{"id":155103,"date":"2014-07-15T09:01:59","date_gmt":"2014-07-15T12:01:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=155103"},"modified":"2014-09-09T18:16:23","modified_gmt":"2014-09-09T21:16:23","slug":"abejas-monitoreadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/abejas-monitoreadas\/","title":{"rendered":"Abejas monitoreadas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_155107\" style=\"max-width: 340px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155107 \" alt=\"Z\u00e1ngano de la especie Apis mellifera africanizada con un microsensor adosado en el t\u00f3rax\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Zagao_com_microssensor_CORTADA.jpg\" width=\"330\" height=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Zagao_com_microssensor_CORTADA.jpg 330w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Zagao_com_microssensor_CORTADA-120x105.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Zagao_com_microssensor_CORTADA-250x220.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">VALE\/CSIRO<\/span>Z\u00e1ngano de la especie Apis mellifera africanizada con un microsensor adosado en el t\u00f3rax<span class=\"media-credits\">VALE\/CSIRO<\/span><\/p><\/div>\n<p><b><\/b><span style=\"line-height: 1.5em;\">La poblaci\u00f3n de abejas registra una declinaci\u00f3n significativa en varios pa\u00edses, incluso en Brasil. En la edici\u00f3n de agosto del a\u00f1o pasado, la revista <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Time<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> alertaba en su tapa sobre el riesgo de la desaparici\u00f3n de las abejas mel\u00edferas con el t\u00edtulo \u201cUn mundo sin abejas\u201d y una advertencia: \u201cEl precio que pagaremos si no descubrimos qu\u00e9 est\u00e1 matando a las mel\u00edferas\u201d. La desaparici\u00f3n de las elaboradoras de miel preocupa no s\u00f3lo por la amenaza a la existencia de ese producto en s\u00ed, sino tambi\u00e9n porque las abejas han concitado la atenci\u00f3n, principalmente, por el importante rol que cumplen en la producci\u00f3n de alimentos. Y no es para menos. Son responsables del 70% de la polinizaci\u00f3n de los vegetales que se consumen en el mundo al transportar el polen de una flor a otra, fecund\u00e1ndolas. Algunos cultivos, tales como las almendras que se producen y exportan a todo el mundo desde Estados Unidos, dependen exclusivamente de esos insectos para la polinizaci\u00f3n y producci\u00f3n de frutos. La manzana, el mel\u00f3n y la casta\u00f1a de Brasil, por citar otros ejemplos, tambi\u00e9n son dependientes de los polinizadores.<\/span><\/p>\n<p>Entre las causas probables de la desaparici\u00f3n de las abejas se encuentran los componentes qu\u00edmicos presentes en los neonicotinoides, una clase de defensivos agr\u00edcolas ampliamente utilizados en todo el mundo. M\u00e1s all\u00e1 de los pesticidas, otros factores, como son los cambios clim\u00e1ticos que determinan una mayor frecuencia de eventos extremos, las plagas de \u00e1caros que se alimentan de la hemolinfa (correspondiente a la sangre en los invertebrados) de las abejas, monocultivos que aportan poco polen, como por ejemplo el ma\u00edz y el trigo, e incluso las t\u00e9cnicas para incrementar la producci\u00f3n de miel, podr\u00edan ser los responsables del fen\u00f3meno al que se conoce como problema de colapso de las colonias (CCD, seg\u00fan su sigla original, en ingl\u00e9s), que provoca una desorientaci\u00f3n espacial en esos insectos y su muerte fuera de las colmenas. Ese s\u00edndrome ha causado la muerte del 35% de las abejas criadas en cautiverio en Estados Unidos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155105 alignleft\" alt=\"Abelhas_IMG_20121219_111600-2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_IMG_20121219_111600-2.jpg\" width=\"290\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_IMG_20121219_111600-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_IMG_20121219_111600-2-120x95.