{"id":154854,"date":"2014-07-15T09:01:40","date_gmt":"2014-07-15T12:01:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=154854"},"modified":"2015-11-02T14:21:32","modified_gmt":"2015-11-02T16:21:32","slug":"bajo-presion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/bajo-presion\/","title":{"rendered":"Bajo presi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em><span style=\"line-height: 1.5em;\">desde S\u00e3o Carlos y Ribeir\u00e3o Preto, interior de S\u00e3o Paulo<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-154857\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_dupla11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_dupla11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_dupla11-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_dupla11-250x168.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Ilustraci\u00f3n: Mariana Coan<\/span>Eran poco m\u00e1s de las 9, cuando la neurocirujana Luiza da Silva Lopes se acomod\u00f3 en un banco de madera y comenz\u00f3 con la primera de las tres operaciones que har\u00eda durante la ma\u00f1ana de aquel viernes, el 16 de mayo, en una peque\u00f1a sala del Laboratorio de Neurocirug\u00eda Pedi\u00e1trica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en Ribeir\u00e3o Preto. Con el bistur\u00ed en su mano derecha, realiz\u00f3 una incisi\u00f3n firme, de poco m\u00e1s de un cent\u00edmetro, en la parte posterior de la cabeza de la rata anestesiada y separ\u00f3 la piel, los m\u00fasculos y una membrana fibrosa que recubre los huesos del cr\u00e1neo. En menos de cinco minutos, el \u00e1rea estaba lista para que el bi\u00f3logo Danilo Cardim instalase un peque\u00f1o sensor en la superficie del cr\u00e1neo del roedor. Durante los 20 minutos siguientes, Cardim registr\u00f3 las oscilaciones de la presi\u00f3n en el interior del cr\u00e1neo del animal, vali\u00e9ndose de un aparato port\u00e1til, actualmente en fase de perfeccionamiento, desarrollado por el grupo del cual forma parte en la Universidad de S\u00e3o Paulo en S\u00e3o Carlos. Ahora hay cinco ejemplares del prototipo en funcionamiento, y algunos est\u00e1n siendo utilizados en pruebas experimentales en seres humanos.<\/span><\/p>\n<p>Esa misma ma\u00f1ana, un poco m\u00e1s tarde, Lopes repiti\u00f3 el procedimiento quir\u00fargico en otras dos ratas, en este caso pre\u00f1adas, para que Cardim efectuara nuevas mediciones. Aquellos datos y otros recopilados en las semanas previas ser\u00edan luego enviados al f\u00edsico-m\u00e9dico Brenno Cabella para que los analizase empleando una serie de herramientas matem\u00e1ticas sofisticadas. El objetivo del grupo consiste en verificar si la presi\u00f3n a la que el cerebro se encuentra sometido en el interior del cr\u00e1neo sufre alteraciones durante el per\u00edodo de gestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el caso de que la sospecha se confirme y la presi\u00f3n presente variaciones anormales, el tr\u00edo, que forma parte de un equipo de casi 40 personas coordinado por un investigador infatigable, el f\u00edsico S\u00e9rgio Mascarenhas, de 86 a\u00f1os, habr\u00e1 logrado otro indicio de que se est\u00e1 en el camino correcto para intentar identificar precozmente \u2012y acaso tratar en forma m\u00e1s adecuada\u2012 el problema de salud con mayor mortalidad para las mujeres embarazadas: la preeclampsia. Esa dolencia, caracterizada por el aumento de la presi\u00f3n arterial luego de la 22\u00aa semana de gestaci\u00f3n, afecta aproximadamente al 10% entre 3 millones de brasile\u00f1as que quedan embarazadas cada a\u00f1o, y amenaza tanto la vida de la mujer como la del feto. En las gestantes puede desencadenar crisis convulsivas e incluso llevar al coma, mientras que el feto corre el riesgo de quedarse sin nutrientes y ox\u00edgeno debido al desprendimiento de la placenta o de nacer en forma prematura. \u201cSe trata de una enfermedad con un gran peso para la sociedad: es la que mata a un mayor n\u00famero de gestantes y de ni\u00f1os durante el per\u00edodo perinatal\u201d, afirma el obstetra Geraldo Duarte, jefe del Servicio de Alto Riesgo del Departamento de Ginecolog\u00eda y Obstetricia de la Facultad de Medicina de la USP en Ribeir\u00e3o Preto y colaborador de Mascarenhas en ese proyecto. \u201cLa ciencia a\u00fan est\u00e1 en deuda