{"id":149819,"date":"2013-11-06T13:15:51","date_gmt":"2013-11-06T15:15:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149819"},"modified":"2015-07-06T12:09:02","modified_gmt":"2015-07-06T15:09:02","slug":"los-anillos-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-anillos-del-tiempo\/","title":{"rendered":"Los anillos del tiempo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149827 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_114_2JG4635-199x300.jpg\" alt=\"Arvore_114_2JG4635\" width=\"199\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o RAmos<\/span><em>desde G\u00e1lia, S\u00e3o Paulo<\/em><\/p>\n<p>La ciencia tambi\u00e9n se hace con m\u00fasculos y sudor. Con un pantal\u00f3n verde reci\u00e9n puesto encima del que ya vest\u00eda, gruesos guantes y un casco rojo con protector visual y protectores de o\u00eddos, el bot\u00e1nico Greg\u00f3rio Ceccantini pone en marcha la motosierra, otra vez m\u00e1s, durante la tarde del 12 de septiembre. El olor a gasolina del motor se propaga en el aire seco de la Estaci\u00f3n Ecol\u00f3gica de Caetetus, una reserva de bosque atl\u00e1ntico ubicada en el municipio de G\u00e1lia, en la regi\u00f3n central del estado de S\u00e3o Paulo. La cuchilla esparce aserr\u00edn a medida que corta el tronco de un \u00e1rbol muerto, ca\u00eddo en medio de otros que siguen en pie. Luego de cortar completamente el tronco, el profesor del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) apaga la motosierra y la deposita sobre el suelo tapizado de hojas secas, se saca el casco y toma el primer disco de madera del palo rosa [<i>Aspidosperma polyneuron<\/i>].<\/p>\n<p>\u201cMiren qu\u00e9 lindo\u201d, dice, agach\u00e1ndose y coloc\u00e1ndose el disco de madera rojiza sobre una de sus piernas para mostrar los anillos conc\u00e9ntricos, con anchos variables, que indican la velocidad de crecimiento anual de los \u00e1rboles: cuanto m\u00e1s ancho, m\u00e1s ha crecido el \u00e1rbol ese a\u00f1o, como respuesta a la disponibilidad de agua y nutrientes. Ceccantini, en forma conjunta con Dieter Anhuf, de la Universidad de Passau, en el sur de Alemania, ha examinado los anillos para verificar las respuestas de los \u00e1rboles de varias especies del norte y sudeste de Brasil a las variaciones de humedad y temperatura, y a la duraci\u00f3n de las estaciones secas y lluviosas \u2012en definitiva, los cambios del clima\u2012 durante los \u00faltimos siglos. Estudiando \u00e1rboles de Minas Gerais, el equipo de la USP logr\u00f3 detectar las variaciones locales del clima a partir de 1940, complementando los estudios de reconstituci\u00f3n clim\u00e1tica en una escala de tiempo mayor, en el orden de miles de a\u00f1os, que se determinaron por medio del polen y minerales extra\u00eddos de cuevas. Este abordaje ha establecido que, en algunas especies de \u00e1rboles, el aumento en la concentraci\u00f3n de gas carb\u00f3nico (CO<sub>2<\/sub>) en la atm\u00f3sfera, tal como lo que se prev\u00e9 que ocurrir\u00e1 en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, puede que no sea suficiente para acelerar el crecimiento, pues el aumento de la temperatura, que tambi\u00e9n se espera, puede favorecer la p\u00e9rdida de agua y bloquear el crecimiento de los tejidos vegetales.<\/p>\n<div id=\"attachment_149829\" style=\"max-width: 209px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149829\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_141_2JG4575-199x300.jpg\" alt=\"Greg\u00f3rio Ceccantini corta un palo rosa muerto \" width=\"199\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Greg\u00f3rio Ceccantini corta un palo rosa muerto<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los anillos m\u00e1s internos del disco reci\u00e9n cortado del palo rosa son delgados. La raz\u00f3n m\u00e1s probable de ello, explica Ceccantini, radica en que, al principio, el \u00e1rbol habr\u00eda crecido t\u00edmidamente a la sombra de otros. Los anillos contiguos son m\u00e1s anchos y sugieren que el palo rosa habr\u00eda alcanzado el dosel, absorbiendo m\u00e1s luz y creciendo de manera acelerada. Los anillos m\u00e1s pr\u00f3ximos a la corteza son, otra vez, estrechos, una se\u00f1al de que el ritmo de crecimiento se redujo, o bien porque el \u00e1rbol ya estaba mustio antes de caer o bien porque otros alcanzaron la cima de la selva y la competencia por la luz se intensific\u00f3.