{"id":150931,"date":"2014-04-24T09:10:07","date_gmt":"2014-04-24T12:10:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=150931"},"modified":"2014-06-17T19:45:34","modified_gmt":"2014-06-17T22:45:34","slug":"ballenas-y-delfines-la-vista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ballenas-y-delfines-la-vista\/","title":{"rendered":"\u00a1Ballenas y delfines a la vista!"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_150951\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150951 \" alt=\"Delf\u00edn pintado del Atl\u00e1ntico: nuevo recuento en el litoral paulista\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00992.jpg\" width=\"290\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00992.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00992-120x84.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00992-250x174.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Delf\u00edn pintado del Atl\u00e1ntico: nuevo recuento en el litoral paulista<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">De pie, ubicado sobre el sector derecho de la proa de la lancha que se balanceaba como un p\u00e9ndulo mientras se deslizaba velozmente, Victor Uber Paschoalini fue el primero que divis\u00f3 algo movi\u00e9ndose a lo lejos en medio del mar cuando eran alrededor de las 11 de la ma\u00f1ana del 10 de febrero de este a\u00f1o, a menos de 1 kil\u00f3metro de distancia de Ilha da Queimada Grande, una isla situada en el litoral paulista. Crey\u00f3 que eran delfines, exactamente lo que estaban buscando. Para confirmarlo, llam\u00f3 al jefe de la expedici\u00f3n, el bi\u00f3logo Marcos C\u00e9sar de Oliveira Santos, docente del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Se acercaron con la lancha y lo confirmaron: hab\u00eda m\u00e1s de 20 delfines pintados [o manchados] del Atl\u00e1ntico (<\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Stenella frontalis<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">), de 2 a 2,5 metros de largo, que inmediatamente comenzaron a saltar en el agua clara al lado de la lancha. Santos le pidi\u00f3 al piloto que reduzca la velocidad y, con su equipo, fotografi\u00f3 a los animales \u2012fundamentalmente sus aletas dorsales, que son como una c\u00e9dula de identificaci\u00f3n, a causa d las cicatrices y marcas \u00fanicas de cada ejemplar\u2012 y grab\u00f3 los sonidos que emit\u00edan mediante un hidr\u00f3fono colocado en el agua. A continuaci\u00f3n, por medio de un dardo especial disparado con una ballesta, recogi\u00f3 una muestra de piel de 1 mm de espesor, para realizar an\u00e1lisis gen\u00e9ticos, y 2 cent\u00edmetros de grasa para an\u00e1lisis de contaminantes qu\u00edmicos.<\/span><\/p>\n<p>Era el comienzo del quinto viaje de una serie de 23 planificados hasta 2015, con el objetivo de mapear la diversidad y la distribuci\u00f3n de cet\u00e1ceos \u2012ballenas y delfines, a los que tambi\u00e9n se denomina bufeos\u2012 del litoral paulista. Bas\u00e1ndose en los animales muertos que hallaron en la playa durante los \u00faltimos a\u00f1os y en los vivos que est\u00e1n registrando ahora, Santos y su equipo contabilizaron m\u00e1s de 300 ejemplares pertenecientes a 29 especies de cet\u00e1ceos, el equivalente a un 63% de las 46 especies registradas en el litoral brasile\u00f1o. En los r\u00edos, la diversidad de bufeos es menor: investigadores del Amazonas anunciaron el hallazgo, en el mes de enero, de una nueva especie a la que bautizaron <i>Inia araguaiensis<\/i>, la quinta de su tipo, que fue descubierta en el r\u00edo Araguaia y sus afluentes. Raramente vistos y escasamente estudiados, los cet\u00e1ceos de la costa brasile\u00f1a representan casi la mitad de las 87 especies identificadas en los mares de todo el mundo.