{"id":152989,"date":"2014-06-16T09:01:09","date_gmt":"2014-06-16T12:01:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=152989"},"modified":"2014-07-30T19:16:56","modified_gmt":"2014-07-30T22:16:56","slug":"la-ultima-costa-de-minas-gerais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ultima-costa-de-minas-gerais\/","title":{"rendered":"La \u00faltima costa de Minas Gerais"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_152990\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-152990 \" alt=\"Pared\u00f3n rocoso en una cantera en Janu\u00e1ria, al norte del estado de Minas Gerais: se hallaron f\u00f3siles de diminutos animales marinos en la Formaci\u00f3n Sete Lagoas, que forma parte de la unidad geol\u00f3gica denominada Grupo Bambu\u00ed\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-Bambui-11.jpg\" width=\"290\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-Bambui-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-Bambui-11-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-Bambui-11-250x375.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pedro Strikis<\/span>Pared\u00f3n rocoso en una cantera en Janu\u00e1ria, al norte del estado de Minas Gerais: se hallaron f\u00f3siles de diminutos animales marinos en la Formaci\u00f3n Sete Lagoas, que forma parte de la unidad geol\u00f3gica denominada Grupo Bambu\u00ed<span class=\"media-credits\">Pedro Strikis<\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Con poco menos de 70 mil habitantes, a la localidad de Janu\u00e1ria, situada en el norte de Minas Gerais, se la conoce actualmente por sus cascadas, grutas calc\u00e1reas y <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">cacha\u00e7as<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> artesanales, cuyas virtudes derivan, seg\u00fan la opini\u00f3n de los productores, del clima y de la humedad natural del suelo local, propicio para el cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar destinada a la fabricaci\u00f3n del aguardiente. Su estrat\u00e9gica ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, en la orilla izquierda desde la perspectiva de quien remonta el gran S\u00e3o Francisco, denominado <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">opar\u00e1<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> (voz nativa: r\u00edo que parece mar) por los antiguos abor\u00edgenes de la regi\u00f3n, la convirti\u00f3 en un importante puerto y emporio comercial durante la \u00e9poca colonial. Vestigios de un pasado mucho m\u00e1s remoto, casi inmemorial y tambi\u00e9n signado por su \u00edntima relaci\u00f3n con las aguas, acaba de salir a la luz en canteras a\u00fan activas en los alrededores de la ciudad.<\/span><\/p>\n<p>Un equipo integrado por ge\u00f3logos y paleont\u00f3logos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) encontr\u00f3 all\u00ed un singular tipo de f\u00f3sil: fragmentos diminutos de animales marinos del g\u00e9nero <i>Cloudina<\/i>, unos ejemplares con forma tubular compuestos por una cadena de conos calc\u00e1reos encajados unos sobre otros. Los restos de esos animales que habitaron la Tierra hace unos 550 millones de a\u00f1os se hallaban incrustados en un pared\u00f3n rocoso y en otros afloramientos constituidos por rocas de la Formaci\u00f3n Sete Lagoas, que forma parte del Grupo Bambu\u00ed. Esta unidad sedimentaria de la cuenca del S\u00e3o Francisco se extiende sobre unos 300 mil kil\u00f3metros cuadrados y abarca vastas regiones de los estados de Minas Gerais y Bah\u00eda, y tambi\u00e9n ocupa partes de Goi\u00e1s, Tocantins y el Distrito Federal.<\/p>\n<div id=\"attachment_152991\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-152991 \" alt=\"Afloramiento en una cantera en Janu\u00e1ria, al norte del estado de Minas Gerais\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-de-trombolitos_Bambui1.