{"id":150463,"date":"2013-12-11T12:57:25","date_gmt":"2013-12-11T14:57:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=150463"},"modified":"2014-06-16T17:35:27","modified_gmt":"2014-06-16T20:35:27","slug":"movimientos-bajo-control","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/movimientos-bajo-control\/","title":{"rendered":"Movimientos bajo control"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-150464\" alt=\"Elderly woman reading newspaper, double exposure\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_m3400229-240x300.jpg\" width=\"240\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAUREN SHEAR \/ SCIENCE PHOTO LIBRARY<\/span>Uno de los desaf\u00edos actuales para los grupos que estudian el Parkinson radica en encontrar estrategias tendientes a minimizar uno de los efectos colaterales m\u00e1s frecuentes del tratamiento prolongado contra esa enfermedad: los movimientos repetitivos e involuntarios conocidos por el t\u00e9rmino t\u00e9cnico discinesia o diskinesia. Trabajos realizados por el grupo de Elaine Del-Bel, del Departamento de Morfolog\u00eda, Fisiolog\u00eda y Patolog\u00eda B\u00e1sica de la Facultad de Odontolog\u00eda de Ribeir\u00e3o Preto, de la Universidad de S\u00e3o paulo (USP), sugieren que el control de esa disfunci\u00f3n podr\u00eda lograrse si fuera posible reguular la cantidad de \u00f3xido n\u00edtrico en el cerebro, donde ese compuesto act\u00faa como neurotransmisor. El uso de dos sustancias, una que inhibe la acci\u00f3n del \u00f3xido n\u00edtrico y un conocido colorante, para controlar la producci\u00f3n de ese neurotransmisor, se prob\u00f3 en animales y los resultados fueron alentadores. \u201cEl \u00f3xido n\u00edtrico debe actuar en forma conjunta con la dopamina [otro neurotransmisor] para que los movimientos que se produzcan sean arm\u00f3nicos. Al moldear el primer neurotransmisor, tambi\u00e9n controlamos los niveles del segundo, logrando que la discinesia desaparezca\u201d, explica la investigadora, cuyos estudios los lleva a cabo dentro del marco de un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP.<\/p>\n<p>En el tratamiento del Parkinson, cuando se alcanza un nivel en el que el paciente ya no logra controlar los temblores en las manos y piernas y enfrenta dificultades para levantarse de una silla o escribir su propio nombre, por ejemplo, los m\u00e9dicos recomiendan generalmente la utilizaci\u00f3n de medicamentos compuestos a base de una sustancia denominada Levodopa (o solamente L-DOPA). Tal sustancia es la precursora de la dopamina, el neurotransmisor asociado con los movimientos, y que el cerebro de los pacientes de esta enfermedad produce en cantidad insuficiente, por eso aparecen las limitaciones motrices. Al regular la dopamina, los temblores tienden a desaparecer y el control de la motricidad retorna a un nivel satisfactorio.<\/p>\n<p>Ese per\u00edodo de recuperaci\u00f3n, la fase de \u201cluna de miel\u201d de la enfermedad, le genera al paciente mejoras considerables, ya que vuelve a realizar tareas cotidianas y triviales con relativa facilidad, tales como la utilizaci\u00f3n de cubiertos o asir vasos, sin correr el riesgo de volcarlos. Los beneficios, no obstante, tienen un plazo de validez. En promedio, duran cinco a\u00f1os. Luego de ese per\u00edodo y por razones a\u00fan poco conocidas, los espasmos involuntarios resurgen, incluso m\u00e1s fuertes y violentos. Entonces se manifiesta la discinesia, una anomal\u00eda que puede provocar que el paciente mueva involuntariamente los m\u00fasculos del rostro, de los brazos y de las piernas. En griego, el t\u00e9rmino <i>kinesis<\/i>, significa movimiento.<\/p>\n<p><b>Reacci\u00f3n en cadena<br \/>\n<\/b>En un primer trabajo, publicado en enero de 2009 en la revista <i>Neuroscience<\/i>, el grupo de Ribeir\u00e3o Preto indujo inicialmente Parkinson en ratas, inyect\u00e1ndoles toxinas en las neuronas encargadas de la producci\u00f3n de dopamina y aguardando que las lesiones provocadas afectasen a un 80% de las c\u00e9lulas nerviosas, para simular una fase avanzada de la enfermedad. A continuaci\u00f3n, los animales fueron tratados con L-DOPA hasta que la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas de discinesia. Finalmente, los cient\u00edficos les suministraron a las ratas el compuesto 7-Nitrolindazol (7-NI), que inhibe la actividad de enzimas importantes para la producci\u00f3n de \u00f3xido n\u00edtrico. La esperada reacci\u00f3n en cadena funcion\u00f3. Con menor cantidad del neurotransmisor en el sistema nervioso, los movimientos involuntarios pr\u00e1cticamente desaparecieron.