{"id":149793,"date":"2014-02-12T08:01:50","date_gmt":"2014-02-12T10:01:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149793"},"modified":"2017-03-10T15:39:50","modified_gmt":"2017-03-10T18:39:50","slug":"energia-para-las-neuronas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/energia-para-las-neuronas\/","title":{"rendered":"Energ\u00eda para las neuronas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_149794\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149794 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_04-editada-ETCC.jpg\" alt=\"Representaci\u00f3n art\u00edstica de los efectos de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_04-editada-ETCC.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_04-editada-ETCC-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_04-editada-ETCC-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Representaci\u00f3n art\u00edstica de los efectos de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Al final de una tarde de enero, el psiquiatra Leandro Valiengo abri\u00f3 uno de los armarios del ya casi desierto cuarto piso del Hospital Universitario (HU) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), extrajo una maleta negra, la coloc\u00f3 sobre la colchoneta azul de una camilla y mostr\u00f3 el dispositivo al que se viene considerando como una nueva forma de tratamiento contra la depresi\u00f3n y otros des\u00f3rdenes neuropsiqui\u00e1tricos: se trata de un aparato de estimulaci\u00f3n transcraneal por corriente continua (ETCC). \u201cEs muy sencillo\u201d, dice Valiengo. El instrumento consta de una caja con un tama\u00f1o similar al de una <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">laptop<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, con un teclado para registrar el c\u00f3digo de cada paciente en tratamiento y algunos botones para regular el flujo energ\u00e9tico. De uno de sus laterales emergen dos cables en cuyas puntas hay sendos electrodos \u2012uno positivo y otro negativo\u2012 que se fijan en las sienes por medio de una vincha. Los electrodos generan una corriente el\u00e9ctrica de baja intensidad que atraviesa la corteza cerebral, la regi\u00f3n superficial del cerebro, durante un lapso de 20 a 30 minutos seguidos, y de ese modo ayuda al restablecimiento del funcionamiento normal de las neuronas.<\/span><\/p>\n<p>Mediante estudios llevado a cabo en varios pa\u00edses, miles de personas \u2012unas 250 de ellas en Brasil\u2012 han sido tratadas por medio de la ETCC, una t\u00e9cnica experimental que madura a paso firme, aparentemente con m\u00ednimos efectos colaterales, y que se est\u00e1 instalando como alternativa o complemento al uso de medicamentos, principalmente para tratar la depresi\u00f3n, el m\u00e1s difundido de los des\u00f3rdenes ps\u00edquicos. Un estudio coordinado por investigadores de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) detect\u00f3 s\u00edntomas de depresi\u00f3n en casi un tercio de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a (<i>vea el cuadro de la p\u00e1gina 18<\/i>). Las nuevas t\u00e9cnicas de tratamiento son, en principio, bienvenidas, porque un 30% de los pacientes que sufren depresi\u00f3n no responden a los f\u00e1rmacos actuales, que, cuando son aceptados, pueden provocar efectos colaterales indeseables, tales como aumento de peso, p\u00e9rdida de la libido o insomnio, lo cual limita la adhesi\u00f3n al tratamiento.<\/p>\n<div id=\"attachment_149796\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149796\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_30-Mackenzie.jpg\" alt=\"Maniqu\u00ed con vincha y electrodos del dispositivo de estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica, usado para desentra\u00f1ar las funciones cognitivas (im\u00e1genes al fondo)\" width=\"290\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_30-Mackenzie.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_30-Mackenzie-120x174.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_30-Mackenzie-250x362.