en esa \u00e1rea, porque es poco lo que sabemos al respecto de esa enfermedad\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-023_Intracraniana_221-A2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-154859 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-023_Intracraniana_221-A2-1024x851.jpg\" alt=\"\" width=\"294\" height=\"246\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Infograf\u00eda: Ana Paula Campos \/ Ilustraci\u00f3n: Mariana Coan<\/span><\/a>Mientras aguardan el resultado de los experimentos con los roedores, Duarte y el obstetra Ricardo Cavalli planean la utilizaci\u00f3n de la segunda y m\u00e1s reciente versi\u00f3n del sensor de presi\u00f3n intracraneal para iniciar el monitoreo de las gestantes atendidas en el Hospital de Cl\u00ednicas de la USP en Ribeir\u00e3o Preto. La nueva versi\u00f3n de dicho sensor, totalmente no invasiva, ha venido siendo desarrollada y perfeccionada por el equipo de Mascarenhas en la USP de S\u00e3o Carlos a lo largo de los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, con financiaci\u00f3n de la FAPESP y del Ministerio de Salud. A diferencia del sensor que se utiliz\u00f3 en el test con ratas, esta nueva versi\u00f3n fue proyectada para su empleo en seres humanos sin necesidad de intervenci\u00f3n quir\u00fargica y, en abril de este a\u00f1o, se la teste\u00f3 en un peque\u00f1o grupo de pacientes de la unidad de cuidados neurocr\u00edticos del Hospital de S\u00e3o Jo\u00e3o, ligado a la Universidad de Porto, en Portugal.<\/p>\n<p>La nueva versi\u00f3n del sensor, fabricada con material pl\u00e1stico r\u00edgido, es algo mayor que una caja de f\u00f3sforos, y se posiciona sobre la piel y el cabello del paciente despierto. Durante el monitoreo queda sujeta mediante una vincha el\u00e1stica similar a la que usan los tenistas, que provoca tan s\u00f3lo una leve presi\u00f3n sobre el cr\u00e1neo, como la que experimenta quien usa un sombrero un poco apretado. Esta nueva versi\u00f3n del sensor funciona con base en un principio bastante sencillo. Un perno que se apoya sobre la piel oscila con los movimientos microsc\u00f3picos de los huesos de la cabeza, como resultado de las variaciones en la presi\u00f3n intracraneal determinada en gran medida por la llegada de un mayor volumen de sangre al cerebro y al resto de los \u00f3rganos del enc\u00e9falo con cada latido del coraz\u00f3n. El desplazamiento del perno mueve una palanca a la que se encuentran sujetos sensores de deformaci\u00f3n (extens\u00f3metros), que transforman el sutil movimiento en se\u00f1ales el\u00e9ctricas, que se transmiten hacia un dispositivo que las amplifica y las muestra en forma de gr\u00e1fico en un monitor (<i>vea las infograf\u00edas al lado y en la p\u00e1gina siguiente<\/i>). El sensor actual representa un avance importante en relaci\u00f3n con el modelo anterior, aunque el principio de funcionamiento es el mismo: ambos miden las oscilaciones del volumen craneano.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-023_Intracraniana_221-C.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-154861\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-023_Intracraniana_221-C-1024x891.jpg\" alt=\"016-023_Intracraniana_221-C\" width=\"294\" height=\"257\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a>El primer sensor, que se utiliz\u00f3 en los experimentos con animales (ratas, conejos y ovejas) y tambi\u00e9n en test iniciales con pacientes internados en unidades de terapia intensiva, requiere una incisi\u00f3n en el cuero cabelludo y su instalaci\u00f3n en la superficie del cr\u00e1neo. Mascarenhas comenz\u00f3 a proyectarlo en 2007 y fue desarrollado por el farmac\u00e9utico Gustavo Frigieri Vilela, en aquel entonces alumno de doctorado de Mascarenhas en S\u00e3o Carlos. Ambos buscaban una forma menos agresiva e invasiva de monitorear la presi\u00f3n intracraneal, uno de los par\u00e1metros m\u00e1s importantes que analizan los m\u00e9dicos en pacientes que sufren traumatismos en la cabeza y otros problemas en el sistema nervioso central. Los valores de la presi\u00f3n intracraneal permiten saber si el cerebro y otros \u00f3rganos del enc\u00e9falo est\u00e1n recibiendo la cantidad adecuada de nutrientes y ox\u00edgeno, y si las toxinas est\u00e1n elimin\u00e1ndose al ritmo que deber\u00edan. Tambi\u00e9n permiten tener una idea de c\u00f3mo reacciona el sistema nervioso central ante condiciones an\u00f3malas, tales como lesiones provocadas por traumatismos de cr\u00e1neo, que causan edema; alteraciones en el flujo sangu\u00edneo que aparecen en los accidentes cerebro vasculares (ACV) por isquemia o hemorragia; desarrollo de tumores y des\u00f3rdenes en la circulaci\u00f3n del l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (LCR), que ba\u00f1a el enc\u00e9falo y la m\u00e9dula espinal.