{"id":153054,"date":"2014-06-16T03:15:08","date_gmt":"2014-06-16T06:15:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=153054"},"modified":"2015-07-03T16:40:43","modified_gmt":"2015-07-03T19:40:43","slug":"un-puente-entre-los-hemisferios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-puente-entre-los-hemisferios\/","title":{"rendered":"Un puente entre los hemisferios"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/044-045_Neuro-do-Lent_2202.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-153056 alignnone\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/044-045_Neuro-do-Lent_2202-1024x585.jpg\" alt=\"044-045_Neuro do Lent_220\" width=\"553\" height=\"316\" \/><span class=\"media-credits-inline\">IVANEI BRAMATI \/ INSTITUTO D'OR<\/span><br \/>\n<\/a>Un misterio que perdura desde hace casi medio siglo sin explicaci\u00f3n en la neurociencia puede haber sido aclarado ahora por un grupo de investigadores brasile\u00f1os y brit\u00e1nicos. Los individuos que nacen sin un importante haz de fibras nerviosas que conecta los dos hemisferios cerebrales, el cuerpo calloso, en principio, tendr\u00edan dificultades para asociar el aprendizaje y la memoria almacenados en lados opuestos del cerebro. Sucede que el cerebro de algunos de ellos parece conservar esa habilidad, una paradoja muy conocida por los neurocient\u00edficos, pero nunca debidamente dilucidada. En un art\u00edculo publicado en mayo en la revista <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">PNAS<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, los investigadores reportaron una explicaci\u00f3n posible para este antiguo rompecabezas. Se comprob\u00f3 que los cerebros de las personas que nacen sin el cuerpo calloso parecen ser capaces de crear rutas alternativas y asegurar la comunicaci\u00f3n entre ambos hemisferios cerebrales. En el estudio, coordinado por los doctores Fernanda Tovar-Moll y Roberto Lent, ambos del Instituto D\u2019Or de Investigaci\u00f3n y Ense\u00f1anza (IDOr) y del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), el grupo identific\u00f3 y describi\u00f3 morfol\u00f3gicamente estas nuevas rutas, que parecen compensar la ausencia de esta\u00a0 importante estructura cerebral.<\/span><\/p>\n<p>El cuerpo calloso, ubicado en la regi\u00f3n central del cerebro, funciona como un puente que conecta los hemisferios derecho e izquierdo por medio de 200 millones de fibras nerviosas. En la d\u00e9cada de 1960, los investigadores comprobaron que la extirpaci\u00f3n quir\u00fargica del cuerpo calloso \u2012un procedimiento conocido como callosotom\u00eda\u2012 perjudicaba la capacidad de las personas para comprender e interpretar el mundo. Constataron que la comunicaci\u00f3n entre los dos hemisferios quedaba seriamente comprometida en los pacientes a los que se les hab\u00eda extirpado quir\u00fargicamente esa estructura para tratar trastornos neurol\u00f3gicos tales como la epilepsia. Como se lo consideraba un procedimiento paliativo, no curativo, y adem\u00e1s bastante agresivo e invasivo, la callosotom\u00eda era y todav\u00eda es utilizada solamente en casos muy espec\u00edficos. \u201cSe cre\u00eda que la ablaci\u00f3n del cuerpo calloso impedir\u00eda, en el caso de la epilepsia, que las conexiones neuronales que no funcionan correctamente y desencadenan convulsiones se extendiesen hacia las neuronas del hemisferio vecino\u201d, explica Tovar-Moll.<\/p>\n<p>En los casos quir\u00fargicos, la extirpaci\u00f3n de dicho conjunto de fibras puede ser completa. Ese procedimiento impide el intercambio de informaci\u00f3n entre ambos hemisferios cerebrales, desencadenando el s\u00edndrome de desconexi\u00f3n interhemisf\u00e9rica. Un paciente al que se le remueve completamente el cuerpo calloso por medios quir\u00fargicos puede tornarse incapaz de reconocer un objeto en caso que, con los ojos vendados, lo tome con la mano izquierda. Esto ocurre porque al reconocimiento t\u00e1ctil con esa mano lo procesa el hemisferio derecho del cerebro, mientras que el habla est\u00e1 controlada por el hemisferio izquierdo. Entonces, para percibir un objeto y nombrarlo, se necesita que ambos hemisferios intercambien informaci\u00f3n entre s\u00ed. Seg\u00fan opina Tovar-Moll, lo que explica tal incapacidad en el caso de esas personas es el hecho de que la se\u00f1al no logra pasar del lado derecho al izquierdo a ra\u00edz de la ausencia de ese puente.<\/p>\n<p>Pero hace bastante que tambi\u00e9n se sabe que no sucede lo mismo con los que nacen sin esa estructura cerebral. En 1968, el neurocient\u00edfico Roger Sperry, premio Nobel de Medicina o Fisiolog\u00eda en 1981, comprob\u00f3 que los individuos que nacen desprovistos del cuerpo calloso son capaces de reconocer y nombrar cualquier objeto, independientemente de la mano con la cual lo tomen. Tal constataci\u00f3n, a la que tambi\u00e9n se conoce con el nombre de paradoja de Sperry, intrigaba a los cient\u00edficos, porque no se sab\u00eda con certeza c\u00f3mo se comunicaban ambos hemisferios en ausencia del cuerpo calloso.