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Maniqu\u00ed con vincha y electrodos del dispositivo de estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica, usado para desentra\u00f1ar las funciones cognitivas (<em>im\u00e1genes al fondo<\/em>)<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>En octubre de 2013, el psiquiatra Andr\u00e9 Brunoni y su equipo del Hospital Universitario de la USP dieron inicio a la aplicaci\u00f3n de un amplio test, donde 240 participantes con depresi\u00f3n grave, divididos en tres grupos, recibieron diariamente, durante 10 semanas, estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica real o simulada, un antidepresivo al que se conoce con el nombre de escitalopram (Lexapro) o placebo, respectivamente. Este estudio, que se realiz\u00f3 en el Centro de Investigaciones Cl\u00ednicas y Epidemiol\u00f3gicas del HU-USP en conjunto con el Instituto de Psiquiatr\u00eda de la Facultad de Medicina de la USP, se denomina de doble ciego, porque los participantes y los investigadores s\u00f3lo conocen al final del mismo si lo que se aplic\u00f3 fue un tratamiento efectivo o simulado (la enfermera les coloca los electrodos en la sien a los participantes, pero no sabe si efectivamente se transmiti\u00f3 una corriente el\u00e9ctrica entre los electrodos). Si todo sale bien, este test indicar\u00e1 si el efecto de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica se revela equivalente o superior al del medicamento y, adem\u00e1s, cu\u00e1l es el perfil de los pacientes depresivos que podr\u00edan responder mejor a uno u otro tipo de tratamiento, seg\u00fan sus perfiles gen\u00e9tico y de comportamiento, que se evaluar\u00e1n mediante an\u00e1lisis de sangre, tomograf\u00edas y entrevistas durante un lapso de cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>En un estudio previo, en el cual participaron 103 individuos con depresi\u00f3n grave a los que se evalu\u00f3 durante seis semanas, Brunoni y su equipo comprobaron que la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica podr\u00eda amplificar el efecto de un antidepresivo de uso amplio, la sertralina (cuya denominaci\u00f3n comercial es Zoloft), que, al igual que el escitalopram, presenta el mismo mecanismo de acci\u00f3n de la fluoxetina (Prozac): todos prolongan la acci\u00f3n de neurotransmisores tales como la serotonina, esenciales para el funcionamiento de las neuronas.<\/p>\n<p>De acuerdo con el art\u00edculo que describe los resultados, publicado en 2013 en el peri\u00f3dico mensual <i>JAMA Psyquiatry<\/i>, el efecto del tratamiento combinado \u2012estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica y sertralina\u2012 no s\u00f3lo fue m\u00e1s intenso, sino tambi\u00e9n m\u00e1s r\u00e1pido, ya que los pacientes participantes en ese grupo relataron una remisi\u00f3n de los s\u00edntomas a partir de la segunda semana de tratamiento, mientras que los de otros grupos, que tan s\u00f3lo hab\u00edan tomado la medicaci\u00f3n, o hab\u00edan recibido estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica o placebo, informaron mejor\u00edas en su salud seis semanas despu\u00e9s del inicio de la terapia. \u201cAparentemente los efectos son complementarios y afectan regiones diferentes: la sertralina tiene mayor efecto subcortical y la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica act\u00faa m\u00e1s intensamente en la regi\u00f3n cortical\u201d, dice Brunoni. En el grupo que recibi\u00f3 el tratamiento combinado de ETCC y sertralina hubo una mayor cantidad de individuos (5, en comparaci\u00f3n con tan s\u00f3lo 1 en cada uno de los otros grupos) que presentaron euforia, el s\u00edntoma opuesto a la depresi\u00f3n, durante un m\u00e1ximo de dos semanas. Esto tal vez ocurra a causa de ese efecto amplificado.<\/p>\n<p>En la etapa siguiente, se invit\u00f3 a 42 participantes del estudio que hab\u00edan recibido placebo a hacer la prueba con antidepresivo y estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica efectiva. En esta ocasi\u00f3n, los participantes en el estudio fueron tratados durante seis semanas y evaluados durante seis meses, registr\u00e1ndose que, luego de interrumpir las aplicaciones, los s\u00edntomas depresivos resurgieron en un 25% de los pacientes con cuadros cl\u00ednicos menos graves y en un 70% de aqu\u00e9llos que se mostraban resistentes a cualquier medicaci\u00f3n. Este resultado no le resta m\u00e9rito, asegura Leandro Valiengo, del equipo de Brunoni, pues los beneficios de los medicamentos antidepresivos tambi\u00e9n cesan cuando los pacientes dejan de tomarlos.