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo m\u00e1s adoptado para el monitoreo de la presi\u00f3n intracraneal se considera un tanto invasivo. Exige la apertura de un orificio en el cr\u00e1neo por medio del cual el neurocirujano inserta un sensor. El m\u00e1s superficial se coloca cerca de una de las membranas que envuelven y protegen el cerebro. En tanto, el m\u00e1s profundo llega a penetrar unos ocho cent\u00edmetros, causando peque\u00f1as lesiones en el tejido cerebral y elevando el riesgo de sangrado e infecciones. \u201cPor t\u00e9rmino medio, las infecciones y sangrados ocurren en un 3% de los casos, que es un riesgo aceptable desde el punto de vista quir\u00fargico; pero empeora el pron\u00f3stico para un paciente grave\u201d, dice el neurocirujano Fernando Gomes Pinto, del Hospital de Cl\u00ednicas de la USP en S\u00e3o Paulo. \u201cSi se logra medir la presi\u00f3n intracraneal en forma no invasiva, ello podr\u00eda traer aparejados grandes beneficios\u201d.<\/p>\n<p>En 2006, Mascarenhas comenz\u00f3 a buscar un modo menos invasivo de monitorear la presi\u00f3n intracraneal, seg\u00fan relata, \u201cpor inconformismo\u201d. Poco tiempo antes le hab\u00edan practicado una delicada cirug\u00eda para implantarle una v\u00e1lvula en una de las c\u00e1maras del cerebro y drenarle el exceso de LCR. El diagn\u00f3stico inicial fue mal de Parkinson \u2012el f\u00edsico comenz\u00f3 a presentar dificultades para caminar y fallos de la memoria\u2012, pero el problema de Mascarenhas era otro: hidrocefalia de presi\u00f3n normal, un problema com\u00fan en ancianos, cuya causa es la acumulaci\u00f3n de l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo en las c\u00e1maras del cerebro. Un adulto sano produce medio litro \u2012alrededor de dos vasos\u2012 de LCR por d\u00eda. El LCR es un fluido transparente que ba\u00f1a todo el sistema nervioso central y lo protege, amortiguando los impactos y removiendo los metabolitos. Con la edad, el sistema de reabsorci\u00f3n del LCR puede dejar de funcionar en forma adecuada y el fluido se acumula, presionando al cerebro. Se trata de un fen\u00f3meno similar al que se observa en la hidrocefalia infantil, que afecta a uno de cada mil ni\u00f1os y provoca una deformaci\u00f3n del cr\u00e1neo, porque los huesos que lo componen a\u00fan no est\u00e1n consolidados.<\/p>\n<div id=\"attachment_154858\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-154858 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_EDU_00961.jpg\" alt=\"Del presente al pasado: tres generaciones de monitores de la presi\u00f3n intracraneal\" width=\"290\" height=\"123\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_EDU_00961.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_EDU_00961-250x106.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Intra_EDU_00961-120x51.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Del presente al pasado: tres generaciones de monitores de la presi\u00f3n intracraneal<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEn Brasil, actualmente hay alrededor de 300 mil v\u00e1lvulas como la que uso implantadas\u201d, comenta Mascarenhas. \u201cEl problema radica en que en el 30% de los casos se tapan y deben reemplazarse [mediante una cirug\u00eda]\u201d. Lo que m\u00e1s lo inquietaba era el hecho de que una de las formas de evaluar el funcionamiento de la v\u00e1lvula exig\u00eda instalar, de tanto en tanto, un sensor de presi\u00f3n intracraneal. \u201cNo me conformaba que, en pleno siglo XXI, todav\u00eda fuese necesario practicar un agujero en la cabeza para medir la presi\u00f3n intracraneal\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Entonces \u00e9l resolvi\u00f3 buscar una alternativa. Al consultarles a colegas de ingenier\u00eda, descubri\u00f3 que hac\u00eda