{"id":150254,"date":"2014-02-12T08:28:35","date_gmt":"2014-02-12T10:28:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=150254"},"modified":"2017-03-10T17:40:36","modified_gmt":"2017-03-10T20:40:36","slug":"otros-sertones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/otros-sertones\/","title":{"rendered":"Otros sertones"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_150258\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150258 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-9.jpg\" alt=\"Casa de la hacienda Sabugi en el estado de Rio Grande do Norte: preservaci\u00f3n precaria que perdura\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-9.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-9-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-9-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span>Casa de la hacienda Sabugi en el estado de Rio Grande do Norte: preservaci\u00f3n precaria que perdura<span class=\"media-credits\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">El sert\u00f3n es del tama\u00f1o del mundo, dec\u00eda Guimar\u00e3es Rosa. Lo dec\u00eda, como a\u00fan lo dicen los que se internan por los tortuosos caminos de los rincones del nordeste brasile\u00f1o, en busca de historias, respuestas y saberes. Sin embargo, muchos suelen regresar de esas tierras m\u00e1s intrigados todav\u00eda, y con nuevas cuestiones. La investigadora Nath\u00e1lia Maria Montenegro Diniz se sumergi\u00f3 varias veces en ese territorio. All\u00ed nacieron su tesina de maestr\u00eda, llamada <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Las antiguas haciendas de Ribeira do Serid\u00f3 <\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">(defendida en 2008) y su tesis doctoral, intitulada <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Un sert\u00f3n entre tantos otros: las haciendas de ganado en las riberas del norte<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> (2013), ambas elaboradas bajo la direcci\u00f3n de Beatriz Piccolotto Siqueira Bueno, docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP). En tales empresas, sert\u00f3n adentro, Montenegro Diniz encontr\u00f3 no solamente respuestas a sus estudios sobre la arquitectura rural del siglo XIX, sino tambi\u00e9n nuevos cuestionamientos que acicatearon su \u00e1nimo para emprender un nuevo proyecto de investigaci\u00f3n, ganador de la 10\u00aa edici\u00f3n del Premio Odebrecht de Investigaci\u00f3n Hist\u00f3rica \u2013 Clarival do Prado Valladares, distinci\u00f3n que se dio a conocer en diciembre. El proyecto intitulado<\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\"> El conocimiento cient\u00edfico del mundo portugu\u00e9s del siglo XVIII<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, de Magnus Roberto de Mello Pereira y Ana L\u00facia Rocha Barbalho da Cruz, tambi\u00e9n obtuvo el mencionado lauro. Los ganadores surgieron de una selecci\u00f3n entre 213 trabajos inscritos, por la originalidad de los temas abordados. El premio comprende la producci\u00f3n y publicaci\u00f3n de un libro, sin un valor predeterminado.<\/span><\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil desanudar la historia personal de Nath\u00e1lia Montenegro Diniz de su itinerario intelectual. Venida al mundo en el seno de una familia de 11 hijos originaria de Caic\u00f3, en la regi\u00f3n de Serid\u00f3, interior de Rio Grande do Norte, fue la primera que naci\u00f3 en Natal, la capital del estado. Hac\u00eda all\u00ed se mud\u00f3 su familia en 1975. Sus padres, profesores de matem\u00e1tica, pretend\u00edan ofrecerles mejores condiciones educativas a sus hijos. En las vacaciones y en los feriados, todos regresaban a la peque\u00f1a ciudad y se alojaban en una de las casas de las estancias, que hab\u00eda pertenecido al tatarabuelo de la investigadora. \u201cTempranamente pude notar que exist\u00edan distintas visiones construidas sobre el sert\u00f3n nordestino. Las casas que yo ve\u00eda no eran las mismas que aparec\u00edan en las novelas de \u00e9poca, aqu\u00e9llas de la aristocracia rural. Era otro sert\u00f3n\u201d, recuerda.<\/p>\n<div id=\"attachment_150257\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150257 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-8.jpg\" alt=\"Casa de la hacienda Almas de Cima, en el estado de Rio Grande do Norte\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-8.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-8-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-8-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span>Casa de la hacienda Almas de Cima, en el estado de Rio Grande do Norte<span class=\"media-credits\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span><\/p><\/div>\n<p>Graduada en arquitectura y urbanismo en la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), Nath\u00e1lia quiso explorar esos otros sertones olvidados del siglo XIX, especialmente en Serid\u00f3, una microrregi\u00f3n del semi\u00e1rido que ocupa el 25% del territorio del estado. All\u00ed el poblamiento empez\u00f3 en el siglo XVII, con las estancias ganaderas y el cultivo del algod\u00f3n. Cuando a\u00fan era estudiante, dio su primer paso en esa direcci\u00f3n al participar en un proyecto de extensi\u00f3n en cuyo marco se investigaron los n\u00facleos de la ocupaci\u00f3n original de Serid\u00f3, con base en registros fotogr\u00e1ficos y fichas de catalogaci\u00f3n elaboradas por estudiantes e investigadores. As\u00ed descubrieron que esas casas, posteriores al per\u00edodo colonial, manten\u00edan caracter\u00edsticas heredadas de la arquitectura colonial junto a elementos ecl\u00e9ticos modernos.