<\/p>\n<p><b>Problemas de formaci\u00f3n<br \/>\n<\/b>En el estudio de la <i>PNAS<\/i>, Tovar-Moll y sus colaboradores estudiaron a seis individuos de ambos sexos con edades entre 6 y 33 a\u00f1os, y problemas en la formaci\u00f3n del cuerpo calloso que variaban desde su total ausencia (agenesia) hasta el desarrollo de un cuerpo calloso atrofiado. Entre los voluntarios que participaron en el estudio, dos carec\u00edan del cuerpo calloso; dos lo ten\u00edan de un tama\u00f1o menor que lo normal (hipoplasia); y otros dos presentaban tan s\u00f3lo partes de su estructura formada (disgenesia parcial). Al realizar las pruebas de reconocimiento t\u00e1ctil y visual, los investigadores verificaron que la comunicaci\u00f3n entre los dos hemisferios del cerebro de las personas que nacieron sin el cuerpo calloso o tan s\u00f3lo con partes del mismo, era pr\u00e1cticamente igual a la observada en un grupo de control, integrado por individuos con cerebros sanos.<\/p>\n<p>En un intento por comprender mejor c\u00f3mo era que los cerebros de los integrantes de ambos grupos funcionaban de manera similar, los investigadores los mapearon mediante el empleo de t\u00e9cnicas de resonancia magn\u00e9tica estructural (RM) que permiten visualizar las conexiones neuronales, y t\u00e9cnicas de resonancia magn\u00e9tica funcional (RMf), que miden la actividad cerebral a partir de variaciones en el flujo sangu\u00edneo regional. Los cient\u00edficos notaron que, a diferencia de los cerebros de los individuos sanos y de los pacientes a quienes se les extirp\u00f3 el cuerpo calloso mediante una cirug\u00eda, los cerebros de las personas que no pose\u00edan cuerpo calloso o lo ten\u00edan malformado, presentaban conexiones nerviosas alternativas entre los dos hemisferios, posiblemente desde su nacimiento. \u201cDetectamos en las personas que hab\u00edan nacido sin el cuerpo calloso y tambi\u00e9n en las que lo ten\u00edan parcialmente formado un conjunto de fibras nerviosas que formaban haces compactos que conectan las regiones que gobiernan la transferencia de informaciones t\u00e1ctiles entre los dos hemisferios\u201d, relata Tovar-Moll. Habr\u00eda dos rutas alternativas de comunicaci\u00f3n entre los hemisferios cerebrales. Seg\u00fan la m\u00e9dica, ellas conectan, bilateralmente, la regi\u00f3n de la corteza parietal posterior, que es el \u00e1rea implicada en el reconocimiento t\u00e1ctil.<\/p>\n<p>El grupo cree que esos circuitos cerebrales alternativos, en el caso de los individuos que nacen sin el cuerpo calloso, se generan durante el desarrollo embrionario \u2012entre la 12\u00aa y la 20\u00aa semana de gestaci\u00f3n\u2012, cuando la plasticidad anat\u00f3mica del cerebro es alta y posee la capacidad de desviar el crecimiento de los axones, la parte de la neurona encargada de la conducci\u00f3n de los impulsos el\u00e9ctricos de una c\u00e9lula a otra. Los neurocient\u00edficos denominan a esa capacidad del cerebro para reconectar \u00e1reas distantes como plasticidad de larga distancia. Los investigadores a\u00fan no saben si el cerebro de todos aqu\u00e9llos que nacen sin el cuerpo calloso desarrolla esas v\u00edas alternativas. Pero el hecho de haberlas detectado en algunos casos est\u00e1 indicando que son factibles. Por ahora, los resultados obtenidos por el grupo de Tovar-Moll y Lent, no s\u00f3lo resuelven esa antigua paradoja sino que tambi\u00e9n sugieren que incluso los enlaces largos que se forman en el cerebro durante su desarrollo podr\u00edan modificarse, probablemente como respuesta a factores ambientales o gen\u00e9ticos, abriendo as\u00ed el camino hacia una mejor comprensi\u00f3n de una serie de enfermedades humanas resultantes de conexiones neuronales an\u00f3malas que se generaron durante el desarrollo intrauterino.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nTOVAR-MOLL, F. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/early\/2014\/05\/08\/1400806111.abstract\" target=\"_blank\">Structural and functional brain rewiring clarifies preserved inter-hemispheric transfer in humans born without the corpus callosum<\/a>. <b>PNAS<\/b>. may. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Caminos alternativos conectan \u00e1reas en extremos opuestos del cerebro","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[319],"coauthors":[662],"class_list":["post-153054","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153054"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153054\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153054"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=153054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}