tiempo, la ingenier\u00eda civil se val\u00eda de un peque\u00f1o dispositivo el\u00e9ctrico denominado extens\u00f3metro para evaluar sutiles deformaciones en estructuras tales como las vigas de hormig\u00f3n o de acero de un puente, o las columnas de un edificio. En un test inicial, Mascarenhas ados\u00f3 un extens\u00f3metro sobre la superficie de un cr\u00e1neo humano prestado por la Facultad de Medicina de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) e infl\u00f3 en su interior un globo de cumplea\u00f1os. Le acopl\u00f3 al globo un aparato para medir la presi\u00f3n arterial (man\u00f3metro) y compar\u00f3 los valores registrados en el man\u00f3metro con los del extens\u00f3metro (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/05\/01\/cerebro-bajo-vigilancia\/\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 159<\/i><\/a>). Si bien cada dispositivo utiliza unidades de medida diferentes \u2012el man\u00f3metro marca en mil\u00edmetros de mercurio y el extens\u00f3metro, en voltios\u2012, los valores presentaron un comportamiento similar: crec\u00edan linealmente a medida que aumentaba la presi\u00f3n y disminu\u00edan igualmente cuando la presi\u00f3n bajaba. Eso era se\u00f1al de que ambos dispositivos med\u00edan el mismo fen\u00f3meno. Pero era necesario convencer a los m\u00e9dicos, una labor nada sencilla.<\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de dos siglos que en las escuelas m\u00e9dicas se ense\u00f1a que, una vez consolidadas las articulaciones de los huesos de la cabeza, el cr\u00e1neo se torna r\u00edgido y no experimenta expansi\u00f3n. El primero que propuso esa idea fue el anatomista escoc\u00e9s Alexander Monro, en 1783. Mientras estudiaban animales, pacientes y cad\u00e1veres humanos, junto con su alumno y colaborador, el tambi\u00e9n escoc\u00e9s George Kellie de Leith, postularon, entre otras cosas, que la caja \u00f3sea que alberga el enc\u00e9falo, sangre y LCR era inexpansible en los adultos. Dentro de ese conjunto de ideas que se torn\u00f3 conocido como doctrina Monro-Kellie, tambi\u00e9n se afirm\u00f3 que, al no sufrir deformaci\u00f3n, cualquier cambio en el volumen de uno de los componentes (sangre, LCR o tejido encef\u00e1lico) conducir\u00eda a una alteraci\u00f3n del volumen de uno de los otros, de modo tal que el volumen total permaneciese constante.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-023_Intracraniana_221-B.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-154860\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/016-023_Intracraniana_221-B-1024x458.jpg\" alt=\"016-023_Intracraniana_221-B\" width=\"368\" height=\"165\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Infograf\u00eda: Ana Paula Campos \/ Ilustraci\u00f3n: Mariana Coan<\/span><\/a>Mascarenhas y sus colaboradores repitieron los experimentos con el globo y el cr\u00e1neo humano y demostraron que la doctrina Monro-Kellie necesitaba ser revisada. El sensor montado con el extens\u00f3metro no s\u00f3lo detect\u00f3 una sutil dilataci\u00f3n del cr\u00e1neo (en un rango de micrones), proporcional al aumento de la presi\u00f3n interna, sino que tambi\u00e9n registr\u00f3 su contracci\u00f3n, tambi\u00e9n lineal. \u201cRevelamos que el material no pose\u00eda memoria de la deformaci\u00f3n, lo cual impedir\u00eda el uso del extens\u00f3metro en el sensor para monitorear la presi\u00f3n intracraneal\u201d, relat\u00f3 Mascarenhas durante una larga charla en la ma\u00f1ana del 15 de mayo, en la sede del Instituto de Estudios Avanzados (IEA), que fund\u00f3 y dirige en la USP de S\u00e3o Carlos.<\/p>\n<p>Se necesitaron casi cuatro a\u00f1os de intentos hasta que una revista cient\u00edfica acept\u00f3 publicar los resultados. \u201cVarios editores dec\u00edan que el trabajo era muy bueno, pero desafiaba un antiguo y muy s\u00f3lido paradigma de la medicina\u201d, coment\u00f3 Gustavo Vilela, coautor del art\u00edculo publicado en 2012 en la revista <i>Acta Neurochirurgica<\/i>, durante la entrevista en la sede del IEA.