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-de-trombolitos_Bambui1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-de-trombolitos_Bambui1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Afloramento-de-trombolitos_Bambui1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pedro Strikis<\/span>Afloramiento en una cantera en Janu\u00e1ria, al norte del estado de Minas Gerais<span class=\"media-credits\">Pedro Strikis<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los f\u00f3siles constituyen una prueba pr\u00e1cticamente irrefutable de la existencia, hace poco m\u00e1s de 500 millones de a\u00f1os, de un brazo del mar, de escasa profundidad, con un m\u00e1ximo de 10 metros, que cubr\u00eda esa parte de lo que hoy es Brasil. \u201c\u00c9sa debe haber sido la \u00faltima playa que tuvo Minas Gerais\u201d, comenta, con una dosis de humor, el ge\u00f3logo Lucas Warren, actualmente profesor del Instituto de Geociencias y Ciencias Exactas (IGCE) de la Unesp de Rio Claro, quien hac\u00eda el posdoctorado en la USP, becado por la FAPESP, cuando se efectu\u00f3 el descubrimiento, el a\u00f1o pasado. El investigador es el autor principal de un art\u00edculo en la edici\u00f3n de mayo de la revista cient\u00edfica <i>Geology<\/i> acerca del descubrimiento de los f\u00f3siles en Janu\u00e1ria. \u201cHasta ahora, seguramente nadie hab\u00eda hallado f\u00f3siles de animales en el Grupo Bambu\u00ed\u201d, afirma Warren, quien cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Fernanda Quaglio, experta en paleobiogeograf\u00eda, para la identificaci\u00f3n de los f\u00f3siles. \u201cAdem\u00e1s de los restos de <i>Cloudina<\/i>, tambi\u00e9n hallamos al menos tres fragmentos atribuidos al g\u00e9nero <i>Corumbella<\/i> y rastros en las rocas que probablemente fueron dejados por un animal de cuerpo blando\u201d. Las corumbellas, posiblemente dotadas tambi\u00e9n de un esqueleto, compart\u00edan el ecosistema marino con las cloudinas. El equipo que recolect\u00f3 los f\u00f3siles de Janu\u00e1ria incluy\u00f3 tambi\u00e9n al ge\u00f3logo Nicol\u00e1s Strikis, doctorando de la USP, otro de los autores del art\u00edculo, y un bi\u00f3logo de la ciudad minera, Hamilton dos Reis Salles. En 2012, el propio Warren, junto a colegas de Sudam\u00e9rica, ya hab\u00edan encontrado cloudinas y corumbellas en Puerto Vallemi, una localidad del norte de Paraguay (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/09\/28\/una-vida-protegida-por-armaduras\/\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 199<\/i><\/a>).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-021_MardeMinas_2201.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-152996\" alt=\"016-021_MardeMinas_2201\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-021_MardeMinas_2201-992x1024.jpg\" width=\"286\" height=\"294\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fotos: Lucas Warren \/ Ilustraci\u00f3n: Sandro Castelli<\/span><\/a>En el estudio reciente, los investigadores plantean la hip\u00f3tesis de que esa lengua de mar poco profundo no s\u00f3lo cubr\u00eda la regi\u00f3n del territorio nacional que alberga las rocas del Grupo Bambu\u00ed, sino vastas regiones del este de Am\u00e9rica del Sur, del oeste africano y del sur de la Ant\u00e1rtida (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-021_MardeMinas_2201.jpg\" target=\"_blank\"><i>observe el mapa<\/i><\/a>). \u201cEse mar conectaba los tres continentes y estaba unido al oc\u00e9ano\u201d, afirma el bi\u00f3logo Pedro Strikis, del Instituto de Geociencias (IGc) de la USP, otro de los autores del trabajo. Hace algo m\u00e1s de 500 millones de a\u00f1os, la morfolog\u00eda de los bloques rocosos razonablemente estables que constituyen la corteza continental, que los ge\u00f3logos denominan cratones, era diferente a la actual. Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica y la Ant\u00e1rtida estaban unidas. Formaban parte de Gondwana, el supercontinente austral, que abarcaba la mayor parte de las tierras actualmente situadas en el hemisferio sur. Pese a que a\u00fan perduran acalorados debates entre los investigadores brasile\u00f1os al respecto de c\u00f3mo y cu\u00e1ndo, exactamente, todas las piezas de Gondwana se unieron (si hace 520 \u00f3 620 millones de a\u00f1os), es opini\u00f3n consensuada que la mayor parte de Sudam\u00e9rica ya se hallaba unida a \u00c1frica y a la Ant\u00e1rtida hace alrededor de 550 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>El supuesto de un mar poco profundo que inund\u00f3 grandes trechos de Gondwana se basa fundamentalmente en la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de las cloudinas halladas en diversas regiones del mundo. Se han encontrado ejemplares del f\u00f3sil en sitios tales como Namibia, Om\u00e1n, Argentina, Paraguay, Espa\u00f1a y China. En Brasil, antes del hallazgo de los espec\u00edmenes en el norte de Minas Gerais, ya se hab\u00edan recogido restos de esos seres marinos en Corumb\u00e1, estado de Mato Grosso do Sul. Con hasta tres cent\u00edmetros de longitud, las cloudinas son uno de los primeros animales macrosc\u00f3picos que desarrollaron un exoesqueleto, concha o caparaz\u00f3n a base de carbonato de calcio. De dif\u00edcil clasificaci\u00f3n, inicialmente fueron incluidas como miembros de los an\u00e9lidos, donde se encuentran las lombrices, pero en la actualidad, generalmente se las clasifica, como en el caso de las corumbellas, como ejemplares de los cnidarios, grupo que incluye a los corales. Su h\u00e1bitat era el lecho de mares poco profundos, ricos en anh\u00eddrido carb\u00f3nico, en un rango de profundidad en el que la luz logra atravesar el agua. Las cloudinas viv\u00edan en el fondo del mar sujetas a alfombras o tapices microbianos, delgadas capas de cianobacterias que extraen su energ\u00eda de la fotos\u00edntesis. En algunos casos, esas alfombras est\u00e1n asociadas a la formaci\u00f3n de rocas calc\u00e1reas que, cuando se fosilizan, pueden originar los denominados estromatolitos (si sus capas fueran perceptibles) o trombolitos (cuando las capas presentan una apariencia grumosa).<\/p>\n<div id=\"attachment_152993\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-152993 \" alt=\"Fragmentos f\u00f3siles de cloudinas: vestigios de vida marina en Janu\u00e1ria, hace 550 millones de a\u00f1os\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Cloudina-11.jpg\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Cloudina-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Cloudina-11-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Cloudina-11-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lucas Warren<\/span>Fragmentos f\u00f3siles de cloudinas: vestigios de vida marina en Janu\u00e1ria, hace 550 millones de a\u00f1os<span class=\"media-credits\">Lucas Warren<\/span><\/p><\/div>\n<p>A los restos de ejemplares de cloudinas se los considera f\u00f3siles gu\u00eda. En la jerga de los paleont\u00f3logos, eso significa que constituyen un tipo de registro hallado en varias partes del globo terrestre, pero su frecuencia est\u00e1 restringida a un per\u00edodo preciso de tiempo. A causa de esas peculiaridades, a los f\u00f3siles gu\u00eda se los utiliza internacionalmente para correlacionar y datar capas geol\u00f3gicas y, por extensi\u00f3n, el \u00e1mbito de deposici\u00f3n asociado con \u00e9stas. Las cloudinas s\u00f3lo aparecen en rocas sedimentarias de origen marino que se asentaron sobre la corteza terrestre entre 550 y 542 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, al final del per\u00edodo geol\u00f3gico denominado Ediac\u00e1rico. Este per\u00edodo es inmediatamente anterior al comienzo del C\u00e1mbrico, cuando en un breve per\u00edodo de tiempo, los invertebrados marinos provistos de caparazones biomineralizados se diversificaron.