{"id":151533,"date":"2014-05-15T09:15:08","date_gmt":"2014-05-15T12:15:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=151533"},"modified":"2014-06-26T17:36:56","modified_gmt":"2014-06-26T20:36:56","slug":"el-origen-del-cerrado-brasileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-origen-del-cerrado-brasileno\/","title":{"rendered":"El origen del cerrado brasile\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_151539\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-151539 \" alt=\"La fauna de gran tama\u00f1o, representada por estas manadas de cebras y \u00f1us en el Parque Nacional de Ngorongoro, en Tanzania, reduce a pastizales parte del paisaje africano\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_551CWO001691.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_551CWO001691.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_551CWO001691-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_551CWO001691-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cezary Wojtkowski\/ Tips\/ Glow Images<\/span>La fauna de gran tama\u00f1o, representada por estas manadas de cebras y \u00f1us en el Parque Nacional de Ngorongoro, en Tanzania, reduce a pastizales parte del paisaje africano<span class=\"media-credits\">Cezary Wojtkowski\/ Tips\/ Glow Images<\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"> Arboles peque\u00f1os y retorcidos, en ocasiones con la corteza de sus troncos transformada en carb\u00f3n debido al paso del fuego, en medio de una alfombra de pastos. Quienes ya lo han visto, inmediatamente reconocen al cerrado, la sabana brasile\u00f1a. En \u00c1frica y Australia, los otros dos continentes donde ese bioma es caracter\u00edstico, las sabanas forman ecosistemas muy similares. Pero su semejanza es superficial, dado que el cerrado posee una mayor biodiversidad, a punto tal de figurar en la lista de las 34 \u00e1reas del mundo con mayor riqueza de especies, y bajo amenaza de extinci\u00f3n; los <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">hotspots<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">.<\/span><\/p>\n<p>La novedad radica en que las sabanas de los tres continentes tambi\u00e9n difieren en su respuesta frente al fuego, la humedad y la temperatura, seg\u00fan revel\u00f3 un grupo internacional en el cual participan cient\u00edficos brasile\u00f1os en la edici\u00f3n de enero de la revista <i>Science<\/i>, a partir de datos compilados en m\u00e1s de 100 estudios realizados en 2.154 \u00e1reas de sabana de Sudam\u00e9rica, \u00c1frica y Australia. M\u00e1s all\u00e1 de su importancia para la comprensi\u00f3n del funcionamiento de este ecosistema, los hallazgos resultan esenciales para la construcci\u00f3n de modelos que anticipen la reacci\u00f3n de las sabanas ante los cambios clim\u00e1ticos y estimen su capacidad para atenuar esas alteraciones al remover carbono del aire.<\/p>\n<p>\u201cLogramos visualizar una funci\u00f3n aparente de la historia evolutiva para la determinaci\u00f3n de la din\u00e1mica contempor\u00e1nea del bioma\u201d, dice Caroline Lehmann, de la Universidad de Edimburgo, en Escocia. Ese enfoque integral es, a su juicio, la conclusi\u00f3n m\u00e1s interesante del trabajo que coordin\u00f3. Pareciera que las diferencias ocurren porque la sabana es relativamente joven: habr\u00eda surgido hace entre 3 y 8 millones de a\u00f1os. En esa \u00e9poca, los continentes ya estaban separados desde hac\u00eda un buen tiempo y sus floras y faunas hab\u00edan acumulado diferencias significativas. Las especies de \u00e1rboles presentes, entre las que predominan las mirt\u00e1ceas (familia que incluye al \u00f1angapiry o pitanga, al guayabo, al guapur\u00fa o jaboticaba y al eucalipto) en Australia y las leguminosas en \u00c1frica, son distintas en su fenolog\u00eda \u2012la periodicidad con la que producen flores y frutos\u2012, resistencia al fuego, crecimiento y morfolog\u00eda. En tanto, el cerrado, la m\u00e1s diversa de las sabanas, no posee una familia bot\u00e1nica predominante.