{"id":153090,"date":"2014-06-16T03:25:04","date_gmt":"2014-06-16T06:25:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=153090"},"modified":"2015-07-03T16:41:57","modified_gmt":"2015-07-03T19:41:57","slug":"jocotes-y-sucupiras-en-la-agricultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jocotes-y-sucupiras-en-la-agricultura\/","title":{"rendered":"Jocotes y sucupiras en la agricultura"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_153092\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-153092 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequi-5172ea1.jpg\" alt=\"Mayor tolerancia: flor del pequi, un \u00e1rbol nativo de la sabana, adaptado al calor y a la sequ\u00eda\" width=\"290\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequi-5172ea1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequi-5172ea1-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequi-5172ea1-250x169.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Mayor tolerancia: flor del pequi, un \u00e1rbol nativo de la sabana, adaptado al calor y a la sequ\u00eda<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">El jocote (<\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Spondias purpurea<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">) y el umb\u00fa (<\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Spondias tuberosa<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">), \u00e1rboles comunes en el semi\u00e1rido nordestino, y la <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">sucupira preta<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> (<\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Bowdichia virgiloides<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">), del cerrado, conforman un grupo de plantas brasile\u00f1as que pueden ayudar a la agricultura para afrontar dos de las consecuencias del cambio clim\u00e1tico: el aumento de la temperatura y la escasez de agua en ciertas regiones. Sucede que esas tres especies ostentan gran capacidad adaptativa por su tolerancia al calor y a la sequ\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n y el aislamiento de los genes que les confieren resistencia a esas plantas puede colaborar para que cultivos agr\u00edcolas tales como la soja, el ma\u00edz, el arroz y el frijol adquieran mayor tolerancia ante los extremos clim\u00e1ticos, seg\u00fan afirm\u00f3 el ingeniero agr\u00edcola Eduardo Assad, del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Inform\u00e1tica para la Agricultura (CNPTIA) de Embrapa, en una conferencia brindada en el marco <a href=\"http:\/\/www.fapesp.br\/eventos\/biota_bioemudancasclimaticas\" target=\"_blank\">del cuarto encuentro del Ciclo de Conferencias 2014<\/a> del programa Biota-FAPESP Educaci\u00f3n, que se realiz\u00f3 el 22 de mayo en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>\u201cEl cerrado fue otrora mucho m\u00e1s c\u00e1lido y seco que hoy en d\u00eda, y \u00e1rboles como por ejemplo el <i>pau terra <\/i>(<i>Qualea grandiflora<\/i>), el pequi (<i>Caryocar brasiliense<\/i>) y la espina de Cristo o espina corona (<i>Gleditsia amorphoides<\/i>), adem\u00e1s de la <i>sucupira preta<\/i>, sobrevivieron\u201d, dijo Assad. \u201cNecesitamos estudiar el genoma de esas especies para identificar y aislar a los genes que les confieren adaptabilidad\u201d. Cuando lo hayamos logrado, el paso siguiente consistir\u00e1 en tratar de injertarlos en la soja o el ma\u00edz, por ejemplo, para aumentar su tolerancia a la sequ\u00eda y al calor. \u201cNo es algo sencillo, pero hay que empezar\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_153094\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-153094 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_Pesquisadores1.jpg\" alt=\"Eduardo Assad, Leonardo Meireles y Alexandre Colombo: se necesita una adaptaci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"166\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_Pesquisadores1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_Pesquisadores1-120x69.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_Pesquisadores1-250x143.