<\/p>\n<p>La investigadora recuerda que la investigaci\u00f3n sobre los efectos del \u00f3xido n\u00edtrico no fue aleatoria. \u201cSab\u00edamos que se trata de un neurotransmisor que se genera bajo demanda, seg\u00fan las necesidades del organismo, altamente soluble, que afecta a muchas neuronas y, fundamentalmente, que puede configurar la actividad de otros neurotransmisores\u201d, explica Del-Bel. Ella reconoce que esas asociaciones todav\u00eda deben estudiarse y completarse: \u201cLa discinesia es un cuadro complejo e involucra la degeneraci\u00f3n celular y la actividad de diversos neurotransmisores\u201d. No obstante, los resultados del estudio muestran que, al regular la cantidad de \u00f3xido n\u00edtrico, se controla de modo indirecto el nivel de dopamina en el cerebro y, consecuentemente, la discinesia. En esos casos, la eliminaci\u00f3n parcial o completa de los s\u00edntomas de discinesia puede ocurrir gracias a un efecto conocido como <i>turnover<\/i> de dopamina. \u201cCon tan s\u00f3lo una dosis del compuesto 7-NI, la discinesia desaparece, y el animal logra recuperar casi el 100% de los movimientos. Si lo trasladamos a los seres humanos, ser\u00eda como decir que retornaron a la fase de luna de miel del tratamiento de la dolencia. Fue la primera vez que se detect\u00f3 esa relaci\u00f3n\u201d, informa Del-Bel, quien este a\u00f1o public\u00f3 otros dos art\u00edculos acerca del rol del \u00f3xido n\u00edtrico en el control de la discinesia.<\/p>\n<div id=\"attachment_150465\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150465\" alt=\"Azul de metileno: colorante en un test contra la discinesia\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_EDU_0987.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_EDU_0987.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_EDU_0987-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_EDU_0987-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Azul de metileno: colorante en un test contra la discinesia<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>A continuaci\u00f3n, los investigadores decidieron avanzar un poco m\u00e1s y apostar por otra idea prometedora: sustituir el 7-NI por el azul de metileno, una sustancia tambi\u00e9n conocida por bloquear la actividad del \u00f3xido n\u00edtrico. \u201cLa ventaja del azul de metileno en comparaci\u00f3n con el 7-NI radica en que al primero ya se lo utiliza ampliamente en ensayos cl\u00ednicos en seres humanos e incluso en tratamientos de infecciones en las unidades de terapia intensiva\u201d, dice la investigadora. Nuevamente se confirm\u00f3 la expectativa: la discinesia retrocedi\u00f3. El colorante probablemente redujo la disponibilidad de \u00f3xido n\u00edtrico en el sistema nervioso. \u201c\u00c9sa fue la segunda evidencia del mecanismo de asociaci\u00f3n entre los dos neurotransmisores\u201d, dice Del-Bel. El estudio se lleva a cabo en colaboraci\u00f3n con el neur\u00f3logo Vitor Tumas, encargado del Consultorio de los Trastornos del Movimiento del Hospital de Cl\u00ednicas de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, que probar\u00e1 el azul de metileno en pacientes humanos con discinesia. \u201cEsa l\u00ednea de investigaci\u00f3n est\u00e1 produciendo contribuciones bastante originales, que incluyen los primeros estudios que se\u00f1alan el papel que el \u00f3xido n\u00edtrico puede cumplir en el control motor, y sugiere posibles ensayos cl\u00ednicos y aplicaciones terap\u00e9uticas\u201d, comenta Francisco Silveira Guimar\u00e3es, del Departamento de Farmacolog\u00eda de la Facultad de Medicina de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, coordinador