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Ceccantini coloca sobre el tronco cortado la rodaja de madera que pesaba entre 20 y 30 kilogramos, raspa la superficie del disco con un c\u00fater y cuenta los anillos con una lupa \u201cEn un recuento r\u00e1pido\u201d, calcula, \u201ceste \u00e1rbol tiene entre 180 y 200 a\u00f1os\u201d. La bi\u00f3loga Paula Jardim estira una cinta m\u00e9trica a lo largo del tronco y deduce que el \u00e1rbol de 23 metros, desde la base hasta el comienzo de la copa debe haber muerto en pie y luego ca\u00eddo, hace uno o dos a\u00f1os. Ceccantini recobra el aliento, vuelve a colocarse el equipamiento y comienza nuevamente a rebanar el palo rosa ca\u00eddo generando gran bullicio y aserr\u00edn rojo.<\/p>\n<p>El trabajo con \u00e1rboles vivos es m\u00e1s delicado. A pocos metros de distancia, escondido entre las enredaderas que forman una cortina de tallos entre los \u00e1rboles, el ge\u00f3grafo alem\u00e1n Stefan Krottenthaler realiza una especie de biopsia, perforando el tronco de un \u00e1rbol con un tubo met\u00e1lico ajustado a un taladro accionado con gasolina. El taladro va y viene sobre una corredera de aluminio que \u00e9l mismo ide\u00f3 y construy\u00f3, sostenido por dos patas y por un cintur\u00f3n amarrado al tronco. Hace fuerza para empujar el taladro y hacer que el tubo penetre la dura madera. Krottenthaler vivi\u00f3 dos a\u00f1os y medio en Brasil, incluyendo seis meses entre los ind\u00edgenas xavantes de Mato Grosso, y realiz\u00f3 el doctorado en la Universidad Passau.<\/p>\n<div id=\"attachment_149831\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149831\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_39_2JG4981.jpg\" alt=\"Greg\u00f3rio Ceccantini extrae un cilindro de madera de una higuera viva\" width=\"290\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_39_2JG4981.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_39_2JG4981-120x82.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_39_2JG4981-250x172.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Greg\u00f3rio Ceccantini extrae un cilindro de madera de una higuera viva<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Luego de un buen rato, Krottenthaler saca el taladro, suelta el tubo y, de su interior, retira un cilindro de 20 cent\u00edmetros de largo con sucesivas capas con tonos rosados, correspondientes a los anillos de crecimiento del \u00e1rbol. Su compa\u00f1ero Hans Broschek, quien por primera vez visita Brasil, guarda el cilindro de madera en un malet\u00edn de cuero, mientras Krottenthaler realiza una especie de curaci\u00f3n en el \u00e1rbol, rociando un funguicida en la perforaci\u00f3n que hizo y obtur\u00e1ndola con un tap\u00f3n de corcho. Dos semanas antes, ellos andaban por otra reserva del bosque atl\u00e1ntico, el Parque Estadual Vassununga, en Santa Rita do Passa Quatro, situado a 250 kil\u00f3metros de la capital paulista, y transpiraron mucho m\u00e1s para extraer una muestra de un jequitib\u00e1 rosa [<i>Cariniana legalis<\/i>] de 40 metros de altura y tronco de 3 metros de di\u00e1metro.<\/p>\n<p>Durante las semanas siguientes, el equipo de Ceccantini prepar\u00f3 y analiz\u00f3 todo ese material en un galp\u00f3n de la USP que parece una carpinter\u00eda, situado junto a lagunas con plantas con flores blancas y viveros. A los discos de madera se los aplana y se los lija hasta que quedan brillantes, y se los corta. Luego se los analiza con un instrumental que mide la distancia entre los anillos, lo que a su vez indica la tasa anual de crecimiento y la edad de cada ejemplar. Una vez realizada la cronolog\u00eda, entre 5 y 10 muestras de cada especie y de cada lugar se enviar\u00e1n a Potsdam, en Alemania, donde el equipo de la USP y el de Dieter Anhuf y Gerd Helle determinar\u00e1n el tenor de dos is\u00f3topos (formas) estables de ox\u00edgeno, el ox\u00edgeno 16 y el 18, y dos de carbono, el carbono 12 y el 18, de la celulosa de la madera. \u201cPor ahora, los estudios que analizan los anillos de crecimiento de los \u00e1rboles se realizaron fundamentalmente en regiones de gran altitud y en bosques n\u00f3rdicos\u201d, informa Anhuf. \u201cLas investigaciones en regiones tropicales y subtropicales todav\u00eda son raras\u201d.