{"id":151463,"date":"2014-05-15T09:05:15","date_gmt":"2014-05-15T12:05:15","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=151463"},"modified":"2014-07-03T14:22:28","modified_gmt":"2014-07-03T17:22:28","slug":"para-desafiar-barreras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-desafiar-barreras\/","title":{"rendered":"El valor de las donaciones"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-151478\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/fapesp-provazi-final011.jpg\" width=\"290\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/fapesp-provazi-final011.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/fapesp-provazi-final011-120x113.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/fapesp-provazi-final011-250x236.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Nelson Provazi<\/span>Las donaciones efectuadas por ex alumnos, empresarios o fil\u00e1ntropos son fundamentales para el mantenimiento de las principales universidades de investigaci\u00f3n del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, hasta un 40% del presupuesto de instituciones tales como la universidad Harvard o el Massachusetts Institute of Technology (MIT) proviene de los denominados <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">endowment funds<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, compuestos por fondos de inversi\u00f3n aportados por grandes donadores cuyo rendimiento se invierte en investigaci\u00f3n, infraestructura y becas. En Brasil, ese modelo de financiaci\u00f3n, si bien todav\u00eda es poco utilizado, comienza a dar se\u00f1ales de vitalidad. Al menos ocho universidades e instituciones de investigaci\u00f3n est\u00e1n creando fondos de ese tipo, volcados a complementar las fuentes tradicionales de recursos destinados a la educaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n. El principal ejemplo brasile\u00f1o lo constituye la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Poli-USP), que instaur\u00f3 dos fondos <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">endowment<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> en los \u00faltimos tres a\u00f1os: Amigos de la Poli, con un patrimonio de 5 millones de reales, y Endowment de la Poli, con 800 mil reales.<\/span><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda se discute la posibilidad de unificar ambos fondos en una misma estructura. \u201cLos dos nacieron con el prop\u00f3sito de servir a la Poli. La diferencia radica en la forma en que cada uno fue concebido\u201d, explica Vahan Agopyan, vicerrector de la USP y miembro del consejo de Amigos de la Poli. Endowment de la Poli surgi\u00f3 de un proyecto del centro de estudiantes de la facultad y est\u00e1 generado por la direcci\u00f3n de la escuela en colaboraci\u00f3n con los alumnos y con la Asociaci\u00f3n de Ingenieros Polit\u00e9cnicos, que agrupa a ex alumnos. En tanto, Amigos da Poli se cre\u00f3 y es administrado por un grupo de ex alumnos, entre los cuales figuran empresarios y ejecutivos que se graduaron en la facultad, como son los casos de Roberto Setubal, de Ita\u00fa Unibanco, Rubens Ometto, de Cosan, y Pedro Wongtschowski, ex presidente de Ultrapar y miembro del consejo de la empresa. \u00c9ste \u00faltimo, por cierto, fue quien hizo la primera donaci\u00f3n, aportando el capital inicial para formalizar el montaje del fondo. \u201cEl brasile\u00f1o no posee el h\u00e1bito de reconocer la importancia de su educaci\u00f3n. En tanto, en la Poli, algunos de los individuos que egresan de all\u00ed mantienen un fuerte v\u00ednculo emocional con la escuela\u201d, dice el empresario, quien se recibi\u00f3 como ingeniero qu\u00edmico, con m\u00e1ster y doctorado en la Poli-Usp y hoy preside el consejo de Amigos de la Poli. \u201cNo fue casual que esta primera experiencia con <i>endowment<\/i>\u00a0 ocurriera