{"id":150491,"date":"2013-12-11T15:24:07","date_gmt":"2013-12-11T17:24:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=150491"},"modified":"2017-03-10T13:32:39","modified_gmt":"2017-03-10T16:32:39","slug":"los-salvajes-del-asfalto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-salvajes-del-asfalto\/","title":{"rendered":"Los salvajes del asfalto"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_150494\" style=\"max-width: 624px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-150494 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Grupo-de-anus-brancos-1024x353.jpg\" alt=\"Grupo de pirinchos o cucos guira (Guira guira) encaramados al cable del tendido el\u00e9ctrico en una zona rural de Angatuba, S\u00e3o Paulo\" width=\"614\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Grupo-de-anus-brancos-1024x353.jpg 1024w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Grupo-de-anus-brancos-1024x353-700x241.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Grupo-de-anus-brancos-1024x353-120x41.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Grupo-de-anus-brancos-1024x353-250x86.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LUCIANO M. VERDADE<\/span>Grupo de pirinchos o cucos guira (<em>Guira guira<\/em>) encaramados al cable del tendido el\u00e9ctrico en una zona rural de Angatuba, S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">LUCIANO M. VERDADE<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la Ciudad Universitaria, a 8 kil\u00f3metros del centro de S\u00e3o Paulo, y a orillas del r\u00edo Pinheiros, viven decenas de especies de aves. \u201cUna diversidad de especies mayor que la que ostentan algunos pa\u00edses de Europa\u201d, coment\u00f3 la bi\u00f3loga Elizabeth H\u00f6fling, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), el d\u00eda 21 de septiembre, en S\u00e3o Paulo, durante su disertaci\u00f3n del \u00faltimo encuentro del Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n \u2012una iniciativa del Programa Biota-FAPESP en colaboraci\u00f3n con la revista <i>Pesquisa FAPESP<\/i>\u2012, que estuvo dedicada a la diversidad biol\u00f3gica en ambientes alterados por la actividad humana. Desde 1984, H\u00f6fling y su equipo identificaron 161 especies de aves en los bosques de la Ciudad Universitaria, entre ellas la pava de monte (<i>Penelope obscura<\/i>), un ave caracter\u00edstica del bosque atl\u00e1ntico con 70 cent\u00edmetros de altura y que emite sonidos similares al cacareo de las gallinas.<\/p>\n<p>Cerca de all\u00ed, en el Parque do Ibirapuera, el mayor de la capital, la diversidad de especies tambi\u00e9n es asombrosa. En total, ya se han identificado 142 especies de aves, tales como la garza blanca (<i>Ardea alba<\/i>), el bullicioso tero (<i>Vanellus chilensis<\/i>), el raro carpintero copete amarillo (<i>Celeus flavescens<\/i>) y el cardenal com\u00fan (<i>Paroaria coronata<\/i>), con su copete rojo. Quienes recorran con calma los parques de la ciudad incluso podr\u00e1n avistar al <i>caxinguel\u00ea<\/i> o <i>serelepe<\/i> (<i>Sciurus ingrami<\/i>), la versi\u00f3n brasile\u00f1a de las ardillas del hemisferio Norte, o alg\u00fan guazuncho o corzuela parda (<i>Mazama gouazoubira<\/i>). En un estudio reciente, un equipo de la Secretar\u00eda Municipal del Verde y de Medio Ambiente (SVMA) identific\u00f3 433 especies de animales silvestres que se encuentran difundidos por la metr\u00f3polis, desde calitr\u00edcidos (tit\u00edes y tamarinos) hasta monos aulladores (<i>lea en<\/i> Pesquisa FAPESP, <i>edici\u00f3n n\u00ba 125<\/i>).