<\/p>\n<p>Una mirada m\u00e1s atenta sobre los factores ambientales que rigen a esos ecosistemas revel\u00f3 que \u00e9stos son la causa de sus diferencias funcionales. En \u00c1frica y Australia, las lluvias y la temperatura tienen un fuerte efecto al elevar la frecuencia del fuego, puesto que promueven el crecimiento de los pastos. Con menor intensidad, estos factores tambi\u00e9n inciden en el tama\u00f1o de los \u00e1rboles. En Am\u00e9rica del Sur, dichas relaciones son muy d\u00e9biles, tanto en Brasil como en Venezuela, donde tambi\u00e9n existe vegetaci\u00f3n de sabana. Las variaciones entre uno y otro continente sorprendieron a los investigadores, que esperaban una homogeneidad mayor. \u201cEn retrospectiva, parece algo bastante obvio cuando se tiene en cuenta la diversidad en la morfolog\u00eda y fenolog\u00eda de los \u00e1rboles de esas regiones\u201d, reflexiona Lehmann.<\/p>\n<div id=\"attachment_151540\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-151540 \" alt=\"Con poca agua para la agricultura, en Australia las sabanas est\u00e1n m\u00e1s preservadas\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_Spinifex_Savanna_Central_Australia1.jpg\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_Spinifex_Savanna_Central_Australia1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_Spinifex_Savanna_Central_Australia1-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Savana_Spinifex_Savanna_Central_Australia1-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Thomas Schoch\/ Wikimedia Commons  <\/span>Con poca agua para la agricultura, en Australia las sabanas est\u00e1n m\u00e1s preservadas<span class=\"media-credits\">Thomas Schoch\/ Wikimedia Commons  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Lo importante es que esa variaci\u00f3n significa que no es posible utilizar un \u00fanico modelo para prever cu\u00e1l ser\u00e1, por ejemplo, la biomasa de los \u00e1rboles en determinadas condiciones ambientales, o c\u00f3mo reaccionar\u00e1 la vegetaci\u00f3n frente a los cambios en la temperatura global. Una particularidad del cerrado radica en que ha evolucionado en un ambiente m\u00e1s h\u00famedo que el de las otras sabanas. \u201cEn otros continentes, bajo un clima similar al que tenemos en el cerrado, ya habr\u00eda selvas\u201d, expone como ejemplo la ingeniera forestal Giselda Durigan, del Instituto Forestal del Estado de S\u00e3o Paulo en Assis, en el interior paulista, y coautora del estudio.<\/p>\n<p>Las singularidades de \u00c1frica tambi\u00e9n se deben a la gran variedad de herb\u00edvoros de gran tama\u00f1o \u2012los elefantes, los ant\u00edlopes o las cebras, con sus manadas numerosas\u2012 cuya voracidad vegetariana impide la supervivencia de los brotes de \u00e1rboles y torna mucho m\u00e1s com\u00fan la existencia de campos dominados por pasturas. \u201cLa ausencia de megafauna en Sudam\u00e9rica es, en gran medida, responsable de la diversidad manifiesta en el cerrado\u201d, dice Durigan.<\/p>\n<p>Sin los grandes herb\u00edvoros \u2012aqu\u00ed frecuentemente representados por el ganado\u2012, lo que mantiene abierta la fisonom\u00eda del cerrado es el fuego. Cuando no se producen incendios, los \u00e1rboles crecen, se multiplican e inhiben la germinaci\u00f3n y desarrollo de especies end\u00e9micas, que no toleran la sombra. Sin fuego ni pastoreo, los propios pastos pueden perjudicar a los brotes que necesitan luz. Un ejemplo del modo en que la fauna y las quemas son parte integrante del ecosistema apareci\u00f3 en la investigaci\u00f3n que Durigan viene llevando a cabo en la Estaci\u00f3n Ecol\u00f3gica de Santa B\u00e1rbara, en el interior paulista. Ella encontr\u00f3 una planta con menos de 10 cent\u00edmetros de altura a la que identific\u00f3 como un ejemplar de <i>Galium humile<\/i>, de la familia del cafeto, una especie que no se hab\u00eda detectado en el estado desde 1918. Lo curioso es que el hallazgo ocurri\u00f3 justamente en un \u00e1rea que en las \u00faltimas d\u00e9cadas estuvo muy sujeta a incendios y a su uso como pastura. \u201cLa flora y la fauna del cerrado dependen del paso del fuego\u201d, advierte Durigan. \u201cEn Brasil tendremos que aprender a utilizarlo como herramienta de manejo, ahora que las leyes contemplan esa pr\u00e1ctica para el bien del ecosistema\u201d.