all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los primeros beneficiarios de esa clase de donaci\u00f3n en el pa\u00eds fue Keep Flying, un equipo de aerodise\u00f1o integrado por alumnos de la Poli-USP en 2003, quienes lograron adquirir dos nuevas computadoras con alta capacidad de procesamiento de datos. \u201cNecesit\u00e1bamos dar un salto de calidad\u201d, dice Victor Pinheiro Rosa, alumno de tercer a\u00f1o de ingenier\u00eda en telecomunicaciones y miembro del equipo. En 2013, Keep Flying result\u00f3 elegido en la selecci\u00f3n realizada por intermedio del primer concurso lanzado por Amigos de la Poli y recibi\u00f3 30 mil reales, de los cuales alrededor de la mitad se utiliz\u00f3 para la adquisici\u00f3n de las computadoras. \u201cCon ellas, pasamos a realizar c\u00e1lculos con m\u00e1s rapidez y pudimos proyectar aeronaves con mayor eficiencia y agilidad. Tambi\u00e9n desarrollamos algoritmos y <i>software <\/i>de evaluaci\u00f3n del desempe\u00f1o\u201d, comenta el estudiante. Si el dinero fuera proveniente del presupuesto de la Poli, que es la principal patrocinadora del grupo, la compra del equipamiento tendr\u00eda que sortear una licitaci\u00f3n, que es una exigencia de los estatutos de la universidad. \u201cEso nos obligar\u00eda a pasar por un proceso mucho m\u00e1s lento para adquirir m\u00e1quinas m\u00e1s baratas y, probablemente, de inferior calidad\u201d, dice Rosa.<\/p>\n<div id=\"attachment_151476\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-151476 \" alt=\"Proyectos patrocinados por Amigos de la Poli: la exposici\u00f3n Centrolugar, en el Museo de la Ciudad, en S\u00e3o Paulo...\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_ok_2JG5709_11.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_ok_2JG5709_11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_ok_2JG5709_11-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_ok_2JG5709_11-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Proyectos patrocinados por Amigos de la Poli: la exposici\u00f3n Centrolugar, en el Museo de la Ciudad, en S\u00e3o Paulo&#8230;<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Amigos de la Poli tambi\u00e9n colabor\u00f3 para impulsar actividades realizadas por APE, un grupo de estudios en movilidad urbana conformado por alumnos de la escuela, de otras unidades de la USP y de otras universidades. El equipo recibi\u00f3 25 mil reales del fondo, lo cual permiti\u00f3 a sus miembros participar en congresos, promover conferencias y debates, as\u00ed como la organizaci\u00f3n de talleres y audiencias p\u00fablicas en municipios del interior del estado. Tambi\u00e9n se pudo montar una exposici\u00f3n sobre nuevas propuestas para el espacio urbano de la capital, con la colaboraci\u00f3n del Museo de la Ciudad de S\u00e3o Paulo. \u201cTodo eso fue posible gracias al apoyo del fondo <i>endowment<\/i>\u201d, dice Mateus Humberto Andrade, alumno de sexto a\u00f1o de ingenier\u00eda civil y arquitectura de la USP y miembro del APE. \u201cEl fondo no s\u00f3lo potencia las actividades, sino que tambi\u00e9n torna viables a aqu\u00e9llas que dependen de mayores inversiones, contribuyendo as\u00ed a \u00a0la capacitaci\u00f3n de los estudiantes involucrados y del p\u00fablico que es objeto de nuestros estudios\u201d, dice Andrade.<\/p>\n<p>Por ahora, la prioridad ha sido brindar apoyo a proyectos que no han tenido facilidad para lograr financiaci\u00f3n por las v\u00edas tradicionales, como lo son las agencias de fomento. \u201cLos grandes frutos solamente llegar\u00e1n dentro de 10 \u00f3 20 a\u00f1os. Es algo que hicimos para el polit\u00e9cnico del futuro\u201d, dice Jos\u00e9 Roberto Cardoso, ex director de la Poli-USP y de Endowment de la Poli. Seg\u00fan Vahan Agopyan, quien tambi\u00e9n dirigi\u00f3 la Polit\u00e9cnica entre 2002 y 2005, el <i>endowment<\/i> actuar\u00e1 como complemento de las agencias de fomento. \u201cMediante los recursos del fondo, podremos solventar proyectos de investigaci\u00f3n de riesgo o traer investigadores del exterior\u201d, subraya Agopyan.