{"id":153177,"date":"2014-06-16T09:01:32","date_gmt":"2014-06-16T12:01:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=153177"},"modified":"2017-04-04T17:20:57","modified_gmt":"2017-04-04T20:20:57","slug":"perspectivas-en-periodismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/perspectivas-en-periodismo\/","title":{"rendered":"Perspectivas en periodismo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-153178\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/ilust-11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/ilust-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/ilust-11-120x85.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/ilust-11-250x177.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Negreiros<\/span>A ra\u00edz del vertiginoso avance tecnol\u00f3gico y el triunfo de los medios sociales, las empresas de la comunicaci\u00f3n, fundamentalmente los peri\u00f3dicos, afrontan reveses tales como la p\u00e9rdida de lectores, seguida por una merma de p\u00e1ginas y de publicidad, con el consiguiente recorte de costos. Uno de los casos m\u00e1s paradigm\u00e1ticos es el del diario estadounidense <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">The New York Times<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, que registr\u00f3 un descenso en su facturaci\u00f3n de 3.500 millones de d\u00f3lares en 2000 a 1.900 millones de d\u00f3lares en 2012, en tanto que la ca\u00edda de sus ingresos por publicidad fue del 64%. Para entender la coyuntura que atraviesa el periodismo actual, el periodista Caio T\u00falio Costa traz\u00f3 un diagn\u00f3stico del sector y, a partir de all\u00ed, propuso un modelo de negocios rentable para la supervivencia de las publicaciones en tiempos digitales.<\/span><\/p>\n<p>Costa es profesor del MBA en Periodismo y Medios en la Era Digital de la Escuela Superior de Publicidad y Marketing (ESPM), y cumpli\u00f3 un per\u00edodo como investigador visitante en la Columbia University Graduate School of Journalism, de Nueva York, en 2013. En su estudio apunt\u00f3 los <i>impasses<\/i> con los gigantes digitales (Google, Facebook, Twitter), y arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las empresas de comunicaci\u00f3n tradicionales deben aprender a trabajar con \u2012y no contra\u2012 ellos.<\/p>\n<p>A partir de ejemplos e informaci\u00f3n de mercado, el investigador plantea tres soluciones para afrontar la crisis del periodismo en la transici\u00f3n hacia el modelo digital, diversificando los flujos y las fuentes de ingresos: el sistema <i>paywall<\/i> (cobro por suscripciones de contenidos), la publicidad y la producci\u00f3n de servicios con valor agregado. Este \u00faltimo \u00edtem es una expresi\u00f3n de la industria de las telecomunicaciones que define lo que son productos que no constituyen la principal fuente de recursos. En el caso de los peri\u00f3dicos, se refiere a subproductos, tales como contenidos patrocinados, informes especiales, <i>newsletters<\/i> y publicaciones de libros y servicios segmentados, vinculados con derroteros culturales, por ejemplo. \u201cExisten empresas que combinan muy bien esa tr\u00edada, tales como America Online, Google y Facebook, vali\u00e9ndose de contenidos de terceros. Pero las publicaciones tradicionales, en general, todav\u00eda est\u00e1n ancladas en la idea de que pueden resolver el tema tan s\u00f3lo con publicidad y suscripciones\u201d, critica el periodista.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/082-085_Jornalismo-digital_2201.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-153179 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/082-085_Jornalismo-digital_2201-440x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"442\" \/><\/a>Por ende, para asegurar la vigencia de un buen periodismo, cr\u00edtico e independiente, la actividad deber\u00e1 adaptarse a los nuevos tiempos. \u201cSe debe revisar el modelo de negocios del periodismo que se practica en el \u00e1mbito digital. Por ahora, esta vieja industria procura trasladar al mundo digital las pr\u00e1cticas de negociaci\u00f3n que desarrolla en su \u00e1mbito tradicional. El mundo ha cambiado, pero las empresas period\u00edsticas no\u201d, analiza Costa. \u201cTodo marcha a velocidades supers\u00f3nicas, mientras la antigua prensa se queda en la trocha angosta de sus viejas locomotoras. Es algo insostenible. El periodismo necesita asimilar el ambiente disruptivo, enfrentar la cuesti\u00f3n generacional, introduciendo a los j\u00f3venes en el comando de las redacciones. Recomenzar todo, desde cero\u201d.