{"id":155051,"date":"2014-07-15T09:11:13","date_gmt":"2014-07-15T12:11:13","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=155051"},"modified":"2014-09-08T16:51:18","modified_gmt":"2014-09-08T19:51:18","slug":"seres-de-las-profundidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/seres-de-las-profundidades\/","title":{"rendered":"Seres de las profundidades"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_155053\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155053 \" alt=\"An\u00e9lido comedor de huesos: ejemplar de Osedax hembra, abajo, y ampliada, al lado, con los diminutos machos adheridos a su cuerpo\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax_japonicus_machos-anoes.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax_japonicus_machos-anoes.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax_japonicus_machos-anoes-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax_japonicus_machos-anoes-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Yoshihiro Fujiwara (JAMSTEC)<\/span>An\u00e9lido comedor de huesos: ejemplar de <em>Osedax hembra<\/em>, abajo, y ampliada, al lado, con los diminutos machos adheridos a su cuerpo<span class=\"media-credits\">Yoshihiro Fujiwara (JAMSTEC)<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el laboratorio del bi\u00f3logo Paulo Sumida, en el Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo, se trabaja con entusiasmo. Durante la tarde del 1\u00ba de abril, frente a una computadora dispuesta en una mesa, entre estantes con libros y organismos marinos conservados en recipientes pl\u00e1sticos con alcohol, Ol\u00edvia Soares Pereira, la m\u00e1s novel integrante del grupo, que a\u00fan cursa su carrera, enstusiasmada como una hincha de f\u00fatbol, observaba un video en alta definici\u00f3n sobre el fondo del mar en una de las computadoras, con animales singulares, tales como un pulpo con membranas entre los tent\u00e1culos, una estrella de mar roja y corales alargados que crecen sobre c\u00faspides rocosas que emergen del lecho marino. La pel\u00edcula, que recordaba a los videos de <i>National Geographic<\/i> en televisi\u00f3n, era un registro de la expedici\u00f3n realizada en abril de 2013 en un submarino japon\u00e9s hacia regiones nunca antes exploradas, a m\u00e1s de 4 mil metros de profundidad, desde el litoral de los estados de Esp\u00edrito Santo hasta Rio Grande do Sul.<\/p>\n<p>Cada vez que ella y sus colegas ve\u00edan los filmes \u2012se grabaron casi 100 horas de filmaci\u00f3n\u2012 se preguntaban c\u00f3mo estaban constituidos esos organismos y, finalmente, por qu\u00e9 eran de aquella forma. Uno de los organismos examinados, que pone de manifiesto las peculiaridades de la vida en el fondo marino, es un gusano marino \u2012un poliqueto\u2012 comedor de huesos del g\u00e9nero <i>Osedax<\/i>. \u201cLas hembras poseen un har\u00e9n de machos enanos, a veces m\u00e1s de 100 machos, adheridos a su cuerpo\u201d, describe Sumida, quien a\u00f1ade una curiosidad: a esos poliquetos tambi\u00e9n se los denomina gusanos zombis, porque colonizan osamentas y viven entre animales muertos. El cuerpo de las hembras es un tent\u00e1culo rojo con cuatro a cinco cent\u00edmetros de longitud. En una de las extremidades, la que queda fuera del hueso que est\u00e1n digiriendo, se encuentran los palpos, unas rugosidades que funcionan como branquias, filtrando el ox\u00edgeno del agua. La otra extremidad se ramifica y se fija en el interior de los huesos como la ra\u00edz de una planta. Los ovarios, junto a esa base, son bien grandes, y los machos, de pocos mil\u00edmetros de longitud, viven en el tubo gelatinoso de la hembra, muy cerca del oviducto, el canal que sirve para el paso de los huevos.<\/p>\n<p>Las hembras se imponen desde el principio sobre el destino de los machos. Al salir del huevo, la larva podr\u00e1 crecer y convertirse en una nueva hembra si se adhiere a un hueso. Si por el contrario, se topa con el cuerpo de la hembra, no crecer\u00e1 y tan s\u00f3lo ser\u00e1 un macho enano, como probable resultado de la acci\u00f3n de sustancias qu\u00edmicas liberadas por el contacto con el cuerpo de la hembra. \u201cSe trata de una adaptaci\u00f3n evolutiva bastante interesante\u201d, comenta Sumida.