<\/p>\n<div id=\"attachment_150495\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-150495\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/biota_214-300x150.jpg\" alt=\"De derecha a izquierda: Elizabeth H\u00f6fling, Luciano Martins Verdade y Roseli Buzanelli Torres\" width=\"300\" height=\"150\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>De derecha a izquierda: Elizabeth H\u00f6fling, Luciano Martins Verdade y Roseli Buzanelli Torres<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>La diversidad de aves y otros animales en parajes urbanos depende de ciertos factores, fundamentalmente de la variedad de plantas que les proveer\u00e1n semillas y frutos que les sirven de alimento, y ramas o troncos para la construcci\u00f3n de sus nidos. Por otro lado, la contaminaci\u00f3n del aire y los ruidos de los autom\u00f3viles pueden dificultar la vida de los animales en esos ambientes. Seg\u00fan H\u00f6fling, el bullicio excesivo de las grandes ciudades puede provocarles p\u00e9rdida de audici\u00f3n, aumentar el estr\u00e9s y alterar el comportamiento en ciertas especies, mientras que la iluminaci\u00f3n artificial puede perjudicar la percepci\u00f3n del d\u00eda y la noche, fundamental para que los animales regulen sus actividades. Al cabo, como ya se ha visto en la ciudad de S\u00e3o Paulo, los zorzales que viven en libertad en los barrios residenciales \u2012y constituyen una de las especies adaptadas al espacio urbano\u2012 se ponen a cantar a las tres de la madrugada, enervando a los vecinos que prefieren dormir, siguiendo al pie de la letra la m\u00e1xima de la ciudad que nunca duerme.<\/p>\n<p>Al buitre negro americano, tambi\u00e9n llamado zopilote o jote de cabeza negra (<i>Coragyps atratus<\/i>), otra especie muy adaptada, se lo ubica f\u00e1cilmente en las adyacencias de los r\u00edos Tiet\u00ea y Pinheiros, los dos principales del Gran S\u00e3o Paulo. Aunque generalmente tiene mala fama entre los residentes de la metr\u00f3polis, esta especie de buitre colabora con la limpieza de la ciudad, ya que se alimenta de peces, roedores, aves y otros animales en descomposici\u00f3n en las orillas de los r\u00edos. En esas \u00e1reas, tambi\u00e9n se pueden avistar gorriones (<i>Passer domesticus<\/i>), palomas dom\u00e9sticas (<i>Columba livia<\/i>) y un p\u00e1jaro de pico rojizo conocido como pico de coral com\u00fan (<i>Estrilda astrild<\/i>), todas especies ex\u00f3ticas, pero tambi\u00e9n muy adaptadas a la ciudad. \u201cInsectos tales como abejas, avispas, mariposas y polillas; aves, como por ejemplo los colibr\u00edes e incluso mam\u00edferos como los murci\u00e9lagos son vitales para la reproducci\u00f3n de las plantas de las ciudades, pues act\u00faan como agentes polinizadores\u201d, subray\u00f3 H\u00f6fling.<\/p>\n<p>Uno de los grandes problemas para la supervivencia de los animales urbanos radica en que las \u00e1reas arboladas son cada vez menores, a causa, entre otras razones, del crecimiento desordenado de las ciudades. En Brasil, un 85% de la poblaci\u00f3n reside actualmente en \u00e1reas urbanas. \u201cNuestro modelo de desarrollo y el patr\u00f3n de consumo han generado una demanda creciente de recursos naturales, poniendo en riesgo a las \u00e1reas naturales remanentes en el estado de S\u00e3o Paulo\u201d, dijo la bi\u00f3loga Roseli Buzanelli Torres, del Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC), durante su presentaci\u00f3n, que trat\u00f3 acerca de la diversidad vegetal en ecosistemas alterados por el ser humano.<\/p>\n<div id=\"attachment_150497\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150497\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Abelha-s.jpg\" alt=\"Abejas bor\u00e1 (Tetragona clavipes) sobre una flor de girasol. \" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Abelha-s.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Abelha-s-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_Abelha-s-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PAULO C\u00c9SAR FERNANDES<\/span>Abejas bor\u00e1 (<em>Tetragona clavipes<\/em>) sobre una flor de girasol.<span class=\"media-credits\">PAULO C\u00c9SAR FERNANDES<\/span><\/p><\/div>\n<p>La Regi\u00f3n Metropolitana de Campinas, por ejemplo, integrada por 19 municipios, atraviesa una situaci\u00f3n cr\u00edtica, seg\u00fan Buzanelli Torres, ya que menos del 6% de la vegetaci\u00f3n nativa del bosque atl\u00e1ntico permanece intacta. \u201cLa superficie con vegetaci\u00f3n remanente no llega al 1% del \u00e1rea total del municipio de Hortol\u00e2ndia, cercano a Campinas\u201d, dijo la bi\u00f3loga. \u201cEsa misma tendencia a la disminuci\u00f3n puede observarse en ciudades tales como Nova Odessa, Santa B\u00e1rbara d\u2019Oeste y Sumar\u00e9, todas actualmente con menos del 1% de \u00e1reas con remanentes forestales del bosque atl\u00e1ntico\u201d.