{"id":155086,"date":"2014-07-15T09:20:54","date_gmt":"2014-07-15T12:20:54","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=155086"},"modified":"2014-11-06T16:05:07","modified_gmt":"2014-11-06T18:05:07","slug":"los-elementos-de-las-selvas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-elementos-de-las-selvas\/","title":{"rendered":"Los elementos de las selvas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_155089\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155089 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_000480402.jpg\" alt=\"Bosque atl\u00e1ntico: un suelo capaz de retener mayor cantidad de carbono que...\" width=\"290\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_000480402.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_000480402-120x181.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_000480402-250x377.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Bosque atl\u00e1ntico: un suelo capaz de retener mayor cantidad de carbono que&#8230;<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">El bosque atl\u00e1ntico, reducido a alrededor del 10% de su \u00e1rea original, luego de 500 a\u00f1os de desmontes, posee gran capacidad para almacenar carbono en el suelo y en sus \u00e1rboles. \u201cCada hect\u00e1rea de bosque atl\u00e1ntico puede almacenar hasta 500 toneladas de carbono, mientras que en la Amazonia, esa cifra no llega a las 300 toneladas\u201d, dijo la agr\u00f3noma Simone Vieira, de la Universidad de Campinas (Unicamp), en su disertaci\u00f3n en el Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n, el 25 de junio, en S\u00e3o Paulo. Pese a almacenar carbono en una forma m\u00e1s eficiente, el bosque atl\u00e1ntico ocupa tan s\u00f3lo 130 mil kil\u00f3metros cuadrados, una superficie casi cuatro veces menor que la de la selva amaz\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p>Seg\u00fan Vieira, el suelo del bosque atl\u00e1ntico almacena proporcionalmente m\u00e1s carbono que el de la Amazonia posiblemente en funci\u00f3n de las menores temperaturas reinantes en el sudeste del pa\u00eds. La variedad de paisajes del bosque atl\u00e1ntico \u2012con vegetaciones de dunas, restingas, manglares, bosques de araucarias y densas selvas h\u00famedas\u2012 contribuy\u00f3 para que el mismo presente variantes en su tipo de suelo, en la disponibilidad de agua y en la duraci\u00f3n de los per\u00edodos de sequ\u00eda, factores que influyen en la capacidad del ecosistema para almacenar carbono.<\/p>\n<div id=\"attachment_155088\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155088 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_2JG09762.jpg\" alt=\"...el de la selva amaz\u00f3nica \" width=\"290\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_2JG09762.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_2JG09762-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Biota_2JG09762-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>&#8230;el de la selva amaz\u00f3nica<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ella y sus colaboradores pretenden entender de qu\u00e9 manera las variaciones de temperatura previstas para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas podr\u00edan afectar el almacenaje de carbono en el bosque atl\u00e1ntico. En estudios del programa Biota-FAPESP, ellos investigan ese efecto recogiendo muestras de suelo a diferentes altitudes. As\u00ed, intentan comprender c\u00f3mo var\u00eda la cantidad de carbono almacenada en funci\u00f3n de la variaci\u00f3n de la temperatura. \u201cLos resultados preliminares sugieren que, cuanto mayor es la temperatura, menor es la capacidad de almacenamiento de carbono\u201d, dijo Vieira. Si esos resultados se confirman, un incremento de pocos grados en la temperatura del planeta podr\u00eda transformar al bosque atl\u00e1ntico, que actualmente es un sumidero de anh\u00eddrido carb\u00f3nico (CO<sub>2<\/sub>), en fuente emisora de este compuesto, el principal gas causante del efecto invernadero.<\/p>\n<p>Las modificaciones en el uso y en el manejo del suelo tambi\u00e9n inciden en la emisi\u00f3n de gases en la Amazonia. Un estudio reciente publicado en la revista <i>Global Change Biology<\/i> informa que alteraciones ambientales tales como la tala selectiva de \u00e1rboles y el uso del fuego para mantener pasturas emitieron 54 millones de toneladas de CO<sub>2<\/sub> en 2010 (el 40% del carbono emitido a causa de los desmontes en la regi\u00f3n durante ese a\u00f1o).