{"id":149843,"date":"2013-11-06T13:20:44","date_gmt":"2013-11-06T15:20:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149843"},"modified":"2015-07-06T12:09:07","modified_gmt":"2015-07-06T15:09:07","slug":"los-secretos-del-azul-del-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-secretos-del-azul-del-mar\/","title":{"rendered":"Los secretos del azul del mar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_149845\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149845\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-stegosauriformis.jpg\" alt=\"Molusco Tambja stegosauriformis: sustancias aisladas con potencial para el desarrollo de f\u00e1rmacos \" width=\"290\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-stegosauriformis.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-stegosauriformis-120x84.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-stegosauriformis-250x176.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">VINICIUS PADULA<\/span>Molusco <em>Tambja stegosauriformis<\/em>: sustancias aisladas con potencial para el desarrollo de f\u00e1rmacos<span class=\"media-credits\">VINICIUS PADULA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Desde las costas del cabo Orange, en el estado de Amap\u00e1, hasta el peque\u00f1o riacho Arroio Chu\u00ed, en el extremo sur de Rio Grande do Sul, incluyendo los archipi\u00e9lagos de Fernando de Noronha, de S\u00e3o Pedro y S\u00e3o Paulo y las islas de Trindade y Martim Vaz, el litoral brasile\u00f1o es famoso por la hermosura y diversidad de sus paisajes, compuestos por playas, rocas costeras, dunas y acantilados, entre otros ambientes. En tanto, la parte menos conocida del litoral nacional es aqu\u00e9lla que se encuentra sumergida y parcialmente oculta bajo el nivel del mar, en un submundo debajo de la superficie, constituido por ecosistemas extremadamente ricos y complejos. \u201cDe los 2,2 millones de especies marinas conocidas en el mundo, tan s\u00f3lo un 9% han sido descritas. Eso significa que desconocemos m\u00e1s del 90% de la biodiversidad de nuestros ambientes costeros\u201d, subray\u00f3 la bi\u00f3loga Mariana Cabral de Oliveira, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP), en su conferencia en el marco del pen\u00faltimo encuentro del Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n, del d\u00eda 24 de octubre, en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, resalt\u00f3 la investigadora, las altas tasas de extinci\u00f3n, inducidas por las actividades humanas, tales como la sobrepesca, la contaminaci\u00f3n, la urbanizaci\u00f3n y el traslado de organismos que pueden tornarse invasores, ha contribuido para que el trabajo de identificaci\u00f3n de las especies marinas se torne a\u00fan m\u00e1s complicado. Para hacerse una idea, hay estudios que sostienen que la actual comunidad cient\u00edfica internacional precisar\u00eda aproximadamente unos 360 a\u00f1os y 263 millones de d\u00f3lares para identificar a esos animales. \u201cNos hallamos frente a un enorme desaf\u00edo\u201d, advirti\u00f3 Cabral de Oliveira. \u201cGran parte de la biodiversidad marina no se conoce, mientras la degradaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n excesiva de los recursos naturales provistos por esos ecosistemas son cada vez mayores. Simult\u00e1neamente, no disponemos de recursos humanos ni econ\u00f3micos suficientes para estudiar por completo esa variedad de organismos\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_149847\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149847\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/biota_290-300x150.jpg\" alt=\"De izquierda a derecha, Maria Gasalla, Roberto Berlinck y Mariana Cabral de Oliveira\" width=\"300\" height=\"150\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>De izquierda a derecha, Mariana Cabral de Oliveira, Roberto Berlinck y Maria Gasalla<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para la bi\u00f3loga, un abordaje que facilitar\u00eda ese proceso ser\u00eda el del <i>DNA Barcoding<\/i>, o C\u00f3digo de Barras de ADN (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/01\/01\/mucho-mas-que-un-catalogo\/?