<\/p>\n<p>Costa recuerda que la sociedad necesita mediadores, investigadores, analistas de los hechos. \u201cSi el periodista entiende que ya no es el protagonista de la informaci\u00f3n y que hoy d\u00eda, cualquiera puede generarla y difundirla, podr\u00e1 insertarse mejor en esta nueva esfera. El periodista posee la t\u00e9cnica. Pero necesita saber hacerla transitar en un \u00e1mbito que puso patas arriba al negocio del periodismo\u201d.<\/p>\n<p>En su estudio, Costa analiza la discordancia entre la \u201ccadena de valor cl\u00e1sica\u201d y la \u201cnueva cadena de valor\u201d en la industria period\u00edstica. En la cl\u00e1sica, la estructura se compone de la redacci\u00f3n (reporteros, fot\u00f3grafos, editores, etc.), departamentos (administraci\u00f3n, finanzas, imprenta, recursos humanos), \u00e1rea comercial (encargada de la venta de espacios publicitarios en las p\u00e1ginas impresas) y el sector de distribuci\u00f3n (que comanda la entrega de los ejemplares a sus suscriptores y puntos de venta). La nueva realidad, mediada por internet, es radicalmente distinta a la prensa tradicional.<\/p>\n<p>Desde el final del siglo XX han venido surgiendo otros actores: nuevas empresas de telecomunicaciones, poderosos buscadores (como es el caso de Google), gran cantidad de portales e innovadores <i>gadgets<\/i> (<i>smartphones<\/i>, <i>tablets<\/i>), adem\u00e1s de las omnipresentes redes sociales (Facebook, Foursquare, Instagram, Twitter, YouTube). El p\u00fablico consumidor asumi\u00f3 un papel protag\u00f3nico, principalmente los nativos digitales (<i>obs\u00e9rvese el cuadro de al lado<\/i>), y se convirti\u00f3 en productor y distribuidor de informaci\u00f3n. \u201cCon el advenimiento de la interacci\u00f3n en la red en tiempo real, el periodista \u2012y por consiguiente, el propio periodismo\u2012 ha perdido por completo el rol que se autoasignaba como \u2018cuarto poder\u2019. Hoy en d\u00eda, cualquier individuo o instituci\u00f3n tiene poder de medio dentro del ecosistema digital\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p>Internet se ha transformado en un territorio en disputa. Seg\u00fan Costa, un estudio del Boston Consulting Group revela que la mayor tajada de la econom\u00eda digital (m\u00e1s del 50%) la asumen las operadoras de telecomunicaciones, seguidas por compa\u00f1\u00edas tales como Google y Facebook (el 22%) y por los fabricantes de <i>gadgets<\/i> (un 14%). Las empresas period\u00edsticas son las \u00faltimas de la cadena, con tan s\u00f3lo un 7% de la facturaci\u00f3n del negocio digital en todo el mundo.<\/p>\n<p>El periodismo, seg\u00fan el investigador, conserva su funci\u00f3n de moderador y su relevancia editorial. Sin embargo, el periodista desempe\u00f1a ahora un papel coadyuvante, lo cual no le resta totalmente su importancia, pero s\u00ed requiere un cambio en su forma de actuar. \u201cEl punto en cuesti\u00f3n es si la empresa period\u00edstica digital seguir\u00e1 obteniendo ingresos capaces de mantener una redacci\u00f3n con poder investigativo. Si no reestructura su negocio, es un hecho que no contar\u00e1 con dinero para pagar buenos profesionales. Se necesita contar con un negocio rentable para mantener la relevancia\u201d, considera.<\/p>\n<p>En esta nueva realidad, podr\u00eda pensarse en un \u201cperiodismo postindustrial\u201d, una idea formulada por Christopher William Anderson, de la City University of New York, Clay Shirky, de la New York University, y Emily Bell, de la Columbia University, investigadores agrupados en el Tow Center for Digital Journalism, una de las principales referencias del estudio de Costa. \u201cEl periodismo postindustrial describe un ecosistema medi\u00e1tico digital en que se han roto los procesos rutinarios y racionales por los cuales las noticias eran producidas por grandes empresas. En este universo postindustrial, la producci\u00f3n y el consumo de noticias mutaron, pasaron de las instituciones a los individuos\u201d, define Anderson en una entrevista concedida a <i>Pesquisa FAPESP<\/i>. \u201cEl buen periodismo todav\u00eda es lo que era desde mediados del siglo XX: informaci\u00f3n producida por organizaciones e individuos independientes de los gobiernos, informaciones veraces, honestas y justas. A eso no lo ha modificado internet\u201d a\u00f1ade. Lo que ha cambiado son las condiciones para ejercerlo.