<\/p>\n<p>Otro trabajo de este a\u00f1o, coordinado por la qu\u00edmica Luciana Gatti, del Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares, describi\u00f3 un escenario m\u00e1s preocupante. Gatti calcul\u00f3 el balance de carbono de la Amazonia para los a\u00f1os 2010 y 2011, los m\u00e1s c\u00e1lidos de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas y con una significativa variaci\u00f3n en el r\u00e9gimen de lluvias. En un 2011 muy h\u00famedo, la selva absorbi\u00f3 250 millones de toneladas de carbono, mientras que las quemas emitieron 300 millones de toneladas de ese gas hacia la atm\u00f3sfera. En 2010, que fue bastante m\u00e1s seco, la selva emiti\u00f3 m\u00e1s de lo que asimil\u00f3, debido a la falta de lluvias y al aumento de los incendios (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/03\/10\/luciana-vanni-gatti-en-la-ruta-del-carbono\/\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 217<\/i><\/a>). Tales resultados sugieren que, si el incremento de la temperatura se concreta, la regi\u00f3n puede transformarse en emisora de CO<sub>2<\/sub>, intensificando el calentamiento global.<\/p>\n<p>Las quemas en la Amazonia para la apertura de pasturas, la explotaci\u00f3n de madera y la agricultura est\u00e1n alterando tambi\u00e9n el ciclo de nutrientes, como en el caso del nitr\u00f3geno, seg\u00fan sostiene la bi\u00f3loga Gabriela Nardoto, de la Universidad de Brasilia (UnB), quien particip\u00f3 en el ciclo de conferencias.<\/p>\n<div id=\"attachment_155090\" style=\"max-width: 304px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-155090   \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/biotaFACES1-1024x479.jpg\" alt=\"Al lado, las bi\u00f3logas Gabriela Nardoto y Simone Vieira, y el agr\u00f3nomo Pl\u00ednio Camargo\" width=\"294\" height=\"138\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar y L\u00e9o Ramos<\/span>Al lado, las bi\u00f3logas Gabriela Nardoto y Simone Vieira, y el agr\u00f3nomo Pl\u00ednio Camargo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar y L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>La sustituci\u00f3n de la selva nativa por pasturas y otras actividades agr\u00edcolas ha hecho mermar la absorci\u00f3n de nutrientes en esos ecosistemas tropicales. \u201cEl ciclo de los nutrientes es una de las funciones m\u00e1s importantes que intervienen en la regulaci\u00f3n de los ecosistemas\u201d, dijo Nardoto. Esto ocurre porque la disponibilidad de nutrientes determina la distribuci\u00f3n de las plantas en los diferentes biomas.<\/p>\n<p>La escasa disponibilidad de nitr\u00f3geno y f\u00f3sforo tambi\u00e9n puede limitar el crecimiento de las selvas secundarias (\u00e1reas convertidas en pasturas y luego abandonadas) en la Amazonia. Simult\u00e1neamente, subraya la investigadora, las quemas alteran el ciclo del nitr\u00f3geno, esencial para el crecimiento de las plantas. \u201cEl nitr\u00f3geno, en estado gaseoso, representa un 78% de la atm\u00f3sfera\u201d, dijo. \u201cPero, para que las plantas puedan aprovecharlo, es necesario que lo capturen las bacterias en sus ra\u00edces y lo transformen en otros compuestos, que entonces se transformar\u00e1n en el suelo en amonio y nitrato\u201d.<\/p>\n<p>El nitr\u00f3geno almacenado bajo las formas de amonio y nitrato es uno de los par\u00e1metros que utiliza el agr\u00f3nomo Pl\u00ednio Barbosa de Camargo para evaluar la calidad del agua en el municipio de Extrema, en Minas Gerais. Camargo, quien tambi\u00e9n estuvo presente en la \u00faltima edici\u00f3n del Biota-FAPESP, busca indicadores para evaluar la calidad del agua en \u00e1reas reforestadas de la cuenca del arroyo Ribeir\u00e3o das Posses. \u201cLa idea es comparar las \u00e1reas reforestadas con diferentes edades de plantaci\u00f3n y las \u00e1reas agr\u00edcolas, para verificar si hubo una mejor\u00eda en las condiciones de calidad y cantidad de agua\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9se fue el \u00faltimo congreso del Ciclo de Conferencias Biota-FAPESP Educaci\u00f3n, que hab\u00eda comenzado en 2013. Seg\u00fan Carlos Joly, coordinador del Biota-FAPESP, el programa pretende emitir en 2016 un llamado a la presentaci\u00f3n de proyectos que contribuyan para mejorar la calidad de la educaci\u00f3n cient\u00edfica y ambiental de los docentes y alumnos de la ense\u00f1anza media.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Compuestos org\u00e1nicos pueden acentuar la degradaci\u00f3n del medio ambiente","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,282,293,269],"coauthors":[662],"class_list":["post-155086","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-botanica-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155086","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=155086"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155086\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=155086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=155086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=155086"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=155086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}