<\/p>\n<p>Al tiempo que trabajaban para perfeccionar el sensor, Mascarenhas y Vilela se dedicaban a desarrollar un monitor port\u00e1til, que tambi\u00e9n podr\u00eda utilizarse fuera de los quir\u00f3fanos y UTIs. La versi\u00f3n actual del monitor \u2012la tercera que se produjo\u2012 viene con todos los componentes electr\u00f3nicos incluidos. Su peso es menor a dos kilogramos y se asemeja a una maleta de aproximadamente 30 cent\u00edmetros de ancho por 30 de altura y 15 de profundidad. Su bater\u00eda soporta cinco horas de funcionamiento y su tarjeta de memoria, que puede reemplazarse, puede almacenar la informaci\u00f3n de d\u00edas de monitoreo. En principio, podr\u00edan utilizarlo los m\u00e9dicos y param\u00e9dicos en una ambulancia para evaluar la presi\u00f3n intracraneal de un herido en un accidente de tr\u00e1nsito antes de llegar al hospital.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de todo el <i>hardware<\/i>, la nueva versi\u00f3n del monitor alberga un programa que convierte las se\u00f1ales el\u00e9ctricas generadas por la pulsaci\u00f3n del cr\u00e1neo en dos gr\u00e1ficos: el que se presenta en un recuadro mayor muestra la evoluci\u00f3n de la presi\u00f3n durante un lapso de tiempo que var\u00eda entre cinco y veinte minutos, mientras que el segundo, que se muestra en una ventana menor, permite observar el formato (la morfolog\u00eda) de la curva en un intervalo de tiempo de pocos segundos. Ese gr\u00e1fico es importante porque informa al m\u00e9dico c\u00f3mo est\u00e1 respondiendo el cerebro a los da\u00f1os. Los investigadores estiman que todo el dispositivo (sensor y monitor), con impuestos incluidos, saldr\u00e1 al mercado con un costo de unos 3.500 reales, casi 15 veces m\u00e1s barato que los aparatos utilizados en las formas invasivas de monitoreo de la presi\u00f3n intracraneal.<\/p>\n<p>\u201cLa versi\u00f3n anterior necesitaba conectarse a una <i>notebook<\/i> y no pasar\u00eda los test de emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n del Instituto Nacional de Metrolog\u00eda (Inmetro)\u201d, comenta Vilela. La \u00faltima versi\u00f3n del monitor, que ya cuenta con cinco unidades producidas, est\u00e1 en condiciones de enviarse para los an\u00e1lisis de calidad y seguridad en el Inmetro. Los investigadores deber\u00e1n aguardar la aprobaci\u00f3n del instituto para luego remitirlo para su an\u00e1lisis en la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), necesario para que el aparato sea liberado para su comercializaci\u00f3n y utilizaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Con todo, incluso antes de sortear esos test, el dispositivo ya puede utilizarse como producto para la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cNuestra intenci\u00f3n es ingresar en el mercado universitario para colaborar con la formaci\u00f3n de una masa cr\u00edtica sobre el producto\u201d, dice Vilela, uno de los socios de Mascarenhas en Braincare, una empresa creada en enero de este a\u00f1o que ser\u00eda el fabricante legal del aparato, mientras que su producci\u00f3n quedar\u00eda a cargo de una empresa tercerizada, Cluster Tech, tambi\u00e9n de S\u00e3o Carlos. \u201cQueremos ofrecerle el aparato a las personas interesadas en trabajar y dejarlas que descubran lo suyo, porque no contamos con tiempo ni dinero como para realizar todos los test\u201d, afirma Mascarenhas. \u201cBraincare no se plantea la fabricaci\u00f3n, es una empresa que quiere desarrollar ideas\u201d, a\u00f1ade Vilela.<\/p>\n<p>El desarrollo de una tecnolog\u00eda totalmente nacional en el \u00e1rea de la salud es un proceso lento. La cumplimentaci\u00f3n de todos los procedimientos de an\u00e1lisis de seguridad y costo-efectividad puede tardar entre 10 y 15 a\u00f1os. Y tambi\u00e9n es algo un tanto raro en Brasil. \u201cEn general, el desarrollo es incremental; siempre fuimos compradores de tecnolog\u00eda, por eso el d\u00e9ficit en la balanza comercial en ese \u00e1rea llega a unos 10 mil millones de reales\u201d, comenta Paulo Henrique Antonino, coordinador general de equipamientos y materiales de uso en la salud de la Secretar\u00eda de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Insumos Estrat\u00e9gicos del Ministerio de Salud. \u201cSi se confirma todo lo que el grupo de S\u00e3o Carlos est\u00e1 revelando hasta ahora, ser\u00e1 una revoluci\u00f3n\u201d, dice. \u201cDebido a su practicidad, esperamos contar con un producto para su utilizaci\u00f3n en los pacientes en red de urgencia y emergencia\u201d. Antonino considera que, si esa tecnolog\u00eda supera todas las etapas de evaluaci\u00f3n y se incorpora a la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, puede llegar al mercado global.