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_IMG_20121219_111600-2-250x197.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">VALE\/CSIRO<\/span>En busca de respuestas que ayuden a combatir el problema, el Instituto Tecnol\u00f3gico Vale (ITV), de Bel\u00e9m, en el estado de Par\u00e1, desarroll\u00f3, en colaboraci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n de la Comunidad Cient\u00edfica e Industrial (CSIRO), en Australia, unos microsensores \u2012peque\u00f1os cuadrados de 2,5 mil\u00edmetros de lado y un peso de 5,4 miligramos\u2012, que se adhieren en el t\u00f3rax de las abejas de la especie <i>Apis mellifera<\/i> africanizada (abejas con aguij\u00f3n producto de cruzas entre variedades europeas y africanas) para analizar su comportamiento bajo la influencia de pesticidas y eventos clim\u00e1ticos. Una parte del experimento se est\u00e1 realizando en Australia y la otra, en Brasil.<\/p>\n<p>En el estado australiano de Tasmania, una isla ubicada en el sur del continente de Ocean\u00eda, se llevar\u00e1 a cabo un estudio comparativo con 10 mil abejas para analizar c\u00f3mo reaccionan cuando se las expone a pesticidas. Para ello, se dispusieron dos colmenas en contacto con polen contaminado y otras dos, con polen sin contaminaci\u00f3n. \u201cSi se advierte cualquier alteraci\u00f3n en el comportamiento de los insectos expuestos al pesticida, tales como incapacidad para retornar a la colmena, desorientaci\u00f3n o incluso muerte precoz, el producto se convertir\u00e1 en el principal sospechoso del problema del colapso de las colonias\u201d, dice el f\u00edsico Paulo de Souza, coordinador de la investigaci\u00f3n y profesor visitante del ITV. El proyecto comenz\u00f3 en septiembre del a\u00f1o pasado y su finalizaci\u00f3n est\u00e1 prevista para abril de 2015, con la divulgaci\u00f3n de los resultados durante el segundo semestre de ese a\u00f1o. \u201cLa raz\u00f3n principal para la elecci\u00f3n de Tasmania radica en que se trata de un ambiente distinto, donde no hay contaminaci\u00f3n y la mitad del territorio se compone de selvas\u201d, dice Souza, quien tambi\u00e9n es docente de la Universidad de Tasmania.<\/p>\n<div id=\"attachment_155104\" style=\"max-width: 340px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155104 \" alt=\"Tama\u00f1o del microsensor comparado con una moneda de 1 real\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_comparacao_moeda_CORTADA.jpg\" width=\"330\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_comparacao_moeda_CORTADA.jpg 330w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_comparacao_moeda_CORTADA-120x98.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_comparacao_moeda_CORTADA-250x205.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">WILLIAN ABREU\/VALE<\/span>Tama\u00f1o del microsensor comparado con una moneda de 1 real<span class=\"media-credits\">WILLIAN ABREU\/VALE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Como las mel\u00edferas australianas pesan unos 105 miligramos, el sensor representa alrededor del 5% de su propio peso. En tanto, las abejas de la misma especie que habitan en Brasil pesan alrededor de 70 miligramos, lo cual motiv\u00f3 a los investigadores la realizaci\u00f3n de pruebas en t\u00faneles de viento para evaluar si el sensor podr\u00eda influir sobre su capacidad de vuelo. \u201cAnalizamos el movimiento de las alas y la inclinaci\u00f3n del cuerpo en abejas con el sensor adosado y sin \u00e9l, y comprobamos que no se registraron alteraciones en su capacidad para volar\u201d, dice Souza.<\/p>\n<p>El tramo del experimento que se lleva a cabo en Brasil tiene como objetivo inicial el monitoreo de 400 abejas durante un lapso de tres meses, para evaluar en qu\u00e9 medida los cambios clim\u00e1ticos, fundamentalmente en lo que concierne a la alteraci\u00f3n del r\u00e9gimen pluvial en la Amazonia, afectan a estos insectos. \u201cNo sabemos c\u00f3mo van a comportarse ante las estimaciones de aumento de la temperatura y de alteraciones del clima ocasionadas por el calentamiento global\u201d, dice Souza. Los estudios se est\u00e1n realizando en un colmenar instalado en el municipio de Santa B\u00e1rbara do Par\u00e1, cercano a la ciudad de Bel\u00e9m.