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Eduardo Assad, Leonardo Meireles y Alexandre Colombo: se necesita una adaptaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Assad, Brasil alberga la mayor variedad conocida de plantas resistentes al calor y a la sequ\u00eda. Y lograr un aumento en la capacidad de soportar la escasez de agua y las temperaturas elevadas supone uno de los grandes desaf\u00edos para la agricultura nacional. Al fin y al cabo, las simulaciones de escenarios futuros trazados por Embrapa indican que la productividad de cultivos tales como el ma\u00edz, la soja y el arroz sufrir\u00e1 una merma pronunciada en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas como consecuencia de las alteraciones del clima en el planeta. \u201cEsos escenarios tambi\u00e9n valen para las variedades gen\u00e9ticas actuales\u201d, explic\u00f3 Assad. \u201cUna de las soluciones consiste en encontrar genes alternativos realizar mejoras [en esos cultivos]\u201d.<\/p>\n<p>Como ejemplo del aporte del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n en Soja de Embrapa para enfrentar un escenario con aumento de la temperatura y disminuci\u00f3n de las lluvias, Assad present\u00f3 una variedad de soja gen\u00e9ticamente modificada que ser\u00e1 lanzada en 2015. Dicha variedad posee un gen denominado Dreb (la sigla en ingl\u00e9s para <i>prote\u00edna de respuesta a la deshidrataci\u00f3n celular<\/i>), que codifica a una prote\u00edna encargada de estimular las defensas naturales de la planta contra la p\u00e9rdida de agua. Dicho gen, que fue patentado por el Centro Japon\u00e9s de Investigaci\u00f3n Internacional para las Ciencias Agr\u00edcolas (Jircas), fue extra\u00eddo de una planta de la familia de la mostaza, la <i>Arabidopsis thaliana<\/i>, el primer vegetal del cual se secuenci\u00f3 su genoma. En la soja, \u00e9ste parece incrementar la resistencia a la escasez de agua. \u201cNosotros estuvimos prob\u00e1ndolo este a\u00f1o en Paran\u00e1, durante un terrible per\u00edodo sin lluvias\u201d, coment\u00f3. \u201cTodav\u00eda faltan realizar otros estudios, pero hasta ahora los resultados son buenos\u201d.<\/p>\n<p>Assad tambi\u00e9n menciona los avances obtenidos por el Instituto Agron\u00f3mico de Paran\u00e1 (Iapar), que ya lanz\u00f3 cuatro variedades de frijol tolerantes a altas temperaturas, e investigaciones efectuadas en el municipio de Varginha, estado de Minas Gerais, en busca de variedades de caf\u00e9 m\u00e1s tolerantes al calor y a la sequ\u00eda.<\/p>\n<p><b>P\u00e9rdidas<br \/>\n<\/b>Estimaciones de Embrapa, elaboradas con base en la productividad promedio de la soja, revelan que s\u00f3lo ese grano acumul\u00f3 en Brasil p\u00e9rdidas por m\u00e1s de 8.400 millones de d\u00f3lares como consecuencia de los cambios clim\u00e1ticos entre 2003 y 2013. En tanto, la producci\u00f3n de ma\u00edz registr\u00f3 p\u00e9rdidas por m\u00e1s de 5.200 millones de la misma moneda en dicho per\u00edodo.<\/p>\n<div id=\"attachment_153093\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-153093 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequizeiro-Xingu-MT-663421.jpg\" alt=\"Pequi: la secuenciaci\u00f3n de su genoma podr\u00eda revelar los genes que propician su tolerancia a altas temperaturas y a la sequ\u00eda\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequizeiro-Xingu-MT-663421.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequizeiro-Xingu-MT-663421-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_pequizeiro-Xingu-MT-663421-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Pequi: la secuenciaci\u00f3n de su genoma podr\u00eda revelar los genes que propician su tolerancia a altas temperaturas y a la sequ\u00eda<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Investigaciones realizadas por Embrapa y por la Universidad de Campinas (Unicamp) indican incluso que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os habr\u00e1 una reducci\u00f3n del \u00e1rea propicia para la siembra de algunos cultivos. Estos an\u00e1lisis anticipan una reducci\u00f3n del 9,45% del \u00e1rea considerada de bajo riesgo para el cultivo del caf\u00e9 en 2020, algo que causar\u00eda p\u00e9rdidas por valor de 882 millones de reales. La disminuci\u00f3n del \u00e1rea \u00f3ptima para el plant\u00edo de caf\u00e9 podr\u00eda llegar al 17,15% para 2050, elevando la p\u00e9rdidas a 1.600 millones de reales.