<\/p>\n<p>Los avances con miras a transformar al prototipo en producto se deben, en buena medida, a la interacci\u00f3n de los investigadores de Braincare con los de Sapra Landauer, una empresa de implementos para protecci\u00f3n radiol\u00f3gica fundada por Mascarenhas en 1979 y dirigida por sus dos hijos, los f\u00edsicos Paulo e Yvone. \u201cEl aporte de Sapra consiste en ayudarlos a mantener los pies en la tierra\u201d, dijo Yvone durante una conversaci\u00f3n en mayo en la sede de Sapra, un edificio de dos plantas situado a 10 minutos del campus de la USP en S\u00e3o Carlos. \u201cEn la universidad, siempre se tiende a intentar mejorar sin tener en cuenta el mercado\u201d, explica. La f\u00edsica opina que para lograr perfeccionar un producto es necesario tener alg\u00fan retorno, incluso econ\u00f3mico, con lo que ya se hizo. \u201cLuego el mercado da su veredicto\u201d, dice. \u201cEn el caso de ese dispositivo, se trata de un mercado que a\u00fan no existe y necesitamos saber qu\u00e9 requerir\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>La posibilidad de monitorear la presi\u00f3n intracraneal en forma no invasiva es algo que se busca desde hace tiempo. \u201cEs el sue\u00f1o de todo neurocirujano o neur\u00f3logo\u201d, afirma el neurocient\u00edfico Esper Cavalheiro, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), quien sigue de cerca los resultados del grupo de S\u00e3o Carlos. Hay diversas situaciones en las que el aumento cr\u00f3nico de la presi\u00f3n intracraneal puede conducir a una p\u00e9rdida neuronal, recuerda el investigador, experto en epilepsia. \u201cLas formas directas de medir la presi\u00f3n intracraneal son invasivas, y las indirectas, como son los ex\u00e1menes por im\u00e1genes, tan s\u00f3lo son indicativas y no ofrecen una comprobaci\u00f3n de que tal aumento, de hecho, ocurra\u201d, explica. \u201cSer\u00eda de gran ayuda para quien trabaja con pacientes refractarios al tratamiento para la epilepsia, que presentan un aumento de la presi\u00f3n intracraneal, en especial, para aqu\u00e9llos cuya enfermedad base es la neurocisticercosis\u201d.<\/p>\n<p>Otro grupo que podr\u00eda beneficiarse con una forma no invasiva de monitoreo es el de los ni\u00f1os con hidrocefalia, la acumulaci\u00f3n de LCR en las c\u00e1maras (ventr\u00edculos) cerebrales, que en los beb\u00e9s causa, entre otras consecuencias, la deformaci\u00f3n del cr\u00e1neo. \u201cHay varios casos donde se duda si la v\u00e1lvula implantada para reducir la presi\u00f3n en la hidrocefalia est\u00e1 funcionando correctamente\u201d, afirma el neurocirujano pedi\u00e1trico Sergio Cavalheiro, tambi\u00e9n de la Unifesp. Antes de que el dispositivo del grupo de S\u00e3o Carlos sea habilitado para su uso cl\u00ednico, recuerda el neurocirujano,es necesario demostrar que los efectos medidos est\u00e1n causados por la propia dilataci\u00f3n del cr\u00e1neo, y no por la distensi\u00f3n de la piel. \u201cSi la medici\u00f3n sobre la piel permite un monitoreo fiel de la presi\u00f3n intracraneal, ser\u00e1 algo fant\u00e1stico\u201d, afirma.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico uruguayo F\u00e9lix R\u00edgoli, coordinador del \u00e1rea de tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n en salud de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas) en Brasil, quien tambi\u00e9n avala la ejecuci\u00f3n del proyecto, ve en esa nueva tecnolog\u00eda una oportunidad de abrir una ventana hacia lo desconocido. \u201cDe ser posible medir la presi\u00f3n intracraneal de modo no invasivo, podremos realizar un monitoreo continuo e intentar descubrir lo que ocurre en afecciones tales como el Alzheimer o hasta las migra\u00f1as\u201d, dice. En esos casos, se plantean cuestionamientos \u00e9ticos ante la necesidad de realizar un procedimiento quir\u00fargico para medir la presi\u00f3n intracraneal. Seg\u00fan R\u00edgoli, el monitoreo en forma no invasiva tambi\u00e9n permitir\u00eda conocer los niveles normales de presi\u00f3n intracraneal en los individuos sanos, algo que a\u00fan se desconoce. \u201cPodr\u00eda suceder lo mismo que ocurri\u00f3 con la presi\u00f3n arterial hace dos siglos, cuando se logr\u00f3 medir la presi\u00f3n fuera del cuerpo, suscit\u00e1ndose toda una serie de posibles aplicaciones, incluso en la prevenci\u00f3n de enfermedades\u201d.