\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 167<\/i><\/a>). La idea es sencilla: generar una etiqueta molecular a partir de una peque\u00f1a secuencia de ADN para cada especie, de tal modo que se la pueda identificar. \u201c\u00c9se ser\u00eda un sistema pr\u00e1ctico y uniforme para la identificaci\u00f3n de especies a escala global\u201d, dijo. Para ello, tambi\u00e9n ser\u00eda necesario un banco de datos bien estructurado.<\/p>\n<p>Tal banco ya existe: es The Barcode of Life Data Systems. \u201cA medida que se lo alimenta con informaciones recolectadas, tales como fotograf\u00edas, informaciones taxon\u00f3micas, etc., se crean nuevas etiquetas que hacen posible su comparaci\u00f3n con otras secuencias\u201d, explic\u00f3. A juicio de Cabral de Oliveira, ese sistema puede utilizarse incluso cuando las t\u00e9cnicas taxon\u00f3micas tradicionales no resultan viables. \u201cPara identificar una especie, los taxonomistas generalmente necesitan el organismo entero. Con el <i>DNA Barcoding<\/i> se puede trabajar con fragmentos de esos organismos, siempre que sea posible extraer su material gen\u00e9tico\u201d. Ya existen proyectos desarrollados en el \u00e1mbito del Biota-FAPESP que se valen de ese abordaje. Uno de ellos, realizado en colaboraci\u00f3n entre el Instituto de Biociencias de la USP, el Instituto de Bot\u00e1nica y la Universidade Estadual Paulista de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, estudi\u00f3 la diversidad, morfolog\u00eda y distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de macroalgas rojas del estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/046-049_Biota_213.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149850 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/046-049_Biota_213-284x300.jpg\" alt=\"046-049_Biota_213\" width=\"284\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ana Paula Campos<\/span><\/a>Muchas de las especies marinas son, asimismo, de gran importancia socioambiental. \u00c9se es el caso de las algas: \u201cUn 50% del ox\u00edgeno disponible en el planeta es producido por ellas\u201d, sostuvo Cabral de Oliveira. En tanto, las microalgas que conforman el plancton son esenciales para los ciclos geoqu\u00edmicos globales, mientras que las macroalgas, multicelulares, pueden ser fuente de alimento para una amplia variedad de organismos marinos, y tambi\u00e9n para el ser humano. Seg\u00fan un estudio publicado en 2012, en la revista <i>PLOS ONE<\/i>, Brasil posee los mayores y m\u00e1s extensos bancos de algas calc\u00e1reas del mundo, responsables, en parte, por la formaci\u00f3n de los arrecifes naturales. Su superficie es equivalente a la de la Gran Barrera de Coral, en Australia. Tan s\u00f3lo el banco de Abrolhos ocupa alrededor de 20.900 kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>).<\/p>\n<p>Las algas, en realidad, han sido un recurso natural cada vez m\u00e1s explotado por el hombre. El cultivo de alga Nori (<i>Porphyra umbilicalis L.<\/i>), la que se utiliza para envolver el <i>sushi<\/i>, moviliza un mercado de 3 mil millones de d\u00f3lares tan s\u00f3lo en Jap\u00f3n. Otra industria bastante relevante y basada en el cultivo de esos organismos es la producci\u00f3n de hidrocoloides, un tipo de gelatina que se extrae de algunas especies de algas, sumada a la de la producci\u00f3n de biomasa para elaborar biocombustible, o como fuente de mol\u00e9culas para diversas aplicaciones. \u201cUtilizadas como biof\u00e1bricas, las algas incluso poseen una ventaja positiva: son capaces de utilizar la energ\u00eda solar y extraer anh\u00eddrido carb\u00f3nico (CO<sub>2<\/sub>) de la atm\u00f3sfera y, simult\u00e1neamente, generan bioproductos con inter\u00e9s econ\u00f3mico\u201d, inform\u00f3 Cabral de Oliveira. En total, se describieron unas 2 mil especies de algas en Brasil. Los grupos con las mayores cantidades de especies identificadas son las diatomeas, las rod\u00f3fitas \u2012las algas rojas\u2012 y las dinof\u00edceas.