<\/p>\n<p>Buzanelli Torres dirigi\u00f3 un diagn\u00f3stico socioambiental de la cuenca del arroyo Das Anhumas, en un \u00e1rea densamente poblada de Campinas, con la colaboraci\u00f3n de investigadores de las universidades de Campinas (Unicamp) y de Brasilia (UnB) y del Instituto Forestal de S\u00e3o Paulo, adem\u00e1s de t\u00e9cnicos de la alcald\u00eda de Campinas. Con base en fotos a\u00e9reas e im\u00e1genes satelitales, pudieron detectar una expansi\u00f3n exponencial de las \u00e1reas urbanas sobre las rurales y las de vegetaci\u00f3n nativa, donde las que quedan se encuentran bastante fragmentadas, pero a\u00fan cobijan una elevada diversidad de especies de \u00e1rboles, entre los que podemos citar al huesillo o purr\u00e1 (<i>Casearia sylvestris<\/i>), la piptadenia o <i>pau-jacar\u00e9<\/i> (<i>Piptadenia gonoacantha<\/i>) y el cramantee o guarea (<i>Guarea macrophylla<\/i>), entre otras. La investigadora resalt\u00f3 incluso la importancia de planificar la arborizaci\u00f3n de las ciudades como instrumento para la conservaci\u00f3n de la biodiversidad en los remanentes de vegetaci\u00f3n aislados en el paisaje urbano.<\/p>\n<p>\u201cEn el estado de S\u00e3o Paulo\u201d, dijo el agr\u00f3nomo Luciano Martins Verdade, del Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura de la USP, \u201cla mayor parte de los remanentes forestales y ejemplares de la diversidad faun\u00edstica se encuentra en los parajes agr\u00edcolas, no en unidades de conservaci\u00f3n\u201d. En su presentaci\u00f3n, enfocada en la diversidad de especies animales en regiones agr\u00edcolas, revel\u00f3 que las \u00e1reas destinadas a la explotaci\u00f3n agropecuaria pueden albergar una gran variedad de animales silvestres \u2012mam\u00edferos, peces, anfibios y aves\u2012, a los que generalmente no se los valora como a los de la ciudad y las unidades de conservaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_150499\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150499\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_idem-anterior_corr.jpg\" alt=\"Un benteveo con una lagartija en su pico y una pava de monte\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_idem-anterior_corr.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_idem-anterior_corr-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Biota_idem-anterior_corr-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> LUCIANO MARTINS VERDADE<\/span>Milvago chimachima en ganado en las zonas rurales de Angatuba, SP<span class=\"media-credits\"> LUCIANO MARTINS VERDADE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunas aves ya se encuentran adaptadas a los montes cercanos a las plantaciones, tal como el com\u00fanmente denominado loro hablador, el amazona de frente azul (<i>Amazona aestiva<\/i>), la bandurria (<i>Theristicus caudatus<\/i>) y la garza chiflona o silbadora (<i>Syrigma sibilatrix<\/i>). \u201cSe calcula que hasta un 60% de las especies de aves originarias de esos ecosistemas tambi\u00e9n habitan en \u00e1reas agr\u00edcolas alteradas\u201d, dijo Verdade. En los escasos bosques del interior paulista, caracterizado por vastas plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar y eucalipto, \u00e9l mismo se top\u00f3 con un puma (<i>Puma concolor<\/i>), \u201cun animal que cada vez se encuentra con mayor frecuencia en los ambientes alterados por la actividad humana\u201d. En su opini\u00f3n, el zorro cangrejero (<i>Cerdocyon thous<\/i>) es otra especie adaptada al paisaje agr\u00edcola y puede avist\u00e1rselo con relativa facilidad en medio de los ca\u00f1amelares.