{"id":149501,"date":"2014-03-10T08:00:19","date_gmt":"2014-03-10T11:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149501"},"modified":"2015-07-03T17:29:06","modified_gmt":"2015-07-03T20:29:06","slug":"las-alas-del-bosque-atlantico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-alas-del-bosque-atlantico\/","title":{"rendered":"Las alas del bosque atl\u00e1ntico"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_149507\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149507 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-1.jpg\" alt=\"Tangara sietecolores (Tangara fastuosa), una especie end\u00e9mica del bosque atl\u00e1ntico amenazada de extinci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-1-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luciano Lima<\/span>Tangara sietecolores (<em>Tangara fastuosa<\/em>), una especie end\u00e9mica del bosque atl\u00e1ntico amenazada de extinci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Luciano Lima<\/span><\/p><\/div>\n<p>Pese a haber sido talado hasta que solamente qued\u00f3 alrededor de un 10% de su extensi\u00f3n original, el bosque atl\u00e1ntico todav\u00eda es, literalmente, el patio de la casa de la mayor\u00eda de los brasile\u00f1os. Uno de cada siete habitantes del pa\u00eds reside en \u00e1reas que legalmente est\u00e1n definidas como parte de ese bioma, que costea el oc\u00e9ano y el l\u00edmite oriental del territorio nacional y atraviesa 17 estados, desde Piau\u00ed hasta Rio Grande do Sul. La m\u00e1s actualizada y completa radiograf\u00eda de la diversidad de aves que habitan en \u00e1reas remanentes de ese jard\u00edn del litoral presionado por el crecimiento de las ciudades acaba de concluirse.<\/p>\n<p>Bajo la supervisi\u00f3n de Lu\u00eds F\u00e1bio Silveira, curador de la colecci\u00f3n de ornitolog\u00eda del Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MZ-USP), el ornit\u00f3logo Luciano Lima, de 29 a\u00f1os, realiz\u00f3 un estudio de m\u00e1s de 500 p\u00e1ginas en el cual enumera todas las especies de aves conocidas del bioma, brinda un resumen de sus principales caracter\u00edsticas y de los sitios que habitan, y actualiza su estatus de conservaci\u00f3n (si se encuentran amenazadas de extinci\u00f3n o no). El trabajo insumi\u00f3 cinco a\u00f1os de revisi\u00f3n de la literatura cient\u00edfica y visitas a casi todos los estados que conservan segmentos de bosque atl\u00e1ntico. \u201cLos \u00fanicos que no visit\u00e9 fueron Sergipe y Mato Grosso do Sul\u201d, informa Lima, quien reside en Resende, estado de R\u00edo de Janeiro, cerca del Parque Nacional de Itatiaia, en cuyos bosques avista aves desde sus 13 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149511 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-131x300.jpg\" alt=\"\" width=\"131\" height=\"300\" \/><\/a>Las grandes cifras de la n\u00f3mina, que refuerzan la importancia de este bioma para el mundo de las aves, resultan reveladoras. En el bosque atl\u00e1ntico habitan 891 especies de aves, alrededor del 45% de todas las especies registradas en territorio nacional. La Amazonia cuenta con m\u00e1s especies, alrededor de 1.300, pero su \u00e1rea es cuatro veces mayor, seg\u00fan los l\u00edmites geogr\u00e1ficos adoptados por el IBGE (el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica). Aproximadamente un cuarto de las especies de aves \u2012213 en n\u00fameros absolutos, el 24% del total\u2012 es end\u00e9mico del bosque atl\u00e1ntico. En la jerga de la biolog\u00eda, las especies end\u00e9micas son las que se encuentran exclusivamente en un determinado tipo de formaci\u00f3n vegetal y en ning\u00fan otro m\u00e1s. Otras 17 especies son cuasiend\u00e9micas, es decir, se las encuentra fundamentalmente en el bosque atl\u00e1ntico y tan s\u00f3lo espor\u00e1dicamente en otros biomas.<\/p>\n<p>Poco m\u00e1s del 25% de todas las especies \u2012233 seg\u00fan cifras absolutas\u2012 se encuentran amenazadas de extinci\u00f3n, seg\u00fan listados internacionales y nacionales que incluyen a las aves m\u00e1s pr\u00f3ximas a desaparecer del planeta. No todas las especies end\u00e9micas se encuentran en peligro, ni toda especie en riesgo de extinci\u00f3n es exclusiva del bioma. No obstante, entre las aves amenazadas de extinci\u00f3n, 147 especies son end\u00e9micas o cuasiend\u00e9micas del bosque atl\u00e1ntico. \u201cEse dato es realmente preocupante\u201d, dice Lima. De acuerdo con el estudio, el bosque atl\u00e1ntico tambi\u00e9n alberga 1.035 subespecies de aves, de las cuales, 351 son end\u00e9micas. \u201cEs la primera vez que aparecen datos sobre la poblaci\u00f3n de subespecies de aves de ese bioma en un estudio\u201d, dice Silveira. En la ornitolog\u00eda, el t\u00e9rmino subespecie alude a poblaciones geogr\u00e1ficamente aisladas de un ave, que presentan alg\u00fan grado de distinci\u00f3n entre s\u00ed, pero a las que no se ha considerado lo suficientemente distintas como para merecer el estatus de especie. \u201cEste concepto ha sido utilizado indiscriminadamente en el bosque atl\u00e1ntico y muchas especies v\u00e1lidas de aves se encuentran \u2018ocultas\u2019 bajo la denominaci\u00f3n de alguna subespecie\u201d, sostiene el investigador del MZ-USP.