<\/p>\n<p>Ante la posibilidad de tales perjuicios, Assad propuso otra soluci\u00f3n, que consiste en la revisi\u00f3n del modelo productivo agr\u00edcola. \u201cLa concentraci\u00f3n de gases con efecto invernadero en la atm\u00f3sfera ha crecido m\u00e1s de un 20% en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, tornando impostergable la adopci\u00f3n de sistemas productivos m\u00e1s limpios\u201d, declar\u00f3 a <i>Ag\u00eancia FAPESP<\/i>. \u201cBrasil es muy respetado en el \u00e1rea, especialmente porque ha reducido el desmonte en la Amazonia y, simult\u00e1neamente, ha elevado la productividad en la regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Este logro, opina Assad, genera la oportunidad de debatir la adopci\u00f3n de pr\u00e1cticas agr\u00edcolas m\u00e1s sostenibles, como podr\u00edan ser la integraci\u00f3n del plant\u00edo con la ganader\u00eda y con la selva, la siembra directa sobre paja, el uso de bacterias que fijan el nitr\u00f3geno en el suelo, la fertilizaci\u00f3n con roca molida (el uso de micro y macronutrientes para mejorar la fertilidad de los suelos) y la aplicaci\u00f3n de abonos organominerales, adem\u00e1s del mejoramiento gen\u00e9tico.<\/p>\n<p>\u201cEl confinamiento del ganado es otro punto en disputa entre investigadores y criadores de diversas partes del mundo\u201d, record\u00f3 Assad. Para reducir el riesgo de contaminaci\u00f3n de los reba\u00f1os confinados, la soluci\u00f3n radica en la recuperaci\u00f3n de las pasturas degradadas. Estudios realizados por Embrapa Agrobiolog\u00eda revelan que la producci\u00f3n de carne en campos de pastoreo recuperados podr\u00eda reducir hasta 10 veces la emisi\u00f3n de gases con efecto invernadero.<\/p>\n<p>\u201cAmbientalistas, ruralistas, el gobierno y el sector privado deben sentarse a decidir qu\u00e9 hacer de aqu\u00ed en adelante\u201d, sostiene Assad. \u201c\u00bfPor cu\u00e1l sistema de producci\u00f3n hay que optar? \u00bfCon o sin pastoreo? \u00bfCon o sin \u00e1rboles? \u00bfCon rotaci\u00f3n o sin ella? Son cambios dif\u00edciles, a largo plazo, pero muchos agricultores est\u00e1 preocupado con estas cuestiones y por las p\u00e9rdidas que podr\u00eda provocar el calentamiento global, y est\u00e1n empezando a buscar soluciones\u201d, dijo.<\/p>\n<div id=\"attachment_153091\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-153091 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_frutos-de-palmito-jussara-552971.jpg\" alt=\"Palmito dulce: una palmera que puede perder espacio en el bosque atl\u00e1ntico a causa del calentamiento global\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_frutos-de-palmito-jussara-552971.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_frutos-de-palmito-jussara-552971-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_frutos-de-palmito-jussara-552971-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Palmito dulce: una palmera que puede perder espacio en el bosque atl\u00e1ntico a causa del calentamiento global<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p><b>La biodiversidad<br \/>\n<\/b>Las consecuencias de las alteraciones en el clima del planeta no quedar\u00e1n circunscritas a la agricultura. En los ecosistemas bastante degradados, como es el caso del bosque atl\u00e1ntico, muchas especies de \u00e1rboles tambi\u00e9n podr\u00edan perder espacio con el aumento de la temperatura media en la superficie del planeta previsto para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. En su presentaci\u00f3n, el bi\u00f3logo Alexandre Colombo revel\u00f3 lo que ocurrir\u00eda con 38 especies de \u00e1rboles nativas del bosque atl\u00e1ntico hacia la mitad de este siglo.<\/p>\n<p>Colombo ech\u00f3 mano de informes sobre la distribuci\u00f3n de esas 38 especies, recabada en 2.837 localidades del pa\u00eds, para cargarlos como datos en un modelo matem\u00e1tico que tuvo en cuenta las alteraciones en los registros t\u00e9rmicos previstos para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Desde una perspectiva optimista, que prev\u00e9 un incremento de dos grados en la temperatura promedio de la superficie del globo, 32 especies podr\u00edan sufrir una reducci\u00f3n significativa en su \u00e1rea de distribuci\u00f3n para 2050, con una mengua promedio de un 25% de la superficie ocupada. En tanto, en un escenario pesimista, donde la temperatura media aumentar\u00eda cuatro grados, el \u00e1rea ocupada por 19 especies podr\u00eda reducirse m\u00e1s de un 50%.