{"id":154962,"date":"2014-07-15T13:15:29","date_gmt":"2014-07-15T16:15:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=154962"},"modified":"2015-07-03T15:49:42","modified_gmt":"2015-07-03T18:49:42","slug":"es-retuitear-o-morir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/es-retuitear-o-morir\/","title":{"rendered":"Es retuitear o morir"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-154963\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/redesesociais_221-2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"122\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/redesesociais_221-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/redesesociais_221-2-250x105.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/redesesociais_221-2-120x50.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/>La biblioteca electr\u00f3nica SciELO, que re\u00fane casi 300 revistas cient\u00edficas brasile\u00f1as, fue blanco de un estudio pionero para evaluar la repercusi\u00f3n de sus art\u00edculos en sitios web, blogs y redes sociales, entre otros medios electr\u00f3nicos. El estudio, que fue presentado el mes pasado en el marco de una conferencia sobre <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">webscience<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> por el argentino Juan Pablo Alperin, investigador de la Escuela de Educaci\u00f3n de la Universidad Stanford, arrib\u00f3 a dos conclusiones importantes. La primera: la difusi\u00f3n de la ciencia en internet y en las redes sociales parece tener un alcance a\u00fan restringido en Brasil. La segunda: a pesar de su limitada penetraci\u00f3n, el servicio de microblogs Twitter fue la red social que registr\u00f3 mayor cantidad de menciones y recomendaciones para los art\u00edculos vinculados con SciELO.<\/span><\/p>\n<p>En 2013 se analizaron 21.560 art\u00edculos publicados por las revistas de SciELO. En las publicaciones de 144 caracteres de Twitter se mencionaron casi 1.300 <i>papers<\/i>, el equivalente al 6,03% del total. En cuanto a Facebook, que cuenta con un n\u00famero cinco veces mayor de usuarios activos que Twitter, figur\u00f3 en segundo lugar en el estudio de Alperin, con menciones para el 2,81% de los art\u00edculos de SciELO. Seg\u00fan Alperin, es posible que las cifras de Facebook sean algo mayores, porque s\u00f3lo se computaron los mensajes en perfiles p\u00fablicos de la red social. \u201cLos enlaces en grupos cerrados, por ejemplo, no se pueden rastrear\u201d, dice el investigador. Los datos se obtuvieron por medio de la empresa Altmetric, que ofrece herramientas para monitorear en internet las referencias a individuos y corporaciones, y tambi\u00e9n a art\u00edculos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Otros sitios y redes sociales revelaron un desempe\u00f1o insignificante. La red social Google+, vinculada a Google, y los blogscient\u00edficos aludieron a menos del 0,1% de los <i>papers<\/i>. En la red social Linkedin, la m\u00e1s importante del mundo corporativo, o en la enciclopedia Wikipedia, no se registr\u00f3 ninguna menci\u00f3n a los art\u00edculos. Con todo, el trabajo no analiz\u00f3 el desempe\u00f1o de una herramienta virtual bastante utilizada por los cient\u00edficos. Se trata de la red Mendeley, que surgi\u00f3 como un <i>software<\/i> organizador de referencias bibliogr\u00e1ficas, pero se convirti\u00f3 en una relevante red social de cient\u00edficos, a trav\u00e9s de la cual se comparten art\u00edculos interesantes con colegas y alumnos.<\/p>\n<p>El estudio de Alperin pertenece a un campo reciente de la bibliometr\u00eda denominado \u201caltmetr\u00eda\u201d, en referencia a las m\u00e9tricas alternativas al uso exclusivo de citas. La altmetr\u00eda, propuesta por primera vez en 2010, se propone medir la influencia de la producci\u00f3n cient\u00edfica por medio del an\u00e1lisis de menciones en sitio webe y redes sociales, descargas o retuits. Estudios similares realizados en bases de datos internacionales sugieren que la repercusi\u00f3n de los documentos cient\u00edficos de bases de datos de pa\u00edses desarrollados supera la registrada por el trabajo de Alperin. Un art\u00edculo publicado en 2013 en el <i>Journal of the Association for Information Science and Technology<\/i> revel\u00f3 que se tuitearon, al menos una vez, un 9,4% de los m\u00e1s de 1,4 millones de art\u00edculos de \u00e1reas de ciencias de la vida disponibles simult\u00e1neamente en las bases de datos PubMed, la m\u00e1s importante del \u00e1rea biom\u00e9dica, y Web of Science, de la empresa Thomson Reuters, entre 2010 y 2012. Alperin ensaya algunas explicaciones para esa diferencia. La primera sugiere que, en los pa\u00edses desarrollados, hay relativamente una mayor cantidad de personas conectadas a internet. \u201cEn segundo lugar, estoy efectuando un estudio que sugiere que alrededor del 50% del uso de SciELO corresponde a estudiantes. Acaso ellos no sean muy propensos a compartir art\u00edculos en las redes. Por \u00faltimo, tengo la impresi\u00f3n de que los investigadores latinoamericanos a\u00fan no han adoptado tanto las redes sociales como herramientas de trabajo en comparaci\u00f3n con sus colegas de otros pa\u00edses\u201d, reflexiona.