del proyecto tem\u00e1tico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Henrique Ballalai Ferraz, profesor de neurolog\u00eda de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), el trabajo de los colegas de la USP de Ribeir\u00e3o Preto representa avances importantes, pero a\u00fan no resuelve el problema del control de las discinesias. \u201cEl grupo observ\u00f3 una faceta relevante, que todav\u00eda no hab\u00eda sido puesta en evidencia, pero que no es la soluci\u00f3n definitiva\u201d, sostiene Ferraz. En su opini\u00f3n, los trabajos internacionales revelan que el modelado de otros neurotransmisores, tales como la adenosina, la serotonina y el glutamato, tambi\u00e9n permite estabilizar los movimientos en los pacientes con Parkinson. \u201cEl tema es m\u00e1s amplio. La discinesia involucra a varios sistemas de neurotransmisores\u201d, dice el investigador de la Unifesp.<\/p>\n<p>La enfermedad, descrita por primera vez en 1817 por James Parkinson (1755-1824), se manifiesta cuando las neuronas de la denominada sustancia negra, que se aloja en el tronco cerebral, mueren y dejan de producir dopamina. Como una neurona puede ser comparada con un \u00e1rbol, con varias ramas, ramificaciones y distintas conexiones, tambi\u00e9n se registra una reducci\u00f3n del neurotransmisor en las neuronas de los n\u00facleos de la base, ubicadas debajo de la corteza cerebral. Etsa regi\u00f3n, conjuntamente con la corteza motora, es la principal responsable de los movimientos voluntarios. \u201cLo complejo del tema radica en que el diagn\u00f3stico s\u00f3lo puede definirse con seguridad a partir de la manifestaci\u00f3n de los s\u00edntomas motrices, que son bastante caracter\u00edsticos, y eso ocurre cuando la enfermedad generalmente ya se encuentra en una fase avanzada y alrededor del 80% de la dopamina ha desaparecido\u201d, dice Del-Bel. Entonces se inicia el tratamiento con L-DOPA.<\/p>\n<p>A causa de ciertos mecanismos que todav\u00eda no se han esclarecido por completo, la sustancia funciona bien al comienzo del tratamiento, pero su utilizaci\u00f3n regular y continua provoca como efecto colateral la discinesia. \u201cLo que probablemente ocurre es que se concentra una mayor cantidad de dopamina en el cerebro, asociada a complejos procesos derivados de la muerte de las neuronas. La liberaci\u00f3n del neurotransmisor no es natural, fisiol\u00f3gica, sino inducida mediante f\u00e1rmacos en el organismo. Como efecto rebote, aparecen los movimientos involuntarios anormales\u201d, comenta Del-Bel.<\/p>\n<div id=\"attachment_150466\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150466\" alt=\"Ejercicio f\u00edsico: mejora cognitiva de los pacientes con esa enfermedad\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_Leo_2JG2631.jpg\" width=\"290\" height=\"185\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_Leo_2JG2631.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_Leo_2JG2631-120x77.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Parkinson_Leo_2JG2631-250x159.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Ejercicio f\u00edsico: mejora cognitiva de los pacientes con esa enfermedad<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>Los posibles beneficios de ejercitar el cuerpo y la mente <\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la b\u00fasqueda de marcadores que puedan anticipar el diagn\u00f3stico del Parkinson y evaluar formas de reducir los efectos colaterales del tratamiento prolongado, las investigaciones apuntan a asegurar una mayor calidad de vida para los pacientes, que sufren una enfermedad progresiva e irreversible. En la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus<i> <\/i>de Rio Claro, Lilian Teresa Bucken Gobbi evalu\u00f3 los efectos de diferentes ejercicios, f\u00edsicos y cognitivos, en pacientes con Parkinson. Como cualquier movimiento que realiza el cuerpo exige dopamina, los m\u00e9dicos tienden a recomendar menor actividad f\u00edsica para los pacientes con Parkinson, para resguardar las reservas de aquello que ya se produce en menor cantidad. Pero la literatura m\u00e9dica se\u00f1ala que los adultos sanos que realizan ejercicios presentan menor probabilidad de desarrollar la enfermedad. \u201cTomamos ambas informaciones, aparentemente contradictorias, y decidimos investigar\u201d, dice Bucken Gobbi, coordinadora del laboratorio de Estudios de la Postura y de la Locomoci\u00f3n (Leplo) de la Unesp.