos de autoayuda o de grandes narradores de <i>best seller<\/i> siempre merecen considerarse, no s\u00f3lo por lo que promueven en t\u00e9rminos de p\u00fablico y \u00e9xito comercial, sino por la funci\u00f3n que pueden desempe\u00f1ar en la compleja red de est\u00edmulos a la lectura. Esa es la percepci\u00f3n que nos condujo a valorar desde el comienzo los trabajos sobre c\u00f3mic, comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n, derechos humanos, arte y educaci\u00f3n, juda\u00edsmo, urbanismo y arquitectura e incluso indagaciones m\u00edsticas. \u00c9sa fue la perspectiva de nuestra Perspectiva.<\/p>\n<p><b>La editorial funcion\u00f3 como fuente bibliogr\u00e1fica para la universidad editando obras tales como <\/b><b>M\u00edmesis, de Erich Auerbach, u Obra abierta, de Umberto Eco.<br \/>\n<\/b>Pretend\u00edamos iniciar el sendero de una nueva bibliograf\u00eda que no se estaba editando aqu\u00ed en Brasil en ciertas \u00e1reas. Ser\u00eda injusto decir que esto ocurr\u00eda en todos los sectores, puesto que tanto Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira como Zahar y Difel eran editoriales que publicaban t\u00edtulos nacionales y traduc\u00edan autores extranjeros representativos de las modernas corrientes en el plano de los estudios universitarios y en el campo pol\u00edtico. De todos modos, la literatura ensay\u00edstica y el debate filos\u00f3fico-est\u00e9tico que se daba en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970 eran escasamente vertidos hacia nuestro p\u00fablico lector. Parec\u00eda una fuente marginal, destinada a selectos intelectuales. \u00c9se era el caso de Umberto Eco, por ejemplo, a quien tan s\u00f3lo algunos, como Haroldo de Campos, conoc\u00edan. Por eso creamos la colecci\u00f3n Debates, para promover la difusi\u00f3n del pensamiento de \u00e9se y de otros autores, con la denominaci\u00f3n y presentaci\u00f3n gr\u00e1fica que la caracterizan como una especie de apertura de <i>Obra abierta<\/i>. La propuesta, en general, tuvo buena acogida, especialmente en los c\u00edrculos universitarios, lo cual nos condujo a nuestra segunda colecci\u00f3n, en este caso con car\u00e1cter monogr\u00e1fico, intitulada Estudos, y luego Stylus, una serie que agrupa ensayos convergentes sobre los diferentes movimientos est\u00e9ticos y estil\u00edsticos en los distintos sectores de la creatividad art\u00edstica de Occidente. En esas tres colecciones y en las dem\u00e1s, como fueron Perspectivas, Paralelos, Khronos, Textos, Elos, Judaica y Big Bang, le hemos ofrecido al p\u00fablico la producci\u00f3n de autores de destacada competencia y participaci\u00f3n en debates en vastas \u00e1reas del conocimiento y de los saberes. Esa lista abarca nombres que van desde Le Corbusier a Hannah Arendt, desde Foucault a Merleau-Ponty, de C\u00e2mara Cascudo a S\u00e1bato Magaldi y Roberto Romano, por ejemplo.<\/p>\n<p><b>\u00bfY a qui\u00e9nes estaban dirigidos esos libros?<br \/>\n<\/b>Al lector, un receptor que es una inc\u00f3gnita, que no s\u00e9 qui\u00e9n es, pero que tengo la certeza de que existe. Estoy convencido de que Jorge Amado no esperaba que yo lo leyera. Encontr\u00e9 un libro suyo por casualidad, creo que era <i>Sudor<\/i>, en una librer\u00eda de viejos de la calle Quintino Bocai\u00fava; me atrajo y ese inter\u00e9s me condujo, m\u00e1s tarde, a <i>Jubiab\u00e1<\/i>, <i>Capitanes de la arena<\/i> y sucesivamente, a toda su obra. Algo parecido me pas\u00f3, alrededor de la misma \u00e9poca, con las obras de Jos\u00e9 Lins do Rego, Raquel de Queiroz y sobre todo Graciliano Ramos. No hab\u00eda nada que me condujera a esos libros. Fue un acceso aleatorio a la tem\u00e1tica del nordeste. Quiz\u00e1 esa atracci\u00f3n haya surgido remotamente por la lectura en mi etapa escolar de <i>Los sertones<\/i>, de Euclides da Cunha. Con su dram\u00e1tica descripci\u00f3n de Canudos regresaba, a veces, a mi memoria, no tanto por el mero hecho hist\u00f3rico, social y humano que