<\/p>\n<p>\u201cCada sensor posee gravado un c\u00f3digo, que funciona como identificaci\u00f3n de cada abeja\u201d, dice Souza. A trav\u00e9s del mismo se puede analizar, minuciosamente, a todos los individuos de la colmena. Una vez finalizada esa etapa de la investigaci\u00f3n, dar\u00e1 comienzo un segundo estudio, en esa ocasi\u00f3n, con abejas nativas sin aguij\u00f3n de Par\u00e1, que aparentemente estar\u00edan siendo m\u00e1s afectadas por el impacto de la alteraci\u00f3n clim\u00e1tica que las europeas. Si bien no son grandes productoras de miel, son excelentes polinizadoras. Como las abejas tienen un ciclo de vida relativamente breve, de alrededor de dos meses, el estudio podr\u00e1 abarcar varias generaciones.<\/p>\n<div id=\"attachment_155106\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-155106 \" alt=\"El f\u00edsico Paulo de Souza sostiene una colmena en Par\u00e1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Paulo_de_Souza_segura_colmeia.jpg\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Paulo_de_Souza_segura_colmeia.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Paulo_de_Souza_segura_colmeia-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Abelhas_Paulo_de_Souza_segura_colmeia-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">VALE\/CSIRO<\/span>El f\u00edsico Paulo de Souza sostiene una colmena en Par\u00e1<span class=\"media-credits\">VALE\/CSIRO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los sensores que est\u00e1n siendo ensayados en campo forman parte de una primera generaci\u00f3n desarrollada por el ITV y CSIRO, y hay otros que vienen en camino. \u201cUna de las innovaciones obtenidas se basa en la distancia de comunicaci\u00f3n que logramos alcanzar, de hasta 30 cent\u00edmetros\u201d, destaca el investigador. Es algo que pudo hacerse mejorando la calidad de la antena del <i>chip<\/i>, lo cual elev\u00f3 su capacidad para comunicarse a distancia. \u201cLa CSIRO desarroll\u00f3 el sistema <i>wi-fi<\/i> (inal\u00e1mbrico) y efectu\u00f3 la modificaci\u00f3n en la antena\u201d. Durante su doctorado, Souza trabaj\u00f3 con un grupo de investigaci\u00f3n dedicado a la construcci\u00f3n de sensores para misiones espaciales, como los que se instalaron en el brazo mec\u00e1nico del veh\u00edculo rob\u00f3tico todoterreno Opportunity, enviado en misi\u00f3n a Marte en 2004. Esa misi\u00f3n de exploraci\u00f3n geol\u00f3gica del planeta rojo, que busca se\u00f1ales de una antigua presencia de agua, a\u00fan sigue en marcha.<\/p>\n<p>El microsensor est\u00e1 integrado por un chip con memoria de almacenamiento de 500 mil bytes \u2012lo suficiente como para archivar datos cada segundo durante casi una semana\u2012 una antena y una bater\u00eda. Los datos acerca del desplazamiento de las abejas, captados por el chip, se retransmiten hacia antenas instaladas en el entorno de la colmena y en estaciones de alimentaci\u00f3n, y luego son transferidas hacia un centro de control. Con los datos recabados en campo, los investigadores elaboran un modelo tridimensional del movimiento de los insectos que permite saber si \u00e9stos est\u00e1n actuando naturalmente o si, por alg\u00fan motivo, se encuentran desorientados y no consiguen regresar a sus lugares de origen.<\/p>\n<p>Cada antena cuesta alrededor de 300 d\u00f3lares, lo cual torna a la t\u00e9cnica m\u00e1s aplicable en comparaci\u00f3n con otros dispositivos similares, cuyo precio ronda los 10 mil d\u00f3lares. \u201cEl propio chip, con un costo de 30 centavos de d\u00f3lar, es mucho m\u00e1s barato que los que se encuentran en el mercado y se venden a 6 d\u00f3lares\u201d. El f\u00edsico subraya que, desde el comienzo, apuntaron siempre un proceso de manufactura que permitiese la producci\u00f3n a escala industrial al menor precio posible.