<\/p>\n<div id=\"attachment_149508\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149508\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-21.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-21-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-21-250x169.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luciano Lima<\/span>Un tuc\u00e1n banana (<em>Pteroglossus bailloni<\/em>), miembro del orden de los Piciformes, que cuenta con 36 especies<span class=\"media-credits\">Luciano Lima<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>Incremento de especies<br \/>\n<\/b>Los datos compilados y producidos en el estudio de Lima difieren de otros trabajos publicados en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Existen trabajos relativamente recientes que llegan a indicar la existencia de m\u00e1s de mil especies de aves en el bosque atl\u00e1ntico. En gran medida, las divergencias eran esperadas e inevitables. \u201cLima utiliz\u00f3 criterios m\u00e1s claros, basados en las caracter\u00edsticas naturales del bioma y en los aspectos biogeogr\u00e1ficos de las especies para definir lo que era un \u00e1rea del bosque atl\u00e1ntico y qu\u00e9 tipo de aves habitan efectivamente esos segmentos\u201d, afirma Silveira, quien gui\u00f3 los esfuerzos del joven ornit\u00f3logo, que concluy\u00f3 su m\u00e1ster este a\u00f1o con ese estudio. \u201cEn el pasado, otros trabajos adoptaron la definici\u00f3n legal de bosque atl\u00e1ntico, que tambi\u00e9n abarca \u00e1reas adyacentes a ese bioma, pero que en realidad son fragmentos del cerrado, de la caatinga o de la pampa\u201d.<\/p>\n<p>La consecuencia de ese abordaje excesivamente liberal que predomin\u00f3 hasta hace escaso tiempo atr\u00e1s y condujo a un incremento de las especies descritas como pertenecientes al bosque atl\u00e1ntico, con la inclusi\u00f3n de aves que, en realidad, habitan en las cercan\u00edas de ese tipo de formaci\u00f3n vegetal, m\u00e1s precisamente en segmentos de otros biomas, seg\u00fan refieren Silveira y Lima. Para atenuar ese problema, las aves que habitan predominantemente en una franja de 100 kil\u00f3metros (km) ubicada en la frontera con otros biomas \u201250 km dentro de los l\u00edmites legales del bosque atl\u00e1ntico y 50 km fuera\u2012 no se incluyeron como pertenecientes a esa formaci\u00f3n vegetal en el estudio del joven ornit\u00f3logo.<\/p>\n<div id=\"attachment_149509\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149509  \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-3.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-3-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-3-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luciano Lima<\/span>Una pareja de jacamar\u00e1s trid\u00e1ctilos (<em>Jacamaralcyon tridactyla<\/em>), especie end\u00e9mica del bosque atl\u00e1ntico amenazada de extinci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Luciano Lima<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl trabajo de Lima reordena los par\u00e1metros y se convierte en referencia en cuanto a las aves del bosque atl\u00e1ntico\u201d, afirma Jos\u00e9 Fernando Pacheco, uno de los directores del Comit\u00e9 Brasile\u00f1o de Registros Ornitol\u00f3gicos (CBRO), un foro asociado a la Sociedad Brasile\u00f1a de Ornitolog\u00eda que vela por la calidad de los datos referidos a la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de las aves del pa\u00eds. \u201cNadie dedic\u00f3 tanto tiempo a organizar la lista de las especies de ese bioma. Queda claro que la adopci\u00f3n de cualquier criterio de trabajo siempre reviste alg\u00fan cariz arbitrario, pero las elecciones que \u00e9l hace son pertinentes y tienen sentido\u201d.<\/p>\n<p><b>\u00d3rdenes m\u00e1s representativos<br \/>\n<\/b>M\u00e1s de la mitad de las especies registradas del bosque atl\u00e1ntico pertenece al orden de los Paseriformes, los populares pajaritos, un grupo que aglutina al 55% de las formas conocidas de aves del planeta. En concordancia con el trabajo de Lima, existen 476 especies de p\u00e1jaros en ese bioma. El orden mencionado incluye, desde ejemplares comunes para los habitantes urbanos, tales como los gorriones, hasta p\u00e1jaros poco conocidos y amenazados de extinci\u00f3n, como es el caso de la tangara sietecolores (<i>Tangara fastuosa<\/i>). Esa ave multicolor, con poco m\u00e1s de 10 cent\u00edmetros de longitud, habita solamente en ciertos tramos del bosque atl\u00e1ntico entre Rio Grande do Norte y Alagoas.