<\/p>\n<div id=\"attachment_155052\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155052 \" alt=\"An\u00e9lido Osedax hembra \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax-especie-nova-brasileira.jpg\" width=\"290\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax-especie-nova-brasileira.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax-especie-nova-brasileira-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_Osedax-especie-nova-brasileira-250x187.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Yoshihiro Fujiwara (JAMSTEC)<\/span>An\u00e9lido <em>Osedax<\/em> hembra<span class=\"media-credits\">Yoshihiro Fujiwara (JAMSTEC)<\/span><\/p><\/div>\n<p>Si machos y hembras fuesen del mismo tama\u00f1o, dice, la competencia por el alimento y la dificultad para hallar un compa\u00f1ero sexual ser\u00eda mayor. La situaci\u00f3n actual, probablemente la \u00fanica que se mantuvo en el transcurso de millones de a\u00f1os, permite que la hembra pueda producir miles de huevos y, al mismo tiempo, evita la competencia por el alimento con los diminutos machos. \u201cLos \u00f3vulos son mayores y no podr\u00edan ser producidos por hembras peque\u00f1as, mientras que el espermatozoide puede ser producido en cantidad por animales peque\u00f1os\u201d, agrega el bi\u00f3logo. Seg\u00fan \u00e9l, otro ejemplo de ese fen\u00f3meno puede verse en el pez diablo, otro ser de las profundidades marinas. El macho es min\u00fasculo y se adhiere al cuerpo de la hembra, de mucho mayor tama\u00f1o. \u201cCuando un macho encuentra una hembra, se adosa y no se va m\u00e1s. Se convierte en par\u00e1sito de la hembra, a punto tal que el tejido del macho se funde con el de la hembra\u201d.<\/p>\n<p>Sumida pudo estudiar a ese helminto \u2012una especie a\u00fan no descrita de poliqueto y la primera del Atl\u00e1ntico\u2012 porque \u00e9l y sus colegas de Jap\u00f3n, de S\u00e3o Paulo, Santa Catarina, Rio Grande do Sul, R\u00edo de Janeiro y Esp\u00edrito Santo, cuando pasaron con el submarino por la denominada Dorsal de S\u00e3o Paulo, a unos 700 kil\u00f3metros de la costa de S\u00e3o Paulo, tuvieron la suerte de hallar los huesos de la cola de una ballena, luego identificada como una Minke ant\u00e1rtica, con alrededor de ocho metros de longitud y muerta en el lecho marino probablemente entre cinco y diez a\u00f1os atr\u00e1s. Era el primer esqueleto de ballena hallado en el mar profundo (a 4.200 metros de profundidad, en este caso) en la costa de Am\u00e9rica del Sur. Recogieron nueve v\u00e9rtebras, ya degradadas, colonizadas por esos poliquetos. \u201cHemos descubierto tres morfotipos [variantes morfol\u00f3gicas] diferentes de <i>Osedax<\/i>, pero todos gen\u00e9ticamente id\u00e9nticos\u201d, dice Sumida. \u201cAsociados a los huesos, hemos hallado 25 especies de organismos marinos y varios otros dentro de los huesos, principalmente poliquetos, todos probablemente a\u00fan no descritos\u201d. Al cabo de dos a\u00f1os de planificaci\u00f3n y autorizaciones, el submarino Shinkai 6.500, que es operado a partir del buque oceanogr\u00e1fico japon\u00e9s Yokosuka, explor\u00f3 las aguas brasile\u00f1as como parte de un viaje mundial. Al submarino le demanda dos horas el descenso hasta el fondo del mar, a 4 mil metros, y puede permanecer all\u00e1 abajo hasta ocho horas.<\/p>\n<div id=\"attachment_155055\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155055 \" alt=\"El submarino Shinkai, en la previa de otra expedici\u00f3n al fondo del mar\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_SUMIDA_SHINKAI_2013_4829.jpg\" width=\"290\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_SUMIDA_SHINKAI_2013_4829.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_SUMIDA_SHINKAI_2013_4829-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Mar_SUMIDA_SHINKAI_2013_4829-250x165.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PAULO Y. G. SUMIDA (IO\/USP)<\/span>El submarino Shinkai, en la previa de otra expedici\u00f3n al fondo del mar<span class=\"media-credits\">PAULO Y. G. SUMIDA (IO\/USP)<\/span><\/p><\/div>\n<p>En junio de 2013, dos meses despu\u00e9s del viaje al fondo del mar, Sumida, en esta ocasi\u00f3n a bordo del buque oceanogr\u00e1fico de la USP, el Alpha Crucis, particip\u00f3 en otra operaci\u00f3n ins\u00f3lita: el lanzamiento, en sitios predeterminados a 1.500 y 3.300 metros de profundidad, de estructuras met\u00e1licas conteniendo huesos de ballena y placas de madera y de pl\u00e1stico, con el prop\u00f3sito de determinar qu\u00e9 organismos las colonizan y as\u00ed conocer mejor los procesos de transformaci\u00f3n de la materia org\u00e1nica que ocurren en las fr\u00edas y oscuras aguas del fondo del mar. Los materiales ser\u00e1n rescatados en octubre de este a\u00f1o y los hallazgos ser\u00e1n contrastados con los huesos y maderas depositados en la costa del estado de Washington por investigadores de la Universidad de Haw\u00e1i.