<\/p>\n<p>La proporci\u00f3n entre los is\u00f3topos indicar\u00e1 los efectos de la lluvia y de la temperatura en el crecimiento de los \u00e1rboles e incluso el origen y la direcci\u00f3n de las lluvias que recibieron. Dejando de lado los detalles t\u00e9cnicos, el razonamiento es sencillo: como el ox\u00edgeno 18 es m\u00e1s pesado y precipita con mayor facilidad que el 16, el agua que contiene en mayor concentraci\u00f3n ser\u00eda proveniente de alguna regi\u00f3n cercana, como por ejemplo el sur del pa\u00eds o el Atl\u00e1ntico Sur, mientras que el agua con mayor concentraci\u00f3n de ox\u00edgeno 16 ser\u00eda proveniente de regiones m\u00e1s alejadas, como la Amazonia.<\/p>\n<div id=\"attachment_149834\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149834\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_43_2JG4926.jpg\" alt=\"Phillip Pitsch comienza una biopsia en \u00e1rbore\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_43_2JG4926.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_43_2JG4926-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_43_2JG4926-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Phillip Pitsch comienza una biopsia en \u00e1rbore<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl interior de S\u00e3o Paulo representa un \u00e1mbito de transici\u00f3n\u201d, dice Krottenthaler, \u201cporque se encuentra sujeto a la influencia de masas de aire del norte y tambi\u00e9n del sur. \u00bfC\u00f3mo es ese juego?\u201d \u00c9l espera que la proporci\u00f3n de los is\u00f3topos revele cu\u00e1l era la masa de aire que se impon\u00eda sobre la otra durante las estaciones lluviosas o secas a lo largo de los a\u00f1os. Despu\u00e9s, vali\u00e9ndose de c\u00e1lculos matem\u00e1ticos m\u00e1s complejos\u201d, dice Ceccantini, los investigadores esperan convertir la informaci\u00f3n sobre la secuencia de los anillos y la proporci\u00f3n entre is\u00f3topos en gr\u00e1ficos que indiquen el modo en que la variaci\u00f3n del clima y la circulaci\u00f3n de la humedad en la atm\u00f3sfera \u2012los denominados r\u00edos voladores\u2012 afectaron el crecimiento de los \u00e1rboles de una misma especie en lugares diferentes o de especies distintas en un mismo sitio, durante el transcurso de los \u00faltimos siglos.<\/p>\n<p>Resulta trabajoso, lento y dif\u00edcil. La buena noticia radica en que ese abordaje est\u00e1 dando resultado, porque indica la merma en el crecimiento de los \u00e1rboles como respuesta a la disminuci\u00f3n de precipitaciones y al aumento de la temperatura. En 2010, con base en el mismo tipo de an\u00e1lisis, Roel Brienen, de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, junto a otros expertos mexicanos y holandeses, analizaron los anillos de una especie de \u00e1rbol propia del sur de M\u00e9xico, la <i>Mimosa acantholoba<\/i>, y determinaron que el crecimiento, al menos en esa especie, puede menguar hasta un 37% durante los a\u00f1os de El Ni\u00f1o \u2012el calentamiento de las aguas del Pac\u00edfico ecuatorial\u2012, una posible causa de sequ\u00eda en Am\u00e9rica del Sur. Adem\u00e1s, vali\u00e9ndose de modelos matem\u00e1ticos de simulaci\u00f3n clim\u00e1tica, estimaron una reducci\u00f3n de hasta un 20% en la tasa de crecimiento de esa especie, en un escenario de mayor emisi\u00f3n de gas carb\u00f3nico en la atm\u00f3sfera, tal como se prev\u00e9 que ocurrir\u00e1 en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En el estado de Minas Gerais, las variaciones en el ritmo de crecimiento de la especie <i>Hymenaea<\/i> est\u00e1n revelando las oscilaciones de las lluvias y temperaturas desde 1940 (<i>vea