{"id":150177,"date":"2014-02-12T08:06:05","date_gmt":"2014-02-12T10:06:05","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=150177"},"modified":"2017-03-10T17:24:04","modified_gmt":"2017-03-10T20:24:04","slug":"la-movilidad-de-los-movimientos-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-movilidad-de-los-movimientos-sociales\/","title":{"rendered":"La movilidad de los movimientos sociales"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-150178\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/ilustra\u00e7ao_org_sociais_1.jpg.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/ilustra\u00e7ao_org_sociais_1.jpg.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/ilustra\u00e7ao_org_sociais_1.jpg-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/ilustra\u00e7ao_org_sociais_1.jpg-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ilustraci\u00f3n Nara Isoda<\/span>Los movimientos sociales desempe\u00f1aron roles activos en los procesos de democratizaci\u00f3n ocurridos en Latinoam\u00e9rica durante \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX. Desde aquel tiempo hasta los d\u00edas actuales, muchos de ellos pasaron por una evoluci\u00f3n ampliamente registrada en la literatura de las ciencias sociales, especialmente en aqu\u00e9lla dedicada al estudio de la sociedad civil en la regi\u00f3n. Un aspecto casi consensual entre los investigadores del sector se\u00f1ala que a partir de la d\u00e9cada de 1990 se registr\u00f3 una renovaci\u00f3n de la sociedad civil, que transcurri\u00f3 al modo de una sustituci\u00f3n, esto es: ciertos actores tomaron el lugar de otros. Esto habr\u00eda culminado, precisamente desde los a\u00f1os 1990, en una preponderancia de las organizaciones no gubernamentales (ONGs), en un desplazamiento que se volvi\u00f3 conocido entre los que estudian dichos fen\u00f3menos como \u201coenegizaci\u00f3n\u201d de los movimientos sociales.<\/span><\/p>\n<p>En resumen, los movimientos populares, integrados por los propios interesados en las demandas de cambio, habr\u00edan cedido espacio a las organizaciones que tambi\u00e9n bregan por cambios, pero en nombre de grupos que no son sus miembros constituyentes (una actividad denominada <i>advocacy<\/i> en las ciencias sociales). Estas acciones habr\u00edan tra\u00eddo aparejada una despolitizaci\u00f3n de la sociedad civil.<\/p>\n<p>Sin embargo, el polit\u00f3logo Adri\u00e1n Gurza Lavalle, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), investigador del Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis (CEM), lleva adelante estudios que contradicen la tesis de la \u201coenegizaci\u00f3n\u201d. Un mapeo de las organizaciones en dos de los mayores conglomerados urbanos de Am\u00e9rica Latina, S\u00e3o Paulo y Ciudad de M\u00e9xico, que configuran las \u201cecolog\u00edas organizacionales\u201d de las ciudades de la regi\u00f3n, demostr\u00f3 que las ONGs conquistaron y mantuvieron su protagonismo, pero los movimientos sociales tambi\u00e9n se encuentran en una posici\u00f3n de centralidad, pese a las predicciones contrarias. \u201cNuestras investigaciones contrar\u00edan los diagn\u00f3sticos esc\u00e9pticos, que muestran a una sociedad civil de organizaciones orientadas fundamentalmente hacia la prestaci\u00f3n de servicios y a trabajar con temas p\u00fablicos de manera desarraigada y escasamente volcada hacia la poblaci\u00f3n de bajos ingresos\u201d, dice Gurza Lavalle, quien tambi\u00e9n es investigador del Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planificaci\u00f3n (Cebrap). \u201cEs m\u00e1s: muestran que la sociedad civil se ha modernizado, se ha diversificado y se ha especializado funcionalmente, con lo cual las ecolog\u00edas organizacionales de la regi\u00f3n se han vuelto m\u00e1s complejas, sin que dicha complejidad implique la sustituci\u00f3n de un tipo de actor por otro.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/074-077_organizacoessociais_216.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-150179 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/074-077_organizacoessociais_216-142x300.jpg\" alt=\"\" width=\"142\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ilustraci\u00f3n Nara Isoda<\/span><\/a>Estas conclusiones provienen de una secuencia de estudios que Gurza Lavalle encabez\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os. Los m\u00e1s recientes los desarroll\u00f3 en coautor\u00eda con Nat\u00e1lia Bueno en el CEM, uno de los 17 Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. El trabajo cuenta a su vez, en car\u00e1cter de investigadores invitados, con Ernesto Isunza Vera (del Centro de Estudios Superiores en Antropolog\u00eda Social de Xalapa, M\u00e9xico) y Elisa Reis (de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro). Y se enfoca en el rol de las organizaciones civiles y en la composici\u00f3n de las ecolog\u00edas organizacionales en las sociedades civiles de diversas ciudades de M\u00e9xico y Brasil.