<\/p>\n<p>\u201cLa duraci\u00f3n del efecto de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica, de algunas semanas, es similar al de la terapia electroconvulsiva\u201d, a\u00f1ade. Esta \u00faltima t\u00e9cnica, conocida por su sigla TEC, o electrochoque, consiste en la aplicaci\u00f3n de una \u00fanica y elevada descarga el\u00e9ctrica \u2012de hasta 1 amperio\u2012 en pacientes que deben ser anestesiados. Todav\u00eda se la aplica bastante, pese a sus efectos colaterales, como por ejemplo la p\u00e9rdida de la memoria, porque es el \u00fanico m\u00e9todo eficaz cuando los pacientes con depresi\u00f3n grave no responden a ning\u00fan otro tratamiento. En la ETCC, se aplica una corriente continua 400 veces menor, de 2 miliamperios, durante 20 a 30 minutos con el paciente despierto. \u201cLa estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica resulta mucho m\u00e1s sencilla y segura que la electroconvulsoterapia\u201d, asegura Brunoni, quien en 2011 emple\u00f3 la ETCC en el tratamiento de 14 personas con trastorno bipolar, obteniendo resultados que consider\u00f3 alentadores.<\/p>\n<p>Por otra parte, la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica tambi\u00e9n es m\u00e1s sencilla que la estimulaci\u00f3n magn\u00e9tica por corriente continua, donde una bobina activada genera un campo magn\u00e9tico que, a su vez, crea un campo el\u00e9ctrico de baja intensidad en la corteza cerebral. La estimulaci\u00f3n magn\u00e9tica, aprobada en 2008 en Estados Unidos y en 2009 en Brasil para el tratamiento contra la depresi\u00f3n, es considerada un tratamiento caro y que requiere control m\u00e9dico, a causa del riesgo de producir convulsiones; y s\u00f3lo puede aplic\u00e1rsela en centros especializados. Se cree que la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica podr\u00eda tener un uso m\u00e1s amplio, puesto que el costo del aparato es menor y, si los organismos reguladores la aprueban, podr\u00eda adoptarse en los centros de salud y la utilizar\u00edan tanto m\u00e9dicos como otros profesionales de la salud.<\/p>\n<div id=\"attachment_149795\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149795\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_13-ETCC.jpg\" alt=\"Versiones port\u00e1tiles de los aparatos de estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica. De ser aprobados, podr\u00edan facilitar el tratamiento contra la depresi\u00f3n\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_13-ETCC.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_13-ETCC-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Depressao_13-ETCC-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Versiones port\u00e1tiles de los aparatos de estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica. De ser aprobados, podr\u00edan facilitar el tratamiento contra la depresi\u00f3n<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Existen indicios de que podr\u00eda estimular, o bien inhibir la actividad neuronal, dependiendo de la posici\u00f3n en que se ubiquen los electrodos, mientras que la estimulaci\u00f3n magn\u00e9tica y la terapia electroconvulsiva tan s\u00f3lo estimulan a las neuronas. Esta posibilidad podr\u00eda ampliar su espectro de aplicaci\u00f3n. Desde 2006, los estudios doble ciego \u2012inicialmente realizados con una corriente el\u00e9ctrica elevada, de 500 miliamperios\u2012 indican que la ETCC, adem\u00e1s de tolerarse bien, podr\u00eda atenuar los s\u00edntomas de diversas enfermedades. El m\u00e9dico brasile\u00f1o Felipe Fregni est\u00e1 evaluando el efecto de esta t\u00e9cnica en pacientes con Parkinson tratados en el hospital de la Universidad Harvard, en Estados Unidos, y, asociada con ejercicios aer\u00f3bicos, en personas con fibromialgia, un s\u00edndrome que se caracteriza por provocar dolores musculares cr\u00f3nicos en todo el cuerpo, atendidas en hospitales de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Los efectos colaterales de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica registrados hasta ahora parecen ser m\u00ednimos, lo cual contribuye bastante para que los test de eficacia prosigan. Por ahora, se ha comprobado que el paso de la corriente a trav\u00e9s de los electrodos dispuestos sobre el cr\u00e1neo causa solamente una sensaci\u00f3n de hormigueo durante algunos segundos y un enrojecimiento que se disipa a los 20 minutos en las zonas sobre las cuales se aplican unas almohadillas con los electrodos positivo o negativo. Valiengo considera que estos efectos son bastante m\u00e1s leves y pasajeros que los causados por los medicamentos antidepresivos, que pueden provocar taquicardia o p\u00e9rdida del inter\u00e9s sexual.