<\/p>\n<p>Los caparazones de cloudinas son fr\u00e1giles, poseen peque\u00f1as cantidades de carbonato de calcio. \u201cLas conchas no pose\u00edan resistencia mec\u00e1nica y no pod\u00edan \u2018sobrevivir\u2019 a un intenso transporte o a la erosi\u00f3n permanente de las corrientes\u201d, dice el paleont\u00f3logo Marcello Guimar\u00e3es Sim\u00f5es, del Instituto de Biociencias (IB) de la Unesp de Botucatu, quien tambi\u00e9n firma el <i>paper<\/i> en la revista <i>Geology<\/i>. \u201cEn definitiva, eran aut\u00f3ctonas o paraut\u00f3ctonas\u201d. Por eso, a los f\u00f3siles de esos animales se los considera originarios de los sitios donde se los encontr\u00f3 o de lugares muy cercanos. Tal particularidad refuerza la teor\u00eda de que un mar pando, en efecto, cubr\u00eda los sitios donde aparecieron esos f\u00f3siles. Como los sitios donde se encontraron cloudinas forman parte de cratones m\u00e1s o menos contiguos a lo que habr\u00eda sido Gondwana hace alrededor de 550 millones de a\u00f1os, es razonable suponer que ese antiguo mar superficial uniera Am\u00e9rica del Sur con \u00c1frica.<\/p>\n<div id=\"attachment_152995\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-152995 \" alt=\"Rastro de un animal con cuerpo blando\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Rastros-fosseis-Bambui-11.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Rastros-fosseis-Bambui-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Rastros-fosseis-Bambui-11-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Rastros-fosseis-Bambui-11-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lucas Warren<\/span>Rastro de un animal con cuerpo blando<span class=\"media-credits\">Lucas Warren<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>La edad del Bambu\u00ed<br \/>\n<\/b>M\u00e1s all\u00e1 de constituir una evidencia de aguas oce\u00e1nicas que inundaron regiones del supercontinente austral en sus or\u00edgenes, los ejemplares de cloudinas ayudan a los ge\u00f3logos nacionales a establecer una cronolog\u00eda m\u00e1s precisa para los sedimentos basales del Grupo Bambu\u00ed. La edad de esa unidad geol\u00f3gica ha sido objeto de controversias durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Las estimaciones para el per\u00edodo en que se formaron sus rocas var\u00edan enormemente: entre 740 y 550 millones de a\u00f1os atr\u00e1s. En 2012, el ge\u00f3logo M\u00e1rcio Pimentel, por entonces en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) y actualmente en la Universidad de Brasilia (UnB), determin\u00f3 la edad de 25 muestras de circ\u00f3n detr\u00edtico recolectadas en \u00e1reas del Grupo Bambu\u00ed en el norte de Minas Gerais y en el centro de Bah\u00eda. Los circones son minerales cristalizados en granitos o en rocas volc\u00e1nicas que, posteriormente, son erosionadas, transportadas junto a los sedimentos y depositadas en cuencas. Contienen cantidades significativas de uranio y su edad puede calcularse por medio del decaimiento radioactivo. La edad establecida por Pimentel para los cristales hallados en el Bambu\u00ed fue entre 600 y 550 millones de a\u00f1os, menor que la que normalmente se le atribu\u00eda al grupo (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/05\/21\/rocas-rejuvenecidas\/\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 195<\/i><\/a>). \u201cEl hallazgo de f\u00f3siles de animales en Janu\u00e1ria fue una grata sorpresa y pr\u00e1cticamente echa por tierra la pol\u00e9mica en torno a la edad del Grupo Bambu\u00ed\u201d, sostiene Pimentel.<\/p>\n<p>El ge\u00f3logo Claudio Riccomini, del IGc-USP, sigue el mismo lineamiento, aunque plantea una excepci\u00f3n. \u201cEl descubrimiento de cloudinas, as\u00ed como de fragmentos de corumbellas, responde en forma concluyente a la pregunta por la edad del Grupo Bambu\u00ed, al menos desde el plano del conocimiento establecido en la actualidad\u201d, dice Riccomini, quien, a prop\u00f3sito, tambi\u00e9n es uno de los coautores del art\u00edculo sobre los nuevos f\u00f3siles marinos. \u201cPero el debate no queda cerrado por completo. Entre otros temas, resulta importante verificar si el Grupo Bambu\u00ed tiene la misma edad en distintas \u00e1reas de su cuenca y averiguar las relaciones que las rocas de la Formaci\u00f3n Sete Lagoas mantienen con los dep\u00f3sitos glaciales que se encuentran situados debajo de ellas\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_152992\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-152992 \" alt=\"Formaciones calc\u00e1reas en una caverna de la regi\u00f3n de Janu\u00e1ria \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_caverna-Januaria21.