<\/p>\n<p>La diversidad de especies que proliferan en ambientes costeros brasile\u00f1os no se encuentra restringida tan s\u00f3lo a la flora marina. Estudios realizados por investigadores brasile\u00f1os estiman que la fauna costera suma m\u00e1s de 10 mil especies. \u201cResulta curioso observar el contraste referente a la diversidad y a la abundancia de especies entre las dos costas de Am\u00e9rica del Sur\u201d, dijo la bi\u00f3loga Maria de los Angeles Gasalla, del Instituto Oceanogr\u00e1fico (IO) de la USP. Seg\u00fan ella, en la costa del Atl\u00e1ntico, la cantidad de especies de peces es mayor que en el litoral del Pac\u00edfico. En la costa brasile\u00f1a, un 10,5% de las especies ict\u00edcolas que habitan los arrecifes de coral corresponde a variedades end\u00e9micas. En las regiones sur y sudeste, muchos peces tienen un gran valor comercial, tales como la pescadilla real (<i>Macrodon ancylodon<\/i>), la sardinella janeiro (<i>Sardinella brasiliensis<\/i>) y el listado o bonito (<i>Katsuwonus pelamis<\/i>).<\/p>\n<p>A pesar de presentar una mayor riqueza de especies, la costa oriental de Am\u00e9rica del Sur alberga una menor abundancia por especie de peces que la costa occidental. \u201cEn este contexto, Brasil tambi\u00e9n se destaca por la gran diversidad de moluscos: m\u00e1s de 1.800\u201d, resalt\u00f3 Gasalla. La costa brasile\u00f1a cobija incluso una vasta diversidad de crust\u00e1ceos, peces, aguas vivas y esponjas, entre otras especies.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n costera y mar\u00edtima de Brasil, incluyendo la zona econ\u00f3mica exclusiva y la superficie de la plataforma continental, abarca un \u00e1rea de 4,5 millones de km<sup>2<\/sup>, de los cuales alrededor de un 34% es considerado por el Ministerio de Medio Ambiente como \u00e1rea prioritaria para la conservaci\u00f3n. \u201cSin embargo, al menos en t\u00e9rminos burocr\u00e1ticos, solamente el 1,8% se encuentra bajo la protecci\u00f3n de Unidades de Conservaci\u00f3n Marina. Eso no implica que esas unidades funcionen adecuadamente, que se encuentren debidamente delimitadas cient\u00edficamente ni que se encuentren realmente protegidas ante los impactos antr\u00f3picos\u201d, sostuvo Gasalla.<\/p>\n<div id=\"attachment_149852\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149852\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_imagem_9.jpg\" alt=\"Especie de alga marina, fundamentales para la producci\u00f3n de ox\u00edgeno\" width=\"290\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_imagem_9.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_imagem_9-120x83.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_imagem_9-250x172.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> E. C. OLIVEIRA<\/span>Especie de alga marina, fundamentales para la producci\u00f3n de ox\u00edgeno<span class=\"media-credits\"> E. C. OLIVEIRA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ese porcentaje se encuentra muy por debajo de la meta 11 de Aichi, propuesta por el Convenio sobre la Diversidad Biol\u00f3gica de las Naciones Unidas, que prev\u00e9 al menos un 10% de protecci\u00f3n para las \u00e1reas marinas o costeras. En tanto, las \u00e1reas de concesi\u00f3n para la explotaci\u00f3n de gas y petr\u00f3leo siguen aumentando y sobrepasan el 12%. \u201cLos objetivos de las unidades de conservaci\u00f3n deben ser muy claros en relaci\u00f3n a lo que, de hecho, estar\u00edan protegiendo. De lo contrario, no vamos a ning\u00fan lado\u201d, dijo la bi\u00f3loga del IO. Para cubrir las necesidades humanas de ingresos, empleo y alimentaci\u00f3n, resulta crucial, de acuerdo con la investigadora, un adecuado manejo de la pesca y su regulaci\u00f3n. Seg\u00fan Carlos Joly, coordinador del programa Biota-FAPESP, en S\u00e3o Paulo, desde 2008, un 90% del litoral se encuentra protegido por un mosaico de \u00c1reas de Protecci\u00f3n Ambiental y \u00c1reas de Relevante Inter\u00e9s Ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>El potencial del poco conocido universo marino tambi\u00e9n puede aprovecharse desde el punto de vista aplicado. A trav\u00e9s de los a\u00f1os, muchos organismos marinos han sido o fueron utilizados como fuentes de nuevas sustancias para las industrias farmac\u00e9utica y cosm\u00e9tica. El pigmento extra\u00eddo de la gl\u00e1ndula de los moluscos <i>Murex groschi<\/i> y <i>Murex recurvirostrix<\/i>, la p\u00farpura de Tiro, por ejemplo, que se utiliz\u00f3 durante siglos, desde la Antig\u00fcedad hasta el final de la Edad Media, para te\u00f1ir vestidos. \u201c\u00c9sa fue una de las primeras industrias qu\u00edmicas basadas en sustancias extra\u00eddas de organismos marinos\u201d, dijo Roberto Berlinck, del Instituto de Qu\u00edmica de la USP de S\u00e3o Carlos. Debido a la sobreexplotaci\u00f3n, esos gaster\u00f3podos se extinguieron a mediados del siglo XV. La estructura de la p\u00farpura de Tiro reci\u00e9n se descubri\u00f3 bastante m\u00e1s tarde, en 1909, mucho tiempo despu\u00e9s de que su uso comercial fuera abandonado.