<\/p>\n<div id=\"attachment_150950\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150950 \" alt=\"En familia: grupos de hasta 20 delfines (en este caso, manchados del Atl\u00e1ntico) avistados en camino a Ilha da Queimada Grande\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00561.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00561.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00561-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_00561-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>En familia: grupos de hasta 20 delfines (en este caso, manchados del Atl\u00e1ntico) avistados en camino a Ilha da Queimada Grande<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los primeros resultados tambi\u00e9n sugieren una diversidad de especies y abundancia de cet\u00e1ceos mayores de lo que se imaginaba, que abarcan desde las toninas o franciscanas (<i>Pontoporia blainvillei<\/i>), uno de los menores mam\u00edferos de agua dulce, de hasta 2 metros de longitud, que habita desde las costas del estado de Esp\u00edrito Santo hasta Argentina y es v\u00edctima constante de la captura accidental en las redes pesqueras, hasta las colosales ballenas o rorcuales de Bryde (<i>Balaenoptera brydei<\/i>), que alcanzan 15 metros de longitud.<\/p>\n<p>A partir de ese trabajo tambi\u00e9n est\u00e1n emergiendo nuevas conclusiones e hip\u00f3tesis sobre las ballenas y los delfines que surcan el litoral brasile\u00f1o. Al comparar muestras de ADN, Santos y otros investigadores de la USP, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), de Colombia y de Puerto Rico, verificaron que las poblaciones de delfines pintados del Atl\u00e1ntico que habitan el sur y sudeste de Brasil son distintas de las del Caribe, y no se mezclan. Adem\u00e1s, se est\u00e1 derrumbando una creencia con respecto a otra especie. Los rorcuales de Bryde, una especie arisca y \u00e1gil, que permanece poco tiempo en la superficie, aparentemente recorren el litoral paulista durante todo el a\u00f1o y no tan s\u00f3lo en primavera y verano, tal como se pensaba, porque los submarinistas solamente las avistaban en la temporada de buceo.<\/p>\n<div id=\"attachment_150953\" style=\"max-width: 209px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-150953 \" alt=\"Una muestra de piel, para an\u00e1lisis filogen\u00e9tico\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_02961-199x300.jpg\" width=\"199\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Una muestra de piel, para an\u00e1lisis filogen\u00e9tico<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Otro abordaje posible \u2012y bastante utilizado\u2012 para mapear las poblaciones de cet\u00e1ceos es bas\u00e1ndose en un punto fijo. \u00c9se es el m\u00e9todo utilizado en el archipi\u00e9lago de Abrolhos, en el litoral de Bah\u00eda, con las ballenas yubartas o jorobadas (<i>Megaptera novaeangliae<\/i>), una de las especies de mayor distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica en el mundo y la m\u00e1s estudiada en Brasil, a causa de sus caracter\u00edsticas \u00fanicas de sus aletas pectorales, que alcanzan un tama\u00f1o de un tercio de su propio cuerpo, y por la previsibilidad de su distribuci\u00f3n espacial y temporal: el 80% de las yubartas que visitan la costa brasile\u00f1a se concentra en la zona de Abrolhos, fundamentalmente entre los meses de julio a noviembre, para parir\u00a0 y amamantar a sus ballenatos en aguas templadas y calmas. El bi\u00f3logo Salvatore Siciliano, que actualmente trabaja en la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica (ENSP) de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de R\u00edo de Janeiro, estuvo all\u00ed en 1989 y 1990 mientras hac\u00eda su maestr\u00eda y, \u201csentado sobre una roca con un anotador y binoculares\u201d, tal como \u00e9l