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_caverna-Januaria21.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_caverna-Januaria21-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_caverna-Januaria21-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lucas Warren<\/span>Formaciones calc\u00e1reas en una caverna de la regi\u00f3n de Janu\u00e1ria<span class=\"media-credits\">Lucas Warren<\/span><\/p><\/div>\n<p>En l\u00edneas generales, los expertos coinciden al respecto de la importancia de los f\u00f3siles de Janu\u00e1ria para establecer una cronolog\u00eda m\u00e1s exacta del Grupo Bambu\u00ed y para el planteo de la hip\u00f3tesis que sostiene que partes significativas de Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica y la Ant\u00e1rtida se hallaban cubiertas por un mar poco profundo hace unos 550 millones de a\u00f1os. No obstante, el descubrimiento de las cloudinas en el norte de Minas Gerais hace arreciar el debate en torno a una cuesti\u00f3n de fondo: hace algo m\u00e1s de 500 millones de a\u00f1os, \u00bfya se hab\u00eda formado el supercontinente austral Gondwana o no? Ese tema divide las opiniones entre los estudiosos, que en los \u00faltimos a\u00f1os se alinearon en dos grupos con visiones distintas. Cada corriente de pensamiento se basa en diferentes tipos de datos, tales como las dataciones de rocas e informaciones sobre paleomagnetismo que ayudan a determinar d\u00f3nde estar\u00edan ubicados los cratones de Gondwana en un per\u00edodo determinado y c\u00f3mo habr\u00eda sido su desplazamiento e interacci\u00f3n dentro del globo terrestre a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p>Los autores del trabajo con los f\u00f3siles de Janu\u00e1ria sostienen la hip\u00f3tesis de que Gondwana, sobre todo en su sector occidental (que actualmente incluye a Sudam\u00e9rica), a\u00fan no se hallaba formada por completo durante el per\u00edodo en el que vivieron las cloudinas y corumbellas. En concordancia con esa teor\u00eda, la mayor\u00eda de los grandes bloques continentales, los mentados cratones, que constitu\u00edan el supercontinente, ya estaban unificados, pero uno de ellos, el gran crat\u00f3n de la Amazonia, todav\u00eda estaba separado de los dem\u00e1s hace alrededor de 550 millones de a\u00f1os. Un antiguo oc\u00e9ano, al que en 2006 el ge\u00f3logo Ricardo Trindade, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP bautiz\u00f3 con el nombre de Clymene, habr\u00eda separado a la mayor parte de Gondwana del crat\u00f3n de la Amazonia. En ese escenario, el Clymene ser\u00eda la fuente de las aguas saladas que habr\u00edan originado el mar pando sobre una porci\u00f3n significativa de las tierras del naciente Gondwana en tiempos de las cloudinas. Tan s\u00f3lo alrededor de 520 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, ese oc\u00e9ano se habr\u00eda cerrado y el rompecabezas del montaje del supercontinente austral habr\u00eda concluido. \u201cLa formaci\u00f3n de la parte occidental de Gondwana es m\u00e1s compleja y ocurri\u00f3 m\u00e1s tarde de lo que se pensaba\u201d, dice Trindade.<\/p>\n<div id=\"attachment_152994\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-152994 \" alt=\"Marcas de peque\u00f1as ondulaciones: una evidencia del antiguo mar superficial en el norte de Minas Gerais\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Marcas-onduladas-indicativas-de-aguas-rasas_Bambui1.