<\/p>\n<p>Al vivir en \u00e1reas agr\u00edcolas, los animales silvestres plantean un conflicto entre la producci\u00f3n econ\u00f3mica y la conservaci\u00f3n ambiental, que podr\u00eda conciliarse, considera Verdade. \u201cTal vez, el mejor camino sea trabajar en ese conflicto desde el punto de vista de la conservaci\u00f3n inserta en la din\u00e1mica de la producci\u00f3n agr\u00edcola, para dotar a la agricultura de una misi\u00f3n multifuncional, que mantenga su car\u00e1cter productivo y al mismo tiempo promueva la preservaci\u00f3n ambiental\u201d, dijo. Por ahora, predominan los intereses agr\u00edcolas, ya que Brasil es uno de los principales productores mundiales de <i>commodities<\/i> agr\u00edcolas. Para tener una idea, la superficie agr\u00edcola total abarca casi un tercio del territorio nacional \u2012unas 260 millones de hect\u00e1reas\u2012, donde las plantaciones de soja ocupan 28 millones de hect\u00e1reas y las de ca\u00f1a de az\u00facar, relacionadas con la producci\u00f3n de etanol, az\u00facar y energ\u00eda, 9 millones de hect\u00e1reas. En S\u00e3o Paulo, la actividad del agro es una de las principales responsables tanto de la riqueza del estado como de la reducci\u00f3n de las \u00e1reas originales de bosque atl\u00e1ntico y del cerrado, hoy en d\u00eda bastante fragmentadas.<\/p>\n<p><b style=\"line-height: 1.5em;\">Estrategias de conservaci\u00f3n<br \/>\n<\/b>\u201cNo basta con conocer los modelos de distribuci\u00f3n y abundancia de poblaci\u00f3n de las especies de animales silvestres en los \u00e1mbitos agr\u00edcolas para trazar estrategias consistentes de conservaci\u00f3n de la diversidad biol\u00f3gica\u201d, advirti\u00f3 Martins Verdade. \u201c\u00bfC\u00f3mo evaluar el impacto de los cambios en el uso de la tierra sobre la diversidad?\u201d A su juicio, cuando no se sabe qu\u00e9 hacer, lo m\u00e1s adecuado ser\u00eda reforzar las bases conceptuales, para permitir una mejor comprensi\u00f3n de la situaci\u00f3n. Al mismo tiempo, las innovaciones tecnol\u00f3gicas o metodol\u00f3gicas pueden ser necesarias cuando ya se sabe qu\u00e9 hacer para propiciar la conservaci\u00f3n de la biodiversidad en los escenarios agr\u00edcolas. Por \u00faltimo, la administraci\u00f3n, entendida como la articulaci\u00f3n entre instituciones p\u00fablicas y privadas, resulta indispensable para implementar efectivamente las propuestas de conservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl mero conocimiento de los patrones biol\u00f3gicos caracter\u00edsticos de cada paisaje le aporta poco al proceso administrativo. Ocurre que esos patrones se determinan mediante procesos epidemiol\u00f3gicos, humanos y evolutivos, entre otros. De este modo, la diversidad de patrones queda determinada por la complejidad de los procesos\u201d, dijo. \u201cLo m\u00e1s importante en el planteo de estrategias de conservaci\u00f3n ser\u00eda, ante todo, comprender lo que genera la complejidad de dichos procesos\u201d.<\/p>\n<p>En las ciudades, el incentivo a la forestaci\u00f3n podr\u00eda contribuir para fortalecer las estrategias de conservaci\u00f3n, al generar ambientes con temperaturas agradables, tanto para la gente como para los animales silvestres. \u201cLos \u00e1rboles con copas m\u00e1s densas retienen hasta un 98% de la radiaci\u00f3n solar\u201d, dijo Buzanelli Torres, del IAC. Ella considera que los \u00e1rboles contribuyen incluso a la reducci\u00f3n de la velocidad de los torrentes. La tipa (<i>Tipuana tipu<\/i>) y la acacia robi\u00f1a (<i>Caesalpinia peltophoroides<\/i>), por ejemplo, pueden retener hasta un 60% de agua durante las dos primeras horas de lluvia, menguando la intensidad de las inundaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las aves colonizan las escasas \u00e1reas arboladas de las ciudades","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,1170],"coauthors":[662],"class_list":["post-150491","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-urbanismo-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150491"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150491\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150491"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=150491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}