<\/p>\n<p>Lo que el polit\u00f3logo presenta en sus estudios de red puede constituir un aporte para que los tomadores de decisiones conozcan mejor la heterogeneidad de las organizaciones civiles. \u201cExisten implicaciones claras para la regulaci\u00f3n sobre el tercer sector, que apuntan a que la misma sea menos un chaleco de fuerza y m\u00e1s un marco que les brinde seguridad jur\u00eddica a los diferentes tipos de organizaciones de la sociedad civil que reciben recursos p\u00fablicos o que ejercen funciones p\u00fablicas\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo que est\u00e1 realizado Gurza Lavalle, sus alumnos y sus colaboradores, es especialmente valioso, pues, mediante el an\u00e1lisis de redes, permite mapear con mayor rigor y de manera m\u00e1s fina las relaciones entre los movimientos sociales\u201d, dice Marisa von B\u00fclow, docente del Instituto de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad de Brasilia (UnB), experta en el estudio de las sociedades civiles latinoamericanas. \u201cEl an\u00e1lisis de redes no es necesariamente el mejor m\u00e9todo, pero es un muy buen\u00a0 complemento de m\u00e9todos tales como las investigaciones cualitativas y de campo, las entrevistas, etc. Permite que se vean cosas que no podr\u00edan leerse con tanta claridad por las v\u00edas tradicionales. En el caso de las investigaciones de Gurza Lavalle, terminaron mostrando que las sociedades civiles de la regi\u00f3n son m\u00e1s diversas y plurales de lo que se pensaba.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLos an\u00e1lisis que ten\u00edamos eran generalmente lecturas impresionistas o datos sin capacidad de producir inferencias\u201d, dice Gurza Lavalle. El investigador extrajo de la literatura local la evoluci\u00f3n de los actores sociales de la regi\u00f3n, que identifica dos olas distintas de innovaci\u00f3n en la movilizaci\u00f3n social. Tomando como plano de comparaci\u00f3n las organizaciones tradicionales, tales como las entidades asistenciales o las asociaciones barriales, la nueva ola de actores surgida en los a\u00f1os 1960, 1970 y a mitad de los 1980, y la nov\u00edsima ola de actores que cobr\u00f3 fuerza en los a\u00f1os 1990.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-150181\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/ilustra\u00e7ao_org_sociais_2_CORTADA-138x300.jpg\" alt=\"\" width=\"138\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ilustraci\u00f3n Nara Isoda<\/span>La primera estuvo caracterizada por la creaci\u00f3n de organizaciones en raz\u00f3n de demandas sociales de amplios segmentos de la poblaci\u00f3n durante la vigencia del r\u00e9gimen militar. \u00c9se es el caso de las pastorales incentivadas por la Iglesia Cat\u00f3lica y los movimientos vinculados a la vivienda y la salud, y contra la carest\u00eda. Las organizaciones de la segunda ola suelen quedar agrupadas bajo la denominaci\u00f3n de ONGs, que a su vez dieron origen a las entidades articuladoras, aqu\u00e9llas que trabajan para otras organizaciones y no para individuos, segmentos de la poblaci\u00f3n o movimientos localizados, como por ejemplo, la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Organizaciones no Gubernamentales (Abong), o la Red Brasile\u00f1a Agroforestal (Rebraf).<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de redes, seg\u00fan Gurza Lavalle, permiti\u00f3 evaluar la influencia de las asociaciones, \u201ctanto en el seno de la sociedad civil como con relaci\u00f3n a otros actores sociales y pol\u00edticos\u201d. Este resultado se obtuvo a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de un conjunto de mediciones de centralidad que computan los v\u00ednculos en el interior de la red, no s\u00f3lo los directos o de vecindad, sino tambi\u00e9n y sobre todo los indirectos, o entre una organizaci\u00f3n y los v\u00ednculos de otra organizaci\u00f3n con la cual la primera interact\u00faa y a los cuales no tienen acceso directo. \u201cCuando nos relacionamos, estamos vinculados de manera indirecta con los v\u00ednculos de los otros\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de redes, seg\u00fan el polit\u00f3logo, experiment\u00f3 un desarrollo acelerado durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, y es aplicable a diversas \u00e1reas del conocimiento. \u201cGracias a los avances del an\u00e1lisis de redes, es posible detectar patrones de propagaci\u00f3n de enfermedades, por ejemplo, ya que el mismo permite detectar estructuras indirectas que no se encuentran a disposici\u00f3n de los individuos, sino que act\u00faan en un cuadro mayor. Es un camino para superar las caracterizaciones excesivamente abstractas y estilizadas de los actores comunes en las ciencias sociales, pero sin dejar de lado la generalizaci\u00f3n de resultados\u201d. Seg\u00fan Gurza Lavalle, una de las principales ventajas de este m\u00e9todo consiste en que complementa y a su vez va m\u00e1s all\u00e1 de los estudios de caso, controla las declaraciones de las propias organizaciones estudiadas (autodescripci\u00f3n) e investiga las posiciones objetivas de los actores dentro de las redes, como as\u00ed tambi\u00e9n las estructuras de v\u00ednculos que condensan y condicionan las l\u00f3gicas de su actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se conoce como bola de nieve al m\u00e9todo de muestreo utilizado para averiguar