{"id":153193,"date":"2014-06-16T09:01:45","date_gmt":"2014-06-16T12:01:45","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=153193"},"modified":"2015-08-06T16:44:35","modified_gmt":"2015-08-06T19:44:35","slug":"ciencia-con-buen-humor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-con-buen-humor\/","title":{"rendered":"Ciencia con buen humor"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">M\u00e1s all\u00e1 de todas las implicaciones relacionadas con el inconsciente que Freud le atribuy\u00f3, el chiste es un recurso exquisito y a menudo irresistible para dotar de color incluso a la prosa m\u00e1s t\u00e9cnica. As\u00ed fue como, mientras le\u00eda el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/06\/16\/la-ultima-costa-de-minas-gerais\/\" target=\"_blank\">reportaje de tapa<\/a> de esta edici\u00f3n de <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Pesquisa FAPESP<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, de repente me sorprend\u00ed ri\u00e9ndome con ganas ante un comentario gracioso del ge\u00f3logo Lucas Warren, mientras explicaba las nuevas y poderosas evidencias que sugieren que, hace 500 millones de a\u00f1os, un brazo de mar poco profundo cubr\u00eda parte de lo que hoy en d\u00eda constituye\u00a0 la regi\u00f3n centro-este de Brasil. \u201c\u00c9sa habr\u00eda sido la \u00faltima playa que tuvo Minas Gerais\u201d, dijo, en una variante del viejo sarcasmo con el que los cariocas y otras poblaciones costeras se burlan de los naturales de aquel estado del pa\u00eds, por su carencia de mar.<\/span><\/p>\n<p>Esa breve sentencia result\u00f3 suficiente para que me imaginara con qu\u00e9 placer \u00e9l le relat\u00f3 al reportero Marcos Pivetta, nuestro editor especial, el hallazgo realizado el a\u00f1o pasado por un equipo de ge\u00f3logos y paleont\u00f3logos de la USP y de la Unesp, de diminutos fragmentos de animales marinos del g\u00e9nero <i>Cloudina<\/i> incrustados en una pared rocosa y en otros afloramientos de rocas del municipio de Janu\u00e1ria, en el norte del estado de Minas Gerais. Para ubicarlos en t\u00e9rminos geol\u00f3gicos, los f\u00f3siles se hallaban en la Formaci\u00f3n Sete Lagoas, que forma parte del Grupo Bambu\u00ed, unidad sedimentaria de la cuenca del r\u00edo S\u00e3o Francisco. Los restos de animales constituyen una prueba pr\u00e1cticamente irrefutable de la existencia de esa lengua de mar, hace 550 millones de a\u00f1os, en aquella regi\u00f3n de Brasil, propuesta ahora por los estudiosos, y en esos t\u00e9rminos se los describi\u00f3 en un art\u00edculo publicado en la edici\u00f3n del mes de mayo de la revista <i>Geology<\/i>, del cual Warren es el autor principal. Vale la pena enterarse de esta \u201chistoria\u201d incitantes acerca de nuestro remot\u00edsimo pasado a partir de la p\u00e1gina 16.<\/p>\n<p>Y para quedarnos en temas incitantes e intrigantes de la ciencia, recomiendo el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/06\/16\/vacuas-tempestades\/\" target=\"_blank\">reportaje de nuestro colaborador<\/a> Igor Zolnerkevic al respecto de un planteo de un grupo de f\u00edsicos te\u00f3ricos de S\u00e3o Paulo, seg\u00fan el cual la energ\u00eda del vac\u00edo y sus oscilaciones, generalmente demasiado sutiles como para percibirlas fuera de las escalas microsc\u00f3picas, pueden amplificarse hasta una escala astron\u00f3mica y destruir estrellas enteras. Lo que subyace a ello es un efecto al que sus descubridores bautizaron como despertar del vac\u00edo, que son fragorosas tempestades surgidas casi de la nada.<\/p>\n<p>En un paso por el espacio de pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, vale la pena detenerse m\u00e1s tiempo en <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/06\/16\/rutas-alternativas-2\/\" target=\"_blank\">el reportaje del editor<\/a> Fabr\u00edcio Marques acerca del esfuerzo que se est\u00e1 haciendo en Brasil para terminar con el uso de animales en las pruebas de seguridad y eficiencia de productos, vacunas y cosm\u00e9ticos. Esto comenz\u00f3 a hacerse sistem\u00e1tico a partir de 2012, y las denominadas rutas alternativas de test, tales como los kits de piel artificial, se encuentran en pleno avance, aunque todav\u00eda se est\u00e1 lejos de poder prescindir por completo de los animales de laboratorio, fundamentalmente en cuanto a seguridad farmacol\u00f3gica o, m\u00e1s a\u00fan, en la investigaci\u00f3n de procesos fisiol\u00f3gicos o patol\u00f3gicos indispensables para la producci\u00f3n de conocimiento sobre el organismo humano. En la secci\u00f3n de tecnolog\u00eda, recomiendo el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/06\/16\/con-el-dengue-en-la-mira\/\" target=\"_blank\">art\u00edculo de la editora asistente<\/a> Dinorah Ereno que trata sobre el arsenal de armas en desarrollo con la mira puesta en el control del dengue, en t\u00e9rminos de diagn\u00f3stico o tratamiento, con relieve para un biosensor que surgi\u00f3 de los laboratorios de la USP en S\u00e3o Carlos, capaz de diagnosticar la infecci\u00f3n en 20 minutos, frente a los siete d\u00edas que emplean los m\u00e9todos vigentes.<\/p>\n<p>Finalmente, apunto hacia la <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/06\/22\/francis-collins-ahora-vamos-entender-el-cerebro\/\" target=\"_blank\">entrevista que les concediera<\/a> a nuestro editor especial Carlos Fioravanti y a Karina Toledo, periodista de <i>Ag\u00eancia FAPESP<\/i>, Francis Collins, uno de los l\u00edderes del Proyecto Genoma Humano desde 1990 hasta 2003, actualmente director de los NIH, en Estados Unidos, y coordinador del gran proyecto de mapeo del cerebro humano, anunciado por el presidente Barack Obama en 2013. Collins es uno de los mayores referentes de la gen\u00e9tica y de la ciencia mundial contempor\u00e1nea, y eso ya ser\u00eda suficiente para justificar el inter\u00e9s en su entrevista, pero tambi\u00e9n pueden comprobarse sus consistentes pron\u00f3sticos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>\u00a1Buena lectura, con votos por un buen y tranquilo Mundial!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ciencia con buen humor","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-153193","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153193"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153193\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153193"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=153193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}