<\/p>\n<p>A diferencia de una donaci\u00f3n tradicional, que prev\u00e9 la destinaci\u00f3n directa del recurso a la refacci\u00f3n de un laboratorio o la construcci\u00f3n de una biblioteca, los fondos <i>endowment<\/i> apuntan a crear un patrimonio perpetuo. La asignaci\u00f3n se aplica en fondos de inversi\u00f3n y solamente se utiliza una extracci\u00f3n peri\u00f3dica del inter\u00e9s que rinde ese patrimonio. \u201cPor eso, el <i>endowment<\/i> implica un voto de confianza de los donantes\u201d, dice el abogado Felipe Sotto-Maior, director de V\u00e9rios, una empresa especializada en inversiones que en 2011 colabor\u00f3 para estructurar el modelo legal del fondo pionero Endowment de la Poli. \u201cNo obstante, en Brasil, la mayor\u00eda de los potenciales donantes a\u00fan prefiere contribuir con proyectos espec\u00edficos y ejecutados a corto plazo\u201d, afirma.<\/p>\n<div id=\"attachment_151477\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-151477 \" alt=\"El equipo de aerodise\u00f1o Keep Flying\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_OK_2JG5747_12.jpg\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_OK_2JG5747_12.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_OK_2JG5747_12-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_OK_2JG5747_12-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>&#8230;y el equipo de aerodise\u00f1o Keep Flying<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Por supuesto que existen excepciones, tales como el caso de la Fundaci\u00f3n Maria Cec\u00edlia Souto Vidigal (FMCSV), en S\u00e3o Paulo. En 2006, la misma pas\u00f3 a contar con un fondo patrimonial, creado para asegurar el sost\u00e9n de los proyectos patrocinados por la instituci\u00f3n a largo plazo. El aporte inicial lo realiz\u00f3 la familia de los fundadores de la instituci\u00f3n, el banquero Gast\u00e3o Bueno Vidigal y su esposa, Maria Cec\u00edlia Souto Vidigal, que la crearon en 1965 con el objetivo de promover la investigaci\u00f3n en hematolog\u00eda. \u201cEl \u00e9xito del fondo no radica tan s\u00f3lo en la donaci\u00f3n inicial efectuada por la familia, sino principalmente en la definici\u00f3n de una pol\u00edtica de inversi\u00f3n y de un consejo de curadores encargado de la planificaci\u00f3n y de las decisiones estrat\u00e9gicas\u201d, dice Ricardo Yukio Sueyasu, administrador del fondo patrimonial de la FMCSV. En 2012, del total de la rentabilidad generada por el fondo patrimonial, la fundaci\u00f3n destin\u00f3 10 millones de reales a sus programas y proyectos. Uno de ellos es el N\u00facleo Ciencia por la Infancia, fruto de una colaboraci\u00f3n con el Center on the Developing Child y el David Rockefeller Center for Latin American Studies, ambos de la Universidad Harvard, la Facultad de Medicina de la USP y el Insper \u2013 Instituto de Educaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n. La FMCSV mantiene un acuerdo de cooperaci\u00f3n con la FAPESP para patrocinar investigaciones en el \u00e1rea del desarrollo infantil. Ambas instituciones aportar\u00e1n, cada una, hasta 2015, 1.300.000 reales para proyectos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La dificultad para reclutar las primeras donaciones es uno de los principales inconvenientes que afrontan las instituciones que crean fondos <i>endowment<\/i>. \u201cA diferencia de la Poli, que cuenta con muchos ex alumnos, el Instituto Tecnol\u00f3gico de Aeron\u00e1utica (ITA) posee una comunidad de alumnos menor y capacita menos individuos, lo cual dificulta la captaci\u00f3n inicial\u201d, dice Leonardo Frisso, alumno de quinto a\u00f1o de ingenier\u00eda aeron\u00e1utica del ITA y uno de los responsables del proyecto de creaci\u00f3n del <i>endowment<\/i> del instituto. En 2013, se graduaron en el ITA 95 ingenieros, mientras que en la Poli-USP, fueron 595. A juicio del profesor Rui Albuquerque, asesor de la rector\u00eda del ITA, una soluci\u00f3n ser\u00eda recurrir a empresas interesadas en colaborar con el fondo. El problema, dice, es que Brasil no posee experiencia en la administraci\u00f3n y gesti\u00f3n de fondos <i>endowment<\/i>.