<\/p>\n<p>Con los cinco ejemplares de la nueva versi\u00f3n del aparato funcionando, los investigadores de S\u00e3o Carlos y Ribeir\u00e3o Preto trabajan ahora recolectando datos con pacientes e intentan demostrar que el monitoreo no invasivo y la t\u00e9cnica invasiva miden el mismo fen\u00f3meno. En abril de este a\u00f1o, Gustavo Vilela y el ingeniero Rodrigo Andrade pasaron un mes en la ciudad de Porto, en Portugal, donde utilizaron el nuevo dispositivo para monitorear la presi\u00f3n intracraneal en ocho pacientes y comparar sus mediciones con los datos obtenidos mediante la t\u00e9cnica invasiva. Las 850 horas de registro est\u00e1n ahora siendo analizadas por Brenno Cabella, en Ribeir\u00e3o Preto. Los resultados preliminares, presentados en un congreso internacional que se realiz\u00f3 en Singapur, en noviembre de 2013, sugieren que ambas estrategias miden lo mismo. \u201cEn algunos casos, la correlaci\u00f3n fue alt\u00edsima\u201d, refiere Cabella. Pero a\u00fan se necesitan muchos m\u00e1s casos, tal vez algunos cientos, para poder avalar la reproductibilidad de las mediciones.<\/p>\n<p>\u201cEn esta etapa, la investigaci\u00f3n se encuentra en la transici\u00f3n entre el refinamiento t\u00e9cnico y la investigaci\u00f3n animal para la fase cl\u00ednica de experimentaci\u00f3n con pacientes\u201d, comenta Celeste Dias, coordinadora de la unidad de cuidados neurocr\u00edticos del Hospital de S\u00e3o Jo\u00e3o, en la ciudad de Porto. \u201cAqu\u00ed comienza mi mayor contribuci\u00f3n: colaborar en la investigaci\u00f3n cl\u00ednica\u201d, dice la m\u00e9dica intensivista. Ella tuvo conocimiento del trabajo de los cient\u00edficos de S\u00e3o Carlos en 2010, durante un congreso internacional, y los contact\u00f3 con el equipo de Marek Czosnyka, de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, un eminente experto en an\u00e1lisis de la presi\u00f3n intracraneal con quien Celeste Dias ya colaboraba. En octubre, Danilo Cardim viajar\u00e1 a Cambridge, donde realizar\u00e1 el doctorado con el grupo de Czosnyka. El bi\u00f3logo brasile\u00f1o, que en su maestr\u00eda analiz\u00f3 la variaci\u00f3n de la presi\u00f3n intracraneal en ratas epil\u00e9pticas, llevar\u00e1 consigo dos ejemplares del dispositivo no invasivo para realizar el monitoreo de la presi\u00f3n intracraneal en pacientes que sufrieron accidente cerebrovascular o traumatismos y compararlos con los registros de la t\u00e9cnica invasiva.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del traumatismo, el accidente cerebrovascular y la hidrocefalia, problemas que es sabido que requieren la determinaci\u00f3n de la presi\u00f3n intracraneal, los investigadores pretenden extender la verificaci\u00f3n de ese par\u00e1metro hacia otros problemas de salud de los cuales nada se sabe sobre el comportamiento de la presi\u00f3n intracraneal, como en el caso de la preeclampsia.<\/p>\n<p>En S\u00e3o Carlos y Ribeir\u00e3o Preto, la expectativa de Cavalli, Duarte y el equipo de Mascarenhas radica en que el monitoreo no invasivo detecte alguna se\u00f1al que sirva como indicador precoz del riesgo de desarrollar preeclampsia. En la actualidad se encuentran disponibles en el mercado test que miden el nivel de dos compuestos de la sangre. Pero \u00e9stos s\u00f3lo permiten saber si la mujer desarrollar\u00e1 esa forma de hipertensi\u00f3n t\u00edpica de la gestaci\u00f3n en un m\u00e1ximo de tres semanas antes de que la presi\u00f3n sangu\u00ednea comience a aumentar y aparezcan los s\u00edntomas, tales como los dolores de cabeza, el v\u00e9rtigo y la confusi\u00f3n mental. \u201cExisten grandes dificultades para encontrar un predictivo que funcione correctamente y en forma precoz\u201d, comenta Cavalli, quien regres\u00f3 en marzo de un per\u00edodo en la Universidad Harvard, donde estudi\u00f3 la eficacia de esos marcadores sangu\u00edneos. \u201cQueremos hallar un indicador que permita saber desde el comienzo del embarazo qui\u00e9nes tienen mayor riesgo de desarrollar el problema\u201d, dice.