mismo record\u00f3, avist\u00f3 604 grupos de yubartas (la mitad eran madres con cr\u00edas) al cabo de 191 d\u00edas de observaci\u00f3n. En esa \u00e9poca solamente hab\u00eda equipos de investigaci\u00f3n de mam\u00edferos marinos establecidos en Manaos, en el estado de Amazonas, y en Rio Grande, en Rio Grande do Sul. Luego se formaron otros grupos, pero los estudios sobre cet\u00e1ceos anteriores a 1980 son muy raros, recuerda Siciliano, lo cual dificulta an\u00e1lisis y las comparaciones, a diferencia de las aves u otros mam\u00edferos terrestres, que han sido estudiados durante tres siglos.<\/p>\n<p>La investigadora Daniela Abras, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, visit\u00f3 Abrolhos en julio de 2013. Con el apoyo de la Marina, del Instituto Yubarta, del Instituto Chico Mendes de Conservaci\u00f3n de la Biodiversidad (ICMBio) y de la Cetacean Society International (CSI), y posicionada sobre uno de los puntos m\u00e1s altos del archipi\u00e9lago, contabiliz\u00f3 500 majestuosas ballenas, bastante m\u00e1s que las 200 registradas en 2004. \u201cSe est\u00e1 registrando un aumento en la poblaci\u00f3n de ballenas yubarta, como resultado de la prohibici\u00f3n de su caza, aunque su n\u00famero a\u00fan se encuentra muy por debajo de lo que habitualmente era\u201d, dice. Hoy se estima que la poblaci\u00f3n de ballenas yubarta suma unos 7.900 ejemplares, que pueden divisarse en la costa desde la regi\u00f3n de Cabo Fr\u00edo, en R\u00edo de Janeiro, hasta Rio Grande do Norte, a\u00fan por debajo de los 25 mil que hab\u00eda antes de que comenzaran a ser intensamente cazadas. A partir de 1650, tal como se describe en el libro <i>A baleia no Brasil colonial<\/i>, de la historiadora Myriam Ellis (Edusp\/ Melhoramentos, 1969), la caza de ballenas en las principales ciudades del litoral constitu\u00eda una importante actividad econ\u00f3mica para la obtenci\u00f3n del denominado aceite de ballena, que se utilizaba para elaborar argamasa para construcciones y en el alumbrado p\u00fablico, y cerdas bucales, que se comercializaban en Europa para la fabricaci\u00f3n de cors\u00e9s. Con embarcaciones de 10 a 12 metros de eslora, se cazaba a las ballenas con arp\u00f3n, y se las remataba mediante sucesivos impactos con lanzas de 2 metros de largo. Luego las remolcaban hacia la playa y las faenaban: cada animal prove\u00eda un promedio de 7 mil litros de aceite. Reci\u00e9n en 1987 comenz\u00f3 a regir una ley federal que prohibi\u00f3 la caza de ballenas.<\/p>\n<p>Esta es la primera oportunidad en que realizamos expediciones oceanogr\u00e1ficas espec\u00edficas para mapear cet\u00e1ceos en los 600 kil\u00f3metros del litoral de S\u00e3o Paulo\u201d, informa Santos. \u201cPor falta de especialistas y limitaciones financieras, los trabajos anteriores tan s\u00f3lo se hac\u00edan con animales muertos\u201d, comenta. \u00c9l mismo, durante su maestr\u00eda, recorri\u00f3 en bicicleta o ciclomotor las playas de Cananeia e Ilha Comprida, en la costa sur del estado de S\u00e3o Paulo, recolectando osamentas de cet\u00e1ceos hallados muertos y, en total, recogi\u00f3 y analiz\u00f3 124 esqueletos. Tambi\u00e9n fue la primera vez que un reportero gr\u00e1fico \u2012Eduardo Cesar, de <i>Pesquisa FAPESP<\/i>\u2012 tom\u00f3 parte en uno de los viajes de febrero y pas\u00f3 tres d\u00edas junto a los cient\u00edficos en alta mar.<\/p>\n<div id=\"attachment_150952\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150952 \" alt=\"Nariz de botella, otra especie habitual en el litoral paulista\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_02261.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_02261.