<\/p>\n<p>\u201cExiste una falta de equilibrio entre lo que la universidad efectivamente necesita y lo que los donantes consideran que vale la pena viabilizar. Muchas empresas prefieren realizar convenios con la universidad para proyectos espec\u00edficos\u201d, dice Albuquerque, quien brind\u00f3 una conferencia sobre el tema en el simposio Excellence in Higher Education, realizado en enero en la FAPESP. Un ejemplo de ello es un fondo ya existente en el ITA, administrado por la Asociaci\u00f3n Acad\u00e9mica Santos Dumont, cuya facturaci\u00f3n es de 343 mil reales. Sin embargo, el fondo no es <i>endowment<\/i>, porque el monto donado se aplica directamente en proyectos concretos, a corto plazo.<\/p>\n<p>La Facultad de Derecho de la Fundaci\u00f3n Get\u00falio Vargas de S\u00e3o Paulo (FGV-SP) cre\u00f3 un fondo <i>endowment<\/i> en 2011 para patrocinar becas para alumnos de la carrera de grado. A partir de 2012, la facultad comenz\u00f3 a seleccionar anualmente a 10 estudiantes que aprobaron el examen de ingreso, pero que no cuentan con posibilidades para abonar las cuotas mensuales de la carrera, y les concede una beca por valor de 850 reales. Las becas se pagan con los recursos que genera el fondo de donaciones creado por ex alumnos y padres de alumnos. La carrera de derecho en la FGV es de tiempo completo durante los primeros tres a\u00f1os, lo cual les impide a los estudiantes trabajar durante ese per\u00edodo. \u201cMuchos j\u00f3venes que aprobaban el examen de ingreso, pero no pod\u00edan costear la mensualidad, terminaban por abandonar la carrera\u201d, afirma Rafael Andrade, director del fondo <i>endowment<\/i> y ex alumno de derecho de la FGV-USP. A partir del cuarto a\u00f1o, la carrera deja de insumir tiempo completo y el alumno puede comenzar a trabajar. Pero aqu\u00e9llos que quieran investigar, haciendo iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, pueden continuar recibiendo la beca. La dificultad para captar donaciones determina que parte del patrimonio del fondo, de alrededor de 300 mil reales, se utilice directamente en las becas. \u201cEso va en desmedro de la idea del <i>endowment<\/i>. Lo ideal ser\u00eda utilizar solamente los rendimientos, pero eso a\u00fan no es posible\u201d, explica Andrade. \u201cEn Brasil, los fondos <i>endowment<\/i> han nacido con presupuestos peque\u00f1os, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos. Es necesario desarrollar un modelo brasile\u00f1o, y no simplemente importar el sistema estadounidense, como si \u00e9se fuera el \u00fanico\u201d, sugiere Andrade.<\/p>\n<p>Otros retos rumbo a la consolidaci\u00f3n del modelo los constituyen la ausencia de una legislaci\u00f3n espec\u00edfica y la inexpresiva cultura de las donaciones en el pa\u00eds. Vahan Agopyan destaca que, en Brasil, el donante resulta \u201ccastigado\u201d a causa de los impuestos. \u201cAqu\u00e9l que dona m\u00e1s de 48 mil reales debe abonar impuestos. Las donaciones se encuentran sujetas a un impuesto estadual del 4% del monto de la donaci\u00f3n\u201d, dice. En ese proceso no s\u00f3lo se impone un sacrificio al donante, sino tambi\u00e9n a los fondos, dice el profesor. \u201cAlrededor del 70% de los gastos de Amigos de la Poli se destinan a pagar impuestos. Eso es un error, porque el fondo no tiene fines lucrativos y no deber\u00eda ser gravado como si fuese una