<\/p>\n<p><b>Dudas<br \/>\n<\/b>Todav\u00eda deben realizarse ajustes. Estudios tales como los del Hospital Universitario de la USP, que registraron la recidiva de los s\u00edntomas de depresi\u00f3n luego del tratamiento, resultan importantes pues denotan los l\u00edmites del efecto deseado y alertan sobre la necesidad de definir detalles cl\u00ednicos, principalmente en lo referente a las dosis y la periodicidad m\u00e1s adecuadas por cada aplicaci\u00f3n, tal como se hace normalmente con todo nuevo tratamiento. \u201cUna sesi\u00f3n de estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica cada 15 d\u00edas no result\u00f3 suficiente y quiz\u00e1 sea mejor realizarlas una o dos veces por semana\u201d, sostiene Brunoni. \u201cSe trata de algo novedoso y debemos conocerlo mejor\u201d, reitera Valiengo. \u00c9l mismo est\u00e1 evaluando la ETCC como alternativa para el tratamiento de la depresi\u00f3n en pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular (ACV), en los cuales los efectos colaterales de los f\u00e1rmacos pueden resultar muy perjudiciales. En un estudio doble ciego en el que participar\u00e1n 48 individuos, 33 de ellos ya recibieron tratamiento simulado o efectivo. En el Instituto de Rehabilitaci\u00f3n Lucy Montoro, ligado a la USP, el neur\u00f3logo Marcel Simis se vale de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica, todav\u00eda en forma experimental, para la realizaci\u00f3n estudios doble ciego como t\u00e9cnica complementaria para la rehabilitaci\u00f3n de pacientes con ACV. Simis considera que de este modo quiz\u00e1 sea posible estimular el \u00e1rea da\u00f1ada del cerebro e inhibir las \u00e1reas preservadas, evitando la sobrecarga de uno de los hemisferios cerebrales, dado que una lesi\u00f3n en un hemisferio del cerebro provoca que el otro trabaje con mayor intensidad. \u201cLa estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica, asociada con otras t\u00e9cnicas, ampliar\u00e1 nuestro conocimiento acerca de los l\u00edmites de la plasticidad neuronal\u201d, afirma Simis.<\/p>\n<p>Por tratarse de una t\u00e9cnica en fase experimental, los participantes en los estudios deben concurrir a los hospitales para recibir las aplicaciones de corriente el\u00e9ctrica. No obstante, ya se est\u00e1n evaluando y desarrollando dispositivos port\u00e1tiles. Si se los aprueba y son adoptados por m\u00e9dicos y pacientes, tal vez puedan permitir la reducci\u00f3n del costo del tratamiento, evitando internaciones. Los especialistas tambi\u00e9n creen que la ETCC permitir\u00eda incluso un mayor control del tratamiento que el obtenido con los medicamentos, donde los pacientes pueden tomar dosis mayores o menores que las recetadas.<\/p>\n<p>Los equipos de estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica cerebral son sencillos y de bajo costo (alrededor de 6 mil reales), compuestos esencialmente por un generador de corriente continua, un amper\u00edmetro y una salida para los electrodos. Tales caracter\u00edsticas pueden facilitar su manejo, pero tambi\u00e9n elevar el riesgo de accidentes y de uso indebido. \u201cYa hubo alguien que intent\u00f3 construir el dispositivo siguiendo instrucciones halladas en internet, y se quem\u00f3 la piel\u201d, coment\u00f3 Valiengo. Una empresa de Estados Unidos produce y vende <i>online<\/i> aparatos de estimulaci\u00f3n cerebral para elevar el desempe\u00f1o de jugadores de videojuegos, y argumenta que no necesita el registro de organismos gubernamentales porque no se trata de un dispositivo m\u00e9dico. Como no hay evidencia de los beneficios reales ni de los posibles riesgos de su uso, los expertos se muestran preocupados. \u201cLa configuraci\u00f3n de los electrodos no es correcta\u201d, advierte Paulo Sergio Boggio, investigador de la Universidad Presbiteriana Mackenzie y uno de los pioneros del \u00e1rea en Brasil, mostrando en la pantalla de su computadora el dispositivo creado por la empresa estadounidense.