<\/p>\n<p>Una vez que se recibi\u00f3, Montenegro Diniz viaj\u00f3 a S\u00e3o Paulo para participar en un encuentro de arquitectos, y se encontr\u00f3 con el proceso de ingreso a la maestr\u00eda en la FAU. Fue as\u00ed como decidi\u00f3 despedirse del nordeste para estudiar en la capital paulista. \u201cTuve que irme para poder redescubrir los sertones\u201d, dice. Para su proyecto de tesina, la joven arquitecta contaba con un triunfo: la originalidad de la investigaci\u00f3n sobre las casas de Serid\u00f3. \u201cCasi nadie conoce aquel patrimonio. Quise mostrar esa realidad en mis investigaciones.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_150256\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150256 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-5.jpg\" alt=\"Ejemplos de la arquitectura del sert\u00f3n en el estado de Para\u00edba: la sede de la hacienda Sobrado \" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-5.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-5-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-5-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span>Ejemplos de la arquitectura del sert\u00f3n en el estado de Para\u00edba: la sede de la hacienda Sobrado<span class=\"media-credits\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>Patrimonio arquitect\u00f3nico<br \/>\n<\/b>Montenegro Diniz investig\u00f3 el patrimonio arquitect\u00f3nico rural de Serid\u00f3, de formas sencillas y austeras, sin la connotaci\u00f3n est\u00e9tica de otras construcciones del litoral nordestino. Esas edificaciones, entre casas de familias, casas de harina de mandioca e ingenios, representan un tipo de econom\u00eda del siglo XIX basado en el pastoreo y en el cultivo de algod\u00f3n. Pese a ser fundamental para la identidad de la regi\u00f3n, de acuerdo con el estudio, existen pocas iniciativas concretas destinadas a preservar ese patrimonio compuesto por 52 edificaciones.<\/p>\n<p>A comienzos del siglo XVII, con el poblamiento del interior de Rio Grande do Norte, los sexmeros del estado de Pernambuco echaron ra\u00edces en Serid\u00f3. En el siglo XVIII surgieron las casas de tapia en la zona: bajas, con encofrado atado con cuero crudo, piso de barro batido y tejados con alero y canaleta. Lentamente, las casas de tapia dieron lugar a las de mamposter\u00eda, con ladrillos solamente en la fachada. Por \u00faltimo, en el siglo XIX, Serid\u00f3 fue testigo de la construcci\u00f3n de las grandes casas de estancias, habitadas por los propietarios, sus familiares, agregados y esclavos.<\/p>\n<p>En su doctorado, la arquitecta expandi\u00f3 sus horizontes territoriales y te\u00f3ricos. Por un lado, se aboc\u00f3 a la arquitectura rural vinculada a las estancias de ganado de los sertones del norte (actuales estados de Bah\u00eda, Para\u00edba, Pernambuco, Cear\u00e1, Piau\u00ed y Rio Grande do Norte). Mape\u00f3 un conjunto de 116 casas sedes a partir de estudios arquitect\u00f3nicos de Piau\u00ed, Cear\u00e1 y Bah\u00eda. Por otro, con el fin de estudiar mejor el patrimonio material e inmaterial de las viviendas rurales de esa regi\u00f3n, se intern\u00f3 en los campos de la historia social y la historia econ\u00f3mica.<\/p>\n<div id=\"attachment_150259\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150259 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-3.jpg\" alt=\"La sede de la hacienda Sobrado \" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-3-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Sertao_Foto-3-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span>La sede de la hacienda Sobrado<span class=\"media-credits\">Nath\u00e1lia Diniz<\/span><\/p><\/div>\n<p>Del inventario de 116 casas sede con cimientos de piedra bruta, erigidas en diferentes riberas (Serid\u00f3, Piau\u00ed, Para\u00edba, Inhamuns, del r\u00edo S\u00e3o Francisco y \u00a0en Alto Sert\u00e3o Baiano), la investigadora not\u00f3 la heterogeneidad de las construcciones arquitect\u00f3nicas en las rutas del ganado del nordeste, que manten\u00edan un mercado interno agitado, aunque desconocido, en el tal\u00f3n de la econom\u00eda del litoral exportador. Eran a su vez construcciones pensadas para la realidad de la zona, con desvanes y otras estructuras destinadas a airear los ambientes castigados por las altas temperaturas y el tiempo seco.