<\/p>\n<p>A juicio de Costa, el debate sobre la readecuaci\u00f3n de los rumbos del periodismo dentro del universo digital implica confrontar \u2012o esquivar\u2012 obst\u00e1culos como los son los gigantes Facebook, Google y Twitter. Facebook es un nodo. Al abrir una p\u00e1gina en esa red, que contaba con 1.150 millones de usuarios activos registrados hasta 2013, la empresa period\u00edstica pierde la exclusividad de su contenido y lo transfiere inmediatamente a sus lectores en la red social. Entre otros desdoblamientos, esto trae aparejado un serio problema con la publicidad, cuyo objetivo tambi\u00e9n eran esos lectores, pues puede migrar tambi\u00e9n hacia la red social, por un costo mucho menor. La disyuntiva es: \u00bfc\u00f3mo quedar afuera de la mayor red social del mundo?<\/p>\n<p>En tanto, el problema con Google se suscita en lo referente al uso de los contenidos period\u00edsticos en los resultados de la b\u00fasqueda con el fin de comercializar publicidad en esas mismas p\u00e1ginas. Por un lado, el contenido de los peri\u00f3dicos a\u00fan mantiene el prestigio de su credibilidad y relevancia. Por el otro, los peri\u00f3dicos no ganan un s\u00f3lo centavo por la publicidad en las p\u00e1ginas de resultados de Google. En este caso, se repite el dilema anterior, al respecto de c\u00f3mo quedar fuera de la marca m\u00e1s conocida y visitada en internet.<\/p>\n<p>En cuanto a Twitter, el tema es relativamente sencillo. Pese a su popularidad, los usuarios no necesitan obligatoriamente circunscribir la interacci\u00f3n a los 140 caracteres. Al contrario, las conversaciones alojan frecuentemente referencias hacia otros sitios, y ah\u00ed se abre una brecha para los enlaces de las p\u00e1ginas propias de los peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>Costa resalta incluso la cuesti\u00f3n tecnol\u00f3gica en la reinvenci\u00f3n del periodismo. Para ilustrar la situaci\u00f3n: mientras <i>The Washington Post<\/i> (fundado en 1877) fue adquirido en una suma de 250 millones de d\u00f3lares por la compa\u00f1\u00eda Amazon, Instagram (creado en 2010) fue adquirido por Facebook en mil millones de d\u00f3lares. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 ciertos peri\u00f3dicos, cuyas marcas son sin\u00f3nimo de credibilidad, no valen tanto como las empresas digitales que a\u00fan est\u00e1n en mantillas?, inquiere. La respuesta est\u00e1 en su estudio: los peri\u00f3dicos no invierten lo suficiente en tecnolog\u00eda, una de las premisas en la b\u00fasqueda de caminos para el periodismo digital. Deben invertir en contenidos multimedia, capaces de funcionar tanto en la <i>web<\/i> como en <i>smartphones<\/i>, <i>tablets<\/i> y m\u00faltiples medios sociales. \u201cNo basta con trasladar el peri\u00f3dico como producto en internet. Es necesario revolucionarlo en el espectro digital. Y el camino natural debe pasar por la base tecnol\u00f3gica\u201d, concluye.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nSobre los cambios en la cadena de valor en el negocio de la comunicaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/144430\/sobre-as-mudancas-na-cadeia-de-valor-no-negocio-da-comunicacao\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/04486-5<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Beca en el Exterior \u2013 Regular \u2013 Posdoctorado; <b>Investigador responsable<\/b> Caio T\u00falio Vieira Costa &#8211; ESPM; <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 33.025,40 (FAPESP).<br \/>\n<span style=\"line-height: 1.5em;\"><br \/>\n<em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\n<\/span>COSTA, C. T. <a href=\"http:\/\/caiotulio.com.br\/2014\/04\/um-modelo-de-negocio-para-o-jornalismo-digital\/\" target=\"_blank\">Um modelo de neg\u00f3cio para o jornalismo digital<\/a>. <b>Revista de Jornalismo ESPM<\/b>. abr\/may\/jun. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las empresas de la comunicaci\u00f3n necesitan de cambios con urgencia","protected":false},"author":515,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[288,289],"coauthors":[1308],"class_list":["post-153177","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-computacion","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153177"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153177\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153177"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=153177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}