<\/p>\n<p>La posibilidad de disponer f\u00e1cilmente del aparato de estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica trae aparejados algunos dilemas \u00e9ticos, que los equipos de Boggio y de Brunoni presentan en un art\u00edculo que se publicar\u00e1 en la revista <i>Psychology &amp; Neuroscience<\/i>. \u00bfLos m\u00e9dicos podr\u00edan recomendar o permitir que las personas sanas utilicen esa t\u00e9cnica para aumentar el desempe\u00f1o escolar, para mantenerse concentrados y afrontar concursos con mayor tranquilidad, o para reducir la impulsividad o el nerviosismo de sus hijos? Tambi\u00e9n existe el riesgo de su uso forzado en pilotos de cazas o controladores de vuelo, y a\u00fan no se sabe c\u00f3mo resolver esas eventualidades. \u201cSabemos que el uso de la estimulaci\u00f3n puede resultar ben\u00e9fico emple\u00e1ndolo durante 30 minutos diarios\u201d, observa Brunoni. \u201cSi se traspone ese l\u00edmite, no sabemos\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de participar en estudios cl\u00ednicos con otros grupos de investigadores, Boggio utiliza la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica como un abordaje complementario de investigaci\u00f3n de las funciones cognitivas. Al permitir la estimulaci\u00f3n o la inhibici\u00f3n de regiones espec\u00edficas de la corteza cerebral, de acuerdo con la posici\u00f3n de los electrodos, esta t\u00e9cnica indic\u00f3 que podr\u00eda haber una relaci\u00f3n causal entre la activaci\u00f3n de la corteza prefrontal derecha y el comportamiento de riesgo, para el cual otra t\u00e9cnica, la resonancia magn\u00e9tica, tan s\u00f3lo hab\u00eda se\u00f1alado una asociaci\u00f3n. En su laboratorio, Boggio tambi\u00e9n comprob\u00f3 que esta t\u00e9cnica, al estimular regiones de la corteza cerebral asociadas con la toma de decisiones, podr\u00eda ayudar a las personas a controlar sus impulsos por beber, fumar o comer en exceso, lo cual abre la perspectiva para aplicarlo en el control de la adicci\u00f3n al uso de drogas o las ludopat\u00edas. \u201cLa estimulaci\u00f3n an\u00f3dica en la corteza prefrontal reforz\u00f3 la prudencia y alent\u00f3 la toma de decisiones, lo cual podr\u00eda beneficiar a las personas no s\u00f3lo en el mundo de los negocios, sino tambi\u00e9n en cualquier forma de interacci\u00f3n\u201d, dice. En otro test, realizado en colaboraci\u00f3n con Dora Fix Ventura y Thiago Costa, ambos del Instituto de Psicolog\u00eda de la USP, Boggio verific\u00f3 una expansi\u00f3n de la percepci\u00f3n de los colores. \u201cSi la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica interfiere positivamente en los procesos de percepci\u00f3n visual\u201d, reflexiona, \u201c\u00bfno podr\u00eda utilizarse para ayudar a personas con da\u00f1os en la visi\u00f3n?\u201d<\/p>\n<p><b>La depresi\u00f3n en Brasil<br \/>\n<\/b><i>La frecuencia sintom\u00e1tica es mayor en mujeres, ancianos, pobres y habitantes de la regi\u00f3n norte<\/i><\/p>\n<p>Casi un tercio de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a presenta s\u00edntomas de depresi\u00f3n, seg\u00fan un estudio nacional coordinado por un equipo de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). En dicho trabajo, que forma parte del 1\u00ba Estudio Nacional sobre Patrones de Consumo de Alcohol en la Poblaci\u00f3n Brasile\u00f1a, fueron entrevistadas 3.007 personas con un m\u00ednimo de 14 a\u00f1os de edad, en representaci\u00f3n del perfil demogr\u00e1fico de la poblaci\u00f3n, en 143 ciudades del pa\u00eds, entre noviembre de 2005 y abril de 2006.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/016-021_CAPA_Depressao_216-e1452106552188.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-149797\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/016-021_CAPA_Depressao_216-e1452106552188-522x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"569\" \/><\/a>En ese mapeo, el primero con alcance nacional, publicado en la <i>Revista Brasileira de Psiquiatria<\/i> en 2013, el porcentaje de individuos con s\u00edntomas de depresi\u00f3n en la poblaci\u00f3n de la muestra fue de 28,27%, la mayor\u00eda de ellos (un 15%) con signos de depresi\u00f3n severa. Es un promedio bastante mayor que el registrado en trabajos anteriores, llevados a cabo por separado en S\u00e3o Paulo, Brasilia y Porto Alegre, que registraron un \u00edndice de s\u00edntomas depresivos de un m\u00e1ximo del 10% en la poblaci\u00f3n de muestra, incluso teniendo en cuenta la posibilidad de que el rastreo de posibles casos de depresi\u00f3n pueda conducir a falsos positivos, por m\u00e1s que sea una metodolog\u00eda aprobada internacionalmente. \u201cDe todos modos, la depresi\u00f3n en Brasil probablemente es alta\u201d, dice el psiquiatra Cassiano Coelho, de la Unifesp.