{"id":149528,"date":"2013-11-05T18:27:02","date_gmt":"2013-11-05T20:27:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149528"},"modified":"2014-07-02T17:32:15","modified_gmt":"2014-07-02T20:32:15","slug":"la-revolucion-de-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-revolucion-de-la-luz\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n de la luz"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_149530\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149530\" alt=\"Sph\u00e8re bleue, instalaci\u00f3n de Julio Le Parc que puede verse en la galer\u00eda Nara Roesler, en S\u00e3o Paulo\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_MG_1004.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_MG_1004.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_MG_1004-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_MG_1004-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n   <\/span><em>Sph\u00e8re bleue<\/em>, instalaci\u00f3n de Julio Le Parc que puede verse en la galer\u00eda Nara Roesler, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n   <\/span><\/p><\/div>\n<p>No faltan razones para que, desde su nacimiento en los a\u00f1os 1950 hasta ahora, el arte cin\u00e9tico haya sido poco mostrado en el mundo. El arte cada vez menos material, que explora efectos visuales por medio de movimientos f\u00edsicos, fue defendido por artistas de vanguardia que desde\u00f1aban al mercado. Sin embargo, este a\u00f1o, grandes exposiciones se dedican a dos de sus pioneros: el argentino Julio Le Parc y el brasile\u00f1o Abraham Palatnik. Y ahora parece claro que, pese a haber sido opacado por el concretismo y el <i>art pop<\/i>, se trataba de un arte situado al frente de su tiempo.<\/p>\n<p>El porte\u00f1o Le Parc, conocido por posiciones pol\u00edticas contundentes, declin\u00f3 \u00a0invitaciones importantes, como una exposici\u00f3n individual en el Museo de Arte Moderno de Par\u00eds. Al ganar el premio de pintura en la Bienal de Venecia en 1966 (dejando atr\u00e1s al tapado Roy Lichtenstein), discurs\u00f3 contra el <i>art pop<\/i> estadounidense. A los 85 a\u00f1os de edad, vino a Brasil personalmente a inaugurar dos exhibiciones concomitantes, enseguida despu\u00e9s del \u00e9xito internacional del homenaje realizado por el Palais de Tokyo en Par\u00eds, visitado por m\u00e1s de 180 mil personas. \u201cCreo que los directores de museos se curvan frente a los anhelos del mercado\u201d, dijo Le Parc en S\u00e3o Paulo, en la apertura de la muestra en la galer\u00eda Nara Roesler, transformada por las instalaciones que se alteran con el movimiento del cuerpo y con la mirada, no la del artista, sino la del espectador. Las obras llegan con un tono de misi\u00f3n cumplida. La meta de Le Parc era trancender la geometr\u00eda (que dominaba el movimiento concretista de Am\u00e9rica Latina) y proponer una interacci\u00f3n a trav\u00e9s de la inestabilidad de la mirada.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_149535\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149535\" alt=\"las tablas de madera dotan de efecto \u00f3ptico al lienzo de la serie Progress\u00f5es [Progresiones], que Abraham Palatnik empez\u00f3 a realizar en los a\u00f1os 1960\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_11300_AL_progressao-ka-40_01-2.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_11300_AL_progressao-ka-40_01-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_11300_AL_progressao-ka-40_01-2-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_11300_AL_progressao-ka-40_01-2-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n   <\/span>Las tablas de madera dotan de efecto \u00f3ptico al lienzo de la serie <em>Progress\u00f5es<\/em> [Progresiones], que Abraham Palatnik empez\u00f3 a realizar en los a\u00f1os 1960<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n   <\/span><\/p><\/div>Al igual que Le Parc, hay quienes digan que el brasile\u00f1o Abraham Palatnik anticip\u00f3 el 3D. La estrategia de usar la retina para recrear la sensaci\u00f3n\u00a0 espacial forma parte tanto de la obra de uno como de la del otro. Palatnik es uno de los destacados de la