<\/p>\n<p><b>Agentes antitumorales<br \/>\n<\/b>Recientemente, diversas mol\u00e9culas aisladas de organismos marinos han sido probadas como posibles antitumorales. La escualamina, por ejemplo, una sustancia aislada de las v\u00edsceras del tibur\u00f3n <i>Squalus acanthus<\/i>, ya se encuentra en fase de ensayos cl\u00ednicos. \u201cPodr\u00eda constituir un agente inhibidor de la angiog\u00e9nesis, el mecanismo de crecimiento de nuevos vasos sangu\u00edneos a partir de los ya existentes que favorece la proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas tumorales\u201d, dijo Berlinck.<\/p>\n<div id=\"attachment_149854\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149854\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-sp.jpg\" alt=\"Molusco Nudibranquio Tambja (arriba): alta concentraci\u00f3n de compuestos qu\u00edmicos en su manto externo. \" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-sp.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-sp-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Nudibranquio-Tambja-sp-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">VINICIUS PADULA<\/span>Molusco <em>Nudibranquio Tambja<\/em>: alta concentraci\u00f3n de compuestos qu\u00edmicos en su manto externo.<span class=\"media-credits\">VINICIUS PADULA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Otro ejemplo de una sustancia potencialmente \u00fatil para combatir al c\u00e1ncer, es la ecteinascidina 743, aislada de la <i>Ecteinascidia turbinata<\/i>, un invertebrado con aspecto esponjoso que vive adherido a las rocas. Los investigadores notaron que esa sustancia puede utilizarse en la quimioterapia para da\u00f1ar al material gen\u00e9tico de las c\u00e9lulas tumorales. Actualmente la misma se encuentra en fase de ensayos cl\u00ednicos.<\/p>\n<p>Berlinck y otros investigadores se han dedicado al estudio de las defensas qu\u00edmicas de los nudibranquios, un grupo de moluscos sin conchas bastante abundantes en Brasil, en el cual est\u00e1n incluidas las babosas de mar. En un estudio sobre un molusco del g\u00e9nero <i>Doris<\/i>, aislaron una sustancia conocida con el nombre de xilosil-MTA, un nucle\u00f3sido modificado con un \u00e1tomo de azufre. Se trat\u00f3 de la primera menci\u00f3n de esa sustancia, cuyo potencial farmacol\u00f3gico incluso ser\u00e1 investigado en un ejemplar de ese g\u00e9nero en el pa\u00eds. Otros moluscos, como por ejemplo los del g\u00e9nero <i>Tambja<\/i>, han concitado la atenci\u00f3n debido a su peque\u00f1o tama\u00f1o y a que concentran varios compuestos qu\u00edmicos en su manto externo como mecanismo de defensa. Seg\u00fan Berlinck, de esos animales, ya se han aislado diversas sustancias con potencial farmacol\u00f3gico.<\/p>\n<p>El Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n es una iniciativa del Programa Biota-FAPESP, en colaboraci\u00f3n con la revista <i>Pesquisa FAPESP<\/i>, enfocada en la discusi\u00f3n de los desaf\u00edos relacionados con la conservaci\u00f3n de los principales ecosistemas brasile\u00f1os. Las charlas, que concluyeron en noviembre, presentan el conocimiento generado en Brasil con respecto al tema y buscan contribuir para una mejor\u00eda de la educaci\u00f3n cient\u00edfica y ambiental de profesores y alumnos de ense\u00f1anza media.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Biodiversidad de ambientes costeros y marinos puede generar nuevas mol\u00e9culas","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,282,293,328,335],"coauthors":[662],"class_list":["post-149843","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-botanica-es","tag-ecologia-es","tag-quimica-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149843"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149843\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149843"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}