<\/p>\n<div id=\"attachment_155056\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155056 \" alt=\"Los huesos de la columna vertebral de una ballena hallados a 4.200 metros de profundidad y rescatados para su an\u00e1lisis\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/marprofundo-.jpg\" width=\"300\" height=\"171\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/marprofundo-.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/marprofundo--120x68.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/marprofundo--290x166.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/marprofundo--250x143.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Yoshihiro Fujiwara (JAMSTEC)<\/span>Los huesos de la columna vertebral de una ballena hallados a 4.200 metros de profundidad y rescatados para su an\u00e1lisis<span class=\"media-credits\">Yoshihiro Fujiwara (JAMSTEC)<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEs poco lo que conocemos de los mares profundos\u201d, dice Sumida, quien 20 a\u00f1os atr\u00e1s curs\u00f3 una maestr\u00eda sobre organismos de lo profundo del mar. Luego descendi\u00f3 seis veces hasta el fondo marino y su r\u00e9cord, antes del a\u00f1o pasado, hab\u00eda sido en 1999, cuando lleg\u00f3 a los 1.200 metros en la costa de California, a bordo del submarino Alvin, de Estados Unidos. Uno de los estudios m\u00e1s amplios de la biodiversidad marina nacional fue el Programa de Evaluaci\u00f3n del Potencial Sostenible de Recursos Vivos en la Zona Econ\u00f3mica Exclusiva (Revizee). Dicho programa finaliz\u00f3 en 2003 y congreg\u00f3 a 150 expertos de 40 instituciones nacionales de investigaci\u00f3n que calcularon las existencias de 50 especies de peces y crust\u00e1ceos, incluyendo los de las aguas profundas, a una distancia de 350 kil\u00f3metros de la costa (<i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 83<\/i>). En 2010, Brasil, uno de los l\u00edderes en biodiversidad terrestre, con alrededor del 20% de las formas de vida que pueblan el planeta, figur\u00f3 en una posici\u00f3n modesta, con 9.101 especies de organismos marinos, el equivalente a un 4% del total, en el Censo de la Vida Marina, en el que intervinieron 2.700 expertos de 80 pa\u00edses durante 10 a\u00f1os (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/10\/01\/mas-vida-en-el-mar\/\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 176<\/i><\/a>). Una muestra concreta de que a\u00fan queda mucho por hacerse son las cajas con frascos que se guardan en otra sala donde se conservan en alcohol, por ejemplo, la estrella de mar roja, un cangrejo y otros seres de las profundidades que aguardan su turno para ser examinados.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nBiodiversidad y conectividad de comunidades bent\u00f3nicas en sustratos org\u00e1nicos (huesos de ballena y pedazos de madera) en el Atl\u00e1ntico sudoeste profundo \u2013 BioSuOr (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/44941\/biodiversidade-e-conectividade-de-comunidades-benticas-em-substratos-organicos-ossos-de-baleia-e-par\/\" target=\"_blank\">11\/ 50185-1<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Progama Biota \u2013 Proyecto Tem\u00e1tico; <b>Investigador responsable<\/b> Paulo Yukio Gomes Sumida (IO-USP); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$\u00a01.443.516,15 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Gusanos revelan estrategias adaptativas a las aguas fr\u00edas y oscuras del mar","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,321],"coauthors":[5968],"class_list":["post-155051","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=155051"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155051\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=155051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=155051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=155051"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=155051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}