exposici\u00f3n <i>30 X bienal<\/i>, una retrospectiva de las tres d\u00e9cadas de la Bienal en S\u00e3o Paulo, en cartelera en el pabell\u00f3n de dicha instituci\u00f3n, en el Parque do Ibirapuera, en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Pero ambos fueron mucho m\u00e1s all\u00e1 del ilusionismo que alimenta a los laboratorios de tecnolog\u00edas virtuales. Le Parc se lanz\u00f3 a un proyecto pol\u00edtico cuando logr\u00f3 llegar a un producto art\u00edstico cuyo resultado depende siempre del p\u00fablico final. Era lo que pretend\u00eda cuando expon\u00eda en las calles, durante su juventud en Par\u00eds, en los a\u00f1os 1960, per\u00edodo en el que cre\u00f3 el GRAV, un grupo con influjo de grandes del modernismo como Victor Vassarely y Piet Mondrian. Era algo m\u00e1s que vencer a la matem\u00e1tica del arte concreto. Le Parc pretend\u00eda alcanzar la inmaterialidad del arte. Y la luz pas\u00f3 a tener un dominio y una participaci\u00f3n cada vez mayor en su trabajo.<\/p>\n<div id=\"attachment_149548\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149548\" alt=\"uno de sus aparatos cinecrom\u00e1ticos, de 1955 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_X8861701.jpg\" width=\"290\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_X8861701.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_X8861701-120x119.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arte_X8861701-250x248.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n   <\/span>Uno de sus aparatos cinecrom\u00e1ticos, de 1955<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n   <\/span><\/p><\/div>\n<p>Algo parecido sucedi\u00f3 con Palatnik. Menos aguerrido pol\u00edticamente que su colega argentino, pero igualmente conectado con la pintura sobre lienzo, este hijo de jud\u00edos rusos larg\u00f3 los pinceles y pas\u00f3 a dedicarse a fabricar, a comienzos de los a\u00f1os 1950, m\u00e1quinas l\u00fadicas a las que les dio el nombre de aparatos cinecrom\u00e1ticos, luego de conocer los trabajos de los internos del Hospital Psiqui\u00e1trico Pedro II, en el barrio de Engenho de Dentro, en R\u00edo de Janeiro. Llevado al manicomio por el cr\u00edtico Mario Pedrosa, Palatnik experiment\u00f3 una especie de colapso creativo. Par\u00f3 de pintar y se encerr\u00f3 en su casa. Meses despu\u00e9s se deshizo del material de pintura y empez\u00f3 a trabajar en los objetos que viajaron por el pa\u00eds recientemente en el marco de una gran retrospectiva realizada por ArtUnlimited y exhibida por el Centro Cultural Banco do Brasil de Brasilia y de Belo Horizonte. La pieza que ahora lo representa en la muestra hist\u00f3rica de la Bienal lleg\u00f3 a ser rechazada por la comisi\u00f3n juzgadora del evento en ese entonces reci\u00e9n creado, en 1951. \u201cDijeron que era imposible clasificar a ese trabajo\u201d, coment\u00f3 en una declaraci\u00f3n publicada en el texto del cat\u00e1logo que acompa\u00f1a a la muestra. El <i>aparelho cinecrom\u00e1tico<\/i>, un engranaje equipado con l\u00e1mparas el\u00e9ctricas de colores, termin\u00f3 en la primera edici\u00f3n de la Bienal de S\u00e3o Paulo gracias a una deserci\u00f3n en la delegaci\u00f3n japonesa.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n pol\u00edtica de Le Parc y la b\u00fasqueda po\u00e9tica de Palatnik atravesaron m\u00e1s de medio siglo para llegar a grandes centros de exposici\u00f3n con una frescura propia de los contempor\u00e1neos. Avanzando a contracorriente, ellos se acercaron como pocos a las tendencias que orientan la vida de sus nietos: la desmaterializaci\u00f3n, la interacci\u00f3n y la producci\u00f3n compartida. Y empezaron con eso en un tiempo en que el ambiente virtual no exist\u00eda ni siquiera como idea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Arte cin\u00e9tico vislumbr\u00f3 conceptos contemporaneos","protected":false},"author":506,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[273],"coauthors":[1265],"class_list":["post-149528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/506"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149528"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}