<\/p>\n<p>Investigaciones como la del grupo de Durigan fueron la base para la publicaci\u00f3n del art\u00edculo en la revista <i>Science<\/i>, que engloba datos aportados por muchos otros grupos de investigaci\u00f3n. \u201cSe trata de un tipo de estudio que gana por lo vasto, pero pierde en detalle\u201d, comenta Durigan. Ella fue invitada al congreso en Australia donde se form\u00f3 el grupo de trabajo en 2009, pero no pudo participar por conflictos de agenda: se hallaba en ese pa\u00eds en el mismo momento, pero asist\u00eda a otro evento. Por esa raz\u00f3n, la \u00fanica representante brasile\u00f1a era la ingeniera forestal Jeanine Felfili, de la Universidad de Brasilia (UnB). Pero poco despu\u00e9s, Felfili falleci\u00f3 a causa de un accidente cerebrovascular, y parte de su aporte lo concret\u00f3 Ricardo Haidar, quien por entonces era su estudiante de maestr\u00eda. De cualquier modo, en 2013, una primera versi\u00f3n del art\u00edculo fue rechazada por la revista por contar con escasos datos sudamericanos. Entonces Lehmann convoc\u00f3 a Durigan, que en ese momento no s\u00f3lo se hallaba disponible sino que acababa de participar en un extenso estudio sobre el cerrado y contaba con todos los datos necesarios en su cabeza y en la computadora. \u201cMuchos de los datos estaban en art\u00edculos en portugu\u00e9s o incluso en tesis doctorales\u201d, relata la brasile\u00f1a. Por eso, en la pr\u00e1ctica, eran invisibles para los extranjeros.<\/p>\n<p><b>Con la mira puesta en el futuro<br \/>\n<\/b>Con su contribuci\u00f3n, el estudio se torn\u00f3 m\u00e1s representativo, con modelos estad\u00edsticos m\u00e1s robustos para estimar el efecto de cada una de las variables al respecto de la biomasa de la sabana. Esos modelos tambi\u00e9n apuntan prever lo que puede suceder con el porte de las sabanas frente a los cambios clim\u00e1ticos previstos para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Al considerar un aumento de cuatro grados Celsius (\u00baC) en el promedio anual de temperatura, el estudio revel\u00f3 diferencias significativas entre los modelos globales y regionales de alteraci\u00f3n en la biomasa de las sabanas. En \u00c1frica, por ejemplo, el modelo que no distingue continentes anticipa una leve reducci\u00f3n en la biomasa, mientras que el espec\u00edfico indica que se producir\u00e1 un aumento. Para Sudam\u00e9rica, el modelo regional prev\u00e9, en ese escenario, una disminuci\u00f3n bastante mayor en la biomasa que aquella prevista por la simulaci\u00f3n global.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/050-053_Savana_2193.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-151542\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/050-053_Savana_2193-300x234.jpg\" width=\"300\" height=\"234\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Infograf\u00eda: Ana Paula Campos \/ Ilustraci\u00f3n: Samuel Rodrigues<\/span><\/a>\u201cLos mapas de biomasa prevista derivados de nuestros modelos estad\u00edsticos resultan adecuados para prop\u00f3sitos ilustrativos\u201d, relativiza Lehmann. \u201cPero en realidad, el hombre ejerce una influencia enorme en los patrones actuales de biomasa en funci\u00f3n de los desmontes, la agricultura, la ganader\u00eda y la tala selectiva\u201d. Por esa raz\u00f3n, ella cree que hay bastante divergencia entre lo previsto en los modelos y lo que realmente ocurre. Y hace hincapi\u00e9 en el cerrado, que ha sufrido transformaciones mucho m\u00e1s radicales que las otras sabanas, a causa de su utilizaci\u00f3n para pr\u00e1cticas agropecuarias, y ha perdido casi la mitad de su territorio.