<\/p>\n<p>Vadeando riberas y atravesando sertones, Nath\u00e1lia Montenegro Diniz elabor\u00f3 sus investigaciones con base en vestigios de ladrillos, piedra y barro. Muchas casas de tapia, mencionadas en los archivos, no resistieron al tiempo y desaparecieron. Restaron haciendas formadas por casas sede y corrales. Entre las caracter\u00edsticas de la mayor\u00eda de las construcciones surg\u00edan dos tipos de ambientes: los de servicio, en los fondos del terreno, con cubos de cobre, morteros y vasijas, y la intimidad de la vida dom\u00e9stica en el meollo de las edificaciones, con un mobiliario trivial, compuesto por mesas r\u00fasticas y hamacas de red, asientos de cuero y de suela, ba\u00fales y arcas de madera. En muchas estancias, simult\u00e1neamente con la cr\u00eda de ganado, se cultivaba la ca\u00f1a de az\u00facar y la mandioca, de donde sal\u00edan la panela y la fari\u00f1a, que junto con la llamada carne de sol [carne sometida a un proceso un tanto similar al del charqui, pero menos salada] formar\u00edan la base de la alimentaci\u00f3n sertaneja. \u201cLa arquitectura rural no sigue modelos\u201d, dice Nath\u00e1lia. \u201cLos primeros propietarios de esas casas eran los hijos de los antiguos amos de ingenios del litoral. Si la arquitectura rural siguiese un modelo, ellos habr\u00edan construido casas similares a las de sus padres en el litoral, cosa que no sucedi\u00f3. La arquitectura de los sertones muestra la formaci\u00f3n de una sociedad basada en la interiorizaci\u00f3n de los sertones del norte, de una econom\u00eda cuya impronta es el ganado.\u201d<\/p>\n<p>Luego de doctorarse en S\u00e3o Paulo, la investigadora regres\u00f3 a Natal, donde se desempe\u00f1a como profesora de historia del arte y de arquitectura en el Centro Universitario Facex. Su proyecto actual consiste en profundizar el an\u00e1lisis arquitect\u00f3nico de las casas sede, explorando una laguna existente en la historiograf\u00eda brasile\u00f1a acerca de las relaciones sociales y sus consecuencias materiales en los sertones, que a\u00fan en la actualidad se erigen como un universo inh\u00f3spito e ignoto, signado por las largas distancias y los inmensos vac\u00edos. Esos territorios quedaron olvidados, pese a estar presentes en la literatura y en los relatos de rescate de la memoria. De all\u00ed brotaron generalizaciones sobre el nordeste y su arquitectura rural, que sigue siendo abordada con base en los patrones dominantes de la llamada Zona da Mata del estado de Pernambuco y de Rec\u00f4ncavo Baiano, en Bah\u00eda, cosa que, al decir de la investigadora, no coincide con la realidad.<\/p>\n<p><b>La originalidad del tema<br \/>\n<\/b>El nuevo trabajo se sostendr\u00e1 econ\u00f3micamente con el premio obtenido en diciembre. A su vez, en su elaboraci\u00f3n contar\u00e1 con el apoyo de Beatriz Bueno, de la FAU-USP. \u201cEl proyecto de Nath\u00e1lia fue elegido debido a la originalidad del tema y por la oportunidad que nos brinda de comprender el proceso de ocupaci\u00f3n del sert\u00f3n brasile\u00f1o en sus dimensiones econ\u00f3micas, hist\u00f3ricas y sociales\u201d, dice el coordinador del Comit\u00e9 Cultural de Odebrecht, M\u00e1rcio Polidoro. En la econom\u00eda,\u00a0 pondr\u00e1 de relieve el uso del hierro con que se marcaba al ganado, que permit\u00eda identificar a la estancia a la cual el mismo pertenec\u00eda. Hasta ahora, la investigadora cuenta en su colecci\u00f3n con 653 dibujos distintos de hierros de yerra. \u201cEn un sert\u00f3n disperso, sin fronteras claramente visibles, con tribus ind\u00edgenas enemigas dispersas, el ganado carg\u00f3 la representaci\u00f3n del territorio y de la propiedad de los que llegaban provenientes de otros lugares\u201d, define. En lo que hace a la sociedad, al cruzar los inventarios post m\u00f3rtem encontrados en los archivos y en las casas, pretende comprender y revelar la vida cotidiana de los sertanejos, que se desenvolv\u00eda a pasos vagarosos en el siglo XIX. Har\u00e1 nuevos viajes para rehacer fotograf\u00edas y rever apuntes. Una vez m\u00e1s, un regreso a sus ra\u00edces y a las tierras tan distintas a las que ve\u00eda en las novelas de su infancia. \u201cTodav\u00eda busco aquello que buscaba desde el comienzo: quiero mostrar qu\u00e9 eran esos otros sertones. Conocemos la riqueza de la arquitectura del litoral, la arquitectura del az\u00facar y la del caf\u00e9. Pero falta la arquitectura sertaneja\u201d, concluye.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Paisaje cultural sertanejo: las estancias de ganado en el sert\u00f3n nordestino brasile\u00f1o (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/111677\/paisagem-cultural-sertaneja-as-fazendas-de-gado-do-sertao-nordestino\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2009\/09508<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Beca doctoral; <b>Investigadora responsable<\/b> Beatriz Piccolotto Siqueira Bueno; <b>Becaria<\/b> Nath\u00e1lia Maria Montenegro Diniz; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 130.587,92 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio revela la arquitectura rural del nordeste brasile\u00f1o","protected":false},"author":515,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[272,310],"coauthors":[1308],"class_list":["post-150254","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-arquitectura","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150254"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150254\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150254"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=150254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}