empresa\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Las leyes brasile\u00f1as a\u00fan no reconocen la existencia de los fondos <i>endowment<\/i>. \u201cEn otros pa\u00edses, como por ejemplo en Francia, el <i>endowment<\/i> constituye una figura jur\u00eddica espec\u00edfica. Necesitamos par\u00e1metros para lo que la ley reconoce como <i>endowment<\/i> y, con base en ellos, promover incentivos fiscales\u201d, dice el abogado Felipe Sotto-Maior. Actualmente, hay cinco proyectos de ley en tr\u00e1mite en la C\u00e1mara de Diputados que tratan sobre las donaciones a las universidades p\u00fablicas. La mayor\u00eda propone medidas para su deducci\u00f3n del Impuesto a las Ganancias, y uno de ellos, el de la diputada Bruna Furlan (Partido de la Socialdemocracia Brasile\u00f1a de S\u00e3o Paulo \u2012 PSDB-SP,), se ocupa espec\u00edficamente de los fondos <i>endowment<\/i>. El proyecto, que est\u00e1 siendo analizado en la Comisi\u00f3n de Educaci\u00f3n del Congreso Nacional, plantea la creaci\u00f3n de un fondo patrimonial en cada instituci\u00f3n federal de educaci\u00f3n superior del pa\u00eds. Tambi\u00e9n permite donaciones exentas de impuestos para esos fondos y deducciones de hasta un 12% del impuesto abonado por los donantes. Se espera que sea evaluado este mismo a\u00f1o. En febrero, Carlos Am\u00e9rico Pacheco, rector del ITA, particip\u00f3 en una reuni\u00f3n con legisladores en Brasilia. \u201cLos diputados est\u00e1n dispuestos a aprobar los proyectos, que abordar\u00e1n, en buena medida, la cuesti\u00f3n tributaria. Adem\u00e1s, las repercusiones de la aprobaci\u00f3n de una ley para las instituciones federales podr\u00edan conducir a la creaci\u00f3n de una ley similar para las instituciones estaduales y privadas\u201d, dice Pacheco.<\/p>\n<p>Los desaf\u00edos parecen no intimidar a las instituciones que ya han demostrado inter\u00e9s en la creaci\u00f3n de <i>endowments<\/i>. A ra\u00edz del surgimiento de nuevos interesados \u2012tales como las facultades de Medicina y Arquitectura y Urbanismo de la USP, la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ)\u2012, se espera que el modelo crezca en el pa\u00eds durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os. \u201cEs una cuesti\u00f3n de tiempo. Luego de que las instituciones pioneras consoliden sus modelos y tengan \u00e9xito, otras las imitar\u00e1n\u201d, analiza Felipe Sotto-Maior.<\/p>\n<p><b>Un \u00e1mbito f\u00e9rtil para las donaciones<\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_151479\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-151479 \" alt=\"Colaci\u00f3n de grado en la Universidad Harvard, en Estados Unidos: 32.700 millones de d\u00f3lares en recursos provenientes de endowment  dirigidos a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, a la infraestructura de la universidad y a las becas\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_Harvard_University_Academic_Hoods2.jpg\" width=\"290\" height=\"151\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_Harvard_University_Academic_Hoods2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_Harvard_University_Academic_Hoods2-250x130.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Doacoes_Harvard_University_Academic_Hoods2-120x62.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Universidad Harvard<\/span>Colaci\u00f3n de grado en la Universidad Harvard, en Estados Unidos: 32.700 millones de d\u00f3lares en recursos provenientes de endowment dirigidos a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, a la infraestructura de la universidad y a las becas<span class=\"media-credits\">Universidad Harvard<\/span><\/p><\/div>\n<p>La cultura de la donaci\u00f3n es uno de los principales factores que explican el \u00e9xito de los <i>endowment<\/i> en Estados Unidos. La Universidad Harvard, por ejemplo, fue la primera en crear un fondo patrimonial, en 