el gr\u00e1fico<\/i>). Durante dos a\u00f1os, Giuliano Locosselli, del equipo de Ceccantini, estudi\u00f3 los anillos de los troncos de variedades \u2012la de la selva o guapinol, <i>H. courbaril<\/i>, y la del cerrado, <i>H. stigonocarpa<\/i>\u2012 que crec\u00edan en un bosque en el municipio de Matosinhos, situado a 80 kil\u00f3metros de Belo Horizonte. La elecci\u00f3n del lugar fue casual: Ceccantini se hallaba cerca, en un estudio arqueol\u00f3gico y, cuando supo que el bosque ser\u00eda talado, modific\u00f3 sus planes para aprovechar la circunstancia, logrando rescatar 20 discos de <i>Hymenaea<\/i>, y regres\u00f3 contento con el bot\u00edn inesperado. \u201cLlenamos nuestra camioneta\u201d, record\u00f3. La muestra m\u00e1s antigua, tal como determinaron luego, ten\u00eda 145 a\u00f1os; y de Morro do Diabo, una reserva de bosque atl\u00e1ntico en el extremo oeste del estado de S\u00e3o Paulo, trajeron una muestra a\u00fan m\u00e1s antigua, con 190 a\u00f1os.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/040-045_arvores_213.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149836 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/040-045_arvores_213-300x247.jpg\" alt=\"040-045_arvores_213\" width=\"300\" height=\"247\" \/><\/a>Las dos especies respondieron de manera diferente ante las variaciones del clima en las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas. Seg\u00fan indican los an\u00e1lisis del ancho de los anillos, del calibre de los vasos conductores de savia y de la eficiencia del aprovechamiento del agua, descritas en un estudio publicado en 2012 en la revista <i>Trees<\/i>, la lluvia tiene un efecto preponderante sobre el crecimiento de los anillos y de los vasos conductores de savia en el <i>Hymenaea<\/i> de la selva, mientras que la temperatura parece tener una influencia mayor en el crecimiento de la especie del cerrado. Ambas especies ostentaron una mejora en la eficiencia en cuanto al uso del agua \u2012puesto que redujeron la p\u00e9rdida por transpiraci\u00f3n, pero s\u00f3lo los \u00e1rboles con las menores tasas de crecimiento\u2012, sugiriendo que esas especies no responden de manera proporcional al aumento en la concentraci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub> en la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>\u201cNotamos un aumento gradual de CO<sub>2<\/sub> en los anillos, pero estas especies de <i>Hymenaea<\/i> no crecen m\u00e1s, al disponer de mayor volumen de CO<sub>2, <\/sub>tal como se esperaba\u201d, sostiene Locosselli. El investigador estima que el aumento en la concentraci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub> en la atm\u00f3sfera, que est\u00e1 previsto para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, compensar\u00eda el efecto de elevaci\u00f3n de la temperatura: \u201cSi la temperatura aumenta los \u00e1rboles crecen menos, porque tienden a perder m\u00e1s agua\u201d. Otro trabajo en el que particip\u00f3 indic\u00f3 que el <i>Podocarpus<\/i>, un g\u00e9nero de con\u00edfera actualmente limitado a \u00e1reas de clima fr\u00edo y h\u00famedo del sur del pa\u00eds, sobrevive en islas de vegetaci\u00f3n de Morro do Chap\u00e9u, en el norte del estado de Bah\u00eda, creciendo menos de un mil\u00edmetro por a\u00f1o, siete veces menos que sus cong\u00e9neres de la misma especie que crecen en el sur.<\/p>\n<div id=\"attachment_149837\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149837\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_42_2JG4996.jpg\" alt=\"Los cilindros de madera son identificados y acondicionados antes de seguir viaje hacia Alemania\" width=\"290\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_42_2JG4996.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_42_2JG4996-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_42_2JG4996-250x155.