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima generaci\u00f3n de chips, en etapa final de desarrollo, ser\u00e1 capaz de generar y almacenar su propia energ\u00eda, as\u00ed como tambi\u00e9n captar la temperatura, humedad y radiaci\u00f3n solar del ambiente. Y los planes no concluyen ah\u00ed. \u201cPlanificamos el desarrollo, en un t\u00e9rmino de cuatro a\u00f1os, de un chip del tama\u00f1o de un grano de arena para el monitoreo de mosquitos transmisores del dengue y del paludismo\u201d, dice Souza. Entre las distintas estrategias analizadas para la aplicaci\u00f3n de ese diminuto dispositivo, la m\u00e1s prometedora, a juicio del investigador, consiste en el lanzamiento de un chorro de <i>spray<\/i> sobre los insectos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/070-073_Abelhas-_221.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-155109\" alt=\"070-073_Abelhas _221\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/070-073_Abelhas-_221-1024x799.jpg\" width=\"294\" height=\"230\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Infograf\u00eda: Ana Paula Campos \/ Ilustraci\u00f3n: Pedro Hamdan<\/span><\/a>Otra de las metas del proyecto radica en la ampliaci\u00f3n del radio de acci\u00f3n de los sensores. \u201cNos proponemos llegar a cientos de metros, para aprovechar la plataforma tecnol\u00f3gica en otras aplicaciones futuras, tales como fuselajes de aeronaves, uniformes para personal en \u00e1reas de riesgo y anteojos de monitoreo a la exposici\u00f3n ultravioleta\u201d, subraya. Ambas instituciones destinaron al proyecto \u2012en el cual participaron 23 investigadores de diversas \u00e1reas del conocimiento\u2012 25 millones de d\u00f3lares en un per\u00edodo de cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p><b>Agrot\u00f3xicos y abejas<br \/>\n<\/b>El comportamiento de las abejas tambi\u00e9n es el objetivo de diversos estudios conducidos por un grupo de 20 investigadores, bajo la coordinaci\u00f3n del profesor Osmar Malaspina, del Instituto de Biociencias de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de Rio Claro, en el interior paulista. Adem\u00e1s de Malaspina, el n\u00facleo de investigaci\u00f3n est\u00e1 integrado por las profesoras Roberta Nocelli y Elaine Cristina da Silva Zacarin, ambas de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), y el profesor Stephan Malfitano de Carvalho, de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU).<\/p>\n<p>\u201cSomos el primer grupo cient\u00edfico brasile\u00f1o que estudia la relaci\u00f3n entre agrot\u00f3xicos y abejas\u201d, dice Malaspina, quien investiga el tema desde la \u00e9poca en que realizaba su maestr\u00eda, en la d\u00e9cada de 1970, pero reci\u00e9n a partir de 2000 retom\u00f3 su intensa dedicaci\u00f3n al asunto a ra\u00edz de los reclamos de apicultores que estaban perdiendo abejas luego de la aplicaci\u00f3n a\u00e9rea de insecticidas, fundammentalmente para combatir las plagas que atacaban los ca\u00f1amelares. \u201cEsas p\u00e9rdidas comenzaron a conocerse luego de la irrupci\u00f3n de nuevos productos en el mercado\u201d, relata.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Malaspina, entre 2008 y 2010 se perdieron 20 mil colonias en el estado de S\u00e3o Paulo; 100 mil, tan s\u00f3lo durante 2011 en Santa Catarina; y las perspectivas apuntan p\u00e9rdidas anuales del 40% de las colmenas en Rio Grande do Sul y en Minas Gerais. Cada colonia o colmena posee, en promedio, 50 mil individuos. \u201cLas cifras sobre las p\u00e9rdidas fueron informadas por apicultores, pero no conocemos las causas de esas muertes, porque las abejas pueden sucumbir debido a varios factores, adem\u00e1s de la acci\u00f3n de los insecticidas, tales como enfermedades, manejo y la sequ\u00eda extrema, entre otras variables\u201d. En algunos casos, como es el que refiere un apicultor del municipio de Boa Esperan\u00e7a do Sul, en el interior de S\u00e3o Paulo, la relaci\u00f3n entre la causa y el efecto qued\u00f3 de manifiesto. \u201cEn 2008, cierto martes, \u00e9l ten\u00eda 400 colmenas, el mi\u00e9rcoles se registr\u00f3 una fumigaci\u00f3n a\u00e9rea en un predio cercano y tan s\u00f3lo un d\u00eda despu\u00e9s, el jueves, todas las abejas estaban muertas\u201d, dice Malaspina. El resultado de un an\u00e1lisis, indic\u00f3 que un insecticida neonicotinoide era el responsable de la mortandad.