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_02261-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_EDU_02261-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Nariz de botella, otra especie habitual en el litoral paulista<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Dos semanas antes del viaje, Santos, impresionado por la curiosidad de Paschoalini en el sal\u00f3n de clases, lo invit\u00f3 a sumarse a su equipo en esa expedici\u00f3n, pero no se imaginaba la suerte que tendr\u00eda el muchacho de 19 a\u00f1os, con un proverbio bret\u00f3n tatuado en su brazo derecho \u201c<i>alzaos, alzaos una y otra vez hasta que los corderos se conviertan en leones<\/i>\u201d, y que ahora cursa el segundo a\u00f1o de la carrera de oceanograf\u00eda. Los cuatro integrantes del equipo se alternaban en la observaci\u00f3n, en turnos de una hora, con media hora de descanso, pero fue Paschoalini, quien dos horas m\u00e1s tarde avist\u00f3 el segundo grupo de delfines, en esta ocasi\u00f3n de otra especie, la denominada nariz de botella (<i>Tursiops truncatus<\/i>), tambi\u00e9n con unos 20 ejemplares, algo mayores y menos abundantes que los pintados, esta vez en aguas turbulentas y bajo un sol refulgente.<\/p>\n<p>A su lado, la ocean\u00f3grafa Giovanna Corr\u00eaa e Figueiredo not\u00f3 que los animales, normalmente d\u00f3ciles \u2012como el simp\u00e1tico Flipper de la antigua serie televisiva\u2012, aquel d\u00eda se mostraban inquietos. Ella lleg\u00f3 a pensar que tal vez tuvieran hambre y nadaban velozmente siguiendo a un cardumen, o bien estuviesen molestos por la temperatura del agua, que oscilaba entre 30\u00ba y 33\u00ba Celsius, casi cinco grados por encima de lo habitual. Las algas y otros organismos proliferan con mayor facilidad en aguas m\u00e1s c\u00e1lidas, formando una mancha oscura que dificulta la visibilidad, tal como la que se registr\u00f3 en febrero, desde las costas de R\u00edo de Janeiro hasta Santa Catarina. Ese d\u00eda y los dos siguientes \u2012recorrieron unos 650 kil\u00f3metros, desde S\u00e3o Vicente hasta la Ilha do Mel, en el norte del estado de Paran\u00e1\u2012 permanecieron observando el mar con atenci\u00f3n, de proa a popa, incluso con el sol reflej\u00e1ndose en el agua hasta el final de la tarde, y ya no divisaron m\u00e1s delfines o ballenas. \u201cEn ciertos momentos el cansancio es tal que uno ve una ola y cree que es un delf\u00edn\u201d, dice Corr\u00eaa.<\/p>\n<p>Ella acompa\u00f1a a Santos desde la primera expedici\u00f3n, en diciembre de 2012. El primer d\u00eda, ellos y otros investigadores del grupo recorrieron el mar sin divisar ning\u00fan cet\u00e1ceo, pero durante el segundo, se asombraron al avistar un grupo de 16 orcas (<i>Orcinus orca<\/i>), la especie m\u00e1s corpulenta de los delfines (no son ballenas) \u2012los machos m\u00e1s grandes alcanzan 10 metros de longitud y 10 toneladas de peso\u2012, detr\u00e1s de Ilhabela, en el litoral norte de S\u00e3o Paulo. No resulta frecuente hallarlas tan cerca de la costa. \u201cPermanecimos casi dos horas junto a las orcas, observ\u00e1ndolas y fotografi\u00e1ndolas\u201d, relat\u00f3 Santos. \u201cSabemos muy poco sobre ellas, cu\u00e1ntas son, cu\u00e1ndo aparecer\u00e1n, etc.\u201d. Al comparar las fotograf\u00edas de sus aletas dorsales, se comprob\u00f3 que dos ejemplares del grupo de Ilhabela se encontraban un mes antes cerca de las playas de la ciudad de R\u00edo de Janeiro, a 400 kil\u00f3metros de distancia. El ocean\u00f3grafo Alexandre Azevedo, de la Universidad Estadual de R\u00edo de Janeiro, colabor\u00f3 para comparar las fotograf\u00edas y confirm\u00f3 que los animales eran los mismos. Despu\u00e9s de cada viaje, una de las tareas de los investigadores consiste en analizar las fotos de las aletas dorsales, mediante un programa de computadora espec\u00edfico, para determinar las que corresponden a nuevos ejemplares e incluirlas en el cat\u00e1logo del <a href=\"http:\/\/sotalia.com.br\/index.php\/pesquisa-e-conservacao\/projetos\/19-portugues\/144-catalogo-br\" target=\"_blank\">sitio <i>web<\/i> del laboratorio<\/a>, que ya cuenta con 104 ejemplares de dos especies de ballenas y tres de delfines, identificados por sus aletas caracter\u00edsticas.