la estructura de v\u00ednculos entre las organizaciones. Cada entidad fue convocada a citar a otras cinco organizaciones importantes en la marcha del trabajo de la entidad entrevistada. En la ciudad de S\u00e3o Paulo se escuch\u00f3 a representantes de 202 asociaciones civiles, que generaron un total de 827 actores distintos, 1.368 v\u00ednculos y 549.081 relaciones potenciales. Esta red permiti\u00f3 detectar claramente la vitalidad de los movimientos sociales, similar a la de las ONGs. Asimismo, el estudio detect\u00f3 cuatro tendencias de la ecolog\u00eda organizacional de la sociedad civil en S\u00e3o Paulo y, en menor grado, en Ciudad de M\u00e9xico: la ampliaci\u00f3n, la modernizaci\u00f3n, la diversificaci\u00f3n y, en algunos casos, la especializaci\u00f3n funcional (la capacidad de desarrollar funciones complementarias con otras organizaciones).<\/p>\n<p>Lo que el investigador utiliza como aproximaci\u00f3n a los \u201cmovimientos sociales\u201d son organizaciones populares, \u201centidades cuya estrategia de actuaci\u00f3n distintiva es la movilizaci\u00f3n popular\u201d, tales como el Movimiento por la Vivienda del Centro, la Unificaci\u00f3n de Luchas de Conventillos y, en una escala mucho mayor, el Movimiento de los Sin Tierra. \u00c9stas, en la red, se ubican en pie de igualdad con las ONGs y las articuladoras. En una posici\u00f3n de \u201ccentralidad intermedia\u201d se encuentran las pastorales, los foros y las asociaciones asistenciales. Por \u00faltimo, en condici\u00f3n perif\u00e9rica, se ubican las organizaciones de corte tradicional, tales como las asociaciones de barrio y las comunitarias.<\/p>\n<p>\u201cLas organizaciones civiles pasaron a desempe\u00f1ar nuevas funciones de intermediaci\u00f3n, ora en instituciones participativas, en car\u00e1cter de representantes de determinados grupos, ora gestionando una parte de la pol\u00edtica, o como receptoras de recursos p\u00fablicos para la ejecuci\u00f3n de proyectos\u201d, dice Gurza Lavalle. \u201cLas redes de organizaciones civiles examinadas son producto de bolas de nieve que empezaron en \u00e1reas populares de la ciudad, y por eso nos informan al respeto de la capacidad de intermediaci\u00f3n de las organizaciones civiles con relaci\u00f3n a esos grupos sociales.\u201d<\/p>\n<p>Otros estudios confirman las conclusiones del trabajo realizado por Gurza Lavalle, tales como los de Ligia L\u00fcchmann, docente del Departamento de Sociolog\u00eda y Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad Federal de Santa Catarina, quien ha venido estudiando a las organizaciones civiles de Florian\u00f3polis. \u201cYo confirmar\u00eda la idea de que la sociedad civil es en la actualidad funcionalmente m\u00e1s diversificada que como sol\u00eda ser, con actores tradicionales que coexisten con los nuevos\u201d, dice. L\u00fcchmann cita, en la capital de Santa Catarina, la actuaci\u00f3n de articuladoras tales como la Uni\u00f3n Florianopolitana de Entidades Comunitarias y el Foro de Pol\u00edticas P\u00fablicas.<\/p>\n<p>En el escenario latinoamericano, Gurza Lavalle y Marisa von B\u00fcllow ven a Brasil como un caso excepcional de articulaci\u00f3n de las organizaciones sociales, pues \u00e9stas logran tener acceso al poder p\u00fablico, cosa que no sucede en M\u00e9xico. Gurza Lavalle cita como ejemplos los casos del Estatuto de la Ciudad, que tuvo su origen en el Foro Nacional de Reforma Urbana, y del activismo feminista en el interior del Movimiento Negro, cuya historia constituye un componente imprescindible de la configuraci\u00f3n del campo de la salud para la poblaci\u00f3n negra en el marco de la pol\u00edtica nacional de salud, si bien m\u00e1s conocidos los casos del movimiento por la reforma de la salud o el activismo de organizaciones civiles en la definici\u00f3n de las directrices de las pol\u00edticas para VIH\/ Sida.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nCentro de Estudios de la Metr\u00f3polis &#8211; CEM (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58568\/cem-centro-de-estudos-da-metropole\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/ 07616-7<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid); <b>Investigadora responsable<\/b> Martha Teresa da Silva Arretche; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 7.103.665,40 para todo el Cepid (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nGURZA LAVALLE, A. y BUENO, N. S. <a href=\"http:\/\/www.producao.usp.br\/handle\/BDPI\/21087?show=full\" target=\"_blank\">Waves of change within civil society in Latin America: Mexico City and Sao Paulo<\/a>. <strong>Politics &amp; Society<\/strong>. v. 39, p. 415-50, 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El an\u00e1lisis de las redes de organizaciones de la sociedad civil","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,310],"coauthors":[137],"class_list":["post-150177","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150177"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150177\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150177"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=150177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}