la desafortunada campa\u00f1a representaba, sino por la exaltada riqueza de su lenguaje. Ella me introdujo en una regi\u00f3n y una problem\u00e1tica que me resultaban completamente extra\u00f1as. Repensando esa trayectoria, incluso creo que el ciclo de la novela del nordeste en parte hace pie en el sert\u00f3n euclidiano. Aludo a ello para rastrear en mi propia vivencia los senderos que pueden recorrer los libros, hasta y con su desconocido destinatario. \u00c9sos son tambi\u00e9n los lectores que contemplo, y no solamente los que buscan temas definidos y especializados. \u00c9sos escapan a las estad\u00edsticas del mercado; pero no cabe duda que est\u00e1n presentes en buen n\u00famero en la expresi\u00f3n del p\u00fablico lector.<\/p>\n<p><b>Para usted, \u00bfen qu\u00e9 forma, la edici\u00f3n de un libro constituye una cuesti\u00f3n pol\u00edtica?<br \/>\n<\/b>Creo que toda elecci\u00f3n es un acto pol\u00edtico en el sentido amplio del t\u00e9rmino. Desde esta perspectiva, que tambi\u00e9n est\u00e1 relacionada con la libertad de pensar y expresarse, no quedan dudas que el espectro de los temas de las publicaciones debe ser tan amplio como sea posible. Pero tampoco podemos soslayar las elecciones personales o las preferencias ideol\u00f3gicas. Por lo tanto, editar tambi\u00e9n es una cuesti\u00f3n pol\u00edtica en la cual la libertad no se reduce a un concepto abstracto. Como gran parte de los editores, creo que no asumo preferencias r\u00edgidas, aunque s\u00ed elijo&#8230; Basta con leer los t\u00edtulos del cat\u00e1logo de Perspectiva.<\/p>\n<p><b>Usted fue muy importante para los concretistas.<br \/>\n<\/b>Se dijo que Haroldo de Campos estaba ayudando a la sinagoga paulista, porque public\u00f3 parte de sus obras conmigo. Descartando el evidente car\u00e1cter antisemita y un eventual despecho, no me di por aludido. Mi v\u00ednculo con ese grupo no se bas\u00f3 en las tesis que sosten\u00edan, sino, sobre todo, en la calidad de la propuesta y de la producci\u00f3n. Considero important\u00edsimo al trabajo de Haroldo, y desde el comienzo de nuestra relaci\u00f3n me pareci\u00f3 que \u00e9l, Augusto y D\u00e9cio constitu\u00edan una bocanada picante, pero renovadora, en el \u00e1mbito literario brasile\u00f1o. Conoc\u00ed a Haroldo de Campos en la editorial Difel. \u00cdbamos a editar la obra de Oswald de Andrade, bajo la direcci\u00f3n de Antonio Candido. \u00c9l mismo sugiri\u00f3 el nombre de Haroldo para que escriba el estudio introductorio a <i>Jo\u00e3o Miramar<\/i>. Como yo era el encargado de la edici\u00f3n, entr\u00e9 en contacto con Haroldo. Como lector del <i>Correio da Manh\u00e3<\/i> y del <i>Jornal do Brasil<\/i>, en esa \u00e9poca, estaba al tanto del movimiento de las letras y de los debates cr\u00edticos de la prosa y de la poes\u00eda, donde ya se notaba, frecuentemente, la presencia del grupo concretista y el nombre de Haroldo, en particular. Por la misma \u00e9poca, Anatol Rosenfeld me llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre la audacia y la est\u00e9tica de las ideas de aquellos j\u00f3venes. Cuando fund\u00e9 Perspectiva, no s\u00f3lo me atrajo el trabajo po\u00e9tico de Haroldo, sino tambi\u00e9n su pensamiento cr\u00edtico y filos\u00f3fico. \u00c9l pose\u00eda un vast\u00edsimo dominio de las fuentes de la literatura cl\u00e1sica y moderna, una extraordinaria versatilidad para la asimilaci\u00f3n de idiomas y un aguzado o\u00eddo musical. Pero eso estaba puesto al servicio de algo completamente nuevo, no s\u00f3lo en cuanto a su tono sino por su forma. Se trataba de una nueva concepci\u00f3n de la escritura en el juego y en las interfaces de los signos, as\u00ed como en sus conexiones con las ciencias y los saberes. Haroldo de Campos era un verdadero pol\u00edgrafo, que con su pol\u00e9mica expresi\u00f3n agitaba a la modorra literaria imperante. \u00bfCu\u00e1l fue la gran zamarreada en nuestras letras luego de la renovaci\u00f3n modernista? El concretismo y