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Marcas-onduladas-indicativas-de-aguas-rasas_Bambui1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Marcas-onduladas-indicativas-de-aguas-rasas_Bambui1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Mar_Marcas-onduladas-indicativas-de-aguas-rasas_Bambui1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lucas Warren<\/span>Marcas de peque\u00f1as ondulaciones: una evidencia del antiguo mar superficial en el norte de Minas Gerais<span class=\"media-credits\">Lucas Warren<\/span><\/p><\/div>\n<p>En opini\u00f3n del ge\u00f3logo Umberto Cordani, del IGc de la USP, las aguas de ese mar superficial que probablemente cubrieron una parte de Am\u00e9rica del Sur y de \u00c1frica al final del per\u00edodo Ediac\u00e1rico no pueden haber venido del Clymene. El motivo de tal imposibilidad es, seg\u00fan \u00e9l, algo sencillo: ese oc\u00e9ano nunca existi\u00f3. Cordani, M\u00e1rcio Pimentel, de la UnB y otros investigadores sostienen el enfoque m\u00e1s cl\u00e1sico al respecto de la conformaci\u00f3n de Gondwana. Seg\u00fan esa hip\u00f3tesis, la porci\u00f3n occidental de ese supercontinente, formada por \u00c1frica y Am\u00e9rica del Sur, se uni\u00f3 hace alrededor de 620 millones de a\u00f1os, al cerrarse un gran oc\u00e9ano, el Goi\u00e1s-Pharusian, que separaba a los cratones del Congo y del Sahara de los bloques continentales de la Amazonia y del oeste africano. Durante el per\u00edodo de las cloudinas, por lo tanto, Sudam\u00e9rica y \u00c1frica no contar\u00edan con oc\u00e9anos internos, seg\u00fan esa teor\u00eda. Los peque\u00f1os animales marinos hallados ahora en Minas Gerais y en otros rincones de Gondwana habr\u00edan proliferado en un extenso mar interior, con escasa profundidad, apoyado sobre lit\u00f3sfera (corteza) de tipo continental. \u201cNo hay ninguna evidencia geol\u00f3gica en la regi\u00f3n central de Brasil de una lit\u00f3sfera de tipo oce\u00e1nica durante los per\u00edodos Ediac\u00e1rico o C\u00e1mbrico que pueda estar asociada a la posible existencia del Clymene\u201d, sostiene Cordani.<\/p>\n<p>En buenos t\u00e9rminos, los dos grupos con distintos enfoques sobre el proceso de formaci\u00f3n de Gondwana han publicado art\u00edculos y comentarios cuestionando datos e interpretaciones\u00a0 formulados por sus colegas que no comparten su postura. El descubrimiento de los f\u00f3siles marinos en el norte de Minas Gerais \u2012para algunos, prueba de que el oc\u00e9ano Clymene avanz\u00f3 sobre Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica\u2012 constituye otro factor que se suma a la pol\u00e9mica.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nTect\u00f3nica y sedimentaci\u00f3n del Grupo Itapucumi en el contexto de las plataformas carbon\u00edferas ediac\u00e1ricas: abordaje geoqu\u00edmico, geocronol\u00f3gico, paleomagn\u00e9tico y bioestratigr\u00e1fico (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/116982\/tectonica-e-sedimentacao-do-grupo-itapucumi-no-contexto-das-plataformas-carbonaticas-ediacaranas-abo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/ 19584-4<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Beca en el pa\u00eds &#8211; Regular &#8211; Posdoctorado; <b>Investigador responsable<\/b> Claudio Riccomini (IGc-USP); Becario Lucas Verissimo Warren \u2013 IGc\/ USP; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 150.870,57 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nWARREN, L.V <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/geology.gsapubs.org\/content\/early\/2014\/03\/17\/G35304.1.abstract\" target=\"_blank\">The puzzle assembled: Ediacaran guide fossil Cloudina reveals an old proto-Gondwana seaway<\/a>. <b>Geology<\/b>. v. 42, n. 5, p. 391-94. may. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00f3siles indican que el mar cubr\u00eda Minas Gerais hace de 550 millones de a\u00f1os","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[309,324],"coauthors":[101],"class_list":["post-152989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-geologia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=152989"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152989\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=152989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=152989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=152989"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=152989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}