<\/p>\n<div id=\"attachment_150954\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150954 \" alt=\"Playa del puerto de Imbituba, en Santa Catarina, al final de la d\u00e9cada de 1940: matanza desenfrenada de ballenas francas\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_CazaImbituba02.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_CazaImbituba02.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_CazaImbituba02-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cetaceos_CazaImbituba02-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jo\u00e3o Hip\u00f3lito do Nascimento\/ Acervo del Museo de la Ballena de Imbituba<\/span>Playa del puerto de Imbituba, en Santa Catarina, al final de la d\u00e9cada de 1940: matanza desenfrenada de ballenas francas<span class=\"media-credits\">Jo\u00e3o Hip\u00f3lito do Nascimento\/ Acervo del Museo de la Ballena de Imbituba<\/span><\/p><\/div>\n<p>Tambi\u00e9n hay motivos para preocuparse: como consecuencia de la construcci\u00f3n de puertos, del aumento de la cantidad de embarcaciones y de la contaminaci\u00f3n creciente en las costas, los cet\u00e1ceos podr\u00edan estar alej\u00e1ndose de las mismas en busca de aguas m\u00e1s calmas. Giovanna Figueiredo, del equipo de Santos, comprob\u00f3 que los registros de avistamientos de la ballena franca austral (<i>Eubalaena australis<\/i>), que alcanzan hasta 18 metros de longitud y 60 toneladas de peso, antes comunes en las playas cercanas a la costa del sudeste, est\u00e1n escaseando desde 2002, aunque la poblaci\u00f3n se encuentra en aumento, al pon\u00e9rsele fin a su caza. En una de las expediciones, el equipo de la USP avist\u00f3 una ballena franca con su ballenato en Ilha da Queimada Grande, a 27 kil\u00f3metros de la costa. Karina Groch y otros bi\u00f3logos del Proyecto Ballena Franca se encuentran atentos ante los posibles efectos de la construcci\u00f3n del puerto de Imbituba, en Santa Catarina, y del aumento en el tr\u00e1fico de embarcaciones en la regi\u00f3n, que anteriormente era un centro regional de caza de la ballena franca. En 2005, Groch estim\u00f3 en 500 el n\u00famero de ballenas francas que visitan regularmente la costa brasile\u00f1a, de las cuales 100 merodean el litoral sur, principalmente durante su per\u00edodo reproductivo, entre los meses de julio y noviembre.<\/p>\n<p>\u201cEstamos alejando a las ballenas y delfines, debido a un conjunto de causas, con efectos acumulativos\u201d, reitera Siciliano, quien public\u00f3 varios art\u00edculos en los \u00faltimos a\u00f1os advirtiendo sobre la contaminaci\u00f3n por metales pesados y otras sustancias t\u00f3xicas, que propiciar\u00edan, en los delfines, la aparici\u00f3n de malformaciones \u00f3seas, que \u00e9l mismo registr\u00f3, y las enfermedades de la piel, descritas por Santos en 2009. \u201cEs una l\u00e1stima, porque las poblaciones se est\u00e1n recobrando y los cet\u00e1ceos est\u00e1n buscando las bah\u00edas que antes ocupaban, pero las encuentran convertidas en estacionamientos navales y dep\u00f3sitos de residuos\u201d.