<\/p>\n<p>Uno de los estudios de su grupo que analiza el efecto de los agrot\u00f3xicos en el organismo de las abejas se lleva a cabo dentro del laboratorio y en invernaderos que simulan las condiciones de vida en las colmenas. Los resultados de los test realizados por los investigadores se\u00f1alan que los agrot\u00f3xicos afectan el sistema digestivo y el cerebro de las abejas. En los casos m\u00e1s graves, \u00e9stas no logran alimentarse y mueren por inanici\u00f3n. Se est\u00e1n efectuando otros experimentos para evaluar la forma en que esos insectos se ven afectados cuando logran sobrevivir a la intoxicaci\u00f3n. Tal conocimiento resulta importante para proteger a la gran diversidad de abejas existente en Brasil, que cuenta con unas 2 mil especies descritas.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la preocupaci\u00f3n por las p\u00e9rdidas de los apicultores, est\u00e1 el riesgo para los cultivos que dependen de ellas para la polinizaci\u00f3n. La pasionaria, por ejemplo, s\u00f3lo produce maracuy\u00e1s si su flor recibe la visita de los abejorros, as\u00ed como la berenjena, el pimiento y otras especies vegetales que, a causa de sus flores particulares, necesitan de polinizadores espec\u00edficos.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Interacci\u00f3n entre pesticidas e infecci\u00f3n por Nosema en <i>Apis mellifera<\/i> africanizada: efectos biol\u00f3gicos y detecci\u00f3n de biomarcadores celulares (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/83393\/interacao-entre-pesticidas-e-infeccao-por-nosema-em-apis-mellifera-africanizada-efeitos-biologicos-e\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/ 09419-4<\/a>); <b>Modalidad<\/b> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <b>Investigadora responsable<\/b> Elaine Cristina da Silva Zacarin (UFSCar); <b>Inversi\u00f3n<\/b> R$ 199.981,70 (FAPESP).<br \/>\n<span style=\"line-height: 1.5em;\"><strong>2.<\/strong> An\u00e1lisis de los efectos adversos de la exposici\u00f3n a los pesticidas y pat\u00f3genos en abejas: estudio de biomarcadores celulares en \u00f3rganos blanco (<\/span><a style=\"line-height: 1.5em;\" href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/27535\/avaliacao-dos-efeitos-adversos-da-exposicao-aos-pesticidas-e-patogenos-em-abelhas-estudo-de-biomarca\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2008\/ 51473-8<\/a><span style=\"line-height: 1.5em;\">); <\/span><b style=\"line-height: 1.5em;\">Modalidad<\/b><span style=\"line-height: 1.5em;\"> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013\u00a0 Regular; <\/span><b style=\"line-height: 1.5em;\">Investigadora responsable<\/b><span style=\"line-height: 1.5em;\"> Elaine Cristina da Silva Zacarin (UFSCar); <\/span><b style=\"line-height: 1.5em;\">Inversi\u00f3n<\/b><span style=\"line-height: 1.5em;\"> R$ 99.150,00 (FAPESP).<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Qu\u00e9 pasa con las abejas expuestas a pesticidas y a los cambios clim\u00e1ticos","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[267,278,282,288],"coauthors":[115],"class_list":["post-155103","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-agronomia-es","tag-biologia-es","tag-botanica-es","tag-computacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=155103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155103\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=155103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=155103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=155103"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=155103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}