{"id":149956,"date":"2014-02-12T08:03:48","date_gmt":"2014-02-12T10:03:48","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=149956"},"modified":"2017-03-10T16:39:47","modified_gmt":"2017-03-10T19:39:47","slug":"un-paso-hacia-el-caribe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-paso-hacia-el-caribe\/","title":{"rendered":"Un paso hacia el Caribe"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_149957\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149957 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_DSC07210.jpg\" alt=\"Regi\u00f3n \u00e1rida de Urumaco, en Venezuela \" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_DSC07210.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_DSC07210-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_DSC07210-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Orangel Aguilera  <\/span>Regi\u00f3n \u00e1rida de Urumaco, en Venezuela<span class=\"media-credits\">Orangel Aguilera  <\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Ejemplares de especies extintas de tres g\u00e9neros de bagres halladas en \u00e1reas des\u00e9rticas del noroeste de Am\u00e9rica del Sur podr\u00edan constituir una evidencia f\u00f3sil de los \u00faltimos tiempos en que el antepasado del r\u00edo Amazonas ten\u00eda un curso muy diferente al actual: desembocaba en el mar Caribe. Los vestigios de esas antiguas formas de peces de agua dulce se encontraron en rocas sedimentarias pertenecientes a las formaciones geol\u00f3gicas La Victoria, Villavieja, Urumaco, Castilletes y San Gregorio, en el norte de Colombia y Venezuela. \u00c9sa, actualmente, es una zona \u00e1rida, no alberga r\u00edos y en su aspecto andino exhibe una altura de hasta 3.300 metros. Seg\u00fan un art\u00edculo publicado en septiembre de 2013 en la revista <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">PLOS ONE<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, los bagres formaban parte de la fauna de un proto-Amazonas que atravesaba \u00e1reas que ahora forman parte del territorio de esos dos pa\u00edses y presentan similitudes anat\u00f3micas con especies actuales de peces de la cuenca amaz\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p>Hace alrededor de 2,5 millones de a\u00f1os, el embri\u00f3n del que hoy es el mayor r\u00edo del mundo pose\u00eda un brazo que nac\u00eda en medio de la Amazonia y corr\u00eda hacia el oeste del continente, donde se un\u00eda con otro tramo que flu\u00eda hacia el norte de Sudam\u00e9rica (<i>vea el mapa<\/i>). De acuerdo con esa hip\u00f3tesis, este segundo ramal, que derivaba hacia el sector m\u00e1s septentrional del continente, atravesaba la regi\u00f3n comprendida entre la cuenca del Maracaibo, en Venezuela, y el r\u00edo Magdalena, en Colombia, y desaguaba en el sur del mar Caribe. \u201cEl Amazonas se asemejaba a un gran pantano, con un lento flujo del agua\u201d, sostiene el paleont\u00f3logo venezolano Orangel Aguilera, de la Universidad Federal Fluminense (UFF) y principal autor del estudio. \u201cLa biodiversidad de la regi\u00f3n, tal como ahora la conocemos, a\u00fan no hab\u00eda surgido\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_149958\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-149958 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_journal.poneA_.jpg\" alt=\"F\u00f3siles de los bagres del proto-Amazonas\" width=\"290\" height=\"219\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_journal.poneA_.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_journal.poneA_-120x91.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Paleo_journal.poneA_-250x189.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PLOS ONE<\/span>F\u00f3siles de los bagres del proto-Amazonas<span class=\"media-credits\">PLOS ONE<\/span><\/p><\/div>\n<p>El r\u00edo reci\u00e9n habr\u00eda logrado modificar su trayectoria, perdiendo su brazo que iba hacia el norte y comenzando a fluir hacia el este, tal como es su cauce actual, luego de la finalizaci\u00f3n del largo proceso de elevaci\u00f3n de la porci\u00f3n m\u00e1s septentrional de los Andes. La consolidaci\u00f3n de la cadena monta\u00f1osa habr\u00eda empujado a las aguas del Amazonas lejos de su sector caribe\u00f1o, que se secar\u00eda para siempre y se transformar\u00eda en una zona \u00e1rida, y obligado al flujo del r\u00edo a trasponer las barreras que imped\u00edan su acceso al \u00e1rea centro-oriental de la Amazonia brasile\u00f1a. De esa manera, el nuevo trayecto del Amazonas hacia el este se habr\u00eda tornado lo suficientemente fuerte como para sobrepasar dos \u00e1reas signadas por bajas elevaciones naturales abriendo su cauce rumbo al oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Para el estadounidense John Lundberg, curador del sector de ictiolog\u00eda de la Academia Natural de Ciencias de la Universidad Drexel, en Filadelfia, los f\u00f3siles de bagres hallados en Colombia y Venezuela refuerzan la teor\u00eda que estima que la desembocadura del Amazonas fue, en un pasado remoto, el noroeste del continente sudamericano. Seg\u00fan Lundberg, los ge\u00f3logos sospechan desde los a\u00f1os 1950 que hubo una gran paleoconexi\u00f3n entre el Amazonas occidental y el Orinoco, el mayor r\u00edo venezolano, que vert\u00eda sus aguas en el mar Caribe. \u201cTambi\u00e9n son bastante conocidas las relaciones de parentesco entre muchos peces, reptiles y mam\u00edferos acu\u00e1ticos que actualmente habitan en las cuencas de los r\u00edos Amazonas, Orinoco, Magdalena y Maracaibo\u201d, dice Lundberg, otro de los autores que firman el trabajo en la <i>PLOS ONE<\/i>. \u201cTodo esto sugiere que exist\u00edan interconexiones fluviales previas al erguimiento de los Andes en Colombia y Venezuela\u201d.