<\/p>\n<p>Siciliano fue uno de los investigadores que participaron en la elaboraci\u00f3n del plan de acci\u00f3n para la conservaci\u00f3n de las toninas, una especie que habita en la franja costera y sufre de alta mortalidad al quedar atrapada en las redes de los pescadores (Santos est\u00e1 analizando, junto con los pescadores de Cananeia, las posibles formas de disminuir la mortalidad de las toninas). El plan de acci\u00f3n, que se aprob\u00f3 y public\u00f3 en 2010, contempla la creaci\u00f3n de dos parques nacionales (en Santa Catarina y en Rio Grande do Sul) y la ampliaci\u00f3n de otro, que en la actualidad solamente comprende la restinga, en el litoral norte del estado de R\u00edo de Janeiro, como forma de demarcar un espacio adecuado para toninas, tiburones, rayas, tortugas y otros animales marinos. Al comentar que los parques a\u00fan no fueron creados, Siciliano record\u00f3 la resistencia frente a la prohibici\u00f3n de la pesca y la transformaci\u00f3n en parque nacional de un \u00e1rea prevista para la construcci\u00f3n de puertos. En una de las reuniones donde se plante\u00f3 la creaci\u00f3n de las unidades de conservaci\u00f3n marinas, se acord\u00f3 que un dirigente de un organismo ambiental p\u00fablico les pregunt\u00f3 a los investigadores: \u201cAl fin y al cabo, \u00bfpara qu\u00e9 sirve una tonina?\u201d. En una obra del dramaturgo Bertolt Brecht, un cardenal formulaba una pregunta similar al rehusarse a mirar por el telescopio de Galileo: \u201c\u00bfSon realmente necesarias las estrellas?\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n1. Frecuencia, distribuci\u00f3n y desplazamientos de cet\u00e1ceos en la costa del estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/55202\/ocorrencia-distribuicao-e-movimentos-de-cetaceos-na-costa-do-estado-de-sao-paulo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 11\/ 51543-9<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular\/ Biota; <b>Investigador responsable<\/b> Marcos C\u00e9sar de Oliveira Santos \u2013 IO\/ USP; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 454.775,03 (FAPESP).<br \/>\n2. Capturas accidentales de peque\u00f1os cet\u00e1ceos en actividades pesqueras en el litoral sur paulista: en busca de aportes para la instauraci\u00f3n de pol\u00edticas de conservaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29763\/capturas-acidentais-de-pequenos-cetaceos-em-atividades-pesqueiras-no-litoral-sul-paulista-buscando-s\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 10\/ 51323-6<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Cooperaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite); <b>Investigador responsable<\/b> Marcos C\u00e9sar de Oliveira Santos \u2013 IO\/ USP. <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 242.490,33 (FAPESP).<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\n<\/span><span style=\"line-height: 1.5em;\">CABALLERO, S. et al. <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/publicacao\/69139\/\" target=\"_blank\">Initial description of the phylogeography, population structure and genetic diversity of Atlantic spotted dolphins from Brazil and the Caribbean, inferred from analyses of\u00a0mitochondrial and nuclear DNA<\/a>. <\/span><b style=\"line-height: 1.5em;\">Biochemical Systematics and Ecology<\/b><span style=\"line-height: 1.5em;\">. v. 48, p. 263-70. 2013.<br \/>\n<\/span>SANTOS, M.C.O. et al. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S1679-87592010000200004&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Cetacean records along S\u00e3o Paulo state coast, Southeastern Brazil<\/a>.\u00a0<b>Brazilian Journal of Oceanography<\/b>. v. 58, n. 2,\u00a0 p. 123-42. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En busca por los cet\u00e1ceos en la costa paulista","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,293],"coauthors":[5968],"class_list":["post-150931","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150931"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150931\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150931"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=150931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}