Haroldo de Campos. Ellos introdujeron la visi\u00f3n que hoy en d\u00eda prevalece, ligada con la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n, llevando al extremo lo que, en cierto modo, ya se hab\u00eda iniciado con M\u00e1rio y Oswald de Andrade. Pero su mayor objetivo nunca fue destructivo, sino constructivo. Lo atestiguan las obras de Augusto de Campos, D\u00e9cio Pignatari, Jos\u00e9 Lino Gr\u00fcnewald, Affonso \u00c1vila y las del propio Haroldo de Campos, junto con las de otros poetas que integraron el movimiento. Podr\u00eda aun invocar a favor de estas afirmaciones m\u00edas el trabajo realizado por Haroldo en la colecci\u00f3n que dirigi\u00f3 para Perspectiva, la colecci\u00f3n Signos, la cual, por s\u00ed sola, vale el espacio que pas\u00f3 a ostentar entre nuestros autores.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo toma la llegada de los medios electr\u00f3nicos para los libros?<br \/>\n<\/b>Lo primero que hay que destacar es la democratizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n, de la informaci\u00f3n, de la cultura y del ejercicio de la ciudadan\u00eda. Y la extensi\u00f3n a los m\u00e1s vastos sectores de la poblaci\u00f3n del derecho de manifestaci\u00f3n de la reivindicaci\u00f3n; pero esto trae, por a\u00f1adidura, la exhibici\u00f3n de las intimidades en una evisceraci\u00f3n a veces imp\u00fadica de las relaciones de toda \u00edndole. Eso sin mencionar las tonter\u00edas circulantes y el uso delincuente de esos medios. Pero as\u00ed es el proceso sociohumano. Tales recursos han llegado para quedarse y poseen un poder multiplicador de acci\u00f3n e inclusi\u00f3n social. Lo cual no impedir\u00e1 la existencia de elites con competencias espec\u00edficas, que se constituyen de diversas maneras, en los diversos campos de la actividad humana, de grupos que se estructuran en dominios econ\u00f3micos, t\u00e9cnicos, pol\u00edticos, cient\u00edficos, art\u00edsticos, benem\u00e9ritos, etc., con mayor <i>expertise<\/i> en los medios y que los utilizan. \u00bfHacia d\u00f3nde conduce esa din\u00e1mica? Para m\u00ed resulta algo imprevisible. Si yo fuera creyente, dir\u00eda incluso que Dios tal vez quiera introducir el calentamiento global como un futuro correctivo por esta disparada al infinito. Por ahora, lo que podemos afirmar es que constituye uno de los motores de la globalizaci\u00f3n, en todas las sociedades y naciones, y en todos sus valores espec\u00edficos. La situaci\u00f3n de aislamiento grupal e incluso personal ha desaparecido, porque el contacto virtual se convirti\u00f3 en una \u201crealidad\u201d y los intercambios se aceleran m\u00e1s que nunca, tanto positiva como negativamente. \u00bfLlegaremos al libro global, en esperanto electr\u00f3nico? Sea como sea, el libro perdurar\u00e1, con o sin papel, como una herramienta eficaz para proveerle al lector, individualmente, los elementos \u00e9picos, l\u00edricos o dram\u00e1ticos que agavillan las elaboraciones de su imaginario, sus vivencias y su creatividad, por un lado, y los productos de su b\u00fasqueda en la ciencia, la filosof\u00eda, la m\u00edstica y los saberes, por otro. De mi parte, no logro embarcarme en tan altos vuelos futuristas y permanezco en mi tierra a tierra de editor y lector, entregado al h\u00e1bito, el recorrido y el goce de los caracteres preferentemente impresos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"C\u00f3mo los libros de la Perspectiva volvieron referencia en la universidad","protected":false},"author":475,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[1502],"coauthors":[785],"class_list":["post-149480","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-literatura-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/475"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149480"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149480\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149480"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}