<\/p>\n<p><b>Pol\u00e9mica<br \/>\n<\/b>Aun cuando en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha cobrado evidencias y adeptos en la comunidad cient\u00edfica, la hip\u00f3tesis que sostiene que el antiguo Amazonas fluy\u00f3 hacia el norte y tuvo una desembocadura caribe\u00f1a sigue siendo pol\u00e9mica. Est\u00e1n quienes consideran que el r\u00edo nunca sigui\u00f3 un curso tal. Incluso entre los defensores de la idea de que existi\u00f3 una conexi\u00f3n entre el proto-Amazonas y el noroeste de Am\u00e9rica del Sur, hay un tema que permanece sin una respuesta definitiva: \u00bfhasta cu\u00e1ndo estuvo abierto ese paso hacia el Caribe? El momento en el que el r\u00edo comenz\u00f3 a fluir hacia el Atl\u00e1ntico es una especie de testimonio del nacimiento del actual Amazonas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/042-043_Amazonas_216.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-149959\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/042-043_Amazonas_216-216x300.jpg\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"300\" \/><\/a>El trabajo recientemente capitaneado por Aguilera y Lundberg ofrece una audaz respuesta a esa pol\u00e9mica. Bas\u00e1ndose en la antig\u00fcedad estimada de los sedimentos donde se hallaron los f\u00f3siles de bagres, los investigadores sostienen que el Amazonas revirti\u00f3 su curso m\u00e1s tard\u00edamente que lo que afirman otros autores. Seg\u00fan opina el cient\u00edfico de la UFF, el Amazonas dej\u00f3 de ba\u00f1ar la regi\u00f3n comprendida entre la cuenca del Maracaibo y el r\u00edo Magdalena reci\u00e9n al final de la \u00e9poca geol\u00f3gica que denominamos Plioceno y al comienzo del Pleistoceno, hace unos 2,5 millones de a\u00f1os. Buena parte de los trabajos sobre el tema generalmente ubican la desaparici\u00f3n de esa conexi\u00f3n caribe\u00f1a entre 12 y 8 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, cuando el elevamiento de los Andes en Venezuela y Colombia llegaba a su momento culminante. La ascensi\u00f3n final de la gran cadena monta\u00f1osa habr\u00eda reordenado el sistema de drenaje en el noroeste del continente, cercenado el brazo septentrional del Amazonas y allanado su camino hacia el este. Aguilera tambi\u00e9n cree que eso fue lo que ocurri\u00f3, s\u00f3lo que m\u00e1s tard\u00edamente de lo que se supon\u00eda.<\/p>\n<p>La ge\u00f3loga Dilce Rossetti, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), que estudia los paleorr\u00edos de la Amazonia, considera v\u00e1lida y coherente la hip\u00f3tesis postulada en el trabajo publicado en la <i>PLOS ONE<\/i>. Pero afirma que el origen del curso actual del Amazonas es un tema complejo, a\u00fan sin datos definitivos e incontrastables. \u201cNi siquiera existe un consenso en cuanto a que, en el pasado, el Amazonas corriera hacia el norte\u201d, dice Rossetti. La existencia de f\u00f3siles de bagres amaz\u00f3nicos no significa necesariamente que el r\u00edo haya estado conectado con el noroeste de Sudam\u00e9rica en aquel per\u00edodo.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n con el norte de Venezuela y Colombia pudo haber desaparecido antes de los citados 2,5 millones de a\u00f1os atr\u00e1s y dejado como vestigio una peque\u00f1a cuenca local, ya desarticulada del gran r\u00edo Amazonas. Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, los nuevos f\u00f3siles de bagres descubiertos ser\u00edan entonces remanentes de esa cuenca secundaria e independiente, que, con el paso del tiempo, desapareci\u00f3 y dio lugar a un paisaje des\u00e9rtico; y no directamente de las aguas de un proto-Amazonas que flu\u00edan hacia el norte del continente.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nAGUILERA, O. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.plosone.org\/article\/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0076202\" target=\"_blank\">Palaeontological evidence for the last temporal occurrence of the ancient western Amazonian river outflow into the Caribbean<\/a>. <b>PLOS ONE<\/b>. 13 sept. 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00f3siles sugieren que el r\u00edo Amazonas desembocaba en Venezuela y Colombia","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[324],"coauthors":[101],"class_list":["post-149956","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149956"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149956\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149956"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=149956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}