<\/p>\n<p>El segundo orden en cuanto a la cantidad de representantes es el de los Apodiformes, que agrupa a 53 especies de colibr\u00edes y golondrinas. En tercer lugar aparecen los Charadriformes, con 50 especies de gaviotas y chorlitos. A continuaci\u00f3n se encuentran los Accipitriformes (\u00e1guilas y gavilanes, con 37 especies), Piciformes (carpinteros, tucanes y <i>pteroglossus<\/i>, con 36), Psittaciformes (guacamayos, loros y periquitos \u2012cotorras o catitas\u2012, con 31) y Gruiformes (grullas y gallinetas, con 25).<\/p>\n<div id=\"attachment_149510\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149510\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-4.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-4.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-4-120x114.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-4-250x237.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luciano Lima<\/span>La imponente pava de monte (<em>Penelope obscura<\/em>), un ave del orden de los Galliformes que alcanza un tama\u00f1o de alrededor de 70 cm, que se encuentra en buena parte del bosque atl\u00e1ntico<span class=\"media-credits\">Luciano Lima<\/span><\/p><\/div>\n<p>Pese a ser el bioma m\u00e1s estudiado por los ornit\u00f3logos, el bosque atl\u00e1ntico todav\u00eda ofrece sorpresas. A veces, de donde menos se espera surge una novedad. \u00c9se es el caso de la primera especie de ave end\u00e9mica del estado de S\u00e3o Paulo, la <i>Formicivora paludicola<\/i>, que habita exclusivamente en los pantanos de la regi\u00f3n de Mogi das Cruzes. El hormiguerito de S\u00e3o Paulo o <i>bicudinho-do-brejo-paulista<\/i>, tal el nombre popular de la especie, fue descrito recientemente en un trabajo cient\u00edfico. \u201c\u00bfQui\u00e9n dir\u00eda que a 50 kil\u00f3metros de mi oficina de trabajo vivir\u00eda una especie nueva, a\u00fan no identificada?\u201d, dice Silveira, uno de los autores del descubrimiento (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/03\/10\/en-los-pantanos-del-alto-tiete\/\" target=\"_blank\"><i>lea el texto de la p\u00e1gina 40<\/i><\/a>).<br \/>\n<em style=\"line-height: 1.5em;\"><br \/>\nLa variedad de formas y tama\u00f1os de las aves del bosque atl\u00e1ntico es impresionante. Basta con observar las im\u00e1genes publicadas en este reportaje. El <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-21.jpg\" target=\"_blank\">tuc\u00e1n banana<\/a> (<\/em>Pteroglossus bailloni<em style=\"line-height: 1.5em;\">), miembro del orden de los Piciformes, que cuenta con 36 especies. Se trata de un ruidoso y todav\u00eda relativamente abundante pariente de los tucanes, que es end\u00e9mico del bosque atl\u00e1ntico y mide alrededor de 35 cent\u00edmetros (cm) de longitud. Puede encontr\u00e1rselo desde el sur de Bah\u00eda hasta Rio Grande do Sul, y tambi\u00e9n en Paraguay y Argentina. Tambien hay la foto de una <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-3.jpg\" target=\"_blank\">pareja de jacamar\u00e1s trid\u00e1ctilos<\/a> (<\/em>Jacamaralcyon tridactyla<em style=\"line-height: 1.5em;\">), tambi\u00e9n end\u00e9micos, pero que se encuentran en peligro de extinci\u00f3n. Tan s\u00f3lo hay registros hist\u00f3ricos de poblaciones dispersas de esas aves, de aproximadamente 18 cm, entre el sur de Bah\u00eda y el norte de Paran\u00e1. Otro registro hay la imponente <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/036-041_Aves_217-4.jpg\" target=\"_blank\">pava de monte<\/a> (<\/em>Penelope obscura<em style=\"line-height: 1.5em;\">), un ave del orden de los Galliformes que alcanza un tama\u00f1o de alrededor de 70 cm, que se encuentra en buena parte del bosque atl\u00e1ntico.<\/em><\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nAves del bosque atl\u00e1ntico: riqueza, composici\u00f3n, endemismos y lagunas del conocimiento (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/131798\/aves-da-mata-atlantica-riqueza-composicao-endemismos-e-lacunas-de-conhecimento\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2011\/ 17032-7<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Beca de Maestr\u00eda; <b>Investigador responsable<\/b> Lu\u00eds F\u00e1bio Silveira; Becario Luciano Lima; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 35.723,34 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En el bosque atl\u00e1ntico tiene un total de 891 especies de aves","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,335],"coauthors":[101],"class_list":["post-149501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149501"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149501\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149501"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}