<\/p>\n<p>Al comienzo del mes de mayo, Cavalli realiz\u00f3 un estudio piloto con voluntarias para evaluar la aplicabilidad del sensor no invasivo. En tan s\u00f3lo una tarde, los investigadores monitorearon la presi\u00f3n intracraneal de ocho gestantes. \u201cNotamos que es algo muy sencillo y r\u00e1pido\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u201cSi logramos anticipar el diagn\u00f3stico, podemos detectar las pacientes con riesgo de desarrollar preeclampsia y tambi\u00e9n controlar la evoluci\u00f3n del tratamiento\u201d, afirma Duarte, quien prepara para dentro de poco un test cl\u00ednico con el monitoreo no invasivo para controlar la evoluci\u00f3n de la presi\u00f3n intracraneal de las gestantes durante el embarazo y compararlo con los marcadores sangu\u00edneos disponibles.<\/p>\n<p>Aunque en la literatura cient\u00edfica no haya datos que asocien la preeclampsia con alteraciones en la presi\u00f3n intracraneal, Duarte comenta que hay indicios de que eso puede suceder. \u201cEs posible que no hallemos nada, pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser que logremos algo que nadie hizo a\u00fan\u201d, dice Duarte. \u201cSi todo eso se comprueba, quiz\u00e1 sea posible ayudar a reducir la tasa de mortalidad perinatal y materna\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Desarrollo de un dispositivo para el monitoreo m\u00ednimamente invasivo de la presi\u00f3n intracraneal (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/2151\/desenvolvimento-de-um-equipamento-para-monitoramento-minimamente-invasivo-da-pressao-intracraniana\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 08\/53436-2<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Programa de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe); <b>Investigador responsable<\/b> S\u00e9rgio Mascarenhas Oliveira (Sapra\/ S.A.); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 221.430,90 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Registro y comercializaci\u00f3n de un dispositivo para el monitoreo m\u00ednimamente invasivo de la presi\u00f3n intracraneal (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/45772\/registro-e-comercializacao-de-um-equipamento-para-monitoramento-minimamente-invasivo-da-pressao-intr\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 11\/51080-9<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Programa de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe); <b>Investigador responsable<\/b> S\u00e9rgio Mascarenhas Oliveira (Sapra\/ S.A.); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 165.647,77 (FAPESP).<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Desarrollo de un sensor no invasivo, <i>hardware<\/i> y <i>software<\/i> para el monitoreo de la presi\u00f3n intracraneal en pacientes con hidrocefalia y accidente cerebrovascular (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/55003\/desenvolvimento-de-sensor-nao-invasivo-hardware-e-software-para-monitoramento-da-pressao-intracrania\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 12\/50129-7<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Programa de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe); <b>Investigador responsable<\/b> Gustavo Henrique Frigieri Vilela (Sapra\/ S.A.); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 219.948,02 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nMASCARENHAS, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/22327675\" target=\"_blank\">The new ICP minimally invasive method shows that the Monro-Kellie doctrine is not valid<\/a>. <b>Acta Neurochirurgica<\/b>. 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un sensor muestra cambios causados \u200b\u200bpor traumas y por la presi\u00f3n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1561,179],"tags":[288,312,316],"coauthors":[105],"class_list":["post-154854","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-programa-de-innovacion-tecnologica-en-pequenas-empresas-pipe","category-tapa","tag-computacion","tag-innovacion","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=154854"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154854\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=154854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=154854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=154854"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=154854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}