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Los cilindros de madera son identificados y acondicionados antes de seguir viaje hacia Alemania<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante el mes de octubre, Locosselli pretende recolectar <i>Hymenaea<\/i> por segunda vez, en el estado de Par\u00e1, y esas nuevas muestras deber\u00edan ayudar a rastrear variaciones en la extensi\u00f3n de las masas de aire provenientes del Atl\u00e1ntico sobre la Amazonia. A partir de agosto, cuando comenzaron a trabajar en forma conjunta, el grupo de S\u00e3o Paulo y el de Alemania recogieron 120 muestras de <i>Hymenaea<\/i>, jequitib\u00e1s y otras especies en el estado de S\u00e3o Paulo y de otros m\u00e1s de cien \u00e1rboles de los estados de Goi\u00e1s, Bah\u00eda, Rond\u00f4nia y Par\u00e1, \u201c\u00a1incluyendo tres <i>cabre\u00favas<\/i> [<i>Myrocarpus frondosus<\/i>] de unos 240 a\u00f1os!\u201d, resalta Ceccantini. \u201cEn dos a\u00f1os queremos llegar a contar con 400 nuevas muestras\u201d. La colecci\u00f3n de maderas (xiloteca) de la cual es responsable, cuenta con 5 mil muestras catalogadas y 3 mil en fase de registro.<\/p>\n<p>Una de las expediciones realizadas en agosto al Parque Estadual Carlos Botelho, situado a 200 kil\u00f3metros de distancia de la ciudad de S\u00e3o Paulo, result\u00f3 particularmente dif\u00edcil, bajo lluvias permanentes. \u201cNo llovi\u00f3 demasiado\u201d, recuerda Locosselli, \u201cpero fue lo suficiente como para que cada uno de nosotros resbalara algunas veces\u201d. Debieron caminar continuamente durante horas hasta hallar otro \u00e1rbol de la misma especie que hab\u00edan recogido, atravesando terrenos resbaladizos y en pendiente \u2012la altura del sitio var\u00eda entre 50 y 800 metros\u2012 en medio de un infierno de lianas. El ge\u00f3grafo alem\u00e1n Philipp Pitsch, en su primera visita a Brasil, se moj\u00f3 bastante, observ\u00f3 las bromeli\u00e1ceas creciendo sobre una inmensa diversidad de \u00e1rboles y, con una mezcla de \u00e9xtasis y temor, se dio cuenta que estaba en una aut\u00e9ntica selva. \u201cLos bosques de Alemania est\u00e1n formadas por \u00e1rboles de tan s\u00f3lo dos o tres especies\u201d, record\u00f3 despu\u00e9s, al caer la noche, en el alojamiento de la reserva de G\u00e1lia. El cansancio que sent\u00eda \u00e9l al finalizar el d\u00eda era intenso, no s\u00f3lo porque no estaba acostumbrado a deambular por selvas tropicales, sino tambi\u00e9n porque, por haber estado durante dos a\u00f1os en el Ej\u00e9rcito y ser uno de los m\u00e1s fuertes del grupo, era el m\u00e1s solicitado para cargar los discos de madera y los equipamientos pesados.<\/p>\n<p>\u201cEra un bello lugar\u201d. As\u00ed record\u00f3 Erika Righetto Ifanger a la jungla de Carlos Botelho. Ella tambi\u00e9n visitaba por primera vez una selva junto a un grupo de investigadores. \u201cEn efecto, lloviznaba todo el d\u00eda, pero eso estaba bueno, porque as\u00ed a nadie molestaban las garrapatas y los mosquitos\u201d. Escultista de los 6 a los 21 a\u00f1os, actualmente cursando el \u00faltimo a\u00f1o de la carrera de biolog\u00eda, Righetto utiliz\u00f3 una motosierra en campo por primera vez durante la ma\u00f1ana del 12 de septiembre, para cortar un palo rosa, similar al que Ceccantini hab\u00eda cortado el d\u00eda anterior. Poco antes, con un sombrero a lo Indiana Jones y varias herramientas de trabajo sujetas en el cintur\u00f3n, Ceccantini hab\u00eda perforado, a mano, con una sonda especial, el tronco de una higuera, que no posee anillos de crecimiento, pero cuya edad pretende determinar por medio de is\u00f3topos de especies vecinas de la selva.<\/p>\n<div id=\"attachment_149838\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149838\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_07_2JG5981.jpg\" alt=\"Una vez pulido, el disco se analiza mediante un dispositivo que deduce las condiciones clim\u00e1ticas en que el \u00e1rbol creci\u00f3\" width=\"290\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_07_2JG5981.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_07_2JG5981-120x85.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Arvore_07_2JG5981-250x178.