<\/p>\n<p>A semejanza de otros estudios, la tasa de s\u00edntomas de depresi\u00f3n en mujeres fue dos a tres veces mayor que la de los varones, y los individuos mayores de 60 a\u00f1os presentaron una propensi\u00f3n a la depresi\u00f3n mayor que la de los j\u00f3venes. A diferencia de otros mapeos, en los adolescentes con edades entre 14 y 17 a\u00f1os se registr\u00f3 una elevada frecuencia de s\u00edntomas depresivos, mayor que la constatada en los individuos de 18 a 44 a\u00f1os, a lo cual los realizadores del estudio consideran un motivo de preocupaci\u00f3n que plantea an\u00e1lisis m\u00e1s profundos. Los habitantes de la regi\u00f3n norte de Brasil, probablemente incluidos en la muestra por primera vez, fueron los que presentaron las tasas m\u00e1s elevadas, en comparaci\u00f3n con los de otras regiones.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de los investigadores plantea que la depresi\u00f3n podr\u00eda ser un fen\u00f3meno asociado al aislamiento social y a la sumatoria de posiciones sociales y econ\u00f3micas desfavorables, al incidir con mayor frecuencia en \u201cindividuos con menor escolaridad e ingresos m\u00e1s bajos\u201d, dice Coelho. En un caso extremo, una mujer viuda, sin hijos, amigos ni vecinos, con pocos estudios y escasos ingresos, viviendo aislada en un \u00e1rea pobre de la regi\u00f3n norte, ser\u00eda m\u00e1s propensa a la depresi\u00f3n que una mujer con un c\u00edrculo social m\u00e1s amplio, m\u00e1s estudios y mayor expectativa de progreso.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEscitalopram y estimulaci\u00f3n transcraneal por corriente continua en el trastorno depresivo mayor: un ensayo cl\u00ednico de no inferioridad aleatorizado, doble ciego, controlado por placebo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/81923\/escitalopram-e-estimulacao-transcraniana-por-corrente-continua-no-transtorno-depressivo-maior-um-ens\/\" target=\"_blank\">n\u00ba12\/ 20911-5<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Programa J\u00f3venes Investigadores; <b>Investigador responsable<\/b> Andre Russowsky Brunoni \u2013 USP; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 453.591,70.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\n<\/span><span style=\"line-height: 1.5em;\">BRUNONI, A.R. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/archpsyc.jamanetwork.com\/article.aspx?articleid=1568955\" target=\"_blank\">The sertraline vs. electrical current therapy for treating depression clinical study: results from a factorial, randomized, controlled trial<\/a>. <\/span><b style=\"line-height: 1.5em;\">JAMA Psychiatry<\/b><span style=\"line-height: 1.5em;\">. v. 70, n. 4, p. 383-91. 2013.<br \/>\n<\/span>COELHO, C.L.S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1516-44462013000200142&amp;lng=en&amp;nrm=iso&amp;tlng=en\" target=\"_blank\">Higher prevalence of major depressive symptoms in Brazilians aged 14 and older<\/a>. <b>Revista Brasileira de Psiquiatria<\/b>. v. 35, n. 2, p. 142-43. abr.-jun. 2013.=<br \/>\nKRISHNADAS R, CAVANAGH J. <a href=\"http:\/\/jnnp.bmj.com\/content\/83\/5\/495\" target=\"_blank\">Depression: an inflammatory illness?<\/a> <b>Journal of Neurology, Neurosurgery &amp; Psychiatry<\/b>. v. 84, n. 5, p. 495-502. 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una t\u00e9cnica prometedora para el tratamiento contra la depresi\u00f3n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[319,327],"coauthors":[5968],"class_list":["post-149793","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-neurociencia-es","tag-psiquiatria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149793"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149793\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149793"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}