1643. En 2013, Harvard Management Company, el brazo de la universidad responsable de la administraci\u00f3n de los <i>endowment<\/i>, contaba con un patrimonio de 32.700 millones de d\u00f3lares, que representa un crecimiento del 6,5% en relaci\u00f3n a 2012, cuando las asignaciones del fondo llegaron a representar el 35% de los ingresos de la universidad. Las universidades de Yale (con un patrimonio de 20 mil millones de d\u00f3lares), Princeton (18 mil millones) y el MIT (9.700 millones) tambi\u00e9n forman parte del grupo de <i>endowments <\/i>multimillonarios. Esos recursos se destinan tanto a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica como al mantenimiento de la infraestructura de la instituci\u00f3n. El \u00e1mbito f\u00e9rtil para las donaciones en Estados Unidos motiv\u00f3 que algunos empresarios brasile\u00f1os donen recursos a instituciones de ese pa\u00eds. Un caso conocido es el de Jorge Paulo Lemann, propietario de la cervecer\u00eda Ambev y actualmente el hombre m\u00e1s rico del pa\u00eds, seg\u00fan el <i>ranking<\/i> de la revista <i>Forbes<\/i>. En 1999, Lemann don\u00f3 cierta cantidad al Centro David Rockefeller para Estudios Latinoamericanos de Harvard, donde se gradu\u00f3 como economista en 1961. El empresario mantuvo una tradici\u00f3n seg\u00fan la cual, los ex alumnos que se enriquecen suelen transferir parte de su fortuna a la instituci\u00f3n que los educ\u00f3. La inversi\u00f3n de Lemann en Harvard permiti\u00f3 que el centro recibiera a becarios y docentes brasile\u00f1os. En 2012, la Fundaci\u00f3n Lemann y la Universidad Stanford inauguraron el Lemann Center for Educational Entrepeneurship and Innovation in Brazil, erigido en la Escuela de Educaci\u00f3n de la universidad. El objetivo del centro consiste en promover la capacitaci\u00f3n de profesionales brasile\u00f1os, responsables de la formaci\u00f3n de educadores, adem\u00e1s del patrocinio de investigaciones sobre pol\u00edticas educativas. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 Lemann no cre\u00f3 el centro en Brasil? \u201cAlrededor del 70% del dinero que le don\u00f3 al centro se utiliza en la capacitaci\u00f3n de capital humano, que luego regresa a Brasil. A juicio de Lemann, \u00e9sa es la mejor inversi\u00f3n que puede hacerse por el pa\u00eds\u201d, sostiene Paulo Blikstein, ingeniero graduado en la Poli-USP y director del centro en Stanford. En su opini\u00f3n, el hecho de que la donaci\u00f3n sea asignada a Stanford beneficia indirectamente a las instituciones brasile\u00f1as. El centro mantiene convenios con las universidades de Campinas (Unicamp), Federal de Minas Gerais (UFMG), de S\u00e3o Paulo (USP) y tambi\u00e9n con el Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea). \u201cEn Estados Unidos, los fondos <i>endowment<\/i> logran financiar investigaciones de alto riesgo, que a veces no cuentan con el aval de las agencias de fomento. En Brasil, eso a\u00fan est\u00e1 lejos de ocurrir. El env\u00edo de brasile\u00f1os hacia los centros de excelencia fuera del pa\u00eds es una forma de invertir en Brasil, sin tropezar con las trabas burocr\u00e1ticas que enfrentan las donaciones en Brasil. Una cosa no excluye a la otra\u201d, pondera Blikstein.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las universidades comienzan a invertir los recursos donados","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,303],"coauthors":[740],"class_list":["post-151463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-financiacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=151463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=151463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=151463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=151463"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=151463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}