<\/p>\n<p>Ella trabaj\u00f3 con tres grupos de pacientes, que cumplieron dos sesiones semanales de ejercicios, cada una con una hora de duraci\u00f3n. El primer grupo hizo gimnasia en general (musculaci\u00f3n, movimientos r\u00edtmicos y de flexibilidad); el segundo, adem\u00e1s de la gimnasia general, adopt\u00f3 caminatas que exig\u00edan salir del \u00e1mbito conocido para afrontar otros trayectos con suelo irregular, por ejemplo, con la intenci\u00f3n de estimular la atenci\u00f3n y el sistema sensorial. El tercer grupo, denominado activaMente, se aboc\u00f3 a desaf\u00edos l\u00f3gicos y matem\u00e1ticos. El estudio durar\u00e1 tres a\u00f1os, y los participantes de cada equipo, anualmente, intercambiar\u00e1n los ejercicios, hasta que hayan circulado por todos los abordajes propuestos. \u201cEs un trabajo de larga duraci\u00f3n\u201d, dice Bucken Gobbi.<\/p>\n<p>Los primeros resultados son alentadores. Luego de cuatro meses, los pacientes de los tres grupos lograron mejorar las variables cognitivas de la enfermedad. \u201cEn un a\u00f1o, resulta esperable contempla que, en los test cognitivos utilizados para evaluar el Parkinson, los pacientes empeoren en promedio ocho puntos. Con los ejercicios, tanto f\u00edsicos como mentales, no se registr\u00f3 avance en tal puntuaci\u00f3n, y el cuadro permaneci\u00f3 estable\u201d, dice. Una posible explicaci\u00f3n para el logro radica en la plasticidad cerebral: las neuronas que a\u00fan funcionan, estimuladas por los ejercicios, asumen las funciones de las que ya murieron. \u201cAdem\u00e1s, las sesiones de actividades est\u00e1n concertadas siempre para el comienzo de la ma\u00f1ana, inmediatamente despu\u00e9s de la administraci\u00f3n de los remedios que, actuando en conjunto, pueden colaborar para multiplicar los efectos de la droga en el cerebro\u201d, finaliza.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\n<\/span>Neurotransmisores t\u00edpicos y at\u00edpicos en los trastornos neuropsiqui\u00e1tricos (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/2259\/neurotransmissores-tipicos-e-atipicos-em-transtornos-neuropsiquiatricos\/\" target=\"_blank\">07\/ 03685-3<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Proyecto Tem\u00e1tico; <b>Coord.<\/b> Francisco Silveira Guimar\u00e3es \u2013 FMRP\/ USP; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 1.947.653,25 (FAPESP).<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\n<\/span>DEL-BEL, E.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs12640-013-9406-3\" target=\"_blank\">Counteraction by nitric oxide synthase inhibitor of neurochemical alterations of dopaminergic system in 6-OHDA-lesioned rats under L-Dopa treatment<\/a>.<strong>Neurotoxicity Research<\/strong>. 27 jun. 2013.<br \/>\nPADOVAN-NETO, F.E.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0304394013001250\" target=\"_blank\">Anti-dyskinetic effect of the neuronal nitric oxide synthase inhibitor is linked to decrease of FosB\/deltaFosB expression<\/a>.\u00a0<strong>Neuroscience Letters<\/strong>. v. 541, p. 126-31. 29 abr. 2013.<br \/>\nPADOVAN-NETO, F.E.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0306452209000918\" target=\"_blank\">Nitric oxide synthase inhibition attenuates L-Dopa-induced dyskinesias in a rodent model of Parkinson\u2019s disease<\/a>.\u00a0<strong>Neuroscience<\/strong>. v. 159,\u00a0p.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Compuestos contra efecto colateral del tratamiento del Parkinson","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[280],"coauthors":[109],"class_list":["post-150463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-bioquimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150463"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=150463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}