<\/p>\n<p><b>La plataforma Lattes<br \/>\n<\/b>Los blogueros e investigadores familiarizados con este universo se\u00f1alan la irrupci\u00f3n de Twitter como red social para la difusi\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cCada vez hay m\u00e1s cient\u00edficos, principalmente los m\u00e1s j\u00f3venes, con perfiles en Twitter y es algo com\u00fan que ellos utilicen la red social para comunicarse con colegas y recomendar art\u00edculos\u201d, dice el bi\u00f3logo Atila Iamarino, cofundador de la red social de <i>blogs <\/i>cient\u00edficos ScienceBlogs Brasil. Iamarino, quien en la actualidad realiza un posdoctorado en microbiolog\u00eda en la Universidad Yale, becado por la FAPESP, se\u00f1ala que, en Estados Unidos, muchos cient\u00edficos utilizan la red profesional Linkedin para divulgar sus art\u00edculos, porque la misma tambi\u00e9n se transform\u00f3 en una plataforma de curr\u00edculos. En Brasil, Linkedin parece no ser tan popular entre los investigadores, porque nuestros curr\u00edculos se encuentran en la Plataforma Lattes\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Una de las ventajas que podr\u00eda subyacer en la preferencia de los investigadores por Twitter, sostiene Iamarino, radica en que la red de microblogs permite efectivamente la divulgaci\u00f3n de una informaci\u00f3n para todos los seguidores, algo que no ocurre en Facebook, que, en general, lo difunde para una peque\u00f1a fracci\u00f3n de los \u201camigos\u201d. \u201cSi uno publica algo en Twitter, sabe que todos sus contactos tendr\u00e1n acceso a su <i>post<\/i>. En Facebook, no se sabe cu\u00e1ntos lo van a recibir\u201d, afirma. Es cierto que con la aparici\u00f3n de las redes sociales se ocup\u00f3 un espacio en la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica que anteriormente era potestad de los blogs. \u201cAhora los blogs poseen textos m\u00e1s profundos y elaborados, que lee y comenta un p\u00fablico interesado. El p\u00fablico en general, se ha volcado a Facebook y Twitter\u201d, afirma Iamarino.<\/p>\n<p>\u00bfPero hasta qu\u00e9 punto la repercusi\u00f3n en p\u00e1ginas y redes sociales puede compararse al impacto medido tradicionalmente mediante las citas? La respuesta est\u00e1 en proceso de construcci\u00f3n, pero indica que la altmetr\u00eda, lejos de sustituir a mediciones tales como los factores de impacto o al \u00edndice h, surge como un m\u00e9todo complementario para calcular la repercusi\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica y monitorear la forma en que los art\u00edculos cient\u00edficos se difunden y son debatidos por los investigadores y por el p\u00fablico lego inmediatamente despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n. En un art\u00edculo publicado en 2012 en el <i>Journal of Medical Internet Research<\/i>, Gunther Eysenbach, investigador del Centre for Global eHealth Innovation, de Canad\u00e1, revel\u00f3 una correlaci\u00f3n entre art\u00edculos cient\u00edficos que registraron una gran cantidad de tuits durante los primeros tres d\u00edas posteriores a su publicaci\u00f3n y aqu\u00e9llos altamente citados. No obstante, el recorte de la investigaci\u00f3n fue restringido: el an\u00e1lisis se circunscribi\u00f3 a 286 art\u00edculos del propio <i>Journal of Medical Inrternet Research<\/i>, entre 2008 y 2011. \u201cHay muchos art\u00edculos altamente citados que no tuvieron repercusi\u00f3n en las redes sociales, as\u00ed como existen art\u00edculos muy compartidos, tales como los que tratan de temas pol\u00edticos o ideol\u00f3gicos de inter\u00e9s para los investigadores, que luego no se transforman en citas\u201d, afirma Iamarino. \u201cDel mismo modo, existe una variedad de comportamiento entre los diversos campos del conocimiento y lo que se vislumbra claramente entre los investigadores de las ciencias de la vida no se reproduce en los grupos de otras \u00e1reas\u201d, dice.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Twitter es la red social m\u00e1s utilizada para divulgar art\u00edculos cient\u00edficos","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[288,289,312],"coauthors":[98],"class_list":["post-154962","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-computacion","tag-comunicacion","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=154962"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154962\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=154962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=154962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=154962"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=154962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}