<\/p>\n<p>La merma del ambiente propicio para la supervivencia afectar\u00eda principalmente a especies tales como el palmito dulce (<i>Euterpe edulis<\/i>) y la <i>pimenteira <\/i>o <i>capixim <\/i>(<i>Mollinedia schottiana<\/i>), seg\u00fan el estudio de Colombo, realizado bajo la coordinaci\u00f3n de Carlos Alfredo Joly, profesor de la Unicamp y coordinador del Biota-FAPESP.<\/p>\n<p>Entre las 38 especies que se estudiaron en ese trabajo, publicado en 2010 en el peri\u00f3dico <i>Brazilian Journal of Biology<\/i>, la que podr\u00eda sufrir una reducci\u00f3n mayor de su h\u00e1bitat es la <i>guaricica<\/i> o (<i>Vochysia magnifica<\/i>), un \u00e1rbol que puede alcanzar casi 25 metros de altura, cuya distribuci\u00f3n puede sufrir una reducci\u00f3n impresionante (73%). En la actualidad esta especie abunda en el sudeste y sur del pa\u00eds, y podr\u00eda quedar marginada tan s\u00f3lo en el oeste del estado de Santa Catarina y el norte del de Rio Grande do Sul si la temperatura llegase a aumentar cuatro grados en 2050.<\/p>\n<p>Los investigadores ahora tambi\u00e9n trabajan en forma conjunta con equipos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), con la colaboraci\u00f3n de Petrobras, para estudiar lo que podr\u00eda ocurrir con la distribuci\u00f3n de 81 especies de \u00e1rboles de los diferentes biomas\u00a0 brasile\u00f1os hacia 2100.<\/p>\n<p>Como estrategia para lograr una reducci\u00f3n del posible impacto provocado por las alteraciones en el clima del planeta, Colombo propone que se invierta en la preservaci\u00f3n de los remanentes forestales y en la reforestaci\u00f3n de \u00e1reas donde la vegetaci\u00f3n natural result\u00f3 degradada. Tambi\u00e9n sugiere que se implementen corredores que conecten los fragmentos de vegetaci\u00f3n nativa.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Leonardo Dias Meireles, docente de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la USP, explic\u00f3 en una charla c\u00f3mo se construyen los modelos potenciales de distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de una especie. Al tener en cuenta variables ambientales y clim\u00e1ticas de los lugares donde se ha encontrado a cada especie, esos modelos permiten, por ejemplo, la identificaci\u00f3n de nuevas \u00e1reas con condiciones similares a las que ellas ocupan. De esa manera se puede orientar la b\u00fasqueda de una especie en su \u00e1rea de ocupaci\u00f3n potencial o incluso su reintroducci\u00f3n consciente en ese ambiente. Por citar un ejemplo, record\u00f3 el caso de una especie que en el \u00e1mbito local recibe el nombre de <i>casca-de-anta<\/i> (<i>Drimys brasiliensis<\/i>), que recientemente fue hallada en una regi\u00f3n del sudeste del estado de Goi\u00e1s, tal como lo suger\u00edan los modelos desarrollados por Meireles durante su doctorado, realizado bajo la supervisi\u00f3n de George Shepherd, en la Unicamp.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Meireles, estos modelos son importantes para trazar estimaciones del aumento o reducci\u00f3n del \u00e1rea de ocupaci\u00f3n de una especie y cu\u00e1l ser\u00eda su respuesta ante las alteraciones clim\u00e1ticas. Tambi\u00e9n resultan de ayuda para la identificaci\u00f3n de \u00e1reas clim\u00e1ticamente favorables al asentamiento de nuevas poblaciones en el futuro, pues hacen posible la concepci\u00f3n de estrategias de preservaci\u00f3n de la flora y de la fauna.<\/p>\n<p>El ciclo de conferencias organizado en 2014 por el Programa de Investigaciones para la Caracterizaci\u00f3n, Preservaci\u00f3n, Restauraci\u00f3n y Uso Sostenible de la Biodiversidad del Estado de S\u00e3o Paulo tiene en su enfoque a los servicios ecosist\u00e9micos. El \u00faltimo encuentro de la serie lleva el t\u00edtulo \u201cBiodiversidad y ciclo de nutrientes\u201d, y se llevar\u00e1 a cabo el 25 de junio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Genes de plantas podr\u00edan contribuir al mejoramiento de especies","protected":false},"author":487,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,306],"coauthors":[1322,105],"class_list":["post-153090","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153090","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/487"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153090"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153090\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153090"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=153090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}