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Una vez pulido, el disco se analiza mediante un dispositivo que deduce las condiciones clim\u00e1ticas en que el \u00e1rbol creci\u00f3<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Luego de cortar la madera, Righetto llev\u00f3 los discos hasta la camioneta estacionada en un peque\u00f1o camino que corta la selva de Caetetus, mientras Philipp Pitsch, con un pa\u00f1uelo azul en la cabeza, perforaba un \u00e1rbol con uno de los taladros, y Broschek y Jardim lo ayudaban porque la corredera de aluminio estaba siendo utilizada por Krottenthaler. \u201cAc\u00e1, el sudor est\u00e1 garantizado\u201d, dice Ceccantini. \u201cLo m\u00e1s dif\u00edcil viene despu\u00e9s del tercero o cuarto d\u00eda, cuando ya duele el cuerpo, pero debemos continuar\u201d. En Caetetus hay mucho trabajo. Hace unos 20 a\u00f1os, cayeron entre 2 mil y 3 mil \u00e1rboles, probablemente debido a una tormenta muy fuerte, y los que no se pudrieron todav\u00eda pueden encontrarse por toda la reserva.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay una dosis de gratitud. \u201cTodos esos grandes \u00e1rboles est\u00e1n all\u00ed gracias a un s\u00f3lo personaje, Olavo Amaral Ferraz, quien protegi\u00f3 esa selva en sus tierras, luego compradas por el gobierno para crear la reserva\u201d, reconoce Ceccantini. Locosselli pide no olvidarse de los guardabosques \u2012Nelson Donizetti Correa y Ant\u00f4nio Crema, en Vassununga, Natanael Ozorio da Silva y Pedro Ozorio da Silva, en Carlos Botelho, y Sergio Aparecido Esborini, en Caetetus\u2012 quienes nos gu\u00edan en la selva, nos ayudan a encontrar e identificar los \u00e1rboles, escogen los caminos y advierten sobre los peligros de accidentes o de animales venenosos que, normalmente, ellos son los primeros en detectar. \u201cUno de los d\u00edas en Carlos Botelho, nos alejamos de don Pedro, un hombre de 62 a\u00f1os que anda por la selva m\u00e1s r\u00e1pido que cualquiera de nosotros, y nos pasamos todo el d\u00eda para encontrar solamente un \u00e1rbol\u201d, dice Locosselli. \u201cSin ellos, no habr\u00edamos extra\u00eddo ni la mitad de lo que conseguimos\u201d.<\/p>\n<p><b style=\"line-height: 1.5em;\">Proyecto<br \/>\n<\/b>Twentieth century changes of tree ring isotopes in southeastern Brazilian forests: how do climate conditions influence growth and water use efficiency and thus enforce tree migration (FAPESP-DFG) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58029\/twentieth-century-changes-of-tree-ring-isotopes-in-southeastern-brazilian-forests-how-do-climate-con\/\" target=\"_blank\">2012\/ 50457-4<\/a>); <b>Modalidad<\/b> L\u00ednea regular de ayuda al proyecto de investigaci\u00f3n; <b>Coords.<\/b> Greg\u00f3rio T\u00e1pias Ceccantini \u2013 USP y Dieter Anhuf \u2013 Universidad de Passau; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 236.482,86 (FAPESP) y\u00a0 \u20ac 336.380,00 (DFG)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nBRIENEN, R. J. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58029\/twentieth-century-changes-of-tree-ring-isotopes-in-southeastern-brazilian-forests-how-do-climate-con\/\" target=\"_blank\">Climate-growth analysis for a Mexican dry forest tree shows strong impact of sea surface temperatures and predicts future growth declines<\/a>. <b>Global Change Biology<\/b>.\u00a0 v. 16, p. 2001-12. 2010.<br \/>\nLOCOSSELLI, G. M. <em>et. al<\/em>. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs00468-012-0764-x\" target=\"_blank\">A multi-proxy dendroecological analysis of two tropical species (<i>Hymenaea spp<\/i>., <i>Leguminosae<\/i>) growing in a vegetation mosaic<\/a>. <b>Trees<\/b>.\u00a0 v. 27, n.1, p. 25-36. 2012<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u00c1rboles revelan variaciones de humedad y temperatura en siglos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,282,286,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-149819","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-botanica-es","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149819"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149819\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149819"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}