<\/p>\n<p>Con todo, a\u00fan es imposible vaticinar lo que los cambios ambientales causar\u00e1n en las sabanas, y no s\u00f3lo por la incertidumbre en cuanto a lo que suceder\u00e1 con el clima de cada continente. El problema es especialmente complejo para esos ecosistemas debido a su enorme diversidad entre los continentes y dentro de cada uno de ellos. El estudio se centr\u00f3 en las sabanas m\u00e1s t\u00edpicas, que poseen una divisi\u00f3n m\u00e1s o menos equilibrada entre \u00e1rboles y campos de pastos. Pero en cada uno de los continentes el bioma puede ser desde un pastizal hasta una selva m\u00e1s densa con \u00e1rboles altos, y un estrato herb\u00e1ceo disperso. \u201cEl incremento en las concentraciones de CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico afectar\u00e1 en forma diferente a los pastizales tropicales y a los \u00e1rboles, modificando el equilibrio competitivo entre esas especies b\u00e1sicas del ecosistema\u201d, explica Lehmann. Los efectos ser\u00e1n variables seg\u00fan la regi\u00f3n. \u201cPuedo decir que nuestra falta de comprensi\u00f3n al respecto de c\u00f3mo podr\u00edan responder los ecosistemas de sabana frente a los cambios clim\u00e1ticos es una carencia de conocimiento cr\u00edtica que deber\u00eda tomarse en serio\u201d. Seg\u00fan ella, las sabanas, que ocupan alrededor del 20% de la superficie terrestre del planeta, deben estudiarse con tanto empe\u00f1o como la Amazonia y otras selvas tropicales.<\/p>\n<p>Intrigada con la d\u00e9bil relaci\u00f3n entre las variaciones de temperatura y lluvias, y la vegetaci\u00f3n del cerrado, Durigan cree que hallar\u00e1 las respuestas debajo de la superficie. Las caracter\u00edsticas f\u00edsicas del suelo tienen fuerte influencia sobre la disponibilidad de agua para las plantas, que necesitan estas reservas para afrontar los per\u00edodos de sequ\u00eda. \u201cCuando el suelo es arcilloso, una sequ\u00eda de cuatro meses es experimentada por las plantas como si tan s\u00f3lo durase dos meses\u201d, explica. Esto sucede porque la arcilla logra retener mayor cantidad de agua y durante m\u00e1s tiempo que la arena. \u201cPero cuando la arcilla es demasiada, el agua queda retenida de tal manera que las plantas no logran captarla\u201d. Las condiciones ideales para el desarrollo de las plantas, por ende, implican un equilibrio sutil de los componentes del suelo, que presenta mayor variaci\u00f3n de un punto a otro del cerrado que la registrada en otras sabanas.<\/p>\n<p>Los modelos establecidos en el estudio de la <i>Science<\/i> para investigar la relaci\u00f3n entre los factores ambientales y la biomasa arb\u00f3rea tuvieron en cuenta los contenidos de carbono y de arena en una capa de 50 cent\u00edmetros de profundidad. El carbono sirve como medida de la materia org\u00e1nica o del contenido de nutrientes del suelo, y la arena sirve para calcular su capacidad de retenci\u00f3n del agua. Pero tales indicadores resultan insuficientes, seg\u00fan Durigan, y fueron elegidos por hallarse disponibles sobre las sabanas de todo el planeta.<\/p>\n<p>Al suministrar indicaciones sobre las variables importantes para las sabanas, el estudio apunta direcciones relevantes para trabajos futuros. Durigan imagina lo que se necesitar\u00eda para acceder a una mejor comprensi\u00f3n sobre la compleja relaci\u00f3n entre el suelo, el clima y el cerrado: una red de investigaci\u00f3n con grupos trabajando en toda la extensi\u00f3n del bioma, cavando zanjas de varias profundidades para analizar el suelo y relacionar sus propiedades con el tama\u00f1o u otras caracter\u00edsticas de la vegetaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nLEHMANN, C. E. R. et al. <a href=\"https:\/\/www.sciencemag.org\/content\/343\/6170\/548.short\" target=\"_blank\">Savanna vegetation-fire-climate relationships differ among continents<\/a>. <b>Science<\/b>. v. 343, n. 6.170, p. 548-52. 31 ene. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Historias evolutivas divergentes dan forma a las distintas sabanas actuales","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,293,300],"coauthors":[95],"class_list":["post-151533","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-evolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=151533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151533\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=151533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=151533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=151533"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=151533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}